El beso se fue suavizando a medida que Hermione acariciaba el cabello de él, alborotándolo con delicadeza, Severus dejó los labios quietos al sentir como las manos de ella dejaban su cabello y se dedicaban a rodearlo en un abrazo mientras apoyaba la cabeza en su pecho por ser él considerablemente más alto que ella, Snape respiro con profundidad, eso le resultaba extraño, necesitaba tomar aire, estaba completamente rígido.
-que…
-ssh…- Severus subió la mano e imitó el gesto anterior de Hermione, pasando los largos y pálidos dedos por las puntas del cabello castaño, subiendo hasta acariciar la blanca y suave piel, volvió a bajar, esa vez hasta tomarla de una de sus manos y caminar hacia el no muy grande sofá de cuero negro que había al otro lado del despacho. Aun sin soltar la mano de Hermione que parecía hechizada mirando los profundos ojos negros de él, se sentó en el haciéndola sentarse en sus muslos, la joven no tardo en volver a besarlo, acariciando el cuello de Snape y besándolo con delicadeza, dando suaves probadas al interior de su boca, nada agresivo, vio como el hombre de pronto desviaba la mirada hacia el reloj y lo miraba con odio.
-solo cinco minutos… más…- Snape sonrió con sarcasmo.
-jamás pensé que nadie me pediría que alargase un castigo… - Hermione rio y lo volvió a besar, no pudiendo dejar que Snape protestase con ganas. Lo besó con todo lo que tenía dentro, todo lo que sentía y no comprendía y supo que él también lo estaba haciendo, después de todo era bien sabido que Severus Snape no era un hombre de muchas palabras, se separó lentamente de ella.
-esto… es…- Hermione seguía jugando con uno de los mechones negros, no parecía que le estuviese escuchando.
-que siente…- Snape se quedo callado.
-ahora… que siente…- Hermione lo miraba con ansia de saber.
-primero… no creo que después de esto tengas que seguir tratándome de usted o me sentiré como el bastardo que soy- Hermione frunció el ceño- y segundo… si te dijese lo que siento ahora mismo, saldrías corriendo…
-no lo haría
-de todas formas no es relevante…
-lo es
-no aun…- Hermione sonrió.
-es un poco raro…- La ceja de Snape acompaño a la que ya estaba alzada.
-es absolutamente descabellado, es una locura…- Hermione lo beso haciéndolo callar.
-espero que no me hagas callar así en clase…- Hermione lo miró con diversión.-y fuera?- Snape hizo un gesto de obviedad.
-lo pensaré… ahora debería acompañarte a la cama…- Hermione abrió los ojos como platos.
-a… a tu cama! A… yo quería decir a la… torre! Si a la torre!- Hermione lo miró apenada.
-no puedo qued…
-no. Hoy no… tenemos que hablar de… como llevar esto si… quieres llevar esto claro si tu quieres… algo o…
-me encanta…
-que?
-cuando estás así…- Hermione rio.
-nada… claro que quiero… algo- Snape sonrió de lado.
-te acompañare a la torre…- Hermione se quedó pensativa, de pronto lo miró relajada y se acercó a él tomándolo de la mano y llevándolo hacia la chimenea.
-que haces?
-tengo red flu…- Snape casi sonrió.-puedo… abrírtela si… quieres
-si.
-bien.
Hermione apunto con la varita y un fuego verdoso subió, agarró algunos polvos y Snape entro agachándose en la chimenea a su lado.
-habitación de Hermione Jane Granger!- la joven tiró los polvos y el verde fuego los engulló.
Aparecieron en la habitación de Hermione, saliendo antes de que el fuego comenzase a arder.
-valla… Minerva te ha dejado esto muy… acogedor… - Hermione sonrió.
-Se ha portado genial conmigo desde lo de mis padres…
-lo siento…
-no importa, todos perdimos a mucha gente… siempre estará ahí…- Snape se dio la vuelta tras mirarla hacia la chimenea.
-espera! Quieres… un té? Algo?- Snape sonrió, jamás la había visto así de… comprometida con algo, lo alagaba.
-Herm… Hermione…- sonó extremadamente extraño. -es muy tarde… deberías estar dormida hace media hora…- ella sonrió- y después yo soy la correcta…- Snape la miró incrédulo.
-hasta mañana…- Hermione sonrió y lo hizo besarla con suavidad poniéndose de puntillas y profundizando el beso con lentitud. Snape agarró su cintura con delicadeza, parecía que se iba a romper… se separó de ella con la respiración agitada.
-buenas noches…- Hermione le dio un beso rápido, había algo adictivo en esos finos labios.
-buenas noches…- y sin más desapareció en el fuego verde. Dejando a Hermione con los ojos entre cerrados y los labios y mejillas enrojecidos.
