NDLT: HOooola!

Ya vuelvo a la carga, ¡¡¡¡¡sí, sí, sí!!!!! ¿¿¿¿Veis como no habéis tenido que esperar tanto esta veeez????

¡¡¡¡Os dejo con el nuevo chap!!!!

Y no dudéis ni una de décima de microsegundo en dejarme un review, ya que éstos me dan muchos ánimos para continuar traduciendo a nuestra querida Sinistra.

Muchos besos a todos! ;)

Lamentaciones de una ridícula soñadora

Las confesiones de Auriga Sinistra

-Parte 14-

Viernes, 1 de Noviembre de 1991

Sala de profesores

12.02 PM

No estoy segura que pueda soportar vivir de este modo.

Todos a mi alrededor, mis colegas, están parloteando sobre como Harry Potter, Ron Weasley y Hermione Granger, vencieron a la montaña de trol la pasada noche y como consiguieron ganar un total de cinco puntos para Gryffindor. Oooh, ahh. No lo comprenden. No tienen ni idea de que el verdadero mal se encuentra entre nosotros.

Está sentado al final de esta misma mesa, escribiendo. En ocasiones, alza la vista y lanza una sonrisa de suficiencia a todo el mundo. Y déjame decirte que son sonrisas de suficiencia malvadas – probablemente se esté imaginando a todos nosotros colgados de las uñas del techo de las mazmorras, chillando y agonizando, y suplicándole que nos suelte. No lo hará, por supuesto (gilipollas malvado) – en vez de eso, empezará a reír de forma triunfante. Supongo que entonces, empezará a andar arriba y abajo, muy lentamente, juntando sus dedos maléficamente (Es lo que los gilipollas malvados hacen, ¿sabes? Está científicamente comprobado).

"¿Esperáis que os suelte?" preguntará, con su voz rebosando de maldad. "Qué curioso"

Y entonces supongo que todo el mundo me mirará a mí, porque, afrontémoslo, la relación que tiene conmigo es mucho más avanzada que la que tiene con cualquiera de ellos. Excepto puede que con Dumbledore, pero dudo que Snape pudiera tener el temple de colgar a Dumbledore por los dedos del techo de las mazmorras. Probablemente le comprará un billete a Jamaica, y le dirá que ha trabajado tan duro que se merece un poco de descanso. "Venga, colega. Cógete este finde para ti. Yo me encargaré de vigilar lo que pase en Hogwarts".

Y, por supuesto, Dumbledore aceptará, porque el viejo ridículo e idiota y estúpido y estúpido, Y ESTÚPIDO, no sabe que ha contratado a un maníaco homicida. Probablemente estará demasiado ocupado chupando grajeas de todos los sabores, que ni se molestará a echar un vistazo para ver que los ojos de Snape se han vuelto rojos y que no para de lanzarse a reír maléficamente sin motivo aparente.

"Por supuesto, Severus. Pero hazme el favor de recordarle a Hagrid que vigile el Bosque Prohibido no sea que los gemelos Weasley se vuelvan a colar."

"De acuerdo, director. ¡¡MWAHAHAHAHAHAHAHAHAAHAHAHAHAHAHA!!"

"¿Qué ha sido eso?"

"Oh, nada."

"Bueno. Entonces, todo está en orden."

Por dios. No tendremos la oportunidad. Puede que sea el mago más poderoso del mundo, pero Snape conoce su verdadera flaqueza. Y, después de todo, Dumbledore nunca ha hecho ademán de esconderla. Dudo que alguien en el castillo no sepa que por una bolsa de caramelos de Honeyducks sería capaz de vender a su propia tía Bertha. (No sé si Dumbledore tiene una tía Bertha – y, supongo, que si la tuviera, no estaría viva. Pero es una tía Bertha figurativa, así que puedes parar de mirarme así.)

Oh Dios mío – ¡No me extrañaría que Snape le hubiera comprado las Grajeas, perfectamente al tanto de que el estado dócil en el que se pondría Dumbledore, le haría caer en sus redes!

Y entonces, Dumbledore se irá a Jamaica, dejando al resto de nosotros intentando esquivar a Snape. Solo que la mayoría no sabrán su verdadera naturaleza – ¡solamente yo! Y no es que esté muy preparada para combatir contra un poderoso mago oscuro. Quiero decir, nunca he sido buena en hechizos de aturdimiento, por el amor de dios.

Ay, ay.

Dumbledore desaparecerá, y Snape probablemente hará algo grotesco a los niños. No quiero ni pensarlo. Excepto, claro, a Draco Malfoy, de quien está tan encariñado que le comprará un collar y un cojín bonito y suave, y lo tendrá siguiéndole todo el rato como si fuera un extraño tipo de… perrito faldero, o algo así.

Y entonces, claro, nosotros humildes educadores nos iremos hacia las mazmorras, y Snape de algún modo se las apañará para colgarnos de nuestras uñas. Probablemente esto implicará que todos nosotros perdamos las uñas, lo cual es bastante desagradable, pero por otro lado, dejaré de mordérmelas. Pero esto casi no importará una vez el reinado de terror de Snape haya empezado.

Y… ¿qué estaba diciendo?

Un segundo. Déjame ver.

12.10 PM

De acuerdo, ya lo tengo.

"¿Esperáis que os suelte?" preguntará, con su voz rebosando de maldad. "Qué curioso"

Y entonces se parará enfrente de mí, e intercambiaremos una mirada. Pero no solo una mirada en el sentido "o, hum dee dum, mira: Auriga; me pregunto como de horrorosas estarán sus cutículas después de esto, ha HA!", sino una real y genuina mirada. Puede que incluso sea una Mirada.

… Sí, definitivamente será una Mirada.

Porque nosotros dos compartimos una relación complicada y apasionada. De bajo de todo este odio, los comentarios mordaces y la ocasional taza de café, siempre ha habido una conexión entre Snape y yo. Y debajo de nuestro odio mutuo, probablemente de veras se preocupa por mí, el único y genuinamente buen sentimiento que posee entre toda la oscuridad, la maldad y los ataques sin sentido de "¡mwahaha!".

Después de todo, bailó la danza de la victoria.

Así que parará unos segundos, y le miraré, sabiendo que mi deber es mostrarle mis encantos lo mejor que pueda para salvar a mis colegas, a los estudiantes, y a toda la Escuela de Hogwarts de Magia y Hechicería. (Dónde está Harry Potter durante todo esto, no tengo ni idea. Es un poco desconsiderado de él, realmente, dejarme toda esta responsabilidad).

"Auriga" Snape dirá, muy lentamente, y entonces, por primera vez, un parpadeo de duda se asomará en sus oscuros ojos.

"Severus" le responderé sin alterar la voz, pero en un tono que implicará que yo también, siento el infinito deseo que reside entre nosotros dos.

Y entonces él, simplemente, me mirará, atrapado entre la oscuridad y la luz, entre el cielo y el infierno, el poder adictivo y oscuro que proviene de servir a quién-tu-ya-sabes luchando contra la genuina e ingenua dulzura de mis ojos.

"Auriga" dirá otra vez, con una voz llena de emoción. "Yo

12.20 PM

No quisiera ni soñar en dudar que estás escribiendo algo de…" sonrisa de suficiencia, "suma importancia, pero en el caso de que estés encantada describiendo tus hazañas con tu… "sonrisa de suficiencia otra vez, "… siempre-tan-encantador pretendiente, el director acaba de decirnos que tenemos que salir de la sala de profesores."

Le odio.

En el dormitorio

12.26 PM

De veras que no tengo ni idea de dónde ha salido todo esto. Probablemente la falta de sueño de anoche. Después de todo, cuando una descubre que su enemigo vital es malvado, hacer una visita a la tierra de los sueños resulta un poco difícil.

Pero, ya sabes, no está tan exagerado.

12.27 PM

Vale, vale, está un poco exagerado.

12.28 PM

Vale. Lo admito. Estoy completamente ida.

12.29 PM

De todas maneras, esto no té concierne a ti para nada, estúpida libreta.

12.30 PM

Puedes parar de parecer dócil ahí sentadita, como si no hubieses nunca roto un plato.

12.31 PM

¿Es que has estado aprendiendo lecciones de Snape de cómo ser un gilipollas desagradable?

12.32 PM

¿¿Qué??

Sí, vale, y tu madre también lo es, ¡desgraciada podrida y estúpida!

12.33 PM

Er.

12.44 PM

Um. Acabo de releerme todo lo que he escrito hoy, y…

Ay, dios. Estoy más que ida.

… o puede que…

12.45 PM

Dios mío.

12.46 PM

Podría ser Moira K. Mockridge.

12.47 PM

(Aunque con un pelo menos bonito.)

12.48 PM

(y sí, me he dado cuenta que esto no tiene nada que ver con la pequeña… pelea con la libreta)

12.49 PM

(Oh, vete al infierno.)

Torre de Astronomía

9.23 PM

He llegado a la conclusión, después de reflexionar mucho, que lo mejor que puedo hacer es dejar de escribir tanto aquí.

Creo que haber descubierto la verdadera naturaleza de Snape me ha llevado al borde del abismo. No es mi culpa, claro – quiero decir, es una revelación horrorosa.

Pero eso no cambia el hecho de que haya tenido una discusión con una libreta inanimada.

Y que haya compuesto una novela bastante cuestionable, de un mini-romance, con Snape, yo misma, y un Dumbledore potencialmente con sobredosis de Grajeas Multisabor.

Nada bueno puede surgir de todo esto.

Dios, necesito que Algernon vuelva. De veras me siento como 100 veces más cuerda cuando él está a mi lado.

9.30 PM

Suspiro.

Martes, 6 de noviembre de 1991

En el dormitorio

5.52 PM

De acuerdo, creo que estoy un poco más cuerda. He tenido tiempo para reflexionar sobre el hecho de que Snape sea malvado, y lo he aceptado.

También he aceptado el hecho que no es su estilo colgar a todos sus compañeros de trabajo del techo de las mazmorras de sus uñas.

Ya que he estado vigilándole de mucho más cerca que antes. He supuesto que si nadie sabe nada de él, entonces es mucho más importante que yo le conozca – todas sus peculiaridades, y de la forma en que reacciona ante ciertas cosas. De esta manera, si decide matarnos a todos, entonces lo podré prever. Es un poco como adivinación.

Auriga Sinistra, vidente de Snape.

… Vale, puede que no me tenga que preocupar por el título oficial, porque es un poco estúpido.

Pero de todas formas, lo he estado observando durante la pasada semana, haciéndome pequeñas notas mentales de cosas. La primera es que en vez de caminar normalmente, ha estado cojeando, lo que significa que: o bien ha pasado por Fluffy y se ha hecho daño – o bien, cosa mucho más probable, no ha conseguido ni pasar – o bien, quiere conseguir a toda costa nuestra atención y compasión.

Y lo último me parece bastante improbable

Además, he notado que últimamente está de un mal humor incluso peor del normal. Iba yo causalmente andando detrás de él en el pasillo (y no, no le estoy acechando sexualmente. Ser una vidente de Sn- ajem, quiero decir, hacer este trabajo en particular – requiere éste tipo de cosas), y vi como quitaba un total de ciento ochenta y dos puntos a los estudiantes de las casas que pasaban. Incluso está castigando a los Slytherins, lo cual es bastante antinatural. Puede que Quién-tu-ya-sabes le haya estado presionando un poco; algo como un plazo para robar la Piedra y así poder volver a resurgir y crear una gran confusión entre el mundo mágico antes de Navidad.

¿Qué? ¿No es algo muy alegre?

Últimamente, he notado que Snape está vigilando mucho a Quirrell. No para de lanzarle miradas amenazadoras durante las comidas, y en los corredores, y en todos los sitios. Quirrel, por supuesto, está aterrado No tiene ni idea de lo que está pasando. La única explicación que se me ha ocurrido para todo esto es que puede que Quirrell también sospeche de Snape, y de alguna manera ha reunido todo el coraje para contárselo a Snape.

En este caso, no estoy tan sola como había pensado.

Quirrell también está sufriendo lo mismo que yo, sin saber que yo sé por lo que está pasando. Supongo que si juntásemos fuerzas – compartiendo la congoja de sentirse tan separados del resto de la gente en este castillo; intentando prever cuando exactamente Snape intentará robar la Piedra, acercándonos a él más y más…

6:03 PM

Ugh.

6.04 PM

Déjame sola un día de estos, muchas gracias.

Viernes, 8 de noviembre de 1991

Sala de profesores

10.12 AM

Oh dios mío. Ha ido de poco. De muy poco.

Este tipo de vida no funciona para mí. De verdad creo que el estrés me hace hacer cosas raras. Además del evidente episodio psicótico en el que discutí con la libreta, de manera que la libreta podía responderme, creo que el nivel de encrespamiento de mi pelo va en aumento. Ahora bien, sé que sonará absolutamente ridículo. ¿Ha oído nunca alguien que el estrés es causante de que el pelo se descontrole? Pero juro por dios que es verdad Quiero decir, incluso Snape lo ha notado. Me ha hecho uno de sus comentarios mordaces esta mañana durante el desayuno.

Por supuesto, también me lo ha podido decir porqué accidentalmente he girado la cabeza y me las he apañado para darle con mi pelo, pero aún así. ¿Los hombres no son completamente ignorantes de este tipo de cosas, a no ser que sea dolorosamente evidente?

Tal y como van las cosas, cuando acabe el mes tendré el pelo totalmente afro.

De verdad espero que Algernon no le dé por hacer una visita romántica sorpresa, porque si me ve de este modo, probablemente moriría ahí mismo. Y de veras, no podría reprocharle nada.

Pero volviendo al hecho que ha causado que mi pelo se encrespe más y más.

Estaba sentada y disfrutando de una taza de café y la novela más reciente de Moira K. Mockridge, cuando Victoria apareció, anunciando que necesitaba un poco de cafeína para enfrentarse a los alumnos de quinto.

Eso, por supuesto, me pareció bien. Las cosas iban perfectamente bien – me preguntó si el libro era bueno, y entonces empezamos a hablar de cómo le gustó "Un hechizo peligroso" (ya sabes, aquél que comparé con la relación inexistente entre Narcissa Malfoy y Algernon), tuvimos un poco más de conversación hasta que nos callamos.

Yo volví a mi libro, pensando que se iría, pero, en lugar de eso se me quedó mirando. Eso me aterrorizó un poco – puede que hubiese notado que estaba vigilando a Snape, y quería preguntarme por qué demonios lo estaba haciendo, y si estaba intentando engañar a Algernon, o algo tan ridículo como eso, y entonces yo, por supuesto, me sentiría obligada a contarle la verdadera historia porque si no, no habría forma de quitarle la idea de la infidelidad de la cabeza, y no me creería e iría a contar que me había vuelto loca a McGonagall, y entonces, McGonagall se lo diría a Dumbledore, y…

Bueno, de todas formas.

"Aur" finalmente dijo "¿estás bien?"

Considerando el proceso mental por el que había pasado, no fui capaz de responder algo despreocupadamente "¿¿Qué?? ¿Qué quieres decir si estoy bien? Estoy bien. Espléndida. Brillante."

A veces soy idiota.

De todos modos, Victoria no pareció darse cuenta. "Es que últimamente estás muy distante"

"Sí, bueno…"

Desafortunadamente, me quedé sin nada más que decir después del "sí, bueno" porqué simplemente no quería seguir con un "verás, Snape es malvado, y soy la única que lo sabe, así que, naturalmente, le he estado vigilando por el bien de toda la escuela."

Victoria, gracias a dios, tampoco se dio cuenta de mi deseo interior. En vez de eso, cogió mi mano entre las suyas y la apretujó un poco, con cara de lástima "Echas de menos a Algernon, ¿verdad?"

Y entonces me di cuenta, y de hecho me sentí mucho mejor, que eso era totalmente plausible.

"Sí, sí" afirmé, afirmando vehementemente con la cabeza "Ya sabes, porque se ha ido, y yo estoy aquí, y realmente le echo de menos, porque es un hombre magnífico"

Victoria afirmó con la cabeza. "Sí, lo es." Volvió a darle un apretujón a mi mano, para después levantarse y sonreírme "Ten paciencia, Aur."

Sabes, cuando no está en plan obsesionada con el sexo, o disfruta de mis, al parecer, perpetuos bochornos, realmente la quiero.

Estaba pensando en eso mientras la veía dirigirse hacia la puerta, y por unos segundos me sobrevino el deseo de contarle lo que, exactamente, estaba pasando. De todos modos, odia a Snape, y soy su mejor amiga – ¿Por qué no me iba a creer?

Pero, por alguna razón, no pude hacerlo.

Supongo que no quiero meter a nadie más en todo esto.

Dios sabe que me está volviendo loca.

En el dormitorio.

1:11 PM

Bueno, a lo mejor, después de todo, no es malvado.

Quiero decir, sí, es terrible. Ayudar a Quién-tu-sabes a volver te hace, generalmente, una vergonzosa excusa de ser humano. Pero solo porque haya hecho unas cuantas elecciones de muy mala calidad, no significa, necesariamente, que su alma es totalmente negra y que no le queda ni el más mínimo resto de humanidad.

Si ese fuera el caso, los eventos que han pasado ahora, no deberían haberlo hecho.

Aunque quizás me esté volviendo loca otra vez. Dios sabe que ha sido muy raro. Estaba saliendo tranquilamente de la sala de profesores, y finalmente, acababa de acabar la última novela de Moira K. Mockridge (absolutamente excelente, por cierto), y me encontré con que Snape se dirigía directamente a mí, con un semblante muy enfadado.

"Auriga", dijo en tono muy seco, "tenemos que hablar."

Y antes de que tuviera siquiera oportunidad de responder, me cogió el brazo y empezó a conducirme bastante energéticamente, a los terrenos. Había estudiantes por todas partes, hablando y aparentemente, disfrutando del tiempo libre que tenían antes de las clases de la tarde. Yo no tenía la más mínima idea de porqué parecían disfrutar tanto – hacía mucho frío fuera, hasta tal punto que me podía ver la respiración y los dedos me pinchaban por cualquier cosa. Por supuesto, no llevaba puesta ni mi capa, pero no me sorprende que eso a Snape le importara absoluta y enteramente un comino.

Así pues, continuó andando, y no paró hasta que no encontró un pequeño rincón de los terrenos sin nadie, que estaba bloqueado por una hiedra muy espesa. Es, por supuesto, el segundo lugar más popular para morrease en Hogwarts (el primero es la Torre de Astronomía. Qué afortunada que soy.) Así que, naturalmente, empecé a intranquilizarme un poco.

Aunque, supongo, que no tanto como Marcus Flint y Tara Nott al ser atrapados por Snape.

"¡Fuera!" dijo bruscamente.

Se marcharon antes de que pudiera procesar debidamente lo perturbador que es ver cómo dos de tus estudiantes están, aparentemente, intentando comerse las bocas el uno al otro.

Snape observó cómo se marchaban durante unos momentos, antes de girarse y mirarme a mí.

Me planteé vagamente si quería secuestrarme para luego colgarme por las uñas del techo de las mazmorras.

"Bien," dijo, sonando más que imponente.

Sin querer me puse una de mis manos en mi boca y empecé a mordisquearme las uñas. Pensé que, después de todo, tenía que aprovechar nuestros últimos momentos juntas.

"Yo—" paró un segundo y me miró. "¿Qué estás haciendo?"

Me quité la mano de la boca instantáneamente. "Nada."

Me echó una mirada que claramente significaba que estaba poniendo en duda mi cordura – ¿algo que no sepamos ya? – antes de empezar otra vez su discurso.

"Primeramente – Sé que vas a precipitarte en tus ridículas conclusiones, Auriga, pero intenta contenerte esta vez."

Parpadeé. "Er."

Mi segundo impulso, ante el inevitable y completo desconcierto, fue negarlo – De todas formas, ¿de dónde, el muy gilipollas, sacaba que yo hacía eso?

Pero entonces recordé que él era, de hecho, malvado, y entonces pude mantenerme callada.

(¿Ves? Hice una-cosa-muy-no-ridícula, ¡muchísimas gracias!)

"Me importa poco la forma que elijas para destrozarte tu vida" me informó "Es tu decisión. Si te tirases de la Torre de Astronomía en alguna especie de impulso demente por amor, por supuesto que no te pararía." (En este punto estuve muy tentada de murmurar "Ostras, gracias", pero me refrené. Malvado, y todo eso.) "Ni siquiera me molestaría a hablarte de esto, y perder así mi tiempo, si no fuera por el hecho de que este asunto concierne… a otra… gente."

Entonces empecé a sospechar que no era la única que estaba loca.

Desafortunadamente, también empecé a sospechar que iba a morir de hipotermia.

"Asimismo–" paró y me echó otra mirada. Me encontré pensando que quería que parara de hacer eso; cuanto más rápido acabara su farfullo psicótico, más rápido podría entrar dentro. A cada segundo que pasaba, estaba más cerca de la muerte, pero eso no le parecía importar una mierda.

O, de todos modos, pensaba entonces.

"Estas temblando" observó, sonando un poco molesto por ese hecho.

"Sí" repliqué, incapaz de mantener algún nivel de irritación en mi tono. Un poco imprudente, sí, pero me estaba muriendo, ¡por el amor de dios! Creo que se me permitía un poco de insensatez. "La gente lo suele hacer cuando se queda atrapada afuera con un tiempo glacial y congelante, sin una capa."

Me entrecerró los ojos, y esbozó una sonrisa de suficiencia bastante desagradable. De veras, honestamente, pensaba que me iba a matar ahí mismo. Intenté reconfortarme a mi misma razonando que no intentaría cometer un homicidio tan descarado en medio de los terrenos de Hogwarts, con niños pequeños e influenciables, aunque nadie fuera exactamente capaz de vernos gracias a la hiedra. De todos modos, fue cortado pronto cuando cogió su capa, obviamente para coger su varita y matarme por mi insolencia. ¡Los transeúntes que se fueran a paseo! Iba a…

… sacarse su capa para ponérmela en los hombros.

"Oh, por Merlín, Auriga," dijo, intentando sonar enfadado, aunque por su comportamiento estuviera siendo más bien amable. "Si fueras más sensata, llevarías ropa más adecuada…"

Era consciente de que aquél era mi turno para contestarle algo agudo, pero estaba un poco alucinada por el hecho de que Snape había estado a punto de asesinarme, cuando entonces me dio su capa. En vez de eso, solo fui capaz de mirarle completamente en blanco.

"La quiero de vuelta, ya sabes." Me informó tras unos momentos, en su intento de sonar cruel y mordaz pero que no podía conseguirlo.

Afirmé con la cabeza débilmente, consumida por el hecho de que tenía entre los hombros la capa de un hombre malvado, y entonces me iluminé.

"Sí, bueno" dije, esbozando una sonrisa perversa. "Te lo devolveré, cuando me devuelvas mi camisa."

Parpadeó totalmente desconcertado. A mí, mientras tanto, me embargó la emoción de que por una vez las cosas habían dado un giro, y que yo, Auriga Sinistra, había hecho que él, Severus Snape, se sintiera como un idiota ¡¡y no viceversa!!

… y sí, me doy cuenta que poner nuestros nombres era un poco innecesario, pero da un efecto más glorioso, así que cállate.

Libreta.

"Y Bien." Dije, sonriendo – el ser la más lista, me había dado más poder. "¿Qué querías decirme?"

Hizo una sonrisa de suficiencia. "Nada que me concierna ya más, te lo aseguro."

Y entonces se giró y desapareció a través de los terrenos. Le seguí con la mirada, aun bastante nerviosa por el intercambio tan extraño que se había producido entre nosotros, mientras pasaba como un torbellino por el lado de Harry Potter y sus amigos, y empezó a molestarles por alguna cosa. Cogió un libro de las manos de Harry, y empezó a cojear hacia el castillo.

De veras. Fue bastante ridículo, incluso para él. Supongo que le dijo que no estaba permitido leer, o algo así.

Lo cual es una actitud para proyectar estupenda por parte de un profesor.

Así que aquí estoy, sentada y preguntándome qué demonios hay en la cabeza retorcida de Severus Snape. Porque, de acuerdo, es el estúpido esclavo de Quién-tu-ya-sabes. Pero me ha dado su capa. Eso no le hace del todo malo, ¿no?

Tampoco es que me importe, de veras.

Quiero decir, no es como si aun la llevara puesta.

Jaj!

Ja

… ja.

Sábado, 9 de noviembre de 1991

Dormitorio

1.12 PM

Oh dios mío.

De veras no puedo creerme esto. De veras que no puedo creerme que –

Oooh, el muy gilipollas. El muy absolutamente enfermo, retorcido, asqueroso, horrible, repugnante homicida.

Er, bueno.

Ya sabes lo que quiero decir.

Pero de veras. ¡Bajo ningún concepto intentas matar a Harry Potter! ¡Es casi un sacrilegio! Quiero decir… Dios mío.

Intentaré explicar las cosas racionalmente.

Hoy ha sido el primer partido de Quiddich de la temporada. Todo el mundo estaba muy entusiasmado, por supuesto, y yo, finalmente, me había quitado de la cabeza a Snape y sus planes maléficos por un rato. Después de todo, ya que ayer me pareció hasta humano, no creí que fuera capaz de hacer algo. Así que Victoria y yo nos dispusimos a bajar para ver el partido, esperando con todo el alma que ganaran los Gryffindor de goleada, para ver así el tic en el ojo de Snape.

(Por supuesto, fue idea de Victoria.)

Nos pusimos al lado de Snape (una parte imperativa de la idea antes mencionada de Victoria) y prometió ser bastante divertido. Y lo fue los primeros veinte minutos más o menos.

Cuando la escoba de Harry se volvió loca.

De veras – empezó a agitarse muy bruscamente, como si fuera un caballo temperamental que quisiera quitárselo de encima. Claro, todo el mundo en las gradas empezó a dejarse llevar por el pánico, y entre medio de todo ese caos me di cuenta de algo –

Snape estaba murmurando algo a sí mismo.

Me giré, tan despreocupadamente como pude, y descubrí que estaba mirando fijamente a Harry. Bueno, no hace falta ser un genio para darse cuenta cuál era el motivo del extraño y repentino comportamiento de la escoba.

Me dejé llevar por el pánico. Aunque, de veras, ¿se me puede culpar por eso? Quiero decir, la vida del chico estaba en mis manos – Tenía que hacer algo a Snape, y hacerlo rápido.

Y entonces empecé a divisar un plan sin casi ni pensármelo, que consistía en que – bueno, no puedes retraerme esto…

Recuerda que tenía que hacer algo para que Snape se distrajese tanto como para que perdiese la concentración, y aprovechando el estado de shock y distracción total en el que sumiría a Snape, Harry podría aterrizar sano y salvo.

Y realmente, no puedo pensar en una mejor manera de dejar a Severus Snape en estado de shock y distracción total, que mediante un beso.

Desde luego le daría ideas que no podría ni empezar a negar, cualquier excusa que le diera no sería válido. Probablemente se pasaría el resto de su larga y malvada vida pensando que estaba locamente enamorada de él. Pero era cuestión de vida o muerte, y simplemente tuve que quitar estos pensamientos de mi cabeza.

Así que lo hice. Y estaba a punto de inclinarme y cogerlo cuando de repente –

Estaba en llamas.

De veras me inquietó – hacía un momento estaba maldiciendo a Harry Potter, y ahora estaba chillando sorprendido porque había fuego en su ropa.

Harry pudo llegar a salvo al suelo, gracias a dios – y no solo eso, sino que también se las arregló para atrapar la Snitch.

En su boca.

A veces no puedo evitar pensar que el chico tiene algún tipo de habilidad sobrehumana.

Así que, gracias a dios, todo se arregló.

Y no tuve que besar a Snape.

Pero eso no cambia el hecho de que Snape intentara matar a Harry, y que, de alguna manera, dudo mucho que vaya a desistir solo porque en su primer intento casi es consumido por las llamas. Oh, no. Lo volverá a intentar…

A no ser que me enfrente a él.

Me he dado cuenta que tengo que hacerlo. Tengo que ir hasta él, y decirle que soy plenamente consciente de lo que quiere hacer, y que iré a Dumbledore sino para.

No hay tiempo que perder. No en una situación como esta.

Deséame suerte, Libreta. Voy a ir a las mazmorras en este mismo instante.

1.23 PM

Estoy yendo.

1.27 PM

De veras

1.32 PM

Vale. Sí. Me voy.

1.35 PM

Si nunca vuelvo a escribir aquí, será porqué me ha matado.

O posiblemente, porque estaré colgando de mis uñas del techo de las mazmorras.

1.40 PM

Me voy ahora.

1.41 PM

Lo prometo.