Disclaimer: Rumiko Takahashi es la única dueña y creadora de el manga e anime de Inuyasha también como los personajes y todo respecto a ello. La historia le pertenece a FoxieFirefly que en Ingles se llama The many adventures of Sesshy and Yasha para que sepan y la busquen y si quieren la lean. Estoy algo triste y no se como animarme, ¿alguien puede ayudarme a no estar triste? Agradecería mucho sus ánimos y consejos. Bien no los atraso mas, espero les guste y les adelanto hay un nuevo personaje en la historia según Foxie es alguien que aparece en el anime y que de seguro lo reconocerán y que a los que no lo han visto creo que mejor ni se pongan a pensar. Ok los dejo leer.


Bienvenido extraño.

Sesshoumaru espero en su oficina mirando por la ventana a la ciudad. El tenía una reunión con un cliente a las 3 quien era el dueño de un negocio muy potencial para ellos que recientemente se mudo cerca de ellos. Enseguida el Daiyoukai tuvo sus sospechas por lo poco que el hablo por teléfono con el. El no podía quitar el pensamiento de eso pero el presintió que el hombre no era lo que el decía que era.

Beep.

-¿Sr. Saiga?-

-Si Malani.-

-Si cliente ha llegado señor. ¿Lo debería de enviar a usted?-

-Si mándalo a mi oficina.-Bueno el tenia una mente muy curiosa e iba a ser contestada y muy pronto de seguro. El tomo su asiento que estaba detrás de su asiento y espero. La puerta de su oficina se abrió revelando a su cliente. Un alto bien vestido y atractivo hombre camino a través de su oficina con un color verde pálido en los ojos y con un cabello largo oscuro.

-Hola, Sr. Saiga, es un placer conocerlo.- El dijo con una voz profunda hacienda rivalidad con la de Sesshoumaru.

Si muy sospechoso en realidad.

-El placer es mío. ¿Sr…?-

-Kenkon- El hombre respondió.

-Sr. Kenkon. - Sesshoumaru dijo formalmente. –Por favor tome asiento.-

Sr. Kenkon le echo un vistazo al estilo de la oficina tomando todo los aspectos de los detalles y diseños. La persona con la que estaba lidiando tenía un gusto exquisito.

-Entonces Sr. Kenkon vamos directo a los negocios ¿le parece?- Sesshoumaru sugirió tomando nota del como el hombre miraba su oficina. Ellos luego fueron directo a la discusión que negocios que andaban entre manos. La meta era unir la compañía del Sr. Kenkon con la compañía de el llamada Saiga. Ellos querían construir una fuerte relación entre negocios. Ellos fueron adentro y divagaron de lo que ellos consideraban beneficios que podrían ser compartidos. Sesshoumaru se encontró a si mismo impresionado con el sentido de los negocios del hombre. Muy fácilmente encajaba con el suyo. Y el hablaba muy bien de eso el mismo. El podría muy fácilmente caerle muy bien este hombre de no ser que sus instintos le advertían de algo en su cabeza.

-Bien Sr. Saiga yo debo decir que su propuesta aprueba muy bien y tentadoramente lo ultimo. Yo creo que seria bien para el bien de ambos unir fuerzas y crear un poderoso negocio.- Sr. Kenkon dijo muy entretenido.

-Por supuesto. Yo siento lo mismo. ¿Le gustaría algo de tomar?- Sesshoumaru ofreció caminando hacia su refrigerador agachándose un poco por una botella de vino blanco.

-Seguro. Me vendría bien uno. ¿No le importa que me ponga un poco cómodo o si?- El pregunto.

-Para nada. Con eso me refiero a que siéntete como en casa.-

Entonces Kenkon removió su blazer navy azul y lo dejo a un lado de la silla. Luego el aflojo su corbata y suspiro de alivio. – Discúlpeme pero realmente necesitaba un poco de alivio.-

- La verdad es que no es mala idea. Yo creo que me uniré a usted. - Sesshoumaru rio por lo bajo. El desato su cabello del lazo que tenia y lo movió un poco. El se quito su chaqueta y se quito completamente la corbata que estaba alrededor de su cuello. Era casi como que si fuera tiempo de dejarlo y tener su estilo casual el cual era bienvenido. -Toma.- El le dio el vaso a su cliente, ahora un compañero de negocios y tomo su asiento.

-Gracias.- el tomo un pequeño sorbo de la bebida y dejo que se asentara en su estomago. -Ahhh déjeme decirle que esto es un agradecimiento muy apreciado.-

-Hmm es un gran alivio en realidad.-

Un buen tiempo pasó entre los dos antes de que alguno de ellos empezara a hablar.

-Puede que yo sea muy atrevido…-

-Le importaría si…-

Ambos hombres accidentalmente empezaron a hablar al mismo tiempo y luego rieron

-Usted hable primero Sr. Saiga. Yo estoy seguro de que usted se esta preguntando lo mismo que yo.- Kenkon dijo.

-Si estoy seguro.- Sesshoumaru vertió su vino en un vaso tal como el estaba siendo cuidadosamente tomando en cuenta el estar frente a el. -Sr. Kenkon no piense que soy un maleducado por decir esto pero me parece que usted no es quien usted aparenta ser.-

-Si. Yo me pregunté lo mismo cuando entre aquí.- Los ojos verdes de Kenkon se entrecerraron.

El silencio se hizo presente entre los dos mientras que ellos pensaban en ello. Finalmente Sesshoumaru hizo el primer movimiento al alcanzar el primer botón de su camisa y lo desabrocho para enseñar su amuleto. Haciendo eso el tomo la forma tradicional de demonio con su armadura, kimono, mokomoko, las marcas y todo lo demás en su lugar. –esto es lo que realmente soy yo. Yo soy Sesshoumaru. Un Daiyoukai del occidente.-

Kenkon se detuvo curiosamente al principio ante el pero después se rio a carcajadas. –y yo pensé que era el de la sorpresa.- Kenkon metió la mano dentro de su camisa también y saco un amuleto similar. Su apariencia cambio drásticamente así como su largo cabello negro cambio a uno color lima verde con un estilo algo sacudido en diferentes direcciones. Sus mejillas y frente sacaron un color purpura con rayas en cada lugar. Y su cuerpo estaba vestido con una armadura tradicional de batalla. – yo soy Hoshiyomi. Yo soy un Daiyoukai de los demonios ninjas.-

Sesshoumaru le dio otra ojeada al demonio una vez mas luego el le dio la vuelta al escritorio para pararse en frente de el y sostener su mano. –Bienvenido.-

Hoshiyomi se levanto y tomo al hombre Daiyoukai de la muñeca. -Gracias.-

Entonces los dos demonios compartieron muchas historias sobre sus años pasados hace mucho tiempo. Tan pronto ellos empezaron a hablar entre ellos como que si fueran amigas de muchos años atrás. Esta era la primera vez que Sesshoumaru tuvo a alguien con el que tuvo la oportunidad de hablar que de alguna manera le entendía también. Ellos tenían mucho en común tanto que era aterrador. Antes de que se dieran cuenta, dos horas pasaron y ya era hora de irse.

-Bueno yo creo que debería de irme ya.- Hoshiyomi anuncio poniendo su amuleto de Nuevo en su lugar cerca de su cuello. -Sesshoumaru yo disfrute mucho de nuestra conversación. Fue muy acogedor sentir que tengo a alguien con quien hablar que es muy parecido a mí también.-

-Estoy de acuerdo. Pero no estoy listo para que te vayas aun.- Sesshoumaru tomo sus pertenencias asegurándose de poner su amuleto en su lugar como siempre. -¿te importaría acompañarme a mí y a mi compañero a cenar esta tarde?-

-Oh no, yo no debería. No quiero ser una carga para ti. Nosotros tan solo nos acabamos de conocer y…-

-Tonterías yo insisto.- Sesshoumaru rogo. –tu eres un respiro de aire fresco comparado con los cachorros endemoniados que tengo que convivir a diario.-

-¿Huh? ¿A que te refieres?-

-Yo te lo mostrare cuando llegues a mi casa.


Inuyasha le coloco los últimos toques a su famoso spaghetti de salchicha y le dio el visto bueno con sus labios. Este era el primer día que el se sentía totalmente recuperado y el planeaba arreglar un encuentro amoroso por todas las noches de pasión perdidas que no tenia de su hermano.

Un juego de llaves se escucho y fue señal de que Sesshoumaru había llegado. Inuyasha se puso tan excitado que se le echo encima a Sesshy tan pronto como el entro al apartamento y le agarro de los brazos y piernas con todo su cuerpo encima lloviéndole besos por toda su cara. -¡Sesshy! ¡Sesshy! ¡Sesshy! ¡Oh estoy tan feliz que ya estés en casa Sesshy!- Inuyasha le dio un jugoso beso en los labios a su hermano y empezó a mover sus caderas sugestivamente. -¿Adivina que Sesshy? Ya estoy mucho mejor. Así que tu y yo vamos a hacerlo toda la noche aun y si tu no puedes caminar derecho.-

Sesshoumaru soltó una pequeña risa a su hermano por toda esa energía en su saludo y enrolló sus brazos alrededor del hanyou para abrazarlo. El le dio un dulce beso profundo a su hermano haciéndolo gemir y rogando por más.

-¡Vamos Sesshy! Estoy tan caliente que apenas puedo soportarlo. Necesito que me lo hagan apropiadamente y tu eres el único que puede hacerlo.- El ronroneo.

-Hmm un que eso suena muy tentador pequeño hermano, me temo que nosotros tendremos que esperar un rato.-

Inuyasha parpadeo con incredulidad. – ¿Enserio estas rechazando todo esto?- el pregunto apuntando su trasero. -¿estas enfermo o algo? ¿Como puedes rechazar algo cuando puedes tener esto?- esta vez golpeo su trasero.

-Tenemos una visita Inuyasha.- Sesshoumaru dijo calmadamente pellizcando el botón suave de su hermano.

-¿Ah quien? ¿Donde?- Inuyasha miro a su alrededor y ahí fue cuando se dio cuenta de que el alto, cabello oscuro estaba de pie atrás de su hermano. Toda su cara sentía que su quemaba por la vergüenza. -Umm dime, ¿cuanto tiempo has estado aquí?-

-Lo bastante como para saber que quieres que te haga el amor apropiadamente.- Hoshiyomi musito.

La cara del joven hanyou se torno en un rojo profundo así como al mismo tiempo el hundía su cara en el cuello de su hermano. -¿Sesshy por que no me dijiste que nosotros tendríamos compañía?-

-Por que Yasha, tu decidiste saltar hacia mi tan pronto como yo abrí la puerta y yo no pude resistirme tocarte y tenerte así en mi. Además,- El se acerco al oído de Inuyasha muy seductoramente. – Yo planeo hacerte el amor a ti una vez que terminemos de entretener a nuestro invitado.- el murmuró en su oído causándole al chico un escalofrió que le llego hasta su miembro adolorido.

-Ahora, ¿tu crees que puedes comportarte como un buen cachorrito hasta entonces?-

Inuyasha asintió con la cabeza, salto poniendo sus pies en el suelo y luego fue a la cocina para arreglar los platos y poner otro lugar extra en la mesa para el visitante.

-Sesshoumaru dime. ¿Acaso anteriormente mencionaste que su nombre es Inuyasha?- Hoshiyomi pregunto cuidadosamente.

-Si. ¿Por que lo preguntas?-

-Bueno tan solo digamos que si este es el mismo Inuyasha del que te estoy hablando, entonces creo que nosotros tenemos un poco de historia.-

Un profundo gruñido se escucho por parte de Sesshoumaru por el argumento. Hoshiyomi escucho la advertencia y rápidamente corrigió lo que acababa de decirte. -¡No, no! Yo no quise decir en esa manera mi amigo. Nosotros batallamos en contra en el pasado.-

-De acuerdo chicos la comida esta lista.- Inuyasha dijo y al mismo tiempo fue a traer al hombre y sentarlo en la mesa. El sirvió a cada uno de ellos un plato lleno de spaghetti y tostadas con mantequilla de ajo. Los tres comieron juntos en silencio disfrutando de la comida.

-Inuyasha tengo que decir que tienes un don para preparar alimentos. Estos aromas seductores. ¿Como se llama esto? - Hoshiyomi preguntó poniendo otro bocado dentro de su boca.

-Se llama spaghetti. Caray ¿acaso tú eres de la edad de piedra o qué? - Inuyasha dijo algo confundido tomando un bocado de pan tostado.

-Bueno se podría decir eso. En realidad Inuyasha creo que ambos somos de la Edad de Piedra como tú dices.-

Inuyasha se atragantó con su bebida y golpeo contra su pecho. -¿Perdón? -

Hoshiyomi quitó el amuleto y tomó la misma transformación que había tenido en la oficina de Sesshoumaru. Los ojos de Inuyasha casi se movieron para formar la parte de atrás de la cabeza de Inuyasha al darse cuenta de quién estaba sentado en el comedor de su casa. -OH MALDICION A UN LADO - saltó de la mesa dirigiéndose directamente a la habitación por su Tetsaiga pero fue agarrado de la nuca de su cuello por Sesshoumaru.

-Sesshoumaru déjame ir! Este tipo está loco! Trató de tragar a toda la tierra en el infierno! Y él... –

-lo sé Inuyasha. Me dijo todo lo que había hecho en el pasado. No tengo ninguna razón para no confiar en él.- Dijo Sesshoumaru.

-Oh ... Umm ok .- Después de ver que el muchacho se había calmado, Sesshoumaru lo coloca de nuevo en su asiento y le dio unas palmaditas en la cabeza como un buen chico.

Hoshiyomi miró entre los hermanos y preguntó con curiosidad. -Sesshoumaru ¿es él... uno de los cachorros diabólicos de los que me comentaste antes? –

Inuyasha le envió una mirada llena de dagas llenas de maldad a su hermano, que tan solo el le lanzó un beso de nuevo. -Sí, él es sólo uno de ellos. El otro es...

-Knock. Knock. Knock.

Los tres demonios miraron hacia la puerta y luego uno al otro. -Hmm ¿me pregunto quién demonios podría ser -? Inuyasha masculló entre dientes.

Knock. Knock. Knock.

Sesshoumaru miró hacia Inuyasha y Sesshoumaru miró a Inuyasha de nuevo.

Knock. Knock. Knock.

-Bien ¿no vas a contestar la maldita puerta? - Inuyasha resopló.

-¿Acaso me veo como el servicio de casa para ti? - Sesshoumaru dijo tranquilamente.

-Bueno, yo no voy a contestar.-

-Tampoco yo -

-Bien entonces el que está en la puerta es una mierda con poca suerte porque yo no me levantaré.-

-Muy desafortunado por eso de hecho.-

Hoshiyomi miró hacia los hermanos discutiendo y suspiró. Empujando el silla hacia atrás se levantó para contestar a la puerta el mismo. Cuando lo abrió el corazón le dio un vuelco. Permaneciendo en el otro lado de la puerta estaba esa encantadora criatura angelical con el pelo largo negro y unos hermosos ojos azules. Él se quedó atónito y sin palabras ante la belleza de la persona.

-Caray era hora ya que alguien abriera la maldita puerta... ¿Eh? - Kouga levantó la vista con un par de ojos verdes y se asombró por la apariencia de la persona. Whoa, ¡qué demonios! ¿Tú eres otro demonio? -

- ¿Kouga? - Ambos hermanos finalmente se levantaron para saludar a su invitado.

-¿Qué estás haciendo aquí? - preguntó Inuyasha.

-Es domingo chucho. Sabía que ibas a cocinar realmente. Y, - Él cambió sus ojos de nuevo a el tranquilo hombre que estaba de pie delante de él. -¿Quién diablos es este tipo? -

-Oh, perdón el nombre de este tipo es Hoshiyomi. Hoshiyomi este es mi mejor amigo Kouga. -Inuyasha dijo eso solo por educación.

-¿Acaso dijiste Kouga? Es un nombre muy bonito para alguien tan fascinante como lo eres tu.- Hoshiyomi sonrió con una mirada depredadora en su rostro.

-Eh ¿de qué demonios este tipo hablando -? Kouga se enfocó en el hermano de Inuyasha con curiosidad.

-El infierno si lo supiera. -Inuyasha respondió.

Una risa pequeña llamó la atención de Kouga. -Perdóname. Tal vez debería haber sido más claro.- El Daiyoukai ninja tomó la mano de Kouga y puso un beso en la parte de atrás de su mano.

Toda la cara del lobo se ruborizó a un matiz interesante de rojo rosado.
-Umm... yo... Uhhh.-

-¡Oh, hombre! Ewww alguien realmente le gusta Kouga. Uf eso es enfermo. Eww desagradable - . -Inuyasha metió un dedo por la garganta produciendo un sonido de náuseas.

-Yo creo que es dulce. - Sesshoumaru bromeó.

-¡Qué asco y tu lo harías! Tú tienes gustos de cosas extrañas como eso.-

-Eso no es lo único que me gusta en lo que se dice extraño como tú dices Inuyasha.- Sesshoumaru dijo en voz baja cerca de la oreja del hanyou. -¿Kouga crees que puedas entretener a nuestro visitante por un tiempo? Yo e Inuyasha necesitamos... hablar.- Él pellizcó el trasero de Inuyasha haciéndole gemir. Lanzó un guiño hacia Hoshiyomi que a su vez le envió su propio guiño. Y la pareja salió de la sala de estar para encontrar su propia fuente de entretenimiento.

-Umm seguro... Yo puedo entretenerlo... o sea ya sabes hablar con él y esas cosas. No el otro tipo de entretener.- Él tartamudeó todo sus palabras, sin darse cuenta de que los dos inus ya los habían dejado solos.

-No te preocupes joven hermoso. Lo único que vamos a hacer es hablar. Estoy bastante interesado en aprender más acerca de ti.- Hoshiyomi condujo a Kouga al sofá sin soltar la mano de su propia.

-Umm ¿crees que puedas soltar mi mano -? Kouga preguntó.

Hoshiyomi levantó una ceja verde delgada. -No, no puedo. Al parecer, mis manos han ganado una mente propia y quieren seguir manteniendo tu piel suave en medio de ellas.-

Las mejillas de Kouga enrojecieron a un hermoso color rojo. Hoshiyomi pensó que era la cosa más adorable que había visto jamás. Sí, él estaba muy interesado por conocer a este cachorro lobo.


-Awww Ses... Sí, Sí, Sí... más duro... Uhhh... por favor, más rápido... Siiiii mierdaa... Ugh maldición. ¡Se siente tan bien! -

-Cállate Inuyasha o quieres que nos escuchen.- Sesshoumaru empujó dentro y fuera penetrando profundamente en el punto dulce de Inuyasha.

-Ohhh Sesshy no puedo... Uhhhh yo no lo puedo evitar... Awww... Se siente tan bien. Me encanta... me encanta... Por favor... Más -. Inuyasha gimió arañando a lo largo de toda la espalda de Sesshoumaru.

Los arañazos bombearon sangre a Sesshoumaru y levantó las piernas del hanyou sobre sus hombros dándole exactamente lo que pidió. El se hundio más y más tirando de la punta para penetrar dentro de el poco a poco. Fue una tortura, pero así fue como él quería que fuera.

-Awww... Siiiii Sesshy por favor... Házmelo carajo... Uhhh... maldita sea me encanta... esta mierda - Inuyasha envolvió su piernas alrededor del cuello de a Sesshoumaru haciendo que este estuviera mas cerca de él hasta que los labios de ambos pudieran rosarse. Inuyasha precipitó su lengua alrededor de la boca de Sesshoumaru explorando cada inmersión y curva. Él sabía muy dulce tal y como lo es la miel.

-Vamos Yasha dime lo que quieres.- Sesshoumaru susurró contra su boca aumentaba el ritmo. -Dile a tu hermano lo que quiere que él haga a este delicioso cuerpo.-

-Sesshyyyyyyy... OHHH MALDICIÓN... carajo Házmelo carajo Házmelo... ¡maldita sea! -

-¿Tu quieres que te lo haga Inuyasha? - El ritmo aumentaba más y más.

-Duro... Awwww... ¡Maldita sea más rápido ... uhhhhhhh ... Tócame Sesshy! -
Sesshoumaru tomó miembro Inuyasha? entre sus manos y él bombeo a su ritmo.

-Di mi nombre Inuyasha. Quiero escucharte rogando por ello.- Él apriete del miembro del chico fue mas fuerte y lo hizo gritar.

-Por favor ... ... AWWW mierdaaaaaaaa ... Sesshoumaru ... cógeme ... a mi ... yo ... lo quiero ... quiero que ... ¡Ohhhh Sesshy..! -

-¡Vamos! ¡Ven por mi bebé! -

-yo soy-yo-soy-soy... Awwww SESSHOUMARUUUUUU... -

-INUYASHA... Uhhhhhh-

Inuyasha arqueó derramando su liberación en todo el pecho de su hermano y llevando la espalda contra la cama aliviado. Sesshoumaru libero hasta el último de su esperma dentro de Inuyasha. Él se desplomó sobre el cuerpo de su amor jadeando.

-Eso fue... ... grandioso Inuyasha.- masculló entre dientes y entre cada respiración.

-Hmmm-Sesshoumaru estaba demasiado lejos como para decir algo.

-¿Crees que nos escucharon Sesshy? -
Sesshoumaru asintió con la cabeza sonriendo. -Estoy seguro de que lo hicieron.-


Inuyasha salió de la habitación vestido con su bata de baño en busca de las dos personas que dejaron en la habitación. Pero se sorprendió cuando vio que ninguno de los demonios estaba allí. Miró en su mesa de la sala y vio una nota dejada allí. El fue a recogerla y el empezó a leer. Después de leer lo que decía el gimió para sus adentros y suspiró.

-¿Qué sucede Inuyasha -? Sesshoumaru preguntó abrazando a su amor por la espalda.

-Echa un vistazo.- Él mostró la nota a Sesshoumaru. El Daiyoukai leyó cuidadosamente el contenido y se echó a reír. -Parece que Hoshiyomi está interesado en tu mejor amigo.-

-Eww eso es tan asqueroso. ¿Por qué querría alguien a ese lobo cobarde? -

Sesshoumaru se encogió de hombros perezosamente.- Hmmm. ¿Probablemente alguien que siente por él lo que yo siento por ti? -


Kouga se acercó a su puerta de la cabina seguido de cerca por Hoshiyomi. -Umm, gracias por llevarme esta noche Hoshiyomi. Yo me divertí.- Él sonrojó provoco que el echara la cabeza hacia abajo.

El Daiyoukai utilizo la punta de sus dedos para levantar la cabeza de Kouga por la barbilla, haciendo que el lo miro directamente hacia sus ojos. -Créeme el placer fue todo mío.-

El corazón de Kouga comenzó a latir más rápidamente mientras Hoshiyomi acortó la distancia entre ellos para colocar un dulce beso en su frente. Kouga libero un profundo suspiro sin darse cuenta de que lo había estado conteniendo. Él miró a los brillantes ojos verdes sonrientes y se sonrojó aún más calentándolo. -Bien creo que esto es uhhh ya sabes ¿un adiós? - Las palabras fueron más una pregunta.

-No. No un adiós. Más como un buenas noches.- Hoshiyomi coloco un beso más en la mejilla de Kouga y se volvió para irse. -Nos veremos otra vez Kouga.- Él hizo un gesto de despedida, esperó hasta que Kouga entrara a su casa y se marchó.

Kouga cerró la puerta y se deslizo hacia abajo en la parte posterior de la puerta hasta golpear el suelo. Él levantó su mano para tocar la mejilla y sonrió. El roce de los labios de el Daiyoukai todavía temblaban en su cara por tal sensación y el Daiyoukai sigue sintiendo un hormigueo en la cara. Sintió una sensación de calor creciente en el estómago por la expectativa que sentía al saber que volvería a ver al hombre guapo mayor de nuevo.

Continuara...