Invader Zim no me pertenece, y esto es un pobre intento de Fic (¬¬)
Dedico está historia a Misu-chan o más conocida por el fandom como Eldar Lisswen Sariethel. Espero que le guste, y que no sea un total fiasco.
Capitulo 14
La melancolía de un infeliz enamorado
...
Skoodge no podía entender porque Zeta le estaba enseñando pornografía irken. Había pasado media hora de una película muy anticuada, la cual solo le estaba provocando sueño, y nada indicaba terminar con esa tortura a la que llamaban "Separación definitiva de su unidad PAK".
Se suponía que le estaban haciendo un mapeo cerebral completo y trataron de tocar su libido, pero esa zona de su cerebro parecía que no se activaba bajo ningún estimulo.
-No puede ser posible- Zeta mueve su mano delante de Skoodge para asegurarse de que no lo habían dejado ciego mientras jugaban con su cerebro –Solo el 45% del mapeo hace media hora y su cerebro no cede-
-Deja de hacer eso… veo perfectamente, y creo que esta es una película de bajo presupuesto- Skoodge dice esto con mucha calma, olvidando que estaba a punto de perder su pak y que intentaban convertirlo en un irken primitivo.
-Deja de quejarte de lo mismo, no es mi culpa que seas un frígido- Zeta dice esto molesto, realmente le gustaba esa película pornográfica. Había personas que no sabían apreciar lo bueno.
-¡Que no soy frígido! ¡Soy un irken!- Skoodge exclama mientras sus mejillas se volvían azul oscuro por la ira. Sus ojos estaban llenos de furia -¡No necesitamos excitarnos o nada que se le parezca!-
-47% ¡Al fin avanzamos un poco! Tu libido parece estar conectado a tu ira- Zeta chasquea la lengua –Esto es muy raro, pero debe ser culpa de los sistemas de restricción de tu pak-
-Vitralia, sácame de aquí- Skoodge dice esto hastiado, mirando a la kraennar que asistía al Primero. Aún llevaba ese tonto sombrero de aluminio en la cabeza –Sabes que esto no sirve de nada, estoy unido a mi pak y no pueden mapear todo mi cerebro-
-¿Zeta?- Vitralia mira preocupada a Zeta, este había separado quirúrgicamente el Pak de Skoodge y le iba ser imposible volver a colocárselo. Si esto no funcionaba, ese irken se iba a morir en solo diez minutos.
Zeta comienza a pensar, trata de recordar como había hecho enfadar a Skoodge apenas comenzó a tratar con él. Había un detalle que estaba obviando, algo que el irken no podría controlar.
-El atrapa-pesadillas- Zeta dice esto entre dientes como si estuviera hablando a si mismo, y se acerca a Skoodge para revisar sus bolsillos. Sonríe maliciosamente al encontrar el objeto allí, ese irken no lo destruyó a pesar de todo.
–Aquí está…- El Primero le enseña el objeto a Skoodge, pero este no reacciona.
-¿Qué es eso?- Vitralia señala con duda el objeto que Zeta saco del bolsillo del irken. Skoodge miro a otra dirección y trato de no hacer contacto visual con la kraennar.
-Es un regalo de una hembra alienígena- Zeta mueve el objeto delante de Vitralia -¿Sabes quien será? Es probable que la conozcas, como él ha viajado contigo-
Vitralia observó el objeto, luego al irken que no la estaba mirando. Ella entrecerró los ojos y sonrió con malicia. Hacia mucho que no usaba su truco de ilusión de sombras, pero si confundió a Zim lo suficiente en esa ocasión en la que se hizo pasar por Dib, de seguro funcionaría con Skoodge. El pobre irken estaba bajo demasiado estrés, a esas alturas, su psique podría aceptar cualquier cosa aunque no sea del todo lógica.
-¿Por qué no me estás mirando Skoodge?- Dice con suavidad Vitralia mientras su cuerpo cambia de forma con lentitud. El irken mencionado cerró los ojos y trató de alejar su cabeza de donde estaba Vitralia.
-No, no voy a mirar nada- Dice el irken muy decidido. Zeta miro expectante a Vitralia y quedo impresionado con su habilidad de cambiar de forma. Ahora lucía distinta, su piel era de un color más rosado con un ligero bronceado, su rostro era mas fino, y contaba con unos enormes ojos verdes. Sus tentáculos fueron reemplazados por un cabello color rubio con mechones verdes. Vestía unas ropas extrañas ropas. De seguro pertenecía a la criatura que le dio ese atrapa-pesadillas y, dueña de la muestra de cabello que llevaba el irken.
La forma que adopto Vitralia era de un ser extraño, de apariencia débil y algo primitivo, por la excesiva cantidad de dedos en sus manos. Aún así, su aspecto le resulto interesante. Zeta se acerco a Vitralia, antes de que siga molestando a Skoodge, para examinarla de cerca.
-Fascinante ¿Cómo se llaman estas criaturas?- Dice el irken tocando el cabello rubio de la kraennar y oliéndolo con sus antenas. Las mejillas de Vitralia, con la apariencia de la humana Kia, se tiñeron de un ligero rosado.
-Se llaman humanos, y no me desconcentres- Vitralia dice esto molesta, tratando de apartar a Zeta de ella. Necesitaba espacio para crear ambiente y tratar de engañar los sentidos del irken. Con algo de discreción, comenzó a hacer unas arcadas y cambio así su voz.
-Hey, Skoodge ¿No me vas a saludar?- La voz de la falsa Kia hizo que las antenas del irken se levantaran involuntariamente. Skoodge abrió uno de sus ojos y vio que delante de él estaba la humana en cuestión.
-Mapeo al 51%- Dice finalmente uno de los asistentes de Zeta.
-Y solo la vio hace segundos- Zeta dice esto impresionado, sonriendo levemente -Hay que presionarlo un poco más-
-¿Por qué estás atado a esa silla?- Kia se acerca a Skoodge y este comienza a moverse desesperadamente.
-No hagas esto Vitralia, yo no quiero…- El irken se queda atónito al sentir las manos de la humana en sus mejillas. No puede evitar perderse en esos ojos, copiados hasta el mas mínimo detalle, hasta tenía ese pequeño lunar encima de ceja derecha. Era una copia perfecta de la humana que dejo en la Tierra.
Skoodge sintió un retorcijón en su squidlis-spooch y comenzó a sentir calor en todo su cuerpo.
-¿Quieres irte de aquí?- Dice la kraennar disfrazada de Kia, modulando con cuidado las palabras, tratando de marcar su acento -¿Necesitas que te ayude a salir de aquí?-
-No… - Skoodge trata de moverse para escapar, pero era inútil.
-¡%56%!- Dice uno de los asistentes. Zeta fue a comprobarlo y noto que el mapeo estaba trabajando a una velocidad impresionante. Pero al llegar al 60% se detuvo por completo.
-Creo que falta algo- Zeta mira a como se desarrolla la escena, y nota que algo raro estaba pasando con el Pak de ese irken. Vitralia corría peligro si se acercaba más a esa infernal mochila.
-¿Por qué no quieres mi ayuda? ¿No confías en mi?- Vitralia trata de empujar a Skoodge un poco más, no sabía que más hacer, la posición en la que se encontraba no era muy adecuada para crear una ambiente erótico, y lo poco que conoció de la humana, no le ayudaba a interpretar su papel.
-No eres Kia, deja de fingir Vitralia…- Skoodge dice esto tratando de sonar serio –Es demasiado peligroso, y no voy a poder contenerlo por mucho tiempo… porque no me importa lo que te pase-
-¿Qué cosa no podrás…?- Vitralia no termina de hablar que Zeta la toma de la cintura y la aparta de Skoodge, justo antes de que las patas mecánicas de su pak intenten atravesarla como si fuera una brocheta.
-Su Pak…- Vitralia no se percato que Zeta la sostenía de la cintura, estaba atónita viendo como el Pak de Skoodge perdía el control, moviendo sus patas mecánicas en todas direcciones -…Intentó matarme-
-Parece que este pak esta intentando protegerse de los efectos que le provoca esta Kia-humana- Zeta dice esto tratando de encontrar una respuesta lógica a esa experiencia. Entrecierra los ojos y decidió que era hora de deshacerse de esa mochila con patas.
-Así que esta es Kia- Zeta dice esto con una sonrisa desconcertante, pasando su mano en todo el cuerpo de Vitralia disfrazada de la humana –De seguro es una puta que se revuelca con todo el mundo, excepto contigo Skoodge ¿Ese es tu problema?-
El irken que estaba sujeto en la silla lo mira como si le hubiera escupido en la cara. Rechinó levemente su dentadura, lo miró con un terrible intento asesino y negó con fuerza.
-¿No es ese tu problema?- Zeta dice esto con malicia, sujetando a Vitralia con demasiada libertad. Ella lo mira apenada, estaba siendo manoseada por un irken enfrente de un montón de irkens, en otra situación diría que era un acto de humillación de su especie, pero como estaba la situación, debía soportar el capricho de Zeta.
-No se de lo que me estas hablando- Skoodge trata de sonreírse. No iba a enojarse, él sabía que lo que estaba viendo y escuchando no era real. Ese sujeto no conocía a Kia, no sabía nada de ella.
"Solo estuviste con ella quince días ¿Crees que lo sabes todo acerca de esa humana?"
-¿Por qué te fuiste Skoodge?- Dice Vitralia imitando la voz de Kia -¿Querías salvar a tu raza o no querías verme más?-
-¡Ella ya sabe porque me fui!- Skoodge dice esto en voz alta, ya se estaba alterando. Trata de calmarse para que no notaran cuanto le afectaba –Dejen de hacer este estúpido juego y sáquenme de aquí-
-No- Zeta dice esto con sequedad, entornando sus ojos con una expresión de frialdad –Hay algo más, siempre hay algo más, y no podrás ocultármelo-
-Ya les dije que esto no me afecta- Skoodge casi se ríe histéricamente, sentía que estaba enloqueciendo por la presión que estaban haciéndole a su cerebro –Ella no es Kia, no podría serlo, es imposible que me haya seguido hasta aquí-
-¡70% de mapeo!- Anuncia otro de los científicos asistentes.
-El cerebro de Skoodge está cediendo- Zeta mira a Vitralia en sus brazos y suspira levemente –Déjame probar algo más, no te voy a lastimar-
La kraennar se queda impresionada, el rostro de Zeta era demasiado estoico para saber en lo que estaba pensando. Aún con la forma de Kia, no podía evitar sentir algo de placer al ser tocada en su vientre, uno de los puntos erógenos de los kraennar. Por eso cuando el irken poso sus labios en los de ella, le correspondió con celeridad.
Zeta se sintió extraño, no le era ajeno el concepto de besar, lo había visto en muchos irkens más jóvenes que él, pero la sensación era nueva para él. Le era un poco incomodo doblarse ligeramente para alcanzar a la kraennar que tenía menos estatura que él, pero se sentía muy complacido por lo que sentía en aquel acto.
Skoodge se quedo atónito mirándolos. Se mordió el labio con fuerza para no decir nada que lo delatara, cerró los ojos con fuerza y se repitió a si mismo mentalmente, una y otra vez:
"Es solo una ilusión, es solo una ilusión… Ella no es Kia, ella no es Kia…"
*¿Estás seguro de eso? Siquiera sabes si esto es real… debiste matarla cuando tuviste la oportunidad… Esto no es real… Ella era un peligro para la misión… Esto está sucediendo realmente… ¡Ella es una amenaza para la misión y debe ser exterminada!*
"No. No la lastimes, no la toques. Quédate adentro, quédate adentro, quédate adentro por favor ¡NO LA TOQUES!"
-¡QUÍTALE LAS MANOS DE ENCIMA!- Skoodge había entrado en un estado de furia no muy propio de él, casi podía verse como las venas de su frente se le marcaban. Sus dientes estaban apretados mientras un hilo de saliva y sangre violácea salía por una de las comisuras de su boca, se había mordido la mejilla interna, tratando de frenar su ira. Sus garras se destrozaron cuando intentaron destruir los brazos de metal de la silla, solo logro hacerle una melladura y macharlos de sangre.
Vitralia se separa de Zeta avergonzada y trata de desviar la mirada hacia otro lado, no le importaba mucho el estado de Skoodge, se encontraba demasiado confundida para continuar con ese raro experimento.
El Primero suspira levemente, y mira a Skoodge con duda. Sus ojos se entornan en señal de disgusto al ver que el pak no reaccionaba a la furia del irken.
*La bestia está adentro, ya puedes salir a jugar Zeta* Recordó a su hermana mayor diciéndole eso cuando eran pequeños, formaba parte de sus juegos infantiles en aquellos tiempos en que todo era más sencillo.
-¿Por qué debería quitarle las manos de encima?- Zeta siquiera reparo en disculparse con Vitralia, se limitó a provocar a Skoodge un poco más –Tú no puedes protegerla-
-¡VOY A MATARTE SI VUELVES A TOCARLA!- Skoodge casi se rompe las cuerdas bucales al gritar esto –YO PUEDO CUIDARLA, YO NO LA LASTIMARE ¡NO LA TOQUES!-
-100%- Dice uno de los asistentes –El cuerpo del sujeto experimental colapsara si sigue alterandose-
-Bien, mapeo completo y sédenlo antes de que sufra una accidente cerebro vascular- Zeta dice esto con mucha tranquilidad –Su cuerpo no está acostumbrado a emociones tan fuertes-
El irken se acerca al pak de Skoodge y lo toma entre sus manos. Dentro de este se hallaba la orden de exterminar la vida de un solo ser en todo el universo. Eso a él no le interesaba, el resto la unidad estaba en buen estado y tenía cosas interesantes en su interior que podía usar en su beneficio.
Como por ejemplo, el número de serie. Realmente estaba muy interesado en descubrir donde fue construido ese Pak, el día exacto en que fue ensamblado y cuando fue programado. Debía saberlo, para poder calcular cuantos haría el Imperio y como lo haría. Tenía que calcular el daño que provoco ese invento, su invento.
Tenía que enterarse del daño que provocó y provocará en el futuro, de las miles de vidas que arruinara por solo permitirse caminar entre los vivos por un poco más tiempo.
¿Valió la pena extender su vida a costa de todo el mal que le hará el Imperio a su gente y al universo? ¡Tenía que saberlo!
(…)
Vitralia estaba muy estática. Fue empujada levemente por los irkens que se abalanzaron sobre Skoodge para proveerle de drogas y calmantes, porque ella no se quitaba del camino.
Ella los mira con algo de desdén, como si no le importara que estuvieran allí. Camina lentamente hacía la salida del laboratorio y gira su cabeza para ver a Zeta que estaba manoseando el Pak de aquel irken rechoncho, murmurándose cosas para si mismo.
Él ya no la miraba, no le importaba que estuviera allí. De seguro que no le importaría si desaparecía en ese instante, ya obtuvo lo que deseaba. Él solo se aprovecho de ella.
Confió en Zeta y se sintió tan decepcionada, quería salir corriendo pero no podía. No podía creer que haya sido tan tonta.
¿Acaso todos los seres masculinos del universo iban hacerla sufrir así? ¿Todos iban a tratarla como un objeto y luego se desharían de ella para siempre?
Kain la violó porque se parecía a su madre y odiaba a su padre. Zeta la beso para molestar a un irken obsesionado con alguien que no volvería a ver.
Vitralia quería morirse en ese instante por su nefasto destino, no sabía que propósito importante habría en su vida si seguía ese camino ¿Vivir para que otro hombre se aproveche de ella?
Necesitaba estar sola y pensar en su posición sobre el universo. Por eso se cubrió en su sombra y desapareció.
(…)
Zeta frunció un poco el seño al ver como se llevaban a Skoodge en una camilla. Le dio instrucciones a uno de sus asistentes para que le devuelvan su atrapa-pesadillas y que lo colocaran en una de las naves de evacuación, en la unidad de atención medica de su hermano menor. Dentro de unas pocas horas saldrían de ese planeta así que lo necesitaba vigilado para que nada salga mal. Se gira en busca de Vitralia, pensando que seguía cerca de él y comienza hablar.
-No te lo vas a creer Vitha, pero este Pak quería matar a…- El irken se queda mudo al notar que la kraennar no estaba -¿Vitha?-
Eso era extraño, él sabía que ella había estado allí, es decir, no se había percatado de que se había apartado de su lado después de aquel beso ¿Se había abstraído tanto en sus pensamientos?
De seguro que ella estaba preparándose para partir a Kravat, le haría muy bien visitar su planeta natal en tiempos de bonanza. Además, estaría con sus pares y tal vez sea menos traumático para ella estar entre su gente, que compartir habitación con un ser que pertenece a la misma raza que destruyó por completo su vida.
-Es verdad... tengo algo muy efectivo para buscarla- Zeta saca a Fehu-hiro de su bolsillo, mientras pensaba felizmente "Si conociera al sujeto que inventó los bolsillos, me casaría con él. Adoro los bolsillos… Espera, debo concentrarme y buscar a Vitralia"
Zeta guardaba una muestra de las escamas de Vitralia en un pequeño frasco al que le había atado una cadena de acero y la había colgado en su cuello. Era un sujeto por demás desconfiado, y estaba seguro que era la única forma de mantener vigilada a la kraennar. Ella parecía estar demasiado inestable a pesar de esa fachada de fortaleza y determinación.
Estuvo buscando durante un corto periodo de tiempo. La señal de su firma genética se hizo más fuerte cuando llego a uno de los depósitos más oscuros del planeta. Allí Vitralia no podría prepararse para su viaje ¿Qué estaba haciendo perdiendo el tiempo allí?
Zeta saca una linterna pequeña de su bolsillo e ilumina con el haz de luz el sitio donde estaba. Vio que algo se movió.
-Vitha, no es hora de jugar al escondite, sal ya para que…-
Lo que salió de allí no era Vitralia, sino una rata-blorch que se lanzó sobre él, mostrándole sus horribles dientes incisivos. Zeta se quedo parado y extendió su mano dejando que Armor-Scarlet la cubra con su fina capa de metal rojo. Con un rápido movimiento, sujeta los dientes de la criatura, deteniendo su ataque con facilidad.
-Quieta- Zeta dice esto molesto, y ve que la criatura se estremece. Sin miramientos, lanza la rata hacía otra dirección y esta se golpea tan duramente contra una pared, que decide escaparse antes de recibir más daño. El irken estaba conciente que siempre supo como parecer aterrador delante de las demás criaturas.
-¿Ahora eres exterminador?- La voz de Vitralia lo sorprendió pero lo preocupo a la vez. Sonaba algo nasal, como si estuviera decaída.
-Te impresionaría las muchas habilidades que tengo, querida Vitha- Zeta dice esto guardando a Armor-Scarlet en su Pak y regresando su brazo a la normalidad –Hasta yo me asombro de mi mismo-
No hubo respuesta de Vitralia, siquiera una queja acerca de su enorme ego. Algo no andaba bien.
-¿Te duele algo Vitha?- Zeta dice esto con torpeza. Sinceramente, no se le daba muy bien confrontar a las hembras en este estado.
-No me duele nada- Vitralia dice esto desde el otro lado de la habitación –Quiero estar sola-
-¿En medio de toda esta oscuridad? Eso no parece reconfortante-
-¿Qué sabe un asqueroso irken sobre el confort?- Vitralia recrimina a Zeta con dureza.
El irken hace mala cara. Estaba a punto de lograr que su cerebro abarcara el tamaño de un planeta y ¿Ella lo estaba acusando de no saber algo? Eso era un ultraje.
-Sé más cosas de las que te puedes imaginar- Dice molesto Zeta, agitando su linterna como un niño pequeño –Sé que los niños pequeños de tu planeta buscan la oscuridad cuando están tristes o lastimados…-
Zeta se calló. Parpadeo un par de veces y se golpeo la cabeza. No sabía que ese beso le había molestado tanto, pero ella debía sentirse mal debido a que él era irken. Debió darse cuenta antes. Ahora estaba seguro de que detestaba tanto a su raza, que debió sentir que le estaba dando la espalda al besarlo.
-Vitha, no te pongas mal- Zeta dice esto con calma –Sé que no quieres a mi raza, y esta bien porque ellos se convertirán en la pesadilla del universo, además muchos me odian actualmente y quieren mi cabeza-
Zeta finalmente la encuentra, sentada detrás de unas viejas cajas llenas de polvo. Ella estaba cubierta por su sombra, la cual formaba un pequeño muro a su alrededor.
Vitralia se encontraba en posición fetal, sujetando sus piernas con sus brazos y escondiendo su cara detrás de sus rodillas. Se veía tan pequeña así, que Zeta recordó a su hermano menor. Solía ponerse en esa posición cuando estaba triste por algo.
-Hey, no has traicionado a nadie- Dice Zeta con calma –Solo fue un beso, tal vez habrá sido malo… es que soy un poco torpe con eso del contacto físico…-
-No te me acerques- Dice con frialdad Vitralia, sin siquiera levantar su cabeza para mirarlo.
-Vitha- Zeta se queda detrás del muro y la mira con duda -¿De verdad te dolió?-
-No…-
-Entonces, dime que te hice mal- El irken trata de entender, necesitaba comprender en que se estaba equivocando.
-Yo solo… no quiero que me toques- Vitralia dice esto, recordando lo suave que fue el irken y lo atento que resulto ser al besarla. Si lo volvía hacer, ella no podría soportarlo.
-Bien, prometo no volver a tocarte- Zeta dice esto con calma –Sal de allí, tenemos que irnos antes de que Miyuki y la Armada vengan por nosotros-
-¿Zeta?- Vitralia deshace el muro y lo mira con algo de duda -¿Por qué viniste por mi?-
-Vitha querida, eres mi responsabilidad ahora- Zeta no iba a extenderle la mano para ayudarla. Cruzó sus brazos por atrás y espero que ella se levante por su cuenta –Lamento ese malentendido, a veces hago las cosas sin pensar en los sentimientos de los demás, pero debes saber que tengo buenas razones… casi siempre-
-¿Casi siempre?- Vitralia lo mira con algo de molestia mientras se pone de pie.
-Había una posibilidad entre un millón trescientos cincuenta y dos mil de que me equivocara en algo- Zeta dice esto con calma –Tal vez debí calcular un poco mejor tu caso, debido a que no conozco mucho tu vida pasada-
-Y no sabrás nada- Vitralia dice esto ofuscada. No podía creer el ego que tenía ese sujeto –No tengo porque compartir mis problemas contigo-
-¿Ves? Es por esas actitudes tuyas por las cuales nos costara tener una relación- Zeta se sonríe, al ver a Vitralia caminar por su propia cuenta en medio de la oscuridad, y reprimiendo las ganas de tomar su mano -Vamos, se hace tarde para partir-
-¿A dónde iremos?- La kraennar lo mira con algo de duda.
-A un sitio que de seguro te pondrá feliz- Zeta dice esto con una ligera sonrisa –Kravat en esta época del año esta un poco frío, pero te aseguro que es confortable-
(…)
El vacío se apoderó de él y la conciencia acudió a su cuerpo a duras penas. Se levanto de golpe, revolviendo las sabanas y los cobertores que lo cubrían como si estuvieran presionándolo.
-¿Mmmh?- Una voz adormilada le llama la atención. Al lado de él había una cama, y sobre esta una joven humana con un pijama de color verde.
-¡Ah! ¡No me comas!- Él grita sin darse cuenta de su situación. Aún no se acostumbraba a ese entorno.
-¿Qué pasa Skoodge?- La voz de la joven sonó algo cansada –Son las… - Se refriega los ojos y luego mira la hora en el reloj digital -…tres de la mañana-
-¿Kia?- Skoodge suspira completamente aliviado –Eras tú… ¿Estás bien?-
-No…- Dice molesta la chica –Quería dormir una noche completa… ya van dos días que me despiertas así-
-Odio dormir, no puedo controlar nada así- Skoodge dice esto molesto.
-Solo son pesadillas- Kia cierra los ojos sonriendo levemente y restándole importancia al asunto.
-Pero… no me gustan- Dice molesto el irken –Me da miedo que algo malo te suceda-
Ella golpea con fuerza la cama en señal de disgusto, y luego asoma su cabeza por el borde para quedar sobre él. Seguía mirándolo con molestia –Ven aquí-
-¿Qué?- Skoodge no entendía lo que queria.
-Ven a dormir conmigo… sube a la cama- Ella abre su cobija para que Skoodge entre en esta.
-Esto solo lo empeorara- El irken se acerca y se acuesta cerca de la humana.
-Tranquilo, te daré algo que podrás usar contra las pesadillas- Dice ella con voz tranquila. Skoodge sonríe ligeramente, el aliento de Kia olía a menta. No sabía porque, pero se concentró en los labios rosados de la humana cuando dijo eso.
-Cierra los ojos- Dice ella con seriedad.
Skoodge estaba algo nervioso, y cerró los ojos… no paso nada.
-Ábrelos- Kia dijo esto con suavidad. El irken noto que había un extraño artefacto con cuerdas y plumas delante de él –Este es mi atrapa pesadillas, te lo doy porque pareces necesitarlo más que yo-
-¿Y no tendré más pesadillas?- Dice incrédulo el irken, le costaba trabajo creer en semejante cosa.
-Te lo aseguro- Ella cierra los ojos y trata de dormirse mientras seguía hablando –Solo tenlo encima todo el tiempo-
-¿Kia?-
Ella se durmió. Skoodge no podía creer que la humana se durmiera tan rápido y que le tuviera la confianza suficiente para compartir la cama. Él ya no era tan bajito para que no lo considerara una amenaza y…
El sueño lo atrapo de nuevo.
Skoodge extrañaba el sistema de vigilia del Pak. Pero no había nada que pudiera hacer para evitar el sueño. Cerró los ojos y se durmió.
Esa noche no tuvo pesadillas. Como todas las que le siguieron.
-…-
El recuerdo lo golpeo con fuerza. Skoodge trato de asegurarse de que estaba despierto cuando vio el techo color blanco encima de él. Se pellizca la mejilla y sonríe al sentir el dolor.
Ese dolor era real ¿O podría estarlo imaginando?
Soñar con recuerdos era, según Kia, una forma extraña de reparar sentimientos encontrados. Ella tuvo la delicadeza de hablarle de los sueños cuando descubrió que debía dormir y soportar esas visiones toda la noche.
Detestaba aquellos sueños.
Soñar era lo peor que le había pasado en la vida a Skoodge. Era entrar en un mundo sin pies ni cabeza, donde todo lo que recordaba y lo que deseaba se mezclaba.
Y las pesadillas eran una tortura. No podía entender como un humano soportaba todo eso.
Trató de levantarse, pero estaba exhausto. Se sintió un poco incomodo de la espalda, a pesar de estar ahora en un mullido colchón. Noto que en sus brazos había catéteres adheridos a sueros de varios colores.
Se sonrió ligeramente al recordar lo mucho que Kia odiaba los hospitales, y cuando ella le repetía que no iba a poner un pie en un lugar así, aunque su padre se estuviera muriendo.
Skoodge la extrañaba tanto. El colchón en el que estaba acostado le traía recuerdos curiosos. El atrapa pesadillas también lo hacía. En ese momento se dio cuenta que quería irse de allí y volver a la Tierra a como de lugar.
¿Por qué salió de aquel planeta en primer lugar? Estaba seguro de que, en algún momento, pensó en quedarse con Kia, ya que el asunto de Irk no le concernía más porque lo consideraban muerto.
Entonces ¿Por qué no lo hizo?
Tenía que salir de allí, y de alguna u otra forma debía regresar al futuro. Trató nuevamente de levantarse y sonrió al darse cuenta que podía hacerlo.
¿Le faltaba algo? Realmente no recordaba tener nada encima excepto el atrapa pesadillas que le había regalado Kia. Aún así, noto que su espalda lo estaba matando con dolor. Trato de llegar con sus manos allí, y noto un vendaje en esa zona. Lo tocó y sintió que estaba algo húmedo y pegajoso.
Mira sus dedos y ve sangre pegada en estos.
¿Se había lastimado la espalda? Tal vez por eso estaba en una sala de hospital. Salió por la puerta y camino entre los irkens que estaban allí, todos lo miraron con algo de calma y le preguntaron si sentía bien para caminar.
Skoodge asentía, a pesar que la cabeza le empezaba a doler, pero declinó toda oferta de ayuda. Averiguo donde estaba su doctor y decidió ir hablar con él.
-¿Señor Skoodge?- El irken Niz era un joven medico que parecía necesitar unas horas de sueño extra, casi podría pisar las ojeras que nacían debajo de sus ojos color rubí –Oh si, si… Zeta me dio su expediente-
-¿Qué le paso a mi espalda?- Dice algo asustado Skoodge. No podía recordar como llego de su celda a ese sitio. Realmente estaba muy confundido ¿Acaso ellos no lo odiaban cuando llego allí?
-Un accidente de voots…- Niz mueve una placa holográfica con el expediente de Skoodge delante de sus ojos -Según esto, hace unas pocas horas estuvo inconciente-
-No lo recuerdo-
-El shock fue muy grande, pero solo usted resulto gravemente herido- El medico sonríe, mientras se acerca a Skoodge, saca una linterna de su bolsillo y la enciende para revisarle los ojos –Parece que todo esta muy bien y mire nada más…-
Skoodge nota que le quita la venda de su espalda, la cual estaba manchada con sangre, pero debajo de esta solo había cicatrices en plena curación.
-Usted se recupera muy rápido- Dice Niz con calma mientras desecha las vendas y desinfecta la espalda del irken.
-Si, suelen decirme eso a menudo- Skoodge dice esto algo confundido –¿No le parece una herida extraña?-
-Si, pero estamos en guerra, heridas curiosa pasan en los campos de batalla todo el tiempo- Niz suspira levemente –Es algo habitual para mi ver este tipo de cosas-
-¿Sabe donde esta el Primero… digo Zeta?- Skoodge se corrige, tratando de hablar con mucha calma –Debo hablar con él-
-Zeta está en la nave insignia Pandemonium, de seguro llegando a Kravat en estos momentos- Dice con calma el irken medico –Nosotros lo seguimos, así que lo alcanzaremos en unos pocos ciclos-
-Eso… esta bien- Skoodge sonó algo alicaído.
-¿Quieres ropa nueva para cambiarte y comer algo?- Niz sonríe levemente –Un buen snack siempre anima a los irkens en su postoperatorios-
-Si, Gracias- Skoodge noto que le era fácil decirlo, no se sintió mal en hacerlo. Ahora extrañaba estar con Kia, ella haría un comentario sarcástico debido a la forma en que le costaba confiar en los demás, y luego le diría que no tiene nada de malo.
Todos mienten para sobrevivir, hasta los irkens. Entonces ¿Niz le estaba ocultando algo?
Niz sonríe levemente y se levanta para acompañar al irken a otra habitación. Guardar las apariencias siempre le había costado trabajo, pero Zeta le dijo que Skoodge no iba a recordar a su Pak por más que se lo dijera. Así que se sintió tranquilo, pensando que no valía la pena molestar a ese irken por cosas que jamás volverá a tener.
(…)
Cuando Gaz llegó a su casa no encontró a su hermano. Solo una nota que no dudo en estrujar entre sus manos con odio y resentimiento después de leer su contenido. Estaba furiosa, su hermano la había dejado completamente sola y era solo una niña de catorce años con muchas necesidades.
Siendo que Dib tenía su carné de conducir, y era el único chofer disponible de la familia para llevarla al centro comercial cuando se le plazca, y por ello no podía darse el lujo de abandonarla para ir en busca de aventuras en el espacio.
Él iba a pagar caro la osadía de abandonar sus responsabilidades de hermano mayor.
Comenzó a revisar los videos de vigilancia de la casa, y descubrió como su hogar fue visitado por un grupo de extraterrestres y una chica extraña con acento texano. Al ver a Zim en el video, Gaz decide buscar al irken a su casa y exigirle por las malas que le devuelva a Dib.
Eso si, ellos dos pagarían caro por dejarla sola, ya estaba harta de sus jueguitos del gato y el ratón. Sacó su bate de aluminio del armario de su cuarto, se calzo sus botas negras con punta de acero y salió como una tromba de su casa.
-…-
(Continuara... O.O)
...
N/A: Bueno... Dedicado a las personas que tienen sus amores a distancias, jajajja ;)
