Los personajes son de SM y la historia es mía. Disfrútenla y dejen un review, siempre son bienvenidos.

Capítulo 14

No sabía que hacer realmente con la información que tenía en sus manos. Aunque para ser sinceros, no tenía nada. De lo único que estaba seguro era del escondite de Irina, nada más.

Estaba nerviosos y ansioso. No sabía cómo reaccionar a que ella no confiara realmente en el como para decirle su plan. Le había mostrado su escondite, pero no había mencionado nada del supuesto plan de venganza hacia su progenitor.

"Que estas tramando Irina?"

Mientras reflexionaba en camino a su departamento, no se fijó de la figura que le esperaba justo a la entrada de su edificio. La reconocería en donde sea. Ella siempre había sido su soporte y apoyo –aparte del de sus abuelos, claro está- en los malos momentos que vivió en el pasado. Siempre podía confiar en ella. Era su mejor amiga, según sus palabras.

Tenía tiempo que no la veía, pero ella seguía siendo la tía más hermosa -de las dos que tenía- y sincera que pudiera pedir. Se sorprendió un poco de verla esperándole, pues eran días laborales y mañana ambos debían levantarse temprano, sin contar con que Kate no vivía a la vuelta de la esquina de su departamento.

-Kate- dijo entusiasmado cuando llego a lado de la rubia –No te esperaba, porque no me avisaste?- le pregunto envolviéndola en un fuerte abrazo –que siempre lo reconfortaba- antes de hacer que pasara dentro del edificio.

-Sobrino, siempre es bueno verte- le dijo dándole una media sonrisa. Algo en ese gesto previno a Estefan, eso siempre traía malos augurios –Tengo que hablar algo muy serio contigo- le menciono viéndolo seria y directo a los ojos.

Estefan asintió en respuesta a Kate y ambos se adentraron al ascensor hasta subir a su piso. Cuando entraron al departamento, Estefan le pidió tomara asiento mientras iba por unas bebidas. Una vez de regreso, el chico tomo un gran sorbo de su bebida, la dejo en la mesita enfrente de él y se volteó a la rubia, cuya mirada estaba centrada en sus manos.

Parecía que habían pasado horas, pero realmente habían sido un par de minutos. La tensión que desprendía Kate del cuerpo se podía cortar de lo tenso que se sentía el ambiente.

-Tengo que decirte algo muy serio. Espero que me dejes terminar antes de hacer alguna pregunta- le pidió al chico frente a ella. Cuando Estefan asintió a la petición de Kate, ella continuo con lo que había ido a hablar –Hoy me entere de ciertas cosas que te involucran, y mucho- Kate estaba seriamente nerviosa por lo que tenía que decir le a su sobrino –Es sobre tu padre biológico- dijo tomando el valor de levantar el rostro y observar a su sobrino al rostro, el cual estaba serio y con los ojos abiertos asombrado.

Algo que molestaba a Estefan, era que siempre que trataba de sacar en una plática el tema de su padre biológico, su madre lo mirara como queriendo que se callara y no volviera a sacar el tema a colación. El siempre trato de investigar sobre Edward Cullen sin que su madre se diera cuenta, así que les preguntaba a sus abuelos y tías si habían conocido a su padre. Soñaba con conocerlo y que le dijera que siempre lo estuvo buscando a él y a su madre. Pero eso nunca paso y nunca pasaría. Tuvo que conformarse con que Kate le dijera el nombre de su progenitor, ya que nadie parecía dispuesto a decirle nada. Cuando Tanya se enteró, se enfadó demasiado con Kate que hasta le agredió y ella no volvió a visitarle en su casa, en Seattle, sino que tenía que viajar a Canadá para visitar a su familia.

Ahora que tenía 19 años y trataba de entender las negativas de su madre a que conociera a su padre, no veía la necesidad de establecer una relación con el o con su familia, si no lo había hecho en el pasado, ahora ya no importaba.

-No quiero hablar de eso Kate. Sabes que, desde que tengo edad suficiente para entender, deje de insistir a mi madre o a ustedes de que me hablaran de él- exhalo y continuo –si él no me busco todos estos años, sabiendo de mi existencia, qué diferencia hay en que lo haga ahora- dijo mirando a la rubia enfrente de él.

-Estefan, tiene mucha diferencia- le dijo poniéndose de pie exasperada por las palabras de su sobrino –Estefan- le dijo ahora viéndolo a la cara –Tu madre nos mintió todos estos años, al igual que Irina. Fueron cómplices en la mentira más grande del planeta- le dijo seria y con toda la seguridad que su metro sesenta le permitía a su cuerpo –Tu padre realmente te quiso, y tu madre te mintió al igual que a nosotros todos estos años diciéndonos que se había desentendió de ti- le dijo la rubia.

El chico frente a ella estaba mudo y en shock. Porque ahora que había encontrado un pedacito de felicidad venían a suceder estas revelaciones. Él no quería seguir con esta plática. Porque Kate le hacía esto justo ahora, porque no simplemente lo dejaban vivir su vida lejos de todos estos enredos. Suficiente tenía con la presencia de Irina, como para que Kate le venga a decir que su padre quería conocerlo. Estaba tan confundido, no quería creer en las palabras de Kate, lo cual significaba que su madre le había mentido todo este tiempo y él no sabía porque motivo lo había engañado toda su vida. Ella que había sido espectadora del dolor que le causaba que sus compañeros se burlaran de él al no tener con quien ir a la celebración del día del padre. Ella que había presenciado el sufrimiento que le causo el que le dijera que su padre no lo quería y que prefirió huir y dejarla con toda la responsabilidad. Todo estaba tan confuso.

-Porque me dices esto ahora?- le dijo a la rubia encarándola con la mirada cargada de lágrimas –que estaba conteniendo- que no dejaría caer, no por alguien que no valía la pena –Quién te dijo a ti que él no estaba mintiendo. Qué tal que lo que él te dijo no es verdad y tú le creíste. Dime cómo es que te convenció. También se acostó contigo…- las palabras de Estefan se quedaron en el viento cuando el sonido de una bofetada se escuchó en el aire.

Kate no podía soportar muchas cosas, y una de ellas era que su sobrino le dijera cualquiera, sin siquiera escuchar toda la maldita historia.

-Tú no sabes lo que tuve que sufrir junto a tu madre e Irina. Yo conocí a tu padre antes de siquiera ser engendrado y nunca –escúchame bien- nunca tuve sentimientos por él, ni los tendré. Él fue mi amigo y lo seguirá siendo hasta el día en que me muera. Ahora quiero que escuches lo que estoy a punto de contarte antes de que siquiera saques conclusiones estúpidas, me entendiste- le dijo viéndolo directamente a los ojos y apuntándolo con el dedo. En ese momento Estefan se sobaba la mejilla y simplemente asintió sin poderse negar a la petición de Kate.

Así, Kate le conto toda la historia, desde que su madre –de Estefan- les había presentado a Edward en casa como su novio; como Tanya cambio después de la fiesta de Jessica; el cómo Irina empezó a llegar drogada y borracha de las fiestas a las que iba con su novio –James-; le conto de la terrible noche –de la cual Estefan no sabía nada- en la que había sido ultrajada por James y sus amigos; como su padre fue internado por culpa de Tanya e Irina por una sobredosis y un asalto sexual. Le conto todo; todas y cada una de las cosas que sucedieron por culpa de Tanya e Irina y como habían terminado las cosas.

Le conto que cuando había despertado, no recordaba mucho de lo que había sucedido y que así tuvo que notificar a las autoridades de lo que le había sucedido. No supo cuánto tiempo paso desde que había empezado a contarle toda la historia del porque creía en Edward. Ella creía fervientemente en la palabra del cobrizo; él no tenía nada que perder al mentirle y tratar de acercarse a Estefan; en cambio ella si tenía mucho que perder, empezando por el cariño de su sobrino y su cercanía.

-Ahora entiendes- le dijo mientras se acercaba al chico que había quedado en shock –Ahora entiendes porque le creo a tu padre. Tanya e Irina siempre fueron mentirosas y manipuladoras. Nunca supieron cuando parar en su mundo de excesos. Nosotros siempre quisimos apartarte de su lado, pero nos manipularon haciéndonos creer que ella te necesitaba para sanar las heridas que le había hecho Edward. Pero eso fue mentira, Edward era y es un caballero, nunca podría haber herido a tu madre; él siempre la consintió y le dio todo lo que ella pedía porque él la amaba. Amaba la fantasía que Tanya había creado para ellos. Tu madre siempre supo cómo manipular a las personas para hacer lo que ella quería y tu padre solo fue su marioneta para poder llegar a su meta. Ella siempre fue ambiciosa y codiciaba lo que tenían los demás, algo que nosotras no podíamos tener en ese momento- Le dijo poniendo ambas manos sobre los hombros de su sobrino y mirándolo a la cara le mostro con la mirada que todo estaría bien. Le dijo que no temiera y que todo iría mejor de lo que esperaba. Ella trataba de transmitirle paz, antes de darle la noticia –Él quiere conocerte. Me lo dijo esta mañana que hable con él. El realmente te amo y te espero Estefan. Quiere estar cerca de ti y aprovechar el tiempo que le queda de vida junto a ti- le dijo tocando la mejilla del joven.

Ninguno se esperó la repuesta del joven, la lágrima que recorrió la mejilla de aquel chico era una señal de lo que se avecinaba.

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A lo lejos se escuchó el sonido de un relámpago que prometía ser catastrófico.

Una fuerte tormenta se aproximaba a la ciudad.

Se presagiaban desastres y dolor con el sonido de la naturaleza.

Todo siempre está tranquilo hasta que se avecina la tormenta.

Y en este caso, no había ninguna excepción.

Nadie se iba a salvar.