Los personajes pertenecen a la grandiosa JK Rowling, y la autora original de esta historia es Naobi Chan quien me dio la autorización para adaptarla. ¡Disfrutenla!
CAPITULO 14
Estábamos de vuelta en casa, hacía dos días que habíamos bajado de aquel maldito avión que nos trajo de Hogsmeade, no es que el viaje nos hubiese ido tan mal, pero esperaba no tener que volver a hacerlo en mucho tiempo. La visita a mi padre, a los Wesley, la boda de Vicktor… todo fue demasiado para un solo viaje. Así que lo mejor era descansar y olvidarme un poco de toda la presión a la que fui sometida.
Hoy volvíamos al trabajo, después de nuestra escapada a Hogsmeade ya todos sabían de mi relación con Harry, no es que eso llegase a molestarme, pero sí me molestaría que pensasen que mi trabajo es solo gracias a eso. Aunque en el fondo puede que sí lo fuera, mi entrevista de trabajo fue sobre la mesa de su despacho y sin bragas así que muy normal no es que hubiese sido, pero me negaba a pensar que si de verdad no valorase mi trabajo fuese incapaz de despedirme solo porque teníamos una relación.
La cabellera morena de Cormac, mi secretario a partir de hoy, asomó por la puerta con una sonrisa tímida y las mejillas coloreadas. Intenté prestar atención a lo que me contaba pero mi mente seguía dando vueltas y más vueltas a lo que había pasado con Harry durante ese viaje. Su insistencia en el matrimonio, el cómo se comportó con mi padre… amaba a Harry con todas mis fuerzas, pero eso de pensar en bodas y alianzas ya comenzaba a sentirme como si tuviese una soga al cuello.
Fue un día asfixiante, corrigiendo balances y más balances que los becarios habían hecho en nuestra ausencia. Después de un agotador y estresante día de trabajo me acerqué al despacho de Harry a preguntarle cómo había ido su día, el pobre había trabajado tanto que ni si quiera había hecho su pausa para la comida.
- ¿Has acabado ya? –pregunté con una tímida sonrisa solo mostrando mi cabeza por el quicio de la puerta.
- Hermione –dijo sin levantar la cabeza de los papeles-, ha sido un día largo… ve a casa sin mí, es posible que tarde un poco más, tengo trabajo.
- De acuerdo –contesté con hilo de voz.
Me quedé en la puerta observándolo, continuaba inmerso en el trabajo, tanto que ni siquiera fue capaz de alzar la mirada para verme… no quise darle más vueltas, así que solo me di media vuelta y salí del edificio para coger un taxi y volver a casa, ya que había ido en el coche de Harry en la mañana.
En cuanto llegué me dejé caer sobre el sofá y resoplé agotada… que bien se sentiría un baño caliente en ese momento. No me lo pensé demasiado y subí al segundo piso para darme un largo y relajante baño. No sé exactamente el tiempo que pasé metida en la gran bañera, mi piel estaba tan arrugada que ya no tenía huellas dactilares cuando me puse el albornoz de Harry sobre los hombros. Después de secarme y desenredar mi pelo, me puse una vieja camiseta suya, no es que no tuviese yo pijamas, pero dormía mucho mejor si sabía que algo suyo envolvía mi piel.
Bajé las escaleras esperando que Harry ya estuviese en la cocina calentando alguna de las comidas congeladas que Molly nos obligó a traer, pero no había ni rastro de él. Volví a tumbarme en el sofá y decidí ver algo de televisión mientras esperaba a que volviese. No sé exactamente el tiempo que pasó porque me quedé dormida, desperté cuando unos fuertes brazos me cargaron y sentí como me llevaban escaleras arriba.
- Harry –dije con voz pastosa.
- Sí Hermione, sigue durmiendo –contestó en un susurro.
- ¿Qué hora es? –pregunté cuando me dejó sobre la cama.
- Tarde –fue lo único que contestó antes de desaparecer por la puerta del baño.
Suspire y me dejé caer sobre la almohada… algo no andaba bien, Harry nunca había sido tan seco cuando me hablaba. ¿Estaría enfadado por algo? Que yo recordase no había hecho nada que pudiese haberle molestado… pero ¿quién sabe? Los hombres son tan raros. Tenía una especie de gusanito excavando en mi cerebro intentado buscar algo que explicase su extraño comportamiento… pero no había nada que pareciese importante, al menos para mí.
Cuando salió del baño con el pantalón de su pijama y se metió en la cama sin si quiera mirarme fue cuando mi gusanito cerebral comenzó a excavar frenéticamente buscando algo, cualquier tontería que le hubiese hecho molestarse. ¿Qué no lo visité en su despacho a lo largo del día? Nunca lo hacía, así que eso no podía ser ¿Hacía demasiado tiempo que no hacíamos el amor? Poco probable… anoche fue una noche bastante larga. ¿Había dicho el nombre de otro cuando llegaba al orgasmo? Imposible… solo Harry está en mi cabeza en momentos como ese. ¿Le había contestado mal a alguna pregunta? ¿Había hecho algo inapropiado para la novia del dueño de la empresa? ¿Mi ropa no le gustaba? ¿El corte de mi pelo?
- ¿Quieres dejarlo ya? –dijo con voz contenida mientras me daba la espalda en la cama.
- ¿Qué estoy haciendo? –pregunté confundida.
- Solo te falta echar humo por las orejas. Estoy cansado Hermione, necesito dormir –dijo con voz hastiada.
Me levanté de la cama de golpe y agarré mi almohada y una de las mantas. Arrastrándola por las escaleras bajé al segundo piso y me acomodé en el sofá. Intentaba por todos los medios que las lágrimas que amenazaban con derramarse de mis ojos no lo hicieran. Apreté la mandíbula con todas mis fuerzas para conseguirlo, incluso mi barbilla temblaba por el esfuerzo… pero no, en seguida noté el líquido ardiente rodando mejillas abajo. Me acurruqué encogiendo mis piernas y apretándolas con fuerza contra mi pecho, y luchaba enérgicamente para llorar en silencio y que los sollozos no se liberasen.
Oí como Harry bajaba las escaleras y me acurruqué con más fuerza, ocultando mi cabeza bajo la manta. No quería que me viese llorar, no es que no lo hubiese hecho con anterioridad, pero en esa ocasión era por su culpa que estaba así. Lo oí sentarse a mi lado y suspirar con fuerza, pero no me moví.
- Hermione –me llamó, yo no moví ni un musculo- Hermione –volvió a llamar y yo continué en mi posición- Hermione tenemos que hablar.
- No Harry, estoy cansada y necesito dormir –contesté utilizando sus mismas palabras.
Lo volví a oír suspirar con fuerza y ponerse en pie, pensé que se iría pero no, se sentó en la alfombra a la altura de mi cabeza y apartó la manta que ocultaba mi rostro. Yo cerré los ojos con fuerza negándome a mirarlo y él volvió a suspirar mientras secaba algunas de mis lágrimas.
- Vuelve a la cama –susurró-, mañana te dolerá la espalda si duermes aquí.
- No quiero –contesté en un ataque infantil.
- Está bien, yo dormiré aquí y tú ve a la cama –dijo de nuevo susurrando.
Me enderecé sobre el sofá y me quité la manta de encima de una patada. Lo miré y bufé.
- No se trata solo de no dormir a tu lado, es que no sé dónde estás –le dije molesta.
- Estoy frente a ti Hermione –contestó confundido.
- No Harry, tu cuerpo está frente a mí… pero realmente estás a kilómetros… -susurré.
Suspiró de nuevo y se sentó a mi lado poniendo la cabeza entre sus manos
- Ha sido un día muy largo… no es más que eso –su voz me llegó amortiguada por sus manos.
- Un día largo… yo también he tenido un día largo… y he tenido que escuchar como Cormac suspiraba por ti en cada esquina, estoy agotada física y psicológicamente y aun así esperé a que llegaras intentando poner mi mejor sonrisa, no levantando un muro entre nosotros. No es solo eso Harry… pero si no me quieres decir, no pasa nada. Lo entiendo, pero también entiende tú que no quiera compartir la cama contigo mientras tenemos secretos.
Me puse en pie dispuesta a hacer mi salida triunfal después de soltar aquel discurso, pero no avancé más de dos pasos cuando su mano rodeó una de mis muñecas y tiró de mí con fuerza haciéndome caer de nuevo en el sofá, a su lado.
- ¿Por qué no quieres casarte conmigo? –preguntó directamente.
Su pregunta me dejó paralizada, en shock. Tardé unos segundos en digerir las palabras qué había escuchado, y unos cuantos segundos más en procesar las que yo iba a pronunciar.
- Ya… ya te lo he dicho en el coche… me da miedo precipitarme –contesté con un hilo de voz.
- ¿Seguro que es solo eso? –volvió a preguntar.
- Sí, no entiendo que puedes pensar porque más puede ser.
Se quedó en silencio unos minutos, mirando un punto fijo en la pared de en frente. Lo miré y tenía la mandíbula tensa y el ceño fruncido.
- Harry… -susurré.
- ¡No! –bramó con voz dura.
- Sí Harry… ¿qué es lo que estás pensando? –pregunté casi gritando.
- No estoy pensando nada Hermione… yo nunca pienso nada –masculló entre dientes.
- ¿A qué viene todo esto? No… no puedo entender el motivo por el que te pones así… -balbuceé.
- Yo tampoco entiendo porque estás aquí –dijo con voz afilada.
Si antes me quedé paralizada por lo directo de su pregunta en ese momento me dejó muerta. Mi corazón dejó de latir cuando entendí lo que quería decir con eso.
- ¿Qui… quie… quieres que… que me vaya? –dije atropelladamente.
- ¿Tú quieres irte? –dijo mirándome por primera vez desde que se sentó.
- Sabes que no –no sin dificultad, tragué en nudo que se formó en mi garganta.
- ¿Por qué te asusta el compromiso? –volvió a preguntar directamente.
- No me asusta el compromiso –dije asombrada.
- No veo ningún anillo en tu dedo –comentó mordazmente.
- ¿Todo se resume a eso? ¿A qué no quiero casarme contigo? -ahora alcé la voz demasiado.
- ¡No, no es porque no quieras casarte conmigo, es porque conmigo no quieres y con el tonto ese sí lo ibas a hacer! –gritó furioso clavando sus ojos en mí.
Sentí las lágrimas descender de nuevo por mis mejillas… nunca habíamos discutido, quizás alguna discusión tonta, de esas a las que no les das importancia, pero nunca hasta ese nivel, nunca con gritos ni palabras hirientes.
- No es lo mismo –dije ausentemente- llevaba tres años con Vicktor cuando acepté su propuesta, lo que….
- ¿Así que tengo que esperar dos años y medio más para que me digas que sí? –preguntó de nuevo en tono mordaz- Así que Hermione Granger, necesita un tiempo prudente para tomar decisiones, no tardaste mucho en dejar que arrancase tus bragas en aquel ascensor.
- Ni tú en contratarme para seguir aprovechando eso –dije dedicándole una de mis más furiosas miradas.
- Esto es absurdo… si no quieres estar conmigo no sé qué haces aquí. Yo necesito recibir lo mismo que entrego y tú y el compromiso son cosas que se repelen –susurró casi para sí mismo.
- No sé por qué dices eso… el matrimonio no es más que un simple papel. No cambia lo que las personas sienten.
- Para mí ese papel tiene significado, le demuestra a todo el mundo que lo nuestro es de verdad… no una simple aventura.
- Para mí nunca ha sido una aventura –musité.
- ¿Ah no? –pregunto fingiendo estar sorprendido.
- ¡No! Me vine a vivir contigo… ¡te presenté a mi padre! Tragué mi vergüenza y me puse frente a Arthur y Molly por ti… no me digas que esto no es más que una simple aventura para mí, ¡porque no lo es! –grité con voz ahogada tragándome las nuevas lágrimas que amenazaban con salir.
Harry se quedó en silencio durante unos minutos, mirándome, pero yo no me atreví a levantar la mirada y ver lo que me decían sus ojos verdes. Tenía miedo de ver en ellos la determinación para dejar todo esto atrás y comenzar una nueva vida cada uno por su lado. El miedo ante eso me hizo temblar… las lágrimas volvieron a rodar por mis mejillas y sollozos casi inaudibles salían entre mis labios cerrados. Sin más sentí sus brazos rodeándome, de un momento a otro estaba sobre su regazo con su cara hundida en mi cuello.
- Lo siento, lo siento, lo siento, lo siento –susurraba contra la piel de mi cuello.
Se apartó un poco y besó mis labios con dulzura, como si temiese que lo fuese a rechazar.
- Lo siento, de verdad… no sé lo que me ha pasado –continuó susurrando-. Me pasé el día dándole vueltas a la que pasó durante el viaje, y supongo que me envenené con mis propias teorías…
- ¿Qué es lo que has pensado Harry? –pregunté con un hilo de voz.
- Lo siento –suspiró- acepté que no quisieses casarte por ahora, pero después recordé al idiota ese, con él si ibas a hacerlo. Pensé que lo amaste más de lo que me amas a mí, que con él si ibas en serio y conmigo estabas jugando… ¡yo que sé! Dejé de pensar con propiedad y solo escuché a los celos.
- Te amo Harry, te amo más de lo que he amado nunca –le confirmé mirándolo directamente a los ojos-. Si no quiero casarme contigo es precisamente por eso.
- No lo entiendo –dijo confundido.
- Las cosas con Vicktor nunca fueron bien del todo, pero cuando decidimos casarnos fue todavía peor… nos distanciamos, dejamos de hablar… no quiero que eso nos pase. Nunca. Quiero estar como estamos ahora, enamorados y felices… disfrutando del otro cada día. Sin la presión de un papel de por medio.
Me atrajo hacia su cuerpo y volvió a besarme, esta vez con más ansias, más necesidad.
- ¿Sólo es por eso? –pregunto clavando sus ojos en mí.
- ¿Te parece poco? –pregunté de vuelta.
- Hay matrimonios que funcionan, que duran años sin problemas mayores… ¡mira a Arthur y a Molly! Llevan muchos años juntos y cuando se miran todavía se puede apreciar el amor que se tienen –decía mientras acomodaba mi pelo tras mis orejas.
- No he dicho que no vaya a casarme contigo… lo haré cuando me sienta preparada.
- ¿Me lo harás saber cuando llegue el momento? –preguntó en un susurro.
- Por su puesto.
Se aferró a mi espalda con más fuerza y me levantó haciendo que mis piernas quedasen enrolladas a ambos lados de su cintura.
- ¿Te has dado cuenta de que ha sido nuestra primera discusión de verdad? –preguntó sonriendo mientras subía las escaleras conmigo pegada a su pecho.
- Me he dado cuenta, pero… ¿por qué sonríes así?
- Dicen que lo mejor de las discusiones son las reconciliaciones… ¿te apetece reconciliarte conmigo? –preguntó susurrando en mi oído haciéndome estremecer.
- ¿No que necesitabas dormir? –pregunté yo enarcando una ceja.
- Seguro que al jefe no le molesta que mañana lleguemos un poco tarde al trabajo.
Comenzó a besar mi cuello y perdí la noción del tiempo y del espacio, lo siguiente de lo que fui consciente fue que me depositaba sobre algo mullido, cuando abrí los ojos me encontré bajo el cielo lleno de estrellas. Miré a mi alrededor y vi que estábamos en la terraza sobre un blando sofá.
- ¿Qué hacemos aquí? –pregunté en un murmullo.
- Es verano –contestó besando mi cuello-, no hace frío –ahora me mordió suavemente- y ahora necesito reconciliarme contigo… no proteste señorita Granger.
Atacó después mis labios mientras sus manos se deslizaban por mis caderas subiendo la camiseta dejando mi cuerpo más expuesto.
- Por cierto… esta camiseta es mía –dijo apartándose un poco fingiendo estar molesto.
- ¿Quieres que te la devuelva? –pregunté con voz dulce.
- Claro que sí, ahora mismo.
Sonreí y me puse en pie a su lado, dándole la espalda. Agarré el borde la camiseta y miré a Harry sobre mi hombro, estaba sonriendo con esa sonrisa torcida que me volvía loca. Levanté la camiseta dejándome vestida solo con mi ropa interior, sin sostén.
- ¡Oye! –casi gritó- esas pequeñas braguitas también te las he comprado yo, quítatelas ahora mismo.
Sonreí y echando mi cuerpo hacia delante bajé la última prenda que cubría mi cuerpo. No tardé en sentir sus manos sobre mis caderas empujándome hacia atrás. Sentí la dureza de su miembro completamente erguido clavándose en mi trasero y gemí. Harry llevó una de sus manos a mi cuello y lo rodeó por completo empujando mi cabeza hacia atrás sobre su hombro. Comenzó a besar mi piel en esa zona, dejando algún pequeño mordisco que me ponía la piel de gallina.
Me giré entre sus brazos y metí mis manos en el pantalón de su pijama, me sorprendí al descubrir que estaba sin ropa interior, aunque no me molestó, aproveché ese hecho agarrando su miembro entre mis manos acariciando desde la base hasta su punta, haciendo que se estremeciera. Bajé sus pantalones hasta las rodillas y se los quitó pateando un par de veces, haciendo que se perdieran en algún lugar de la terraza.
Me agaché y tomé su miembro entre mis manos mirándolo con expresión golosa mientras me relamía los labios. Besé su punta, dejando la humedad de mis labios en esa zona, Harry gimió y apretó su mandíbula. Con mi lengua delineé toda su longitud desde la base hasta su glande y sentí como temblaban sus piernas.
- ¡Hermione! –gruñó.
Sonreí y lo metí entero en la boca, relajé mi garganta y lo metí toda la profundidad que pude. Harry gritó mi nombre un par de veces mientras lo sacaba y volvía a meterlo con fuerza. Me agarró del pelo y movió mi cabeza para que disminuyese el ritmo… sonreí internamente, con eso me estaba diciendo que no quería acabar así, quería alargarlo un poco más. Después de unos minutos en los que pude saborear extensamente su miembro se apartó e hizo que me pusiese en pie.
- No sabes cuánto te amo Hermione… -susurró contra mis labios antes de devorarlos con ansiedad.
Me arrastró de nuevo hacia el sofá, pero cuando iba a sentarme me lo impidió. Me hizo girar entre sus brazos dándole la espalda, mientras besaba y mordisqueaba mis hombros. Bajó una de sus manos hasta que mi sexo que estaba completamente húmedo y esperándolo. Acarició mi clítoris lentamente con la yema de sus dedos, haciendo que mi espalda se arquease y exhalara con fuerza. Metió uno de sus dedos y gemí casi gritando.
- Harry… yo… necesito más… eso no me basta –dije entre jadeos.
- Lo sé princesa… ahora te daré lo que quieres –susurró en mi oído y luego mordió el lóbulo de mi oreja haciéndome temblar-.
Iba a tumbarme sobre el sofá pero volvió a impedírmelo agarrándome de la cintura.
- Ponte de rodillas sobre el brazo del sofá –susurró.
- ¿Qué? –pregunté confundida.
- Hazme caso… ya lo verás.
Hice lo que él me pidió, pasó sus manos por mi espalda haciendo que me inclinase un poco hacia delante. Deslizó una de sus manos de nuevo hacia mi sexo y gimió mientras metía de nuevo un dedo en mi interior.
- Harry… -supliqué.
- Ya va amor… -sacó el dedo de mi interior y lo llevó hasta sus labios… lo saboreó durante unos segundos y volvió a gemir –me encanta como sabes –susurró contra la piel de mi espalda besándome justo después.
Sentí como su sexo se abría paso entre mis muslos desde atrás… mis rodillas temblaron de anticipación. Sentí como su glande rozaba contra mi clítoris, estimulándome, enviando cientos de descargas eléctricas a lo largo de mi cuerpo. Me aferré a un cojín con fuerza enterrando mis uñas en él cuando su miembro comenzó a abrirse paso en mi interior. Sentí como toda su longitud se abría paso entre mis apretadas paredes…
Ambos gemimos con fuerza por lo apretada que estaba. Comenzó a moverse con energía, sus embestidas eran fuertes y profundas, haciendo que gritase su nombre continuamente. Mis ojos se cerraban con fuerza y mordía mi labio inferior intentado no gritar pero era inútil… cuando salía por completo de mí para volver a entrar de golpe sentía como todo a mi alrededor desaparecía. Después agarró una de mis manos y la llevó hasta mi sexo.
- Ayúdame, amor –susurró contra mi cuello justo antes de morderme.
Comencé a frotar mi clítoris al compas de sus embestidas… sentía como todos mis músculos se tensaban, como los nervios se concentraban todos en mi vientre, preparándose para explotar. Harry estaba aferrado a mis caderas con fuerza, impulsando mi cuerpo hacia atrás cada vez que su miembro entraba hasta lo más interior de mi sexo. Temblaba, no de frío, de anticipación, sentía mi orgasmo demasiado próximo. Oí como Harry gruñía, él también estaba cerca… podía sentir como su miembro estaba cada vez más duro.
Lo sentí explotar, sentí como Harry explotaba y se derramaba en mi interior, eso fue lo único que necesité para que mi orgasmo llegara. El placer se deslizó por cada uno de mis músculos tensándolos al máximo para dejarlos completamente relajados en el próximo segundo, volviendo a empezar al siguiente más. Me dejé caer en el sofá… Harry me acompañó sin salir de mí, se dejó caer sobre mi espalda pero sin cargar todo su peso en mí.
Estaba exhausta, como siempre que hacía el amor con él, aunque yo no hiciese ni la mitad del trabajo los orgasmos me dejaban en ese estado de semi inconsciencia en lo que no me percataba de nada de lo que pasaba a mi alrededor.
- ¿Me prometes que algún día serás mi mujer? –preguntó en mi oído, con su voz en un susurro.
- Te lo prometo… te amo.
- Yo también te amo princesa.
*******FIN DEL CAPITULO*******
hola!
disculpen la demora, pero hasta hoy salí de mis examenes, no les prometo actualizar esta semana xk ya empezó mi otro semestre y esta mas pesado k el anterior... pero tratare de hacerlo el fin. muchas gracias por los reviews! el capi anterior creo k ha sido el k mas a tenido, espero k eso no baje jejeje...
k les parecio?, la verdad este es de mis capis preferidos, xk es su primera pelea, y luego con esa reconciliacion! jajaja...
bueno, con respecto a un coment, les kiero decir k como lo pongo en cada capi, esta historia es una adaptación de un fic de crepusculo k me gusta mucho, y entonces por eso hay algunos datos k coinciden con la historia original y k me son imposibles de cambiar ya k la historia se alteraría mucho; pero si, creo k a veces es muy obvio, entonces de ahora en adelante cambiare lo maximo k pueda hacerlo para k no se pierda de vista k la historia es del mundo de Harry Potter. ahh espero me hayan entendido jejeje pork yo no! uhm bueno en resumen tratare de k la adaptación sea mas adaptacion! uhm... creo k kedo peor! jajaja bueno ustedes entienden... mejor me callo! jajajja
pd. estoy un poco molesta, xk creo k la peli de las reliquias de la muerte debió de haber recibido mas nominaciones a los oscar's y no solo 2! uhm ya k! U_u
gracias en verdad por los reviews y por los alertas! son lo mejor de lo mejor!
*Alexander Malfoy Black
*Haruko Hinako
*kotamae
*KristenRock
*RociRadcliffe
*renacuajo
*Loquin
*Madam Granger Potter
*Lanford
*Eydren Snape
*Eileen Prince Snape
*Paulaa18
*samantha
*The darkness princess
Cuidense mucho y bexox a todos!
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Bella-Bere
