῀"La chica que admite y se confiesa." ῀
Inuyasha escupía el jugo tras escuchar lo que le decía su medio hermano, no podía creer que fue capaz de decirle esas cosas a su "prometida", ¿tener un hijo? Eso sí que era ir apresurado y más que, no se lo imaginaba a estos juntos y ni siquiera como padres…Sesshomaru seguía enojado por la forma que se reía el idiota.
— Vaya, te apuraste mucho Sesshomaru—decía Kikyo al reírse un poco. — ¿Ella también quiere tener un hijo?
—No lo sé. —respondió con voz serena.
Kikyo e Inuyasha se quedaron con la boca abierta (de manera chibi) porque no sabía lo que pensaba su novia respecto a tener hijos, cuando vieron que Sesshomaru se distanciaba, ellos comenzaron a pensar sobre esos temas…Porque sería un gran paso para ambos.
El muchacho quería hablar de alguna forma con Kikyo, pero prefería preguntárselo después de la boda. Hasta el dudaba de su elección hacia su amiga de la infancia, pero a la vez, el cree que fue lo correcto; dejando a Kagome de lado, por Kikyo. Suspira y la vuelve a mirar mostrando esa mirada melancólica. —K-Kikyo. —la llamo captando su atención.
— ¿Qué ocurre amor? —pregunto con una sonrisa.
—T-Te amo. —respondió sonrojado.
—Yo también te amo, Inuyasha. —decía ella al besarle en su mejilla derecha y se retira de su habitación, dejando a un muchacho completamente ruborizado e tocándose su mejilla.
En el living , Sango y Miroku se quedaban hablando con la futura esposa de Sesshomaru, ella se reía con ellos, a pesar que ni siquiera se creían el matrimonio de estos dos…Para esta pareja, la relación de jefe y secretaria no se relacionaba de un día para el otro, Miroku, cree que todo esto es un sueño.
Y Sango, solo quiere ver feliz a Kagome depende de la persona, como era el hijo de su jefe, también se le hacía complicado por el hecho, de que ambos se llevaban mal…O más bien, Kagome siempre vivía quejándose de hijo mayor de Inu Taisho.
— ¿Estas segura que te casaras con él? —interrogo la castaña al verla fijamente a los ojos.
—S-Si—se ponía nerviosa la de azabache — ¿Por qué me preguntas eso?
—Porque cuesta imaginarlo, Kagome. —Contestaba Miroku estando de brazos cruzados, —Creíamos que Bankotsu o Inuyasha estarían contigo.
—Lo sé, pero no quiero volver al pasado. —Contradijo al inclinar la cabeza, —Ambos siempre y serán parte de mi vida, pero como amigos.
—Lo entendemos, pero dame una explicación mas concreta. —sugirió Sango frunciendo el ceño y quedándose de brazos cruzados, estos dos querían algún motivo por la cual no quería estar con uno de los dos nombrados.
—Bueno…—dijo al hacer una mueca, —Son muy simples los motivos.
— ¿Cuáles? —interrogo Miroku.
—Bankotsu, ya no lo amo porque el rompió mi relación de Inuyasha…—admitió y suspiro como si estuviera hartada de estas cosas, —Y Inuyasha, me dejo para estar con Kikyo.
—Está bien… ¿Y Sesshomaru? —le preguntaron al unísono.
—M-Me enamore de Sesshomaru—admitió al sentir algo cálido en su interior. —Y sí, quiero casarme con él. — Después de lo que dijo, Kagome Higurashi se levantó del sillón para salir a tomar aire fresco.
Sintió que alguien apoyaba su mano en el hombro, ella dio media vuelta y recibió un beso en sus labios por parte de su ex, mientras que otra persona los espiaba desde el balcón: maldiciendo profundamente a ese joven.
—…Bankotsu—susurro al separarse y llevándose sus dedos hacia sus labios. El pelinegro sonreía de manera victoriosa, al fin lo logro, quería recuperarla…Él quería ser quien se case con ella.
—Estoy sospechando de tu relación con tu jefecito. —le decía este al abrazarla con fuerza. —Quiero recuperarte, Kagome Higurashi. —aclaraba dándole un ramo de flores amarillas.
—…Bankotsu…Yo.
El pelinegro le tapaba su boca con otro beso. Y el otro que los espiaba, había roto su copa de vino puro. Después de todo lo que trato en hacer Bankotsu para reconquistarla, hablando sobre su pasado con ella, prepararle el desayuno, abrazarla, regalarle peluches con la palabra "Te amo"…Se lo expresaba de muchas maneras pero hubo algo que lo dejo perplejo.
—…—ella sin decirle nada le dio una bofetada en su mejilla izquierda, este no entendía nada.
— ¿Qué ocurre amor? —pregunto al llevarse su mano hacia su mejilla.
—…No me digas amor. —contradijo con voz fría. —…Lo nuestro termino hace mucho, Bankotsu.
—K-Kagome…
—Te amé, eso lo admito. Pero tú rompiste mi relación con Inuyasha. —dijo al retroceder.
—…Pero…Yo quería casarme contigo. —dijo al abrir una cajita roja mostrando un anillo que llevaba un diamante de color purpura. Ella se quedó paralizada por un momento, fue como si la historia de su pasado volvía a repetirse.
—…Bankotsu…Yo… —tomo una pausa para cerrar esa cajita. —Ya no te amo. —decía al darle la espalda, al principio la ponía triste, porque se esperaba más cosas de él. Pero la historia se repetía para ella y eso no quería. Sus labios temblaban un poco, se contenía las lágrimas porque lo que tenía que decir era su mayor confesión, porque esto le ardía mucho en su garganta de tanto guardárselo desde que estuvo descubriendo las reacciones y los actos del otro. Estaba decidida.
Todos las parejas presentes como, Inuyasha y Kikyo, Sango y Miroku, se habían quedado quietos y escuchando con atención a las palabras de aquella mujer, por suerte, la dueña de la casa, el abuelo y el hermano, no se encontraban en la casa…Ya que, se encargaron de buscar las decoraciones para la boda.
—Entonces… ¿A quién amas? —interrogo desafiando a su ex novia.
—…Sesshomaru Taisho. —Respondió estando colorada, —… ¡Yo me enamore de S-Sesshomaru Taisho!
Parecía que todo se detuvo, como que lo único que se escuchaba era las hojas de los árboles que se movían lentamente por el viento, Bankotsu había inclinado la cabeza, levantándose sin ni siquiera dirigirle la mirada a ella…Porque ella tenía razón. Acepto su rechazo.
—Lo siento pero eso es lo que siento, Bankotsu. —aclaraba Higurashi al apoyar su mano en el hombro.
—…Esta bien.
El pelinegro se retiró del territorio Higurashi, eso sí, llevándose una gran lección que no debe volver a hacer esas cosas…El solo la quería porque alguien más la tiene.
— ¿Crees que volverá? —preguntaba la castaña a su amiga.
—Obviamente sí, pero como amigo. —respondió cortante.
Desde el balcón, el de cabellos plateados se quedó anonadado al escuchar esa confesión. Suspiro nervioso cuando se presentaba para mirarse ante un espejo, —…Que hice—murmuro por lo bajo. —Aún tengo el descaro de mirarme al espejo…
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Ya faltaban tres días para la gran boda, todos los invitados estaban apresurados para ir a buscar sus trajes y otras sus vestidos como ir acompañadas de la novia…Nada podía arruinar esto.
El hijo mayor de Inu Taisho, caminaba de un lado a otro de la habitación que compartía con su secretaria, él tenía un traje parecido al smoking blanco que tenía preparado para utilizar, pero este traje era una combinación de gris y blanco.
— ¿Nervioso? —le preguntaba Inuyasha, quien se acomodaba su corbata roja.
—N-No. —contesto frio y serio, aunque en el fondo era todo lo contrario.
—Sesshomaru, no te pongas nervioso, si tú también la amas de verdad—decía Kikyo al sonreír de lado, —Nunca dudes de lo que sientes.
—…Esta bien.
— ¿Interrumpo algo? —intervenía Inu Taisho al entrar como si nada.
— ¡Padre! —reaccionaron perplejos al ver que su padre había llegado a la mansión Higurashi.
—Vamos hijo, tu futura esposa te espera…—decía mostrando una gran sonrisa, cosa que hace rato no había visto sonreír de esa manera a su padre, tanto para Inuyasha y para Sesshomaru, esto si era una sorpresa.
— ¿Por qué viniste tres días antes de la boda? —pregunto su hijo menor al fruncir el ceño.
—Me quedare por estos días en la mansión, hasta que llegue el momento de la boda. —contesto aclarando más su motivo por llegar antes.
Esto se ponía más complicado, ya que Sesshomaru comenzó a sospechar sobre la llegada sorpresa de su padre, nadie se lo esperaba…Ni siquiera, Kagome, quien lo veía disimuladamente… a su jefe.
—Estoy en problemas…—pensó al tener un escalofrió.
Continuara…
Espero que les haya gustado :3 muchísimas gracias, por sus comentarios creo que capaz llegue a esta semana en terminar todo el fanfic :D falta poco para el final jejej :D
¡Nos vemos en el próximo!
¡Sayonara!
Atte. J.H
