uf nunca había escrito tanto en tan poco tiempo, empece a las dos de la tarde y lo termine a las seis de hoy. les agradesco a todos los que me dejaron review, la verdad nunca espere que llegaran tantos (12 un nuevo recor para mi) espero que les guste y no olviden dejarme un review espero que no baje el numero de review para este capitulo, escriban que es lo que les gusto o lo que no, y como les gustaría que siga la historía, bien ahora algunas aclaraciones.
Ginpotter:por que ron creia que Harry era un mago oscuro?, mmm... bueno Voldemort practicamente grito que harry practicaba artes oscuras y que por eso quería que se uniese a el, además dumbledore cree que a sido influenciado por Voldemort, y el a dicho lo que piensa a los miembros de la orden, luegos estas sospechas fueron en parte confirmadas cuando harry ocupo nagía negra muy poderosa en los escudos del colegio. harry se demoro en vencer a Ron porque quería burlarse un rato de el, y porsupuesto que hermione es más poderosa que ron sin embargo no se cuando muestre lo que ha aprendido .
Capitulo 14: la salida a Hogsmeade
En la solitaria enfermería de Hogwarts se encontraban dos personas hablando, un joven pelirrojo que se encontraba en una camilla, y una joven de cabellos castaños que parecía contrariada.
-así que me gano- hablo el pelirrojo
-no estarías en la enfermería si no te hubiera dado una paliza, sinceramente Ronald creo que fue una estupidez retar a Harry a un duelo-
-Hermione, el no es invencible-
-no, pero es mucho mejor que tu en duelos y se ha enfrentado en varías ocasiones a Voldemort-
-pensé que con lo que habíamos aprendido el verano podría derrotarlo-
-¿Cómo se te ocurrió eso? Si nunca me pudiste ganar un duelo cuando entrenamos juntos-
-si te gane-
-porque me lanzaste un maleficio cuando Ginny entro a la habitación y yo le respondí a la pregunta que hizo-
-en un duelo real uno no puede distraerse-
-ja ja muy gracioso Ron-
-hay algo que me da vueltas por la cabeza-
-que cosa-
-Harry sabía sobre nuestros entrenamientos-
Harry se encontraba haciendo fila junto a los demás alumnos para que Filch los revisara con detectores de tenebrismo para poder salir a la ultima salida a Hogsmeade antes de navidad, ya les habían sacado unos objetos a unos Slytherins, hijos de mortifagos y seguramente ellos también se convertirían en mortifagos durante las fiestas de navidad, Draco le había contado que Voldemort había llamado a todos los mortifagos que tuvieran hijos mayores de dieciséis años en Hogwarts para reclutarlos durante las vacaciones de navidad, al parecer Voldemort estaba buscando gente para armar de nuevo a su ejercito, pero eso a el no le preocupaba, no de momento. Hace una semana que fue el duelo entre el y Ron, el no le había dirigido la palabra y la mayoría del tiempo lo evitaba, no que le importase mucho.
Finalmente llego hasta Filch que lo miro como si fuese la peor cosa del mundo, luego saco una varilla dorada que zumbaba y la paso cerca del cuerpo del pelinegro como si fuera un detector de metales, luego se detuvo a la altura de su bolsillo y comenzó a vibrar con fuerza.
-chico saca lo que sea que tengas ahí-
Harry metió su mano en el bolsillo, no sabía que tenebroso pudiera tener solo tenía la bolsa con dinero y su varita, eso era su varita con núcleo de colmillo de basilisco, era considerado un objeto tenebroso pero no podía hacer nada así que saco ambas cosas y se las dio a Filch, el conserje paso el detector de tenebrismo por la bolsa que contenía el oro, pero no paso nada, luego lo paso por su varita, y la varilla comenzó a vibrar como loca.
-creo Potter que tendras que dejar tu varita aquí para que la vea el director-
-¡¿Qué acaso usted esta loco?!, no pienso dejar mi varita por nada del mundo-
-lo siento Potter, pero son las reglas-
Luego de discutir por unos minitos llego la profesora McGonagall a ver que era lo que estaba retrasando la visita Hogsmeade.
-¿Qué es lo que esta pasando aquí?- pregunto la animaga al conserje.
-Potter no quiere dejar un artefacto oscuro-
-es mi varita, por supuesto que no la voy a dejar-
-lo siento Potter, pero aunque sea tu varita debes dejarla, se te devolverá cuando vuelvas, además no es necesaria hay aurors custodiando el pueblo-
Luego de discutir por unos minutos y que su jefa de casa le tuviera que amenazar con prohibirle visitar el pueblo y quitarle puntos a su casa, el acepto a regañadientes. Se subió a uno de los carruajes que eran arrastrados por los Trestals y detrás de el se subieron Luna y Neville.
-creo que es injusto que te obligaran a dejar tu varita, es como dejarte sin protección- hablo Neville.
-supongo, pero es muy improbable que Voldemort ataque de nuevo en tan poco tiempo, además hay aurors- le contradijo el ojiverde.
El silencio se hizo presente durante gran parte del viaje, Luna leía el quisquilloso y Neville jugaba con una planta nueva que le había regalado su abuela, de ves en cuando hablaban de algo trivial entre ellos dos, hasta que Luna le hablo.
-Harry¿Cuándo nos vas a volver a enseñar?-
-no lo se, quizás después de navidad hay algunas cosas que tengo que hacer antes- la verdad es que el no había querido seguir enseñándoles para que no les pasara lo mismo que a Ginny, pero entendió que ellos lo seguirían de todas formas, como el año pasado en el ministerio, lo mejor que podía hacer era enseñarles todo lo que pudiera para que estuvieran bien preparados, pero antes tenía un par de cosas que hacer.
Al llegar Hogsmeade Harry se despidió de sus amigos y se dirigió a una tienda donde vendían artículos escolares, necesitaba pergaminos tinta y algunas plumas.
Luego de salir de la tienda se encamino con dirección a las tres escobas, pero en el trayecto algo le llamo la atención, en una joyería se exhibía un reloj de pulsera hecho de plata.
Entro en la tienda, una campanilla sonó cuando cerro la puerta, un anciano salio detrás del mostrador con unas cajas, dejo las cajas a un lado y le hablo.
-¿en que puedo servirle?-
-me podría mostrar ese reloj- dijo apuntando hacía donde se encontraba el reloj.
-sí claro- el anciano fue a por el reloj y se lo trajo.
-¿Qué hace?-
-bueno, como se habrá dado cuenta este no es un reloj común y corriente, aparte de ver la hora, tiene un encantamiento escudo muy potente puede detener la mayoría de las maldiciones de nivel medió y casi todos los hechizos de desarme, el escudo aguanta tres maldiciones seguidas antes de ser destruido, luego de esto debe esperar unos treinta minutos para que se cargue de su magia. Se prendera una luz roja en caso de que se encuentre en peligro y sí esta perdido puede apretar este boton y le señalara el lugar que usted le pida-
-bien me lo llevo ¿Cuánto cuesta?-
-seiscientos Galeones-
Harry firmo un papel que permitía cobrar los seiscientos Galeones en Gringotts ya que el no llevaba esa cantidad de dinero con el. Luego se dirigió a las tres escobas, el lugar estaba abarrotado de gente que buscaba refugio del frió, el se sentó en la barra y pidió una cerveza de manteca, cunado iba por la mitad de la jarra una persona se sentó a su lado y le hablo.
-algo solos ¿no Harry?-
El ojiverde miro al semigigante, no había burla en su voz, sino, pena. Harry recordó a las personas que había perdido a sus padres a Sirius, a Ginny, sí… tenía que admitir que estaba solo, el siempre había sido independiente, creo que es un acto de defensa por haber vivido tanto tiempo con los Dursley, pero cuando entro a Hogwarts y conoció a Ron y a Hermione, y luego en su tercer año a Sirius, el sintió que una parte del hueco en su corazón que se había formado por la falta de cariño se había llenado, y aunque ahora tuviera a Luna y a Neville no era lo mismo la complicidad creada por los años de amistad que se formo entre el Ron, y Hermione no podía ser igualada tan fácilmente.
-sí¿Cómo están las cosas entre tú y Madame Maxime?-
-bien, me ha invitado a que pase las vacaciones de verano en Francia- el semigigante se sonrojo un poco.
-eso es bueno, así podrían conocerse mejor- harry sonrió sinceramente, de todos los que el conocía, Hagrid era quizás la persona que más se merecía la felicidad.
-me entere de tu pelea con el hijo de Artur- harry noto que el guarda bosques había evitado decir el nombre de Ron, pero lo dejo pasar.
-si…, creo que ya no volveremos a ser el trío dorado de Griffindor.
-mmm…, Hermione vino el otro día a verme a la cabaña, sabes parece que esta muy arrepentida, creo que deberías escucharla.
-no lo se Hagrid, nada volvería a ser como antes además la sombra de la orden siempre estara entre nosotros-
-¿no lo sabías?-
-¿Qué cosa no sabía?-
-Hermione renuncio a la orden en el mismo momento que abandonaste el despacho de Dumbledore el día que descubriste lo del collar, dale otra oportunidad-
-lo pensare- de repente se acordó de algo que había dicho Dumbledore durante el discurso de principio de año.
-oye Hagrid, como es que Grawp destruyo el estadio de Quidditch-
-¿Cómo sabías que fue Grawpy?-
-es el único gigante que vive en el bosque-
-ah… bueno, la cosa es que antes que ustedes llegaran yo estaba enseñándole a hablar, cuando se escucho un ruido y Grawp se asusto mucho, generalmente no se asusta con nada, las criaturas del bosque le tienen miedo, hasta los centauros aunque esas mulas no lo admitan, bueno la cosa es que después del ruido empezó a bajar la temperatura y se oscureció el cielo, yo no sabía que pasaba, pero no creo que hallan sido dementores por que los unicornios los alejan, no se que habrá sido pero asusto mucho a Grawp y se puso a correr hacia el campo de Quidditch, yo intente detenerlo pero no pude y Grawp paso por el estadio destruyéndolo casi todo, logre calmarlo antes que intentara algo más, pero el se negó a regresar al bosque dijo que había algo muy malo ahí-
-¿y donde esta ahora?-
-lo tuve que llevar a las cuevas en las que me escondí el año pasado-
Harry termino su bebida y se despidió de Hagrid para luego salir de la taberna, se dirigió a la casa de los gritos quería pensar un rato estuvo así durante unos minutos hasta que una luz roja brillo desde su reloj, el pelinegro miro su reloj y vio que la luz de alarma estaba prendida, la apago y miro a su alrededor no había nada, quizás el reloj no fue una buena compra. Acababa de pensar eso cuando varias cosas sucedieron al mismo tiempo, un rayo de color rojo paso muy cerca suyo, si no fuera por sus reflejos adquiridos por su afición al Quidditch, el rayo le hubiese impactado de pleno en el pecho, luego otro rayo de color azul lo golpeo en la espalda, pero no sucedió nada, el escudo estaba funcionando, se dio vuelta presentía que había alguien al frente suyo pero no podía verlo, se fijo que una silueta de una persona se formaba enfrente de el era como si eso no perteneciese al paisaje, era un hechizo desilusionador, cambio su vista a la del fénix y pudo ver a una aura naranja que estaba en frente de el, miro a los lados pero no había nadie más.
-muéstrate- el pelinegro le hablo a quien fuese que estuviese enfrente suyo.
La persona no hizo caso de la orden del pelinegro y en cambio le lanzo otro par de hechizos, ambos le golpearon, y el cayo al suelo, ya lo habían golpeado tres hechizos y el escudo ya no servia, harry no sabía que hacer miro a su alrededor pero no había nadie que lo pudiese ayudar.
-¡Avada Kedabra!- el rayo verde se dirigió directamente a el cuando estaba a unos centímetros, el se desapareció en un remolino de fuego para aparecerse detrás de su atacante, tomo su brazo derecho y lo jalo para atrás, luego lo tomo con ambas manos y le quebró el brazo, la persona grito y soltó la varita. Harry tomo la varita que ahora ya era visible y murmuro el contra hechizo del desilusionador.
En el suelo apareció un hombre de no mas de veinticinco años, de estatura media cabello castaño, pero sus ojos no podían verse porque los tenía cerrados por el dolor que le causaba el brazo roto.
-¡Desmaius!- dijo apuntando al mago que estaba en el suelo, que inmediatamente después de que le golpeara el rayo dejo de retorcerse de dolor.
-"Potter no es necesaria tu varita hay aurors custodiando el pueblo"- hablo el ojiverde imitando a su jefa de casa- ¡nah! Mi varita no es necesaria cuando un sucio mortifago quiere matarme, no! Pero ahí aurors que seguramente estarán en las tres escobas bebiendo y protegiéndose del frió en vez de vigilar el pueblo-
Harry tomo el brazo izquierdo del hombre y le arremango la túnica, pero lo que esperaba ver no lo encontró, la marca tenebrosa no se encontraba ahí, tomo el otro brazo, pero tampoco tenía la marca, esto podía significar dos cosas o el hombre aun no recibía la marca u otro maniático psicópata quería matarlo. Tomo el cuerpo inerte y lo llevo a la casa de los gritos, una vez allí lo ato con cadenas antí-desaparición y lo acomodo en un sillón luego tomo una silla y se sentó en ella.
-¡Enervate!-
El hombre miro a todos lados asustado, su mirada azul se encontró con la verde de Harry que lo miraba con frialdad, luego con más miedo comenzó a mirar a todos lados por si encontraba una salida.
-¿Dónde estoy?- su voz era rasposa como si no la hubiese utilizado en mucho tiempo.
-aquí las preguntas las hago yo¿Quién te envió?-
-no se de que me estas hablando-
-¡Crucio!- harry no tenía veritaserum para interrogarlo y aunque no le gustase sabía que era la única forma de que el hombre hablase, detuvo la maldición y espero a que el hombre se recuperase.
-el Dark Lord-
-¿Por qué te envió a ti y no a alguien más competente?-
-no lo se-
-¡Crucio!- esta ves espero unos segundos más para que el hombre entendiera que no estaba jugando.
-recibió la noticia de que andabas por el pueblo sin varita y yo era el más cercano- hablo el hombre con voz cansada, indudablemente la maldición le estaba pasando la cuenta.
-¿Por qué no tienes la marca tenebrosa?-
-nosotros los espías del lord no tenemos tatuada la marca, pero utilizamos otros métodos-
-¿Qué métodos?-
-no te lo puedo decir-
-¡Crucio!- los gritos del hombre inundaron la sala, esta ves espero unos segundos más antes de parar.
-de verdad que no puedo decirlo- cuando hablo un hilito de sangre le cayo por la comisura de la boca, al parecer se había mordido la lengua cuando le aplico la cruciatas.
-haz echo un juramento inquebrantable- era más una afirmación que una pregunta.
-sí- harry pudo ver en sus ojos que era verdad.
-¡Legilimens!- los recuerdos del hombre comenzaron a pasar a gran velocidad por sus ojos, el ojiverde busco entre los recuerdos alguno que estuviese relacionado con los mortifagos, no encontraba nada, hasta que encontró un recuerdo desde afuera se podía ver una reunión de mortifagos, intento adentrarse en el recuerdo pero una barrera invisible le impedía el paso, no era Occlumency, era como si alguien o algo estuviese protegiendo esos recuerdos, salio de la mente del mago y lo vio en el suelo retorciéndose de dolor, no era posible la legeremancia no causaba daño físico a menos que se sometiera a una persona durante largos periodos de tiempo, miro al hombre parecía que algo peor a la cruciatus le estaba afectando. El hombre paro de gritar y moverse, parecía que estaba inconciente, pero un segundo después se incorporo, y cuando abrió los ojos ya no eran azules, sino de un intenso color rojo.
-¿acaso pensaste que yo Lord Voldemort iba a dejar tan valiosa información para que cualquiera la vea?-
-hola Tom, no, no esperaba que fuese tan fácil de echo me extrañaba que me dieras esa información en bandeja, aunque mis habilidades no son tan mediocres como algunos creen, quizás con un poco de suerte la siguiente vez lo logre-
-no habrá siguiente vez Harry Potter- luego de decir estas palabras murmuro algo y el cuerpo del mago comenzó a incendiarse a gran velocidad, los ojos del hombre volvían a ser azules, y en ellos se retejaba miedo, cuando se dio cuenta de que se estaba quemando comenzó a gritar, el fuego alcanzo al sillón donde el había estado, bastaron unos segundos para que el fuego tocase las cortinas y el resto de la casa. harry salio con dificultad de la casa de los gritos, desde afuera se veía como las lenguas de fuego salían de las ventanas, la gente alertada por el humo comenzó a llegar, el pelinegro no tenía donde esconderse, miro su mano derecha en donde todavía tenía la varita de su atacante, se echo encima un hechizo desilusionador y salio corriendo en dirección a las tres escobas, una vez allí se retiro el hechizo y se limpio con un hechizo el hollín y la suciedad de su rostro y ropa, luego partió en dos la varita y la echo a un tarro de basura.
Las tres escobas seguía igual de llena que la ultima vez, pero ahora la barra estaba llena y las mesas todas ocupadas, miro en todas direcciones y en la ultima mesa encontró a Luna y Neville, se dirigió allí con paso lento, no quería levantar sospechas, aunque cuando pasaba al lado de las mesas los integrantes de estas murmuraban cosas, a el no le importaba desde el año pasado que la gente murmuraba cuando el estaba cerca, aunque ahora es por otra cosa, desde unas semanas antes de que Funge fuera derrocado, el profeta había estado publicando una serie de artículos donde reportaron los hechos del ministerio, no hubiera sido nada si no se hubiese filtrado información de la profecía, el profeta supo al parecer de un inefable que la profecía habla sobre Voldemort y el, ahora todo el mundo lo llamaba el "elegido", hipócritas, si hace tan solo unos meses lo llamaban mentiroso y loco. Hablando de la profecía "…pero tendrá un poder que el señor tenebroso no conoce…" a pesar de que había avanzado mucho en sus habilidades aún no tenía ningún poder que Voldemort no conociese o que controle, el amor había dicho Dumbledore pero el no conocía ninguna forma de utilizar el amor para atacar, solo sabía que creaba escudos y protecciones muy fuertes, pero que debían llevarse acabo mediante algún sacrificio de amor, pero eso no le servía, en su momento pensó que la espada que le dejo sirius sería ese poder, pero Voldemort la conoce, conoce como actúa, sirius dijo que su hermano pensaba que la espada podría destruirlo, pero quizás no lo destruye a el en si, sino a algo que posee Voldemort que lo hace poderoso, la inmortalidad, quizás la espada destruiría la inmortalidad de Voldemort, pero no sabía como, ni siquiera sabía como era que Voldemort es inmortal, el solo conocía dos formas una era convertirse en vampiro, lo que obviamente no había pasado, y la otra opción era tener la piedra filosofal, pero la única que el conocía y al parecer Voldemort también era la que fue destruida en su primer año.
-hola- los saludo cuando se sentó en la mesa.
-hola- lo saludo Neville.
-hola, harry hueles a quemado-
-ah… es que estuve en la casa de los gritos y bueno… se quemo-
-¿Cómo que se quemo?, las cosas no se queman así no más- inquirió el Griffindor.
-mmm… me ataco un mortifago, lo desmaye, lo metí dentro de la casa, lo interrogué, luego voldemort lo poseyó y se prendió fuego a sí mismo-
-¡¿Qué?!- ambos se pusieron de pie y gritaron al mismo tiempo, la gente que estaba más cerca se dio vuelta para ver quien había gritado, sus dos amigos se sentaron avergonzados.
-se los contare cuando volvamos a Hogwarts aquí ahí mucha gente que nos esta oyendo- dijo el pelinegro mientras que señalaba disimuladamente a un lado donde Rita Skeeter buscaba en su bolso su pluma vuelapluma.
-hola Rita- Harry la saludo con falsa alegría. La reportera del profeta dio un saltito en su silla y casi se cae.
-¡hola Harry¿algo que el elegido tenga que decir a la comunidad mágica?-
-lo siento pero nos tenemos que ir- les hizo una señal a sus amigos. –ya casi es hora de que nos tengamos que ir, ah por cierto, la casa de los gritos se esta incendiando si es que te interesa- la reportera tomo de la mano al fotógrafo que estaba al lado suyo y salio corriendo de la taberna.
-creo que de verdad deberíamos irnos no me siento muy seguro sin mi varita-
-esta bien, pagamos la cuenta y nos vamos-
Una vez pagada la cuenta y afuera de las tres escobas, se dirigieron a la entrada de Hogsmeade donde los carros y los threstals los esperaban.
na espero que me manden un review con lo que sea que me ayude a mejorar, o cualquier duda que la respondo en el siguiente cap o con reply. debo decirles que me parece incrible que halla pasado los 60 reviews, la verdad nunca espere que este fic tubiese con suerte un par de reviews considerando que es el primero que escribo. muxas gracias a todos gracias por leer y por el apoyo.
hasta siempre Amoz.
