ABC Challenge

Lugar

por Kasumi Mist

Mayo 12/ 2015

Summary: Pero luego, lo conoces: esa persona que por un instante parece de paso, pero que no tardas en descubrir que llega para quedarse.

Género: Romance

Rating: K

Pareja: Ash Ketchum/ Satoshi + Misty/ Kasumi [Pokéshipping/ AAML]


Era injusto. Por mucho que te esforzaras por verlo de otra forma, por mucho que le buscases una explicación o una segunda derivada, te era inevitable llegar a la misma conclusión.

Porque, simplemente, era injusto.

Aunque crecer en un gimnasio nunca fue tan glamuroso como tus hermanas intentaban hacerlo ver, te quejaste pocas veces incluso cuando te hacían limpiar el enorme acuario tú sola. Nunca pusiste una sola mala cara cuando te perdías las vacaciones familiares por quedarte cuidando a los pokémon, nunca reclamaste cuando los medios promocionaron a tus hermanas como las tres— y solo tres— flores sensacionales de Cerulean aún cuando las cuatro sabían que tú eras la verdadera líder y jamás se te cruzó cuestionar la importancia de limpiar las gradas del estadio… por favor: ¡incluso aceptabas usar ese estúpido traje de sirena por el bien del gimnasio!.

(Bueno, lo usabas a regañadientes: para qué nos vamos a engañar).

Ser la única responsable de la familia siempre te pasó la cuenta: perdiste la posibilidad de ir a la escuela como una niña normal, de tener amigos y de vivir las aventuras que siempre soñaste, así que te aprovechas de las circunstancias esa noche que huyes del gimnasio sólo porque Violet te dijo "feita". No quieres admitirlo, pero en el fondo sabes que algo de razón tenía.

(Todavía ríes pensando en lo ridícula que te veías usando suspensores y ese moño lateral).

Y, mientras los días pasan, disfrutas de esas pequeñas victorias que te regala la vida: eres más diestra en la pesca, en la captura y en el entrenamiento pokémon. Recuerdas con cariño las fogatas bajo las estrellas y la suave brisa de la ruta 24 que tantas veces fue tu única compañera; sientes hambre con sólo recordar esos desayunos comunitarios que tantas veces compartiste con entrenadores aleatorios y sonríes mientras piensas en los increíble que es la vasta fauna de la región.

Pero sabes que no todo fue tan sencillo: pasar la mayor parte de tus días a solas con la sola compañía del arrullo de los Pidgey te hace extrañar incluso los gritos de Lily. Y cada vez que veías cómo un Weedle se acercaba a tu saco no podías evitar encerrarte en el mismo a llorar y a rezar para que la amenaza se fuera.

Y en más de una ocasión consideraste , aunque la humildad no es lo tuyo, regresar a la comodidad de la rutina.

Pero luego, lo conoces: esa persona que por un instante parece de paso, pero que no tardas en descubrir que llega para quedarse. Su primer encuentro fue poco usual y sí, tú esperabas encontrar un Magikarp con sobrepeso del otro lado de la caña, pero a estas alturas ya sabes que la vida es una increíble (¡y muy creativa!) humorista. Te sonríe con timidez cuando lo pescas, pero actúa con valor cuando se trata de defender a los suyos (porque nunca olvidarás lo que hizo por Pikachu el día que lo conociste, aún cuando le hayas reprochado en ese entonces).

Es curioso, pero odiaste con todo tu ser esa sonrisa confiada que regala con tanta facilidad y que hoy te tiene suspirando como una quinceañera enamorada.

(Haces una nota mental: nunca, jamás, hacer ese comentario en voz alta).

Recuerdas bien ese instante: tu bicicleta rostizada, la silueta del joven corriendo- o arrastrándose- hacia el Centro Pokémon y tu determinación al seguirlo (porque eres Misty de Cerulean City y nadie, mucho menos un mocoso con complejo de anzuelo, puede robarse tu bicicleta y salirse con la suya). Sí, reconoces que en ese minuto habrías preferido el efectivo, pero aceptas la emoción de seguirlo hasta el fin del mundo.

Es ahí cuando aprendes que el viaje es mucho más que el destino y que el corazón es, además de ciego, estúpido, porque te hizo desvivirte por la persona de la cual juraste jamás enamorarte. Recuerdas haber luchado contra estos sentimientos, pero era imposible negar que el corazón te latía más rápido cuando él tomaba tu mano, era imposible negar las mariposas que sentías al verlo sonreír y todavía te es imposible negar el magnetismo de esos ojos ámbar.

(Al final, mientras sólo tú lo supieras, ¿cuán terrible podría ser?).

Decides tomar la oportunidad de vivir aventuras a su lado, de acumular experiencia en batalla (y de vida) y de permitirte- tal vez por primera vez- ser realmente feliz. Sabes que eres joven y que tu mochila es muy pequeña para cargar un vestido de novia, pero disfrutas esas cómplices miradas y saboreas esos pequeños avances que no pueden evitar dejarte deseando más.

Pero sabes en el fondo que todo tiene una fecha de caducidad y la de tus aventuras no tarda en llegar: las chicas decidieron que te necesitaban una vez más y tú, como la mujer más responsable de la familia, respondes el llamado. Él jura que volverán a verse y que mantendrán el contacto y tú te aferras a que eso sea cierto.

No te mintió: siguió escribiéndote, llamándote y, muy de vez en cuanto, visitándote.

(Pero no lo suficiente: después de conocer la emoción del enamoramiento, sabes que no podrás simplemente ignorar ese sentir).

Y lo ves viajar por el mundo y conocer a una, dos, miles de chicas. No consigues olvidar el instante en que te presentó a May, probablemente la muchacha más encantadora que haz tenido el placer de conocer: aceptas haberte sentido muy amenazada por la belleza, simpatía y femineidad de la chica, pero sentir la mano de tu amigo sobre tu hombro súbitamente te hizo sentir mejor.

(Escucharla hablar con tanto "odio" sobre ese joven de las cosas, curiosamente, te pareció inquietantemente tranquilizante).

Recuerdas el momento en que te presentó a Serena. Recuerdas cuando ella- inocentemente- te pidió ayuda para conquistar a ese hombre que tantas veces le robó el sueño y recuerdas, con un terrible dolor, haber aceptado. Recuerdas la lluvia, tu tartamuda despedida y su mirada sorprendida, pero sobretodo recuerdas cómo te persiguió, te pegó a su cuerpo y, ahogado entre sus propias lágrimas, te suplicó que te quedaras y luego te retuvo con un beso.

(O con dos, tres, cinco... bueno, perdiste la cuenta).

(Haces una pausa mental para pedirle disculpas a Serena por ser la peor cómplice de la historia).

(Terminas tu pausa porque estás muy ocupada, ya sabes, besándolo y esas cosas).

Y disfrutan brevemente de lo que nunca supieron que siempre anhelaron: las noches acurrucadas en su pecho, las miradas lujuriosas y los besos eternos. Las risas nerviosas, los paseos bajo el atardecer y las mundanas compras de alimento pokémon (que tenían un aire muy diferente de la mano del morocho). Te besa una vez más en la puerta del gimnasio y, como es costumbre, él retoma su camino.

Pero es injusto que ahora, que por fin lo encontraste (y te encontraste), esté al otro lado del mundo. Y expulsas aire con enojo mientras pasas una vez más la escoba por las gradas del gimnasio que antes limpiabas en silencio.

Porque no estarás tranquila hasta que cierto hombre de cabello azabache y mejillas marcadas regrese al lugar donde pertenece: contigo.


Notas de la (más peor) autora:

- Inserte disclaimer de que soy una muy horrible persona que actualiza una vez cada tres décadas, pero que DE VERDAD los quiere mucho ;-;-

Este episodio, originalmente, era muy MUY denso y distinto a lo que publiqué, pero a último momento me arrepentí del drama extremo y opté por algo ligero, así que lo maquillé por completo. Pretendo, eso sí, publicar el original en algún momento (probablemente como extra). Lo cierto es que está un-poco-bastante mal hecho, pero reconozco haber perdido la práctica y decidí desafiarme con una idea nueva, una narrativa nueva y una computadora nueva (¡que me borró la historia la semana pasada y tuve que hacerla de nuevo! ;O;).

En fin.

Muchas gracias a todos por su infinito apoyo en esta travesía que no termina. Estoy organizándome, o intentándolo, para actualizar esta historia con una frecuencia apropiada ;V;. Tengo MUCHOS comentarios por contestar (¡sí los he leído TODOS!), pero en esta ocasión los dejaré para después o de lo contrario terminaré publicando en dos meses más (les iré contestando gradualmente por MP, ¡lo prometo!).

Amor para todos ^-^.

~ Kass.