NOTA: SAILOR MOON Y SUS PERSONAJES NO ME PERTENECES A MI SINO A SU CREADORA NAOKO TAKEUCHI SOLO LE PRESTAN VIDA A MI HISTORIA.
SIN MAS DISFRUTEN DE ESTA HISTORIA DE AMOR.
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CONSPIRACION
¡No podía ser cierto! Me encontraba ahí sosteniéndola entre mis brazos ¿Qué digo sosteniéndola? ¡Apresándola contra mi cuerpo! Por la necesidad de besarla que estaba contenida durante todos esos días, para que repentinamente sintiera como si fuéramos el blanco de las miradas. Sintiendo un frio recorrer mi espina dorsal me abstuve de continuar con el beso que me estaba provocando emociones extraordinarias, para luego ver sus grandes orbes azules y con su voz temblorosa preguntaba.
-¿sientes eso?-movía la cabeza de forma afirmativa y voltee, rogando a dios por qué no fuera su padre quien nos estuviera mirando, mas apenas me dio tiempo de reaccionar cuando ya una melena rubia se agitaba al tiempo que gritaba.
-¡Serena Tsukino…- quien estaba con las manos en la cintura y al frente del resto de las demás.-¿tú y Darién…?-
-¡chi-chicas…yo!- dijo ella, yo solo podía ver los ojos de cada una de ellas quienes amenazaban con bombardearnos. Ni siquiera nos habíamos separado por lo que sabía que no teníamos escapatoria.
-¡chicas!- me adelante, aun sin soltar la mano de Serena-¡no esperábamos que llegaran tan pronto!- dije estúpidamente
-¡es obvio que no!- esta vez fue Rei quien nos miraba con la ceja derecha completamente levantada y sus brazos cruzados-¿Cuándo pensaban decirnos? ¿Cuándo se casaran?-irónica provocando que mi Serena enrojeciera por el comentario y aunque a mí me fascino la idea me dije que no era momento para pensar en esas cosas.
-bueno- insistí inclinando la mirada, para evadirlas- la verdad es que ¡no sabíamos cómo decirles esto!
-chicas- me interrumpió Serena poniéndose delante mío-¡no se enojen!, Darien y yo pensábamos decirles, solo que….- mirándome- ¡todo se dio tan rápido y la relación es algo delicada!
-¿entonces si son novios?- prosiguió Michiru me lleve una mano detrás de la cabeza preparándome para lo que fuera a pasar, mi rostro busco los azules ojos de Haruka quien me propino una gélida mirada.
-la verdad es que ¡sí! ¡Somos novios!- me quede estático por la confesión que hizo, ¡no pensé que lo admitiera así! ¡Tan fácil!. La mire detenidamente, mi corazón nuevamente se doblaba por ella, por sus sentimientos, por su sencillez y su calidez, Serena era única, llena de cualidades me sentía tan afortunado de tenerla y que no me cabía en la mente como dios me había bendecido con un regalo como ella.- pensé que a lo mejor ustedes se negarían…
-¡¿bromeas?- grito eufórica Mina interrumpiéndola-¡Es lo que todas queríamos!- al ver como se acercaban y la rodeaban para abrazarla, una gota me resbalo por la cabeza, hacia segundos me encontraba angustiado pues sentía que perdería la cabeza en cualquier momento y ahora gritaban y celebraban la noticia.
Pero no todas parecían tan contentas, cierta rubia se acerco a mí sigilosamente y me miro de arriba abajo, entrecerrando los ojos. "ya decía yo que no podía ser tan perfecto"
-¡felicidades Chiba!- dándome una fuerte palmada en la espalda- veo que al fin lo has conseguido- abriendo su saco gris para luego tomar asiento-¡solo te advierto que la tendré mas vigilada que nunca! ¡Eh! ¡Cualquier lagrima que ella derrame y estarás muerto!- sentencio seriamente tanto que hasta me sentí intimidado por esos ojos azules.
-descuida Haruka ¡la cuidare como no tienes idea!- respondí mientras me estrechaba la mano y lo oprimía con tan fuerza que no parecía una chica.-¡tienes mi promesa!- repetí y esta vez esbozo una media sonrisa
-¡lo se!- sonrió, estas chicas sí que tenían cierto recelo con su amiga, y entendía muy bien porque, mientras observaba a Serena reír y palotear me daba cuenta de cómo alegraba y llenaba de vida cualquier momento, esa calidez que emanaba al reír o simplemente mirarte me deslumbraba.
-¿Darien porque no me dijiste nada?- pregunto Amy con una sonrisa en su rostro- ¡eres muy malo!- golpeándome en el brazo, mientras que yo la sonreí apenado para luego buscar la mirada de mi princesa.
-¡cuéntennos todo!- insistió Mina quien ya había tomado su lugar justamente en medio de los dos, Serena me regalo una sonrisa cómplice y yo no sabía por dónde empezar.
-¿Por qué lo ocultaron tanto tiempo?- pregunto Michiru
-bueno la verdad es que, como les dijimos hace un rato ¡Es complicado!- todas mantenían la atención puesta en nosotros. Me acerque a su lado y tome su mano discretamente, ¿Cómo tomarían ellas si se enteraran de toda la verdad?
-ehhh Darien y yo, no queremos hacer pública nuestra relación aun- dijo de pronto Serena-¿pueden ayudarnos a guardar el secreto con los demás?- haciendo un tierno puchero
-¿pero porque?- indago Amy
-amigas, ¡de verdad! Prometo contarles todo con más calma, pero este no es lugar.- dijo ella
-me parece que si ellos nos están pidiendo ese favor, deben tener una razón para eso, ¿Por qué no mejor dejamos a los tórtolos a solas?- propuso Haruka tomando del brazo a Michiru.
-es cierto- le apoyo ella-¡Serena, Darien! Cualquiera que sea el motivo cuente con nosotras. ¿Entendido?- guiñándonos un ojo
-les aseguro que es un motivo muy grande- dijo ella sintiéndose apenada. Yo me levante de mi lugar y poniendo una mano sobre su espalda para hacerle notar que contaba conmigo sonreí a las chicas.
-¡no te preocupes! – Dijo Rei,-bueno vamos a divertirnos.
-¡ahí viene Richard y Kai!- señalo Haruka- parece ser que será una larga noche
Divertida, Amy Mizuno volteo a ver al pelinegro de grandes ojos cafes oscuros y pobladas cejas, con evidente emoción.
-¡Richard!- agitando los brazos-¡por acá!- el jovencito le sonrió de la misma manera y Serena susurro a mi oído.
-se ve que se gustan ¿no es así?-
-se nota- le dije mirándola fijamente y quitando mi mano de su espalda, pues comenzaban a llegar otras personas- ¿quieres algo de tomar?- le pregunte galantemente
-¡claro!- me respondió efusiva, mientras caminábamos hacia la barra saludamos rápidamente a algunos conocidos de la escuela y yo pedí únicamente refresco, Serena un jugo.
-¡uf! ¡un peso menos de encima- comento ella apoyando sus manos en mis rodillas
-¡Sere!- mirando a todos lados-¡me encantaría abrazarte y rodearte con mis brazos princesa, pero hay mucha gente y algunos nos están viendo!.- ella se retiro apenada
-¡lo siento!- bajando la mirada- es que, ¡me encantaría poder demostrar nuestra relación como cualquier chica normal!
-a mi también mi niña- acariciando fugazmente su mejilla rozándola con mis dedos- pero sabes bien que no podemos, ¡nada me haría más feliz!- mirándola tiernamente
-lo bueno es que ahora las chicas lo saben y podremos tener más tiempo juntos ¿no lo crees?- retirándose un poco y cruzando sus piernas para luego voltear a ver hacia donde estaban las chicas.
-¡te ves hermosa!- le dije admirándola y recorriendo cada centímetro de su bello rostro, es que la tortura de evitar verla era tan grande que ahora me tomaba el tiempo para memorizar cada línea de expresión de su carita de niña traviesa, no pode verlo bien pero sabía que se había sonrojado con mi comentario.
-¡Mina y Kai se llevan tan bien!
-es verdad- dije.
-¡ciao bella!- la voz de muerto me paralizo y apretando mis dientes voltee a ver al tipo quien se toma el atrevimiento de tomar la barbilla de MI novia para besarla en la mejilla de un lado y del otro, luego me volteo a ver con indiferencia-¡qué alegría me da encontrarte!- tomo una silla y sin decir más la puso frente a ella dándome la espalda, ¡era más de lo que podía soportar me puse de pie cuando…
-¡Diamante!- dijo nerviosa- estaba platicando con Darien-
-¡no te preocupes! Neherenia se encargara de él, - alcance a oír cuando sentí como un par de manos me cubrían los ojos, me detuve.
-¿adivina quién soy?- estaba que me llevaba el diablo y lo que menos quería era responderle mal a la pobre chica
-¿Neherenia?- fingí demencia.
-¡hola guapo!- dijo Beryl dándome un beso en la mejilla y rozando con sus manos mi cuerpo, por inercia busque la mirada de mi Serena quien solo frunció los labios e intento mirar hacia otro lado.
-¡hola Darien!- saludo Esmeralda soplándose con un ridículo abanico-¿Dónde está Dante?- pregunto desesperada
-justo detrás de nosotras querida- respondió la pelirroja, Esmeralda al verlo con Serena dibujo una expresión de odio en su rostro y sus manos aplastaron con tanta fuerza el instrumento que llevaba en ellas que sus manos se pusieron blancas.
-¡no eres la única!- respondió Beryl- ¡la estupidita de Mina Ahino también está con Kuri!-poniendo una mano en su cintura.
-creo que no fue buena idea que viniéramos- exclamo furiosa pidiendo un fuerte licor para luego tomárselo de golpe-
-¿Qué tal están?- pregunte por mero requisito pues no podía alejarme de Serena y dejarla en manos de ese lobo que sin duda quería acecharla.
-¡ahora que te vi! ¡Mejor!- comento Neherenia, sabía perfectamente cuáles eran sus intenciones, no hacia el mínimo esfuerzo por ocultarlo, nervioso metí una mano a mi bolsa y tome un poco de refresco.
-¿no tomas?- pregunto Beryl encendiendo un cigarrillo, Esmeralda la imito sin apartar la vista de Diamante y Serena, él le servía una copa de licor y apenas resistí el impulso de levantarme y quitárselo pero ¿Qué pretexto daría? Neherenia se acerco para hablarme y susurrar a mi oído ya que la música comenzaba a subir de volumen y yo, distraído, Tome el celular y le envié un mensaje de texto.-"¿Qué crees que estás haciendo Serena? ¡Deja de tomar! ¡tu padre se enfadara!"- preocupado porque sabía que era mi responsabilidad llevarla sana y salva. Por respuesta solo obtuve una mirada inexpresiva de su rostro y se recargo en el pecho de Diamante.
-¡esta música es buenísima!- gritaron las chicas y levantándose de su sitio comenzaron a bailar
-saben. La verdad no me gusta bailar- comente insistiendo en mirar a mi rubio tormento, sin conseguirlo, estaba claro que me estaba evadiendo. En eso dos tipos se acercaron y sacaron a bailar a Beryl y a Esmeralda, dejándome a solas con Neherenia.
-bueno si no quieres bailar entonces solo platiquemos ¿quieres?- comento inocentemente la chica, de alguna forma me sentía obligado a escucharla después de todo yo no tenía razón alguna para rechazarla y se encontraba sola.
-claro- sonreí aflojándome un poco el nudo de la garganta pues Diamante cada vez estaba más cerca de Serena y le susurraba al oído aunque desde mi perspectiva podía ver claramente a donde se dirigían sus ojos, al pronunciado escote de su vestido. Hice una mueca de disgusto.-¿y tu hermano? ¿No vino?- pregunte
-¡no sale con nosotros! ¡Él es muy extraño! No le gusta disfrutar de nuestra compañía, siempre está solo y además – mirando a nuestra pelinegra amiga- ¡está enamorada de esa extraña chica!- señalándome a Rei-cuando sale lo hace por su cuenta.
Cerca de nosotros Haruka se divertía bailando con Michiru quien se movía al ritmo de la música, Mina y Kai bailaban muy cerca, la rubia se movía peligrosamente mientras que Ojo de Tigre parecía encantado con ella. En la mesa, Rei, Amy y Richard estallaban en carcajadas.
-¡bailas mejor de lo que imagine!- dijo Mina inesperadamente con su encantadora sonrisa que enloquecía a Kai.
-¡tu bailas mejor aun!- atreviéndose a posar una mano sobre su cintura, Mina miro al suelo consternada y comenzó a sentir como los nervios la hacían su presa.
-¡Kai!...no quiero ser inoportuna pero, Beryl y tu…¿aun tienen algo?- pregunto buscando los ojos del rubio quien estallo en risas
-¡para nada!- dijo tomándola de los hombros para obligarla a verla- lo de ella y yo termino hace mucho!- la rubia sintió como sus poros de la piel se erizaban cuando sintió su contacto y vio la seguridad reflejada en su mirada.- Mina…yo, ¡estoy interesado en otra persona!.-
-ah- nerviosa mirando como las manos de el la oprimían con un poco mas de fuerza y había dejado de moverse.-pues, ¡qué bien!- dijo sintiéndose menospreciada y agachando la mirada, Kai tomo su barbilla con delicadeza y la obligo a verlo.
-¡me encantas Mina! Durante todo este tiempo en que te he conocido me he dado cuenta de lo valiosa que eres. ¡Eres una chica excepcional! ¡Me gustas y me gustas mucho!- Mina lo miro incrédula intentando ver si todo aquello era una broma de mal gusto, pero no, el continuaba ahí, deteniendo su barbilla y tomándola por la espalda.- ¿te gustaría que lo intentáramos?- pregunto él y la rubia no poda creerlo, ¡el chico que le robaba el aliento le estaba declarando su amor y ella se había quedado muda de la impresión!-lo que quiero preguntar es…¿te gustaría ser mi novia?
-esteee… yo..- mirándolo a los ojos.
-¡dime que si!- se apresuro a responder y sin dar tiempo a la chica de nada mas, acerco sus labios para juntarlos con los suyos y besarla tan dulce y tiernamente que fue necesario que Mina contuviera el aliento para no terminar el beso, no podía creerlo, se sentía en una burbuja, los labios de el eran más dulces y suaves de lo que lo imaginaba, perdiendo poco a poco el temor, fue acompasando sus movimientos con los de el explorando sus labios y llenándose de esa sensación de hormigueo que la recorría entera, Kai se tomo el tiempo para deleitarse con los labios de la chica, y cuando fue necesario se separo lentamente de ella para luego verla aun con los ojos cerrados.-¿y bien? ¿Eso fue convincente?- divertido por la expresión de la rubia quien abría lentamente los ojos y respiraba con dificultad.
-s-si, es convincente- respondió rodeándolo con sus dos brazos por detrás de la cabeza para acariciar sus dorados cabellos rubios sujetos en una cola.
-¡Kai! ¿Qué demonios significa esto?- pregunto la pelirroja quien quería fulminar con la mirada a Mina
-¡no tengo por qué darte explicaciones!- tomando la mano de Mina y colocándola detrás de el-vamos Mina
-¿acaso quieres olvidarme acostándote con esta?- lanzándole una mirada de menosprecio-¿ya te olvidaste de lo que vivimos?
-¡no digas ridiculeces!, y para tu información Mina es mi novia- Beryl sentía como un ataque de nervios la invadía, el rubio tomo a su novia y paso por encima de ella quien haciendo una rabieta solo atino a gritar.
-¡te vas a arrepentir Kai!- amenazo ella-¡no te olvidaras de mi tan fácilmente y Mina pronto lo comprobaras!
Neherenia y yo intentábamos conversar de cosas banales mientras mi vista se mantenía hacia la pista donde Diamante y Serena bailaban de manera muy animada," ¿acaso quería ser la culpable de que yo cometiera un homicidio?"
-ah- exprese tratando de escuchar con atención algo interesante.-¿y…ustedes tienen alguna relación con la familia se Serena?-cambie súbitamente el rumbo de la conversación.
-claro- dijo entusiasta- el padre de Diamante, Malachite, ¡es su socio! Y aunque mis padres tienen un pequeño porcentaje de inversiones en sus empresas, es mi tío el que casi compite con el señor Kenji, incluso ha abierto varias fabricas en otros puntos de Asia.
-¿en serio?- ahora si me mostré mas interesado en ella quien parecía encantada con la situación y jugaba peligrosamente con sus largos cabellos.
-¿tanto así?
-tanto, que mi tío Malchite no se cansa de decir que pronto superara a Kenji Tsukino- confeso inocentemente.- a veces creo que le tiene mucha envidia, eso dice Zafiro y a veces he llegado a pensarlo también, aunque Kenji y Malachite son amigos desde que eran jóvenes.
-pues….¡qué bien! ¿No crees?, si son tan amigos entonces es un doble beneficio. deben estar contentos con ver a su negocio crecer.
-claro y sobre todo ahora que ambos están interesados en unir a sus hijos en matrimonio.- la noticia me cayó como un balde de agua fría ¿había escuchado bien?, la frase se repetía mil veces en mi cabeza ¿Unir a sus hijos en matrimonio? ¿Que esta gente solo pensaba en unir a sus hijos sin importarles nada mas? Entonces recordé a Rei y mire a Serena, ¡no podía permitirlo!.
-¡claro!- luego movió las manos y la cabeza- lógicamente que cuando ellos terminen sus carreras, pero para nadie es un secreto que ellos están interesados en relacionarlos desde ahora para que la relación sea lo más natural posible. En eso Esmeralda y Beryl llegaron y se llevaron a Neherenia, no era capaz de entender muy bien solo recuerdo que las despedí y camine hacia la pista en donde Serena permanencia sola.
-¿y tu acompañante?-pregunte algo irritado siguiendo el ritmo de la música.
-fue por unas bebidas-respondió volteándome la cara
-¿entonces te estás divirtiendo?-indague conteniendo mis celos
-claro ¿tú también estabas feliz con Neherenia no? ¡Hasta se hablaban al oído y esas cosas! ¡yo también estoy muy divertida!- exagerando el gesto-¿acaso no se nota?
-Serena, no deberías tomar tanto.
-disculpa- voltee a ver a Diamante-creo que ella es lo suficientemente grandecita para darse cuenta de lo que le conviene o no ¿no crees?-mirándome con autoridad y satisfacción, Serena tomo la copa y continuo bailando, molesto solo pude dirigirme hacia la mesa donde se encontraban los demás. A la mente me vino la frase de Neherenia.
"¿lo más natural posible?...¡bah! ¿Qué estupidez era aquella!"
En silencio observe a Serena perdiéndome en mis pensamientos. "¡No!, Serena no podía casarse con Diamante, porque ella y yo nos queríamos, y yo…¡yo la amaba! Lo supe en ese momento en el que de solo imaginarla lejos de mi vida mi corazón entristeció y la idea no me dejo tranquilo, Serena, mi adorada niña, mi pequeña princesa ¡que ajena estaba a todo lo falso y la maldad que la rodeaban! Pero mientras estuviera a su lado yo no permitiría eso, no a menos de que ella me lo pidiera!"
Aun con esa conclusión en la mente y el dolor de saberla de otro no me permitía pensar en otra cosa. Las chicas llegaron y tomaron asiento, Diamante y Serena también se acercaron y note la mirada de desprecio de mi princesa, me preguntaba ¿Qué había hecho?.
-¿se divirtieron?-pregunto Haruka
-¡claro! Le decía a Serena que la llevaría a otro lugar- dijo Diamante, me levante de golpe dispuesto a responderle cuando el vibrador de mi celular sonó, dándome cuenta de cuál era respondí sin mirar de quien se trataba.
-¡Darien! ¡Tenemos problemas!- la voz de mi compañero Kuri- acabamos de recibir una llamada,
-¿de qué se trata?- respondí alarmándome mientras las miradas se posaron en mi, debí haber mostrado cierta expresión de desesperación pero les sonreí para intentar desviarlas, Serena no parecía muy conforme con esa acción de mi parte.
-¡hay que estar alertas! ¿Estás cerca de Serena? ¡No la pierdas de vista! ¡Nosotros vamos para allá!
-¿pero porque? ¿¡Qué pasa?-exigí
-¡no hay tiempo! Solo mantenla a tu lado estamos cruzando la calle.
-¡Esta bien!, ¡nosotros ya nos vamos!- dije dispuesto a llevármela en ese mismo instante de aquel lugar, colgué cuando repentinamente sonó mi otro celular, en la pantalla aparecía numero privado.
-¡diga!- sin que la voz se me quebrara por la desesperación.
-¡mucho gusto Chiba! ¿Sabes niño? ¡Sabemos todo sobre ti!- entrecerré los ojos y alejándome un poco de Serena y las chicas, camino dos pasos pero sin perderla de vista, Rei sonreía con ella, quien desconfiadamente no dejaba de mirarme.
-¡no sé quién eres ni de qué demonios hablas!
-teníamos la sospecha de que no podías ser amigo o conocido de la familia, así que investigamos sobre ti ¡eres su guardaespaldas! ¡Valla que manera tan creativa de ocultarte!- dijo la voz áspera.- ¡¿sabes? Deberías estar más al pendiente de tu trabajo y no andar platicando ni bailando con la señorita Tsukino ¡aunque se ven que están divirtiéndose!- rápidamente comencé a buscar entre las personas de aquel lugar, ¡el maldito estaba ahí! ¡Nos estaba vigilando! Y yo me preguntaba ¿desde hacia cuanto tiempo?
-¡hago mi trabajo lo mejor que puedo!- dije con tono de desprecio
-¡eso lo veremos!...- termino con un incomodo silencio- ah, por cierto…¡jamás había notado que un guardaespaldas y su pupila se llevaran taaan bien!- dijo irónico provocándome más incertidumbre
-¡maldito!
-calma, por ahora solo tengo una ligera sospecha pero….¡ya la confirmare! No creo que a Kenji Tsukino le cause mucha gracia el saber que su adorada hija y su guardaespaldas…
-¡cállate!- levante la voz sin poder evitarlo y oprimí tan fuerte el celular que no me di cuenta cuando el grupo había dejado de hablar posando sus ojos en mi-¡estás loco! ¡No tienes idea de lo que estás diciendo!
-estoy más cerca de lo que creen Chiba… ¡muy cerca!- las carcajadas resonaron y segundos después colgaron, continuaba mi búsqueda por el lugar lo cual no me era de gran ayuda debido a la poca visibilidad de las luces, dirigí mi vista hacia la barra, a la parte de arriba y hasta en los pasillos, ese sujeto estaba ahí y tenía que sacar a mi princesa ya.
-¿pasa algo Darién?- pregunto Richard cuando me acerque
-es cierto ¡al parecer te dieron una mala noticia! – comento Amy
-¿todo está bien?- me pregunto Kai. Yo no los escuchaba, continuaba intentando encontrar a ese maldito, al tiempo que buscaba con las manos el arma oculta en el chaleco antibalas.
-si tienes problemas, puedes irte, ¡me encargare de llevar a Serena hasta la puerta de su casa!- se ofreció galante Diamante logrando llamar mi atención
-¡ni lo sueñes!- dije tomando su muñeca que se dirigía a la espalda de mi princesa y lanzándola fuertemente alejando su mano de su destino.-¡Sere! ¡Vámonos!- ordene, ante la cara de sorpresa de todos y tomando du mano
-¿Qué? ¿¡Oye, quien te crees para hablarme así?- dijo suavemente, soltándose de mi brazo aunque los presentes se dieron cuenta de la situación.
-no preguntes- sentencie aun fijando la vista en cualquier sospechoso.-¡nos vamos ya!- la tome con firmeza de la muñeca y le lance una mirada seria para intentar hacerle entender. Las chicas me miraban como si me hubiera convertido en un mostro pero no había tiempo para quedar bien frente a ellas, los segundos contaban.
-está bien- respondió forzadamente-¡nos vemos chicas!- se despidió rápidamente de ellas con un movimiento de mano y como ráfaga paso por delante mío.
-también nos vamos- menciono Michiru
-¡espera Serena!- le dije mientras me despedía de las chicas-¡perdonen chicas!- di media vuelta sin oír bien a Michiru y camine detrás de ella.
-si querías arruinarme la fiesta lo lograste ¿contento?-expreso irónica, sabía que estaba molesta
-pero Sere- intente tranquilizarla, mientras ella caminaba más deprisa.
-¡eres genial! Tu si puedes divertirte con Neherenia mientras que cuando un chico se me acerca armas todo un escándalo.
-¡no es así!- dije centrando mi atención en aquella niña, lo que menos quería era que nos disgustáramos-¡escúchame!-suplique
-¿sabes qué? ¡Dejémoslo así!- volteándome la cara
-¡no!- jalándole el brazo- regresaremos a casa y no quiero que las cosas queden así, ¡entiende! ¡Te lo explicare todo! ¡Solo vámonos!- repetí clavando mi mirada en la de ella, recordando nuevamente que debía estar alerta, ella se resistió y comenzó a jalonearse
-¡no creí que fueras tan infantil y celoso Darien!- especulo alejándose de mi
-¡te dije que te detengas!- mirando hacia el largo pasillo oscuro que llevaba a la salida, de pronto descubrí una sombra que permanecía oculta detrás de uno de los pilares, en un movimiento rápido lleve una mano a mi pistola y alargue mis pasos.
-¡déjame en…!- no pudo terminar la frase porque entonces un hombre apareció frente a ella con una navaja y dispuesto a lastimarla se lanzo sobre ella, -¡aghh!- grito y se cubrió el rostro con las manos, sin saber como la jale interponiéndome entre su atacante y la lance hacia el otro extremo, la navaja alcanzo a rasgar parte de mi vestimenta y mi abdomen, aunque fue muy superficial, tome ágilmente su brazo para luego doblarlo hacia atrás aplicándole una llave para impedir que se moviera y obligarlo a soltar el arma, la cual cayó al suelo.
-¡Darien!- grito ella
-¡sal de aquí!- le grite, ella no se movia-¡corre! ¡Afuera están Kuri y Jenko!- al decir esto mi ponente aprovecho para darme un golpe con el codo en el estomago lo cual me saco el aire y me incline, alcance a ver como otro hombre más se acercaba a Serena y me levante
-¡Serena!- le grite-¡detrás tuyo!- las luces dificultaban ver con claridad, y de pronto frente a nosotros aparecieron nuestros amigos.
-¡Darien, chicos! ¿Qué pasa?- interrumpió Amy, el chico que luchaba conmigo se distrajo y el que estaba junto a Serena huyo del lugar.
-¡maldito guardaespaldas!- chillo el que aun permanecía bajo mi resguardo-esto no se quedara así Chiba- mirándome para luego ver a Serena quien mantenía el terror en su rostro, pude fijar la vista en el, sus ojos negros y alargados me miraban con odio, le di un rodillazo en el estomago y luego remate con un golpe en la cabeza y antes de que Kuri lo sometiera, corrió en la misma dirección que su compañero, Kuri se apresuro a correr detrás de el.
-¡dile a tu jefe que no lo permitiré! ¡Mientras este bajo mi protección no podrán tocarla!- le grite escupiendo un poco de sangre por la boca, para luego ver los rostros conmocionados de nuestros amigos. Entre ellos el angelical rostro de Serena quien ya estaba en los brazos de Jenko.
-¿se encuentra bien señorita?- le pregunto el hombre de piel oscura y mirada café.
-¡s-si Jenko!- mirándome-
-¡Darien! ¡Buen trabajo!- me dijo dándome una palmada. – ¡iré a ver a Kuri! ¡No la pierdas de vista!
-descuida- levante mi pistola la cual se había caído debido al movimiento brusco que sostuve segundos antes, la guarde y luego me acerque a Serena.
-¿estás bien?- le pregunte y ella se lanzo a mis brazos, mientras la sentía temblar como un ratoncito indefenso.
-¿estás herido?- viendo como sangraba
-¡no fue nada!- le dije tomándola de la mano-¡estoy bien Serena!- repetí mirándola tiernamente.-¡no fue nada! Vamos a casa.
-Darien- interrumpió Amy, al fin volteamos a ver a los chicos que nos veían preocupados y asustados.-¿seguro que estas bien? ¡Podemos ir con mama! ¡La clínica esta cerca!
-pero ¡¿Qué demonios paso?- grito Kai quien había colgado el teléfono- ¿los asaltaron? ¿Qué querían?
-¿Serena….Darien es, tu guardaespaldas?- pregunto de pronto Mina,Haruka y Michiru voltearon a verme con desconfianza y los demás con curiosidad.
-¡si chicos!, por eso les dije que lo nuestro era…algo complicado, ¿ahora comprenden porque no podemos decir lo nuestro?- respondió Serena llevando una mano a su cabeza y aun recostada en mi, entendía como se sentía.
-¡Espera un momento!- interrumpió Haruka-¡quieres decir que todo este tiempo Darien ha estado en nuestra escuela solo para protegerte?
-¡así es!- respondió Serena encogiéndose de hombros
-¿Cómo puedes andar con él?- pregunto Rei- es decir-¿estás segura de que…?
-sé lo que están pensando- me atreví a responder mirándolas fijamente- ¡Serena corre un grave peligro! así que si me permiten debo sacarla de aquí, como se habrán dado cuenta, ha estado siento victima de ciertos ataques y es mi obligación protegerla de eso- no me malinterpreten ¡con mucho gusto puedo responder todas sus dudas!.- mencione atrayendo a Serena hacia mí para acariciar su espalda pues aun temblaba del miedo.-¡les aseguro que mi única intención es protegerla y cuidar de ella! ¡Es lo más valioso para mí!- dije mirándola a los ojos y besando su frente.
En ese momento seguridad llego armando un escándalo.
-¿¡que paso acá?
-los involucrados ya se han marchado- menciono Amy astutamente- fue una pelea sin importancia ¿nos vamos chicos?.
Abrace a Serena para ayudarla a caminar pues no podía dar un movimiento, el temor la estaba invadiendo, la abrace y la conduje lentamente hacia la salida, todos nos acompañaron en silencio sin preguntar nada más. Nos entregaron las llaves del auto y subi a Serena cuando Jenko y Kuri llegaban en el otro auto.
-¡los perdimos!- manifestó furioso el moreno-¡los teníamos cerca y de pronto los perdimos!
-está bien Jenko- respondí-¡solo, vallamos a casa!
-¡los encaminaremos!- se ofreció Kai tomando su auto -¡Richard, Rei! ¿Vienen conmigo?
-claro.
Les agradecí con un gesto y subí al automóvil, delante iba Kai y detrás de nosotros Kuri un poco más atrás el deportivo amarillo de Haruka nos seguía de cerca. Cuando legamos a casa simplemente siguieron su rumbo, Serena permanecía en silencio y no quise mencionar más
Al respecto, antes de bajar ella solamente pudo decir.
-¡perdón!- sollozando, al verla comprobé como unas lagrimas la invadían opacando su belleza.
-¡Sere!
-solo soy una niña tonta, ¡soy tan caprichosa y arrogante! ¡No deberías estar conmigo! ¡debí haberte escuchado! ¡Pensé que estabas así por que estabas celoso y…te hirieron por mi culpa! Cuando tu lo único que hacías era protegerme!-coloque una mano en la suya y le sonreí cuando se encontró con mi mirada. Limpio sus ojos- ¡soy terrible! ¡Todo fue mi culpa! Tenías las cosas bajo control y yo…
-¡no te preocupes! Sabes bien que haría lo que fuera por ti.- llegamos a la casa y ella continuaba llorando-. Será mejo que dejes de llorar o preocuparemos mas a tus padres.
-¿ellos saben?
-si- respondí
-¿pero porque?
-Serena, mi trabajo es informarles sobre lo que te pasa así que tuve que decirles- al frenar, Rubeus ya abría la puerta del auto y ayudaba a Serena abajar, las lágrimas en sus ojos pusieron más nerviosos a sus padres.
-¡hija! ¿Estás bien?- mencionó Ikuko tocando su cara y su cuerpo
-¿Qué diablos fue lo que paso Darien?- me pregunto directamente
-¡recibimos una llamada!- dije seriamente
-¡papa! ¡El me ayudo!—señalando mi camisa con un pequeño hilo de sangre, nada de importancia, decía yo.
-¡quiero que me expliques!- exigió
-el que me va a explicar en este mismo momento ¡eres tu Kenji!- sentencio la señora Ikuko con tal determinación que nos dejo Helados.
-Ikuko
-¡porque demonios atacan a mi niña! Tu sabes algo y no quieres decirme ¿acaso tienes algún enemigo? ¡Porque contrataste un guardaespaldas? ¿Por qué pasa todo esto? ¡Dime! ¡Soy su madre! ¡Tengo derecho a saber!- se lanzo contra él, tomándolo de la camisa.
-¡mama!-
Rubeus y los chicos inclinaron la cabeza y yo los imite, intentando ignorar todo, aunque los desgarradores gritos y el llanto de la señora Tsukino me calaban hondo en el pecho, pensé en mi madre y el corazón se me hizo pequeño.
-Amor ¡tranquila!- le acarició el cabello para intentar tranquilizarla- te diré todo- comenzó mientras entraba a la casa y tomaba a Serena del brazo y la encaminaba.- ustedes ¡vengan!- ordeno y en silencio los seguimos.
-¡les traje un poco de te!- menciono Diana atentamente sirviendo varias tazas,
-gracias Diana- respondió el ingeniero Tsukino ya que su mujer y su hija aun estaban llorando y abrazadas sin poder reaccionar, cuando Diana le sirvió la taza a Kuri, sus miradas se encontraron y a ella le tembló la mano dejando caer la tasa sobre el chico quien en el acto se puso de pie.
-¡perdón joven Kuri! ¡Soy una tonta!- limpiándolo con una servilleta- ¡es que estaba muy nerviosa!
-no te preocupes- le respondió con una sonrisa y tomando su mano, Diana le sirvió otra taza y luego pidiendo disculpas se alejo de allí.
-¡Darien! Sigo esperando a que me digas que paso.-
-estábamos en el antro- comencé tratando de pensar bien en lo que iba a decir- recibí una llamada.
-¿Qué llamada? ¿De quién? ¿Qué te dijo?- Rubeus tomaba nota de lo que decía.
-¡dijo que sabia quien era yo!- Serena volteo a verme- sabe que no soy amigo de la familia sino el guardaespaldas, ¡me investigaron! –Continúe-pude deducir que nos estaba observando pues hablaba mencionando cosas que estaban pasando en el lugar.
-¿Qué más?
-también dijo que cuidara bien a la señorita y que iban a ver qué tan bueno era.
-¿y qué esperaste para sacarla de ahí? ¿Por qué no actuaste de inmediato!- levantando la voz y quitándose los lentes desesperado.-¡¿Qué demonios pensaste? ¿Qué era un juego!- levantándome por el cuello de la camisa.-¡escúchame bien niño estúpido! ¡La vida de mi hija no es un juego! ¡así que para la próxima cerciórate de hacer las cosas bien!- vocifero, solo podía mantener la vista en el suelo, para mi Serena también era muy importante y me sentía fatal por todo lo que había pasado, solo de pensarlo me enfurecía.
-¡lo siento!- dije y el aun no me soltaba, sus ojos parecían querer fulminarme
-¡cálmate Kenji!- ordeno su esposa parándose a su lado.
-¡papa!- grito Serena levantándose-¡él no tiene la culpa! ¡Fui yo!
-¿Qué dices?
-cuando vi que Darien hablaba llego y me ordeno que nos fuéramos, - bajo la mirada- yo estaba platicando con Diamante y le mal conteste y me negué a que nos fuéramos, entonces él me tomo de la mano y me exigió que nos fuéramos ya pero… ¡yo no entendía! ¡No entiendo aun!- grito- me encapriche para llevarle la contraria y lo retrase, aunque luego prácticamente me jalo y tuve que seguirlo, pero en el camino, discutí con él, le iba diciéndole que era un idiota, un estúpido ignorante e imbécil y lo distraje, cuando salió un hombre y el rápidamente me lanzo a la pared y recibió la herida, lo desarmo luego llegaron Kuri y Jenko y huyeron ¡todo fue tan rápido!- comenzó a llorar nuevamente. Kenji me soltó y abrazo a su hija.
-perdóname hija, debí advertirles- sentándose- hace meses que me han amenazado ¡recibo cartas, llamadas, anónimos, por eso es que te cuido de la manera en que lo hago hija
-¿pero quién es?-angustiada
-no lo sé Ikuko, te juro que si lo supiera, yo mismo ya lo hubiese matado.- vi como Serena perdía la mirada al oír a su padre, -¿los siguieron?
-lo seguimos pero se perdieron en un callejón, de pronto simplemente el auto ya no estaba.- respondió Kuri
-¿Cómo que lo perdieron? ¡Se dan cuenta de lo que dicen? ¿Acaso son idiotas o retrasados? ¡Perdieron la oportunidad de descubrir para quien trabajan!-exaltándose nuevamente.
-cálmate ya Kenji- nuevamente la señora Ikuko - ¡los chicos hicieron bien su trabajo y lo importante es que Serena esta acá con nosotros y además está bien- lo que hay que hacer ahora es doblar la vigilancia.
-me comprometo a hablar con ellos para hacer una retroalimentación de los hechos señor Tsukino- dijo Rubeus guardando su libreta en el saco- le daremos un informe detallado de los hechos ¡solo déjemelo a mí! ¡Debería descansar! Fueron muchas emociones para un día.
-gracias Rubeus- luego nos miro- pueden irse ¡gracias por todo!
-espera- Ikuko se levanto y toco la herida.- ¿te encuentras bien Darien?- mirándome pero yo lleve la mano a mi herida para evitar que la abriera.- ¿necesitas un doctor o algo? – Serena volteo a verme
-gracias – me aleje-¡estoy bien!
-¡deberías limpiarte la herida insistió acerándose y abriendo los botones de mi camisa y abrió el chaleco, para luego llevar sus manos al rostro.-¡oh por dios!- mirándome mientras yo intentaba ocultar la herida, mas ya Serena se había puesto de pie también.-¡Darien! ¡Se te va a infectar!- debido al chaleco la sangre no se miraba tanto como ahora.
-¡no es nada! Con un antiséptico se me pasara.- mas ya Ikuko llamaba a Diana-
-¡Diana! Tráeme el botiquín y llama a la doctora Mizuno
-de verdad no es necesario, Serena de pie observaba-
-¡Darien! ¡Te hirieron!- menciono con angustia.
-déjenme ver!- llego Rubeus- no llame al doctor, ¡lo curare!
-pero…- interrumpió Serena-¡no deja de sangrar ¡necesitara una costura!
-¡lo haremos!
Ikuko comenzó a limpiar con alcohol la herida y con una gasa, entonces me die cuenta de que en verdad la herida no era tan superficial como pensaba, necesitaría al menos 14 puntos.
-será mejor que valla con Rubeus y los chicos ¡estaré bien!- dije caminando
-pero hijo- menciono la señora haciéndome sentir extraño por la manera en que me llamo
-¡no se preocupen!- que pasen buenas noches- salimos los cuatro y de inmediato Rubeus subió a mi habitación mientras Kuri iba por los instrumentos a su habitación.
-¿estás seguro de hacer esto?- le pregunte
-hace un minuto no parecías tan inseguro- intento bromear
-¿Qué querías? ¿Qué me pusiera a llorar?- entrando al baño y quitándome la camisa.
-no te preocupes, ¡es sencillo! Primero lávate la herida. Te inyectare lidocaína y no sentirás nada.
Mientras él trabajaba, instantes después, los chicos comenzaron a preparar café y armar una partida de domino. Repentinamente y sin que lo esperara le pregunte.
-¿Qué piensas?
-¿de qué?- confundido
-¡de todo esto! ¿Tienes algún sospechoso?- el continuo trabajando sin decirme nada- ¡vamos Rubeus! Llevas más tiempo que yo, seguramente sospechas de alguien.
-¡francamente si! Pero… aun no tengo confirmado nada ¡los muy malditos hacen todo sin dejar huella! Mira, las amenazas comenzaron cuatro meses antes de que llegaras, entonces vigilábamos a la señorita Serena y pudimos ver que un automóvil oscuro siempre la rondaba de cerca aunque sin atacar, ahora que han comenzado temo que las cosas se pongan más feas.
-¿tú crees?
-debe ser alguien sumamente poderoso pues no hay rastro de nada, ¡un profesional! O un influyente, aun así, tengo mis sospechas dos o tres tipos.
-ya hablaremos de ello entonces- le dije.
Tres horas después abrí los ojos, en la mesa habían quedado las tazas de café vacías, me levante y camine hacia la cocina mientras un dolor me punzo la cabeza, tome agua y vi el tiradero que los chicos habían dejado, me reí resignado, mañana arreglaría todo eso, al recostarme mire hacia la ventana frente a mí, la lamparita alumbraba lo que seguramente era la cama de mi princesa, la imagine con sus ojitos cerrados y su carita de niña y nuevamente el sueño me venció.
Una semana después.
-¿te llevo la maleta?-me pregunto con su linda voz, mientras bajábamos de la camioneta.
-Seré, ¡no estoy lisiado!- le dije, bajando del auto para abrirle la puerta. Caminamos hasta entrar al jardín de arboles que conducía al estacionamiento trasero, debíamos atravesarlo para luego ir a las aulas.
-pues si pero aun no puedes hacer mucho fuerza- pasando su mano por mi herida que ahora comenzaba a cicatrizar.
-¡te quiero!- le dije muy despacito reteniendo su mano con la mía
-y yo a ti mas- llevo sus dedos a sus labios y los beso cerrando sus ojos, para luego ponerlos sobre mis labios, imite su gesto cerrando mis ojos también.
-¡me encantaría dártelos en verdad!
-¿vamos a la azotea?-pregunto coqueta refiriéndose al sitio en el que solíamos encontrarnos para poder estar juntos, y demostrarnos cuanto nos amábamos.
-¿tan temprano?- pregunte siguiéndole el juego
-apenas puedo esperar para sentirme nuevamente entre tus brazos- me sentí feliz por su inocente confesión. Llegábamos a los estacionamientos.
-Darien, Serena-nos llamo la paliazul junto a Mina, Haruka y Michiru.
-¡llegamos!- corrió ella a abrazarlas.
-¿disculpen chicas?-nos volteamos a ver a Zafiro.- ¿podrían entregarle esto a Rei? –extendiendo una carta.
-¿no ha llegado?-pregunte
-¿no irá a venir? Por lo regular ella, siempre llega temprano.
Un ruidoso deportivo verde descapotable se estaciono, grande fue nuestra sorpresa al ver que de él bajaba un castaño que se me hizo familiar, vistiendo un traje gris claro y camisa color amarilla, camino elegantemente y abrió la puerta del copiloto Rei Hino, bajo con la mirada gacha y tomando la mano del joven de ojos verdes quien le sonrió. Luego tomo la mano de la chica que venía atrás.
-¡es Rei!- exclamo Mina
-viene con los hermanos Kino- susurro Amy, la pelinegra nos vio y trato de dibujar una sonrisa, cuando sus ojos se clavaron en el chico de cabellos negros que aguardaba su llegada, sus ojos se abrieron y su rostro mostro el impacto.
-yo…. ¡debería irme!- dijo Zafiro alejándose rápidamente de aquel lugar, Nicolas, Rei y Lita llegaron hasta donde estábamos.
-hola ¿nos recuerdan?- pregunto el jovencito
-claro ¿Cómo no acordarnos de ti?-expreso Haruka con sarcasmo
-Haruka- susurro Rei- la rubia guardo silencio.
-bueno linda-¡te dejo! Tengo algunos asuntos que atender ¡vendré a la salida por ustedes!- dijo el besando en la frente a su hermana. Y luego mirando a Rei, un sonrojo se manifestó en su rostro por lo que solamente beso su mano.- ¡hasta luego señorita Rei! Nos vemos chicos.- inclinándose para luego subirse a su auto y desaparecer. Permanecimos en silencio y yo me encamine adelantándome.
-¡hey Chiba!- grito Mina-¡que no se te olvide que hoy tenemos esa plática pendiente! Creo que nos debes una explicación- voltee a verla.
-claro que si Mina, esta tarde en el Crown después de clases.-le respondí.
Era la hora del recreo, entre mis manos apretaba con fuerza la pequeña mano de mi rubia de ojos azul cielo, llegamos hasta la azotea y al recibir la luz del sol cerramos los ojos, luego sentí como ella se lanzaba a mi cuerpo, ¡adoraba que hiciera eso!, pues como era tan pequeña mis manos quedaban en su cintura mientras ella prácticamente se colgaba de mis hombros, me beso fugazmente.
-¡mi querido Darien!- posando su cabeza en mi pecho, cerré los ojos para sentir el aroma que desprendía, tan suave, suspire, sintiendo mi corazón latir mientras mis manos no se separaban de su cintura, estrechándola con evidente necesidad.
-¡Serena! ¡mi Serena!- susurre besando su oído para que luego levantara su mirada encontrándose con la mía, sus ojos me llenaban de ternura. Vi sus labios rosas y los bese uniendo mas a un nuestros cuerpos, el viento soplo de golpe alborotando nuestros cabellos y revoloteando la falda de Serena, pese a eso, nosotros continuamos entregados en nuestra demostración de amor.
Por la tarde.
-¿Qué quieren saber?- pregunte incomodo por ser el centro de las miradas, Mina, Haruka, Michiru, Amy y Rei, me veian con insistencia, Serena a mi lado solo sonreía nerviosa y juguetona. Ninguna se animaba a decir nada aun.
-por la forma en que Haruka me mira y ustedes también, creo que tienen muchas dudas.- los refrescos llegaron, tomo el mío.- ¡lo único que puedo decirles es que la quiero! ¡y la quiero de verdad!
-pero es que… ¡es increíble de creer! ¿Serena estás segura de que el te quiere?- pregunto Mina
-¡no tengo ninguna duda!- mirándome
-Darien, no es que te menospreciemos- comento Amy- solo estamos preocupadas, solo es que todo este asunto nos ha tomado por sorpresa y…
-¿piensan que el dinero de Serena me deslumbra?- pregunte ahora directamente, ellas bajaron la vista a excepción de Haruka y Michiru.
-no pareces ser de ese tipo- dijo Michi.
-aunque todo esto parece muy extraño, nos damos cuenta de que en realidad ¡te interesa!-
-Haru- dijo Serena.
-¡Darien!, si tú la amas de verdad por nosotros no hay ningún problema, solo piensen en los riesgos que corren deben tener mucho cuidado, Serena ¿has pensado en lo que dirá tu padre?
-no!- bajando la mirada
-cuando llegue el momento y tenga algo que ofrecerle a Serena le hablare formalmente.
-has arriesgado tu vida por Serena- dijo Mina- creo que ella habla bien de ti.
-¿entonces? ¿puedo respirar tranquilo- intente bromear. Y ellas comenzaron a reírse
-¡claro!, además hacen una linda pareja. ¡que envidia!- dijo Mina con expresión rara.
-¡Mina! Cállate, tu también estas que ni te la crees por andar con Kai, - la aludida se sonrojo y comenzaron a molestarla.
En eso Andrew y Setsuna llegaban tomados de la mano, ella con su uniforme escolar, sonreí al comprobar que aun trabajaba, al verla me levante.
-¡hola nena!- al escucharme salto sobre mi abrazándome.
-¡Darien!- Andrew me estrecho la mano y las chicas nos miraban.
-¡Hola Serena! ¿Cómo estás?- abrazándola también,
-¡les presento a mi hermana menor! Setsuna
-mucho gusto- saludaron, luego Serena nos dejo a solas para que platicaramos
-¿Cómo esta mama?- pregunte -¿todo bien?
-si- respondió sacando su boleta de calificaciones-¡mira!, la tome sonriendo
-¡wauuu! ¡Excelente! ¿Qué quieres que te regale?
-nada- me dijo golpeando mi hombro para luego acostarse en el.
-mama esta tan feliz, con el dinero que has enviado, ahora trabaja menos.
-me alegra, dile que le hablare esta noche.
-está bien, me iré a trabajar o Andrew me correrá- poniéndose de pie para abrazarme y besarme.
-cuídense mucho- acariciando sus cabellos- pronto ire a visitarlas
-no olvides llevar a Serena- dijo
-¡esta bien!. Me despedí de mi hermana y llegue hasta donde estaban las chicas quienes continuaron con su relajo, poco después llego Richard, llevándose a Amy, y asi una a una se fueron marchando, Serena y yo hicimos lo mismo.
Nos despedimos de Andrew y Setsuna.
-¡cuídala mucho!- le dije antes de partir.
Mientras íbamos en el auto le platicaba a Serena todo lo que había acontecido ella no podía creer que Andrew y mi hermana ya fueran novios. Llegamos a casa, y se metió en ella, yo me fui directamente a la habitación de Rubeus donde nos veníamos reuniendo en las tardes para reorganizar la información que teníamos, además dábamos nuestras rondas por los lugares que ellos habían seguido a los autos negros aunque aun sin encontrar nada, en verdad que quien estaba detrás de todo ello, sabia actuar.
En otro lugar.
-¿con que el guardaespaldas eh?- sonriendo maliciosamente- ¡muy bien Malcom! ¡Buen trabajo!- dijo Malachite Blackmoon, con su puro en la boca y poniéndose de pie, dejando en el escritorio el expediente de Darien Chiba.-¿Quién lo iba a imaginar? Además, si lo que sospechamos es cierto, aprovecharemos para destruir la confianza de Kenji en él y ahí aprovecharemos.
-muy bien jefe ¡entonces continuaremos investigando!
-de todas maneras mi hijo, tiene un papel importante que realizar- sonrió con malicia- Serena tiene que convertirse en mi nuera, solamente así podre tenerla cerca de mi sin que nadie sospeche jajajaja- se rio, sus empleados se retiraron dejándolo solo y el tomo nuevamente la carpeta con el nombre de Darien Chiba y la sonrisa se le borro del rostro.- ¡que interesante! ¿así que eres hijo de Artemis Chiba?- con odio-¡me asegurare de acabar contigo! – Con dureza-¡te quiero lejos, muy lejos de mi familia! ¡Malditos! ¡Mil veces malditos! ¿Cómo se atreven a cruzarse en mi camino!- bufo, marcando en su rostro los músculos tensos que le provoco el saber la noticia.-¡si Artemis se atrevió a cruzarse en mi camino y lo elimine, hare lo mismo contigo!. Termino mirando la fotografía de el joven que estaba ajeno a todo lo que se estaba conspirando en su contra.
/ * * * *S&D * * * /
Quiero aclarar unas cosas, el trío de arpías solo buscan fastidiar, a Serena y sus amigas, pero Esmeralda realmente solo tiene interés en alguien, Diamante, Beryl está obsesionada con Kai y Neherenia es la que nanea por Darien como se darán cuanta, aun asi, son mujres, egolatras y vanidosas por lo que buscan la atención de cualquier chico, bueno si tienen alguna duda mas solo díganmela.
Espero que les haya gustado este capítulo, hasta acá lleno de emociones, como ven nuestra parejita va mas que bien pero ¿hasta cuándo? ¿Descubrirá Darién quien es el que acecha a su adorada princesa o será él quien los descubra frente a Kenji? Diamante está muy interesado en Serena, por lo que esperemos que algo evite que caiga en sus redes, bien por Mina, quien al fin concreta su idilio amoroso.
Sandy-serena. Usako tenoh, natsch, sailor lady, sailor mercury o Neptune, arizaii, kellis, sheccidmoon, Usagui13chiba, Natustar, smfanatic, anyreth, nahima-chan, shiru chiba, Lita Japon, ANGELNEGRO29, Malua.
A todas un millón de gracias por sus alegres mensajes, me alegran la tarde con tan solo un pequeño clic, cuídense y recuerden que se les quiere.
15 DE NOVIEMBRE 2010
CON CARIÑO USAKO DE CHIBA
