Hola, Hola.. ¿Hay alguien ahí? jejeje... Lo siento mucho, me abandono la musha un tiempo, Y no pude escribir :( Lose, no es un escusa realmente buena, pero esto todo lo que tengo. Soy pésima mintiendo la verdad, jeje. Pero bueno, dejémonos de lamentos. Aquí les traigo el capitulo Siguiente! Espero que aun lean, ha esta horrible tardona. Muchas gracias a todas.

Capítulo 14: Secreto Part. 2: "Falsa Sonrisa"

[Eren narra]

Un dolor tremendo en la cabeza interrumpió mi sueño al despertar esta mañana. Me voy sentando en la cama, tocándome el rostro y sintiendo calor en él. Pero no es lo único, también percibo humedad. Abriendo los ojos me doy cuenta que mi palma está húmeda. Había llorado. Rápidamente cubro mi rostro con mis manos para descubrir mi sospecha. Tengo el rostro cubierto de una lineas delgadas y finas de mis propias lágrimas.

Po-Por... ¿Por qué? Reclama mi mente ¿Por qué de pronto estoy llorando? ¿Qué significado tienen estas lágrimas?

"Eren Jaeger, ¡¿Cómo es posible?!"

Me grita la voz femenina de mi sueño. En mi cabeza se amontaban voces. Esa voz tambien lo hace, se une a tantas otras voces haciendo eco en mi memoria, provocándome más dolor. El recuerdo de un dolor pasado, y que yo creía haber superado.

Suspiro, cerrando los ojos. Tratando de darle un orden a mis pensamientos, pero las voces en mi cabeza siguen hablando.

"Eren, eres violinista..."

Recuerdo su tierna voz de anoche haciéndome la cuestión.

-No Levi... No me hagas esa pregunta –término cubriendo parte de mi rostro otra vez.

Yo ya no quería esto... Se suponía que tu ibas a salvarme Levi... No me lo recuerdes...

La mano en mi rostro comienza a pesarme tanto, me muerdo el labio inferior reprimiendo ese dolor que me hace sentir a las lagrimas desbordándose por ambos costados de mis mejillas.

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Voy levantándome minutos después, llego abajo pero la sala y la cocina están vacías. Me había dormido más que lo de costumbre. Levi se había ido a la escuela... Levi ya no estaba. Enciendo la televisión pensando que ese chico, Levi, se ha vuelto muy responsable, más que yo a su edad para variar...

Me siento en el sofá, rodeado de un montón de papeles, la mayoría eran cuentas bancarias, recibos y cheques por pagar de préstamos. Las voy revisando, pasando un papel uno a la vez. Las hojas se rozan por el final. En una de ellos, descubro algo que no son letras, sino notas. Era una partitura, debió colarse entre las partituras de Rivaille. Puedo darme cuenta de los errores garrafales de sus notas, la fa mal colocada en una nota de sol. Casi sonrió, casi cuando me doy cuenta de que mi mente empieza a tararear la canción. Deseando que mis manos reprodujeran ese sonido con mí instrumento. Siento un escozor en la mano al descubrirla vacía. La mano me tiembla y la partitura cae a mis pies. Cierro la mano en un puño sin poder atrapar más que el aire... Sin querer lo vuelvo a hacer... Estoy componiendo, cantando y soñando otra vez con algo que ya no puedo hacer...

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~*~ Horas más Tarde ~*~

Levi se había puesto a estudiar desde momento que entro por la puerta de su casa, estaba lo bastante preocupado, ya que estaba en época de exámenes finales en la escuela, y quería dar su mayor esfuerzo para complacer al castaño.

[Levi narra]

Ordenó los papeles en la mesa cuando lo veo bajar de los escalones.

-Eren, mi examen final será dentro de esta semana y yo... -Iba comunicando a penas lo escucho y veo a su persona caminar por mi delante. Continuo con mi charla, de todas formas Eren es mi tutor y debo informarle de estas cosas.

-Eren -lo llamo de nuevo al ver que no me hace caso. Es entonces cuando voltea su rostro a mí. Lo veo escrito en su semblante lo que está pensando:

"Eh? Escuela... Exámenes.." Razonaba lo más rápido y simple posible, sacando sus propias conclusiones. Baja la mano que masajeaba parte de sus sienes y me observa un momento para encontrar mi mirada en el. Luego se pone a hablar.

-Si, claro dime lo que hay que firmar y yo... -continuó con su caminar. Lo que dijo estaba por completo, fuera de lugar.

-El examen de Mate es importante -reclamo sin llegar alterarme, pero si bastante molesto

-Si, si... Lo que tu digas Levi -ataja mis palabras mandándolas al aire con su mano.

-¡No me estas escuchando! -Ahora si me altero. No entiendo porque Eren no me toma en cuenta.

-Si lo hago, Levi...-decía con voz cansada, al apoyar una de sus manos en mi hombro. Sentando a mi lado en el sofá. El contacto que sintió es pesado, al igual que si estuviera cansado.

-...Solo que... -a punto de acabar, su voz se apaga. Cierra los ojos con brusquedad y desploma su rostro y parte del cuerpo en mi hombro.

-Oye, oye... –lo llamo viéndolo inconsciente en mis rodillas, tomando su rostro con ambas manos. Solo hasta tocar su piel es que me doy cuenta que está ardiendo. Tenía fiebre.

-Eren... ¡Eren! –zarandeo su cuerpo al descubrirlo sudando, dando pequeñas bocanadas de aliento pero sin estar consiente.

-¡Responde, Maldición! –lo jaloneo de la ropa. Pero no despierta, dejo a su cuerpo recostado sobre el sofá y me pongo a buscar en mis bolsillos el celular. Sacándolo, dirijo mis dedos con rapidez a los contactos buscando el número de Emergencias que me había colocado Eren.

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[Por la noche. En el Hospital. Levi narra]

-Va estar bien doctor –pregunto después que varias enfermeras se han ido.

Eren se encuentra reposando el cuerpo sobre la camilla de hospital. Aun no despierta por lo que temo que sea algo grave.

-claro, claro. No se preocupe su hno mayor se repondrá –me decía

-Es mi padre –le aclaró avanzando un par de pasos en dirección a la camilla.

-Bueno... El paciente estaba con signos de Estrés aguda y desnutrición. No se ha alimentado muy bien últimamente

-Nunca estuve muy consciente de su dieta, pero... –lo observó con más atención enfocándome en sus rasgos físicos, en lo que en verdad me muestra ese rostro suyo durmiendo

Claramente se notaba las pequeñas curvaras alrededor de sus ojos, piel marcada al rostro, labios resecos. Ahora que lo veo bien, es cuando me doy cuenta de lo que me dice y de su pregunta también.

Eren, Enfermo... En Realidad, ¿Puedo creer eso?

Siempre lo veía sonreír, decir, hacer incluso preparar las comidas con amor y alegría. Si estaba enfermo Eren nunca lo demostró. Prefería mentirme al mostrarme su sonrisa que admitir lo indicios de enfermedad en su cuerpo.

–¿No tenía idea? –me dijo terminando de hablar, menee la cabeza.

-No... No lo sabía –admití con dolor. Cerrando las manos hasta convertirlas en puños a mis costados. Me dolía, No saber nada acerca de Eren.

El doctor se va dejándome solo. Mantuve mi vista en el suelo hasta llegar su lado en la camilla. Introduzco una de mis manos por el barandal, primero tocando su piel. Sigue caliente, llegó a tocar en pequeño aparto en su dedo, luego levanto la mano y la dirijo a su rostro esta vez. Aun lo veo respirar con pesadez, mi mirada se llena con pena... Con el dedo índice voy tocando su cachete juguetón, una y otra vez para probarme que no está muerto y tratar de sacarle una sonrisa al menos.

-Levi...L...Levi... –logra soltar mi nombre esos labios. Suspiro aliviado, pero no lo suficientemente conforme.

-Apúrate en sanar... y vayamos ya a casa, Eren –pido con nostalgia.

Sé que es estúpido... No tengo porque comportarme como un niño pequeño y necesitado. El enfermo aquí no soy yo... Todos estos años comportándome como un adulto cuando apenas y tengo 12 años. No es muy maduro por mi parte, pero me duele y afecta mucho ver a Eren así. Luchando en esa camilla por respirar. Yo... Sólo quiero que volvamos haya, A esa pequeña casa de dos pisos, donde Eren me deja hacer lo que quiera, tomar de la botella, encerrarme en mi cuarto... o ese gran sofá donde nos sentamos, donde me obliga a apagar la tele para hacer mis tareas. Miles de pequeños y estúpidos recuerdos que habíamos formado en esa casa, con mi padre Eren.

-Levi –vuelve a hablar con los ojos cerrados y un aliento acalorado junto a ese rostro sudoroso.

-Eren –digo apretando su mano

-Solo...Prométeme que te pondrás mejor –le suplico, por primera vez con miedo de perder a alguien importante para mí, tan pronto.

-Levi -pronuncia de nuevo mi nombre.

Yo ya no puedo verlo porque he ocultado mi rostro entre sus manos, esas que sostengo con esperanza y fuerza mientras Eren sonríe en sueños. Haciendo la misma sonrisa que me ha mostrado este año. Una sonrisa falsa, qué yo creí que era verdadera.
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[A la mañana del día siguiente. Eren narra]

Despierto en el cuarto bastante amplio y blanco, la fiebre había bajado bastante aunque aún me dolía la cabeza. Llego a distinguir una ventana entreabierta, el viento se colaba por ella y me daba en el rostro, dejándome probar un poco la frescura de la estancia por fuera del hospital. Doy un suspiro más relajado y vuelvo a cerrar los ojos en la camilla, pero no sin antes darme cuenta del adornó de mi flor favorita en el florero del costado, aun lado de jarra y vaso de agua de cristal.

-Un Girasol... Levi...-sonrió. Cierro los ojos para ponerme a rememorar su ultima vista anoche.

"...Te quiero mucho Levi...

...Te quiero... –le repito preso de mi delirio y la fiebre.

-Lose, Eren, Lose. Ahora descansa –su voz se oía forzada, como si tratara de regresarme a la cama.

...¿Tú también me quieres Levi?...

-Pues claro, Ahora descansa. -me toca la frente -...Estas delirando ¡Enfermera! –llama su pequeña y juguetona voz para mí, preocupada por mi salud.

-Está muy inquieto, Lo mejor será que lo cede –dijo la mujer cogiendo una jeringa. Levi en cambio se alejaba de mí para coger su mochila del sofá y colgarla de nuevo en su hombro.

-Regresare por la tarde –me informa antes de que me hagan efecto los analgésicos".

No logro evitar que una sonrisa inoportuna se forme en mi rostro. Sin duda había hecho tremenda escena ayer, pero me alegraba saber que Levi se preocupaba por mi bienestar. No es chico problemático que todo el mundo me dice. Tan solo en mi Pequeño Ángel de la guardia.

Poco tiempo después de que cerrara los ojos la puerta de mi habitación se abre, y la enfermera entra haciendo el menor ruido posible hasta llegar a mi lado y descubrir que estaba despierto, y no reposando como me habían ordenado.

-Tiene una vista - comunica un tono nada alegre o carismático, como si hubiese sido regañada por esa visita que anuncia.

-Claro, dígale a mi niño que entre –digo adivinando que sería mi rebelde faltándose una clase para verme.

Por el contrario de lo que supongo, ella hace su entrada a la habitación, la enfermera nos deja a solas. Mientras ella va dejando su bolso a un costado del sillón y se dirige a mi persona llamándome por mi nombre completo.

-Eren Jaeger –

Mi cuerpo se estremece ante su llamado. No puedo evitarlo, su voz de represión a mi persona esta grabada en cada silaba que pronuncia y en el tono especifico que utiliza para reclamarme.

-Mamá –es mi única respuesta después de tragar en seco, y verla ahí parada frente a mi con un ceño fruncido, cruzando los brazos y taconeando su zapatilla contra el suelo un par de veces.

Oh no, Esto seria un problema serio.

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[Levi narra]

-¿Y desde cuando está enfermo tu padre aquí? –pregunta Zoe a mi costado. Había insistido en acompañarme después de enterarse de lo sucedido.

-Lo internaron ayer por la noche –confirmo en los pasillos

Zoe me acompaña con la misma cara de redención después de dar el examen, sabe que no lo hizo bien. De todas formas yo tampoco puedo decir lo contrario mientras cargo mi mochila en la espalda.

Logrando dar una vuelta para al fin llegar a su habitación. 305. No encaminamos ambos a la perilla de la puerta, pero antes de tocarla o si quiera girarla para pasar escucho otra vez en el interior.

-¡EREN JAEGER! ¡¿CÓMO PUEDE SER ESTO POSIBLE?! –escucho claramente la voz de una mujer enfadada. Primero dude de que fuera en la habitación de Eren, pero después de echarle un vistazo de reojo por la ventanilla y darme cuenta de que ahí adentro se encontraba Eren en la camilla y su madre delante.

-Mamá, por favor baja la voz –le pedía Eren tocándose la cabeza, como si tuviera resaca del día anterior.

La mujer baja el tono a cambio de su petición, pero no deja su postura molesta frente a él.

-Quieres explicarme entonces como es que estos 2 años Te desapareces para cuidar a Ese niño y No sé nada sobre ti... –se quejaba -...¡Y ahora que finalmente te encuentro, me entero de que estas hospitalizado!

-No es nada. Voy a reponerme –la animaba Eren

-Oh claro, y yo acá preocupándome por nada. -suelta con sarcasmo. -... ¡Sabes cuál es nuestro historial médico Eren! Si tu padre se llega a enterar que te bajo el azúcar, Sabes el escándalo que hará...!

-Mmm, uno no tan grande como el tuyo –Eren trataba de desviar el tema con algo de humor, pero no le funciona.

-Ya deja esa tontería Eren... -ella avanza un paso hacia el

-¡Le hice una promesa! ¡No lo dejare solo otra vez! –su voz se oye firme.

-Pero Eren...

Eren baja las manos de su cabeza y las coloca a los costados, casi entrelazando los dedos sobre el abdomen. Luego la mira, es una mirada de arrepentimiento la que tiene.

-Ya me he decidido Madre –es la única respuesta que le da Eren. Suspiro tras la ventanilla, sabía perfectamente que estaba hablando de mi.

[Eren narra]

-...Solo está aplazando lo inevitable...-me dice.

Su voz tiene melancólica al reprenderme sin usar la fuerza. Solo el peso de las palabras, que me lastiman mas que cuchillas afilados en el pecho.

-Tarde o temprano tendrás que hacerte cargo de Ondeka, Eren –me recuerda. Ella me trae a la horrible realidad que no quiero aceptar.

-Ese día llegara... -murmuro, deseando que nunca llegue -...Pero No será hoy mama –trato de darle batalla pero sin éxito alguno, sin armas o fundamento que recubra mi ataque.

Baje la mirada un momento hasta escuchar su voz, hablado con mas suavidad. Esta vez se me acerca con lentitud y paciencia. Mi madre lo sabe muy bien, esa herida en mi pecho, en mis manos no ha cicatrizado.

-Hijo, -nombra con dulzura, alzo la vista. Se que quiere hacerme entrar en razón.

-...consentí la idea porque te veía feliz hijo...-dice y se sienta en la camilla a mi lado, cruzándose de brazos al principio. Igual que de niño trata de consolarme, disuadirme usando sus palabras, y un cariño dulce, ese mismo cariño que me ha enseñado a retransmitir.

-... Pero ahora, que estas arriesgando tu salud por ese niño yo... -divagaba con preocupación.

-Me vas a dejaras terminar lo que empecé -la interrumpo antes de que logre terminar.

-Es una tontería -me repite ella.

-No es menos tontería ¡A verse obligado a vivir como un esclavo! -comenzaba a enojarme. No me gustaba que me acorralaran. Que me consideren un niño, cuando no lo soy.

-Si hicieras caso a tu padre y aceptaras...-proponía mi madre mirando el suelo.

-No lo haré. -mi negativa es inmediata -...Ese hombre me arruino mi vida, Mi oportunidad. No lo perdonare tan fácil Madre -

Lo comprende entonces, y me mira a los ojos. Mi madre toma una de mis manos, distingo claramente la empatía de mi sufrimiento en su pupilas.

-Es hora de que olvides el pasado Eren –simplemente me limito a mirarla, no con rencor o desafío. Sino con fuerza, reto y decisión.

-Tan fácil esperas que renuncie a mis sueños. -le cito en recuerdo de una promesa antigua

-No voy a rendirme...Aún no he caído, Puedo luchar.. -me alienta a mi mismo.

[Levi narra]

-A qué precio hijo mío, A qué precio -ella repite besando su mano al cerrar los ojos. Era la clara imagen de la benevolencia la que miraba. Es la misma que pedí hace mucho. Ella es su madre, su familia. Yo entiendo eso. Eren ha perdido algo. Continuo observando su charla.

-Madre yo...

Eren seguía discutiendo. Yo me aleje de la ventanilla, había escuchado suficiente. Retrocediendo unos cuatro pasos me senté en los banquillos de plástico tras mi espalda. Coloco ambas manos entrelazadas sobre mi frente.

-No te preocupes Levi. Se pondrá mejor -me anima Zoe sentándose a mi lado.

-...Si -muevo mis labios para decir ese simple vocablo.

-...¿Estas preparado para la próxima semana? -comenta Zoe hablando de un tema muy diferente al que yo medito.

-¿Semana? -murmuro perdido.

-Así que no lo sabes -se burla ella, levantándose de su asiento, y diciendo que iba por un café o algo así.

No le tomo importancia relevante y continuo en el banquillo. Mirando la puerta de la habitación una vez mas. Gravandome el numero en la cabeza y viendo el nombre de Eren en el pequeño letrero. Me atrevería a verlo una vez mas antes de salir huyendo. Cuando la puerta se abre, y de esta sale la madre de Eren, diciendo la mitad de su charla-

-...No voy a discutiré más.. No dejare que hagas lo que planeas con ese... -habla saliendo apresurada, avanzando una pasos. Yo me había puesto de pie, estaba frente a la puerto por lo que me ve en su trayecto de iba.

-Señora E... -trato de pronunciar pero ella me habla primero

-Levi -Pone una de sus manos en mi hombro. Tan repentino es el contacto que no puedo evitar verme asombrado. Aquél peso en mi hombro. Esa mano esta cansado pero el peso no me molesta es ligero y cálido cómo el consuelo que una sola madre puede dar.

-Levi -me llama de vuelta, No hago mas que verla.

-Yo lo... -me interrumpió antes de acabar. Creí qué diría "Lo siento Levi. No puedes quedarte con Eren" Lo cual me dejaría consternado, Aunque en el fondo lo hubiera aceptado. Pero al ver fijamente como se achican esos ojos, sus iris reflejaban pena mientras veo su coleta atada cayéndole a un costado cuando se agacha un poco hacía mi. Esos ojos me suplicaban. "Cuídalo por Mí"

Pero la única palabra que llego a salir de un boca fue:

-Ayúdalo... -lo dice, casi como si fuera una plegaria personal que me hacia.

Luego se fue despidiendo de mi con un; "Hasta luego". la veo desaparecer en la esquina mientras la puerta de la habitación de Eren permanece cerrada. Me quedo a fuera. Aun hay muchas cosas que no se de él. Me asusta pensar que esta herido y no puedo curarlo.

-Adelante, pasa Levi. -me llamo su voz desde el interior. sabe que estoy aquí, que vine a verlo.

-...Sé que estas del otro lado –me confirma tras un rato. Giro la perilla y me adentro al interior con tres pasos.

Otra vez esta ahí, puedo verlo. La misma estúpida sonrisa falsa en su rostro que sonríe a pesar de que este muriendo de pena.

-¿Cómo estuvo tu examen? –me pregunta. Lo veo a la cara, es tan idiota para recordarlo. Para demostrarme que Si le importa a pesar de que no me haya escuchado.

-Reprobé –apretó la mandíbula. Cuando deseaba que no fuera cierto, que olvidara esta patraña. Que dejara de ser ese hombre tan perfecto. Ese padre tan prometedor, que siempre me consiente.

-No me digas eso, ¿Porque fue? –se hace al tonto al mostrarme esa sonrisa.

-...Y todavía lo preguntas –le reprendo al borde del llanto.

-Vamos, No dejarías que algo como esto –se señala a si mismo –...te afectara, Eres el gran Levi. Mi hijo tan bueno en todo.

-Eres un idiota. Te has vuelto mi familia imbécil –una lagrima se escurre por mi costado –...Como no vas preocuparme –me las limpio, reprimiendo mas la rabia y el dolor.

Pero no puedo, ya no mas. Corro en dirección a la camilla, me abalanzo sobre el y lo abrazo. Llorando sobre su pecho.

No soy frió, No soy malo, No soy inmortal y tampoco podría toleria perderlo.

Mis brazos van rodeando su cuello, encerrando en su pecho y humedeciéndolo. Lo abrazo con fuerza.

-Estaré bien, tranquilo... –me calma poniendo su mano en mi pelo, me le voy apartando para verlo.

-Te he fallado Eren –le confieso desde cama. No consigue mi meta esta semana. No poder devolverle aunque sea un poco de la oportunidad que me había dado. Dolía. Dolía mucho. Arrugo mis ojos.

-No te preocupes Levi... Solo es una nota, -me toca el mentón -...yo sé que conseguirás más...

Si, ahí esta. Su compresión y amor. No sabe cuanto cariño le estoy teniendo.

-No me refería a eso... -aclaro rápidamente al pararme - ...Tu Madre tiene razón... No deberías criarme. Ya no más... yo puedo-

Mi voz se tranca a media palabra. Cuanto me costaba ahora mentirle.

-Levi, te hice una promesa. No te abandonare. -me recuerda -...Estoy bien, No te preocupes. -me reconforta.

-Eres un testarudo -lo insulto y vuelvo a abrazarlo. Esa es mi forma de decirle gracias.

"Gracias por No abandonarme Eren" Esas palabras que no podía decirle, pero eran las que salían de lo más rotundo de mi alma.

.

Al día siguiente a Eren le dan de Alta, y por supuesto estoy ahí, para ayudarlo en lo que haga falta.

-Vamos a casa ya –dije tomando la mochila con su ropa. Mientras el salia del baño.

-¿Que haces Levi? -me pregunta, ale verme tan comprometido a ayudarlo.

-Quiero ayudar en algo -es mi respuesta al encaminarme a la puerta.

-Solo quiero esa "A" en tu examen -me dice caminando a mi lado. Lo observo un momento y luego relajo el rostro. Ahora comienza a actuar como un padre real.

-¿Seguro? –Lo tiento con la maleta –No necesitas que te abra la puerta para salir. Bien -concluyo adelantándome.

-Etto... -extiende la mano en mi dirección -...Espera Levi, eso también...-me pide.

Sigo caminando por el pasillo del hospital. Eren esta a mi costado como siempre, lo veo por unos momentos en los que gira el rostro para cruzar el pasillo. Su rostro me demuestra alegría, confort, incluso hasta compromiso. Pero viéndolo fijamente a los ojos, aparece lo contrario. Su entusiasmo se borra mientras se fuerza a si mismo para aparentar algo en el rostro, algo de lo que me he dado cuenta.

Una Falsa Sonrisa. He aprendido que esa es la manera de Eren. De ocultar su sufrimiento con una sonrisa. No lo grita, lo calla. Prefiere sonreír y tragarse el dolor. No esta enojado o furioso, se ve tranquilo y pasivo. Es un niño inocente. Quiere llorar, pero reprime sus lagrimas. Ha aprendido a ocultar de esa forma su pena, disfrazar sus lagrimas y creer que de alguna manera se levantara sólo de nuevo.

Pero eso es algo que ya No voy a permitir.

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Hola chicas~! Hai hai! *mueve manos*... Gomen, si me retrase. Muchas gracias por esperar se los agradezco mucho, de corazón. En serio. Me alegra mucho saber que hay personas que aun les importa leer lo que escribo, no es perfecto. Yo no lo soy la verdad. Pensar que se tomen la molestia de comentar o escribir desde tan lejos, me llana los ojitos de lágrimas. Me han da ánimos y mucho aliento Gracias. Me alegra mucho. Escribri siempre ha sido mi Hobby, pero ahora no solo lo hago por mi, Sino tambien para ustedes que se que estaban esperando. En serio, las quiero mucho.

Bueno regresando al cap. Levi esta cada vez mas cerca de descubrir el secreto de Eren. La charla con su madre tambien es fundamental para el próximo, que eso si. No estoy muy seguro de cuando lo subiré, por que esta semana estaré entrando en exámenes. ¡No las olvidare! Lo prometo. Actualizare en cuanto termine lo exámenes parciales.

Con eso y un besote enorme, me despido. bye bye

Nana-chan