Anteriormente, en Nuevas aventuras, Nuevos enemigos, Jericho es presentado como el esposo Henrietta y Rey de Tristain, pero en ese mismo momento, el Gran Señor de los Dragones descubre en su Templo del Dragón, descubre un Ataúd de color negro con algunos detalles morados, otros plateados y blancos y dentro de ese ataúd ve un cuerpo, a su parecer, estaba congelado.


Mientras examinaba el cuerpo, aún en el ataúd, se creaba suposiciones sobre cómo pudo llegar a su estado. "¿Seguirá vivo?"-se pregunta Tivanus. Nota que su cabello era morado, al igual que el de Henrietta. Pero lo que le llamó mucho la atención, era que, entre sus manos, veía una corona blanca con detalles dorados y plateados. "Será que esta persona fue un ancestro de la familia real de Tristain?"-se pregunta nuevamente-"No, no puede ser, si fuera un ancestro, tendría el cabello canoso, se vería más viejo aún, pero podría ser que en el estado en el que está mantenga su forma joven, porque no veo ninguna cana".

"Talvez está muerto, pero su estado...congelado mantiene su forma"-vuelve a deducir una de sus suposiciones Tivanus.

Mientras más pensaba, más se impacientaba por descubrir la respuesta. Se empezaba a rascar la cabeza por la ansiedad que iba en busca de respuestas.

-"Decidido"-Se dijo a sí mismo-"iré con este ataúd al castillo de Tristain...No, iré al castillo a por Jericho y lo traré al templo para ver si él sabe algo de esto"-se dice a sí mismo Tivanus sobre lo que iba a hacer.

Decidido a buscar su respuesta, se alista con una especie de capucha y parte para el Castillo de Tristain.


Entre tanto, Jericho, Henrietta, Saito y Louise seguían hablando y habían entrado en el tema de los hijos.

-"Dime Jericho"-Dice Mariane-"¿Ustedes ya tuvieron hijos?".

Henrietta se puso roja de la vergüenza al oír la pregunta de su madre.

-"Por supuesto"-Le responde Jericho, sin ninguna vergüenza de decirlo-"Tenemos tres hijas. En este mismo momento son cuidadas por la Líder del Escuadrón de Mosqueteras. Después de todo, hay paz en el reino actualmente".

Henrietta se puso más roja y estaba que salía humo de su cabeza. "¡Jericho-sama!"-exclama un poco Tsundere dándole unos golpecitos en su pecho. "¡¿Por qué le dices así como si nada sobre eso?!"-le pregunta Henrietta a su esposo algo avergonzada.

-"¿Te da vergüenza que hayamos realizado el acto a pesar de que estamos casados?"-pregunta Jericho a su avergonzada esposa.

-"¿Tú no la tienes?"-le contra-pregunta Henrietta.

-"No"-le responde Jericho-"Lo hice contigo, la persona que más amo en este mundo, por lo que no me debería avergonzar".

Henrietta se pone más colorada y sorprendida.

-"Vaya"-dice Saito-"Sí que sabes cómo ponerla nerviosa". Louise le dio un golpe.

-"Tranquila hija"-le dice su madre-"este hombre se siente más orgulloso por haberlo hecho porque te ama mucho".

Henrietta se sonroja.

-"Y ¿Cómo se llaman sus hijas?"-pregunta la ex-reina de Tristain.

-"Una se llama Yui"-le responde Henrietta-"La segunda es Ran y la tercera es Run".

-"Son muy bonitos los nombres"-le dice su madre-"¿De dónde se les ocurrieron esos nombres? no se oyen que sean de aquí".

-"Fueron nombres que obtuvieron mis hermanas que murieron en mi mundo natal"-le responde Jericho.

-"Entonces"-dice Mariane-"¿Tú no eres de este mundo?"-le pregunta.

-"No"-le responde Jericho-"Yo vengo de un mundo muy oscuro, donde la tiranía y todas las cosas malas eran prácticas normales. Robaban todo lo que había de otras familias. Había mucha codicia. Las familias que se creían superiores a otras. Claro, había familias bondadosas de hijos igual de bondadosos que sus padres, sin embargo, los tiranos que lideraban los gobiernos pedían mucho hacia esas familias, nosotros nos levantamos y ellos llamaron a demonios para que nos cazaran y nos asesinaran. Hubo muchas muertes. Yo era uno de los niños con padres así, eran guerreros, al igual que mis hermanos y hermanas, muy bondadosa mi familia. Ellos fueron a una batalla junto con algunos líderes de familia y murieron. Solo quedé yo, en mi casa, esperando a que llegaran, pero ellos no fueron los que aparecieron en la entrada de mi casa, sino un escuadrón de cinco agentes informándome de que mi familia había muerto, posteriormente me entregaron sus Katanas para recordarme la muerte de mi familia. Decidí entonces entrar a la guerra y luchar contra los demonios que tenían a mi gente sumida en oscuridad, sufrimiento y en miedo".

-"Eso es horrible"-dice Mariane-"Un chico como tú haber estado en un mundo así, debió ser duro".

-"Pero esos tiempos han pasado, sin embargo, antes de ser transportados a este mundo, nos encontrábamos luchando contra los demonios que azotaban a mi mundo. Solo espero que la guerra entre mi pueblo y los demonios haya acabado, para así poder recuperar las espadas que una vez fueron de mi familia, los únicos recuerdos que me quedan de ellos".

-"¿Y dónde se encuentran esas espadas?"-pregunta Saito.

-"En mi mundo, en la casa donde antes vivía"-le responde Jericho.

-"De seguro se seguirán encontrando en ese mismo lugar donde las dejaste una vez que vayas por ellas"-le consuela Saito.

-"Gracias Saito-dono"-le agradece Jericho.

Siguieron hablando.


Tras pasar otro rato, Jericho, su esposa y sus amigos se alistan para regresar al castillo de Tristain.

Antes de irse, Mariane le pidió a Jericho hablar en privado. Henrietta, extrañada de tal petición empezó a pensar y a suponer cosas malas, pero después pensó que, como era su madre, no habría de preocuparse. Jericho y Mariane se fueron a una habitación y empezaron a hablar.

-"Arrodíllate"-dice Mariane con un tono estricto y cálido.

Jericho obedece y se arrodilla.

-"Quiero que cuides a mi hija de ahora en adelante, sin importar lo que ella diga, sé que ella te ama como nunca ha amado a nadie"-le dice Mariane-"De seguro mi esposo que se encuentra en el cielo quisiera que te quedaras a su lado. Ella lo necesita mucho, debido a su pasado, necesita a alguien a quien amar, a quien entregarle su amor y la apoye".

-"Créame"-le dice Jericho-"Lo ha demostrado muchas veces, pero por mi forma de ser de mantener distancia, no he sabido cómo poder expresarle mi amor hacia ella".

-"De seguro ya lo estás haciendo quedándote a su lado y apoyándola en todo momento"-le consuela Mariane.

-"Gracias a usted"-le agradece Jericho.

Una vez que terminaron de hablar, salen de la habitación y parten de regreso al castillo.


Durante el camino:

-"¿Qué creen que mi madre le haya dicho a Jericho-sama?"-le pregunta Henrietta a Saito y Louise.

-"Probablemente le haya dicho que te cuidara muy bien"-le responde Saito.

Henrietta, al oír esas palabra de él, se mostró muy feliz, un poco sonrojada al oír eso, pero muy feliz.


Pocas horas después, llegaron al castillo, donde la pareja de Rey y Reina de Tristain entran y sus hijas corren a saludarlos. Posteriormente llega Agnes. Saito y Louise se despidieron y llamaron a sus hijas para que regresaran junto con ellos y partieron devuelta a Do Ornielle

-"¿Cómo se portaron?"-le pregunta Jericho a Agnes.

-"Sus hijas son unos ángeles"-le responde Agnes-"Son sus auténticas hijas, muy educadas y muy rectas a la hora de serlo. Pude enseñarles algunos movimientos con un estoque y posteriormente una espada de madera".

-"Eso lo sacaron de su padre"-le dice Henrietta.

-"No solo eso"-le dice Agnes, emocionada-"Ellas controlan muy bien la magia de agua".

-"Eso lo sacaron de su madre"-le continúa Jericho.

De pronto, llega Tivanus dirigiéndose rápidamente hacia donde se encontraba Jericho.

-"¡Jericho, Jericho!"-exclamaba exaltado mientras se acercaba hacia él.

Una vez que llegó hacia él:

-"¿Qué te pasa Tivanus?"-Le pregunta algo preocupado por su amigo Jericho.

-"Es...Tengo...que...hablarlo...en...privado"-dice algo agotado Tivanus.

-"De acuerdo"-dice Jericho-"Henrietta, amor ¿Podrías llevarte a las niñas, Tiffania-san y a Louise-san a otra habitación?".

-"Está bien Jericho-sama"-le dice su gran amor Henrietta-"Chicas, niñas, vayámonos para otra habitación".

Ellas se retiran.

-"Saito-dono, tú me acompañarás"-le dice Jericho-"Tivanus ¿Estás de acuerdo?".

-"Sí"-afirma Tivanus, ya recuperado-"De seguro a ambos les va interesar, puesto que se trata del Rey de Tristain, el antiguo".

-"¿Por qué? ¿Qué pasa con él?"-pregunta Jericho.

-"Está vivo"-le responde Tivanus.

-"¡¿QUÉ?!"-Exclaman ambos, con esa gran sorpresa que acaban de darles.

-"Se encuentra congelado en el Gran Templo de los Dragones"-le responde Tivanus-"Al parecer, él nunca murió, fue secuestrado por mí, cuando tenía el demonio poseyéndome".

-"Entonces...el verdadero Rey de Tristain volverá a serlo"-declara Jericho.

-"Y la pregunta será si él aceptará la relación que tienes tú con Hime-sama"-le avisa Saito.

En eso Jericho se envuelve en un conflicto interno-"no importa si él la acepta o no. Yo estaré con ella si él acepta, si no la acepta, con todo mi pesar y determinación, dejaré de ser esposo de la Reina Henrietta de Tristain".

-"Pero Jericho...No puedes...Ella te ama, de seguro luchará contra su padre con tal de mantenerte a su lado"-le dice Saito.

-"Saito-dono tiene razón"-le continúa Tivanus-"Ella, no importa lo que diga su padre, te querrá a su lado".

-"Si no me acepta, la dejaré ir"-dice muy decidido Jericho-"Y una vez más, lo perderé todo".

-"No es así"-habla Saito-"tienes a tus hijas, una clara prueba de que él aceptará sí o sí tu relación con ella, además de que él comprenderá tu amor por la cantidad de luchas que has hecho para mantenerla a salvo".

-"Ya está decidido"-dice Jericho.

-"De acuerdo"-dice Tivanus-"los llevaré hacia el Gran Templo de los Dragones".

-"Le avisaré a Henrietta"-habla Jericho.

Una vez hecho eso, parten hacia el Templo.

Continuará