¡Eh! Sí, aparecí por fin. ¡Gosh llegamos al final! U.u bueno, sentimentalismos para después. Decidí dividir el final en tres capítulos. Y no se preocupen los subiré todos de una vez. Gracias por sus mensajes y disculpen la tardanza. En mi defensa estaba en parciales y además que este es el final. Menos bla bla y más acción. Voilá: capitulo catorce.


CAPITULO 14

─ Las amo a las dos. De verdad ─ se sorprendió al sonar tan seguro y no desmoronarse después de esa afirmación. Era sincero. Pero es que ver a J. K Rowling contener el llanto junto a Emma era una escena para partir el corazón.

─ Y Jo…gracias por lo que has hecho por la gente pelirroja ─ finalizó con alivio.

Las risas estallaron en el aire.

Emma luchaba para controlarse pero su parte racional quedó rezagada y no le importó que él aun no hubiese llegado a su lado cuando lo abrazó con arrojo.

Y para él era tan agradable tenerla así de cerca. Sentir su aroma, su corazón latiendo veloz y aún sus sollozos se le antojaban tiernos. Si sólo estuvieran en otro lugar. Porque él era consciente de las cámaras, los fans a su alrededor, además de Jo, Daniel, David Yates, Steve Newman y Stephen Kloves. Era muy incómodo para él. Tener que despedirse y al tiempo agradecer a los fans.

Atinó a colocar una de sus manos en la espalda de la castaña y eso fue suficiente para calmarla un poco. Se separaron rápidamente al percatarse de que estaban siendo el blanco de las miradas de todos.

Después de las palabras de agradecimiento de J. K Rowling durante la premiere Emma sintió como esa barrera que había creado para auto protegerse de la realidad se rompía. Era el fin se dijo. El fin de una década juntos de mágica amistad. Y un mágico amor también. A su lado Rupert se mantenía tenso. Ella conocía esa actitud. Él no era de esos hombres que derraman sus lágrimas fácilmente y mucho menos con el número de personas presentes. Se preguntó cuánto se estaría esforzando o ¿no le afectaba tanto separarse de sus compañeros, y de ella? Tenía la mirada puesta en Jo y una que otra vez en los fans que lo llamaban a su espalda. Los miraba a todos menos a ella.

Me acaba de decir que me ama…sí, pero en el sentido de la amistad…

Se consoló al pensar que seguirían siendo amigos al fin y al cabo. Ya había aceptado que él cansado de esperar, la había olvidado. Era triste, sí, pero el mundo no se acabaría por ello. Aunque también pensó que su mundo se haría más llevadero si lo tenía a su lado. Así que teniéndolo a centímetros de distancia no desaprovecharía ni un instante de felicidad gratis que el pelirrojo le brindara, consciente o no de ello. Ese fue el pretexto para asirse de su brazo y recostar su cabeza sobre su hombro. Sonrió al sentir como su hipótesis era cierta.

Sí, el mundo parece más llevadero cuando estas colgando del musculoso brazo de Rupert Grint. Sin preocupaciones, sin prisas, sin necesidad de suprimir llantos y amparada por una seguridad infalible. Posó sus ojos de forma autómata en David Yates que daba su discurso. Se imaginó lo que quizás estaría diciendo. Gracias, supongo. No le importó mucho, a decir verdad. Cuando tienes al hombre que te roba suspiros, rabias, risas, ojitos soñadores y uno que otra variación en tu pulso cardiaco, es difícil concentrarse en lo demás.

Rupert deseaba tener el mismo arrojo y acercarse más a ella, ya sea tomando su mano o cualquier otra cosa, pero sentía sus brazos tan pesados como el plomo. Sencillamente no podía hacer nada, sólo sonreír imaginándose la posibilidad de que pudieran estar solos y así él… claro, la besaría y acariciaría como los buenos amigos que somos, suena genial…

El otro reto para los dos llegó minutos después. El descansar de su mano en su espalda le estaba causando problemas a Emma al momento de posar para las fotos. Rupert a su derecha y Daniel a su izquierda. Sonreía como un acto de auto reflejo ante los flashes. El mínimo roce de sus dedos la hacía desconectarse por segundos de la realidad. ¿Cuántas veces no había posado con ambos? ¡Muchísimas! y ¿Cuántas veces se sintió incomoda? Sólo esta vez. Una parte de ella. La irracional, deseaba poderosamente llevarse a ese pelirrojo de allí arrastrándolo hasta su camión de helados y tener una buena conversación.

No. Por si había dudas no estaba para nada feliz. Ella siempre tendía a actuar correctamente. Controlando sus emociones. Pensando antes de actuar. Pero llegó a sentir amor por el pelirrojo y ahora percibía que su control se resbalaba como agua en sus manos. Ese día despertó después de haber soñado con él. Lo atribuyó a los nervios que tenía por saber que hoy debía despedirse de él. Para empeorar su estado, Bianna le llamó para animarla y sin saber cómo, terminó contándole sus infortunios con el pelirrojo. Sintió como el suelo se inclinaba cuando la modelo le compartió que leyendo una revista se enteró de que Rupert estaba saliendo con alguien más. Una actriz llamada Georgia Groome. Emma fingió indiferencia. Así es como se auto protegía. Hoy más que nunca estaba haciendo uso de todo su auto control.

Se centró en el momento. En el de adiós de Potter.

A sus compañeros les diría un nos vemos, a sus fans un hasta pronto pero ¿a él?

Tragó saliva con dificultad esforzándose por mantenerse erguida para la siguiente ronda de fotos.

La noche fue cayendo muy rápido para todos y ya se encontraban en el afterparty. Un par de fotos por acá y por allá, sonrisas fingidas, un abrazo para un fan, más fotos con celebridades. Estaba al borde del cansancio. Las luces no eran tan potentes pero si le mareaban por ratos, la música no estaba a un volumen alto pero le molestaba igual. El sitio estaba a rebosar…por lo menos ella se la está pasando bien la observó bailar en la pista con su ya conocido movimiento lateral de cabeza en medio de un grupo de mujeres al ritmo de I got a feeling de Black Eyed Peas. No estuvo de acuerdo con la banda en que esa sería una buena noche. Sin embargo deseó que la vida le diera a ella muchas razones para que fuera feliz.

Porque él nunca la olvidaría.

Casi una década a su lado pesaba mucho para ignorar.

Su mirada pesaba mucho para ignorarla.

Cuando le rodaba esos encantadores ojos cafés divertida, cuando los entrecerraba acusadores, cuando los entornaba porque él había dicho una locura… su sonrisa pesaba mucho para olvidarla.

Sus besos.

Aunque los podía contar con los dedos de una sola mano, arrancaron chispas de sus nervios, derritiendo y disolviendo todo a su alrededor. ¿Acaso toda esa remembranza de bellos momentos era su forma de despedida? ¿Por qué no le dijo a Georgia que lo acompañara?

A Georgia Groome la conoció días después de la inolvidable cena. Le pareció una linda chica. Tenían muchas cosas en común. La música, los video juegos, las películas, su sentido del humor. Salieron varias veces juntos, incluso la besó mientras estaban en su apartamento. Los gemelos no le habían negado su amistad pero estaban tremendamente decepcionados por su forma de actuar. Se sintió solo y esa fue una de las razones para estar con ella. Cayó en la trampa de compararla con Emma, aún consciente que no debería haberlo hecho. El resultado: en medio de una sesión de besos en el sofá, llegó a ver la cara de Emma. Imágenes de ella se mezclaban con la visión de Georgia. Jamás le había pasado. Que sensación más horrible. Se excusó diciéndole que estaba muy cansado, algo que le sonó muy poco convincente a ella.

Volvió al ahora. ¿Debía ir hacia ella y despedirse como es debido? Sí, eran eso los momentos en que dudaba de su valor. Seguimos siendo amigos ¿no? Amparado bajo esa afirmación se dirigió hacia ella.

─ Emma murmuró a sus espaldas cuando llegó a su lado.

Ella dio un respingo y se sintió ligeros temblores en su cuerpo cuando su mano descansó en su hombro. Se dio vuelta reconociendo su aterciopelada voz y se alejó del animado grupo prometiendo que volvería enseguida.

─ Rups sonrió cortésmente ¿necesitas algo? ─ preguntó al ver al pelirrojo en un debate interno. Rayos, él se veía tan cambiado. Siempre había sido un poco más alto que ella, pero gracias a sus zapatillas con plataforma quedaba a su altura. Lo más atractivo era su corte de cabello. Tenía que felicitar a su estilista. Le daba un aire de madurez total. Y ella era de las mujeres que le atraían los hombres un poco mayores que ella. Sus ojos seguían siendo esos adorables diamantes verde azules. Advirtió una incipiente barba también. Oh diablos, ya se había convertido en todo un hombre. Y no en cualquiera. Su nombre estaba en la lista de los actores jóvenes más guapos y talentosos de todo Inglaterra.

─ Ya me voy…quería despedirme de ti ─ intentó una sonrisa pero no le salió muy sincera Maldición, está sola, pero debería estar aquí con su nuevo chico…aunque… no lo veo por ninguna lado ─ Miró a su alrededor y comprendió que ella no había venido con nadie además de su hermano, y él al parecer se había esfumado hacía rato. ¿No se supone que el tal Johnny debería estar ahí con ella? se moría de ganas por preguntarle sobre la veracidad de los chismes de los blogs gossip que alardeaban de una relación entre ella y su coestrella de Perks of being a wallflower. Necesitaba saber la verdad, quizás así se olvidara completamente de algo que nunca inició pero tan hermoso que fue como si lo hubiera hecho ─ ¿Podemos hablar?

¡Por fin! ─ Claro…pero…

─ Sí, tenemos que salir ─ apuntó él adivinando sus pensamientos y sin dejar de mirarla a los ojos. ─ Afuera hay unos jardines creo. Te espero allá, sabes que sería muy sospechoso salir juntos y podrían pensar que…

─ Lo que no es ─ dijo arrastrando las palabras. Y ahí se acabó la cortesía. De pronto la rabia la colmaba. Las llamadas sin responder, los mensajes, su indiferencia, que ya estuviera con alguien, que le afectara cada que la tocaba ¡todo! cálmate Emma contrólate, eres una chica inteligente…lo enamorada no te puede quitar lo inteligente que eres ─ En cinco minutos ─ le respondió antes de emprender su camino hacia la barra reprendiéndose a sí misma por ese momento de debilidad. Necesitaba refrescarse.

Por fortuna nadie se percató de su huida, la vio por última vez y salió del salón. Echó un vistazo hacia el exterior mientras caminaba bajo las luces de las farolas que iluminaban el jardín. El aroma dulzón de los árboles impregnó sus fosas nasales haciéndolo recordar las escenas que tuvieron que grabar en los bosques, corriendo, saltando, dando hasta lo último de su aliento para finalizarlas con éxito. Quien no tuvo mucha suerte para terminar bien fue ella. Terminó tan fatigada que se desmayó poco después de grabar el beso de Ron y Hermione. Claro, sumaba el hecho de que no hubiese ingerido nada de desayuno. Y ahí empezó todo. Él tratando de despertarla, luego llevándola en su auto a su casa para después cocinarle algo y que al final ella en agradecimiento lo invitara a la fiesta de su amiga. Sonrió al ver la imagen de Emma en su mente asustada en el auto asegurándose que nadie los siguiera.

─ Estoy aquí ─ le pareció tan tierno ver cómo él pegó un salto desde donde estaba pero no iba sonreírle. No. La Emma amable se había quedado muy lejos de allí por ahora. Le dedicó tan sólo unos segundos de atención al lugar donde estaban.

Lo que tenía ante sí era un enorme jardín bordeado de árboles cuyas ramas profusamente pobladas de hojas perfumaban el aire con un fresco aroma vegetal. Había arbustos cubiertos de lustrosas bayas rojas, moradas y negras, y árboles pequeños de los que colgaban frutos.

Dondequiera que mirara había un derroche de color: flores azul morado derramándose por el costado de un brillante seto verde, una enredadera tachonada de capullos naranja que brillaban como joyas.

Es el lugar perfecto para una declaración de amor, no de una despedida…

Caminaron sin mirarse hasta llegar a un espacio despejado donde un banco bajo de granito descansaba contra el tronco de un árbol. A pocos metros de allí un estanque de roca con un reborde de piedra donde brillaba tenuemente el agua y la luna se reflejaba difusa en la superficie. Se sentaron guardando inconscientemente las distancias. Sus corazones empezaron a latir vislumbrando el fin que todo esto tendría.


:O hombre, yo que ustedes me voy a leer el siguiente capítulo, ¡pero ya! Jeje…

Mis respuestas a los reviews de mis queridos lectores sin cuenta:

fatty73: see U.u hubiera sido de lo más...pero... se vale soñar ¿no? gracias por tu review :)

Victoiire: Hola Vic jejee tus reviews son mis favoritos de verdad, los voy a extrañar muchisimo. Espero que me dejes review para el final. Y en cuanto a seguir escribiendo... no sé...te puedo recomendar varios libros muy buenos que he encontrado :) Tú tambíen cuidate mucho linda. Un abrazo y gracias gracias por tus mensajes, cuando leí el último yo estaba en la u haciendo un trabajo en grupo y yo era como :3 aww y los demás se me quedaron mirando como º_O jeje.

luzy grintson: ya casi, ya casi XD muchas gracias por tu review :)