Bella Pov.

Para ser sincera, casi pierdo la cabeza... en un segundo estoy aqui y en el otro estoy frente a este adonis de ojos dorados. Ya me habia ido acostumbrando a esa clase de cosas con Anastacius, ya que lo habia tenido de compañero de clases por 2 años, pero las cosas con Edward eran diferentes.

Habia leido tantas novelas romanticas, ensayos, poesias... pero ninguna era capaz de explicar la sensacion que sentia ahora. Era como si tuviera vertigo, panico, mareo, y al mismo tiempo un deseo inexplicable de sonreir... Y los vampiros se creen raros? Los humanos somos peores.

Nos encontrabamos en medio del bosque. No vestia ropa excesivamente protectora frente al frio, y hacia unos diez grados. Una camiseta y un chaleco de jean azul arriba, unos jeans y zapatillas blancas comunes. Sin embargo, yo no tenia necesidad de sentir frio. Podia incendiar el bosque si era necesario, pero lo mejor seria no exagerar.

"No les muestres aun, espera hasta que yo te lo aconseje, a menos que no tengas opcion. Dudo que te ataquen, los estare preparando de antemano. No te preocupes. De todas formas, Edward te protegera, al igual que yo."

Recordaba las palabras de Anastacius a la perfeccion, asi que solo eleve la temperatura interna de mi cuerpo. Nada que se pudiera notar desde el exterior.

-Entonces, tu eres Bella. Siento como si ya te conociese desde hace años. Aunque me entere de tu existencia hace unas horas... me perdi de demasiado.- dijo el y yo me senti turbada de nuevo. Acaso era una incauta irremediable? Obligue a mi mente a concentrarse. -Yo me entere de ti hace unos diez meses, pero de todas formas... bueno... de todas formas me gustas demasiado.- dije. !Un momento! ¿Que acabo de decir? Me sonroje hasta la punta de los cabellos. Tal vez habia cometido una estupidez, no entendia porque lo habia dicho. Me habia sentido impelida a decir la verdad, y muy innecesariamente. (Nota del Autor :Esta parte me recuerda mucho a mi, jejeje). Tal vez me iba a considerar como cualesquiese de las chicas de esa clase que intentaba llevar a la cama a todo lo que se moviese...

-Yo jamas me habia sentido asi. Eres tan hermosa...- parecia completamente perdido en mis ojos, pero entonces parecio sacudirse el aturdimiento. -Anastacius ¿Te explico los riesgos que supondria mi... persona para ti?- dijo el con voz severa.

Anastacius ya me habia advertido sobre esto. El era muy terco en ese sentido. -Si Edward, no te preocupes. De todas formas, me siento segura aqui contigo.-dije, esta vez con mas confianza. Le tome la mano, para reconfortarlo. -No tendras que estar mas solo, nunca mas. Ahora me tendras a mi, si es que me aceptas. - dije, la ultima parte con un ligero tono de duda. Despues de cuentas, aunque yo el dia en el que fuese transformada a vampiro seria mas poderosa que nunca antes, no tenia porque aceptarme.

-Claro que te acepto. Se que esto es acelerado, pero tu tambien me gustas mucho.- dijo el y senti como el ritmo cardiaco se me elevaba hasta alcanzar a los limites criticos. -Manten ese corazon adentro, Bella.- Me dijo el con tono cariñoso mientras se me acercaba y me pasaba un brazo por los hombros, con sumo cuidado, segun pude notar. Al menos mientras fuese humana no me iba a pasar lo mismo que la Bella N° 1. Si habia podido parar a Emmett, tranquilamente podia impedir que Edward me rompiera las costillas.

Entonces, algo interrumpio mis cavilaciones. Me di cuenta de que Edward acercaba su rostro al mio. Va a pasar, va a pasar, empece a pensar. Luego parecio volver a su mundo normal, sin que nada ocurriese. Supongo que mi mirada no tenia precio, porque sonrio como si intentase no reir.

-Disculpame, pero es que aun no tengo suficiente confianza en mi autocontrol. No me perdonaria jamas que te hiciese algun daño. - se excuso. Y aunque estaba decepcionada, sabia que tenia razon. -Nos quedan muchos dias aun por delante... de hecho, toda la eternidad.- le dije, muy segura desde ya de mis desisiones. No iba a tener todos los problemas que habian pasado mis predecesoras.

El parecio sobresaltarse con mis palabras. -Acaso... ¿Estas segura de lo que dices?.- Me dijo preocupado. -Si, lo estoy. No veo el futuro, pero Anastacius me ha mostrado mas o menos como va mi vida como vampiro. Creeme que ambos estamos muy felices. - le dije.

-Sin hijos, sin crecer, necesitando sangre para vivir, en serio?- dijo el, mitad de forma humoristica y mitad como diciendo ¿Y a esta lunatica que le paso?

-Digamos que te cambie la perspectiva desde que vez las cosas. Y bueno, de esos problemas mencionados, el unico que podria molestarme algun dia seria el primero. El segundo es el sueño de toda mujer, y el tercero es cuestion de dieta. - dije con humor.

-Vale, de todas formas eso podriamos discutirlo despues.- dijo el sonriendo, y yo podia escuchar los engranajes de su mente trabajando en posibles excusas. Por suerte Anastacius siempre podria transformarme en caso necesario. -Entonces, me gustaria saber algo mas de ti.- dijo el. -A mi tambien, aunque se bastante gracias a Anastacius, me gustaria escucharlo de ti.- dije yo.

-Yo primero, entonces,- dijo el sonriendo. -¿Como es tu segundo nombre?- Y yo que me esperaba una pregunta mas filosofica... -Marie.- ¿Y el apellido de tu madre?- -Dwyer.- ... siguio haciendo preguntas, mientras a paso lento nos ibamos dirigiendo hacia la casa. La parte de mi mente que no estaba ocupada observando a Edward o respondiendo de sus preguntas me advirtio que me habia alejado mucho de la casa, un kilometro y medio mas o menos, en unos nueve u ocho segundos, o bueno, en realidad unos 20 segundos, pero seguia siendo sorprendente.

Finalmente, avistamos la casa en la pregunta N° 56. Cuando llegamos el me abrio la puerta para que yo pasara. -Todo un caballero.- dije sonriendole. -Para usted, señorita.- dijo el con una sonrisa picara que me derretia por dentro. Donde se habia ido esa chica de mente fria y mirada palida?-

-Ey, esas son nuestras lineas.- dijo Alice con cara de puchero, refiriendose a lo que solian decir Alice y Jasper respecto a los caballeros. Los conocia bastante... Al menos, Anastacius me habia inducido a verlos por horas en mi mente. Según el, "era necesario". Ahora empezaba a entenderlo. Aun no podia leer el futuro, era humana, a fin de cuentas. Pero algo me decia que Anastacius estaba nervioso, o enojado, como si estuviesemos perdiendo el tiempo en vez de continuar la lectura. Esme y Carlisle seguian sentados juntos, ambos muy felices al parecer por el hecho de que a Edward no le cabia la sonrisa en el rostro. No pude evitar sentirme halagada.

Entonces, Anastacius se puso de pie. -Creo que deberiamos continuar... - dijo el. Sin embargo, los demas parecian reticentes. Parecian querer descansar un rato... lo cual para mi no tiene logica. ¿Acaso los vampiros necesitan descansar?

-Si, quitemonos los nervios, que con el capitulo anterior Edward casi me mata emocionalmente.-dijo Jasper. Yo, quien tenia un dedo sobre las hojas del libro, bufe levemente. Solo habia estado adelantado un capitulo a ellos. No era suficiente.

-Un par de horas, entonces.- dijo Anastacius.- Hasta la hora de comer para Bella, luego seguimos. -. Me parecio buena idea. Carlisle y Esme fueron a su habitacion. Pero Emmett y Jasper estaban por divertirse un rato a la antigua.

-¿Estas segura de que quieres ver esto?, podria ser peligroso- me dijo tiernamente Edward mientras me acariciaba la mejilla. Mi corazon parecia haberse ido a 160. Me las arregle para contestar.

-Claro que si, mientras estes conmigo.-

-Siempre.- dijo el y yo sentia que me evaporaba de felicidad.

Conocia bastante bien a Anastacius, asi que no me sorprendio que les pidiera a Emmett y a Jasper participar.

-No vale, tu usaras esos poderes que tienes y nos ganaras.- dijo Emmett haciendo pucheros. -No los usare, vale?- dijo este y ambos aceptaron. Seria un dos contra uno, en el patio de atras.

Edward se sento en el porche trasero, junto con Alice y Rose, y yo en el regazo de el. Los tres peleadores se pusieron en una posicion de triangulo. De repente, Emmett salto a esa velocidad la cual yo no podia distinguir aun, era como un destello y nada mas. Pero Anastacius simplemente salto hacia un lado y se lanzo hacia Jasper aun mas rapido.

¡Menudo tramposo! Yo le conocia bien, esa velocidad que habia utilizado era parte de sus poderes, usaba la telekinesis para moverse mas rapido. Vi que Jasper lograba esquivarle a duras penas, pero el vampiro de ojos dorados simplemente giro sobre si mismo con un pie extendido hacia abajo. Jasper cayo al suelo al mismo tiempo que Emmett volaba por los aires cuando intento atacarle desde arriba.

-Segunda vez en el dia, hermano.- dijo Edward burlandose de Emmett. ¿Acaso habian peleado antes? Esperaba que no hubieran perdido ningun miembro de su cuerpo...

Emmett al parecer no podia darse por vencido. Y mientras Edward seguia acariciando mi cuello, Alice y Rose observaban sorprendidas la pelea, este empezó a correr en zig zac, intentando alcanzarle. Pero Anastacius siempre le paraba. Jasper empezo a hacer lo mismo... y de nuevo me percate que Anastacius estaba usando sus poderes de nuevo. Hacia calculos mentales de la velocidad de sus oponentes y junto con otras variables determinaba de donde vendria el ataque. Acaso este chico se habia pasado 9 eones, ¿Solo estudiando fractales?

De repente, Anastacius tenia una espada en la mano. Yo la conocia bien, me habia mostrado como era capaz de cortar madera y acero como si fuese mantequilla. Les paso a Emmett y a Jasper un par de espadas y el juego se torno mas siniestro. De repente alli estaban Carlisle y Esme, el primero curioso y la segunda preocupada.

-Edward, ¿Los chicos estan bien?- le pregunto Esme. Este asintio. -No entiendo, esos golpes que se estan dando deberian hacer pedazos las espadas, no es acero comun.- dijo el. Yo negue con la cabeza.-Claro que no lo es. Es una diferente combinacion atomica, y esas espadas pesan unas cuantas toneladas...- dije yo. -Observen.- les aconseje.

Anastacius estaba haciendo una danza, o eso parecia. Detenia estocadas por do quier, y lanzaba cuchilladas que cada vez estaban mas cerca de tocar a sus "enemigos". En secreto, el ya los estaba entrenando, preparandolos para los tiempos por venir. Mientras pensaba en "dichos tiempos, " adverti que Anastacius saltaba por los aires, mientras ambos erraban las cuchilladas que habian lanzado. El cayo sobre ellos, dandoles a las espadas un golpe terrible. Estas volaron por los aires, y el las recupero con un simple ademan.

-Por ser la primera vez, nada mal. Esas espadas matarian a un vampiro, en el punto donde cortan se impide la regeneracion celular. Con tan solo trozearlo en unos cuantos pedazos, te quitas cualquier problema de encima. - dijo el sonriendo mientras se volvia a ocultar las espadas en las fundas que llevaba siempre abajo de la sabia que el llevaba mas armas que todos los narcotraficantes del mundo juntos.

Carlisle parecia listo para hacer unas preguntas, y misteriosamente ya tenia en la mano izquierda una tabla periodica y en la mano derecha un Ipad y tomaba notas.

-¿Como es ese metal a nivel molecular?- preguntó. ¿Que acaso no era medico?

Anastacius, al cual le encantaba la fisica, empezo a charlar animadamente del tema. Yo estaba algo curiosa, asi que tambien me puse a escuchar, aunque conocia la respuesta bastante bien.

- Tengo tres metales creados por mi mismo. Este de aqui.- dijo sacando de nuevo su espada y pasandosela a Carlisle. Era una espada medieval comun, con un brillo refulgente y en el mango habia una inscripcion en latin. Mors. Muerte. Luego estaba en griego, arameo, fenicio, egipcio y otros que ni si quiera conocia.

-Esta compuesta de isotopos con gran numero de neutrones. La formula quimica exacta despues te la muestro con Avogadro. Pero el punto es que se mantienen unidos gracias a mis poderes. No hay forma alguna de mantener a estos atomos en estado natural sin que reaccionen, son muy inestables. - explico el.

Luego saco otra espada que nunca habia visto. Parecia ser de oro puro. - Mi ex cuchillo.- dijo Carlisle con una sonrisita. -Si, oro en estado... en estado... bueno, en realidad no tiene un nombre, pero las moleculas de esta espada estan moviendose a altisimas velocidades por la espada, no vibrando, solo giran a toda velocidad en ella. Al recibir impactos, las moleculas simplemente pasan tan rapido que la energia se disipa perfectamente por toda la espada y por todo el aire circundante a ella. Es como si pasara una tropa de soldados siendo disparados por una ametralladora. Las balas las recibiran equitativamente.- explicó.

De repente Edward se adelanto en frente mio, y parecia preocupado. -¿No es radiactivo?- preguntó.

-Sobreprotector.- murmuro Alice a mi lado.

-No, las moleculas no se desintegran, y si lo hacen es muy esporadico. Puede ocurrir si la usa alguien como yo de forma poco cauta. Si hiciese pasar energia por esta espada, probablemente seria una bomba. Debo tener cuidado.-

-¿Y porque no genera calor, ya sabes, segunda ley de la termodinamica...? empezo Carlisle, pero Anastacius nego con la cabeza. -Mis poderes lo impiden.- dijo simplemente, como si se hubiese cansado de explicar cosas.

Muy bien... en realidad a mi nunca se me habia ocurrido eso del calor. Pero con Edward a mi lado, con su brazo en mi cintura, podia pensar bastante poco en la segunda ley de la Termodinamica... Anastacius tenia razon, el chico me iba a hacer perder la cabeza fria que siempre habia tenido... pero me parecia que el precio valia la pena. El me lo habia dicho ya...

"-Creeme, a veces es mejor perder la cabeza. Te lo digo por experiencia" Me habia dicho el hacia ya meses.

-Y ¿el tercero?- pregunto Carlisle, haciendo regresar unos cinco meses de recuerdos a un rincon.

-Nuestra composicion quimica. Yo lo llamo vampirita.- dijo el extrayendo del bolsillo de su pantalon una daga corta blanca como la nieve. -En realidad, solo incubo celulas de vampiro, enriqueciendolas con calcio, plomo, marmol y diamante. Las abastesco con sangre un par de meses para que acepten los metales en su propia composicion y luego las horneo para matarlas. Finalmente obtienes esto.- dijo el, y lanzó la daga hacia Carlisle. -Un obsequio, y su nombre es gelidus.- dijo el.

Carlisle la atrapo al vuelo y la examino. -Helado.- dijo, traduciendo el latin de Anastacius.- Un buen nombre, considerando que esta a unos 3 grados bajo cero. Gracias.- dijo el.

Emmett y Jasper le preguntaron si podian quedarse con las espadas que habian usado, y este acepto y se las lanzo por los aires. -Son Gladius, espadas de infanteria romana. Cuidenlas bien.- les dijo. Emmett parecia emocionado, ya que estaba amagando golpes al aire como un niño de cinco años con una pistola de juguete.

Era increible como una parte de mi mente podia procesar todo eso, y otra solo se percataba de la mirada de Edward. Este parecia muy feliz y sastisfecho. Su mirada era avida y calida. Agradeci a los dioses que pudiera enfriar o calentar mi cuerpo a voluntad, ya que sino me congelaria con su helada piel.

Despues de eso, la hora que nos quedaba de descanso paso rapido. Carlisle se llevo la daga y a Anastacius abajo, para examinar a Gelidus, y Esme los acompaño tras un largo suspiro y un murmuro que luego Alice reprodujo para mi "-Si no fuera porque lo amo, lo cortaria en pedacitos con esa misma daga.- todos reimos.

Alice queria ver como eran las espadas y Rose las acompañó. Emmett y Jasper se las dieron y se pusieron a comentar la pelea:

"Viste lo cerca que me paso?"

"Pues a mi casi me corto a la mitad"

"Pero a mi me paso mas cerca" (Emmett)

"Con lo lento que eres, si hubiese sido mas cerca te hubiese rebanado." (Jasper)

"¿Yo? ¿Lento? Pero si fuiste tu el que tropezo cuando lo tenias cerca!"

"Pero si tu..."

Siempre eran tan infantiles? Pero me caian bien, eran divertidos. Alice y Rose estaban probando las espadas y ambas eran muy buenas, Rose parecia una guerrera barbara furiosa, ya que daba estocada tras estocada como si pelease con un palo, pero de todas formas ese estilo brutal parecia ser efectivo. Alice al principio iba perdiendo, pero luego empezo a ver el futuro tras cada ataque y ahora ya peleaba como una profesional. Saltaba, bloqueaba, volvia a saltar... aparte la vista. Seguir esos movimientos me hacia doler la cabeza.

-¿Y... que te parecio mi familia?- dijo Edward, mirandome a los ojos. Esos ojos dorados, con ligeros matices negros que parecian pintados por algun artista renacentista... Vuelve... me reprendi a mi misma. Me tomo unos segundos recordar que me habia preguntado y elaborar una respuesta justa.

-Me encanta. Todos me caen muy bien. Son un poco raros, claro esta, pero yo tambien lo soy.- dije sonriendo.

-Si, debo admitirlo. ¿Quien estaria lo suficientemente loca como para enamorarse de un vampiro?- dijo el mientras me acercaba a su rostro. Estaba ya mas cerca de lo que habia estado en la caminata en el bosque. ¿Tendría ya la suficiente confianza? Sus acciones confirmaron mis pensamientos, ya que salto y me di cuenta de que ya no estabamos cerca de la casa. Un salto suyo nos habia transportado unos quinientos metros.

-Mas privacidad.- se explico en un susurro. Luego sus labios tocaron los mios suavemente, haciendome olvidar hasta de mi nombre. Fueron solo unos segundos, demasiado cortos segun mi opinion, pero lo mejor que me habia pasado en la vida.

Se alejo un poco de mi, respirando profundamente una bocanada de aire frio que paso cerca. Al parecer habia logrado soportarlo. -Te amo, Bella.-

Hola a todas y a todos! Disculpen por el retraso... En el siguiente capi va otro capitulo de Crepusculo... es que en este no quedaba bien y no andaba con tiempo...