Capítulo 12
Historias.
Al día siguiente Livanik, se colocó el vestido verde y su capa poniendo debajo de esta su espada. Unos minutos antes una sirvienta le había llevado el desayuno a su cuarto, no comió mucho y salió de su cuarto.
La noche anterior había quedado con Senma el verse en la entrada de la biblioteca, que estaba a un lado del campo de entrenamiento, el camino era el mismo pero estaban retirados el uno del otro.
Livanik ya se encontraba de camino hacia la biblioteca cuando a lo lejos vio una cabellera rubia junto con una persona más alta que ella, así que imagino que era Sheila y Zaik.
En efecto, eran los dos chicos, que se veía que estaban jugando pues se daban leves empujones en los brazos. Al darse cuenta de la presencia de la chica dejaron su juego y la saludaron.
—Buenos días Livanik. —saludó Sheila.
—Hola Livanik. —saludó Zaik.
—Buenos días princesa Sheila, hola Zaik.
Livanik los observó curiosa pues no llevaban puestos sus ropas de siempre. La princesa llevaba puesto un traje completamente pegado al cuerpo con una cota de malla debajo del mismo, el cabello lo llevaba recogido en una coleta. Zaik parecía más cómodo con una playera blanca y un pantalón negro.
— ¿Qué hacen aquí? —preguntó la joven.
—Venimos a entrenar —contestó Sheila animada.
— ¿Entrenar?
—Sí, pues nosotros además de ser guardia, parecemos más mentores. —contestó juguetonamente.
— ¡Hola chicos!
Los aludidos voltearon, Senma iba llegando con ropa muchas cómoda que los otros dos, era muy claro que él no iba a entrenar.
Lo que recibió a cambio no fue un saludo, sino una pregunta de la guardia.
—Senma, ¿tú también prácticas como ellos?
—La verdad es que no, solo cuando realmente lo amerita la ocasión. —respondió bastante confundido.
La mirada de Senma paso a los muchachos quienes escogieron los hombros y negaron con la cabeza, Livanik cruzó los brazos y le dedicó una mirada de reproche al joven.
—Te enfrentarás a Sheila. —dijo Livanik en tono de orden.
— ¿Qué? —preguntaron sorprendidos los presentes.
La pelirroja no cambió su expresión, los otros dos se sentían nerviosos ante el comentario.
—Pero Livanik... Eso no es lo correcto. —contradijo Zaik
—Está bien, si es eso quiere decir que no le enseñas correctamente a Sheila, bueno es una lastima... —Dijo en tono de burla mientras empezaba a caminar.
—Oye espera, no es eso...
—Entonces que se enfrenten.
Sin más entro al campo de arena. Los tres chicos se dieron golpes mentales por haber caído en su trampa.
Livanik se fue a sentar donde el día anterior los reyes se sentaron observándola en su pelea contra Zaik. El joven llego y se sentó a su lado sin decir nada.
—Es tan lógico como decir que este es su reino.
Zaik la miró desconcertado y negó.
—No es lo mismo Li, ellos son jóvenes y más Sheila, lo que hace es por el reino. —Dijo de forma triste.
— ¿Jóvenes? Es la misma palabra que nosotros tuvimos, porque éramos jóvenes perdimos lo que no pudimos cuidar, lo que amábamos, es tan tonto creer que ellos no pueden.
Zaik intentó contradecir, decir que no era lo mismo pero no pudo porque en ese momento los dos príncipes salieron y se colocaron frente a frente.
Sheila una vestida igual, Senma por su parte había cambiado la playera por una de manga larga y una cota de acero en el pecho llevaba una espada y un escudo mientras que la princesa.
— ¿Una Naginata? Interesante. —Dijo Livanik con curiosidad de ver a la joven pelear.
Los dos chicos de vieron estaban nerviosos, no sabían que iba a pasa ni que iba a servir eso.
Una vez que dio inicio el combate pero los jóvenes no se movían ni un poco, voltearon a ver un poco sus exportadores, ambos los miraban atentamente, se notaba que estaban muy serios, Senma regreso la mirada a la chica que se veía muy indecisa, este se acerco un poco pero Sheila no reaccionaba.
—Creen que esto es un juego…
Zaik miró a Livanik, quien estaba seria y su mirada era sombría, él conocía que ella esperaba más de ambos pero él mismo sabía que no estaban hechos para luchar.
Ninguno de los dos luchadores hacía algo, solo se miraban inseguros. Senma se había acercado a Sheila con la intención de decirle algo, pero era bastante tarde pues cuando nuevamente voltearon a las gradas, Livanik se estaba brincando la barda para caer en la arena. Antes que pudieran reaccionar ella ya estaba a su lado.
— ¿Qué es lo que hacen? —preguntó seria.
—Yo lo siento… —se disculpo Sheila.
—Menudos príncipes que están hechos, bueno al final de todo no son más que adorno. —Se burlo con una sonrisa—Ah… pero bueno, solo son unos niños mimados.
Ambos príncipes se quedaron fríos ante las palabras de la guardia.
—¿Qué es lo que quieres decir? —preguntó Senma serio.
—Ya lo dije principito, ustedes solo son adornos. —contestó nuevamente burlona.
Senma apretó con su fuerza su espada, lo que Livanik había dicho lo había molestado de sobremanera, no podía creer que ella le habla de esa manera.
"¡Soy el príncipe, ella no es nadie!" Los pensamientos de Senma estaban hechos una furia.
Tomó la mano de Sheila quien estaba a su lado.
— ¡No somos adornos! —contestó serio, cruzo la mirada con ella.
—Entonces demuéstralo, las reglas son fáciles, ustedes dos contra mí, acorrálenme. —dijo seria.
—De acuerdo.
—Tendrán una ventaja, no usare espada.
Ambos príncipes se sorprendieron, Livanik se quito de enzima su espada, la dejo en el piso.
Ambos chicos tomaron sus armas, estaban enojados pues su orgullo había sido herido por alguien que no los conocía.
Los tres se dieron distancia con un salto fijando su objetivo, los tres tenían un espacio para evitar chocar.
Senma fue el primero en atacar con una tajada de arriba hacia abajo pero sin mucho esfuerzo Livanik logro esquivarlo. Sin aviso la naginata pasó por arriba de su cabeza, si ella no se hubiera agachado a tiempo se hubiera llevado un buen corte, giro sobre su propio eje quedando frente a Senma nuevamente.
Senma iba sobre ella con estocadas en todas direcciones, el príncipe sabio tomar una espada pero no blandirla con agilidad, solo algunos movimientos se hicieron complicados en esquivar. De nuevo el joven hizo una estocada como la primera pero con más fuerza, cosa que bastó con un giro para que Livanik lo rodeara y se colocara detrás de él, propinándole una buena patada en la espalda ocasionando que saliera volando hacia delante.
Sheila se dirigió hacia ella con su arma, empezó a girar su naginata alrededor de su cuerpo haciendo círculos en donde con una sola mano tomo su arma y lanzo una estocada directa logrando casi lastimarla.
Era un arma de largo alcance pero la chica no sabía usarla del todo así que tomando ventaja de eso Livanik repitió la misma acción que con Senma, solo que esta vez le quito el equilibrio en una de sus piernas haciendo que Sheila callera al piso.
—Zaik, ¿Qué pasa? —una voz de mujer se escucho a su lado.
El chico volteo encontrándose con Mirene quien desde el inicio se fijo en la pelea.
—Supongo que entrenan… —contestó el chico volviendo los ojos a la pelea, viendo como Senma salía por una parada que le dieron. —Eso debió doler…
— ¿Esto no está mal? —preguntó la joven que se sentaba a su lado.
—Ella así lo quiso. —fue lo único que contesto para ver como Sheila perdió el equilibrio.
Livanik ya estaba por irse, pues sus oponentes estaban en el piso, cuando un sablazo la detuvo frente ella, Senma se había parado y parecía cansado.
Dirigió una estocada horizontal pero en un momento la chica había desaparecido ante sus ojos, antes de que hiciera otro movimiento, su espada se sintió pesada, Livanik estaba sobre ella manteniendo el equilibrio. Mientras que ella hacia eso la princesa se paro y corrió hacia ellos, Sheila iba con toda la intención de cortar a la chica.
En unos segundos Senma fue a dar al piso con la cara boca abajo junto con la espada clavada en el pavimento, cuando Sheila asimilo la escena lo mismo había pasado con su arma la cual se encontraba a un lado del joven tendido.
Sheila miró desconcertada a su oponente la cual sonrió sin temor alguno, la princesa con desesperación intento sacar su naginata del suelo pero era muy tarde pues la pelirroja se subió en el arma, con dos saltos en medio y al final del arma se dejo caer atrás de ella tirándola con un desliz de sus pies haciéndola tropezar.
Los dos jóvenes estaban en el asfalto tirados sin moverse. Un aplauso se escucho por toda la arena.
Los jóvenes que estaban observando atentamente se desconcertaron al escuchar oír el aplauso, dirigieron la mirada hacia el sonido, vieron una sombra bajar a la arena por las escaleras a paso lento llegando junto a la guardia.
Los chicos corrieron para ponerse a lado de Livanik, la que dio el grito de sorpresa fue Mirene.
— ¡Pero si es el rey!
Los tres chicos hicieron una reverencia ante él.
—Felicidades señorita Livanik.
— ¿Desde cuándo observa la pelea? —preguntó la joven.
—Desde el inicio, me agrado su salto entre ambas armas, ese salto hacia atrás fue un gran toque. —soltó riendo.
Zaik recordó que cuando estaba encima de la espada de Senma salto de un arma a otra para evitar el golpe de Sheila, Livanik había saltado hacia atrás ocasionando que Senma se estrellara.
—Gracias por demostrarle a estos chicos que deben tener fortaleza. —dijo el rey serió.
—Al contrario, creo que fue mala idea de mi parte. —se disculpo la joven.
—Usted sabe la carencia de estos jóvenes así que usted es su mentora, se los dejo a cargo, al menos a mi hijo quien es un cabeza dura, se que aprenderá mucho de usted señorita. —dijo el rey con una voz tranquila, se dio la vuelta y se fue.
El rey sabía que el orgullo de su hijo fue herido pero era necesario, no se arrepentía de haber tomado a aquella chica como guardia real.
"A pesar de ser tan joven, aprendió a proteger lo que uno quiere." Pensó el rey mientras salía de la arena.
Los chicos se quedaron perplejos y voltearon a ver a los jóvenes. Senma se dio la vuelta pero tenían un brazo tapando su cara, Zaik se acercó a Sheila ayudándola a levantarse.
Livanik se aproximo a la joven que estaba sentada en el piso y se acuclillo junto a ella, le quito un poco de polvo que tenía en la mejilla.
— ¿Podría disculparme princesa? —cuestionó la joven.
Sheila la miró y asintió lentamente.
—Perdón si la llegue a ofender, realmente es buena con la naginata. —Livanik sonaba tierna y le revolvió de manera juguetona el cabello, la termino de ayudar a parar.
—Zaik, esperaba más de ti, siendo uno de los mejores. —dijo con tristeza—Enseña bien a Sheila, tiene la cualidad y tú el don de enseñar.
—Ah… claro… —fue lo único que logro contestar.
Se paró junto a Senma quien seguía en la misma posición.
—Si tu orgullo aun me acepta, te espero en la biblioteca. —dijo Livanik seria.
Pasó de largo y recogió su espada del suelo y salió de la arena.
— ¡Livanik!
Una voz hizo que se detuviera. Mirene se acercó a ella corriendo.
—Caminas bastante rápido. —dijo entrecortada intentando recuperar el aliento.
—Supongo…
—Toma, esto es para la biblioteca, nos vemos después.
Le entrego una hoja que tenía algo escrito viendo como la joven administradora se alejaba, decidió revisar el contenido del papel.
"La señorita Livanik tiene acceso a entrar en todas las salas de la biblioteca, firmado por el rey Drean"
Livanik miró extrañada el papel.
— ¿Así que acceso a toda la biblioteca? ¿Su nombre es Drean? Sé que lo escuche por otro lugar… —se dijo a si misma retomando su camino a la biblioteca.
Al seguir el sendero se encontró con una gran estructura que parecía un templo, era imponente además de parecer que ya tenía años, cuando ingreso distinguió los grandes ventanales que filtraban mucha luz, tenía dos pisos más, era bastante amplia por dentro pues todos los estantes eran muchos y todos estaban repletos de libros. Livanik empezó a revisar el lugar con la mirada era enorme estaba asombrada pero una voz la saco de su trance.
—Señorita, ¿qué es lo que necesita? —era la voz de una viejita con mirada curiosa, la chica la miró y le sonrió.
—Mucho gusto, mi nombre es Livanik, soy la nueva guardia del príncipe Senma. —dijo eso mientras sacaba el collar que le otorgaron.
La señora se sorprendió e hizo una pequeña reverencia.
—Mucho mi nombre es Aní, para servirle.
—El gusto es mío, por cierto me entregaron esto. —le mostró el papel que obtuvo de Mirene.
—Ya veo, está bien tome lo que guste pero regréselo de donde lo tomo cuando acabe de ocuparlo, si gusta tomar algún libro solo dígamelo para poder registrarlo. —Aní le sonrió después de darle las indicaciones.
A Livanik le había sonado extraño diciendo que era guardia real sonara tan normal y fluido.
Siguió su camino, encontró unas mesas con sillas, al frente de este un estante con tinta, plumas y papel, todo en un buen estado. Empezó a husmear en una estantería cercana, empezó a leer los títulos pero hubo uno que le llamo la atención.
—Los cuatro reinos. —leyó en un susurro tomando el libro.
Tenía cuatro símbolos en el frente de la tapa con un color oro, eran iguales a los de su pulsera.
— ¿Qué lees?
Una voz atrás de ella la asusto haciendo que se diera la vuelta. Senma estaba parado, se había cambiado y tenía el cabello mojado, una mirada de niño curioso asomaba por sus ojos.
—Ah… encontré un libro de los cuatro reinos. —respondió repitiendo lo mismo que ella leyó.
— ¿Eso me vas a enseñar? —preguntó con voz emocionada.
—Supongo…
Se acercaron a una mesa, Senma tomó del estante todo lo necesario para poder escribir.
—Pensé que no vendrías. —dijo Livanik sentándose a lado del joven.
— ¿Y perderme la sabiduría de mi mentora? ¡Ni loco! —dijo juguetonamente y le sonrió.
Livanik le extraño de sobremanera la actitud del joven, pero decidió dejar sus pensamientos para más tarde, abrió el libro apreciando los nombres de los reinos.
—Farya, Terra, Lanaria y Anel. —dijo Senma.
—Antes de empezar, ¿Qué sabes de estos reinos? —cuestionó la joven observando al príncipe.
—Eh… bueno, la verdad es que no mucho. —dijo con vergüenza y se puso un poco rojo.
—Está bien, te contare lo básico de cómo son los cuatro reinos.
El joven tomó una pluma y escucho atento a su mentora.
—Farya, se encuentra al noroeste, está situada junto a la playa, actualmente se le llama La Tierra de los Mercenarios.
Senma se encontraba escribiendo cosa que le hacía gracia a Livanik pues ella lo aprendió viajando.
—Terra se encuentra al norte de todo, una gran parte de este es desierto, está rodeada por grandes montañas y se le conoce como La Tierra de los Ladrones.
— ¿De verdad? —Senma no creía que se le llamara así a un lugar.
—Si no me crees pregúntale a tu padre.
—Te creo…
—Bien, Lanaria esta al este, es una tierra de gran vegetación, está rodeado de muchos bosques además de tener la mayor variedad de arboles, es la Tierra de la Ley.
Hizo una pausa para que Senma terminara de escribir y sin darle tiempo a preguntar continuo.
—Por ultimo esta Anel al sur, que en si es el único reino que sigue en pie, se le llama la Tierra de la Guardia.
— ¿Así se le llama el reino? —preguntó Senma.
—A las afueras del reino cualquier persona que sea viejera conoce esos nombres.
—Entonces tú vienes de Farya. —dijo Senma.
—Pues si…
"Al parecer solo lo relaciona por los mercenarios" pensó aliviada.
Suspiro viendo a Senma que terminaba sus anotaciones, una sonrisa paso por su cara.
Siguió cambiando de hojas del libro encontrando el siguiente titulo con letras grandes que decía "La leyenda".
— ¿La conoces? —preguntó Senma.
—La verdad es que no, nunca había escuchado de ella… —dijo mientras leía superficialmente las paginas.
—Tal vez porque solo es contada entre la realeza, cuando cumples la mayoría de edad te la cuentan. —Contestó Senma tomando el libro— pero la leeré para ti.
"Hace mucho tiempo existían cuatro reinos, todos convivían en armonía y paz, diferentes especies habitaban estos lugares, los reyes eran fieles a sus inicios además de que eso significaba proteger su reino con su vida. Hasta que un día toda paz desapareció. Una noche menos esperada un reino fue atacado, nadie supo cómo pero no quedo rastro del mismo, sus habitantes se esparcieron junto con lo más preciado que un reino tendría, su linaje también desapareció. Tiempo después la misma tragedia a los otros dos reinos, todo desapareció, pero todos tienen un destino y el de ellos fue unirse. Los cuatro príncipes se reunieron, todos juntos pelearon contra el mal que los había asechado por mucho tiempo, saliendo victoriosos con la ayuda de las deidades. Una vez más los reinos crecieron y en honor a los dioses decidieron que su nuevo linaje serian unidos como lo indicaron sus deidades a cambio de su ayuda.
Nuevamente la historia se repetirá hasta que sus mandatos sean cumplidos."
Afuera de la gran biblioteca se escucho que había empezado a llover y un gran trueno ilumino todo el lugar, estaba algo oscuro pero las velas de los candelabros brillaban con intensidad.
—Qué raro… no vi que el día fuera tan malo. —susurró Senma.
—Esto no me da buena espina. —dijo Livanik frunciendo el ceño.
Senma la miró extrañado y volvió a mirar el libro, algo sobresalía de sus páginas, jalo el papel mostrando el símbolo de Farya.
—Li, ve esto. —dijo Senma tendiéndole el papel.
La joven tomó el papel, al descifrar que era se sobresalto.
— ¡Pero si es el sello real!
— ¿Qué? ¿De verdad? —cuestionó volviendo a mirar.
Eran unas alas de ave extendidas, estaban unidas a un rombo.
— ¿De verdad no habías visto esto antes? —preguntó seria Livanik.
—Nunca, sé que no ponía atención pero nunca lo había visto, ni siquiera el mismo libro. —le contestó a la joven igual de extrañado revisando la pasta del libro.
—Esta leyenda, ¿Cuánto tiempo tiene? —preguntó a Senma.
—No sé, unos dos cinco siglos tal vez… —contestó mientras pensaba.
— ¿Tu padre la sabe?
—Sí, el me la conto.
— ¿Y Sheila?
—De ella no creo, aun no cumple la mayoría de edad. —estaba contestando de forma insegura, pues las preguntas de su mentora lo confundían.
—Después de tanto tiempo y que no comprometieran a los príncipes es extraño… —murmuró Livanik regresando la vista al sello.
—Tengo entendido que esta es la primera vez en intentar comprometer a los reinos. —Senma soltó un gran suspiro, vio el ventanal más cercano, seguía lloviendo mucho.
— ¿Qué es lo que pasa? —preguntó la pelirroja al darse cuenta del estado del chico.
Senma vio los ojos verdes notando una gran tranquilidad pero a la vez una preocupación, sonrió para intentar calmar su pesar.
—Estaba pensando, que porque tenía que tocarme a mí la época del compromiso con otro reino, además que es difícil creer que me casare con Sheila. —soltó el joven.
"¿Por qué se lo dije? No es que ella me pueda ayudar a evitar eso pero… ¿Por qué ella?" Pensó soltando un suspiro.
Livanik miró al príncipe, se notaba que tenía una gran tristeza encima de él, sus ojos se notaban más perdidos que nunca pero dejo de contemplarlos cuando el chico bajo la vista. Ella insistió en buscarlos hasta que se volvieran a encontrarse.
— ¿Por qué te causa tanto pesar? —preguntó Livanik, pero algo en su interior le dolió al hacer eso.
—Yo… no la puedo ver como mi padre me lo pide, no sé el porqué pero no la veo como algo más, ella es mi mejor amiga pero a pesar de vivir en el mismo castillo, siento que no la conozco del todo. —finalmente había sacado todo, termino suspirando y con una sonrisa que en su interior cargaba tristeza.
Livanik se sintió mal por él pero no quería verlo de esa manera, le dolía verle así además de su mención de compromiso con ella le hizo sentir mal.
— ¿Por qué terminaste comprometido con ella?
Livanik se regaño pues no quería abrir más una herida pero sentía la necesidad de tener respuestas, así que sus palabras solo fluían.
Senma la miró curioso ladeando un poco su cabeza y se acercó a la joven, si la distancia entre ambos era corta entre sus sillas, ahora solo se encontraban a unos centímetros del otro. Livanik le dio un zape en la cabeza y se hizo para atrás.
—Bien, si te incomoda no tienes que decirlo. —soltó la joven un poco molesta.
El príncipe se dio cuenta de lo que hizo y se alejo un poco. Empezó a respirar rápido comenzando a toser para disimular.
—No es eso… disculpa, está bien, el día que me iban a comprometer con la hija de otro reino enferme y solo mis padres pudieron ir, cuando regresaron me dieron la noticia que el prometido de la princesa Farya ya era prometida del príncipe de Terra, unos años más tarde me comprometieron con Sheila.
— ¿Tus padres conocían a los otros reyes? —Livanik se sorprendió mucho.
—Puede decirse que eran amigos desde muy niños, tres de los reyes eran hombres y solo el de Lanaria era mujer.
La guardia se quedo pensando sobre todo eso, era bastante información que asimilar.
— ¿Y una generación antes? —preguntó sumida en sus pensamientos.
—Solo eran mujeres. —contestó mirando a su mentora.
—Entonces eso quiere decir que eres la primera generación que nacen dos mujeres y dos hombres, por eso es que la historia se vuelve a repetir pero… no tiene sentido —concluyó Livanik.
— ¿Qué no tiene sentido? Livanik, ¿de qué hablas? —preguntó Senma quien no entendía nada.
—No importa, no por el momento, hay que descansar… yo iré a dormir.
La joven guardia salió directamente de la biblioteca, no le importo que se mojara, solo camino hasta llegar a su cama quedando dormida pensando en las historias.
Yei! por fin termino de pasarlo a la compu ! Bueno es más dialogo que otra cosa así que a mi parecer es más fácil de leer XD a mi me encanta leer puro dialogo XD Espero que fuera de su agrado!
Bueno cosas importantes del capítulo:
*Pongan mucha atención en la leyenda pues será la más utilizada en la historia.
*Los nombres de las tierras no las olviden, por el momento no las utilizare pero más adelante serán de importancia. Próximos cap. informare más sobre ellos jeje XD.
*Historia de Senma, no la pierdan de vista tampoco pues él contara su historia, más adelante y para eso falta algunos capítulos más jaja!
Bueno subiré un capitulo cada mes, más que nada por mis estudios que me impiden transcribir todo a la computadora (y eso que me ayudo con el celular con una parte) y que pronto se pone la cosa buena!
Sin más que decir Que tengan un buen año! y siempre mirando adelante!
