Disclaimer: Los personajes de este fanfic le pertenecen a Stephenie Meyer,, yo solo cree esta historia,, Blah Blah Blah.
014. Feliz cumpleaños
.::Al final hay una notita:3 leanla porfis::.
Me levante poco a poco cuando sentí la luz del día entrar por la ventana. Estaba recostada en una cama grande, un poco más que la tipo matrimonial. Las colchas eran muy suaves, y las almohadas ni se diga. Pude abrir poco a poco los ojos, y me encontraba en una habitación desconocida, era muy amplia, de un lado tenía una gran colección de discos y del otro lado de libros. En la parte de enfrente había unos ventanales por los que podías ver el bosque. De pronto alguien llamo a la puerta.
-Adelante – grite y en eso alguien abrió la puerta.
-Buenos días mi Bella – dijo Edward lo cual me sonrojo un poco – te he traído el desayuno – y era cierto, traía una bandeja con comida.
-Oh gracias – hice una pausa - ¿Dónde estoy?
-Tranquila, esta es mi habitación. Te quedaste anoche dormida en la playa, así que te traje aquí. Espero no haya problema – espero a que reaccionara.
-¿Y dónde dormiste tú? – no recuerdo que hayamos dormido juntos.
-Ah, dormí en la sala – dijo en tono gracioso – ahora ¿quiere desayunar señorita? Lo he hecho yo mismo.
-Gracias, no era necesario Edward – dije un poco sonrojada.
-Vamos come bella durmiente.
-¿Qué hora es?
-Es la 1 de la tarde – mis ojos se abrieron como platos en ese momento.
-Rayos, Renee – Edward me callo con un tierno beso – ok ok luego le hablo – dije devolviéndole el beso.
Desayunamos los dos juntos en su habitación, me di cuenta que traía puesta una pijama de hombre lo cual se me hizo raro. Entre al baño que había en su habitación y me mire en el espejo. Di media vuelta y pude ver que decía Cullen en letras grandes en la parte de atrás Claro ¿Pero quién me cambio? Qué pena.
Salí del baño y me recosté junto a él, pasamos el resto del día en la cama juntos, sí, tal vez piensen que es algo raro, pero no hicimos nada inapropiado, además creo que la madre de Edward estaba en casa. Parecía que Edward estaba algo adolorido, así que lo deje acomodarse bien y yo simplemente me quede del otro lado de la cama cambiándole a la programación. De repente me jalo hacia él y me acomodo en sobre su pecho.
-No te alejes de mi – dijo dándome un beso en la frente.
-Nunca lo hare.
No pasaron ni 5 minutos y Edward se quedó profundamente dormido. Me tenía abrazada y yo me quite para dejar que durmiera bien, parecía que había tenido una mala noche con el sofá. Se veía muy tierno dormido, parecía un bebe, igual de tierno y su cara era serena muy tranquila. Paso una hora aproximadamente y alguien llamo a la puerta de la habitación así que me levante lentamente para no despertarlo y me dirigí a la puerta. Al abrirla vi a la Sra. Cullen.
-Bella querida, buenas noches – dijo de manera cariñosa.
La Sra. Cullen era muy bella al igual que Edward y Alice, ya puedo ver de dónde lo sacaron. Ella es un poco más baja que Edward pero mucho más grande que Alice. Su cabello es color caramelo, largo y lacio, y sus ojos son de color dorado. Sus facciones son muy bien definidas, es muy bella.
-Adelante, Sra. Cullen – dije mientras abría más la puerta para dejarla pasar.
-Oh querida – se sonrojo – dime Esme por favor.
-Perdón – dije apenada –Edward está durmiendo.
-Si ya veo, bueno pues si quieres o quieren bajar a cenar la cena ya está lista.
-Muchas gracias Esme, en unos cuantos minutos bajo, aunque no sé si levantar a Edward.
-Levántalo, no hay problema – dijo mientras salía por la puerta.
No sabía si despertarlo o no, sería algo molesto para el supongo yo, además se veía lindo. Pero bueno si me dice algo, no fui yo.
-Amor – dije mientras lo movía un poco – es hora de la cena – le di un beso en los labios. A lo que él me tomo por la cintura y de manera rápida termine yo debajo de él. Me comenzó a besar de manera apasionada y desenfrenada.
-Bajamos luego – dijo entre besos.
De pronto alguien entro por la puerta sin llamar siquiera.
-¡Cochinote! – Dijo una voz de hombre quitando a Edward de donde estaba – Aléjate de mi hermana.
-Que rayos – comenzó a protestar Edward en el aire, ya que Emmett lo estaba cargando.
-¡Emmett! Suéltalo ya – proteste.
-Como usted diga – soltó a Edward y cayó al piso, solo se pudo escuchar un golpe y un Idiota por parte de Edward – Hermanita te he traído ropa que ha mandado Renee.
-Gracias – camine hasta donde estaba Edward – Emmett dame la ropa, me daré un baño ¿Edward puedo usar tu baño?
-Claro Srta. Cullen – me sonroje por eso.
Los chicos salieron rápidamente de la habitación y yo me metí al baño. No tarde ni 10 minutos en salir ya arreglada de la habitación y baje por las grandes escaleras de madera que había en la casa. Me dirigí a donde provenían los ruidos. Al entrar al comedor vi la mesa lista para que cenaran todos. Emmett Alice y Esme estaban de un lado y Edward y Carlisle del otro. Alice se paró y corrió hasta donde estaba para saludarme y luego me dio un fuerte abrazo. Seguido de esto el Dr. Carlisle se paró y me saludo de manera cariñosa, me dijo que me sentara junto a Edward y así lo hice. La cena iba bien hasta que Emmett abrió su gran boca.
-Y bella ¿Ya tienes planeado como celebraras tu cumpleaños? – Todos voltearon a verme con los ojos como platos, incluyendo a Edward.
-No – Dije de manera normal.
-Amiga ¿Cuándo es tu cumpleaños? – dijo Alice.
-Mañana ¿Por qué?
-¡¿Cómo que por qué? Eres una mala amiga, en este tiempo nunca me dijiste cuando era tu cumpleaños – comenzó a regañarme Alice. Lo cual le dio risa a Emmett.
-¡Cállate! – Señale a Emmett – esto es tu culpa – Eso solo hizo que riera con más fuerza.
Edward seguía con los ojos bien abiertos y me susurro al oído.
-¿Por qué no me lo dijiste?
-Nunca me lo preguntaste – y continúe comiendo de manera normal. Prácticamente él se quedó en estado de shock. Mientras que Esme y el Dr. Contemplaban la escena con mucha gracia. Al terminar de cenar Emmett y yo nos despedimos de todos. Como no traía mi auto, me tuve que ir en la Jeep de Emmett. Cuando llegamos a casa Jasper y Charlie estaban viendo la televisión y Emmett rápidamente fue a contarles todo lo que paso durante la cena. Renee en ese momento me comenzó a regañar casi igual que Alice lo cual me dio algo de miedo. Luego me dijo que quería hablar conmigo en el despacho de Charlie, seguro por que pase la noche con Edward o algo así.
-¿Qué tal te la pasaste ayer?- pregunto completamente emocionada – ese chico se ve que es muy cariñoso y detallista.
-Así es Mamá – suspire y tome asiento – Pues todo el día fue muy bonito, y luego la cita de la tarde…
Me la pase un rato contándole a Renee todo a detalle. Cuando me dio sueño subí rápidamente a mi habitación, me puse una pijama de las mías (extrañaba la de Edward) y me acosté a dormir. Tome entre mis brazos a Eddie y me quede profundamente dormida.
Era lunes por la mañana, día de escuela. Afortunadamente nadie me levanto con las mañanitas o con pastel en la cara, o al menos eso era lo que creía. Me di un baño relajante y cuando termine fui rápido a mi armario a buscar ropa, tome unos shorts y una playera holgada de dibujos en la parte de enfrente y mis converse negros. Al salir de mi habitación lo primero que sentí fue confeti en la cara, cortesía de Emmett y Jasper. Los perseguí por las escaleras hasta la cocina, donde estaban Charlie y Renee con un pastel de chocolate, mi favorito. Y de pronto Emmett puso la canción de las mañanitas y todos comenzaron a cantar. Al final Emmett dijo algo así:
"Happy birthday to you. You belong to the zoo, with the tigers and lions and the monkeys like you"
Todos volteamos a ver a Emmett quien muy feliz término de cantar. Tome un poco de pastel y lo puse en un toper para llevármelo a la escuela. Los regalos, Renee me dio dos bolsas de ropa y un bolso de color negro muy lindo. En cambio Charlie me dio 2000 dólares, él no era de los que daba algo material, simplemente te daba dinero. Pensé que eso era todo, pero cuando salí en dirección a mi auto Charlie me entrego unas llaves que se me hacían conocidas.
-Ten pequeña, creo que ya tienes la edad suficiente como para tener tu casa – me quede con los ojos abiertos ¿una casa? ¡Tengo una casa!
-Gracias papá gracias –dije abrazándolo con mucha fuerza - ¿Pero qué casa? – mi comentario le causo risa.
-La de Los Ángeles bella, cual más.
Salte de la emoción, esa casa es mía ahora, obviamente ellos siempre estarían ahí cuando lo quisieran. Me subí a mi auto y me dirigí a la escuela. Durante el camino pude ver como mis hermanos me alcanzaron en el trayecto y el idiota de mi hermano traía un letrero en la parte de atrás que decía "Feliz cumpleaños Bella"
Cuando llegamos al colegio lo quite lo más rápido que pude para que nadie lo viera y tuve éxito, nadie lo vio. Caminaba hasta la entrada cuando alguien me tomo por la cintura.
-Felicidades – me susurro su dulce voz.
-¡Calla! Que te van a escuchar – dije mientras me giraba a besarlo.
-¿Cuántos cumples? ¿17? ¿18?
-18, estoy vieja – confesé.
-Sí que lo estás – le di un pequeño golpe y caminamos al aula.
Al entrar todo parecía normal excepto por Alice que tenía una sonrisa de oreja a oreja y eso no era nada bueno. Algo estaba planeando. El resto de las clases se fueron rápidas, y el descanso también lo fue. Me estaba volviendo loca pues sentía que todos me ocultaban algo. A la salida Edward me dijo que pasaría por mí en la tarde, para salir un rato. Él se fue en su auto en dirección a su casa y yo a la mía. En el camino me llego un mensaje de él diciendo que le gustaría verme con un lindo vestido y que la ocasión lo ameritaba. A regañadientes acepte. Cuando llegue a mi casa estacione el auto y entre a la casa. En la sala había una caja muy elegante con mi nombre en la parte de adelante. La abrí y vi un hermoso vestido color negro corto y muy casual pero elegante a la vez. Tenía pequeñas flores de color rojo por todo el vestido. Y había una nota dentro que decía "de Edward".
Rápidamente me probé el vestido y me quedaba a la perfección, era precioso. Edward pasaría por mí a eso de las 4 de la tarde para ir un rato a Seattle, así que todavía tenía tiempo para arreglarme. Baje a la sala a ver un poco de televisión y encargue pizza en lo que llegaban los demás a la casa. Pronto llego nana de hacer las compras y me dio mi regalo, era un marco que hice cuando estaba pequeña, era de color azul mi color favorito y tenía varios caramelos pegados a él. Tenía una foto de mis hermanos y yo con nana de cuando estábamos más pequeños. La abracé fuertemente y en eso llego la pizza, ambas nos pusimos frente al televisor y comimos la pizza. Cuando dieron las 3 subí a mi habitación a arreglarme, me puse el vestido que Edward me dio y unos zapatos de tacón no muy altos de color rojo que combinaban a la perfección con el vestido. Edward llego muy puntual como siempre y nos fuimos en su volvo a Seattle. Llegamos al cinema y me dejo elegir la película, cumplir años tenía sus beneficios, elegí una de comedia pues no tenía ganas de asustarme el día de mi cumpleaños. La película estuvo completamente graciosa y buena, no parábamos de reír. Cuando íbamos de regreso a Forks Edward condujo en dirección a su casa.
-¿A dónde vamos? – pregunte.
-A mi casa, anoche dejaste tus zapatos. – cierto los deje.
-Oh que olvidadiza soy.
Cuando llegamos a su casa estaba completamente a oscuras. Me ayudo a llegar a la entrada de su casa y me hizo entrar. Se escuchaban ruidos extraños dentro y juro que escuche unos cuantos shhh, parecía película de terror pues estaba todo oscuro. De pronto Edward prendió la luz y muchas personas gritaron SORPRESA. Automáticamente salte a los brazos de Edward por el susto y eso les dio risa a todos. Me baje lentamente de sus brazos y me abrazo fuertemente.
-Sorpresa – me susurro al oído lo cual me dio escalofríos.
-¡TU! Edward Cullen no es justo – hice un puchero – nadie debía saber.
Hizo una sonrisa torcida que tanto me encanta. Y todos fueron hacia mí a saludarme, prácticamente lo perdí entre la multitud. Todos salieron al patio de la casa Cullen lo cual me sorprendió pues pensaba que la fiesta era adentro. Di unos cuantos pasos en dirección hacia donde estaban todos y sentí la mano de Ed sobre la mía.
-Vamos – me llevo de la mano hacia el patio.
Al Salir, había un gran escenario y un karaoke sobre él. El que cantaba en ese momento era el desafinado de mi hermanito Emmett y todos reían por lo que disque cantaba y las caras que hacía. Del otro lado había una pista de baile y un Dj, la música era alta. Y al otro extremo había lo que parecía una mesa de regalos, unas cuantas mesas para las personas y los bocadillos. El gran patio tenía globos y adornos por todas partes. Alice salió de la nada y me abrazo fuertemente, me dio un regalo y en ese momento me lo arrebato y lo llevo a donde se encontraban los demás.
Jacob y Alec se me acercaron y me ambos me abrazaron al mismo tiempo.
-¿Por qué nunca nos dijiste? – pregunto Jacob con tono serio.
-¿Qué cosa? – dije como si no entendiera pero ya sabía a lo que se referían.
-Olvídalo, eres imposible – dijo Alec riéndose.
Pase el resto de la noche entre felicitaciones. Y luego, simplemente baile con Edward durante toda la noche, era muy buen bailarín y lo reconozco. A pesar de ser mi cumpleaños, me la pase genial con todos, lo último que me esperaba era una fiesta, pero todo fue culpa de la pequeña duende y mi Edward, y estoy eternamente agradecida por ello.
Y si, ahora soy dueña de una hermosa casa en Los Ángeles, Ropa, Bolsos, 2000 Dolares, Un bello recuerdo de mi infancia, y de los bellos regalos que me obsequiaron.
¿Merezco un Review? :P ciao;3
PD: Gracias por leer! &&' les quiero recomendar un fanfic que se llama "Luces Lejanas" y la autora es It's always the same aquí en fanfiction ok? les va a encantar,, se los juro.
