Capitulo 13

Sakura

Hubo unos pocos momentos la semana pasada que habían sido perfectos, tan conmovedores que literalmente me congelaron con miedo y me hicieron querer correr a otro camino tan rápido y tan lejos como podía. Sentado en el sofá de mí sala de estar comiendo pizza y tomando unas frías mientras miraba Sports Center y ella un poco metida en su computadora haciendo un trabajo escolar, era uno de ellos. Mirándola solo estar, me hacía sentir de repente como que estaba sofocándome en lo correcto de todo esto y tenía que escapar por una ducha de ardiente agua caliente antes de que hiciera algo estúpido como pedirle que se case conmigo o decirle que tome un paseo. Ella solo encajaba, llenó cada agujero que tenía en mi vida y la idea de ella no estando ahí, de ella yéndose lejos me

aterrorizaba como nada que había sentido nunca antes. No quería confiar en ella, no quería construir una montaña de lo que podría ser una temprana etapa en la relación de enamoramiento pero había algo ahí que me hizo pensar que si todo esto fue tan lejos debido a algo que hice o porque ella de repente despertó y se dio cuenta de lo mucho mejor que podía hacerlo, yo nunca volvería a ser el mismo.

Las últimas pocas semanas habían sido increíbles. Me gustaba tenerla en mi casa y en mi vida y disfruté haciendo un lugar para mí mismo en la suya. Todos mis amigos la adoraban y creo que tenían un diminuto enamoramiento con ella porque ella era tan ajena a su atractivo que era entrañable y difícil no enamorarse. Puedo decir cuando dejamos la tienda que Ino era una fanática y que eso significaba mucho porque ella era como una hermana mayor y confiaba en sus instintos cuandose trataba de personas. Eso era por qué ella era una buena gerente de tienda. Sakura era ya parte de mi familia y después de que le había dado el resumen de lo que pasó en mi visita a casa ella no había perdido tiempo en elaborar un mordaz correo electrónico a mi madre dejándole saber que sin lugar a dudas ella iba a presentarse por esa conducta y vehementemente pedirle que busque ayuda. Ella cubría mi espalda y no por primera vez y me pregunté cuánto tiempo había estado luchando por mí y yo no lo había notado. Eso siempre me hacía sentir como

mierda.

Los momentos tranquilos se asentaban y me hacían sentir como que estaba construyendo una base de algo genial y los momentos apasionados, los momentos donde ella me miraba como si fuera en regalo que siempre quiso desenvolver eran suficientes para hacerme pensar que había encontrado a la única persona que nunca me aburriría en la cama. La cosa acerca de ser el único chico con el que ella alguna vez había estado era que tuve que enseñarle todo y Sakura siempre había sido una estudiante de diez. Si era rápido o lento,

suave o duro, un rápido que me dejó alucinado o una sesión de toda la noche que tenga que correr tarde a clase a la mañana siguiente no había duda que éramos sexualmente compatibles. Ella estaba comenzando a descubrir sus propias preferencias, como el hecho de que le gustaba un poco más duro y más sucio de lo que hubiera imaginado pero ella también de alguna manera se las arreglaba para encontrar humor en el acto cuando era incomodo o no estaba yendo de la forma en que uno de nosotros pretendía y no puedo recordar alguna vez teniendo tanta diversión en la cama en mi vida. No sabía que era

posible pero ella incluso hace el sexo mejor y la idea de que nada o todo de eso iba a desaparecer solo me hacia querer caer en el agujero y nunca salir.

Estaba tratando de sacudir fuera el miedo después de todo esto era solo una noche agradable en casa y Naru se había ido así que debía estar haciendo mi mejor esfuerzo para hacerla gritar mi nombre una y otra vez al máximo de sus pulmones pero la duda permanecía y me quedé en la ducha hasta que el agua corrió fría y helada forzándome a salir. Corrí una peluda toalla sobre mi cabeza y cara y aseguré otra holgadamente alrededor de mi cintura. Dejé mis ropas en un montón en el suelo y vagué dentro de mi habitación imaginándola aún afuera en la sala de estar haciendo su tarea y yo tendría un par de minutos más para juntar mi mierda pero la televisión estaba apagada y ella estaba sentada en el medio de mi gran cama tomando la cerveza que había abandonado cuando salí corriendo antes. Como si eso no fuera suficiente, ella estaba usando solo mi camiseta que tenía el logo de las salas de tatuajes. Lucía mejor en ella de lo que alguna vez lo había hecho en mí y ella estaba mirándome con ojos muy serios del color del césped nuevo.

—¿Qué está pasando?

Aclaré mi garganta y traté de fingir.

—Nada. ¿Por qué? —Solo que era Sakura y ella conocía mi mierda mejor que casi nadie.

Ella se deslizó al borde de la cama y puso la cerveza abajo en la mesita de noche.

—Porque estuviste ahí por siempre y tú ya tomaste una ducha esta mañana. Algo te asustó y corriste, quiero saber que era.

Consideré mentirle, consideré decirle que estaba solo imaginando cosas pero al final sabía que solo necesitaba sincerarme y esperar que ella no se asuste porque estaba tan emocionalmente jodido.

—Todo esto. —Ondeé una mano entre los dos—. Es tan fácil, tan básico e inconsciente que a veces me asusta. No estoy acostumbrado a lo normal y ordinario así que me pone nervioso. Mi vida siempre ha sido de tratar de agarrar momentos fugaces de placer, de sentirme bien y ahora que tengo todo el tiempo contigo y me pierdo en mi cabeza preguntándome que voy a hacer para joderlo o como voy a mantener la calma si tú decides llevártelo. A veces me absorbo en mis visiones de lo que puede suceder y

tengo un tiempo realmente difícil quedándome en el presente. Viendo televisión contigo, solo estar contigo, calma algo dentro de mí que incluso no sabía que necesitaba calmarse pero también hace a algo ahí encogerse de miedo. Lo siento.

Ella solo me vio y me preparé para que saliera de la cama y caminara fuera de la puerta. Si ella lo hacía estaba bastante seguro que en toalla o no, la perseguiría dentro del frío y rogaría hasta que volviera. En vez de eso, se desplegó desde la cama y vino a mí con los pies descalzos. Mi camiseta cubría todas las cosas buenas pero solo apenas. Se detuvo, así que no estábamos tocandonos pero estabamos lo suficientemente cerca para compartir el aliento.

—Esto me asusta a mí también, Sasuke. No estoy acostumbrada a lo ordinario tampoco y nunca pensé que tendría esto contigo, nunca pensé que tendría nada contigo en absoluto así que está bien estar un poco perdido en tu cabeza siempre y cuando vuelvas y podamos hablarlo. No voy a pedirte que des nada con lo que no estés cómodo. Las personas han hecho eso para mí mi vida entera y estoy enferma de eso.

Exhalé una dura respiración y aflojé los puños que no había estado consciente de haber enroscado a mis costados.

—¿Qué si te pido que me des todo Sakura, qué si lo quiero todo? ¿No me hará eso justo como el resto de ellos?

Ella hizo un ruido en su garganta que entonces rompió en una sonrisa que por poco me mata en el acto, ella era solo tan preciosa y pura.

—No porque no tienes que pedir nada, todo esto es tuyo ya. Eres el único al que alguna vez quise dárselo. —Esta chica iba a ser el final para mí.

Puso una mano a cada uno de mis lados, una extendida hacia el ángel, una extendida hacia el destripador y pensé que mi corazón iba a golpear fuera de mi pecho.

—Tienes que prometerme que no me abandonarás cuando me pierda, Sakura. Tienes que prometerme que solo esperarás afuera hasta que pueda encontrar mi camino de vuelta. Necesito saber que estarás al final del túnel cuando todo se vuelva negro.

—Sé cómo esperar por ti Sasuke y no me importa hacerlo siempre y cuando prometas no dejarme fuera. No puedo hacer eso contigo, estar tan envuelta en ti y lo que pasa entre nosotros si vas a cerrarme la puerta cuando esto consiga ser demasiado. Mi corazón no puede soportar eso.

—Lo sé. —Pero no estaba seguro que fuera una promesa que podía mantener. Mi defecto era regresar a lo que conocía y eso era la distancia y el espacio para que pudiera protegerme—. Puedo hacer mi mejor esfuerzo Sakura pero te dije todo porque no estoy realmente seguro de como hacer toda esta cosa de relación y estoy muerto de miedo de que vaya a hacer algo para joderla.

Ella se inclinó hacia adelante y dejó sus manos deslizarse arriba alrededor de mi espalda y a través de mis hombros. Presionó un suave beso con la boca abierta en el centro de mi pecho y eso hizo a mi vida entera nula en ese diminuto punto de contacto.

—Bueno, puedes estar asustado solo o podemos estar asustados juntos. Prefiero la segunda opción, pero si necesitas algo de espacio para enfocar tu mente y entender lo que quieres, puedo hacer que eso suceda. Quiero estar contigo Sasuke, pero no voy a estar aquí contigo si eso te lastima y te asusta. Ambos merecemos algo mejor que eso.

No estaba seguro a este punto acerca de lo que merecía o no pero no era lo suficientemente estúpido para permitir que lo que tuviera con ella se demoliera bajo el peso de la duda que no podía controlar. Finalmente estiré la mano y la tiré hacia mí en un sofocante abrazo que presionó toda su longitud contra toda mi piel desnuda. Había pasado abundante tiempo con ella esta mañana, haciéndola rogar, volteándome a mi mismo al revés, pero eso no parecía importar, mi polla reaccionó bajo la toalla dejándole saber que lo que estaba pasando dentro de mi cabeza no tenía nada que ver con cómo mi

cuerpo se sentía por ella.

—Estoy jodido Sakura. Lamento ser de esta forma pero la última cosa que quiero es perseguir mi cola solo.

La besé, dejándola sentir las cosas que no pude decir que quemaban a través de mi sangre. La quiero para siempre y la idea de eso hace mis rodillas débiles.

Ella me dejo devorar su boca, me dejo poner mis manos todas enredadas y ásperas en su cabello, me dejo presionarla contra la pared más cercana y presionar una instantánea erección contra ella todo sin quejarse o argumentar. No hubo suavidad, no preocupación por destreza o si lo estaba haciendo sentir bien para ella o no, todo lo que existía era una ciega necesidadmíde conseguir estar dentro de ella, hacerla sentir la emoción que me estaba volviendo loco. Necesitaba desviar algo del deseo y necesidad y la única manera de hacerlo era sacarlo fuera de y dentro de ella. Su cabeza hizo un sordo golpe contra la pared y la sentí tomar una tensa respiración y nada de eso me detuvo. La toalla golpeó el suelo y mi camiseta no ofreció resistencia mientras la lancé a través consiguiéndonos a ambos desnudos. En algún lugar de mi cabeza sabía que necesitaba ralentizar, necesitaba conseguir el control de vuelta, que mis manos eran demasiado duras sobre ella, que mi

boca iba a dejar marcas pero no podía sacarlo.

Ella susurró mi nombre, tratando de conseguir que ralentizara pero no me importaba. Estaba listo para solo moverme en ella, para enterrar todo el miedo y ciega incertidumbre dentro de su cálido cuerpo pero esta era una chica que conocía todos mis trucos, sabía que estaba operando desde un lugar donde probablemente ni siquiera recordaría lo que estaba haciendo en la mañana y ella no me iba a dejar convertirla en otra conquista sin rostro en las que solía encontrar silencio. Como yo ya no tenía cabello y era mucho más grande que ella, tuvo que recurrir a clavarme las uñas en el cuero cabelludo y presionar sus dientes abajo en mi invasora lengua para conseguir tirar de mí hacia atrás y darle algo de espacio para respirar. Ella luchó por tomar su aliento y alejarse de la pared para plantar sus manos en el centro de mi pecho y darme un duro empujón.

Tropecé hacia atrás un paso y sacudí mi cabeza hacia atrás y hacia adelante.

—Casper. —Quería disculparme, quería decirle que nunca devaluaría todo lo que ella comienza a significar para mí a propósito, pero ella no me dio una oportunidad. Se paró sobre las puntas de sus pies y empujó una pequeña mano sobre mi boca. Sus ojos verdes estaban grandes y había una mezcla de deseo e inquietud en ellos que torció mi corazón en un nudo. Esta chica solo simplemente me entendía y no iba a culparme por toda la locura que había acumulado dentro de mí.

—Solo no, Sasuke. —Ella movió su mano y me besó con un millón más de niveles de cuidado del que yo acabo de mostrarle—. Me necesitas para cuidar de ti justo ahora así que voy a hacerlo pero que me condenen si no sabes quién soy yo.

—Sé que eres tú Sakura.

-Bien por que por un momento no estaba segura y no puedo siquiera decirte lo mucho que eso me molestó. Ahora cierra la boca y déjame ayudarte a salir de la oscuridad.

Fui a agarrarla, para envolverla y sostenerla cerca pero ella evadió mis manos y se deslizó alrededor así que estaba sobre sus rodillas frente a mí. Dejé de respirar por un segundo cuando sus labios aterrizaron en algún lugar debajo de mi ombligo y mis abdominales contraídos lo suficientemente duro que dolían. Nos habíamos metido en la abundancia, pero esto no era un área en la que ella parecía lista para aventurarse antes de ahora. Mi polla se estremeció con anticipación mientras la punta de su lengua trazaba el contorno de la sirena que había entintado abajo allí donde la larga cola se enroscaba justo

alrededor de la base de mi polla. No sabía cuan lejos estaba dispuesta a tomarlo así que cautelosamente coloqué mis manos sobre la cima de su cabeza. Su cabello se sentía como seda contra la punta de mis dedos y dejé de moverme solo en caso de que algo de lo que hice la haga detenerse.

—Sakura. —No estaba segura si iba a pedirle que siguiera o que se detuviera porque no estaba seguro de cuanto más podía tomar. Sentí que terminó demasiado apretado y demasiado listo para romperse como estaba antes—. No tienes que hacer esto.

Quería decirlo cuando lo dije pero también sabía que había una buena oportunidad de que moriría si ella decidía parar. Su boca era húmeda y cálida y el piercing apadravya que tenía a través de la punta de mi polla y la escalera de Jacob que estaba espaciada en la parte inferior tiró la sensitiva piel provocando cuando ella la cerró sobre la carne ansiosa.

Mis ojos se cerraron apretados mientras golpeaba la parte posterior de su garganta y cada sensación que nunca he experimentado hasta este punto en mi vida dejó de existir.

Había recibido la cabeza de un montón de chicas diferentes en mi vida, y lo había disfrutado mucho cada vez pero había algo acerca de tener a Sakura sobre sus rodillas ante mí, teniéndola chupando y tirándome dentro de su bonita boca que hizo esta experiencia mejor que todo el resto. Estaba respirando duro y mis rodillas de repente se sintieron como que no iban a sostenerme más. Mi polla palpitaba al tiempo de mi latido y la carne que estaba sensible de repente se sentía apretada y lista para partirse en pedazos.

No tenía las palabras para animarla o decirle que me gustaba y que no, no que eso importara porque justo como con todo lo demás que hicimos en la oscuridad ella parecía tener una aptitud natural para ello. Ella jugó con mis perforaciones, su rápida pequeña lengua lanzándose en y alrededor del metal que se calentaba y enfriaba mientras ella movía su boca alrededor. Succioné una respiración y traté de evitar el inminente orgasmo pero no había forma de controlarlo. Jadeé su nombre en advertencia, tratando de tirar de su largo cabello para dejarle saber que ella debía querer salir del campo de tiro pero ella no estaba teniendo nada de eso. Ella me terminó como una campeona, colocando un beso en mi tembloroso estomago mientras yo trataba de conseguir a mi mente de nuevo en condiciones de trabajar y se deslizó en sus pies en toda su gloria desnuda. Levantó una rosacea ceja y movió su ahora enredado y desastroso cabello sobre su hombro.

—Yo siempre cuidaré de ti Sasuke, de hecho me gusta hacerlo porque me hace feliz y se siente bien pero nunca voy a dejarte usarme para trabajar fuera tus demonios como lo hiciste con todas esas chicas que vinieron antes de mí, así que mejor aprende la diferencia.

No le respondí porque ella tenía razón así que en vez de eso la levanté por la cintura y la arrojé sobre la cama. No necesité darle tiempo para estar lista para mí, estaba bastante seguro que trabajándome mejor de lo que nadie había hecho, había hecho un buen trabajo en excitarla y poniéndola húmeda y resbaladiza. Sus pliegues estaban ya resbaladizos y listos para lo que sea que yo tenía para dar. Cuando me moví dentro y me aseguré que la bola superior de mi perforación se frotaba contra sus partes más sensibles. Ahora que estábamos teniendo sexo con nada entre nosotros sabía que incluso si no estaba particularmente estelar en el saco teniendo toda esta joyería podía y crearía una sensación que ella tuvo con independencia, no que yo siempre tuviera en mente hacerla perder la cabeza. Enganchó sus piernas alrededor de mis caderas mientras me movía dentro y fuera de ella y dejó sus ojos caer a media asta. Yo estaba asegurado encima de ella y sus manos estaban envueltas alrededor de mis bíceps. Estaba bastante seguro que podía morir como un hombre feliz teniéndola mirando hacia arriba a mí, con tenerla gimiendo y retorciéndose debajo de mí mientras placer se disparaba a través de su cuerpo y la hacia apretar alrededor de mí. Nunca le había dado mucha importancia realmente a la monogamia y el compromiso de tener sexo con una sola persona una y otra vez porque nunca lo había visto como un camino que iba a tomar. Con ella sabía en el fondo de mi alma que sería feliz solo teniéndola a

ella, haciéndola fragmentarse y romperse. Cuando ella gimió mi nombre bajo y necesitado desencadenó mi propia liberación y enterré mi cara en la delicada curva de su cuello y gruñí como un animal fiero. Después de que ambos estábamos exprimidos colapsé sobre ella en un montón sin huesos y la sentí envolver sus delgados brazos alrededor de mí. Mantuve mi cara presionada en su cuello y le di una serie de besos de mariposa con mis ojos cerrados.

—Me haces creer que todo estará bien.

Ella giró su cabeza para darme mejor acceso a su cuello y frotó sus manos ligeramente arriba y abajo de mi espalda.

—Todo lo que podemos hacer es tratar, Sasuke. Estoy dispuesta siempre y cuando tú lo estés y no estoy delirando, te he conocido por un largo tiempo y sé que esto no siempre va a ser fácil y divertido, que cosas como pizza y una tranquila noche en casa tienen la habilidad de enviarte en picada pero estoy aquí siempre y cuando reconozcas que está pasando y estés de acuerdo en tratar.

Me reí un poco contra su piel húmeda lo cual la hizo temblar.

—Si asustarme significa que conseguiré que vayas debajo de mí para conseguir detenerme de actuar como un idiota no puedo prometer golpearlo fuera a corto plazo.

Ella juró y golpeó con fuerza en mi trasero. Caí dormido con ella envuelta en mis brazos y su suave risa en mi oído. El túnel era largo y oscuro y a veces no importaba cuan buenas fueran mis intenciones, las paredes tendían a cerrarse sobre mí pero si Sakura estaba dispuesta a ser mi luz al final, entonces no había manera de que no fuera a intentar.

o0o0o

Ambos estábamos callados a la mañana siguiente cuando nos levantamos para volver a su auto. Nos detuvimos en la tienda de café de la esquina para desayunar y ninguno de nosotros parecía demasiado ansioso por repetir los eventos de la noche anterior.

Después de una sólida noche de sueño y que despertara con su rostro tranquilo e inocente, me tenía de cabeza y estaba llamándome a mi mismo todo tipo de insultos por dejar que mis habituales obsesiones me empujaran en una dirección oscura la noche anterior. Pizza y un tiempo tranquilo en el sofá era nada comparado a toda la

pesada mierda que ahora tenía sonando alrededor de mi cerebro después de que ella me hizo venir limpio. Estaba avergonzado de que ella sabía que había estado tratando de usar su cuerpo para escapar, para tomar algo que era tan diferente con ella y en otro nivel y arrastrarlo hacia abajo donde cada otro encuentro sexual había comenzado y terminado. Si Sakura no me hubiera llamado en mi mierda y solo me hubiera dejado seguir, habría sido el fin para nosotros. Lo sabía y estaba bastante seguro de que ella lo sabía. Permitirme ponerla en una caja con todo el resto, era algo que ella no toleraría y estaba eternamente agradecido.

Se había calentado solo un poco anoche así que los lugares con hielo en las aceras eran ahora blandos charcos de lodo sucio. Navegamos alrededor de ellos mientras equilibramos café caliente y tratamos de permanecer calientes. Ella había estacionado su auto en la calle un par de bloques arriba de la tienda en uno de los vecindarios.

Estaba preparándome para preguntarle si estaba bien, si todo seguía bien entre nosotros pero ella se detuvo y casi me encontré con su espalda. Juré suavemente mientras el café caliente salpicaba sobre mi mano.

—¿Qué diablos Sakura?

Ella no se movió y yo tuve que saltar hacia atrás cuando su café se deslizó fuera de su de repente sin vida mano y resonó en el suelo con nieve. Ella levantó una temblorosa mano a su boca y antes de que pudiera preguntar otra vez que estaba mal una camioneta pick up que estaba esperando para hacer un giro a mano izquierda se movió y capturé la vista de su auto.

Todas las ventanas estaban destrozadas, los faros habían sido hechos añicos; los cuatro neumáticos estaban sobre la montura de metal en el suelo, el caucho recortado puesto sin vida alrededor de ellos como material de andrajos.

El prístino trabajo de pintura negra estaba ahora estropeado con fea pintura en spray rojo que tenía incluso más feas palabras proclamando alrededor de la superficie. El capó tenía la palabra "puta" en enormes letras y a lo largo de cada lado del auto desde el frente hasta el maletero donde había variaciones de la misma cosa. Esto era malo y considerando que tipo de auto conducía, esto iba también a ser extremadamente costoso de arreglar.

Pude ver que ella esta temblando así que puse un brazo alrededor de su hombro y la tiré a mi pecho. Al principio se resistió, de pie como piedra aún, ojos bloqueados en la destrucción sin sentido pero cuando apliqué solo un poco más de presión ella vino de buena gana y metí su cabeza bajo mi barbilla.

—Deberíamos probablemente llamar a la policía.

Ella se estremeció contra mí y sentí su cabeza moverse en un "no" abajo contra mi garganta.

—No. ¿Cuál es el punto? Su papá solo lo cubrirá otra vez y hará que todo desaparezca. Además no es como si haya alguna prueba de que él lo hizo.

Odiaba que ella probablemente tuviera razón.

—¿Quieres que te lleve a la escuela? Puedo conseguir ocuparme de esto mientras estás ahí.

—No. Necesito llamar a la compañía de seguros y tenerlo remolcado a algún lugar. ¿Por qué no puede solo dejarme sola?

Corrí una mano ligeramente desde la coronilla de su cabeza hasta el final de su cabello casi chicle.

-Porque eres del tipo imposible de superar.

Ella suspiró contra mi cuello y solo me dejó sostenerla hasta que dejó de temblar.

—Supongo que necesito volver a tu casa y conseguir ocuparme de esto.

—Por supuesto. —Le entregué lo que quedaba de mi café y me aseguré de mantenerla metida cerca de mi lado en el camino de regreso al Victorian. Ambos estábamos callados, ahora por diferentes razones pero sabía que necesitaba mantener la rabia que estaba prácticamente ahogándome hasta que la llevara a algún lugar seguro y ella se sintiera segura. Teniendo algo destrozado como eso debe haber sido una violación que no podía imaginar e incluso aunque Sasori había estado tranquilo las últimas semanas, estaba claro ahora que él no tenía intención de dejar ir su obsesión con mi chica.

Cuando regresamos dentro, ella inmediatamente comienzó a llamar en torno a conseguir arreglar las cosas con su ajustador, que revisara el daño y tener el auto remolcado a un taller de carrocería. Ella necesitaba un estacionamiento mientras tanto y no perdió tiempo en establecer eso también. Después de una hora o dos donde yo solo la miré como un halcón toda la adrenalina finalmente la agotó y ella mencionó que quería tomar una ducha y acostarse.

La envié a mi habitación con los dientes apretados y un beso, esperando que ella no pudiera sentir la furia que estaba quemando en cada célula de mi cuerpo.

Naru vino arrastrándose en unos pocos minutos después de que escuché el agua caliente encenderse. Él lucía un poco peor por el desgaste pero tenía una sonrisa come mierda en su cara y su camisa estaba al revés así que asumí que la cita había servido a su propósito. Él tomó una mirada a la manera en que mi mandíbula estaba apretada y la forma en que estaba seguro mis ojos estaban destellando con fuego negro y preguntó:

—¿Mala noche?

—Mala mañana. El auto de Sakura fue destrozado anoche.

—¿Piensas que fue Camiseta Polo?

-¿Quiénmás le haría algo como eso?

—¿No sé, una de tus legiones de ligues de una noche que se molestó que estás fuera del mercado? Los dos tienen un equipaje muy pesado flotando por ahí.

No había incluso considerado que yo podría ser la causa de la represalia contra ella. Eso solo me ponía incluso más furioso. Incliné mi cabeza hacia mi habitación.

—¿Puedes mantener un ojo sobre ella hasta que vuelva? Ella parecía estar bien pero puedo decir que estaba bastante conmocionada.

—¿A dónde vas? Tengo que estar en la tienda a la una.

—Estaré de vuelta antes entonces.

—Sasuke…

—Solo no lo hagas Naru; es tiempo pasado para mí perder mi mierda. Ese imbécil va a escucharlo de mí, que si sigue jugando con ella voy a aniquilarlo.

—Estás buscando problemas y no en el buen sentido.

—No me importa. Volveré en unos minutos, solo mantén un ojo en Sakura y si ella pregunta donde estoy inventa algo. Ella no necesita preocuparse de nada más hoy.

Él aceptó a regañadientes pero puedo decir que no estaba de acuerdo con lo que estaba a punto de hacer.

Salté en la camioneta y conduje a la universidad. Sabía que Sakura tenía clase al mismo tiempo que Sasori los lunes, miércoles y viernes así que cuando encontré un lugar para estacionar solo tomó un asentimiento a una estudiante y un guiño a otra para encontrar mi camino a donde todas las clases de ciencias políticas se llevaban a cabo. Estaba frío afuera y los estudiantes estaban corriendo de edificio a edificio con sus cabezas abajo así que nadie en realidad me puso atención mientras acechaba alrededor del edificio del que estaba seguro Sasori eventualmente saldría.

Afortunadamente para mí no tuve que esperar mucho tiempo y la seguridad del campo había ya pasado por mi lado sin ni siquiera una pausa porque a los veinte minutos se abrieron las puertas a un grupo de tipos que parecían como que habían vaciado una tienda de J Crew y coronados con toda la linea de invierno de L.L Bean's venían saliendo. Ellos estaban riendo y hablando de algo y Akatsuna lucía tan satisfecho de sí mismo que yo solo quería golpear sus dientes blancos bajo su garganta.

Esperé hasta que el grupo se dispersó y fuera solo Akatsuna por sí mismo. Él tiró el cuello de su chaqueta Patagonia arriba, alrededor de sus oídos y sacó su teléfono celular. Me empujé fuera de la pared del edificio y me incliné y lo seguí silenciosamente hasta que él alcanzó el estacionamiento.

Cuando se detuvo en el Lexus alcancé y agarré la parte de atrás de su cuello y lo empujé hacia adelante así que su cara estaba golpeada contra el congelado metal del techo. Él dejó salir un sonido sorprendido y la bolsa con sus libros y computadora resonó en el suelo. Él luchó pero yo tenía un buen agarre y estaba alimentado por una furia viviente por lo que él no tenía oportunidad.

Me incliné hacia adelante así que mi codo encajó dolorosamente en la base de su cuello y apreté mis dedos hasta que sentí su piel comenzar a resistir.

—Si quieres acosar a alguien, asustar a alguien, aterrorizar a alguien, podrías querer escoger a alguien que no tenga un molesto novio esperando alrededor de la esquina niño bonito. Esta es la última vez que voy a decirte que dejes a Sakura infernalmente sola. Si no, esa cara de muñeco Ken de fantasía que parece gustar tanto va a terminar como hamburguesa. —Le dí otro empujón así que el metal golpeó implacablemente contra su mejilla. La gente paseando alrededor del estacionamiento, se detuvo para mirarnos pero no me importaba—. ¿Estamos claros?

Él gruñó y llevó sus manos bajo su pecho por lo que así podía hacer palanca a sí mismo fuera del lado del auto. Lo dejé ir y di un paso hacia atrás, manos colgando perdidas a mis costados en caso de que él decidiera que quería lanzar un bajo a la derecha en ese momento. Él alisó el cabello que mi áspero manoseo había desordenado y me miró mientras trabajaba su mandíbula de atrás a adelante.

-Ambos sabemos que mi padre puede mantenerme fuera de la cárcel, ¿qué pueden hacer los tuyos por ti? ¿Cambiar un neumático, ayudarte a mudarte? —Río amargamente y escupió un bocado de sangre que estuvo a punto de arruinar la punta de mi bota—. Ustedes no son una relación para mí en el mundo real. Puedes llamarte a ti mismo su novio todo lo que quieras pero el caso es que ella simplemente no puede alejarse de mí por alguien como tú. Eso es solo un mal precedente.

Pensé que estaba solo mimado y molesto pero entre más hablaba más comencé a cuestionar su salud mental. El chico hablaba como un lunático.

—Amigo ve a joder a alguien más. Sakura no es para ti, ella nunca lo será y acosándola estás solo molestando a todos. Si crees que tengo miedo de lo que tu padre o alguien más pueda hacerme si eso significa protegerla de lo que tienes dentro, por un choque e incluso si te las arreglas para sacarme del camino, hay un grupo entero de gente listo para tomar mi lugar. No vas a llegar a ninguna parte metiéndote con ella y si alguna vez la tocas otra vez voy a romper cada uno de tus dedos y atiborrarlos en tu garganta.

Él se burló de mí y empujó un dedo en mi pecho. Tuvo suerte de que no lo golpeara en la boca.

—Eres tan estúpido, tan maleducado y de baja clase para pensar que esto tiene todo que ver con sexo. Puedo conseguir sexo donde sea, ¿en verdad crees que dejé a Sakura bambolear su trasero en frente de mí por seis meses y no conseguí algo al lado? El sexo es irrelevante y si ella está dándotelo a ti, no quiero ir cerca de ella a veinte metros. Esto es negocios e imagen; ella no puede poner un protocolo de que soy reemplazable con un punk tatuado que no tiene nada que ofrecer. No puedo tener a las personas recordando eso.

Agarré la muñeca de su mano que estaba empujándome y lo empujé de vuelta al auto.

—Si crees que el sexo con Sakura es irrelevante entonces eres el único que es maleducado idiota. Supérate a ti mismo, y si puedo probar que tuviste algo que ver con su auto estamos presentando cargos. Si sigues acosándola vamos a ir a la corte y eventualmente alguien notará a tu viejo padre cubriendo tu trasero. Estoy diciéndote que detengas esto ahora o puedes ir al hospital y yo puedo pasar algo de tiempo en la cárcel, ¿entendido?

Nos miramos el uno al otro pero por ahora había una multitud de tamaño decente reunida alrededor mientras nos medimos uno al otro. No ví al guardia de seguridad hasta que hubo conseguido entrar entre los dos.

Antes de que él pudiera empezar a hacer preguntas moví de un tirón a Sasori fuera y me dirigí de vuelta al lado de la calle donde había estacionado mi camioneta. El guardia gritó algo después de mí y escuché la voz de Akatsuna alzarse pero no me detuve hasta que estuve de vuelta en la camioneta y tuve la calefacción a todo volumen. Flexioné mis manos repetidamente sobre el volante y tomé unas pocas respiraciones profundas para ponerme a mi mismo bajo control. La última vez que había sentido esa cantidad de ira impotente, esta interminable necesidad de destrozar algo, fue cuando tuve que verlos poner a mi hermano en el suelo. Quería desgarrar su cuerpo perfectamente adaptado, costura por costura y verlo sufrir. Empujándolo alrededor y ponerlo incómodo solo no era suficiente. La oscuridad, la imprevisibilidad que se escondía dentro de mí se irguió de nuevo y quería venganza desenfrenada

pero tuve que ponerla de vuelta en la caja porque no iba a hacer que Sakura luchara con ella otra vez tan pronto.

Tomé una sólida media hora antes de sentirme como que estaba listo para ir a casa y enfrentarla. Cuando caminé en la puerta Naru estaba jugando con uno de los juegos y gritando una bocanada de obscenidades a través del auricular, para con quien estaba jugando. Apagó la marcha y me dio una mirada una vez más mientras cerraba la puerta y se ponía de pie.

—No veo nada de sangre o heridas.

Me encogí de hombros y arrojé mi chaqueta sobre el respaldo del sofá.

—Demasiada gente alrededor, además creo que patear su trasero solo lo animará. El chico tiene toda una caja de herramientas de tornillos sueltos. No es incluso acerca de Sakura todo es acerca de como luce que ella lo dejó y está saliendo conmigo. Su ego está fuera de este mundo, yo seriamente no sé qué vamos a hacer acerca de ello porque él tiene razón acerca de su padre siendo capaz de cubrirlo, él ya lo probó una vez.

Naru tiró su cabeza en la dirección a mi habitación.

-Ella no ha hecho ni un ruido. No aparecó después de la ducha por lo que no sé cómo lo está haciendo, pero tengo que irme o voy a estar tarde para mi cita y todavía necesito retocar el dibujo un poco.

—Es genial, la tengo. Tal vez ella estaba solo tan estresada que durmió todo el tiempo.

—Puedes solo tener tanta suerte, hermano.

Resoplé y le hice señas fuera mientras me dirigía hacia mi habitación. La puerta estaba cerrada y todo estaba oscuro cuando la empujé. Sakura estaba acurrucada y en posición fetal en el centro de la cama y no necesitaba ser un genio para decir que ella estaba despierta y había estado llorando. Tenía sus manos metidas bajo su mejilla y estaba mirando sin ver la televisión en blanco.

—¿Qué le hiciste? —Su voz era cruda e incluso más ronca de lo normal, de llorar. Me senté en el borde de la cama alcanzando a correr una mano sobre su muslo.

—Le dije que dé marcha atrás y que no era inteligente molestar a alguien que me tenía a mí como novio. No sé qué es su asunto Sakura. Creo que es certificable que el tipo solo no se refiera a ningún tipo de nivel lógico.

—Pensé que ibas a lastimarlo.

—Bueno podría hacerlo pero era de día y había una universidad entera de estudiantes caminando alrededor. Lo empujé alrededor un poco y nos tiramos alguna mierda el uno al otro pero yo solo mayormente quería que supiera que no estás sola, que si te lastima hay suficiente gente esperando en los bastidores para herirlo de vuelta.

Lagrimas silenciosas corrieron hacia abajo por su cara y tuve que inclinarme todo el camino sobre su forma boca abajo, para secarlas con mis pulgares.

—Solo quiero que se aleje. Nunca hice nada para merecer esto. Todo lo que alguna vez hice es lo que todo el mundo quiere, por qué estoy siendo castigada por hacer la única cosa en la vida que quiero para mí misma.

—No lo sé Casper, solo no lo sé. —No sabía cómo hacerla sentir mejor así que me deslicé en la cama detrás de ella y la tomé entre mis brazos mientras ella lloraba. No me consideré a mí mismo un empático o incluso compasivo chico. Yo estaba usualmente tan envuelto en mi propia cabeza y mi propia espiral de sin sentido emocional para poner mucha atención a nadie más, pero sosteniendo a Sakura mientras ella lloraba cambió algo en mí a un nivel fundamental. Me sentía como que no había nada en la tierra que no pudiera hacer o no pudiera dar para hacer esto mejor para ella. Me sentía como un fracaso por no detener lo que le sucedía a ella y sabía que desde este punto mantener un ojo en ella y mantenerla relativamente a salvo de Aakatsuna no era solo suficiente. De repente con cegadora claridad supe que quería

mantenerla a salvo y protegerla de todo lo que alguna vez iba a lastimarla, por siempre y para siempre y que solo apestaba porque tenía una furtiva sospecha de que en algún momento yo había sido probablemente la causa de la angustia tanto como Camiseta Polo estaba probando y que solo me hacía querer quebrar todas las cosas otra vez.