hola, espero que estés muy bien... yo si estoy, vuestros comentarios me inspiran jajaja... quiero que sepáis que leer este capitulo les puede ser un poco doloroso, principalmente para las sensibles a Brennan jajaj... es broma o eso creo... bueno les dejo.. que disfrutéis...
Bueno estos personajes pertenecen a FOX y a nuestro "querido" HART HANSON. bye
Capitulo 15 -Perdiendo el Control -
Seeley sintió su sangre hervir al verla, al ver como otro hombre se aproximaba al que él tanto quería, y no tardo ni un segundo para que Michael estuviera tirado en el suelo.
- ¿Qué haces aquí?
La respiración de ella estaba agitada y la de él no era demasiado diferente. Seeley estaba completamente rojo, sus ojos estaban cólicos de rabia y no podía quitarse la mirada de la de ella, cosa que la hacía temblar. Nunca había tenido miedo de él pero la forma que la miraba en aquel momento la asusto más de lo que imagino algún día en estar.
- ¡eh tío! ¿Qué piensas que haces?
Michael se levanto del suelo y fue encima de Seeley que solo se giro proporcionando un golpe certero en el ojo.
- cállate imbécil, eso no tiene nada que ver contigo- giro hacia Brennan con el puño apretado, hacia mucho que no pegaba a nadie y lo había hecho sin pensarlo, pero defendería lo que es suyo a como diese lugar- levántate y vámonos a casa
Se contuvo lo máximo para no gritarle, no era aquello lo que pretendía para aquel día.
- no iré a ningún sitio contigo
- sí que lo harás
Le sujetó de la muñeca y jaló de ella que forcejeo al instante.
- ¡suéltame!
- ¡suéltala!
Seeley tambaleo al sentir el puño de Michael en su cara, pero era necesario mucho más que aquello para detenerle. Soltó a Brennan y fue sobre Michael agarrándole de la camisa.
- esa me la pagaras
- suéltalo- Seeley no pudo volver a atingir a Michael pues Brennan se puso rápidamente en el medio- vete de aquí
- no me iré a ningún sitio sin ti- grito atrayendo más aun la atención de todos los presentes que se habían acercado- te llevare a casa donde tienes que estar, tú y el hijo que llevas dentro
El silencio reinó por unos segundos. Brennan sollozo, todos acababan de enterarse que estaba embarazada, todos incluyendo a Michael el que menos quería que supiera. Los ojos de ella destellaran la furia que tenía hacia Seeley pero fue el miedo a todas las miradas y expresiones de sorpresa que le hizo coger sus cosas y salir corriendo de allí. Seeley tan solo espero a que saliera para aproximarse a Michael.
- no sé quién eres y no me importa… pero como vuelvas acércate a ella te arrepentirás
Amenazó y sin más salió del lugar dispuesto a buscar a Brennan. No fue necesario buscar demasiado, pues cuando la divisó estaba entrando en el coche de Sweets, lo cual al verle corrió hacia el asiento del conductor y salió disparado. Maldijo mil veces a su protegido, por esta Sweets la pagaría todos sabían que él odiaba que se metiesen en sus asuntos. Condujo hasta su caza siguiéndole los talones a Sweets y cuando el coche se detuvo frente a su casa salió de él dispuesto a tener una seria conversación con la madre de su hijo, quien se creía ella para estar con otros hombres cuando su hijo estaba en su vientre.
- ¡déjala!
Sweets se interpuso entre él y la puerta de la casa donde Brennan había entrado, pero ella le iba a escuchar y Sweets no era quien para impedirle.
- no te metas Sweets, ya acertaremos cuenta después- empujó a Sweets a un lado. No había como Sweets impedirlo, le ganaba en proporción y fuerza, además estaba furioso y eso hacía que su fuerza aumentara. Anduvo tan rápidamente que alcanzó a Brennan antes que llegara a la escalera- ¿Dónde crees que vas?
Tiró de ella haciendo que se tambaleara alejándose de las escaleras.
- ¡suéltame!
Gritó intentando zafarse de él e ir hacia las escaleras pero no pudo, él la sujeto por el hombro haciendo que ella lo enfrentara.
- ¡no te soltaré! No hasta que me digas ¿qué mierda hacías con aquel tipo?
- ¡no es de tu incumbencia!
Él levantaba la voz y ella también, no hablaban, gritaban.
- ¡si lo es! Lo es mientras lleves a mi hijo dentro de ti.
- ¡yo no pedir para tenerlo!- lo empujo con todas las fuerzas que tenia, conteniendo al máximo las lágrimas que golpeaban sus ojos- no eres mi dueño para reclamarme algo que yo no quiero.
Intentó volver a subir las escaleras pero fue en vano pues él tiró de ella.
- ¿y qué quieres?- la apretó encontrar él, aprisionando sus brazos y dejándola inmovilizada- ¡dime! ¿Qué quieres? Acostarte con este tipo ¿es eso?
Brennan intentó zafarse pero era demasiado fuerte para ella, demasiado fuerte para las condiciones en que ella se encontraba.
- ¡sí!- espetó furiosa, no estaba pensado tan solo quería salir de allí, quería que él la dejase en paz- sí… él es mucho mejor que tú
Debería haber medido las palabras pues fueron las más equivocadas que podría haber dicho. La respiración de él ya estaba irregular y con aquello su sangre hirvió, nadie era mejor que él, y principalmente cuando se refería a algo que por derecho era suyo, y ella al ser la madre de su hijo, era suya.
- ¿mejor?- sonrió de lado mirándola con rabia- ¿mejor que eso?
Llevo la mano al pelo de ella y en un rápido movimiento la beso, moviendo sus labios con rapidez sobre lo de ella, sintiendo como se removía intentado pararlo, cosa que era imposible pues estaba decidido a demostrar que nadie era mejor que él. La suspendió del suelo con facilidad haciendo que ella diera un respingo y abriera la boca dejando la ágil lengua de él acariciar a la a de ella. Y ya no hubo resistencia, sintió que las manos que antes lo alejaban ahora buscaban una forma de tenerlo próximo, de sujetarse a él. La boca de ella era tal y como él recordaba, dulce, cálida, embriagadora… la sensación de tenerla besándola era tan placentera que la bajó para poder abrazarla como quería, pero fue un error pues tan pronto como ella sintió el suelo bajo sus pies reaccionó alejándolo y propiciándole una bofetada que le hizo girar el rostro.
- ¡no… vuelvas… a tocarme!- la respiración de ella era muy irregular, no solo por el beso, pero por la rabia que tenia de él- como vuelvas… como vuelvas a tocarme no veras a este beber nunca en tu vida.
Una lágrima bajo por los ojos azules, una que ella no hizo caso en quitarla, pues no era capaz de dejar de enfrentarlo.
- no serás capaz… sabes que yo puedo.
- ¡¿puedes qué?- el grito de ella lo hizo callase de inmediato- ¿puedes chantajearme? ¿Disgustar a Ángela? ¿Matar a mi abuelo de hambre? ¡Hazlo! ¡No me importa!- estaba temblando de rabia, su estómago estaba revolviéndose por dentro y sería capaz de matarlo si diera tan solo un paso en dirección a ella. Sería capaz de enfrentarse a mil como él, tan solo con el enojo y el sentimiento de coraje que la embargaba en aquel momento- como vuelvas… a acercarte a mi… no veras nunca… a ese bebe.. Ni que para ello… tenga… que matarme
La mandíbula de ella estaba tensa, cuando pronunció las últimas palabras, sus ojos estaban coleros de rabia y determinación, tanta que él tan solo la enfrentaba apretando los puños y los dientes para no rebatir lo que decía, no le daría el gusto de matar a su hijo. Cuando él se dio cuenta ella subía las escaleras rápidamente y cuando no la vio más, agarro lo primero que tenia a la mano, una estatuita de piedra, y la lanzo a donde fuera parar. El estruendoso golpe en el ventanal del salón, hizo que todos de la casa apareciesen por la puerta de la cocina. Habían escuchado toda "la conversación" pero se asustaran con el golpe ya que hacía unos minutos que no había voces provenientes del salón. Daysi soltó una exclamación al ver la enorme cristalera hecha añicos en el suelo, Sweets trago grueso, Micah observó con una mirada fría y Caroline se aproximo a Seeley.
- ¿Qué has hecho?
Era la primera vez que lo veía tan fuera de sí, tenía el mismo brillo de los ojos de su padre, aquel mismo brillo que tenía cuando estaba a punto de golpear a su madre y hasta al propio Seeley.
- ¡DÉJAME EN PAZ!
- ¡NO LEVANTES LA VOZ!- Sweets y Daysi agacharan los hombros y Caroline giro el rostro hacia Micah que por primera vez desde que lo conocía levantaba la voz hacia alguien, y principalmente hacia Seeley- ¡vete de aquí!- los ojos de Seeley se clavarán en los de Micah y segundos después todo su coraje se vino abajo- te dijo que te vayas
Repitió con la voz más calmada. Seeley asintió.
- perdón…
Susurro saliendo por la puerta. Nadie en la casa fue capaz de mover un músculo después que la puerta se cerró, todos conocían lo que pasaba entre Micah y Seeley y el respecto que se tenían.
- Caroline sube a ver como estar la chica, Daysi prepárale algo para que duerma y tú Sweets busca a alguien que reparé eso.
No fue necesario ni que repitiera pues todos acataran la orden rápidamente, y él tenía un asunto muy serio a tratar con alguien.
Cuando entro en la habitación ya case no podía mas contener las arcadas que tenia, empezó a devolver sobre la pila agarrándose para no caer. Se sentía horrible y no solo por las arcadas pero también por todo lo que estaba ocurriendo, por sentirse inferior, por no haber sido capaz de detener a Seeley por haber correspondido a su beso, por sentirse como él la había llamado una vez, una puta. Desde que habían desaparecido sus padres se había vuelto vulnerable a todo, no era capaz de valerse por sí sola, ni de enfrentarse a nadie, Seeley era la primera persona que la hacía reaccionar con furia, que liberaba la fiera que había dentro de ella. Las lágrimas bajaran por su rostro. Por más que intentara no ser afectada por nadie, por más fuerte que hubiera intentado ser después de todo, por más fría que le declarasen todas las personas, no llegaba a ser tan fuerte como para alejarlo de ella, como para mantenerse insensible y apática delante de él. Su presencia la hacía sentirse demasiado inferior, la hacía sentirse abandonar como si su vida fuera cualquiera cosa. Un sollozo salió de sus labios al sentir una mano en su hombro, se giro de inmediato y Caroline la miro con una de sus serias expresiones.
- vamos a la cama, tienes que descansar
Era un pedido que le apetecía cumplir, no tenia sueño pero deseaba desaparecer y por más que supiera que todo aquello no iba a desaparecer, al menos quería intentar. Acompaño a Caroline y no supo cuanto tiempo después también estaba Daysi en la habitación. Estuvo obligada a tomarse algo que no logro identificar pues su boca solo tenía el amargo gusto de lo que había devuelto, pero agradeció, pues fuera lo que fuera que tomó hizo con que todo se volviera oscuro y que su mente se ahogara en un profundo y cómodo silencio.
- ¿Qué crees que haces?- La voz detrás de él lo hizo encogerse los hombros. No era capaz de discutir con su interlocutor, y en aquel momento no era capaz ni de mirarlo- respóndeme
- no lo sé.
Suspiro llevando una copa a los labios. No lo sabía, no sabía que le pasa, había decidido habar con ella, pero era imposible, era imposible estar próximo a ella y que no perderá totalmente la cabeza.
- haré la pregunta más fácil… ¿para qué quieres un hijo?
- ella no me lo puede quitar
Reprocho de inmediato. Ella no podía quitarse a su hijo, no podía, porque si lo hiciera desaparecería de su vida y no estaba dispuesto a perderla.
- ella no es tuya – él desafió el hombre delante suya pero este no se inmuto- dime ¿Por qué quieres el bebe?
Él abrió la boca para responderle pero fue inútil, no sabía, siempre deseo ser padre pero no sabía porque. No tenía una respuesta.
- no lo sé… era lo que quería- miro al hombre con desespero- lo sabes
- pero no es lo que querías de verdad, Seeley, era solo un capricho- el hombre posó la mano sobre su hombro y él se dejo caer hacia delante apoyándose en la barra del bar- pero ella no es un capricho ¿no es así?... ¿la quieres?
Él sollozó. Todo le había salido de las manos, se había equivocado en todo, se había enamorado de un recuerdo, de una noche con aquella mujer y ahora no era capaz de sacarla de la cabeza. Había luchado por decirse a sí mismo que era por su hijo, que tenia rabia de ella porque quería quitarse a su bebe, pero no era cierto, estaba enfadado consigo mismo por enamorarse de ella, por sentirse impotente y no ser capaz de controlar su propio corazón. Una lágrima cayó sobre la mesa y su interlocutor le sacudió levemente.
- no puedes obligarte a no quererla odiándola, pero sé que puedes ayudarla a amarte o déjela ir, sabes, el fundo, cuál es la mejor opción.
Sintió como el hombre se alejaba y se hundió en la mesa "dejarla ir" era la propuesta menos favorable, pero la más acertada, tan solo una firma de él y ella podría quitarse al bebe y todo terminaría como si nunca hubiera pasado, a no ser por el fuerte dolor que le oprimía el pecho, pero sabía que este no sanaría hasta hablar sinceramente con ella pero de esta vez no iba a pelear por más que ella le sacase de su piel.
Su cabeza dio vueltas cuando abrió los ojos, se sentía fatal, su cuerpo estaba pesado y su estómago revuelto. Suspiro cogiendo fuerzas para levantarse, mismo así lo hizo despacio, parecía que todo su cuerpo quería que ella no hiciera, que se quedara quieta, pero tenía que levantarse, tenía clases y tenía que hablar con Michael, explicarle lo que había pasado y pedirle perdón por todo. Se recargo en la pila evitando caerse, estaba demasiado mareada para mantenerse de pie, pero tenía que hacerlo por mas difícil que fuera. Se aseo como pudo y bajó, no soportó ni llegar próximo a la cocina pues el olor a café le revolvía mas el estómago, así que dio media vuelta y salió a buscar a Sweets pero se topó con Micah en la puerta.
- buenos días señorita- Ella se tambaleo cuando lo vio parado delante de ella, pero entes de que case cayera Micah le cogió de los hombros- ¿se siente bien?
- si
Susurro y sintió como él le quitaba de las manos los libros y la mochila.
- pues no lo parece
Ella levantó la vista para encararlo y sonrió al verle sonriéndola.
- solo es un poco de dolor de cabeza… no es nada señor Micah
El hombre le rodeo por los hombros y empezó a andar con ella hacia el coche.
- si es así, le llevaré yo.
- no es necesario Sweets…
Iba a seguir protestando pero él hizo un gesto para que no siguiera.
- Sweets pregunta demasiado… es malo para los dolores de cabeza, si bien que el propio Sweets es un dolor de cabeza
Bromeó y ella sonrió tranquila. Micah era distinto a los demás de aquella casa, era más tranquilo, como Caroline, pero sin las ironías que soltaba cuando estaba de buen humor, vamos según ella estaba de buen humor pero a veces llegaba a pensar que era al contrario.
-gracias
Susurro cuando él abrió la puerta para que ella entrara. Durante el camino él mantuvo una amena conversación con ella, no le preguntaba nada como hacia Sweets, y agradecía que no lo hiciera. Micah le contó sobre el hecho de que había estudiado antropología, era fascinante lo que le contaba tanto que llego a olvidarse de su dolor de cabeza y el mal estar que llevaba encima. Salió del coche mucho más contenta de lo que había imaginado estar aquel día, asistió las clases sintiendo mareos a cada cuanto tiempo, pero los ignoraba. Cuando la última clase se acabó salió a buscar a Michael, necesitaba hablar con él sobre lo del bebe y pedirle perdón por lo de Seeley.
Se removió mas una vez en el coche. Estaba frente a las puertas de la universidad, hacia más de cinco minutos que había pasado de salir gente de allí, pero no la había visto y peor aquel sitio parecía desierto, una cosa normal a la hora de comer. Se debatía entre entrar a buscarla o quedarse a esperar, solo que no tenia paciencia para ninguna de las dos, no quería entrar y encontrarla con otro hombre, pero esperarla salir tampoco lo quería, recordaba demasiado bien como hacía con algunas chicas en la universidad teniendo relaciones con ellas allí mismo ¿y si ella y aquel tipo estaba? "No, ella no lo haría" se floto el rostro nervioso, había pasado la noche en un hotel y no había ni cambiado de ropa desde el día anterior, esta horrible pero necesitaba hablarle con ella, al menos intentar una última conversación racionada antes de… salió del coche en dirección a la puerta de la universidad, no iba a esperar a que ella saliera, tenía que hablarle si no se volvería loco.
- ¿Michael?
No lo encontraba por ninguna parte así que decidió ir a buscarlo a su despacho. El aludido levantó la mirada de los papeles cuando la vio entrar, una irónica sonrisa se dibujo en los labios de él al verla allí.
- vaya, que sorpresa.
Se levantó y fue junto a ella, que miraba hacia el suelo con los hombros encogidos.
- tengo que hablar contigo… sobre lo de ayer.
Levanto la mirada y vio como sonreía hacia ella, haciendo con que ella se sintiera case desnuda delante de él. Tenía la mirada de un depredador delante de su caza tan asechada se sintió que se tambaleo y él la sujeto de los hombros.
- ¿de qué parte de ayer, exactamente, quieres hablarme? ¿De tu novio?
- no es mi novio
Brennan se agarró a sus libros pero Michael los quito de su mano rápidamente.
- ¿y que eres su puta?
La voz de él subió de tono y ella intentó alejase pero cuando percibió estaba acorralada en el escritorio de él.
- no, Michael ¿Qué te pasa? me asustas
Él se inclino sobre ella cogiendo sus brazos para apretarla contra él y poder susurrarle al oído.
- ¿te asusto?- deslizo una mano por el costado de ella y ella lo alejó- quieta- la sujeto con fuerza y ella forcejeó sintiendo como su cabeza dio vueltas, era un pésimo momento para que su dolor de cabeza volviera- de todas las chicas de campus yo creí que tu era la más respetable, pero mira eres igual a todas
- no…
Hizo fuerza para apartarlo pero él la aprisionó con más fuerza.
- tranquila… te va a gustar lo que te voy a hacer por mentirme, hacerme ser tan cariñoso contigo cuando podía haberme ahorrado todo y tan solo pedir una habitación de motel.
Brennan sintió una arcada cuando él la beso, todo alrededor de ella daba vueltas, una lágrima bajo por su rostro, no tenía fuerza para alejarlo y todo lo que él decía la hacía más daño y la dejaba más flaca.
- no lo hagas… estoy embarazada… no lo hagas.
No sabía que decir, tenía que apartarlo de ella y el bebe en aquel momento era lo más vulnerable que tenia.
- no te preocupes, el pequeño mocoso estará bien tú sabes, no voy a quitarte tu fuente de ingresos, el viejo aquel debe pagarte una pasta por el bebe y tus servicios
Ella cerró las piernas cuando sintió que él intentaba abrirlas y protegió al vientre al verle intentar quitarle la camisa.
- no…
Su cabeza dio vueltas cuando él la agito para abrir sus piernas, giro el rostro con las arcadas cuando la volvió a besar, cuando mas intentaba besarla más dolor en el vientre sentía, no tenia comido nada desde del día anterior y no sabía que podía devolver. Él le abrió la camisa y ella se protegió con los brazos cerrando los ojos con fuerza, pero después de esto ya no sintió nada, solo su cuerpo pesado cayendo hacia el lado y una voz lejana llamándola.
- Brennan…
….
yyyy... la cosa se pone muy fea... ¿o no?
jajaja
bueno eso es decisión vuestra... ¿que decís? ¿llegará el caballero de la brillante armadura? jajajaja... si bien que nuestro Seeley aquí no estar muy para caballero, mas bien parece a Shrek jajajaj
bueno me voy
bye
