Disclaimer: Ninguno de los personajes de Naruto me pertenece.
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Hola todos ¿Cómo estan? Espero que realmente bien. Bueno yo acá de regreso con el capítulo 14 de "Últimos suspiros" que espero les guste... En fin, ya saben no quiero ser reiterativa ni aburrirlos con mi bla bla sin sentido (no es la intención) por lo que voy a tratar de ser breve a la hora de decirles gracias. Aunque siento que la palabra se queda corta, de verdad, gracias, por animarme ya sea leyendo mi humilde historia o haciéndome saber su opínión mediante reviews ¡Gracias! Espero que el capítulo les guste... Nos vemos y besitos.
Últimos suspiros
XIV
"Tentación y desbordes de emoción"
Había notado los últimos días que su mirada parecía completamente fijada a los labios de él, no podía evitarlo, aunque quisiera sus ojos siempre volvían al mismo lugar. Haciéndole olvidar a la joven rubia, en aquel instante, su decisión de fingir indiferencia en relación a sus sentimientos. Y es que era simplemente imposible pues a pesar de desviar su mirada al instante de percatarse lo que estaba haciendo, inmediatamente lo volvía a hacer. Sin remordimiento alguno.
Y aquella era la situación de aquel instante, mientras los tres se encontraban descansando de un arduo entrenamiento y dispuestos a almorzar, sus orbes azules se posaban en la boca del chico. Preguntándose por dentro, a que sabrían. Si serían dulces o secos. Y si serían tan sabrosos como aparentaban.
Entonces, una vez más, se hizo conciente de lo que estaba haciendo. Sintiendo de repente una extraña punzada de remordimiento al instante en que él se volteaba accidentalmente a verla, notando que una vez más Ino lo estaba observando.
Inmediatamente la rubia reaccionó, fingiendo su habitual enfado con respecto a él.
—¿Qué miras? —espetó recelosa. El Nara confundido arqueó las cejas.
—Yo no te estaba mirando —la chica rápidamente apartó la vergüenza y una vez más discutió, defendiendo su postura.
—Si lo estabas haciendo, y me molesta.
Finalmente el moreno rendido cedió, y dando un tendido suspiro de notorio fastidio se volteó. Ignorándola. Ino volvió a respirar, habiendo contenido el aliento ante el miedo de ser descubierta.
Chouji por su parte la observaba desde lejos, alternando por un instante a Shikamaru y posando una vez más sus pequeños ojos en su amiga. Examinando su extraño comportamiento. Por supuesto Ino no lo notó, seguía demasiado ensimismada como para notar que el castaño la contemplaba.
—¡Bien! Volvamos a entrenar —ordenó de repente ella, poniéndose de pié de un salto, contemplando a sus dos amigos en el suelo, intentando con el entrenamiento despejar su cabeza de pensamientos sobre Shikamaru.
—¿Qué? —bufó el Nara, dejándose caer contra la hierba—. Ino, acabamos de detenernos y ni siquiera almorzamos ¿Qué te sucede? Últimamente estás demasiado exaltada en relación a los entrenamientos, incluso para ti.
Ella arrugó la frente en señal de desapruebo en relación al comentario de él y apartando su flequillo del rostro volvió a hablar.
—Por supuesto que no, no tiene nada de malo entrenar.
—No, por supuesto —concedió con sarcasmo el moreno—. A menos que intentes matarte de cansancio exigiéndote de más.
—En eso estoy de acuerdo con Shikamaru, Ino —acotó Chouji quien se encontraba recostado al lado de su amigo con un paquete de patatas recién abierto. Por lo que no renunciaría con facilidad a comer.
—¡No me importa! Y tú Shikamaru, eres el peor. Se supone que eres un jounin ¿Cómo puedes seguir actuando de forma tan perezosa?
—No es tan difícil —replicó sonriendo, mientras sus almendrados ojos viajaban por el firmamento siguiendo el rastro de una nube furtiva que dejaba una blanca estela a su paso.
—¡No me refería a eso! Deberías entrenar más, tus misiones son más difíciles y es más peligroso para ti —él sonrió, así como lo hizo Chouji. A veces Ino solía hacer ese tipo de comentarios en relación a su salud y seguridad, indicando que se preocupada, sin embargo era demasiado orgullosa como para admitirla. Y ellos disfrutaban en demasía aprovechar esos pequeños deslices para fastidiarla.
—¿Te preocupa mi bienestar? —la cuestionó Shikamaru, extrañamente la reacción de ella no fue gritarle de inmediato sino permanecer en silencio por un segundo. Cuando Chouji levantó la mira pudo ver que las mejillas de ella estaban sonrojadas. Entonces ella contestó.
—Simplemente digo que deberías preocuparte tú por tu seguridad —dijo, haciendo hincapié en "tú". Escapándose obviamente de la pregunta original. Ninguno de los dos se sorprendió realmente, siempre solía hacer lo mismo.
—Como sea... eres realmente problemática —y sin decir más cerró los ojos. Permitiéndose descansar. En ese instante pudo oírla a ella bufar.
—¿No planean volver al entrenamiento?
Ambos chicos negaron con la cabeza, los dos con los ojos cerrados y la postura relajada. Recostados sobre la hierba.
—No, por ahora —contestó el Nara, ignorando los sonidos que provenían de su compañera. Después de todo Ino solía ser siempre así, y con el correr de los años había aprendido a soportar sus caprichos, aplacar sus explosiones de furia y tratarla con cautela.
Y como el moreno supuso, la chica rendida se dejó caer junto a ellos. Permaneciendo sentada con las piernas entrelazadas.
—Son un par de holgazanes, espero que no sea contagioso —murmuró recelosa. Tanto Chouji como Shikamaru rieron mas no replicaron.
Fue en ese instante en que Ino notó la risa de él, rara vez el Nara solía reír en voz alta y de aquella forma. Habitualmente se conformaba con una media sonrisa sarcástica o una leve curvatura de labios sincera. Sin embargo aquello era, en verdad, raro de observar. Y no pudo evitar sino comentar su pensamiento en voz alta.
—Te reíste... —su voz sonó extraña, incluso para ella misma. Las palabras escaparon de sus labios con notorio tinte de fascinación.
—¿Eh? —la contempló extrañado el Nara, abriendo los ojos y levantando a duras penas la cabeza para verla. Chouji permaneció con los ojos cerrados, fingiendo estar durmiendo.
La chica bajó la mirada, sorprendiéndose de sus propias palabras mas no replicó. Pensó en gritarle y apartar la atención del asunto con una nueva disputa. Como había estado haciendo los últimos días, sin embargo en aquella situación era absurdo. Y no lograría con ello más que llamar la atención de él, aún más.
—Es raro cuando te ríes así —comentó finalmente, decidida. Sin embargo la voz le sonó extrañamente suave.
—No entiendo —admitió el chico, encogiéndose de hombros.
—Siempre sueles dar una sonrisa sarcástica y o una ligera sonrisa, es raro oírte reír —aclaró finalmente, sintiéndose completamente avergonzada. A pesar de él ser su amigo y aquella ser una conversación no demasiado comprometedora. A excepción de su actitud, Ino no solía ser habitualmente observadora de sus amigos.
—Oh.
—Ya se que me dirás —dijo entonces ella irónicamente, con una sonrisa en los labios—, que es demasiado problemático y requiere mucho esfuerzo de tu parte.
El moreno volvió a reír e Ino lo miró con la expresión suavizada, aprovechando que los ojos de él se encontraban cerrados por la risa.
—Quizá —respondió finalmente. Mirando a su amiga una vez más. Ella sonrió.
—Eres increíble...
—Mira quien habla —fue todo lo que él dijo. Ino fingió sentirse ofendida y juguetonamente lo golpeó. Entonces su expresión ensombreció al surgirle una pregunta en su cabeza.
La rubia apartó cuidadosamente el cabello de su rostro y tras contemplar por un segundo a su amigo, bajó la mirada. Sintiendo en el silencio de aquel instante sólo el latido de su corazón. Cada vez más impetuoso y acelerado.
—Shika ¿Puedo hacerte una pregunta? —él inmediatamente se puso serio igual que ella y enderezó su postura, contemplándola cuidadosamente con la mirada.
—Supongo... —ella lo miró y luego miró al cielo, sólo una nube vagaba por sobre ellos. Llevándola en recuerdos a aquel día de su muerte.
—Si estuvieras por... morir —suspiró— ¿En quien pensarías antes de hacerlo?
El chico levantó la vista al firmamento meditando el asunto y tras una larga pausa, que a Ino se le antojó eterna, respondió. Con cierta solemnidad en su voz que la hizo sentir un extraño vuelco en su interior.
—Bueno, la verdad es que espero no tener que solucionar eso ahora —comentó, luego se volvió a ella—. No lo sé ¿En quien pensaste tú?
Inmediatamente se sintió atrapada, jamás hubiera querido que la conversación tomara aquella dirección. Sin embargo sabía que no tenía escapatoria.
—Bueno... en mis padres, por supuesto —explicó—, me sorprendí también pensando en la frente de marquesina —y al mencionar a Sakura una sonrisa se dibujó en sus labios, Shikamaru también sonrió, después de todo él siempre había sabido que tanto Ino como Sakura seguían siendo amigas, aunque de muy distinta manera—. Recordé a Asuma —y ante el nombre de su sensei una leve mueca de dolor se dibujó en el rostro de ambos—. En Chouji, obvio y por supuesto también en ti —confesó, finalmente. Aunque sabiendo que había disfrazado bien su incomodidad no pudo evitar vacilar al mencionarlo a él. Aunque el moreno no lo notó, en absoluto.
Él no dijo nada, se quedó allí en silencio contemplándola. Ino empezaba a impacientarse preguntándose, temiendo, que Shikamaru hubiera notado el temblar de su voz. Hubiera descubierto su secreto, aquel que ella se empeñaba en esconder a pesar de todo.
—Chouji y yo nos asustamos mucho cuando supimos de ti —admitió finalmente, con la expresión sombría. Por su voz Ino podía asegurar que le costaba decir aquellas palabras, no solo porque era algo difícil de decir, sino también porque evidentemente le parecía difícil manifestar algún tipo de sentimiento. Siempre había sido así.
Y por dentro no pudo evitar sentir una extraña calidez en el pecho, oír aquellas palabras de él era simplemente indescriptible. Confortante.
—Gracias —él frunció el ceño.
—¿Por qué?
—Por preocuparse por mí —el chico sonrió.
—Para eso son los amigos ¿No?
Entonces la sonrisa de ella rápidamente desapareció al sentir un vuelco de remordimiento, contrariedad y dolor en su interior. Intentó disimularlo sin éxito, por supuesto (y a pesar de todo) Shikamaru no se percató.
—Si, amigos —susurró en un dejo de nostalgia. Con un hilo de voz y la respiración atrapada en su garganta. Los sentimientos comenzaban a desbordársele sin saber ella como evitarlo.
Shikamaru distraído, también lo ignoró.
