Como conocí a nuestro Klarth.
NOTA: El titulo viene dado a una serie que últimamente es famosilla en mi país, conocida como; "Como conocí a vuestra madre". Solo es un juego de palabras, no tengo intención de poner el capitulo más chistoso por ese hecho. Gracias por su atención.
Izaya se encontraba muy feliz tumbado en las camas de Klarth y Hiei leyendo un libro. Yukina le observaba algo nerviosa desde la mesa e intentaba decirle con suma timidez que sería mejor que se levantara se ese sitio. Si había alguna cosa que aquellos dos odiaran era hacer la cama y Yukina tenía serias dudas en que la hicieran cuando el responsable de deshacerlas era otro. Además, Izaya tuvo el sumo detalle de "tomar prestado" un libro de Klarth. Otro hándicap para Izaya era que ensuciaba la almohada de Hiei comiendo patatas… Lo peor de la situación era que Yukina no se sentía del todo capaz de regañar a Izaya por todo aquello y Mukuro no estaba presente… La esperanza de Yukina residía en que por la puerta de entrada, entrara primero la profesora y no el profesor y el alumno…
Escuchó la puerta abrirse y el corazón se le puso en el cuello… En el fondo ella no había hecho nada, pero sentía cierta culpabilidad por no detener a Izaya debidamente… Mientras los pasos se escuchaban acercarse, Yukina intentó un ultimo intento de advertencia hacía Izaya, pero este la ignoro como las anteriores ocasiones.
Entraron Hiei y Klarth. Yukina quedo algo pálida y los dos chicos lo primero que hicieron fue preocuparse por la koorime, sin prestar mucha atención al imprudente de Izaya.
Yukina: Yo… Yo… Lo siento… - temblando y apunto de lagrimeo.-
Klarth: ¿Qué sientes? ¿Qué ha pasado?
Yukina: Yo… He intentado detenerle… Pero… - Señalo a Izaya.- No me impuse demasiado…
Hiei: Querrás decir que no te a escuchado demasiado. – Dirigió una mirada furiosa a Izaya.-
Klarth: ¿Se puede saber que haces allí? – Klarth lanzó un baso de plástico que había en la mesa contra Izaya.-
Izaya: Ay… - El baso le golpeo, aunque no fue muy efectivo, Izaya se movió perezosamente hacía ellos.- Solo estaba leyendo…
Klarth: ¿Es ese mi libro de conjuros? – Miro de refilón el libro que sostenía Izaya.-
Izaya: Si. El primero que tuviste de hecho.
Klarth: ¿Y eso como lo sabes?
Izaya: Pues porque los conjuros de aquí son bastante pobres… Además, también me he fisgoneado los otros libros y sin duda este es el menos avanzado que tienes.
Klarth: Puedo pasarte que deshagas mi cama, ya que la peor parte se la ha llevado el nihilista… Pero no puedo pasar por alto que fisgonees mis cosas.
Izaya: Ciertamente… he encontrado en este libro algo que me ha sorprendido. – Sacó un punto de libro hecho con una pluma azul y una punta de flecha.- Me sorprende el color de esta pluma… Su color rojizo me recuerda al mitológico pájaro Valefor.
Klarth: Hn…
Izaya: Pájaro, que por cierto, nombras varias veces en este primer libro. ¿Sabes lo que es Valefor, no? Se trata de una poderosa invocación.
Klarth: Si. – Afirmó con suma seriedad.-
Izaya: Debí habérmelo pensado. Tú no tienes pintar de ser de la clase de demonios con "magia".
Klarth: Muy astuto, Izaya.
Izaya: Dime la verdad, ¿eres un demonio de fuerza, verdad? Estoy seguro que en esos fuertes brazos tuyos mantienes una fuerza descomunal.
Klarth: Ahí te he de decir que te equivocas. Mi fuerza física ya no es lo que era. Si que es cierto que soy un demonio de fuerza, pero nací con una enfermedad en los huesos que me impedía utilizar fuerza bruta.
Hiei: Por ese motivo, se dedico a la magia, hechizos e invocaciones.
Izaya: Interesante… ¿pero como lo hiciste? Que yo tenga entendido, un demonio de fuerza, siempre será de fuerza, al igual que un demonio de fuego, siempre será de fuego, nunca podrá ser un demonio de agua.
Klarth: En mi caso hice una excepción.
Hiei: Ciertamente, paso la mitad de su vida centrado en los estudios, encerrado la biblioteca de su pueblo sin salir ni para comer. – Klarth golpeo con el codo a Hiei.-
Klarth: Si que salía imbécil…
Hiei: Ya me dirás tú cuando…
Yukina: Oh, es verdad ¿De que os conocéis Klarth y tu?
Hiei: Le conocí en una misión que se me encargo. Por desgracia Mukuro observo su potencia, le pregunto si quería formar parte de la guardia, aceptó y paso la prueba de acceso.
Izaya: Me gustan las historias largas.
Hiei: Nadie ha dicho que fuera una historia larga. – Replicó-
Izaya: Igualmente. Preferiría que me lo contarais todo con pelos y señales. – Les miro con curiosidad y sonriendo como solo el sabía sonreír.- Además, ¿tenéis pensado hacer algo? Entendería que me digieras que no, porque estamos en navidad y tal, pero ninguno de ustedes ha quedado con nadie. Así que es buena idea matar el tiempo conociéndonos mejor. –Finalizo juntando las manos.-
Hiei: Hn… - Miro a Klarth y este asintió con desgana.- En fin… Como ya dije, todo empezó por una estúpida misión que consistía en recatar a un humano que se coló en el sitio menos adecuado…
Flashback
Hiei corría desmesuradamente hacía el poblado más cercano junto con una patrulla y Mukuro. Pararon un momento para sacar un mapa y situarse, para luego volver a emprender la marcha. Hiei no paraba ni un solo instante de quejarse. Por lo visto un humano entro accidentalmente por un agujero del mundo humano hasta el Makai y fue a parar a las montañas de Valefor, un ave mitológica. Era una zona bastante desconocida para todo el mundo, ya que en general poca gente se aventuraba para ver que había en ese lugar… Por ese hecho, el rey Enki sugeríos que no fuera un solo soldado a la misión y que era preferible que se fuera en grupo numeroso y poderoso por si la cosa pintaba mal. Hiei protestaba por el hecho de que si era un sitio tan peligroso lo más probable era que ese humano ya estuviese criando malvas…
Al llegar a la vila se encontraron con algo parecido a un pueblo fantasma. No obstante Hiei empleo su Jagan para descubrir que la gente del poblado se encontraba escondida en sus casas. EL grupo sintió un ligero viento que poco a poco fue empeorando. Empezaban a haver fuertes rafagas que se llevaron a más de uno por delante.
"¡Eeeeey!" – Gritó una voz procedente de una gran casa. El grupo se giro para ver a la demonio que hablaba con la puerta entre abierta.- ¡Venid aquí, esto siempre va ha peor!
La patrulla se desplazó como pudo hasta donde aquel chico. Una vez dentro todos respiraron más tranquilos. Hiei miró al chico, era joven, quizás más que él. Un chico de pelo extremadamente largo y grisáceo, atado con coleta y de ojos azules. No obstante a su edad, tenía pinta de ser fuerte ya que tenía unos músculos bastante desarrollados.
Mukuro: Gracias por tu ayuda. – Suspiró aliviada.- ¿Cómo te llamas?
Chico: Mi nombre es Chester. ¿Qué les trae ha estas tierras?
Mukuro: Venimos en busca de un humano.
Chester: Oh, si. Mi señor fue quien avistó al humano. - ¿Señor? Debía de ser un aprendiz o un ayudante.-
Mukuro: Entonces vamos por buen camino.
Chester: Correcto. Estáis en las tierras de Valefor. –Proclamo orgulloso.- Los demonios de esta zona son de los más fuertes que hay en relación a la brutalidad.
Hiei: ¿Fuerza de brutalidad?
Mukuro: Había oído hablar de ellos. ¿Verdad que existen youkais con poder de fuego?
Hiei: Si…
Mukuro: Y demonios con poder de agua.
Hiei: Si.
Mukuro: Pues estos son demonios de "fuerza". No tienen nada de magia ni poderes demoniacos…
Chester: Bueno, no es exactamente así… Digamos que nuestro poder demoniaco es nuestra fuerza.
Mukuro: Eso mismo. Bueno, no quiero entretenerme más aquí, tenemos trabajo que hacer.
Chester: Me temo que es imposible salir de aquí...
Hiei: ¿¡Que!
Chester: Si, cuando el viento sopla así de fuerte, se pasa tres días con tormenta en el poblado.
Hiei: Pues si que hemos llegado en buen momento… - se quejó mirando a Mukuro.-
De repente la puerta se abrió dejando paso a un hombre con un gorro bastante extraño y grande. El chico sostenía un libro y aparentaba estar recitando algo. De repente dejo de recitar, cerró el libro y miro con soberbia a los de allí.
Chester: Son el grupo enviado para recoger al humano, Klarth.
Klarth: Oh. ¿Sois vosotros? ¿Y que hacéis que no vais a buscarlo? – Apuntó sabiendo de sobras que hacía un viento espantoso.-
Hiei: ¿Y a ti no te da vergüenza salir a la calle son ese horrible sombrero?
Klarth: En la cabeza llevo lo que me da la gana. – Le miro con cierta rabia.-
Mukuro: Oye, ¿Cómo has entrado? El viento ahora es más fuerte y se supone que vienes de fuera.
Klarth: Me alegro de que me lo pregunte, princesa. – Se levanto un poco el gorro para que se le viera mejor la cara. Ese nombre de "princesa" no le sentó bien a nadie del grupo- Soy un demonio de fuerza especializado en la magia. Podéis llamarme Klarth.
Mukuro: ¿Eres capaz de utilizar la magia? – Ignoro el mote que le dio el hombre.-
Klarth: Si. Llevo años estudiando la posibilidad de hacer magia.
Hiei: Eso explica muchas cosas.- Mirándole mal.-
Klarth: Ejem… Ahora mismo solo estoy entrando en el proceso.
Mukuro: Ósea que sabes cuatro conjuros. Interesante…
Hiei: Bueno, dejémonos de alegaciones. ¿Eres capaz de crear barreras contra el viento, cierto? Pues haznos una barrera a todos y vámonos donde esta el humano. – Se acerco a Klarth pero este le paro con la mano.-
Klarth: Siento decirte que no puedo hacer eso. Solo se crear una barrera a mi alrededor, donde solo caben tres personas contándome a mi.
Hiei: ¿Entonces solo podemos ir dos? Bueno… Vayamos Mukuro y yo entonces… - Volvió a intentar acercarse a Klarth, pero le detuvo otra vez con la mano.-
Klarth: Eso también es rechazado. Solo Chester conoce la montaña de Valefor. Así que se tiene que venir con nosotros.
Hiei: Bien… Pues iré yo. – Reintento el acercamiento peor nuevamente Klarth le detubo.-
Klarth: Yo por mis favores he de cobrar generosos honorarios. Y cobro por adelantado.
Hiei: ¡Maldito bastardo…!
Chester: Vamos, Kalrth. A veces no te reconozco. – El chico coge un arco y una carcasa de flechas que había cerca de la puerta.- Vamos a ayudar a esta gente a terminar su trabajo. Además, a ti te interesa ir a la montaña.
Klarth: Hn… - Le miro con mala cara, pero Chester insistió inclinando la cabeza.- Esta bien… Vamos…
Klarth volvió a abrir el libro y a mencionar extrañas palabras. Chester indico a Hiei que ahora era el momento de acercarse a Klarth. Con un ligero paso hacia delante, Chester y Hiei entraron en la barrera. Uno de los soldados de Mukuro abrió la puerta para que aquellos tres salieran.
Chester: Contad que volveremos mañana a l'alba.
Hiei: Uff… Demasiado tiempo con este tipo… - Siguió mirando mal a Kalrth.-
Klarth: A perro ladrador… ¡Bozal que te cagas! – Le señalo con la mirada- Venga, andando.
Salieron de la casa y Chester señalo un desfile que comunicaba con la montaña. Entraron por allí. Hiei observaba como fuera de la barrera, el viento era abominador, ya que arrancaba arbustos del suelo y todo.
Hiei: ¿Nunca ha pasado ninguna desgracia en vuestro pueblo con tanto viento?
Chester: Las hubo al principio. Pero luego nos acostumbramos.
Hiei: ¿Al principio?
Chester: Si, antes Valefor, no estaba en estas montañas. Vino ha hacer su nido hace casi un año. Al principio nuestro pueblo sufrió grandes daños, pero luego con el tiempo y la tecnología construimos las casas resistentes al viento y pegadas al suelo con grandes cantidades de cemento. Así salimos del paso.
Hiei: Que apañados. – Dijo mirando a Klarth.- ¿Y este porque sabe usar magia?
Chester: Mi maestro Klarth es el único demonio de fuerza que sabe usar magia en todo el mundo infernal.
Hiei: Ya, eso ya me ha quedado claro, lo que no entiendo es el porque.
Klarth: Estudie la manera para poder usar magia.
De repente les asaltaron unos monstruos de viento de la montaña. Se trataban de dos grias furiosas por la entrada en su territorio. Los bichos atacaron uno por cada lado. Chester se coloco entre Hiei y Klarth y disparo una flecha a una de las grias que venía por la zona de Hiei. El youkai de fuego se puso en guardia y también ataco a la gria de delante suyo con la katana. El monstruo tenía una piel resistente y difícil de pendretar con cualquier filo. De hecho cuando la gria cayó muerta Hiei se fijo que la flecha de Chester fue como un disparo; le atravesó el pecho.
Hiei: ¡Pero que bestia! ¿Cómo…? ¿Cómo has disparado con tanta potencia?
Chester: Fuerza natural de los demonios de fuerza.
Hiei: ¡Oh, falta Klarth!
Hiei se giro para ver que la gria ya estaba a centímetros de atacar a Klarth con las zarpas afiladas. Klarth cerró su libro, lo alzó y golpeo con suma fuerza en la cabeza de la gria. Brutal… Simplemente de la potencia del golpe Klarth rompió el cuello y la columna vertebral del animal.
Hiei: Eso es… -Pronunció algo sorprendido-
Klarth: Creo que se me ha ido la mano… - Se cogió con cierta cura la mano que utilizó para golpear con el libro.- No debería haber usado mi fuerza…
Chester: Oh… ¿Quieres volver al poblado?
Klarth: No, no. Mejor continuamos. – Volvió a invocar la barrera contra el viento.-
Hiei: ¿De donde sacas esa fuerza?
Klarth: Soy un demonio de fuerza ¿recuerdas?
Hiei: Si… Pero haces magia… ¿Por qué hacer magia cuando se tienes esta fuerza?
Klarth: Nací con un ligero problema de huesos. Mi fuerza no durara para siempre. Si la empleara demasiado acabaría con todos los huesos rotos. Por ese motivo empecé a estudiar la magia.
Hiei: Pero no deberías poder usas magia…
Klarth: Resulta que cuando un demonio hace un pacto con un ente de la naturaleza si que puede. Aunque solo puedes usar magia relacionada con en ente con el que hayas hecho el pacto.
Hiei: Vaya… ¿entonces has hecho un pacto con un ente de viento?
Klarth: Si, uno de un nivel muy bajo. Mi magia realmente esta muy limitada.
Hiei: Entonces lo tuyo es pura facha. Realmente eres todo un inútil.- Le señalo con la mirada y saco una ligera sonrisa.-
Klarth: Y tu realmente eres todo un imbécil.
Chester puso paz a las iras de los youkais. Señaló una cueva donde podrían resguardarse del viento y de paso avanzar por el territorio de Valefor.
Chester: Es lo más seguro que hay.
Al entrar, no podían ver gran cosa, ya que la cueva estaba bastante oscura. Hiei puso a punto un fuego que iluminara la zona. Klarth miró algo sorprendido, pero sin decir nada y mucho menos mantener la cara de impresión. Prosiguieron su camino. Hiei miró algo dudoso la cueva.
Hiei: Duda que el humano que buscamos siga vivo…
Klarth: Yo también lo dudo. – Dijo implacable y con menos escrúpulos que Hiei. Chester puso cara de decepción.-
Chester: Sigamos por esta ruta, mejor.- Señalo un túnel de la cueva algo estrecho. –
Avanzaron por allí hasta donde pudieron, porque por algún motivo no podían caminar por esa zona.
Hiei: ¿Qué pasa? No podemos seguir…
Klarth: Deben ser Slybs. Hadas del viento. Son capaces de crear abarrerás manipulando el aire.
Hiei: ¿Y que hacemos para pasar? ¿Tienes algún conjuro contra eso?
Klarth: Lamentablemente mi ente de aire es inferior a las hadas de aire…
Hiei: Genial… Bueno, larguémonos. – Se dio la vuelta renunciando absolutamente a la vida de aquel humano. -
Klarth: Espera. – Le cogió del brazo.- Hay una forma de pasar. En el fondo solo hemos de derrotar a las hadas que han creado la barrera.
Hiei: Bien, bien ¿y donde están esas hadas?
Klarth: Suelen encontrarse cerca de la barrera…
Chester: ¿Entonces cabe la posibilidad de que se encuentren al otro lado...?
Klarth: Por desgracia…
Hiei: Hummmm…
Chester: Hummmm…
Klarth: Pero hay otra solución. En el fondo estas barreras solo pueden ejecutarse cuando hay un "aire mágico" por alrededor. Si bloqueamos las entradas de la cueva ese aire mágico de Valefor se les acabara y la barrera se deshará como si fuera un helado.
Hiei: Entonces, vamos a tapar la entrada… - Pensó unos segundos.- Pero luego… ¿Podremos salir?
Klarth: Mientras tengamos a Chester si. Es el quinto más fuerte del pueblo. No se si lo habrás notado pero sus flechas son como cañonazos. Seguro que puede derribar las paredes a patadas si quiere.
Chester: Oh… Maestro, no hace falta halagarme tanto…
Klarth: Nadie ha dicho nada de halagar. Simplemente eres útil.
Los tres se pusieron a mover rocas por la sala para bloquear las posibles salidas de la cueva. Una vez hecho eso, se esperaron delante de la barrera. Esperaron hasta una hora y sin resultado.
Hiei: ¿Qué pasa? ¿Por qué la barrera no se deshace?
Klarth: Hummm… Debe de haber otra entrada de aire mágico por aquí cerca…
Chester: Es mejor encontrarlo rápido. O nos quedaremos sin aire para respirar.
Miraron las entradas que habían bloqueado en busca de alguna grieta, pero igualmente eso era demasiado pequeño como para dar tanta fuerza a las hadas. Siguieron buscando hasta que Chester dio con el sitio.
Chester: Aquí. Aquí hay una fuga de aire mágico.- Señalo un pequeño agujero en el suelo. –
Klarth: Cierto… Y bastante poderoso…
Chester: A lo mejor hay monstruos muy poderosos.
Klarth: Es posible que al estar aquí Valefor, la misma tierra haya absorbido su devastador poder. Para hacer una explicación mas simple; esto es como un volcán.
Hiei: Entonces, es peligroso bloquearlo, ¿no?
Klarth: Exacto… Si se bloquea todo este espacio hay posibilidad de que el aire salga ha presión y la cueva se derrumbe con nosotros dentro…
Chester: Pero hay otra posibilidad. – Se sentó al borde del agujero y empezó a deslizarse hacia abajo.- Si bloqueo algunas fugas de aire mágico de la tierra, disminuiré su capacidad.
Klarth: Pero aumentaras la presión.
Chester: Cierto, pero no dentro de la misma sala. – Miro a Klarth desde abajo. – Aquí hay otra cueva un nivel por debajo. Solo tengo que encontrar las fugas de aire mágico i bloquear algunas. Aguantaran un poco más que si bloqueamos toda esta sala.
Klarth: Esta bien… Pero ten cuidado, seguramente hay monstruos bastante poderosos…
Chester: Tranquilo, esto será como un paseo.
Chester se perdió de la vista de Klarth y Hiei al adentrarse en el fondo de la cueva. Klarth y Hiei esperaron delante de la barrera. Al pasar quince minutos, la barrera se deshizo, pero antes de poder cantar victoria las hadas atacaron a los dos youkais con ráfagas de viento.
Hiei: Uff… Por hoy, creo que ya he tenido suficiente aire…
Klarth: Tranquilo, no creo que puedan invocar más que mini tornados.
Efectivamente, las hadas lanzaron contra ellos dos unos pequeños tornados, suficientes como para desequilibrarlos. Hiei se levanto del suelo para quemar las hadas. Las pobres huyeron despavoridas con las alas chamuscadas. Klarth también se alzó del suelo.
Klarth: Si la barrera ha desaparecido es que Chester debe de haber bloqueado más de un escape de aire mágico.
Hiei: ¿Qué hacemos? ¿le esperamos?
Klarth: No podemos dejar escapar ha esas hadas... Seguramente deben ir a avisar a Valefor de nuestra presencia.
Hiei: Bueno, pero nosotros no vamos contra Valefor… - Dijó mirándole de reojo.- Nosotros hemos venido a buscar a un humano.
Klarth: El humano cayó en el nido de Valefor. – Apuntó con rapidez.-
Hiei: Hn… Que lástima… - Le miró dudoso.- En fin, ¿continuamos entonces?
Klarth: Si, sin sus alas, las hadas del aire no pueden llegar muy lejos.
Persiguieron a las hadas hasta dar con tres de ellas, acorraladas en un sendero sin salida. Hiei acabo quemándolas del todo mientras disfrutaba como un crió arrancando alas a una mosca. A Klarth le dio cierto temor aquel chico… Antes de que las hadas desaparecieran del todo al ser consumidas por llamas, rieron siniestramente.
Klarth: ¿eh?
Hiei: ¿Qué? ¿Qué pasa?
Klarth: Se han reído.
Hiei: A lo mejor les hace gracia tu sombrero.
Klarth: No digas tontería idiota… ¿Cuántas hadas has matado?
Hiei: Tres.
Klarth: ¿Tres? Creo que las que habían hecho la barrera eran cinco…
Hiei: Faltan dos…
Klarth: Maldición… ¡Nos la han jugado! Seguramente habrán ido a avisar a…
El viento en ese momento fue en aumento. Klarth intentaba recitar un hechizo para protegerse del aire, pero le era imposible siquiera abrir el libro.
Klarth: ¡Mierda…!
De repente escucharon las rocas de encima suyo moverse… ¡El viento era tal, que podía mover incluso piedras! Hiei se aparto rápidamente pero se percató de que Klarth seguía bajo el peligro sin moverse. Volvió hacia atrás y le dio tiempo a rescatar a Klarth de las rocas. Hiei respiro aliviadamente al ver que nadie había resultado herido, pero se sorprendió al ver pasar una sombra sobre sus cabezas.
Hiei: ¿Eso era…?
Klarth: Valefor. Debemos subir del todo la montaña si queremos estar seguros. Estar bajo nivel solo nos dificultara.
Hiei: Hn… - ¿Dificultara? ¿Dificultara que? Estaba claro que si allí había un humano, no estaba vivo, podían retirarse tranquilamente… -
Klarth avanzó por su propio pie en la montaña, escalando con esmero cada roca que había a su paso. Hiei fue detrás de él, aunque sin tener muy clara la situación… Al llegar arriba de todo, se encontraron con una zona desértica de árboles y piedras. Allí Valefor no podía lanzarles cosas, pero si que estaban indefensos ante el viento.
El silenció del lugar solo duro quince segundos… Apareció la gran ave, junto con muchísimas criaturas aladas, amenazando a los dos intrusos.
Hiei pudo ver como era exactamente aquella ave; enorme, con plumaje y escamas, alas parecidas de murciélago y su rostro era tapado con una mascara demoníaca de color blanco. El monstruo sin tocar suelo, hecho un gran rugido al aire y sus tropas aéreas empezaron a desplazarse… Por sorpresa de Hiei, no les atacaron, los monstruos pasaron de largo… ¡Desgracia! ¡Se dirigían hacia el pueblo! Hiei se hecho a correr tras los alados seres, pero Valedor le bloqueaba el paso con ataques eléctricos.
Hiei: Vaya… Este pajarraco no solo sabe hacer viento.
Klarth: Es un duque infernal. No solo depende se su elemento principal. Posiblemente tiene un nivel básico de ataques eléctricos y de fuegos.
Hiei: ¿de fuego? – miró sorprendido y dudoso a la vez.-
Klarth: Si lo que estas pensado es que tus ataques le harán cosquillas, estas en lo cierto.
Hiei: Eso ya lo veremos. – Se empezó a quitar las vendas del brazo.- veamos que tal le sienta el fuego negro.
Klarth: ¿Eh? ¿¡Estas tonto! Ese fuego no le hará casi nada. ¿Qué parte no entiendes de "duque infernal"?
Hiei: De algo ha de morir este bicho.
Klarth: Oh… Estúpido nihilista…
Hiei: Eh, allí fue la primera vez que empezaste a llamarme así.
Klarth: Por supuesto, ¿Lo habías olvidado?
Hiei: ¿Y porque nihilista?
Klarth: El nihilismo es una "actitud" de negación a TODO.
Klarth: ¿No lo entiende? Este bicho no muere. Se ha de establecer un pacto con él.
Hiei: ¿Un pacto? – Oh… Ahora empezaba a comprender la situación.- Una pregunta… ¿Realmente viste a un humano aquí?
Klarth: Hummm… - No dijo nada, evitó la mirada de Hiei.- Solo ayúdame. Necesito tiempo para hacer una invocación. Si no lo hago el pueblo será atacado…
Hiei: Hn. Que conste que en otra situación, te hubiera matado. – Pronunció amenazante.-
Klarth: Bien… - Se situó en una zona cerca de Valefor.- Mi nombre es Klarth F. Lester. Y ruego un pacto con tigo, duque infernal – Velefor no paró a escuchar mucho. El ave estaba fuera de control y se alejo de Klarth para luego ejecutar una caída en picado contra él. – ¡Maldición…!
Klarth paró el pájaro con la mano, sujetándolo por el pico, aunque al cabo de poco, la presión del ave fue superior y Klarth mostraba una expresión de dolor insuperable. Quizás tenía la mano rota… Klarth se arrodilló y poco a poco fue retirando la mano, algo ensangrentada del pico de Valefor. De repente una flecha saló disparada de la nada contra el pájaro. Era Chester. La flecha atravesó de pleno una de las alas del monstruo.
Chester: Si quieres que Valefor forme parte de tu colección vas a tener que derrotarlo. – Dijo mientras disparaba otra flecha demoledora.- Si te demora ahora, no sacaras nada bueno.
Klarth le miro con cierta esperanza. Hiei y Chester se pusieron por delante de Klarth, y defendieron de frente un buen rato. Finalmente Valefor cayo agotado en el suelo.
Chester: Deves dalre tu el golpe final.
Klarth: Esta bien. – Se colocó en posición firme.- Mi nombre es Klarth F. Lester, poseedor del contrato con el anillo. – Puso una mano al frente mientras cerraba los ojos. A su alrededor, en el suelo apareció un circulo mágico - Yo controlo este ritual. Yo, que acepto el juramente, ruego que me enseñes las artes secretas. – Cogió con fuerza su libro y lo alzó.- Hago entrega por medio de mi mano, mi cuerpo, mi fuerza y mi mente. – Coloco una mano sobre el libro… Pero Valefor se lebanto de repente y empezó a cargar un cañón eléctrico en su boca. Klarth, no obstante ver la amenaza del monstruo, no se movió de su posición actual - Yo invoco a aquel que controla a los cuatro grandes elementos y posee la sabiduría…
No pudo evitar dejar caer una gota de sudor al ver que Valefor disparaba contra él. No obstante, en ese momento, Chester se puso en medio del cañonazo y Klarth, bloqueando así gran parte del ataque. Desapareció del todo…
Klarth: ¡! – Parecía querer hablar.-
Hiei: ¡No! ¡No te muevas! ¡No digas nada que no este dentro de tu ritual! ¿¡Estas por terminarlo, no! ¡Entonces termina lo que has empezado! Si no lo haces, el sacrificio de Chester habrá sido en vano. – Klarth con lagrimas en los ojos, continuó.-
Klarth: ¡Aparece! – Proclamo en voz alta. Valedor volvía a cargar otro disparo eléctrico.- ¡Cumple tu parte del contrato! – Alzó el brazo en el cielo.- ¡Maxwell!
Del brazo de Klarth, salió un destellante rayo de luz que llego hasta el cielo y atravesó las nueves. De aquel rayo, apareció un viejo con barba extremadamente larga. El viejo parpadeo ligeramente y alzó un baston de roble que sostenía. De todas las nubes de su alrededor, cayeron rayos de luces que eliminaron a todos los monstruos de la zona, dejando así fuera de peligro el pueblo. El cielo se volvió una mezcla de luces y trozos de carne de monstruo. Y para finalizar, un gran rayo cayó sobre Valefor, dejando el ave inconsciente. La invocación termino y Klarth puso moverse hacía donde antes se coloco Chester. No había rastro alguno de él… Solo una triste punta de flecha.
Klarth: Es todo lo que queda de él… - Cogió la flecha con fuerza. Tanta fuerza que las puntas le tocaron el hueso de la mano.-
Hiei: Hn… - Hiei sabía que no era el mejor momento para decir nada… -
Klarth: Chester… - Llora… - Chester…
En ese momento Klarth se alzó y completo el pacto con Valefor, transformando el monstruo en un anillo rojizo. Cuando la transformación fue realizada, solo quedaron un par de plumas del monstruo. Klarth cayó desmayado al suelo.
(…)
Hiei: Después de aquello me lleve a Klarth de vuelta al poblado.
Izaya: ¿Y su amigo Chester?
Hiei: ¿Qué parte de la historia no has entendido?
Izaya: Has dicho que desapareció.
Klarth: Esta claro que murió…
Yukina: ¿Entonces se unió a tu patrulla?
Hiei: Si. Mukuro vio todo el espectáculo de luzes y carne putrefacta desde el poblado. Esa mujer es un tanto macabra y cuando volvimos al poblado y Klarth despertó dijo; "Me ha encantado". Esta claro que el tío no es moco de pavo aunque su magia es un tanto complicada…
Izaya: ¿Entonces, Klarth guardo la punta de flecha de su amigo y una pluma del pajaro?
Hiei: Bueno… - Apunto de rectificar.-
Klarth: Si. – Firme y sin dejar a Hiei hablar.-
Hiei: Hn. – Algo indignado sabiendo la realidad de los hechos. -
Klarth despertó de la cama, encontrando en su regazo la punta de flecha de su amigo y una pluma de Valefor.
Klarth: ¿Qué? – Cogió ambos objetos y los arrojo contra el suelo.-
Hiei: No los tires, hombre, - Recogió los dos objetos del suelo.- con lo que me ha costado quitarte la punta de flecha de la mano. – Dijo detrás de Klarth. –
Klarth: ¿Tu lo has cogido?
Hiei: Si. Llámalo recuerdo.
Klarth: No los quiero.
Hiei: Pues entonces ya los tirare. – Se dio la vuelta. -Pero creo que le harías un feo a Chester después de todo lo ocurrido…
Klarth: Hmmm… - Miró al suelo unos segundos.- Oye… ¿Cómo te llamabas?
Hiei: Hiei.
Klarth. Esta bien, Hiei, me quedo con los recuerdos.
Izaya: Y una ultima duda ¿y el humano?
Hiei: No hubo ningún humano en ningún momento. Nos engaño.
Klarth: Estaba interesado en dominar a Valefor, pero no podía hacerlo solo, necesitaba ayuda. Me entere de que este y un grupo de desgraciados estaban obligados a recoger humanos y pensé que si decía que había un humano en un sitio tan peligroso, seguro que enviarían a los más fuertes.
Izaya: Vaya… Eres más retorcido que yo.
Hiei: Y que lo digas… - Miró a Izaya - Bueno, quizás no tanto…
Continuara…
Hola! ^_^
Espero que no haya habido decepciones por el capitulo, ya que no "seguía" exactamente la trama de la historia. Es algo así como un relleno. Pero mato dos pajaros de un tiro; como Hiei conoció a Klarth, para los curiosos que se lo preguntes y que las vacaciones de navidades vayan pasando. Todo el mundo sabe que la navidad no se hace en cuatro días. Aunque en el próximo capitulo ya iré más por faena y pondré como Hiei pasa las navidades realmente (aparte de ir conociendo el carácter retorcido de Izaya).
Siento no poder traer ni ficha de estudiante, ni dibujos, estos días estoy de vacaciones y me he puesto ha jugar a rol con los amigos… Así que tampoco dispongo de escáner para poder mostrar los dibujos. Además me he puesto ha escribir otro fic, aunque sin muchos ánimos de lucro xD
Lo que si dejo y un apequeña descripción de Valefor aquí mismo:
Valefor, uno de los debutantes en Final Fantasy X, proviene de la mitología demoníaca o satánica, donde se le califica como "Gran duque infernal" y según estas historias Valefor gobernaba 36 legiones del infierno.
En aspecto, se describe a Valefor de dos maneras diferentes, unos lo hacen asegurando que tenia un aspecto de ángel caído y otros cuentan que Valefor tenia cuerpo de león y cabeza humana. También hay una tercera teoría que defiende que Valefor tenia cabeza y patas de ganso, cuerpo de león y cola de liebre. Curiosamente ninguna de estas tres definiciones coincide con la que aparece en Final Fantasy X, aunque si es verdad que en el juego tiene apariencia de demonio.
Valefor es el protector de los ladrones y ayuda a éstos a robar. También se dice que Valefor es conocedor tanto de los acontecimientos del pasado como los que estan por venir.
Seguramente, cuando pueda dejo una imagen de Valefor en mi home pag ^^
Sigo escriviendo :)
