PECADOS EN LA SANGRE


Capítulo XIII

"Puras y malditas respuestas"

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— ¡¿Matar a Nappa?! —Bardock quedó paralizado, al igual que los demás presentes, por el inesperado comentario de su hijo mayor.

— ¡VAMOS A MATARLO! Lo mataremos, ¡lo mataremos por traidor! —Raditz se mostró nervioso y cargado de ansiedad, ¡se veía demasiado convencido!

¿Acaso...?

Bardock se permitió reír justo como a él le gustaba.

— ¿Quiere decir que tiene algo que ver? —Le preguntó a su hijo.

—Si...

Todo fue sorpresa en la sala, nadie salía de su asombro... Menos Tirm, claro.

Tirm no ocultó sus nervios y tragó saliva en busca de tranquilidad y anonimato, pero no... Él, ahora, era la persona más importante de esa reunión.

—Nos dirás todo, basura —Bardock fue claro con el Clase Alta—. Pero antes quiero escuchar a mi hijo mayor, así que... ¡Habla de una maldita vez, niño!

Raditz no se permitió bromear con la situación, lo que había escuchado era demasiado dramático y serio como para permitirse reír.

Tark le cedió su silla alrededor de la mesa, y el poderoso Clase Baja empezó su relato:

—Salí de aquí luego de que Goten me contara todo lo sucedido en Sitma. Entonces, busqué a Nappa con mi Scouter... Me demoró un poco encontrarlo ya que, en primer lugar, había ido al Palacio pensando que él estaría allí, como siempre.

—Pero no estaba —Agregó Bardock—. Admito que no lo noté al principio... Por fortuna el Príncipe Trunks si lo notó y lo destacó.

Raditz se permitió respirar profundamente.

—Si, era raro que no estuviera allí... Por suerte pude hallar su poder de pelea en el segundo lugar al que fui: su casa.

Y, en ese momento, Raditz empezó a recordar...

Empezaba a anochecer en Vegetasei, momento ideal para seguir apropiadamente a Nappa sin riesgos de ser descubierto.

En Vegetasei la gente no andaba hasta muy tarde por las calles, siempre se aprovechaba la luz del día para el entrenamiento y la oscuridad para la familia y la intimidad, más aún en casas donde vivían parejas unidas por los rituales que la cultura de los saiyan imponía.

Si, todos se iban a comer y tener sexo a cierta hora...

Raditz se acercó sigilosamente a la casa de Nappa: bien sabía que él estaba allí, su Scouter lo indicaba.

Cada saiyan tenía un poder de pelea base en momentos tranquilos, y ese número oscilaba dependiendo la situación.

Raditz sabía cuál era el poder de Nappa puesto que lo había visto el día anterior en el Palacio, así que saber que ese poder pertenecía al cerdo no era difícil.

Se acercó en medio de la oscuridad y tapado por una túnica negra, cuando ESA voz lo detuvo...

El tiempo no hizo más que paralizarse...

¡¿Otra vez?! —Gritó la voz—. Nappa, dime a dónde vas... ¡Siempre a esta hora! Quiero explicaciones... ¡¿Qué ocultas?!

Pegó su espalda a la pared de la casa del cerdo, cerrando sus ojos suavemente.

Era Zuzik...

Años sin escucharla, sin verla, sin saber siquiera si ella vivía...

Y allí estaba, gritándole a ese maldito imbécil, a su hombre.

Se escuchó un golpe y eso le erizó la piel. Era una suerte que tuviera puesta la tiara ocultadora de poder... Ésta no permitió que su irritada fuerza se percibiera en absoluto.

¡Pero vaya que se había levantado su poder!

"Le ha pegado...".

Quiso ir a matar a Nappa en ese preciso instante, pero no era el momento. No debía ser imprudente...

¡Déjame en paz, mujerzuela! —Y otro golpe se escuchó...—. No tengo por qué darte explicaciones.

No pasó ni un segundo que Nappa salió rápidamente de su hogar con rumbo desconocido...

Escuchó a Zuzik llorando con desesperación dentro de la casa, pero no...

"Tú lo elegiste a él... Yo nada puedo hacer por ti".

Apretó sus ojos y contuvo el deseo de verla y de asesinar, para así seguir a Nappa hasta quién sabía dónde...

No era momento de pensar en ella, por más que se muriera de ganas de hacerlo...

—Su esposa gritó eso y él salió volando —Le relató a los presentes—. Esperé unos minutos a que se alejara lo más posible y finalmente lo seguí.

Bardock y Goten fueron los únicos en cambiar su mirada ante esas palabras...

Bardock bien sabía la historia, sabía sobre Zuzik y sobre la inevitable pelea entre el cerdo y su hijo... Los motivos eran más que obvios.

Goten también conocía la historia y en aún mayor profundidad que su abuelo: Raditz se la había contado hacía años...

El joven se entristeció, ya que era evidente que haberla escuchado después de tantos años habría sido difícil para su querido tío, pero no debía pensar en eso ahora...

"Después hablaré con él", pensó.

—Volé largo rato y, cuando quise darme cuenta, estaba en las afueras del planeta, ese lugar donde todo es verde... Allí no se ve casi nada en medio de la noche... —Raditz siguió su relato—. Pero allí vi a Nappa, sentado sobre unas rocas, acompañado por dos jóvenes de Clase Alta.

Hizo una debida pausa para que los presentes digirieran la información y continuó por fin:

—Sentí el aroma de la traición... Juro que lo sentí.

Entonces, volvió a recordar...

Se escondió entre los árboles haciendo el menor ruido posible, procurando no acercarse demasiado.

En torno a unas rocas estaban Nappa y dos jóvenes que, al juzgar por sus ropas, claramente eran de Clase Alta.

¿Lo hicieron? —Preguntó Nappa de forma autoritaria. Los dos muchachos sonrieron con satisfacción.

Si... —Contestó uno de ellos, el cual era de baja estatura. Sus cabellos negros eran casi tan largos como los de Raditz...—. Matar a Zarkio fue demasiado sencillo. Tirm será el siguiente.

Raditz casi perdió el equilibrio al escuchar eso...

"¡Fueron ellos!".

Finalmente había respuestas...

Sólo nos falta matar a Tirm y ya nadie de los que sabe sobre esto seguirá con vida —Agregó el otro muchacho: era alto y delgado, casi parecía falto de entrenamiento. Su cabello era corto y tirando a rojizo—. No será difícil... No luego del entrenamiento que nos has dado por años, Nappa.

"Rey" querrás decir —Y Nappa rió... ¡Que asco esa risa!—. Alguien querrá atacar la Tierra luego de esto, será en ese momento cuando salten los trapos sucios de Vegeta a la vista... ¡Y ya nadie lo querrá como Rey!

Los tres rieron exageradamente, hasta que el más bajo de los dos muchachos interrumpió todo:

¿Cuándo nos dirás sobre eso? ¿Qué esconde el planeta Tierra?

Nappa se puso de pie y le dio una bofetada al muchacho.

Creo recordar que las preguntas aquí no han sido permitidas... —Le susurró—. Eso no importa, ¿Escuchas? ¡Yo les prometí que la Clase Baja desaparecería y que los verdaderos y más poderosos Clase Alta tomaríamos el Palacio! Lo tomaremos para convertir a Vegetasei en la cuna del poder del universo... ¡No necesitamos a los Clase Baja para eso! Ellos sobran aquí...

Los tres volvieron, entonces, a reír.

Raditz tuvo que detener su relato, pues Bardock se había levantado de su silla y casi había salido por la puerta, hecho una furia.

— ¡Papá! —Raditz y Kakarotto se aferraron a cada brazo del patriarca de la familia.

Tark obstruyó la puerta y miró con seriedad al Líder de Clase Baja.

—Me extraña de ti, Bardock —Le dijo—. Tú eres un guerrero pensante... ¡Ir a pelear con él sin estrategia no es digno de tan admirable guerrero! ¡PIENSA!

Todos se paralizaron... Tark era de pocas y amables palabras, verlo gritar realmente erizaba la piel.

— ¡DÉJAME EN PAZ! —Contestó el padre de Raditz—. ¡Lo voy a matar! Hace años que debería haberlo hecho... ¡Córranse de mi camino! ¡Lo mato! ¡LO MATO!

Forcejeó con sus hijos, para luego ser golpeado en la mejilla derecha por Tark.

—Siéntate y contrólate —Le ordenó—. Eres mejor que tan estúpido arranque de furia, Bardock.

El Líder de Clase Media fue claro, y Bardock se dio cuenta de que sentarse era lo mejor.

—Estás tranquilo porque no es tu clase la amenazada —Le dijo a Tark con odio, para luego sentarse de nuevo en su silla.

—Te equivocas —Tark se sentó en el lugar que hasta hacía un momento ocupaba Raditz—. Estoy tan furioso como tú... Pero no iré a una batalla improvisada sin ser capaz de razonar. Los saiyans no somos así y lo sabes...

—Si no hubiéramos sido así —Raditz se metió en la conversación—, Freezer nos hubiera hecho trizas.

— ¡YA! —Bardock no deseaba escucharlos más—. No me reten como si fuera el mocoso —Dijo, señalando a un confundido Goten—. Tienen razón... ¡Pero es mi clase! No soporto que humillen a mi clase...

Si, nada en el mundo le dolía más a Bardock que la discriminación injusta que la Clase Baja recibía.

—Todos somos saiyans... —Agregó luego de eternos segundos de silencio.

Cuando en el aire se sintió tranquilidad (por lo menos un dejo de ella), Raditz retomó la historia:

—Aún no he terminado...

Raditz contuvo todas sus ganas de matar a esos traidores, debía seguir escuchando...

Era el saiyan más alto el que hablaba en aquel momento:

Según mi padre me relató una vez —dijo—, en el planeta Tierra la gente es débil... ¿Realmente los Clase Baja se habrán tragado nuestra mentira?

Además Tirm sigue vivo, él sabe demasiado —Agregó el otro.

Tirm morirá mañana, ustedes mismos se encargarán de eliminarlo... No dirá nada, lo de Zarkio debe haberlo asustado, es un cobarde… Asustarlo era la intención, matar a ambos a la vez tal vez hubiera sido sospechoso, dos elite no mueren tan fácilmente… —Se bufó—. Además de que el combate se les hubiera complicado un poco —Miró terriblemente mal a sus soldados—. Y los Clase Baja… —El rostro mutó de la arrogancia al asco—. Tal vez no lo crean, pero por lo menos servirá como antesala al secreto que les tengo preparado.

"Que idiota, deberían haberlo eliminado en el momento" pensó Raditz.

Nappa era un pésimo estratega...

¿Y la muchacha de Clase Baja desaparecida en Tramat? —Volvió a hablar el alto—. Jamás supimos su paradero ni quién mató a nuestros compañeros.

Era claro: se referían a Pan y a los Clase Alta que el Príncipe había asesinado.

Basura —Nappa volvió a reír—. Si acaso se trata de un nuevo enemigo, seguramente lo derrotaremos... ¡Somos la elite de Clase Alta, somos los más fuertes! Nadie nos puede ganar.

Soberbia arrolladora...

Raditz se permitió sonreír.

"Poco inteligente... El cerdo no cambia, ¡Su soberbia le dará la derrota!".

¿Y si la muchacha vive? —Destacó el Clase Alta más bajo.

No —Nappa se mostró por demás tranquilo—. Ella no vive, por lo menos no en nuestro planeta... He mandado a varios compañeros de ustedes a buscarla por Vegetasei y no hay huella alguna de ella.

"Que pena, olvidaste revisar la habitación del Príncipe...".

Raditz siguió sonriendo.

"Es un imbécil... ¿este tipo acaso quiere 'destronar' al Rey? Está loco".

Su estrategia tenía agujeros por doquier...

¿Y si nadie hace nada luego de los últimos acontecimientos? —Preguntó el sujeto más alto.

En diez días será el fin... Les diré, a ustedes y a todos los saiyans, el secreto que envuelve al Rey y al planeta Tierra...

La sonrisa fue malévola y Raditz supo que él hablaba en serio.

"¿Tan grave será ese secreto?".

Nappa se dispuso a seguir hablando:

Diez días... No puedo esperar más. En diez días será el pueblo mismo quien matará al Rey y a la aberración de su hijo... ¡Si! Y cuando ellos mueran nosotros nos ocuparemos de los Clase Baja, esclavizaremos a los Clase Media y dominaremos a Vegetasei... ¡Le daremos a nuestro amado planeta el aura de poder absoluto que merece! Ya nadie más que nosotros merece ser saiyan... ¡Sólo los Clase Alta más calificados serán saiyan de ahí en más!

Las risas reanudaron y pronto el cerdo y sus dos compañeritos se fueron.

Era momento de volver...

Bardock rió como jamás en su vida lo había hecho.

— ¡ES UN INÚTIL!—Gritó a la vez que golpeaba la mesa con sus puños—. ¡No puedo creer que sea tan ingenuo!

Todos rieron, incluso Tark esbozó un par de sonrisas.

—Su plan es enclenque —Destacó el Líder de Clase Media— Aún no entiendo por qué es el Líder de su clase...

— ¿Quién era el Líder de Clase Alta? —El joven Goten se permitió preguntar con ingenuidad.

—Chiquillo, estudia más acerca de la historia de tu raza —Raditz lo golpeó en la cabeza—. Era Vaugun, hombre extremadamente cercano al Rey Vegeta anterior y tío de Nappa.

— ¿Qué le pasó? —Siguió preguntando el muchacho.

—Murió de forma misteriosa poco antes de que tú nacieras —Chichi le explicó con cariño.

"Poco después del nacimiento del Príncipe Trunks..." pensó Kakarotto: su sospecha cada vez estaba más acertada.

Nadie lo notó y todos pasaron a otro tema, lo cual fue una fortuna para el hijo menor de Bardock.

"El Príncipe no merece que sospechen de él. Estoy seguro, ¡no tiene nada que ver con todo esto!".

Era una víctima, la mayor de toda esa situación.

—Bueno... —Bardock se relajó y abandonó las carcajadas engreídas—. Ahora tú no tienes por qué quedarte callado —Le dijo a Tirm—. Si no hablas morirás en manos de esos dos idiotas que siguen al cerdo pero, si hablas, nosotros te pondremos a salvo a ti y a tu mujer.

Tirm miró a los presentes con seriedad absoluta.

—No sé cómo piensan salvarme —Musitó.

—Olvidas que el Príncipe nos acompaña... Con él de nuestro lado la victoria está asegurada.

El muchacho de Clase Alta, no mucho mayor que Goten o Trunks, se permitió reflexionar unos instantes.

— ¿Y qué tal si el Rey merece morir? —Preguntó.

—Lo merece, ni lo dudes... —Bardock le sonrió con una paz irritante—. Pero mi clase no tiene por qué morir —Y la calma fue dejada de lado—. ¡No voy a permitir que destruyan mi clase! Me importa un bledo lo que el Rey haya o no hecho... ¡La Clase Baja está primero! ¡¿Me escuchaste?! —Tomó a Tirm del cuello y lo miró desafiante.

El Clase Alta se permitió sonreír satisfecho.

"Si, él es el indicado...".

—Puedo confiar en ti, sabandija —Le dijo sin respeto alguno—. Te contaré lo que yo sé...

Ambos rieron.

—Te escucho...


Aún no había sido capaz de dormir... O si, pero de ese modo poco profundo, cuando uno sueña despierto y piensa dormido...

Pensar... Justamente eso hacía desde hacía horas.

Miró sus muñecas vendadas por enésima vez en la noche, y la paz volvió a regar su rostro.

—Pan... —Suspiró.

Y pensar que tan sólo una pared los separaba...

Aún sentía el aroma de la muchacha, aquella fragancia embriagadora que era capaz de hacerle olvidar todo. Había olvidado que era diferente, que su madre era terrícola, que nada de ella sabía y, principalmente, había olvidado a su padre.

Obviamente el encantamiento no duraría mucho, pero estaba tranquilo... Lo merecía.

Simplemente se dedicó a disfrutar, a saborear la paz jamás conocida, a pensar en ella...

"Creo que se me fue la mano".

Se había dejado llevar demasiado e, incluso, la había abrazado... Y que bello ese abrazo...

La piel de la muchachita, su refrescante aroma, su voz finita y brusca...

Según la computadora tiene 15 años.

La voz de Tark aquel día en su laboratorio resonó en su cerebro de un instante al otro, haciendo que el Príncipe se levantara repentinamente de la cama.

Su amigo, Líder de Clase Media, le había dado la información a Trunks mientras ella se curaba en la cámara de gravedad y, en aquel momento, había pensado en lo cruel de tocar a tan pequeña muchacha, pero...

"Creo que soy peor que esos traidores...".

Apretó sus párpados buscando desaparecer, pero no tenía caso...

—Es muy joven... —Susurró con tristeza.

Ella tenía 15 años, ¡Solamente 15!

Era una niña... Pero su actitud era más la de una mujer: era despectiva, arrogante, despierta, frontal... Tenía más carácter que cualquier persona que hubiera conocido en su vida.

Y ni hablar de su cuerpo… No estaba tremendamente desarrollado, pero sí lo suficiente. Sus caderas eran redondas y notorias fuertes debido a los entrenamientos.

Sus pechos eran de ese tamaño que él llamaba "ideal": ni muy pequeños ni inmensos… Justos, lo necesario… Dos dulces prominencias que incitaban a las más grandes locuras…

Su cabello, completamente negro, corto y furioso…

Y sus ojos… ¡sus ojos! Negros, noche pura, ningún indicio de pronto amanecer…

Misterio y sensualidad, carácter y personalidad… Pan era un cóctel peligroso y apetecible.

Demasiado apetecible…

¡Además...!

Entre los saiyans no estaba mal visto que hubiera mucha diferencia de edad entre un hombre y una mujer: si la mujer ya estaba desarrollada no había problema, no estaba mal visto.

De hecho, muchas parejas saiyans, un tanto prematuras tal vez, se unían a edades muy bajas... 14, 15... ¡Pocos años!

Incluso sabiendo eso, Trunks le tenía cierto rechazo a esa idea, le había tenido rechazo toda su vida... ¡Y mirarlo ahora!

Encandilado con una muchachita de 15 años...

La juventud saiyan duraba varias décadas, y si bien Trunks tenía más años que ella, la diferencia no era tal físicamente, él más bien parecía de 20 o 21 años más que de 28...

"¿En la Tierra estará mal vista tanta diferencia de edad?".

A lo mejor mucho de su pudor venía de su sangre terrícola... Era una teoría casi estúpida, pero que a lo mejor tenía un poco de sentido.

Demasiadas complicaciones... ¡Quería volver a su encandilamiento!

Y volvió, se dejó llevar por el femenino rostro de su memoria, por el aroma que indicaba cuan cerca ella estaba de él en aquel instante, y por las vendas que ella tan atentamente había colocado en sus brazos...

Trunks no entendía bien sus sentimientos, nunca había sentido algo así por una chica... Pero esa mezcla de dolor por la pared separándolos y felicidad de recordarse abrazándola le daban demasiada paz como para dejar de pensar...

Ya tendría tiempo de explorar mejor sus sentimientos...

Ahora sólo sabía una cosa: Amaba su aroma, y eso era claro indicio de que ella, de inesperada y loca forma, le gustaba…

Y mucho.


Tirm respiró profundamente.

—Todo comenzó hace muchísimos años... Bueno, no sé cuándo comenzó exactamente, pero lo que si sé es que cuando yo era niño ya se hablaba de esto entre la elite de la Clase Alta.

Todos los presentes se asombraron.

—O sea que Nappa sabe ese secreto desde hace mucho —Razonó Gohan.

—Exacto —Tirm asintió—. Y nos entrenó a todos los miembros de la elite no sólo para ser los más fuertes, sino también para odiar a la Clase Baja más que a nadie... —Hizo una necesaria pausa, no era fácil decirles todo de una sola vez—. Además, nos entrenó para que no sintamos respeto alguno por la Realeza... Nunca dejó de insultar al Rey, pero el más perjudicado siempre era el Príncipe... Ha dicho de todo sobre él, cosas irreproducibles... Muchos de esos muchachos tragaron la soberbia de Nappa, entre ellos Zarkio y yo.

—El Príncipe es lo mejor que tenemos como raza: es la humildad en sí misma —Tark no dudó en defender a Trunks, quien casi era un hijo para él—. La sola idea de insultarlo me parece absurda.

—Entiendo su punto —Le respondió Tirm—. Pero Nappa es el Líder de nuestra clase, contradecirlo jamás fue una opción. Nosotros, los elegidos para ser soldados de elite, somos despojados de nuestra familia desde niños para dedicarnos ciento por ciento a entrenar... —Miró hacia abajo unos momentos, volvió a suspirar y reanudó el contacto visual con Tark—. No existe para nosotros más autoridad que Nappa...

Tark de alguna forma comprendió, los demás también.

— ¿Pero jamás se plantearon que el sujeto fuera un idiota? —Bardock estaba completamente desquiciado por las palabras del muchacho—. Yo no podría hacerle caso a alguien así... ¡Es un cerdo! Es sucio y es inútil, no sirve para nada.

—Pero es poderoso y tiene la soberbia que tanto se admira en nuestra raza: él la tiene más que nadie —Respondió Tirm.

—Eso es verdad —Afirmó Raditz—. El cerdo es la más pura soberbia.

—El opuesto al Príncipe Trunks... —Tark estaba más serio que nunca. Realmente se veía preocupado, casi mostrándose inocente.

—Ignorar a Nappa era imposible para los soldados de elite, él era un maestro, un padre y una familia para nosotros —Agregó el Clase Alta.

—Con razón siempre se dice que los de elite son tan fríos y buenos para nada... ¡Les falta un maestro, un padre y una familia con cerebro! —Bardock lo provocó con placer, y Tirm realmente quiso pegarle pero, de alguna forma, él tenía razón...

—Cállate y déjame continuar, Clase Baja —Lo provocó y Bardock sonrió satisfecho... ¡Parecían un par de locos! Pero los saiyans así se entendían...—. Como decía... Zarkio y yo éramos de la elite y desde niños nos entrenamos con Nappa. Él siempre nos habló pestes de todo el mundo y muchos niños empezaron a seguirlo... Esos niños crecieron y siguieron sintiendo ese odio hacia la Clase Baja y la Realeza.

—Y es ahí donde las aguas debieron dividirse para ti y Zarkio —Gohan volvió a razonar con su acostumbrada calma y entereza.

—Si —Tirm le dio la razón—. Se empezó a hablar y hablar sobre desaparecer a la Clase Baja... —Explicó lenta y cuidadosamente—. Zarkio y yo disfrutábamos de las burlas, pero... ¿Matarlos? —Se quedó en silencio unos segundos y prosiguió finalmente—. Hace un tiempo yo me uní a una Clase Baja, Asle, mi mujer... Fue en ese momento en el cual me di cuenta de que esto no estaba bien, de que debíamos dejar de frecuentar a ese "grupito" de la elite... En ese mismo grupo estaban los dos Clase Alta asesinados misteriosamente en Tramat y los dos sujetos que Raditz vio, llamados Nice y Keu, los soldados de elite más fuertes, sanguinarios y cercanos a Nappa.

— ¿Fueron ellos quienes mataron a Zarkio? —Preguntó Goten.

—Yo no lo creí posible hasta hace un rato de ser sincero, pero... —Cerró los ojos y se mostró pensativo—. Ahora si lo creo... Por como Raditz los describió y por lo poderosos y anti-saiyans que siempre se muestran... Si, no hay dudas.

Un silencio sepulcral fue necesario.

Mucha información, demasiada... Y no era linda información, era tenebrosa y daba vergüenza...

Saiyans matando a saiyans... ¡¿En qué cabeza podía caber semejante idea?!

—Háblanos más de ese "grupito" —Pidió Tark gentilmente, reanudando la conversación.

Tirm se quedó callado unos instantes y se dispuso a contestar:

—"La elite de la elite", llamémosle así —Dijo—. Son todos jóvenes, más o menos de la edad del Príncipe Trunks o mía... Son los Clase Alta mejor entrenados del planeta y los más comprometidos con las ideas de Nappa. Son alrededor de 30 y terriblemente fuertes... ¡Por más que el Príncipe esté de "nuestro" lado no podrá solo contra todos ellos! Zarkio era un excepcional guerrero y tampoco pudo...

— ¿Y qué me dices de los dos enviados a Tramat que murieron? —Le preguntó Tark—. Creo que sus nombres eran Burok y Zorm, lo supe antes de cremarlos.

—Como ya les dije, eran de elite también pero no de los más poderosos... Digamos que serían, dentro de la elite, unos "Clase Media".

—El Príncipe Trunks los mató —Y Bardock sonrió al decirlo.

Tirm se sorprendió enormemente.

— ¿Le fue fácil?

—Muy fácil... —Siguió contándole Bardock con orgullo.

—Vaya, es más fuerte de lo que imaginé... Nappa siempre lo ha insultado tanto... ¡llegué a pensar que era un horrible guerrero!

—Tal vez sea horrible —Contestó el Líder de Clase Baja—. Pero no si hablamos de él como guerrero... ¡Es asquerosamente fuerte y lo odio por eso! Así que debemos aprovechar que juega a nuestro favor.

—Vaya... —Tirm rió brevemente—. Nappa no ha hecho más que prejuzgar a todos: a las clases inferiores, al Rey y, principalmente, al Príncipe Trunks. Si no hubiera estado tan confiado, hubiera mandado a guerreros más fuertes que Burok y Zorm a esa misión en Tramat...

Un nuevo silencio... Bardock no sabía si matar a Nappa o reírse con todas sus fuerzas... ¡Era un inepto! Pero seguramente no lo era en demasía como todos pensaban... La carta guardada del secreto de Vegeta era demasiado sospechosa e, incluso, seguramente merecía salir a la luz...

"Primero vengaremos a nuestros compañeros de clase y, luego, vamos a mirar fijamente al pequeño Rey Vegeta...".

Si, él nunca había confiado en el Rey, y ahora menos que menos.

—Ve por tu mujer, vengan aquí y yo los esconderé personalmente —Habló repentinamente Kakarotto, captando la atención de todos—. Los llevaré al mejor lugar...

— ¿Y dónde es eso? —Tirm lo miró sin comprender.

—La Tierra... —Y el hijo de Bardock sonrió.

— ¡¿Está loco?! —Tirm saltó de su silla y le habló con desesperación—. ¿Y si nos atacan?

—No lo harán, ya nadie sospecha de ese planeta... Está vedado para nosotros, nadie irá por ustedes ni pensará que están allí.

—Yo no me voy sin pelear... —Contestó el Clase Alta.

—Te vas y punto —Bardock tuvo que ponerse de lado de su hijo—. Es lo mejor, por lo menos hasta dentro de 10 días... Volverás y pelearás con nosotros, nos vas a servir.

—Entrena en la Tierra, allí hay muchas áreas desoladas y podrás hacerlo tranquilamente, pero... —Kakarotto se puso serio—. Ni se te ocurra matar a algún terrícola. Si lo haces lo pagarás muy caro...

Tirm se sorprendió: aquel guerrero se había mostrado tranquilo y pacífico durante toda la reunión, su furia parecía rara, chocaba... Supo, entonces, que él hablaba MUY en serio...

No le daba miedo la amenaza, pero si le generaba respeto su seriedad.

—No haré nada, entrenaré con mi mujer y volveremos para pelear.

—Ve a buscarla entonces... —Kakarotto volvió a la tranquilidad y Tirm se fue corriendo del lugar.

Todos se quedaron en silencio, pensativos.

— ¿Y qué haremos nosotros ahora? —Habló por primera vez Videl.

El Líder de Clase Baja meditó unos instantes.

"¿Y si se lo dijéramos a Vegeta? No me importaría tenerlo de mi lado con tal de eliminar al cerdo...".

—Mañana hablaremos con el Rey... Tal vez hasta sea conveniente contarle todo —Bardock miró a Tark—. ¿Tú qué opinas?

El Líder de Clase Media lo observó seriamente.

—Opino igual... Mañana yo lo llamaré por el intercomunicador, le daré cualquier excusa y le pediré que venga a mi laboratorio. Allí será más seguro charlar, nadie sospecha de mí.

—Perfecto, ahora vamos a dormir —Bardock se puso de pie y la reunión finalizó.

Vegeta era, aunque no tanto como Trunks a sus ojos, la ficha definitiva del éxito. No iba a confiar en él, simplemente lo iba a hacer jugar a su favor de la forma que a él le conviniera.

Vegeta jamás se ganaría la confianza del poderoso guerrero Bardock.

Tirm volvió luego con su mujer y Kakarotto los llevó a la Tierra con su nave, con la promesa de volver para la batalla...

¿Saldrían bien las cosas? Nadie lo sabía... Pero el enemigo ya era conocido para ellos.

Ese era un punto a favor... Sólo les quedaba prepararse.


Despertó después de la peor y mejor noche de su vida. Estaba mareado y no entendía nada...

Y se acordó de ella...

Sus brazos le dolieron y recordó la brutalidad de los cortes que él mismo se había propinado. Recordó a su padre, sus palabras...

Recordó su rostro...

Pero Pan era parte de sus recuerdos, por lo tanto no todo era malo y había una luz en medio de la oscuridad... Aquel pensamiento lo hizo sonreír.

Aún con esa sonrisa y luego de quitarse hasta con pena las vendas que ella le había puesto, se bañó.

Salió minutos después sintiéndose más relajado que nunca, vestido con sus acostumbradas túnicas negras.

Ella tocó la puerta del laboratorio minutos después, provocando rojo puro en las mejillas del Príncipe. Respiró hondo, se puso la capucha y abrió, ya sin aguantar las ganas de volver a mirarla...

Y la luz...

—Hola —Ella lo miró seriamente.

—Buenos días, Pan... —Trunks la miró con una sonrisa inmensa decorando su rostro, haciendo que la muchacha lo mirara extrañada.

—Te sonrojaste —Le dijo e inmediatamente le pasó por al lado, casi ignorándolo—. Voy a bañarme —Y se encerró en el baño sin mas.

Trunks se apenó repentinamente.

"Si, a lo mejor ayer me sobrepasé y ella se ofendió...".

Se sentó en su cama y decidió cambiarse... Cualquier cosa era mejor que tapar los bellos recuerdos de la noche anterior con los fríos recientes.


Se metió en el baño y se sorprendió de encontrar todo limpio: no había resto alguno de sangre ni de cristales rotos.

"Que alivio", la muchacha casi se había resignado a limpiar aquel desorden, pero no, él le había ganado.

Llenó la bañera de agua y se aseó, permitiéndose por primera vez pensar en la noche pasada.

Había tenido la tentación de pensar, pero decidió no hacerlo... ¿Por qué? Porque había que ir paso por paso y primero estaba la batalla con los traidores, luego venía Trunks...

No le gustaba desviar sus pensamientos en momentos importantes, eso bien se lo había enseñado su bisabuelo.

Pero Trunks, su aroma impregnado por todas partes, las marcas en sus brazos, su enigmático y limpio rostro.

El rostro que no tenía cicatriz alguna y aún así era ocultado...

¿Él le gustaba a ella?

No quería responder semejante cosa... Ni siquiera sabía si existía la respuesta.

¿Le gustaba el aroma de su sangre?

Esa pregunta podía responderla, pero únicamente en sus pensamientos...

Nunca en voz alta...

¿Le atraía como guerrero?

Pregunta imposible de responder... Ella lo había visto pelear alguna vez, pero nunca habían peleado juntos, nunca se habían enfrentado cuerpo a cuerpo...

Esa cosa de los sentimientos no se le daba bien a la muchacha, no es que fuera fría como un témpano de hielo, simplemente era que no le gustaba mostrar sentimientos, eso la hacía sentir débil... ¡Y no le gustaba sentirse débil!

Menos en tan difíciles circunstancias...

Pero si, la emotiva escena de la noche anterior había causado ciertos estragos en ella... Su corazón no había dado un vuelco hacia él, Trec aún estaba presente allí... Más si había causado cierta "curiosidad" en ella... ¡Pan era curiosa como ella sola! Y él había llamado, por lo menos un tanto, su atención...

Sintió algo raro cuando fue abrazada por él, una especie de calidez que no lograba describir mucho mejor que eso... Pero existió aquella sensación, y negarla no era una opción para ella.

Ya habría tiempo de analizarlo...

"Si él logra detectar a los traidores y los matamos... ¡Quién sabe! Quién sabe...".

Volvió a recordar a Trec y se permitió llorar unos instantes, conmovida ante la hermosa figura de su eterno amor adolescente en su mente.

Lo extrañaba...

¡Pero no más llanto! Salió disparada de la bañera, secándose con una toalla rápidamente y saliendo del baño, casi enojada con ella misma por llorar.

"No debo desviar mis pensamientos...".

Y allí se encontró con el Príncipe.

—No voltees —Le indicó, pues él estaba de espaldas a ella—. Estoy casi desnuda.

Lo último fue dicho en un tono serio y fastidiado, Trunks no pudo hacer más que sonrojarse...

—No voltearé —La tranquilizó, ya ataviado con sus prendas reales y su horrendo casco tapando lo aún más horrendo...

—Me vestiré y te pondré vendas nuevas —Dijo ella, todavía al lado de la puerta del baño—. ¿Y en qué momento...? —Iba a preguntar cuándo había limpiado el desastre del espejo y la sangre, pero él se adelantó, interrumpiéndola.

—Anoche no conseguía dormir...

Si, se había levantado casi a la madrugada a barrer y limpiar el suelo... La limpieza, en cierta forma, le sirvió de terapia.

Borrar los vestigios de sus propias miserias... Si, eso le había hecho bien. Quería volver a empezar... Debía volver a empezar.

—Cierra los ojos —Pidió la muchachita seriamente.

—Si... —Trunks los cerró y sintió los pasos andar justo delante de él, quien estaba sentado en la cama desde hacía buen rato.

El aroma adornó el ambiente una vez más, encandilando de la forma más perversa al Príncipe...

Quiso abrir los ojos pero no se lo permitió, no debía hacerlo, ella se lo había pedido.

No debía fallarle a ella...

—Gracias —Le escuchó decir a Pan desde la puerta del laboratorio, la cual volvió a cerrarse instantes después.

"Si ella hasta siente cuando la miro... Vaya, el casco no oculta lo suficiente a veces...".

Era lindo escucharla decir aquella hermosa palabra...

"Gracias a ti, Pan...".


Ela ya se había marchado hacía horas a su calabozo, poco antes del esperadísimo amanecer.

La había poseído más de lo común la noche anterior, con total violencia y desesperación... Bulma estaba más metida en sus pensamientos de lo normal, lo cual no lo ayudaba en nada a pensar en los asesinatos y problemas de su reino.

Quería concentrarse, pero no... ¡No había forma alguna de hacerlo!

Se aseó, se vistió y bostezó con fuerza... La ventana de su habitación lo esperaba.

Miró el reino desde allí y la inspiración no llegó.

¿Quién era el traidor? Aún no lo sabía...

El intercomunicador, ubicado justo al lado de la puerta, sonó y lo distrajo aún más.

— ¿Tark? —No comprendió qué hacía el Clase Media molestándolo tan temprano.

—Rey Vegeta... —El Líder de los medios se veía tremendamente serio y algo tenso, cosa poco común en él—. Sobre la "incertidumbre" de ayer, debo decirle que tengo respuestas... Pero se las daré sólo en mi laboratorio y únicamente a usted y al Príncipe.

— ¡¿Qué?! —Las palabras eran casi metafóricas, no hablaba del asunto con claridad y supo que eso que acababa de decirle iba en serio.

—Venga lo más pronto posible... Y, por favor, no hable con NADIE además de su hijo, se lo encargo —Y fue el propio Tark quien cortó la comunicación.

¡Había respuestas!

No lo pensó ni dos segundos, yendo directamente hacia la habitación de su hijo.

—Respuestas...

Nada deseaba más en aquel instante...


Nota Final del Capítulo XIII

Siendo iluminada por la luna llena se hace tan fácil escribir... Estoy de muy buen humor hoy.

Amo a Bardock, ¿ya se los había dicho? n.n

Yoru, te contesto acá porque no tengo otra forma de hacerlo (creo que no está permitido contestar reviews en los capis, pero seré breve, no le cuenten a nadie XD): la inspiración viene DE LA NADA, todavía no descubrí su origen, pero simplemente viene y dice "¡hola! vengo a molestarte" y me arruina la vida mientras dura XD

(Me la arruina porque me esclaviza y no me deja hacer otra cosa que escribir XD).

La música me ayuda mucho, igual... Mis fieles compañeros a lo largo de estos últimos tres capis fueron Megadeth y Rammstein (?... si, me gusta el metal XD), "Promises" de Megadeth habla de un amor imposible y me recuerda a Trunks y Pan, ¡hermosa canción! Escúchenla porque es genial. n.n

Y nada... ¡Lo importante es que llega para quedarse un rato largo! n.n

Volviendo al fic, quiero destacar algunas cosas que, seguramente, hagan ver con más claridad a la historia:

Trunks es uno de los más fuertes no porque a mí se me ocurra, sino porque los híbridos humano+saiyan, según se nos mostró en la serie, tienen un potencial mucho más grande que el de los saiyan normales... Si Trunks, Gohan y Goten (los nombro a ellos porque fueron los que más lejos llegaron con sus poderes, pero créanme que no me olvido de Pan y Bra... No, no me olvido de Bra n.n) hubieran sido más constantes y apasionados con sus entrenamientos hubieran sido más fuertes que Gokuh y Vegeta, eso dice la serie y eso creo yo, por eso es que acá Trunks es inmensamente superior que la mayoría de los saiyans: porque tiene más potencial que ninguno y porque, al haber sido criado como todo un saiyan, siente pasión por las peleas y es constante y dedicado con su poder.

Aunque mucho tiempo para entrenar parece que no tiene últimamente... XD

(Más creo que quiere "entrenar" con Pan... jiji n.n).

Sobre Nappa: ¡Si! Él es el malo acá XD... A lo mejor les parece un poco bashing mi actitud para con él como autora pero no crean tal cosa, yo no soporto mucho a Nappa pero le tengo cierta simpatía y respeto como saiyan... Insultarlo y humillarlo no es mi intención, pero Raditz lo odia y me limité a describir todo como si yo fuera él XD

(O sea Raditz XD).

Ya lo exploraré más como personaje y expondré más sus intenciones... Ahora que todo se sabe puedo hacerlo tranquila n.n

Yo no creo que él sea débil, creo que es inmensamente fuerte, pero jamás lo vi con la picardía y talento de Vegeta, siempre me pareció un poco más "tonto" que su eterno compañero... Eso fue lo que intenté rescatar desde la perspectiva de Bardock y Raditz.

Igualmente... Por supuesto que él no es tan tonto como ellos piensan, ya nos sorprenderá con algunas cosas el buen Nappa XDDD

Y como última aclaración: Yo no creo que, conociendo a los saiyans, realmente le dieran mucha importancia a la diferencia de edad entre un hombre y una mujer… Digamos, más que sus hijos sean lindos les importa que sean fuertes… Más que importarles que la pareja en cuestión tenga una edad adecuada, supongo yo, debería importarles más que el compañero o compañera tenga un poder digno.

Los saiyans no piensan en dinero ni en belleza, piensan en la fuerza, y para elegir la pareja seguramente piensan en eso también.

Esto es un AU, así que yo bien podría haber achicado la diferencia de edad entre Trunks y Pan (libertad que me voy a tomar con algún personaje más adelante… pero no debería dar tantas pistas XD), pero no. No lo hice porque no lo vi necesario, si les soy sincera… Si el fic tuviera otro contexto si lo haría, ni lo duden, pero no acá, en este fic la gran protagonista es la cultura saiyan, y al escribir esto me interesa dar mi punto de vista sobre ésta… Tal vez les resulte retorcido y lo respeto, pero esto es lo que siento sobre esta historia.

No me imagino a Vegeta escandalizado por la edad de Pan, más me lo imagino escandalizado porque ella sea de Clase Baja n.n

De todas formas, tengo pensado que Pan cumpla años en un par de capis XD... Pero por otra cuestión en realidad.

En fin XD

Besos, ante dudas o algo pueden mandarme review o pm, les contesto n.n

Y se vienen los exámenes otra vez... Espero publicar capi para el primer aniversario el fic, después a lo mejor pasa un tiempito u.u

Y bueno, eso. Perdón por estos comentarios tan largos, pero tenía que decir esas cositas o.o

¡Saludos! n.n


Dragon Ball (c) Akira Toriyama, Bird Studio, Shueisha, Toei Animation.