Disclaimer: Shingeki no Kyojin es propiedad de Hajime Isayama.
Advertencia: Yaoi (Boy's Love) | Uso descarado del OoC | EreRi | Universo Alterno (UA) | Lenguaje vulgar | ¿Serie de Drabbles?
GRABANDO.
By: Maka Kagamine.
14.
Déjenme contarles esto:
Cuando era pequeño, tenía la manía de morder. Sí, así como suena. Mordía todo lo que estuviera a mi alcance.
Normalmente eran sólo las cosas materiales las que atacaba primero. Empecé con la vajilla de mamá, platos y vasos de plástico terminaron agujereados por mis dientes. Los almohadones y almohadas dejaban de tener relleno cuando los atacaba con feroces mordidas. Incluso la ropa, zapatos y juguetes terminaban inservibles, con grandes huecos.
Mis padres solían castigarme seguido debido a eso. Encerrándome en mi corral, me alejaban de toda materia que pudiera destruir a base de mordidas. Al principio eso me detuvo, pero sólo durante un tiempo. No pasó demasiado para que encontrara otra cosa en la que enterrar podía enterrar mis dientes:
Mis manos.
Sí, mis manos.
Mordía y mordía mi piel hasta dejarme marcas. Incluso más de una vez me hice sangrar.
Me dolía, por supuesto. Pero era un niño pequeño que se hacía daño por alguna clase de raro impulso, por lo que nunca lloraba.
Mis compañeros de preescolar eran un asunto muy diferente, sin embargo. En más de una ocasión llegué a morderlos. Ya fuera porque estuviera enojado, o porque la emoción que me embargaba era demasiada. Pero no importaba la razón. Simplemente no lo podía controlar, así que los mordía.
Obviamente me gané varios castigos por parte de las maestras. Incluso hubo una que me pegó cinta adhesiva en la boca para que dejara de morder (era terapéutico, según ella).
Y aunque los castigos, regaños y la cinta adhesiva en mis labios parecían calmarme al principio, sólo bastaban un par de días para que me olvidara de todo y volviera a las andadas.
O sea, seguía mordiendo.
Cuando me enojaba (que era bastante seguido), era imparable. La mayoría de las veces era Zeke quien lidiaba con mis ataques de enojo, así que el bastardo terminaba de la peor manera. Muchísimas marcas de mordidas por sus brazos, cara y dedos eran la prueba irrefutable de ello.
Tuve terapia, por supuesto. Mis padres habían llegado al límite, así que cuando cumplí ocho años, me mandaron al psicólogo. Era un viejo gordinflón, con gafas pequeñas y una barba graciosa, que me hacía recordar a Papá Noel (quizá por eso fue muy para mí hablar con él). Le contaba de mis problemas en la escuela, de cómo mi vecina (de diez años) me parecía muy bonita, pero me gustaba más mi compañero de pupitre y me ayudó muchísimo con el manejo de la ira.
Más las ganas de morder nunca se fueron.
Hasta que nació Mikasa y eso fue como la cura mágica. Simplemente me olvidé de todo y me concentré en cuidar a mi hermana menor.
Pero ese no es el punto.
Lo que quiero que entiendan es que, ahora mismo, mientras observo a Zeke echando agua bendita en dirección a Levi, al mismo tiempo que reza algún versículo de la biblia en latín (¿cuándo aprendió tantos idiomas?), estoy teniendo una regresión a mi infancia.
Sí.
Tengo ganas de morder.
A Zeke.
A mi querido hermano mayor.
Rechino los dientes, peleando contra el impulso de querer lanzarme contra Zeke para clavar mis dientes en sus brazos.
—No tendrás a mi hermanito —dice Zeke, entrecerrando los ojos y señalando a Levi con el dedo acusador—. ¡No dejaré que le pongas una mano encima!
Contrario a lo que había creído, Levi está de lo más tranquilo. Recargado contra mi pared, tiene los brazos cruzados y simplemente mira a Zeke en completo estado de aburrimiento.
Hasta parece ser normal para él que le estén aventando agua bendita.
—Curioso —responde mi vecino, ocultado una sonrisa que me hace temblar—. Resulta que le puse más que una mano encima a tu... hermanito.
Zeke se pone blanco mientras me mira horrorizado.
—¡Bestia! ¡Regresarás al infierno, satanás! —ruge, lanzando otro poco de agua bendita.
Mi vecino rueda los ojos.
—Ya corta el rollo, simio apestoso.
—¡Nunca!
Y bueno, nunca he sido alguien con demasiada paciencia.
Sin dar ninguna clase de advertencia, camino hacia mi hermano mayor. Él se mira bastante confundido y se pierde más cuando tomo su brazo.
—¿Eren?
No digo nada, pero le lanzo una mirada que Zeke puede reconocer a la perfección. Le noto temblar mientras busca alguna forma de alejarse, porque él sabe lo que viene a continuación.
Mi hermano niega varias veces, espantado. Yo le sonrío, y...
Lo muerdo.
Zeke grita despavorido.
(...)
—Así que eres hermano del simio apestoso. Quién lo diría.
Una hora después, instalados en la cafetería favorita de Levi (al menos eso me dijo), sintiendo la cara ardiendo de vergüenza por los hechos ocurridos, asiento despacio.
No puedo siquiera mirar a mi vecino sin sentir que, en realidad, la he cagado en grande. Técnicamente no fue mi culpa, aún así me siento muy, muy avergonzado.
Jamás esperé que Zeke actuara de esa manera.
—Lo siento tanto —jadeo, desesperado.
Levi hace un vago ademán.
—No fue tu culpa —dice, bastante relajado—. Supongo que todavía no supera la paliza que le di.
—Yo no sabía sobre eso —medio miento, viéndome un poco sorprendido.
Mi vecino hace una mueca.
—Sucedió cuando yo aún vivía en París; hace un año, más o menos —comienza, tras haber suspirado—. Trabajaba en el bar de mi familia, y cierto día llegó tu hermano. Al principio no causó problemas; estuvo bebiendo durante varias horas, hasta que casi perdió la consciencia —continúa, escuchándose un poco flojo—. Como ya era de cerrar, fui a despertarlo para que pagara y... bueno, digamos que tu hermano me confundió con una mujer.
Me ahogo con mi saliva al escucharlo. Toso varias veces e intento no mostrarme demasiado sorprendido. Esa parte de la historia no me la esperaba.
—¿Te-te confundió con... con una mujer? —tartamudeo, incrédulo.
Levi asiente, tras haber tronado la lengua.
—Sí... digamos que por esa época usaba el pelo un poco más largo y el uniforme del bar no es precisamente muy masculino. Así que a tu hermano se le hizo muy fácil lanzarme varios piropos terribles mientras intentaba tocarme el trasero.
Oh, Dios.
Zeke, ¿¡qué diablos estabas pensando, maldito ebrio de mierda!?
Tosí varias veces y quise hacer todo lo posible para que la vergüenza se fuera de mí.
—Si sirve de algo, es mi medio hermano. Te juro que sus genes son diferentes a los míos.
Levi se ríe con ganas (su risa me derrite en mi lugar, ¡santa madre Teresa de Calcuta!) y sólo puedo observarlo embobado. Me encanta la manera en que sus blancos dientes brillan, y creo que he quedado enamorado del hoyuelo que se forma en su mejilla izquierda.
Jesús, la perfección existe.
—La verdad, no me importaría que tú intentaras manosearme el trasero —susurra, acercándose un poco más a mí, para darme un guiño coqueto después.
Ooh.
Ahí sentando, con el sonrojo subiendo por mi rostro, observo esos ojos oscuros que se han iluminado con picardía.
Luego me entero del por qué.
Bajo la mesa, tras el largo mantel, Levi desliza su pie (que se ha librado del zapato) sobre mi pierna. Despacio lo hace. Sube por mi muslo y se detiene peligrosamente cerca de Eren junior. Mi respiración se detiene mientras siento su dedos presionando muy lento en mi piel.
Jadeo.
Mi vecino se lame el labio inferior.
Dios mío.
Él no lo sabe aún, pero va a ser mi esposo.
.
Continuará...
.
N/A: ¡HOLAAAA! Han sido dos semanas sin actualizar, ¡perdoooón! Tuve una sequía de imaginación, pero justo hoy regresó y pude terminar el capítulo ٩(•o•)و . ¿Qué les cuento? Este fic ya casi, casi llega a su final :(. Aunque aún faltan un par de cosillas (?). En fin, espero que el capítulo les haya gustado ❤. ¡GRACIAS INFINITAS POR SUS COMENTARIOS! Muchas, muchas gracias por seguir apoyando esta historia i-i.
¡Saben que pueden dejarme sus reviews! Son mi alimento de cada día 💙
Por cierto, tengo una historia en wattpad también. Es EreRi, básicamente será puro romance y fluff, porque son las cosas que más me encanta escribir 💙. Ese fic tiene ya dos capítulos y estoy escribiendo ya el tercero ❤. Si les interesa, la historia se llama HOMESICK; pueden buscarme en wattpad como Maka_Kagamine.
Bueno, espero que estén pasando un excelente fin de semana ❤. Porténse súper bien, y si no, pues me invitan ٩(•o•)و . Jajaja.
Lyne Diamond*
¿Review? *-*
