Algunos deben saber gracias a Facebook, que comencé a ver la serie de LadyBug, por lo cual no sería extraño para mi escribir un fic sobre ellos. La serie no me pertenece, pero igual a pesar de ser para niños me parece demasiado adorable.

Un saludo especial a mi querida amiga Kuru Rin en facebook, gracias por apoyarme y ser mi melliza separadas al nacer XD eres mi compañera Kwami en esta nueva aventura que iniciare, espero ambas encontremos a un Adrien en nuestra vida :3

Héroes

Capítulo 13: Revelaciones

Durante unos segundos Adrien miro temeroso a Ladybug, quien parecía verlo con ojos abierto como platos. La verdad él nunca tuvo miedo de decirle a su lady quien era él, bueno, tal vez un poco a que lo tratara diferente al saber que era un modelo. Pero su deseo por saber quién era ella, había sobrepuesto su temor inicial. Quería conocerla, hablar con ella como civiles y tal vez conocer más de fondo a la chica que era el héroe icono de todo Paris.

Ahora no estaba tan seguro de eso, una parte de su mente estaba comenzando a dividir su cerebro en su compañera de clase Marinette, esa adorable chica que parecía siempre estar para ayudarlo.

Pero ahora no podía pensar en nada más que la chica sobre él, más específicamente en el Kwami que debía tener.

La chica pareció reaccionar luego de unos momentos.

-¿Chat Noir?-dijo para sí misma, viéndolo con total incredulidad.

Se sintió algo dolido por su reacción.

Pero igualmente sonrió demostrándole que era él.

Ella negó con la cabeza varias veces, colocando los guantes con garras sobre su cabeza y cerca de esas adorables orejas de gato.

Se veía muy bien.

-Esto debe ser una broma-musito por bajo, antes de alzar sus orejas.

En un rápido movimiento lo tomo por la cintura y salto al tiempo que unas bolas rostizaban el lugar donde habían estado. El chico cayó de pronto al suelo, mientras que frente a él la chica en una pose muy felina y algo provocativa. Esta abrió sus ojos que ahora parecían felinos, antes de dar una acrobacia para atrás, antes que el payaso terrorífico golpeara el suelo que se agrieto.

Adrien vio en todas direcciones, antes de enfocar el arma de Chat Noir algo lejos. Corrió hacia esta, esquivando el fuego del lugar.

Luego giro a ver como la pelea cuerpo a cuerpo, estaba en clara desventaja para Ladybug quien aún no controlaba sus nuevos sentidos.

-¡LADYBUG!-grito lanzando el arma a la chica.

Esta la atrapo con una voltereta, antes de hacer que se expandiera y el escudo que hacia al rotarlo, fuera más grande.

Ambos saltaron para atrás.

El payaso soltó una risa un tanto macabra, antes de desaparecer en una nube de humo verde.

Los dos vieron incrédulos todo lo sucedido, antes de ver a su alrededor y descubrir el montón de heridos, la destrucción masiva y el llanto de alguien a lo lejos. Ladybug comenzó a respirar algo cansada, antes de ver fijamente a Adrien, quien parecía verla de igual forma.

-¿Ladybug?-dijo alguien cercano, la chica giro para ver como Alya se acercaba.

Esta parecía con las ropas algo quemadas, el pelo despeinado y un sucio Nino atrás de ella.

La peli azul solo suspiro aliviada, antes de verlo de reojo, él apretó los dientes y mantuvo una mirada decidida. Esta ahora sabía quién era, también miro en sus ojos tantas preguntas como debían tener los suyos, debían charlar.

Ambos.

La héroe asintió vagamente, antes de desaparecer con la ayuda de su bastón.

La vio alejarse entre los edificios, antes de perderla por completo de vista. De pronto Nino estaba a su lado viéndolo fijamente, preocupado de algunas heridas y su ropa llena de comida.

-¿Dude estas bien?-pregunto Nino.

Pero al bajar la vista, un detalle lo hizo ponerse pálido, antes de ver a todos lados con pánico.

-Hay que buscar a Marinette-expuso sintiéndose un canalla, había olvidado por un momento a su amiga.

Debía estar preocupada, o en el peor escenario estaba herida en algún lado. Su rostro perdió aún más color de ser posible, nuevamente la chica estaba herida, no había podido protegerla o asegurarse de que estaba en un lugar a salvo.

Alya al ver la cara de espanto y preocupación, puso una mano en el hombro de Adrien.

-Tranquilo me mandó un mensaje ahora, debe estar en camino a su casa por todo esto…no te preocupes está bien-expuso rápidamente una mentira.

Aunque la verdad es que ella estaba bien, pero sabía que le debía muchas explicaciones de como termino transformándose en una versión femenina de Chat Noir.

Noto como los ojos de Adrien mostraron un total alivio y como si un peso enorme de encima se cayera.

Era curioso.

Tal vez Nicolás no estaba mintiendo.

En medio del cuarto de Marinette, la chica se lanzó sobre su cama con expresión perdida, frente a ella Plagg revoloteaba confundido, observando ese lugar por primera vez con sus propios ojos. Siempre veía todo a través de los ojos de Chat Noir, cuando Adrien había ido este no lo dejaba salir de sus ropas. Era un cuarto bastante femenino, llena de cosas de diseñador y un toque cálido como personal.

Bajo su vista sin comprender bien como había terminado con la portadora del Ladybug, su mente estaba algo confundida después de haber sido traicionado por ese zorro de cuarta.

Pero no estaba tan mal, la chica ahora sabía que Adrien era el original portador del anillo…solo era tiempo para volver con ese niño.

Noto algo raro como Marinette apretaba con fuerza la sabana, perdida en sus propios pensamientos.

-Tengo hambre-dijo luego que su estómago rugiera.

La chica lo miro, este le regreso la mirada.

Esta sonrió levemente.

Nicolás corrió por las calles, luego de haber dejado a Chloé por fin en su hogar, se había hecho de noche. No pensaba que existiera alguien tan adicta y maniática por Ladybug, pero esa rubia sin duda se había llevado el top con facilidad. Vio las noticias de que algo había ocurrido algo tarde, lo cual le extraño, no había sentido la presencia de ningún akuma potencial, lo cual significaba que "Kenas" había hecho su movimiento.

Esa perra.

Se transformó en un callejón, llegando con mayor facilidad al cuarto de Marinette, donde Tikki salió volando.

Aunque él, Tikki y Foco quedaron congelados ante la escena frente a él.

En medio de la mesa estaba Plagg con una gran cantidad de queso, viendo de forma idiotizada a Marinette mientras le pedía que se casara con él, la chica estaba con una gota de sudor en su nuca, solamente riendo algo avergonzada ante la idea del Kwami de vivir en un palacio hecho por el más fino queso.

Al ver a los chicos sonrió, antes de empezar a contar lo sucedido.

Luego de una explicación de casi media hora, contando lo sucedido después de la llegada de Plagg, todos se vieron confundidos. Sin duda la única que parecía en su mundo era Tikki, quien abrazaba a Marinette y está de regreso, prometiendo no volver a dejarla sola.

-Vaya forma más rara de saber quién era Chat Noir-expuso Nicolás comiendo una galleta que Marinette había traído.

Esta giro a verlo incrédula.

-Señorita no me mires así, claro que lo sabía, pero te dije que no podía decir nada-

-…-

-Aunque espero ya entiendas porque me estaba encargando de dejarlos a solas, pensé que juntos podrían saber la verdad más pronto…ahora que Kenas ataco, sin duda ocuparemos de la ayuda de ese gato negro-

Plagg salto ante ese nombre.

-Kenas esta aquí-

-¿Lo conoces?-preguntaron Marinette y Tikki al mismo tiempo.

El gato negro se cruzó de brazos pensativo.

-Hace mucho tiempo uno de mis portadores vivió en la ciudad de México, antes de ir a Alemania donde estaba Tikki, en ese tiempo había un extraño ser que vivía dentro de un templo y aterrorizaba a la ciudad, no pudimos vencerlo del todo, pero gracias a uno de mis poderes logramos sellarlo-explico Plagg dejando el queso de lado y mostrándose serio.

Tikki y Foco intercambiaron miradas preocupadas, Plagg nunca dejaba el queso de lado, debía haber algo mal en todo esto.

Nicolás suspiro antes de hablar.

-Bueno esa cosa esta de nuevo en acción, debía ser el causante de ese tipo que me contaste…Kenas tiene muchas habilidades problemáticas, pero entre ellas es un control similar a Hawk Moth sobre las personas, solo que en vez de aprovecharse de sus emociones, ella llega a controlarlos como títeres sin vida-

Marinette se congelo ante las palabras de Nicolás.

-¿Cómo se pueden detener?-pregunto temerosa.

Los ojos del chico se apagaron.

-No hay forma conocida, pierden toda conciencia y alma al ser controlados…las desapariciones deben ser gracias a ella, toda esa gente…-

Serian marionetas ahora.

Marinette apretó con fuerza los puños sobre la mesa, sin poder creer que algo así pasara. Pero al recordar como anteriormente en la lucha con algunos akuma, su lucky charm no había funcionado del todo, su mente comenzó a entender que tal vez había una posibilidad de no tener una cura definitiva.

Alzo la vista, Nicolás la veía decidido.

-The Queen quería que tú encontraras a Chat Noir, te sugiero que no perdamos tiempo y vayas por él-dijo rápidamente.

Ella no pudo mantener la mirada.

-No puedo ir con Adrien, y no…yo no sé qué hacer-dijo con ambas manos en su cabeza.

Tikki puso una manita en el hombro de la chica, en cambio Nicolás intercambio miradas con Foco.

De pronto Plagg se puso frente a Marinette, la chica alzo la vista viéndolo con ojos algo lagrimeantes. Este metió un trozo de queso en su boca, causando un mal sabor que ella no estaba acostumbrada. Igualmente la peli azul observo confundida como Tikki y Foco lucían incrédulos.

Plagg nunca compartía su queso.

-Niña, ese mocoso me necesita, Adrien es alguien que está muy solo y su familia le dificulta ser libre…hasta que ese chico no pueda manejar las cosas, no pienso irme de su lado…por eso ahora ocupo ir con él de regreso-expuso el gato con tono sabio.

La chica mastico un poco el queso, antes de asentir.

La noche parecía algo fría, como siempre desde que Plagg se había ido…al menos ahora sabía que estaba en buenas manos. No comprendía como ni por qué, pero Ladybug tenía ahora en su poder su anillo, ella lo cuidaría. Era normal que no se lo hubiera regresado, entre ellos jamás supieron las identidades del otro. Era un completo tonto, debió haber hecho algo, para que ella descubriera quien era.

El sonido de su ventana lo hizo levantarse de golpe, tanto que tropezó con sus sabanas y cayo de golpe al suelo.

Alzo la vista confundido, topándose con unos hermosos ojos azules, antes que una mancha negra golpeara su frente.

Un pequeño gato negro lo miraba.

Sus ojos casi se llenan de lágrimas, una felicidad regreso a su corazón y todo pareció menos triste con esa apestosa presencia con olor a queso.

-¡PLAGG!-grito abrazándolo con fuerza.

El Kwami sintió como casi vomitaba todo el queso, pero igualmente no se quejó al haber visto el rostro lleno de emoción de su protegido. Incluso parecía restregar su mejilla con su cabeza, sin importarle que oliera tanto a queso. Vaya chico, eso que siempre se quejaba de su olor.

Este alzo la vista, pero antes de toparse con Ladybug, esta dejo caer en su mano un anillo que conocía bastante bien.

-My lady-susurro extrañado.

Esta sonrió levemente, antes de dar media vuelta para irse. Pero la mano de Adrien fue más rápida, atrapando su muñeca, haciéndola tensarse.

Ninguno dijo nada, ambos con muchas preguntas, pero aparentemente no parecían salir las respuestas.

Pero Adrien la noto confundida, su mirada parecía dispersa.

Apretó con un poco de fuerza su muñeca.

-Lamento si soy una decepción-dijo en voz baja.

De pronto la chica se volteo violentamente, viéndolo con ojos llenos de sorpresa, antes de agacharse a su altura. No se había levantado desde que se cayó al suelo. Rápidamente una mano se posó en su mejilla, sacándole un fuerte sonrojo que no pudo evitar.

Luego vio una pequeña sonrisa en el rostro de ella.

-No hay nada malo contigo Adrien…solo ocupo asimilar bien esta noticia-dijo desviando la mirada donde Plagg estaba sentado entre sus piernas, ambos compartiendo una pequeña mirada y sonrisa.

-¿No me dirás quién eres?-

-No creo que sea buena idea, no ahora…estoy segura que te decepcionarías al saberlo-

-No estoy tan seguro-

-Bueno este no es el punto…debemos de hablar de muchas cosas, pero ahora debo irme-

Adrien hizo un pequeño puchero al verse como se alejaba, llegando de pronto a la ventana. Esta se detuvo antes de verlo sobre su hombro, notando como este la miraba con un brillo renovado en sus ojos.

Ella ahora comprendía a Plagg, sin duda ese rubio lo necesitaba.

-Nos veremos mañana para patrullar My lady-aseguro con una sonrisa al estilo Chat Noir.

Ahora comprendía a Nicolás, sin duda había sido una ciega al no haberlo descubierto antes. Pero aún era muy extraño asimilarlo.

Además que le dijera de esa forma, aun cuando tenía novia, le causaba un retorcijo en su interior. Ocupaba pensar.

-Nos vemos mañana Kitty-dijo antes de usar su yo-yo.

Adrien suspiro, antes de volver abrazar con fuerza a Plagg, quien seguía sin quejarse. Pero dentro del pequeño Kwami no sabría cuánto aguantaría.

Como todas las mañanas Nicolás se levantó gracias a Foco, se alisto con la cara llena de sueño y comió la deliciosa comida de su madre. Hizo algunos chistes referentes a gatos, que a su madre le parecieron graciosos. Esta lo llevo en carro cerca del colegio, donde se despidió con una hermosa sonrisa, antes de irse al trabajo. Camino unos pasos hasta llegar a la panadería de los padres de Marinette, donde el padre de esta le dio un fuerte abrazo y le regalo más comida, que obviamente no desprecio.

Hablaron sobre un poco de deportes, pero principalmente sobre la nueva convención de repostería que ellos irían el siguiente fin de semana. Al parecer con lo que había pasado con Marinette hace un tiempo, habían tenido dudas. Pero al final con Alya prometiendo quedarse con ella, mientras que él decía que vendría a vigilarlas.

Todo bien.

Le alegraba que los padres de su "novia-hermana menor-mejor amiga" confiaran suficiente en su hija y él, como para no pensar que podría darse para muchas cosas.

Aunque la idea de pasar a un plano más íntimo con Marinette, le daba escalofríos, parecía algo que no quería pensar. Sería como si pensara que se acostaba con Tamara, su hermana menor muerta, no, no quería eso en su mente. Marinette era bonita, pero era una de esas personas en las que no pensaría de esa forma.

Los pasos alertaron a ambos hombres, aunque los dos intentaron no mostrar sus rostros sorprendidos, fue difícil ignorar la terrible cara que tenía la chica.

Una muy, muy mala noche de sueño.

-Señorita, su príncipe está a su disposición-había dicho antes de ponerse de espalda.

Tom comprendiendo al instante, cargo a Marinette que parecía algo confusa de todo, para ponerla en la espalda del chico, quien ya estaba totalmente restaurado de salud. El chico se despidió del hombre, comenzando a caminar con Marinette en su espalda, más dormida que despierta.

-No dormiste absolutamente nada después que me marche-aseguro con expresión de diversión.

La chica gruño algún insulto, pero no se comprendía mucho.

-Como hare con Chat y Adrien hoy-sollozo por bajo.

Quiso hacer un chiste sobre el asunto, pero una mirada y mal aura le hizo escalofriarse. Al levantar la vista noto como Adrien, quien se había bajado de la limosina que lo dejaba frente al colegio, lo miraba con una clara intensión homicida, que podía sentir incluso aunque no hubiera vivido la corrupción.

Sintió su frente azul.

-Espero se te ocurra algo en los próximos tres segundos-murmuro caminando en dirección a el colegio, también de Adrien.

La peli azul alzo la vista algo cansada, para quedarse paralizada cuando vio a Adrien en la entrada, con una sonrisa tan falsa, que tampoco ocupo saber usar sus nuevos dones, para saber que estaba furioso.

¿Por qué?

No veía cerca un akuma o un enemigo, pero su mirada era peor que la de Chat cuando estaba en medio de una pelea.

-Buenos días Marinette-dijo Adrien con una dulzura que no correspondía a su mirada.

Bueno, hay que darle un punto, al ver a Marinette de verdad sus ojos parecían felices, con una alegría que no habían notado que desparecía, hasta haberla vuelto a ver de nuevo. Claro que al ver a Nicolás, el castaño sentía que moriría en cualquier momento.

Rio nerviosamente, sintiéndose algo intimidado.

Dentro de su bolsillo sentía a Foco retorcerse de la risa, miserable bastardo.

-Hola Adrien-comento algo esquiva Marinette, sin poder verlo a los ojos.

Nicolás pudo notar la mirada algo dolida de Adrien ante ese evidente rechazo, pero como digno Chat Noir, hizo caso omiso para seguir sonriendo como de costumbre.

-Hola Adrien-saludo él para que la atmosfera fuera menos pesada.

La mirada mortal fue peor que antes, inconscientemente apretó las piernas de Marinette que sostenía con sus brazos. Giro haber escuchado un leve siseo felino, pero tomo sus pasos tensos en dirección del colegio. Prácticamente corrió con Adrien detrás de él, hasta llegar al salón de ambos chicos, donde dejo a Marinette que parecía estar más despierta, pero igual de tensa que la noche anterior.

Esto no saldría bien.

Además Alya aún no llegaba.

Comenzó a sudar nervioso, ocupaba ayuda.

O una excusa para huir, cuando intento irse, la mano de Marinette lo sujeto con fuerza, incrementando el aura asesina de Adrien.

-Marinette…por que no hablamos ahora a la salida-dijo con algo de nervios.

Era ridículo, él era el zorro, el héroe más famoso de toda Europa y América, no debía tener miedo de un pequeño gato. Aunque ese pequeño gato negro, parecía sacarle los ojos. Pero al voltear a ver los ojitos de perrito abandonado de Marinette, suspiro antes de tomar asiento a su lado y esperar su muerte, algo que noto cuando la mandíbula de Adrien se tensó.

¿Debería hacer un testamento?

Madre siento haberme comido aquel trozo de pastel, también el haberle echado la culpa a papá, también reírme cuando lo bañaste con esa salsa hirviendo, aunque no tanto por no haber comido fideos esa noche.

Su guitarra sería para Nino.

Tenía algunos artículos promocionales para Alya.

Luka se merecía su collar de Gurren Lagann que habían comentado la semana anterior, Lyanna tendría el the leyend of zelda que consiguió hace un mes.

Para Marinette, dejaba su colección de video juegos.

Fue una buena vida.

Tendría que dejarle una carta a Clarissa, que a pesar de todo sería el amor de su vida.

-Hola chicos-dijo Alya, quien se detuvo junto con Nino cuando Nicolás literalmente la envolvió en un abrazo por la cintura.

-Mi héroe-sollozo con ojos llenos de felicidad.

Que se apagaron al ver la mirada oscura de Nino.

Genial, ahora dos celopatas querían matarlo.

Las clases fueron bastantes tranquilas, aunque Marinette se preguntó en más de una ocasión, porque Nicolás había salido huyendo en la primera oportunidad y ahora parecía querer escapar de ella. Alya decía que tenía miedo, a lo que ella no comprendía del todo. Como estaba tan cansada se pasó el almuerzo dormida en su salón, aun sin atreverse a ver a Adrien en la cara. En su lugar, muy similar a la noche anterior, todos los momentos con Chat Nor llegaban a su mente.

Cuando siempre solía protegerla, sus chistes malos de palabras, cuando intentaba regalarle una rosa. También estaban aquellos momentos, donde ambos estaban sentados sobre la torre Eiffel, simplemente observando con una sonrisa la ciudad que se encargaban de proteger, donde el voltearía para regalarle una sonrisa llena de felicidad y ella respondería con una sonrisa sincera.

No lo había notado hasta ahora.

Las muchas veces que Chat estuvo ahí en su vida, todo ese tiempo fue Adrien.

Siempre los había visto como dos seres diferentes, mientras Adrien era el amor de su vida, Chat Noir era su compañero más leal. Incluso conociéndolo como Marinette, ese chico en traje de gato era alguien que siempre le hacia reír y ver la vida de forma diferente.

Le era difícil aceptarlo.

Pero sobre todo…le era difícil aceptar, que ellos a su manera, ambos eran grandiosos. Uno era un modelo, estudiante con notas casi perfectas. El otro era un héroe que siempre sonreía a los demás, que la animaba a ponerse de pie y la protegía con su vida.

No es que Ladybug no fuera alguien admirable…pero Marinette.

Una chica patética que en un momento sin su Kwami fue akumatizada.

Adrien se decepcionaría si se da cuenta de quién era ella en realidad, la persona detrás de la máscara.

-¿Estas bien Marinette?-pregunto Alya luego de terminar el almuerzo.

Ella gruño algo incomprensible, pues su rostro estaba contra la mesa. Frente a ellas dos, Nino y Adrien vieron confundidos a la peli azul.

De pronto una presencia hizo que Marinette alzara el rostro de golpe, viendo confundida como había alguien en la puerta. Su rostro se mostró confuso a ver a Clarissa Foster en el marco de la puerta, pues esa presencia le era muy familiar…su rostro se puso algo pálido.

-Marinette, ocupo que vengas conmigo-dijo la rubia con tono de voz bajo.

Pero aun tras esa voz algo cansada, pudo notar un tono autoritario.

No podría ser posible.

Sus puños se apretaron levemente, antes de asentir y levantarse de su silla. Intercambio una mirada rápida con Alya, quien no parecía comprender la situación, antes de salir por la puerta principal.

El silencio era algo que parecía querer volarle la cabeza, pero se mantuvo quieta mientras veía como Clarissa tomaba asiento en aquella mesa de la biblioteca. No sentía nadie cerca, por lo cual tomo asiento a su lado de forma incomoda. Tal vez todo era una mala jugada de su mente, aun no controlaba aquel nuevo sentido que corría por su cuerpo. Alzo la vista para ver como ella abría una bolsa de papas fritas, que comía de forma tranquila.

De pronto los ojos de la chica brillaron con diversión, ella se tensó aún más.

-Solo la corrupción puede ver detrás de la magia de la máscara mi querida zángana-dijo Clarissa metiendo una papa en su boca.

Su cuerpo se tensó aún más de ser posible y su mirada quedo en shock.

Esas palabras.

Solo ocupaba una confirmación, que hizo que toda su espalda tuviera un escalofrió. Clarissa pareció encantada con eso, pues puso sus pies cruzados sobre la mesa, mientras de su sombrero salía un pequeño ser, en forma de abeja que le recordaba a Tikki.

-Mi Kwami, Bee-dijo Clarissa restándole importancia.

Esta saludo de forma superior, causando que ella se encogiera un poco en su lugar. Rápidamente Tikki salió de su bolsillo, viendo detenidamente a la abeja.

-Ha pasado mucho tiempo Bee-

-Si en la última generación fui la villana, pero ahora tengo a Clarissa de mi lado-

La forma arrogante de aquel ser divino, hizo que Marinette se sintiera incomoda. Pero a diferencia de ella, Tikki parecía estar acostumbrada, pues sonreía amablemente.

-Bueno no niego que no soy el mejor héroe de todos, pero al menos con el poder que tengo protegeré la ciudad-murmuro Clarissa de forma aburrida.

Los ojos de Marinette se enfriaron un poco al verla, pero esta solo sonrió de forma socarrona.

-Niña no me veas así, solo hice lo que tenía que hacer…no me importa sacrificar a uno o dos peones con tal de salvar toda una ciudad-

-Eso no suena muy heroico-

-Deberías madurar, no se puede salvar siempre a todos, pero al menos pienso proteger a la mayoría-

Ambas se miraron intensamente, claramente en desacuerdo con la mentalidad de la otra. Tikki vio preocupada a Marinette, en cambio Bee solo suspiro antes de ver a Clarissa. Al final fue la rubia quien suspiro, antes de meterse otra papa a la boca.

-Mira no vengo a pelear por ideales, solamente quiero terminar con todo este teatro y revelar mi identidad. Aunque con la corrupción en tu interior, eso hubiera sido tarde o temprano-

-¿La corrupción?-

-Crees que Nicolás y yo espiaríamos a todas las adolescentes de Paris, claro que no, la corrupción nos llevó a ustedes luego de sentirlos como héroes, su esencia no cambia mucho al ser civiles-

La rubia le ofreció de su bolsa, a lo que ella con dudas acepto una.

-¿Qué estás buscando de nosotros?-pregunto la peli azul.

Esto ocasión que Clarissa bajara los pies, antes de apoyar sus manos en la mesa y su rostro sobre estas. La mirada que tenía le dio un escalofrió.

-Estaba esperando esa pregunta-

Marinette no regreso a la clase, eso lo noto Adrien quien se mantuvo ansioso todo el tiempo. Al salir le pregunto a Alya que había pasado, esta dijo que le había enviado un mensaje de que se iría a casa. Al final con Chloé en su brazo, tuvo que esperar a que vinieran a recogerlo, mientras ella decía que la exposición de Ladybug fue genial, pero que lo mejor hubiera sido que fueran juntos como pensaba él. No sabía de qué rayos estaba hablando, pero para no alargar el asunto, solo asentía distraído.

Llego a su casa, donde espero de forma ansiosa que fuera la hora para poder salir. Incluso cuando comió en el comedor, lo hizo algo apresurado, pero al estar solo, no recibió regaños.

-¿Crees que por fin sabré quien está detrás de la máscara?-le pregunto a Plagg ansioso y con ojos emocionados.

El pequeño gato volador, solo frunció el ceño.

-Sinceramente no sé qué pase de ahora en adelante-musito antes de que ambos iniciaran la transformación.

Ser Chat Noir.

Tenía una palabra para describirlo.

Libertad.

Saltar por los tejados, correr como un crio y tener la fuerza de cien hombres.

Un grito de júbilo salió de su boca, emocionado por llegar a la torre Eiffel. Donde volvería a ser como antes. No podía esperar por ver a Ladybug, tenía tantas preguntas, además de una libertad al saber que ella conocía su identidad.

Su sonrisa se congelo al llegar al lugar.

Frente a él no solo estaba Ladybug, apoyada a una viga de metal con mirada algo apagada, a su lado sentado tranquilamente estaba el zorro, jugando con una ilusión de una mariposa de colores arcoíris. Más arriba de ellos, estaba The Queen sentada de piernas cruzadas, jugando con su trompo en una cuerda. Los tres no alzaron la vista cuando llego, pero era obvio que sabían que estaba ahí.

Sujeto con fuerza el bastón en su espalda, viendo confundido a Ladybug, esta solo suspiro.

La chica dio un paso adelante.

-Tranquilo Chat…sé que suena extraño, pero ellos no son malos-

-Perdón que dude My lady, ellos nos quitaron los Miraculous-

-Lo sé, pero ellos me explicaron toda la situación, por favor, solo escucha lo que ellos tienen que decir-

-Pero-

Chat Noir se detuvo cuando Ladybug estuvo frente a él, con una mano en su mejilla y una leve sonrisa, con una especie de Deja Vu, suspiro antes de ver confundido a los otros dos. Pero al bajar y ver los ojos azules de su Lady brillar esperanzados, solo asintió indeciso.

El zorro sonrió de lado, mientras que The Queen solo siguió viéndolos con superioridad.

Chat hizo una mueca en su rostro.

De pronto la noche no parecía tan buena.

Continuara...

Espero saber pronto que hare en el proximo capitulo, tengo una idea pero no tiempo para escribirlo XD

Nota:

Por si no lo saben en mi perfil tengo un link de mi página en Facebook donde publico mis actualizaciones y donde chateo con los chicos sobre temas de anime, manga, juegos, libros, series…etc por si alguno quiere comunicarse conmigo o visitar un rato para conocerme mejor.

Sayonara sexys lectores.