Disclaimer: El mundo de Harry Potter pertenece a J. y a la Warner. Yo solo utilizo los personajes sin fines de lucro, por diversión pues son muy preciados para mi :3

Advertencias: Es un WI? (Que tal si el universo de Harry Potter estuviera regido por el Omegaverse? xD), probablemente personajes OoC (Out of Character o fuera de la personalidad del personaje), Hay relación chico- chico, palabras altisonantes, violación, probablemente (trío, bsdm, fetichismo, voyerismo, incesto, aun no lo se xP) Están advertidos y es momento de retirarse si eso los espanta :9

Pareja: James x Scorpius y mención de Harry x Draco!

Notas de la Autora: Hola pequeños! Ya estoy aquí! tarde (lo se u.u) pero es mejor que nunca xD es que tuve problemitas por aquí y por allá que no me permitió terminar de escribir el capi TOT

Seguro se preguntarán porque cambié "mención de Harry y Draco" bueno, después de pensarlo mucho, he decidido cambiar el giro que le iba a imprimir de escribir sobre su relación en este fic y mejor lo haré en un pequeño fic de solo ellos dos a modo de precuela (serían aprox. 6 capis) que llamaré "Oscura Imposición" así que espero que les guste cuando lo publique ;)

Y como supongo que varios de ustedes se sienten mal por Al (yo también, no se crean;A;), también le daré su final a parte con un personaje que quiero mucho y que si me conocen, sabrán quien es ;P y si, será feliz! (ya que como la canción, solo le queda borrar y continuar~) El titulo provisional es "Razones Oscuras" :3 (Claro, a quienes me quieran acompañar en ese fic... si no pues ni modo :'V)

Mil gracias por comentar: xonyaa11 (lo siento xonyaa pero si tomé tu voto, pero pues solo apunté 1 voto por persona y no hubo muchos que votaran solo por Albus... pero me alegra saber que a pesar de ese pequeño detalle, aun sigas la historia n.n), Adriana Malfoy lml (me alegra que te gustara! Si, a James ya le tocaba tener algo bello por una vez en su vida :'V), Rebe Marauder (lo siento porque no fuera lo que esperabas pero pues en una votación nunca se sabe que resultara a menos que este amañada XD) y Cristine Malfoy (escribiré de ellos querida! Espero que puedas darte una vueltecita cuando lo suba ;P)! Se los agradezco muchisimo por seguir por aquí! Besos~

A leer se ha dicho!


Decisión Crucial

Como comenzó de abrupto y repentino para el torpor de su ecuanimidad; así terminó el escándalo en la residencia y cualquier secreto o confidencia que guardaba, podía seguir dentro de sí para la gran tranquilidad de su mente.

Albus aporreaba con fuerza las techas de su máquina de escribir, listo para el digno final de su nueva novela.

Consultaba su bloc de notas para no olvidar nada de la construcción de sus personas, sus deseos y ambiciones, cerciorándose de no estar cometiendo alguna blasfemia contra sí mismo y el guion de sucesiones que deseaba mostrar; ese preciado último giro que estaba seguro mantendría en vilo a sus lectores hasta el último momento para aplastar sus esperanzas de un final feliz.

Esa era su especialidad y lo estaba disfrutando a cada línea y espacio que marcaba.

-"¿Plañidera esbelta de ocres fantasmas, beneplácitos y sempiternos?" ¡¿Qué rayos es eso?!- Se crispó en su lugar al ver a su cohabitante menos favorito, en cuclillas, clavando sus ojos cafés en su escrito como si nada –por cosas como esas no leo tus libros, Alby. Necesitaría un diccionario a la mano para entender la mitad de lo que estás diciendo-

"Perfecto" gruñó su interior. Sabía de antemano que su hermano no era la mente más brillante de su grado, pero consideraba que eso no le daba justificación alguna para meter su nariz donde lo no llaman.

-¿Se te perdió algo, Jim?-

-Sí, pero ya llevaba más de 10 minutos hablándote y no me contestaste. Así que entré a ver que te tenía tan absorto- sonrió de esa forma taimada y divertida que de ser un encantamiento le produciría salpullido.

-¿Qué quieres?- frunció su ceño, arrancando el papel de la pesada máquina de metal.

No es que le avergonzara que leyeran sus primeras impresiones, pero si le hastiaba enteramente porque rompía por competo su proceso creativo. Su inspiración se fue volando liviana como pluma, tan caprichosa la dama como siempre y dudaba que regresara en un corto periodo.

-¿Quieres acompañarme?- Sacudió una botella de Whisky de fuego como si fuera una travesura que le enorgullecía por completo. Frunció el entrecejo.

-¿De dónde la sacaste? Creí que papá quitó todo el alcohol de la casa… ni siquiera tenemos jerez para cocinar-

-¿Tu cómo crees que le hice? Lo metí de contrabando- su sonrisa de Cheshire se amplió. Aceptaba que a veces no le daba mucho crédito a su hermano, lo cual era un incentivo para sorprenderse por acciones como esa. Estaba súbitamente sediento -¿Por los viejos tiempos?-

-¿Cuáles viejos tiempos? Solo éramos tú y yo reunidos obligadamente por nuestra madre, contando tontería que al otro apenas podía importarle- rebatió tomando uno de los dos vasos que el pelirrojo dejó sobre su mesa -Además si fuera una costumbre no sería algo que hubiésemos dejado tirado por estos cinco meses-

James se la pensó un momento.

-Mejor tarde que nunca ¿no crees?- Albus arqueó escéptico la ceja -Hemos estado algo alterados. Tú te has mantenido frustrado todo el tiempo, mientras yo he estado ansioso, por no decir voluble- se alzó de hombros -¿Entonces vas a querer? Porque puedo terminármela de una sentada-

-Trae acá-

Bebieron un rato en pequeñas charlas que surgían tan aisladas una de la otra, con tópicos estratégicos de su parte que los mantenía al margen de la situación en la que se encontraban. No quería sensaciones turbias ni recordatorios de que rompió deliberadamente la promesa con su padre que cual juramento inquebrantable le vendría el costo tarde el temprano por su metida de pata.

"Incluso revelé mis sentimientos... que imbécil..." negó con la cabeza dejando que el alcohol hiciera su magia en su cabeza, borrando el desasosiego apabullante.

Los mililitros descendían de la botella. Delicioso y fuerte; algo seco pero tan encantador que le recordaba a Scorpius. Su sabor hipnótico y embriagante que instaba a probarlo una vez más que cuando menos lo notó, la botella ya estaba vacía.

Su hermano suspiró y por la intensión en su postura intuyó que no dejaría las cosas sin hablar al ser más denso de lo requerido en su profesión, que ni tardo ni perezoso, se metió a aguas turbulentas, como una trivialidad; en confianza del cómodo volumen de alcohol en su sistema.

-Sigo sin poder creer que mantuvieras algo así guardado, incluso de mi… creí que éramos confidentes y toda esa tontería de hermanos aliados contra el mundo y eso- jugueteó con el vaso entre sus dedos.

-Y lo fuimos- asintió. De toda su familia en el que más confió fue en su tío Percy y en James; Sin embargo al ser reservado desde nacimiento, no podía permitirse ser honesto con nadie -No tenía opción James. Lo prometí-

-Ya- dijo poco convencido, recargando su espalda contra la pared. Sacó una snitch de sus bolsillos siempre prácticos y la dejó volar por la estancia.

Permitió que sus propios ojos se perdieran un rato en su forma dorada y el leve sonido de aleteo. Había tantas cosas que aún lo perturbaban, pero sin el veritaserum empujando su verdad, se negaba a externarlo.

-Ten por seguro que nuestro padre no tarda en enterarse que abrí la boca y vendrá a reprocharme- dijo sin mirarlo. Enteramente seguro de su aseveración.

-¿Cómo lo sabes?-

-Porque es igual que tú. Terco, inflexible en las cosas que considera importantes o justas y precipitado a actuar antes de pensarlo. Gryfindor tenían que ser- ambos sonrieron -era un secreto que pude jurar que me llevaría a la tumba, pero tengo que darle crédito; Scorpius no se va a medias tintas...-

-Si. Va al todo por el todo... ¡Ahh! Esta tan jodido que sea nuestro hermano… o medio hermano, lo que sea- se bebió de un trago el medio vaso que aun descansaba sobre la mesa.

"Y finalmente dijo el motivo por el que deseaba alcoholizarse. Que predecible" se dijo negando con la cabeza, viéndolo abatido, cubriendo su rostro con sus manos.

-Si- y vaya que lo sabía.

Era una cruel broma de la vida haberlo predestinado de esa forma. Enamorarse como nunca de aquel encantador niño con mirada de ángel, para resultar ser el fruto prohibido que no debía probar.

–Pero a estas alturas me importa una mierda eso. He estado torturándome con ese establecimiento por años y ahora que lo sabe, me es indiferente esa etiqueta de "hermanos"- nunca había dicho algo con palabras mas enserio que aquello sin una gota de suero de la verdad. Nada podría borrar lo que sentía por él y el deseo de dominio lo inundó.

-Lo haré mío sea como sea...- Tal ver era él mismo o era el instinto el que hablaba, pero no le importaba. Lo amaba y Scorpius ya tenía noción.

-Eso no lo permitiré Al. No es justo. El merece poder elegir con quien quedarse y tú lo sabes-

-Por Merlín, James que a veces me haces dudar que seas un alfa- rodó los ojos. "Justicia y nobleza ante todo… que tonterías…"

-Me vale eso Albus y ya se lo prometí. Si no logra enamorarse de ninguno de los dos romperemos el contrato. Estoy seguro que sea quien sea el padre del bebe velará por su seguridad y cuidado, pero será todo-

-¡¿Qué prometiste que?! ¿Porque hablas por mi!- no quería verse alterado, pero lo estaba y le resultaba difícil mantener la compostura.

-Porque no puedes atar alguien contra su voluntad, obligarlo a que te ame. ¿Qué acaso estarías feliz teniéndolo aunque no te corresponda? ¿Romperías todo lo que es, su persona y corazón por egoísmo?-

-No…- refunfuñó iracundo contra su hermano y su faceta de buen chico. "Como si realmente lo fuera" se dijo cegándose por la furia carmesí.

-Además no sé porque te alarmas. Estoy seguro que de enamorarse de algo de los dos, te elegirá en un abrir y cerrar de ojos. Son tan afines que es impresionante. Eres inteligente, atento, competente, interesante. Compartes su humor, su pensamiento, sabes de libros e infinidad de cosas... Es imposible competir con algo así- bajó su mirada castaña.

Su resignación le parecía una mala treta de su parte aunque en su interior, comprendía que no estaba siendo deshonesto. ¿Como podía ser él el mejor hombre de la situación? no lo sabía, pero su actitud si que lograba cabrearlo.

-Wow. Cuanta seguridad en ti mismo- dijo con sarcasmo –nada que ver con el famoso y confiado James Sirius Potter de la escuela-

-Es lo que es- se alzó de hombro mirándolo fijamente, atrapando con rápido movimiento la snitch sin gesticular; calmado y nuevamente con esa expresión que no alcanzaba a comprender -Uno puede aparentar lo que quiera para agradar, aunque en el fondo no seamos enteramente así y estemos rotos, tan lejos de poder se reparados... Tu mejor que nadie debería de saberlo-

-Vaya que si-

-o-1 semana después-o-

Las yemas de sus dedos acariciaron su espalda baja como siempre que era necesario un masaje para calmar el entumecimiento y el dolor por su sobresaliente vientre.

Untó un poco de aceite de pomelo para hacer su trabajo mas sencillo a través de la suave piel de alabastrita que vibraba con complacencia cuando atacaba los puntos vulnerables que lo aquejaba con dolencia día y noche.

Deseaba poder hacer más, pero el único consuelo residía en la promesa de un pronto alumbramiento.

-No se calma… estúpido dolor...- dijo el rubio con un puchero. Como un acto reflejo, besó su sien, cambiando de posición, para poder tener mejor acceso de su voluminoso vientre.

-Tranquilo Scor... es solo que el bebe ya esta muy grande- trató de decir pero el rubio solo se ofuscó mas.

-¡¿Me estas llamando gordo?!-

-Claro que no- dudaba llamarlo así alguna vez -Pachoncito, tal vez,gordo jamás- Scorpius chilló ofendido.

Si bien sus mejillas y caderas estaban mas redondeadas que cuando llegó, le resultaba muy adorable; ademas su piel parecía brillar con ese brillo nacarado que dudaba poder dejar de fantasear con él, pesara lo que pesara o como se viera.

-Tonto...- apretó sus parpados, tomando su mano sin notarlo. Sus dedos fríos se entrelazaron con los suyos, buscando su apoyo y calidez.

Esos pequeños intercambios o roces inocentes cargados de una muda intensión de la confianza que le tenía;eran todos suyos. Gestos breves y certeros, mas que suficientes para soportar una vida entera lejos de él.

-Tranquila Celestine… no molestes de más a mamá…- murmuró trazando un infinito con sus dedos por el suave vientre, donde estaba seguro el pequeño bebe tenía un agradable hogar. Pudo sentir su movimiento continuo. -buena niña, buena niña…- siguió hablándole hasta que notó que las pataditas cesaron por completo.

-¿Cómo le dijiste?- su pálida ceja se arqueó.

-Ehh…- carraspeó incomodo. Nunca lo dijo en voz baja y ahora se avergonzaba - Celestine. Me gusta el nombre y siempre he llamado así al bebe... al menos en mi mente- Scorpius hizo una comisura con sus labios.

-Pues a mí no me gusta. Ninguna hija mío se llamara de esa forma. ¿Qué acaso no has leído la historia del nombre homónimo?- ladeó la cabeza. Era obvio que no y le parecía cruel que preguntara como si no lo conociera –es un personaje horrible… además ¿Cómo sabes que es una niña?-

-No lo sé. Cuando cierro los ojos y pienso en él bebe, siempre me imagino a una hermosa niña rubia con ojos grises, con piel pálida y una encantadora sonrisa… además le gusta el sonido de mi voz y según me decían en la escuela, es irresistible para las chicas- bailoteó sus cejas y con emoción notó el rubor en sus mejillas -¿Tú que nombre prefieres, Scor?-

-Un nombre de estrella o constelación Algo simple y elegante… probablemente Norma si es niña o Ophiuchus si es niño-

-Que horrible nombre- sacó la lengua para molestia del rubio.

-Así se llamaba mi tatarabuelo-

-Sigue siendo un nombre nefasto- Albus intervino sin alzar los ojos de su lectura. Parecía que le importaba poco la discusión y quiso gritarle que también interviniera –"el domador de serpientes" es algo fuerte para ser usado en este siglo o cualquier otro- la sonrisa torcida que le dedicó a Scorpius le dejó una desazón en la boca del estomago que decidió hacerle caso omiso.

-Quieres acariciar a Celestine, Alby?-

-No gracias- Albus torció el gesto. Nunca lo había visto interesarse en acariciar o hablar con él bebe, lo cual se le hacia muy extraño. Sabía lo huraño que podía ser, pero no esperaba que lo fuera con quien podía estar casi seguro que fuera su primogénito.

"Después de todo fue el primero en poseerlo..." se dijo meditabundo, echando detrás de la oreja los largos cabellos de Scorpius.

-¡No se va a llamar Celestine y es mi ultima palabra! ¡Hum!- sonrió por su berrinche que le resultaba adorable -¡Y ahora para que se te borre la sonrisa cínica, tendrás que leer el libro que te de y me dirás que te pareció!-

-¿¡Que!?¡No es justo!- ahora fue su turno de soltar una protesta donde nadie se apiadaría y que el eco de la risotada de su hermano, fue la única constante de su mal paso con ese hermoso escorpión voluble.

-o-o-o-o-o-o-o-

Cerrando la carta que su padre le mandó como respuesta, suspiró. Le dio una golosina a la lechuza a modo de agradecimiento y la vio emprender el vuelo de regreso a su hogar.

Claro que estaba mejor, pero eso no quería decir que saber sobre sus orígenes fuera un jardín de rosas que simplemente podía cerrar con candado y arrojar la llave al mar.

Su padre, parco con sus asuntos, le pidió tiempo. No es que le debiera explicaciones, pero aceptaba que algo tan delicado como eso ameritaba una larga charla para que ambos pudieran estar en paz el uno con el otro.

Si tenía muchas preguntas, sería raro que no las tuviera, pero dudaba que por el calor del momento pudiera formularlas con la parsimonia y cordialidad que su casta le permitía.

-Ya lo haré cuando nazcas- le dijo al bebe en su vientre que acomodándose por cuarta vez en el día, hipó.

James descansaba placido sobre su hombro tras un infructuoso intento de leer "La tregua" de Mario Benedetti. Le daba crédito por intentarlo y leer cuando mucho diez páginas antes de caer en los brazos de Morfeo. Era un logro pero consideraba que podría hacerlo mejor.

Negó con la cabeza volviendo a llevar la mano al vientre, disfrutando el aroma del pomelo del aceite; era reconfortante mientras el bebe se mantuviera quietecito.

"Y ahí está la quinta vez" frunció el ceño por la molestia de su movimiento violento que le hacia pensar que estaba jugando un partido de quidditch ahí adentro.

El medimago ya le había informado que faltaba muy poco para terminar su gestación y que sin falta se conectaría la chimenea con su despacho en San Mungo para poder dar a luz con la comodidad y seguridad adecuada.

Como si no estuviera lo suficiente preocupado por cosas trascendentales circulando en su vida; el alumbramiento era lo que se posicionaba en primer lugar generándole verdadero terror. Aun no estaba listo y dudaba alguna vez estarlo.

-La única ventaja es que no estaremos solos…- murmuró apenas audible sintiendo una agradable sensación que trataba de matar la incertidumbre con una espada filosa que temblaba en su mano.

Una cálida sensación se cimbró en su pecho, matando la congoja. "Me aman…" pensó aun sin poder creerlo por lo absurdo que resultaba siquiera pensarlo.

Pese a los roces, las discusiones y ese pésimo comienzo que no podría perdonar por más que el tiempo pasara; apreciaba a ambos Potter al borde de pensar que realmente podía llegar a quererlos pese a su propia racionalidad. Eran interesantes a su manera que no sabía con exactitud que sentimiento predominaba.

"¿James o Albus?" se dijo cerrando sus ojos tratando de pensar que era con exactitud lo que le trasmitían.

Mentiría si dijera que no sentía nada por ninguno de los dos ya que no era cierto a pesar de haberle sembrado la duda al mayor de los Potter. "Que sufran un poco" se dijo con tranquilidad.

Hacía seis meses atrás hubiese dicho que era indiferente a cualquiera de los dos, pero ahora que los conocía por la fuerza de la convivencia a las que se vieron obligados por aquel compromiso que residía en su vientre; sus sentimientos eran tan diferentes que no podía discernir.

El cariño y el enternecimiento se colaron poco a poco, apenas reconocible e insondable que cuando menos lo pensó ya sentía que sus sentimientos eran más grandes de lo que quería darle crédito.

Por un lado estaba James. Dulce, divertido y carismático. Un rayo de sol, suave y dinámico que le daba esa sensación de confort y estabilidad que no encontró nunca en otra persona.

Por el otro Albus. Quien no solo era sarcástico, ufano y crítico. Un desafío electrizante que siempre lo motivaba a estar alerta y listo para contraatacar. Movilidad y mucho debate entre temperamentos afines que estimulaba su intelecto.

Sentimientos que eran diferentes, pero similares en su esencia que parecían con ligereza separarse en intensidad y tipo. Dos asíntotas que nunca lograrían juntarse, empero no sabía cuál era cual.

Caminó con dificultad para regresar su novela terminada y notó que Albus Potter seguía ahí en su lugar leyendo ávido apenas reparando en su movimiento.

-Creí que ya habías leído "Grandes Esperanzas"- dijo como que no quiere la cosa, sacando un nuevo ejemplar para la tarde.

-Estaba releyéndolo, esperando inspirarme un poco. Por culpa de aquel troll no pude terminar mi nueva novela- señaló al pelirrojo comenzaba a desperezarse, frotando sus ojos.

-Ya- contestó con un asentimiento a la par que sus ojos recaían en un conglomerado de hojas sobre las piernas del menor de los Potter –pude ser demasiado enérgico que llega a ser molesto, pero no...-

-No lo hace con intensión-el azabache completó su idea y no le quedó de otra mas que asentir con una media sonrisa sin saber exactamente por qué -Si, si, si. Y que lo digas. Es una patada en las bolas la mayor parte del tiempo; pero es familia- el tono en la inflexión que empleó le fastidió; era claro el sentido en el que lo dijo.

-¿Y tú no ya habías leído "Persuasión"?- señaló el delgado libro en su mano.

-¿Qué tiene? Me gusta este libro; era el favorito de mi madre- el ojiverde apretó los labios. Si que extrañaba a su madre y parecía que incluso alguien como Albus comprendía la herida que abrió sin pensar –y ahora por hacerme sentir mal, tendrás que darme a leer tu borrador. Así estaremos a mano-

-No dejo que nadie lea mi borrador más que mi editor…- desvió la mirada -¿Y no que no te gustaban mis libros?- "Nuevamente su suspicacia" se dijo al caer en cuanta de su congratulación.

-¿Qué te puedo decir? Estoy aburrido. Además puedo apostar que puedo darte uno que otro tip para mejorar tu obra- se sorprendió de su propio cinismo, pero disfrutó con entereza que el otro no se lo tomara a pecho.

-Cuanta petulancia- bufó pasándole las hojas –dudo que puedas mejorar la perfección, pero adelante-

-Y hablando de petulancia- estaba disfrutando ese intercambio pasivo- agresivo que siempre mantenían y realmente se preguntaba ¿porque nunca se le acercó? si tenían tanto tanto en común.

Esa afinidad le hacía pensar que cuando era niño, Albus hubiera sido la persona ideal a la cual darle su primer amor pese a sus innumerables fallas. "Aunque ahora ya no estoy seguro de nada" meditó acomodando su cabello sobre su hombro.

-Pese a que puedes ser irritante como nadie, con un pésimo control sobre ti mismo, creo que pudimos ser grandes amigos...-

Cerrando el libro con fuerza, colocó ambas manos sobre su posa brazos, sin apartarle su penetrante mirada, acercando su rostro al suyo. No había forma que le intimidara y evitó que su sonrisa ufana se expresara por la seriedad de su rostro.

-Pero yo no quiero ser tu amigo… quiero ser más que eso- las mejillas de Scorpius ganaron color. "¿Porque esta siendo tan honesto justo ahora?" se preguntó sintiendo que el alma se le caía al suelo -y pudiste ahorrarte lo de irritante porque sale sobrando- contestó molesto, saliendo de la habitación.

¿Que había sido eso?


Notas Finales: Es todo por el momento pequeños! Espero que les haya gustado aunque sea un poco :3 (si no, pues ni modo xD) Lamento lo corto del capi, pero es que quise reservar un punto critico para el siguiente y una escena que me estaba muriendo por escribir! :3

Ya estamos a casi nada de terminar el fic y estoy mas que feliz! Les mando besitos y que esten muy bien!~