Capítulo 14: Traición
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El haberse quedado despierto hasta altas horas de la noche le habían hecho que se quedarse dormido. No fue hasta que el sonido de una alarma lo hizo caerse de bruces de la cama y despertarse.
-¿Qué fue eso?-murmuraba mientras se sobaba la nariz.
-¡Naru!-exclamó Lin al entrar en el cuarto del muchacho.
-¿Qué sucede Lin?-preguntó el muchacho mal humorado, no le hacía gracia despertarse de esa forma.
-Es Taniyama-san.
-¿Qué hay con ella?
-Ha desaparecido-contestó el mayor con desesperación. Los ojos de Naru se salieron de sus órbitas.
-¿Cómo que ha desaparecido? Eso es imposible, ella se encuentra en una zona de alta seguridad.
-Aún no se saben los detalles, pero…
Alarma, esto no es un simulacro, ha habido una fuga, todas las salidas serán selladas hasta nuevo aviso, todos los integrantes se les pide la calma y la colaboración. Repito, existe una fuga, muchacha de aproximadamente 18 años, castaña de contextura delgada, por favor si alguien la divisase informar inmediatamente al departamento médico…..
Ambos hombres estaban escuchando el mensaje cuando Naru le pidió a Lin que saliese de su habitación.
-Necesito cambiarme.
-Te esperaré fuera.
Se fue rápido al baño y luego tomó sus ropas rápidamente. ¿Cómo era posible que Mai se escapara de una instalación de máxima seguridad? Mejor debían darse prisa e informarse bien.
-Busquen por el ala oeste-gritaba un muchacho de complexión delgada, cabellera rubia y ojos saltones-también registren las bodegas de suministros y la cámara de desechos. Quiero que peinen cada centímetro de esta rama. Vamos, vamos, dense prisa.
-¿Qué sucede?-preguntó Oliver al muchacho.
-Oh, Dr. Davies, parece ser que una muchacha se ha fugado del área médica experimental.
-¿Hace cuánto fue eso?-preguntó Naru.
-La alerta se dio hace media hora, pero se sospecha que ella puede estar desaparecida desde hace varias horas. Si me disculpa, tengo seguir supervisando la búsqueda.
-Claro, no te preocupes-respondió Naru.
Cuando el joven se fue, Lin y él se dirigieron a la oficina de Layla, todo el mundo estaba inquieto y correteaban de un lado para otro.
-Creo que toda la rama la está buscando-murmuró Lin cerca de Naru.
-Sí, pero primero necesito saber todo lo que pueda-contestó este en voz baja.
-¿Cómo puede una muchacha en su estado salir caminado por la puerta?-gritaba Layla desde su oficina.
-No tengo ni idea, pero le aseguro que estamos haciendo todo lo posible…-contestaba un hombre robusto de pie frente a la mujer joven.
-Buenos días, ¿pueden decirme que sucede?-preguntó tranquilo Naru como si no supiera nada de lo acontecido.
-Eso podría preguntártelo también, dime, ¿dónde la escondiste?-preguntó Georgia con voz suave pero amenazante.
-¿Disculpa?-preguntó él-¿De qué me estás hablando? No tengo ni idea.
-Georgia, no creo…-intervenía Layla con voz suave ahora.
-No Layla, si alguien debe saber algo ese debe ser él-contestaba en forma severa a la muchacha, luego se giró para mirar desafiante al muchacho-dime dónde la escondiste, sé que sabes dónde está.
-Layla, ¿me puedes decir que está pasando?¿por qué esta todo el mundo alterado?-preguntó él ignorando olímpicamente a Georgia.
-¡Oh Oliver! Ha sucedido una desgracia, Elise…¡Elise ha desaparecido!-contestó la muchacha sollozando.
-¿Cómo puede ser eso posible?-preguntó él-¿no se supone que ella estaba en…
-Sí, pero esta mañana cuando el Dr. Hosefold fue ha verla ella ya no estaba. Pensó que tal vez la habían llevado a otro lugar, pero no fue así, luego nos contactó a Georgia y a mi para saber si habíamos ordenado alguna acción pero nosotras no habíamos hecho nada-de nuevo comenzó a gimotear-Oliver, por favor necesito que la encuentres.
-Layla, sabes que las cosas no funcionan así, necesito algo de ella.
-¡La joya!-exclamó con emoción.
-Se la colocaste en cuanto la viste-respondió él sin emoción
La joven se quedó totalmente muda, estaba totalmente desesperada.
-¿Han visto los videos de seguridad?-sugirió Lin.
-No, en esa área no hay cámaras al tratarse de una zona experimental, sólo existen en ciertas zonas de ese pasillo y ahora están revisándolas-respondió Georgia-Pero acaso tus habilidades no son excepcionales, pues encuéntrala-retó la mujer.
Naru la miró con desprecio a la mujer delante de él antes de contestar-No soy un dios o algo por el estilo, mis capacidades tienen límites, además ya estas bien crecida para comportarte como una niña caprichosa. Si de verás quieres hallarla mejor sal y búscala, a diferencia de tus subordinados tú no me intimidas.
-Oliver, si de verás sabes dónde está ella…-decía Layla suplicante.
-Layla, créeme cuando te digo que no lo sé, sé de sobra que su estado no es el mejor y no estoy loco-decía mientras le daba una severa mirada a Georgia-para exponer su integridad física, no creo que este sea el mejor lugar para ella pero por ahora su seguridad es primordial. Además dudo de que ella haya podido hacerlo sola.
-¿Por qué crees eso?-preguntó Georgia interesada.
-Pues para comenzar, ella está muy pero muy débil, dudo incluso que ella pueda caminar; segundo, ella no conoce este lugar entonces ¿cómo ella podría burlar la seguridad de este edificio?; tercero, nadie pero absolutamente nadie la ha visto, cómo explicas eso.
-Tienes razón-admitió Georgia malhumorada-alguien dentro tuvo que ayudarla… y eso nos lleva de nuevo a ti.
-Eres tonta o solamente sorda-respondió Naru tranquilo-aún si yo la hubiera ayudado no la hubiera dejado sola, además te lo dije antes, no expondría su seguridad, hubiera preferido primero a que despertara.
-Entonces eso indica que sí planeabas raptarla-espetó Georgia.
-¡Ya basta!-gritó Layla-Oliver tiene razón nada ganamos discutiendo, la seguridad de Elise es lo primero. Oliver-dijo mientras miraba al joven-por favor acompáñame a la sala dónde ella estaba, tal vez logres dar con alguna pista.
El muchacho asintió, Georgia se cruzó de brazos molesta pero no objetó nada, y los cuatro en silencio salieron de la oficina rumbo a los pisos inferiores. Cuando estaban a punto de entrar en el elevador que los conduciría a la planta inferior una joven se aproximó a ellos rápidamente.
-Srta. Georgia-informó una muchacha pequeña y rechoncha-la solicitan a usted, a la Srta. Layla, al Dr. Davies y al Dr. Hosefold en la oficina central.
-¿Oficina central?-preguntó Layla.
-Sí, los jefes quieren hablar con ustedes, parece que es relacionado a la desaparición de la Srta. Hiyomi-respondió la muchacha-estan esperándolos.
-Gracias Rita, enseguida vamos-respondió Layla.
-Parece que las cosas se ponen interesantes-respondió Naru-será mejor ir enseguida.
Oficina Central-Rama Francesa-12:40 p.m.
-¡¿Cómo pudo suceder esto?-reclamaba uno de los jefes.
-Nosotros tampoco podemos explicarlo, señor, pero estamos haciendo lo posible por solucionarlo-respondió presurosa Layla.
-Todo la rama se está movilizando, sin embargo, aún hay detalles que no tenemos-respondió Georgia.
-Ay Srta. Hiyomi, no queremos excusas, ¡queremos resultados!-respondió el mismo hombre.
-Y los tendrán-aseguró ella-pero necesitamos más tiempo.
-No confío en que ustedes solos se den abasto-continuó el hombre-Dr. Davies-el muchacho miró al hombre-tengo entendido que usted es el responsable del hallazgo de la muchacha.
-Así es, señor, sin embargo, no soy el responsable de su desaparición-respondió Naru en voz tranquila.
-Sí, estoy seguro de ello, pero sin embargo me decepcionó que usted me entregara en ese estado a la Srta. Hiyomi.
-Si se refiere a Elise Hiyomi, pues no, yo tampoco tengo nada que ver con la descabellada idea de traerla en ese estado aquí a Francia.
-Nosotros pensamos que podríamos atenderla mejor aquí y así supervisar cualquier imprevisto que surgiera-respondió rápidamente Georgia.
-Sí, Srta. Georgia, sabemos que usted y el Dr. Hosefold fueron hasta Japón, pero no esperábamos que la trajesen en ese estado.
-No creo que este sea el momento para reproches-intervino Naru en defensa de Georgia-sino quiere que todo esfuerzo haya sido en vano lo mejor será ponernos en marcha para averiguar cualquier cosa que nos permita hallar a la Srta. Elise.
-Creo que tiene razón doctor-contestó el hombre-parece ser que necesitaremos de sus servicios otra vez, cuento con que nos ayude.
-Haré lo posible, sin embargo, quiero que tenga en cuenta que esto sería un apoyo como rama inglesa y no como solicitud personal.
-Veo a donde quiere llegar, y supongo que ahora no tengo más opciones, discutiremos luego los demás términos, eso es todo.
Los cuatro salieron de la oficina central, nadie dijo nada el momento era tenso y aún no habían logrado nada. Se dirigieron a la sala subterránea.
-¿A qué hora usualmente el Dr. Hosefold ingresa?-preguntó una vez en el lugar Naru.
-Pues, alrededor de las nueve, pero puede ingresar a veces a las diez, depende de que tan cargado esté el día, sin embargo, el personal puede ingresar a partir de las siete y media, pues necesitamos preparar las cosas para que los doctores trabajen-respondió una enfermera-¡ah! ¡ahí viene el doctor!
-Doctor, ¿supongo que sabe en la situación en la estamos?-preguntó Naru.
-Por supuesto que sí, yo fui quien la informó-contestó el hombre.
-Bien, dígame a qué hora ingresó hoy.
-Pues a las nueve y media, es que ayer me quedé hasta altas horas y necesitaba de verás un descanso-respondió el hombre.
-Ya veo, y ¿a qué hora salió de aquí?
-Pues como a la medianoche, tal vez un poco más.
-Señor-informó un hombre-tenemos las cintas de seguridad, será mejor que vea esto.
Todos fueron y cuando pusieron las cintas se veía que el corredor estaba vacío, se registraba las 00:23 a.m. y la imagen continuaba.
-No veo nada extraño-comentó el doctor.
-¿Acaso no lo notó?-preguntó el hombre.
-La imagen fue congelada-contestó Naru-miren-dijo mientras señalaba la cámara-usualmente hay movimiento a partir de las siete y media pero la imagen solo muestra movimiento a partir de las ocho.
-Tienes razón-murmuraba Layla.
-Sí, el Dr. Davies tiene razón, pero eso no es todo-respondió el hombre.
-¿A qué se refiere?-preguntaba Georgia.
-Las cámaras de la planta inferior a la superior muestran una congelación de imagen desde esa hora, es decir, que las cámaras que dan incluso al exterior fueron congeladas. Miren esto-señaló mientras ponía cinta. Se enfocaba la parte del exterior, era la entrada principal, usualmente está custodiada por dos guardias, los hombres se movían de un lado a otro.
-¿Cuál es lo anormal aquí?-preguntó de nuevo el Dr. Hosefold. Naru analizó de nuevo la escena, los hombres caminaban de un lado a otro, pero algo no estaba bien en la escena, Naru tardó cinco minutos en contestar, todos estaban en silencio.
-La imagen es una grabación-soltó de repente.
-Pues claro que es una grabación-respondió Georgia-es una cinta de video.
-Tu ignorancia no me sorprende-respondió tranquilo-lo que quiero decir es que esa imagen fue proyectada hasta cierta hora, ¿estoy en lo cierto?
-Así es Dr. Davies-afirmó maravillado el hombre mirando a Naru, a pesar de ser el más joven de todos parecía que su inteligencia era superior a los presentes, a ellos incluso les había tomado horas hacer ese descubrimiento, y eso que fue entre varios y ahí estaba ese joven que solo con mirar las imágenes unos minutos había detectado el error-La imagen del exterior cambió dos horas después nos dimos cuenta porque el cielo cambió de color, no fue muy notorio al principio pero pudimos constatar un cambio de color.
-Entonces la desaparición tuvo que darse entre la media noche y las dos de la mañana-afirmó Naru.
-Eso nos da un total de…-decía el hombre mientras miraba el reloj de la pared.
-Casi doce horas de desaparecida-respondió Naru-¿existe alguna cosa más que quisiera comunicarnos?
-No, eso es todo lo que tenemos-respondió el hombre con pesar-pero seguiremos analizando.
-Me gustaría revisar de nuevo la sala en donde ella estaba-dijo al fin Naru-necesito ver algo.
-De acuerdo-contestó el Dr. Hosefold-sígueme.
Bajaron al piso dónde horas antes había estado ella, cuando llegaron el área aún seguía agitada. Naru comenzó a tocar las paredes cercanas a la camilla. Un conjunto de imágenes se formaban en su mente a medida que tocaba las paredes. Gritos, suplicios, voces, era demasiado intenso. Estuvo a punto de desplomarse, Lin intentó ir en su auxilio pero el levantó una mano indicándole que no se acercase. Los demás miraban expectantes a Naru. Siguió tanteando y llegó a la camilla. Se detuvo por aproximadamente por 10 minutos, en los cuales nadie dijo nada, necesitaban preguntar, pero no sería prudente hacerlo, no ahora.
Naru seguía frente a la camilla, al inicio veía otras escenas, pero forzó su mente para que enfocasen a Mai, luego de unos minutos lo logró, pudo escuchar las conversaciones de Geogia con el doctor, su visita la primera vez con Layla, y una conversación que mantuvo el Dr. Hosefold con el Dr. Benson, pero luego se derrumbó.
-¡Naru!-gritó preocupado Lin. Corrió hacia el muchacho pero este estaba inconsciente.
-Déjame un momento-pidió el doctor, Lin dudó pero no tuvo opción-no se preocupen, él solo se sobreexigió, despertará en unas horas, parece ser que estuvo usando sus poderes.
-Debe haber intentado ver el pasado-contestó Lin mientras tomaba en brazos a Naru-tal vez intentó ver lo que sucedió aquí.
-Me pregunto si lo logró-preguntó Layla-¡Ay Oliver! No era necesario que llegaras a este punto-contestó ella llena de culpabilidad.
-Creo que él es el que más desesperado está por hallarla-murmuró Georgia-será mejor que lo lleves a su habitación-el mayor asintió-nosotros estaremos en la oficina de Layla.
Cuando Lin se fue, Georgia y el doctor se separaron de Layla.
-No pensé que llegaría al punto de colapsar-comentó sorprendido el doctor.
-Pues eso me confirma que él no se la llevó-contestó Georgia-aunque no me sorprenden sus acciones para con ella.
-¿Qué quieres decir?-preguntó intrigado el doctor.
-Eso es…secreto-contestó Georgia.
-¡Vamos Georgia! Eso me contestaste la vez anterior-se quejó el doctor-¿no puedes darme aunque sea un adelanto?
-No, sin embargo, estoy pensando cómo utilizaré esa información a mi favor-murmuró ella.
Naru no se despertó sino hasta la cena, Lin no se separó ni por un instante del muchacho, estaba preocupado por él, pero sabía que aunque hubiera querido él tampoco hubiera podido impedir que usara sus poderes, una pequeña sonrisa se asomó a su rostro, ¿quién se hubiera imaginado que él haría algo como eso? Un quejido lo sacó de su ensoñación, Naru comenzaba a despertar.
-Al fin despiertas, ¿cómo te sientes?-preguntó Lin al muchacho.
-¿Lin?...qué…qué paso…-parecía que aún seguía desorientado-¿qué hora es?
-Son las ocho, te desplomaste en la sala experimental, ¡no puedo creer que hayas sido tan irresponsable!-reclamaba el mayor aunque tenía cuidado de no alzar la voz.
-Hmm…las ocho, ¡las ocho!-toda ensoñación se esfumó-Lin, ¿encontraron a Mai?-preguntó preocupado mientras se ponía de pie rápidamente.
-Nada aún, parece como si se hubiera esfumado por completo, nadie sabe nada, y las investigaciones no han sido nada concluyentes hasta ahora. ¿Lograste algo?
-No-contestó negando con la cabeza-había mucha interferencia, solo logré captar pequeños atisbos de ella, sin embargo, nada relevante.
-Ya veo.
-¿Te importaría divagar conmigo un momento?-preguntó Naru.
-¿ah?
-Me gustaría discutir algunas cosas.
-Bien, dime.
-Veamos-decía Naru mientras caminaba alrededor de la habitación-Mai estaba inconsciente desde su llegada a Japón, por lo que dudo mucho que ella pudiera siquiera moverse por su propia cuenta…
-Entonces significa que alguien la ayudó a escapar.
-Exacto, pero ¿quién sería lo suficientemente hábil para orquestar todo esto?
-Tuvo que ser alguien que conociera el funcionamiento de la rama-decía Lin mientras tomaba asiento en la cama del muchacho-alguien que conociera los horarios, cámaras y demás cosas.
-No creo que sea alguien simple, todo esto estuvo bien planeado, aún no hay pistas y tienen casi 20 horas de ventaja, no será fácil seguirles el rastro.
-No creo que haya alguien lo suficientemente osado para hacer eso, es más, ella no conocía a nadie aquí, ¿quién simpatizaría tanto con ella para arriesgarse de esta manera?
-No lo sé-contestó Naru-será mejor ir a reunirnos con los demás-decía mientras caminaba-Lin, necesito que hagas un reconocimiento de la estancia de Mai aquí en Francia, quiénes tuvieron contacto con ella y todo ello-el hombre asintió con la cabeza-no descartes a nadie, ahora todos son sospechosos.
Ambos hombres se separaron, Lin fue a recopilar los datos pedidos y Naru se dirigió a la oficina de Layla. Se sentía un poco frustrado, había usado sus poderes y no había dado con nada, y para colmo había perdido muchas horas, demasiadas, dándole al secuestrador demasiada ventaja. Tocó la puerta pero nadie respondió, giró la perilla e ingresó al lugar, la oficina estaba vacía.
-Tal vez estén cenando-murmuró. Cuando se disponía a salir Layla y compañía ingresaron al lugar.
-¡Oliver!-gritó emocionada Layla al ver al muchacho-¿te sientes mejor?
-Sí, gracias.
-Y ¿descubriste algo?-preguntó ella intrigada.
Él negó con la cabeza-Había mucha interferencia, solo pude captar atisbos de ella, pero nada coherente, aunque…-se volvió a Georgia-descubrí una conversación muy interesante entre el doctor Hosefold y cierta persona, parecían estar preocupados por algo.
Layla miraba expectante la escena, Georgia apretaba los dientes y había formado puños en los cuales sus nudillos se remarcaban fácilmente.
-Si quieres decir algo dilo de una vez y déjate de rodeos-escupió Georgia-no estoy de humor para juegos.
-¿Quieres que lo diga realmente?-preguntó desafiante y a la vez divertido-¿estás segura?
Georgia no contestó, desvió la mirada y se quedó inmóvil, Layla quería averiguar que pasaba pero parecía que ninguno hablaría.
-Dejémoslo por ahora-sugirió Naru-concentrémonos en resolver esto, ¿tienen alguna pista adicional?
-Nada-contestó Layla-desde que…colapsaste no hubo ningún nuevo indicio.
Siguieron discutiendo hasta casi las once de la noche, revisaron una y otra vez las pistas pero no llegaban a nada nuevo, ningún descubrimiento, extenuadas por la fatiga mental ambas se excusaron y se dirigieron a sus respectivas habitaciones. Naru se quedó en la oficina pensando en los datos que tenía, pensaba una y otra vez pero llegaba a misma conclusión, ella no podía haberlo hecho sola.
-Naru-Lin interrumpió el hilo de pensamientos del muchacho-veo que sigues aquí. Son las cuatro de la mañana
-Lin-contestó él-tú también deberías descansar, te ves extenuado.
-No más que tú-contestó el mayor-toma-dijo alargando un sobre-aquí está todo lo que solicitaste.
Naru tomó el sobre e inmediatamente comenzó a revisar todo los datos.
Día 1: Arribo a la rama inglesa
Personas en contacto:
-Georgia Hiyomi.
Personal médico
-Dr. Hosefold
-Dr. Richarson
-Dr. Delfant
-Enfermeras: Jessica Samuels, María Tursios, Carolina Efren.
Día 2: Primer día en la sala experimental
Personas en contacto:
-Georgia Hiyomi
Personal médico
-Dr. Hosefold
-Dr. Richarson
-Dr. Delfant
-Enfermeros:Tania Cursot,Paul Fischer , Carolina Efren.
Día 3: Segundo día en la sala experimental
Personas en contacto:
-Georgia Hiyomi
Personal médico
-Dr. Hosefold
-Dr. Sullivan
-Dr. Delfant
-Enfermeros: Jessica Samuels, María Tursios, Paul Fischer.
Día 4: Tercer día en la sala experimental
Personas en contacto:
-Georgia Hiyomi
-Layla Hiyomi
-Oliver Daivies
-Lin Kuojo
Personal médico
-Dr. Hosefold
-Dr. Richarson
-Enfermeras: Jessica Samuels, María Tursios, Carolina Efren.
Día 5: Fecha de desaparición
Personas en contacto
-Georgia Hiyomi
Personal médico
-Dr. Hosefold
-Dr. Richarson
-Dr. Delfant
-Dr. Benson
-Enfermeras: Jessica Samuels, María Tursios, Carolina Efren.
Cada día venía descrito con la serie de actividades realizadas en esos días, parece que Mai no había tenido mucho contacto con nadie excepto el personal médico y sus primas. Era curioso, el día que estuvo con mayor personal médico fue el día que desapareció, irónico. Miró otra vez las hojas esperando descubrir algo que llamara su atención. Los primeros atisbos de luz solar asomaban por la ventana de la oficina. Lin se mantuvo en silencio mientras Oliver hacía su análisis, hasta que de pronto el muchacho se puso de pie inmediatamente dejando caer al suelo el sobre que contuvo los papeles.
-¿Sucede algo malo?-preguntó preocupado el hombre.
-¡¿Cómo no lo vi antes?-dijo mirando desesperado a Lin-Necesito verificar una cosa-mientras se ponía de pie-vamos a la sala experimental.
Naru corrió a la sala experimental con Lin siguiéndole el paso, cuando llegaron un guardia pedía verificar su código de activación.
-No lo tenemos, pero es importante-contestó Naru lo más sereno que pudo-es relacionado a la desaparición de la Srta. Hiyomi.
-Lo siento, Dr. Davies. Pero ni siquiera yo tengo el código de acceso-contestó con pesar el hombre.
-Pues entonces llame al Dr. Hosefold-gruñó Naru, lo último que quería era pedirle ayuda a ese sujeto pero no podía hacer nada solo. El guardia dudó un momento, pero la mirada que Naru le dirigió le demostró que era mejor hacer lo que el joven le pedía. Luego de 20 minutos el doctor junto con Layla y Georgia llegaron al lugar.
-Se puede saber ¿por qué la prisa? Realmente necesit…-decía Layla.
-Abran la sala ahora-ordenó Naru cortando los argumentos de Layla. El doctor colocó su llave y luego del reconocimiento ocular y de voz la puerta se abrió, cuando llegaron a la sala el doctor rompió el silencio.
-Muchacho, ¿qué sucede?
-Según una investigación, Mai solo tuvo contacto con personal médico a excepción de nosotros cuatro-dijo señalando a los aludidos-por lo que alguien de ellos la secuestró.
-Y eso de dónde lo sacas-interrumpió Georgia-todo el personal que es designado a esta sala es de extremada confianza y…
-Dr. Hosefold-dijo Naru volviendo a ignorar a Georgia-¿nota algo diferente?-el médico miró extrañado al joven como si este hubiera perdido la razón, sin embargo hizo lo que lo pedía, se sentía algo solitario a decir verdad la sala, pero eso se debería tal vez a que era el turno nocturno.
-Nada anormal-contestó encogiéndose de hombros-todo esta tal cual debería.
-¿Está seguro?-preguntó de nuevo, él hombre asintió y él suspiró, tal vez no era la mejor forma de develar su descubrimiento si hacía que ellos pensaran-Falta el personal médico-miró a una enfermera mayor que sostenía una carpeta-Disculpe-pidió él-¿podría decirme en dónde está el médico a cargo?
Ella negó con la cabeza-El Dr. Benson no se acercó a su turno nocturno, pensé que con todo el revuelo el doctor tal vez se quedó fuera luego de que sellaran las salidas, pero no se comunicó para informar nada.
Naru asintió y volvió a los otros, Georgia volvían a apretar los puños con fuerza mientras que el Dr. Hosefold estaba desconcertado.
-Eso es imposible-murmuró Layla-¿intentas decir que el Dr. Benson se la llevó?
-No intento decirlo, lo estoy afirmando-contestó él.
-El Dr. Benson no haría eso-objetó el Dr. Hosefold-Robert es confiable, sin mencionar que es un gran colega y amigo de la familia Hiyomi, él jamás haría eso.
-Es la única explicación posible, la última persona en contacto con Mai, la persona que conoce bien las instalaciones y la persona que no está presente en su puesto de trabajo…todo ello recae el la persona del Dr. Robert Benson.
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En algún lugar
¿Por qué mi cabeza me duele horrores? Bueno, no es tan malo, eso significa que estoy viva ¿verdad? ¿Me preguntó dónde estaré? Alguien…alguien está afuera, alguien está conmigo, se siente bien, ¿qué fue eso que sentí en mi mejilla? ¿un beso? Tengo mucho sueño, creo que…creo que volveré a dormir, me siento muy cansada.
-Uff, el tiempo se pasa volando cuando la pasas bien, bueno, lo mejor será que me vaya a dormir, no te preocupes preciosa, espérame regresaré pronto, no vayas a irte a ninguna parte.
¿Quién está ahí? ¿quién es usted? ¿qué está diciendo? ¿dónde estoy? ¿por qué no me puedo mover? Oyó un suspiro. Luego oyó la voz de otro hombre, no entendía lo que hablaban, sólo podía captar atisbos de la conversación.
-Bueno, pero ¿qué esperabas? Después de todo tú te ganaste su rencor con creces, no creo que exista otra persona a la que Oliver odie más en todas las ramas que a ti.
¿Oliver? ¿Había oído bien?
-Esperar a que nuestra bella durmiente despierte, y luego…ya veremos-suspiró con impaciencia-de todas maneras necesito el reporte de Oliver…
-Parece que Oliver es más desconfiado que antes…
Estaba segura que habían dicho Oliver, ¿se referían a Naru? ¿Naru, dónde estas?
-Parece que las cosas serán un poco más sencillas, pero él tiene razón, tú eres todo un dolor de muela.
¿Quién es usted? ¿qué está diciendo? ¿Dónde estoy?
-Mai tranquilízate-pidió una voz detrás de ella.
-¡Gene!-gritó ella al verlo-¡no sabes cuánto me alegra verte!
-Gracias.
-Hmm, ¿por qué me agradeces?-preguntó ella.
-Porque me ayudaste a salvar a Noll, y no solo eso, encontraste mi cuerpo.
Ella lo miró sin entender, ¿acaso lo que había visto no era un sueño?
-No lo es-respondió él-escúchame con atención, a partir de ahora las cosas te serán más difíciles, pero tienes que ser fuerte.
-¿A qué te refieres?
-En estos momentos estás en manos de otra persona-Mai lo miró alarmada, ¿es que acaso nunca estaría en control de sí misma alguna vez?-no te alteres, esta persona no te hará daño, él te ayudará.
-¿Él? ¿quién es él?
-Tendrás que descubrirlo por ti misma, es probable que no estemos en contacto por algún tiempo, pero no te preocupes, nos volveremos a ver.
-Espera, ¿qué significa eso?
-Confía en él-susurró Gene antes de desaparecer.
-¡Gene!-gritó Mai abriendo los ojos con un sobresalto.
-Veo que al fin despiertas, ya me estaba preocupando-contestó una voz.
Mai miró desorientada, estaba acostada mirando el techo de una cabaña, buscó a la persona de quien era la voz, y observó a un hombre entrado en años, cercano a los 60 tal vez aunque irradiaba una vitalidad increíble.
-¿Quién…quién es usted?-preguntó ella y el hombre cambió el rostro de sonrisa a uno de asombro.
Alerta: Creo que me será difícil describir a Georgia, por lo que…. Ay no puedo resistirlo más, visiten mi perfil y encontrarán una idea de cómo imaginé a Georgia, creo que esta imagen le hace justicia.
