La Melodía de la Luna

Capitulo 14: Un futuro tormentoso.

-¡Cielos!- grito Amalia algo impactada, rápidamente se levanto de la mesa y se alejo unos pasos de Link mientras el agachaba la cabeza y ocultaba sus orejas con sus manos. Mario y Laly se miraron fijamente, sus peores temores habían sido confirmados.

-¡Puedo explicarlo!- dijo finalmente el joven rubio mirando a la familia pero antes de que pudiera decir algo Amalia lo miro fijamente y comenzó a reír, conteniendo un poco la risa pero rápidamente estallo en risas mas que miedo la nueva imagen de Link con sus orejitas largas le parecía chistosa, se acerco a el y le dio un tierno beso en la frente.

Mientras tanto, por primera vez por las calles de Temuco una bella muchacha rubia, de ojos azules y piel clara caminaba vestida sencillamente con unas botas rancheras y un vestido rosa de una pieza. Zelda era el nombre de esta bella joven de 17 años, pese a irradiar tanta belleza de su exterior, se sentía destrozada por dentro, finalmente se había percatado de que todo lo que creyó, todo con lo que había sido educada había sido un error, un error que le costo el amor de su vida sin darse cuenta. La muchacha era fuerte hasta en las peores situaciones pero ya no aguantaba las ganas de llorar, llego hasta la plaza y se sentó a la sombra de un árbol donde ocultando la cara entre sus manos comenzó a llorar pensando que nadie la veía, lo que no sabia es que estaba a punto de conocer la amabilidad de la gente de Temuco y a una nueva persona en su vida.

-¿Cómo me pudo hacer esto a mi?- se quejaba entre sollozos- A mi, yo que era princesa en mi mundo, que con una orden podía mandarlo a las celdas de por vida.

-¿Ocurre algo pequeña?- le pregunto una voz, Zelda alzo la mirada cubierta de lagrimas y pudo ver a una amable y hermosa mujer, de cabello castaño oscuro largo y ondulado en las puntas, ojos cafés de unos 36 años de edad, su mirada era cálida y comprensiva, llevaba una bolsa de papel llena de alimentos, probablemente regresaba del mercado.

-No- respondió Zelda reponiéndose y desviando la mirada con su firme carácter.

-Pero si estas llorando- dijo preocupada la mujer- ¿te ocurrió algo malo?

-Ya le dije que no me ocurrió nada.

-Pero... ¿ no eres de por aquí verdad?- dijo la mujer sonriendo un poco.

-¿Porque lo dice?- pregunto Zelda algo asustada, se preguntaba si acaso de manera tan rápida habían descubierto su secreto, si acaso la mujer había visto el tamaño de sus orejas las cuales ocultaba bajo su bella cabellera rubia.

-Tu actitud, pareciera que fueras una muchacha de la gran ciudad, de Santiago, pero pareces ser una muchacha buena, con sentimientos puros.

-Ni siquiera me conoce.

-Me gustaría ayudarte... pero veo que no es el mejor momento, supongo que acaba de pasarte algo muy malo y necesitas estar sola, pero si necesitas ayuda aquí esta mi teléfono- la mujer le entrego un papel con varios números escritos en el, obviamente Zelda no tenia la mas mínima idea de que significaba- si me necesitas llámame, por cierto, mi nombre es Amanda.

Amanda se levanto y comenzó a marcharse mientras Zelda la veía sentada.

-¡Espere!- grito Zelda, Amanda se detuvo y volteo- Si quiere puedo ayudarla... esa, esa bolsa llena de cosas se ve pesada- Amanda sonrió al escuchar a la muchacha.

-Entonces es hereditario.

-Así es, ocurre en todos los hombres de mi familia.

Link le daba explicaciones a la familia en la sala de estar, tras el ataque de risa de Amalia las cosas se calmaron, después de todo a cualquiera podría ocurrirle el tener un "defecto de crecimiento cutáneo hereditario en las orejas" al menos eso es lo que explico Link.

-Pero debiste decírmelo antes- le decía Amalia mientras jugaba con su oreja derecha- A mi no me importa, te vez lindo sin ese gorro y con tus orejitas de burro... ¿no te molesta que te diga orejas de burrito verdad?

-No, por supuesto que no¿no les molestan mis orejas?- pregunto Link tímidamente.

-Claro que no, Link- sonrió Mónica- Te dan personalidad y estilo.

-Si- agrego Alfredo- Te vez único.

-A mi lo que mas me alegra es no verte con ese gorro- sonrió Amalia.

-Además parece que no lo han lavado en años- dijo Laly con el gorro en la mano.

-Es que lo he tenido desde niño.

-Entonces será mejor que hagamos algo, lo llevare para lavarlo con la demás ropa, no te preocupes, no cambiara su color, se como lavar las cosas sin decolorarlas- Laly se retiro llevándose el gorro al cuarto de lavado. Justo en ese momento irrumpe en la casa Martín Ortúzar, el padre de Yadira, un hombre alto y fornido de cabello oscuro, siempre vestido como capataz de fundo, seguramente por ser efectivamente el capataz en su hacienda.

-Por Dios, Alfredo¿acaso no contesta su teléfono, eñor? Llevo llamándolo hace media hora.

-¿Qué sucede?

-Dicen que vieron a unos niños en el acantilado del bosque de alerces, voy a ir con algunos de mis hombres a buscarlos, pensé que usted también querría venir.

-Pero por supuesto- Alfredo se puso su chaqueta y ya estaba listo.

-Yo también quiero ir esta vez- dijo Mónica.

-Por supuesto querida.

Los tres adultos se marcharon rápidamente sin perder mas tiempo.

-Que loco ¿no?- dijo Amalia al quedarse sola junto a Mario y Link- Voy a buscar ni celular a mi habitación- dijo saliendo de la sala.

-Voy a acompañarla- dijo Link pero no pudo moverse ni un centímetro, Mario agarro fuertemente su mano.

-Tu no vas a ningún lado- le dijo de manera amenazante- Tu y yo tenemos que hablar, joven hylian.

De vuelta en Hyrule, Link y Cristóbal seguían flotando en la hoja que volaba directo a la entrada del Dominio Zora, una caverna oculta en el río Zora en la cual vivían los zoras, los llamados gente del mar, en paz y armonía. En este viaje de auto descubrimiento el pequeño Link descubrió algo de si mismo, tenia un tremendo pánico a las alturas, y al estar volando sobre una pequeña hoja a varios metros sobre el suelo el temor fue creciendo, afortunadamente a Cristóbal se le ocurrió taparle los ojos al niño rubio para que no viera, de esa forma lo calmo.

-¿Ya llegamos?- pregunto Link.

-No- respondió Cristóbal.

-¿Ya llegamos?- pregunto nuevamente Link.

-No- respondió Cristóbal otra vez.

-¿Ya llegamos?

-No.

-¿Ya llegamos?

-No.

-¿Ya llegamos.

-¡No¡Ya no preguntes o te dejare caer!- le grito Cristóbal cansado de oír la misma preguntita una y otra vez.

-¡No!- se asusto Link sujetándose a Cristóbal abrazándolo con fuerza en plan "si caigo caemos los dos"

Pero poco duro su temor pues unos segundos después la hoja comenzó a acercarse a una enorme cascada y se detuvo justo en frente.

-¿Qué hacemos ahora?- pregunto Navi- Esta hoja no avanza, ese hombre nos estafo.

-¿Qué es ese símbolo?- pregunto Link al ver un extraño símbolo dibujado entre las rocas tras la cascada.

-Sin duda alguna, es la Trifuerza- respondió Cristóbal al ver que se trataba de un triangulo formado por tres pequeños triángulos.

-¿Esa que se supone que busco en el videojuego?

-Si, esta dibujada allá, creo que es un objeto de gran veneración en Hyrule.

-Me pregunto...- Link quedo pensativo, después de un momento decidió sacar su ocarina ante la mirada de sorpresa de Cristóbal y Navi y comenzó a tocar la melodía de la familia real, aquella que Impa les enseño pues supuso que la necesitarían para entrar en la ciudad de los gorons.

Al terminar todo quedo unos segundos en silencio, de repente la cascada comenzó a caer con menos y menos fuerza cada vez, finalmente la cascada dejo de existir dejando el camino abierto hacia la caverna que protegía, de esa manera la hoja voladora siguió su camino junto a los dos niños encima.

-Eres un genio, Link- le celebro Cristóbal, mientras la hoja seguía su camino hacia su destino.

-Así que eres nueva aquí.

-Así es, señora Amanda, acabo de llegar desde muy lejos.

Zelda y Amanda llegaron hasta la casa de esta ultima, era una acogedora vivienda de dos pisos ubicada en el centro del pequeño pueblo de Temuco y con un bello y pequeño jardín exterior.

-Bueno, aquí es- dijo Amanda- Mi dulce hogar.

En ese momento Zelda sintió la extraña sensación de no saber que estaba haciendo en ese lugar, no sabia porque había venido con alguien que no conocen a su casa y quiso marcharse de inmediato.

-Bueno, ya le ayude con sus cosas, señora, será mejor que me vaya.

-Pero espera un momento, si tu no eres una molestia, te ofrezco un vaso de juguito de manzana, las cocí anoche así que esta fabuloso- dijo Amanda caminando a la cocina- Siéntate allí, ponte cómoda ya vuelvo.

-No, en serio- Zelda no tuvo mas opción que quedarse, camino por la casa revisando en las vitrinas algunas fotos que mostraban a Amanda y algunas personas mas, Zelda supuso que serian la familia de la mujer¿dónde estarán? Se pregunto, la casa estaba completamente vacía y las fotos mostraban una familia numerosa compuesta por Amanda, su esposo, un hombre algo gordo de cabello castaño y bien vestido, una hija, que extrañamente Zelda encontró similar a ella solo que de ojos cafés y cabello mas corto, sin embargo las demás facciones del rostro eran idénticas, un hijo, al parecer de la misma edad de la otra muchacha unos 17 años de cabello negro y ojos negros, vestido con un poleron azul y jeans y por ultimo un muchacho mayor a los otros dos, de unos 20 años de edad, cabello negro y desordenado, ojos negros, una recortada y ligera barba negra, vestía una ajustada polera blanca de mangas largas y unos jeans azules.

-Son fotos de mi familia- de repente Amanda apareció junto a Zelda con un vaso de jugo que le entrego- O al menos solíamos serlo.

-¿Dónde están?

-Esa muchacha que tu vez allí, la que obviamente notaste que se parece un poco a ti, se llamaba Luna, ella era mi hija, murió el año pasado en un viaje de estudios- dijo Amanda algo triste.

-¿Y los demás?- pregunto Zelda tratando de cambiar el tema pues odiaba cuando hacia que la gente se sintiera mal.

-Ese hombre de allí es mi esposo, lo era, después de la muerte de mi hija el me abandono y se fue con su amante, mi hijo también se fue con el- dijo indicando al muchacho de poleron azul.

-¿Quién es el otro muchacho?

-El es Radames, es... era el novio de Luna- Amanda comenzó a limpiarse los ojos, ni ella ni Zelda notaron el momento en que la mujer había comenzado a llorar- Perdona, tu eras la que estaba triste aquí y yo te lleno con mis problemas.

-No se preocupe- dijo Zelda bebiendo un sorbo de jugo- creo que será mejor que me vaya- Zelda dejo el vaso y se dirigió a la puerta pero antes de que pudiera abrirla alguien la abrió desde afuera, Zelda alzo la mirada y logro ver quien era, era Radames, el joven venia con algunas bolsas llenas de víveres pero cuando vio a Zelda todas se le cayeron y quedo mirando fijamente a los ojos a Zelda, como si hubiera visto a un fantasma, los dos muchachos se quedaron mirando fijamente hasta que el muchacho rompió el silencio con una sola palabra.

-¿Luna?

Mientras tanto, de vuelta en la casa de Cristóbal, Link estaba nervioso, mas no sorprendido, sabia que si había alguien que podía saber su verdadera identidad ese era Mario, el abuelo de Cristóbal.

-Ahora quiero que me cuentes la verdad- ordeno Mario- ¿Qué están haciendo aquí tu y ese sheikah?

-Sabia que no podría ocultar la verdad a usted- dijo Link sonriendo- sin embargo por el bien de Cristóbal me arriesgue a acercarme a su familia.

-¿Cristóbal?... ¿Ustedes tienen algo que ver con su desaparición?

-En este momento Cristóbal esta conmigo en Hyrule?

-¿En Hyrule¿Contigo¿De que demonios hablas?

-Han pasado muchas cosas desde que usted se fue de Hyrule.

-Así que ya sabes que yo vengo de allí.

-Así es, la anciana Nabooru nos lo contó todo a Cristóbal y a mi, ella nos dijo el gran guerrero que fue en su juventud en Hyrule, nos contó de cómo juntos encerraron a Ganon en el interior del árbol Deku y salvaron a Hyrule.

-¡Ya basta, eso es el pasado ¿dónde esta Cristóbal?

-Cristóbal esta conmigo.

-No digas tonterías.

-No todo es tan simple como parece, en estos momentos el esta conmigo, yo no solo viaje entre mundos también viaje en el tiempo.

-¿En el tiempo? Eso explica la aparición de los Timewarps, ellos aparecen por tu culpa y seguirán apareciendo hasta que te destruyan a ti y a ese sheikah.

-Ese sheikah es la princesa de Hyrule, Zelda, hija del fallecido rey Daphnes Nohansen, ella se viste como un sheikah para pasar desapercibido, ella viajo en el tiempo como un sheikah de esa forma los Timewarps no la encuentran con facilidad por haber estado disfrazada.

-¿Por qué la familia real de Hyrule se arriesga tanto¿Por qué necesitan a Cristóbal?

-Por Vaati.

-¿Vaati?

-El es un antiguo hechicero que en una ocasión trato de destruir todo Hyrule, el fue derrotado por siete doncellas que sellaron su espíritu en el Reino Oscuro, ahora el trata de escapar, necesita que Yadira arranque la Espada Maestra de su pedestal para quitar el sello.

-¡Conozco la leyenda! Y no importa quien saque la espada solo la Llave de las Diosas podrá abrirla, la pequeña Yadira no tiene nada que ver.

-Yadira no es lo que parece.

-¿Quieres decir que...? por Dios.

Las Diosas tomaron su llave y le dieron forma humana, le dieron sangre y aliento, la hicieron a semejanza de los humanos y la enviaron a este mundo, Yadira no tiene padres, ella fue creada por las Diosas de Hyrule, la llave era tan poderosa que necesitaba estar viva, de otro modo estallaría y se rompería el sello.

-¿Cómo podemos solucionar esto? Quiero a mi nieto de vuelta.

-Yo también quiero mantener a salvo a Cristóbal, pero si su familia continua esta búsqueda lo encontraran... y eso será desastroso.

-¿A que te refieres?

-En mi infancia conocí a un valiente niño humano llamado Cristóbal, el emprendió junto a mi un gran viaje para encontrar a su amiga Yadira, ella había sido hechizada por Vaati para quitar la Espada Maestra pero Cristóbal logro salvarla y mantener el sello, sin embargo Ganon...

-¡Ganon¿Ganon esta vivo?

-Así es, el fue liberado del Árbol Deku por un hombre conocido como Shigeru Miyamoto, Ganon no quería que Vaati fuera liberado pues eso arruinaría sus planes de conseguir la Trifuerza es por eso que junto a su nieto intento matar a Cristóbal y Yadira en una terrible batalla, todo parecía ir bien, pero de repente se abrió un vortex en plena lucha, un portal dimensional del cual emergió la familia de Cristóbal, ellos crearon una distracción que Ganon y Kai aprovecharon para lograr su objetivo.

-¿Lograr su objetivo¿qué hicieron?- pregunto Mario con miedo de oír la obvia respuesta.

-ellos aniquilaron a Cristóbal y a Yadira... después de eso el portal se cerro y jamás se abrió, la familia de Cristóbal solo logro presenciar la muerte de su hijo y rápidamente fueron expulsados de vuelta a la Tierra.

-Esto aun no a pasado ¿verdad?

-No, por supuesto que no, después de eso Ganon se convirtió en gobernador de Hyrule, aun seguía tratando de apoderarse de la Trifuerza, yo y Zelda continuamos nuestra lucha contra el junto a algunos amigos, pero sus tropas crecían cada vez mas y se volvían mas poderosas, Hyrule se convirtió en un infierno con el pasar de los años. Finalmente Ganon consiguió la Trifuerza, tratamos de luchar contra él pero fue inútil, el destruyo el Templo de la Luz sobre nosotros y regreso a su castillo, creyó que nos había aniquilado a todos pero yo y Zelda seguimos con vida, fue en ese momento cuando ideamos este plan para cambiar la historia de Hyrule y crear un mejor futuro, revisamos los libros que quedaron tras el derrumbe y encontramos este hechizo, Zelda uso toda su magia de guerrera sheikah que consiguió tras años de entrenamiento con su niñera Impa y conjuro este hechizo que nos hizo viajar en el espacio y tiempo entre Hyrule y la Tierra... esa es toda la verdad.

-Donde será la batalla en la cual... en la cual Ganon y su nieto acaben con...

-Ocurrirá en el Coloso del Desierto.

-¿El Coloso del Desierto¿Aun sigue en pie ese terrorífico lugar?

-Así es, esta terminado, durante años en ese lugar se sacrifico a gente inocente para alimentar la fuerza de Ganon pero ahora esta abandonado en el Desierto de las Ilusiones.

-Entiendo... en estos momentos no podemos hacer mucho por Cristóbal y Yadira ¿verdad?

-Así es eso creo.

-De alguna forma Mónica y Alfredo se las ingeniaron para llegar a Hyrule- dijo Mario pensativo analizando los hechos- Pero por ahora no sabemos nada y cuando lo sepamos seremos responsables de la muerte de mi propio nieto.

-No tiene que ser así para eso me acerque a su familia, para descubrir como lo hicieron y evitarlo.

-Y eso harás, y después de esa batalla viajaremos a Hyrule para recuperar a Cristóbal cuando todo el peligro haya pasado.

-Pero...

-Esta decidido, no perderé a Cristóbal ni a Yadira, ellos dos no tienen la culpa de nada, no tendrían porque estar peleando una batalla que no les corresponde, para eso escape de Hyrule, para que mi pasado no afectara a los que amo.

-No se puede escapar de un pasado tan terrible.

-De cualquier manera, tu debes cumplir tu misión, yo me encargare del resto, ahora que se para que te acercaste a Amalia debo pedirte que acabes esa relación que dices tener con ella.

-¿Qué?

-No quiero que te involucres con ella, solo la usaste para acercarte a la familia, déjala sola y podrás seguir aquí como un empleado en la granja.

-Para que usted sepa yo ya tengo trabajo, y a Amalia la amo.

-¡No es cierto, solo la usaste.

-¡Yo la amo!

-Ya basta, no quiero que Hyrule se involucre en mi vida ni con mi familia, acaba con esa relación de una vez o les diré la verdad sobre ti.

-No puede hacer eso ¡Usted no puede escapar de su pasado y dejar a su familia fuera de esto! No puede contarles la verdad todavía.

-Haber haber por que tanto grito- de repente Amalia llego a la sala, había escuchado unos cuantos gritos pero no la conversación completa- ¿De que verdad me hablan?

Continuara...