NARRA SKYE
Me desperté sola en mi cama, Jemma se había empeñado en que Grant y yo no podíamos dormir juntos, no la noche antes de la boda.
Miré el reloj, las 5 de la mañana, vale, ya no podía negarlo más; estaba nerviosa.
No considere volver a dormirme, en menos de hora y media mis cinco damas de honor empezarían a invadir mi intimidad.
Me quedé un rato en la cama, intentando tranquilizarme y a las seis menos cuarto me metí en la ducha.
A penas me dio tiempo a vestirme cuando la puerta de mi cuarto se abrió.
Las siguientes tres horas fueron un martirio. Jemma, Helena y Abi no paraban de gritar histéricas. ¡Ni que fueran ellas las que se iban a casar! si alguien tenía derecho a estar histérica era yo.
Pelo, cara, uñas y después llegó la hora de ponerse el vestido e ir a enfrentar al cura.
Todas las damas de honor iban con el mismo vestido en diferentes colores.
May negro, Natasha color crema, Jemma morado, Helena azul y Abi rosa.
Grant había salido antes que yo. Ese era el plan, que el saliera entre media hora y dos horas antes para atender a los invitados.
Phil, el único hombre que quedaba en el avión, había decidido encerrarse en su despacho para no estorbarnos.
-Voy a avisarle- dijo May una vez estuvimos preparadas para irnos.
Pronto volvieron y Phil y yo nos quedamos mirándonos fijamente.
-Ward se va a quedar sin habla- dijo él.
Abracé al hombre que era como mi padre y comencé a llorar.
-¡No llores!- me dijo Jemma-, estropearas mi obra de arte.
Me separé de Phil y miré a Jemma.
-¡Oh, cállate! todo el mundo llora en las bodas.
o.o S.H.I.E.L.D o.o
Me agarré fuertemente al brazo de Phil cuando la música nupcial comenzó a sonar.
-Allá vamos- dije.
-Aun puedes salir corriendo- me dijo Phil bromeando. Me reí nerviosa.
-No, quiero esto.
-Pues entonces tenemos que movernos ya.
Las puertas se abrieron y lo primero que vi fue una alfombra roja con pétalos de flores en él.
Seguí el pasillo con la mirada y al fondo le encontré y ya no pude apartar la mirada.
No noté cuando Phil nos hizo empezar a movernos, solo sé que llegué hasta el altar.
Phil me dejó allí y se fue a sentarse en su sitio junto a May.
-Hoy estamos aquí reunidos para unir a Grant Ward y Skye en santo matrimonio. Esta joven pareja ha decidido escribir sus propios votos así que allá vamos. Empiece joven- le dijo a Grant. Este me cogió la mano y me miró a los ojos.
-¿Puedes creerte que estaba tan nervioso que me he dejado todo lo que tenía escrito en el avión?- se escuchó una risita general-, así que me tocará improvisar. Antes de conocerte, antes de tenerte conmigo yo estaba perdido, no era capaz de distinguir entre el bien y el mal y no me permitía querer a nadie porque eso era una debilidad. Pero entonces apareciste tú y rompiste todos mis esquemas y me hiciste entender que querer no es malo y que puedes permitirte tener alguna debilidad de vez en cuando. Tú eres mi debilidad y por eso me caso contigo, porque quiero que lo seas toda mi vida.
Cogió el anillo y tomó mi mano. Le sonreí y extendí los dedos para que pudiera colocarlo, así lo hizo.
-Muy bien, ahora usted- me dijo el cura.
-Recuerdo la primera vez que te vi ¿sebes que pensé?
-Me lo puedo imaginar.
-Perdóneme padre por esto- le dije- "¡Joder! ¡Todo lo que tiene de estirado lo tiene de tío bueno!- los invitados volvieron a reírse-, luego me pareciste un engreído y un energúmeno- él sonrió-, han pasado tantas cosas desde ese día ¿sabes lo que pensé al cabo de unas semanas?
-Sorpréndeme.
-"Oh, mira que tierno, todo lo que tiene de tío duro lo tiene de blandito"- hubo otra risa-, no me malinterpretes, me gusta. No sé en qué momento exactamente me enamoré de ti, pero sé cuándo me di cuenta. A riesgo de poner un toque triste al momento recuerdo que cuando estuve ahí tirada, con dos balas en el estómago mi mente solo pensaba en ti, no en que me salvaras, sino en ti. Supongo que la gente cuando cree que va a morir piensa en su familia, en la gente que le importa y estoy muy contenta de haber encontrado al fin una familia, un sitio al que pertenecer. Tu eres mi familia Grant, contigo estoy en casa- la última frase la dije colocando el anillo en su dedo.
-Yo, por el poder que la iglesia me ha otorgado os declaro marido y mujer, puede besar a la novia- dijo el cura.
Grant cogió mi cintura y dio un paso hacia mí, juntando nuestros cuerpos. Acarició mi mejilla con suavidad y juntó nuestros labios. El mundo desapareció durante un segundo. No quería separarme de él pero debía hacerlo.
o.o S.H.I.E.L.D o.o
-Vale, definitivamente voy a sacarme arroz hasta de sitios en los que estaba casi segura que no podía llegar- le dije a Grant en la limusina cortesía de Tony Stark que nos llevaba hasta el banquete.
-Sí, yo también.
Le besé de nuevo, no podía creérmelo, ya estaba hecho.
o.o S.H.I.E.L.D o.o
Música, gente, aunque no mucha, ruido y felicidad, eso era lo que nos rodeaba en esta momento. Ya había bailado con cada miembro masculino del equipo y con alguna de las chicas, así como con mis antiguos compañeros de orfanato.
-Ven, quiero presentarte a algunas personas- me dijo Grant al oído.
-¿Si?
-Si, a mis dos hermanos civilizados.
-Y que al otro que no se lo ocurra aparecer, Nat me ha hecho llevar una pistola escondida en el vestido y es un engorro tener que sacarla.
Él sonrió levemente y me llevó hasta un chico y una chica que estaban sentados en una de las mesas. Ambos al vernos se levantaron.
-Grant, dios, al fin te vemos- dijo la chica abrazándole.
-Hola Claire.
-Hola Grant- dijo el chico-. ¿No piensas presentarnos a nuestra cuñada? Soy James, el hermano pequeño de Grant- me dijo el chico estrechándome la mano.
-Skye- le dije-. Encantada.
-Es raro, ¿esto no suele pasar antes de la boda?- dijo James.
-Hemos estado muy liados- le contestó Grant.
-Ya, con esas cosas tan misteriosas de las que nunca me puedes decir nada.
-Encantada, soy Claire, la hermana de Grant- me dijo la chica queriendo zanjar el tema del trabajo de su hermano-. Mira, ese que ves ahí bailando con una niña pequeña es mi marido Jase y la niña es nuestra hija Vanessa.
-Es preciosa- le dije.
-Vosotros sí que tendréis hijos preciosos- me sonrisa se volvió forzada "Yo no estoy hecho para ser padre, Skye" aun recordaba esa conversación en la que acabo pidiéndome matrimonio.
-Quizás más adelante- dije.
-¿Quién es esa chica? tu dama de honor, la que va de morado- me preguntó cambiando de tema James.
-¿Te refieres a Jemma?- le pregunté.
-Si esa, es guapa.
-James- le dijo Grant-, está en la pista de baile con Leo Fitz, su novio- remarcó la palabra "novio".
-¿Y la vengadora?, que por cierto ¡que pasada!
-Si te quieres ligar a alguna de mis damas de honor la única que esta libre es Abi, y te aviso, tiene dieciséis años.
-Valla.
De repente todo pasó muy rápido, una copa muy cercana a nosotros se rompió, un grito, el de Jemma, llegó a mis oídos y la gente comenzó a correr.
Localicé a Jemma quien sostenía a Fitz al que le salía sangre de un brazo y acto seguido vi como May los llevaba a ambos a un lugar seguro. Grant hizo lo mismo con nosotros.
-¡Jemma!- la llamé-. ¡Fitz, ¿está bien?!
-¡Una herida limpia de bala en el brazo!
Rebusqué entre el vestido la pistola que me habían hecho traer, estaba enganchada en el liguero.
-¿¡Por qué demonios llevas el día de tu boda una pistola escondida?!- preguntó el hermano de Grant. Grant sacó otra-. ¡Oh, genial!
-Es un francotirador- me informó.
-¿Cómo vamos a llegar hasta él?- le pregunté.
-De "vamos" nada, es peligroso salir de la zona segura y no voy a dejar que te disparen.
-¿Y crees que yo voy a dejar que te disparen a ti?- le pregunté-. No sabemos cuántos hay.
-Piensa razonablemente, con ese vestido no podrás hacer mucho, y tú misma lo has dicho, no sabemos cuántos hay.
Me cabree, ¡claro que no podía hacer nada con este vestido! ¡Es un maldito incordio! Levanté la mano y localicé un cuchillo sobre la mesa tras la que nos estábamos escondiendo.
-¿Que vas a hacer?- dijo Claire.
Levanté el vestido y clavé el cuchillo en la tela, desgarrándola a la altura del medio muslo, dejando el vestido con una falda corta.
-Ahora búscate otra excusa para que deje ir a mi marido solo a una misión prácticamente suicida el día de nuestra boda.
-No iré solo Skye, iré con May, Coulson, Natasha, Clint, Barton, Rogers y Stark. Tú has de quedarte aquí, protegiendo a los invitados.
-Ni siquiera sabemos quién nos ataca.
-Supongo que será un último intento de HYDRA o...
-Anthony- acabé yo-. Ya os atrapó una vez, si vuelve a hacerlo yo...- las lágrimas comenzaron a caer de mis ojos.
-Eh, mi vida- me hizo mirarle a los ojos-. Nos logró atrapar porque nos pilló por sorpresa, ahora estamos listos.
-La próxima vez que le vea...
-No- me interrumpió-. La próxima vez que le vea yo- se giró hacia el equipo y asintió hacia May.
-¡Coulson, Tasha, Clint, Rogers, Stark! ¡Aquí!- gritó ella.
-Cúbrenos- me dijo Grant.
-¿Cómo quieres que os cubra de un francotirador? Con esta arma no llego hasta él.
-Consigue que algo de mueva. Con suerte le distraerá.
-¿A ti te distraería?
-No- me respondió sincero-. Pero yo soy un robot ¿recuerdas?
-Te amo- le dije besándolo rápidamente.
-Y yo a ti.
-¿Listo?
-¿Que vas a hacer?
-Ruido- le contesté y el asintió.
-Skye- me dijo Steve-. Tu das la orden.
-Recuerda, tiene que ser un tiro rápido, no estés fuera de la zona de seguridad por más tiempo del debido y...
-Lo sé- le los mejores OSs de la historia ¿recuerdas?- le quité el seguro al arma y me preparé para levantarme-. Una, dos y tres ¡Ahora!- me levante y apreté el gatillo dando de lleno entre dos copas de la parte de abajo de la pirámide haciendo que cayeran al suelo y de rebote dio de lleno en el platillo de la batería, volví a resguardarme y Grant ya no estaba a mi lado, en su lugar se encontraban Fitz-Simmons.
-Ah- se quejó Fitz.
-Shh- le dijo Jemma juntando su frente con la de el-. Se que duele. Necesito algo con lo que hacer un torniquete- me dijo.
Cogí la parte de la falda de mi vestido que estaba en el suelo y desgarré una tira y le entregué el trozo de tela junto con un tenedor que cogí de la mesa.
Jemma le puso el torniquete y yo miré hacia el resto del equipo. Estaban preparados para actuar, pero los planes se truncaron.
En el "capítulo 15: no puede existir el bien sin el mal (parte 2: El infierno) a pesar de estar preparados para rechazar el ataque ellos son más de los que pensaban y todo se va al carajo, otro miembro del equipo herido de bala y una extraña petición por parte de los atacantes.
