Capítulo 13
Risoterapia
Un par de días más de entrenamiento completaron el diario programado de Bruno, en los cuales incluyó tanto a Blasco como a Aura para ayudar al muchacho a mejorar y entrenar mejor a sus pokémon, ya que después de todo no tenía mucha idea al respecto.
Dado que tan solo tenía a ralts consigo se enfocaron en entrenar sus fortalezas en base a sus debilidades para que aprendiera a adaptarse y rendir mejor en combate.
-A la hora de combatir es importante que tengas en cuenta la relación de tipos y cómo esta se aplica a tus pokémon. Como de momento sólo tienes a ralts empezaremos con él, siendo de tipo psíquico ¿sabes cuales son sus debilidades y fortalezas?
-Sé que es fuerte contra el tipo lucha, pero no sé mucho más…-murmuró Blasco, algo cortado.
-¿Y sabes por qué?-inquirió en ese momento Aura.
Ante eso el chico no supo muy bien qué decir, sin embargo ella le explicó al respecto.
-No te preocupes, es bien sencillo, algunas veces se suele decir que la mente es más fuerte que el músculo…
Por un momento Blasco se quedó callado, pero enseguida entendió el planteamiento y murmuró.
-Oh, entonces es por eso…
-Veo que lo has entendido, el caso es que las fortalezas y debilidades funcionan en base a este tipo de relaciones recíprocas entre elementos, en el caso del tipo psíquico son fuertes tanto sobre los de tipo lucha como los de tipo veneno, mientras que son débiles frente a tipos como el bicho, fantasma y siniestro. Tener esto en cuenta ayuda mucho a la hora de combatir.
-Ya veo…
-Siempre que tengas dudas sobre las relaciones entre tipos pregunta a Aura, sabe un montón-añadió Bruno.
La aludida quiso decir algo al respecto, sin embargo el chico se adelantó comentando.
-¡Pero de nada sirve la teoría sin una buena práctica! Saca a ralts, vamos a hacer unos cuantos movimientos…
Entre todos estuvieron practicando y enseñando al pequeño ralts a enfrentarse a determinadas situaciones y movimientos más o menos eficaces; en ese sentido el mawile de Aura ayudó bastante ya que sabía hacer mordisco y estuvieron practicando con él la evasión y el contraataque. Todos los pokémon parecían estar especialmente dispuestos a enseñar a ralts, mostrándose de lo más motivados en ese aspecto.
-Vaya, los veo de lo más animados…-observó Aura, curiosa.
-Desde luego… vale, vamos a practicar un poco la velocidad ¿de acuerdo?
-Está bien…
-¡Veamos si puedes seguir nuestros pasos! ¡Treecko, plusle, os toca!
Entre el pokémon planta y eléctrico estuvieron animando y ayudando a ralts a aumentar su velocidad yendo primero al trote y luego corriendo un poco más deprisa, aunque con los faldones que recubrían las pequeñas patitas del pokémon psíquico le resultaba mucho más complicado llevar el ritmo, llegando a tropezarse de vez en cuando debido a esto. En un momento dado, y tras un particular esfuerzo por su parte, ralts dio una especie de salto extraño y, al segundo siguiente, desapareció de la vista para luego reaparecer unos pocos metros más adelante. Blasco se quedó gratamente sorprendido al respecto.
-¡Ah, se ha desaparecido por un instante!
Antes de que Bruno dijera nada, Aura se adelantó comentando.
-¡Eso ha sido teletransporte! Parece que entrenar la velocidad ha dado sus frutos…
-Vaya…
-¡Nada mal, ahora será más sencillo evadir los golpes sin tener que recurrir siempre a la velocidad! Creo que estás preparado para un nuevo combate-anunció el chico con convicción.
-¿Ya? ¿En serio?-inquirió Blasco, un tanto inseguro.
-Sí, me da buenas vibraciones y quiero comprobar una cosa… te toca, treecko.
El pokémon planta se adelantó, preparándose para el inminente combate, y ralts le imitó, armándose de valor. Al segundo siguiente comenzaron a moverse, siendo Bruno el primero en atacar.
-¡Ataque rápido!
Cogiendo la delantera enseguida, treecko se abalanzó sobre ralts pero no le golpeó, sino que empezó a rodearlo sin perderlo de vista en ningún momento; el pokémon psíquico trató de seguirle con la mirada, pero apenas lo conseguía. Sin embargo, en cuanto el pokémon planta resumió su ataque para golpearle Blasco vio una oportunidad y la aprovechó casi sin dudar.
-¡Teletransporte!
Antes de que llegara a tocarlo, ralts se desapareció a tiempo, logrando así evadir su ataque y reapareciendo cerca de él.
-¡Detrás de ti, corte!
-¡Teletransporte otra vez!
Treecko trató de alcanzarle por todos los medios, pero ralts comenzó entonces a encadenar varios teletransportes seguidos que le hicieron evadir en todo momento sus ataques; Bruno, aun a pesar de esto, sonrió con gesto satisfecho al ver que el entrenamiento había dado sus frutos. En un momento dado, y en cuanto treecko se cansó, Blasco ordenó sin más demora y repentinamente enervado.
-¡Ahora, ralts, confusión!
Al punto los ojos del pequeño pokémon psíquico brillaron y un aura brillante aprisionó a treecko, al tiempo que lo elevaba en el aire mientras le hacía daño.
-¡Aguanta, treecko, libérate y corte!-exclamó Bruno, enervándose de igual forma.
Por su parte el pokémon geco hizo un gran esfuerzo por librarse de la presión psíquica mientras hacía fuerza y guñía por lo bajo hasta que, tras un súbito grito, comenzó a brillar en un resplandor azulado cogiendo de improviso tanto a Blasco como a Aura, pero sobre todo a Blasco.
Su tamaño se dobló proporcionalmente, al tiempo que su cabeza se abultaba, su cuerpo se estilizaba y alargaba, sus brazos y patas crecían en consonancia, surgiendo unas afiladas cuchillas en sus antebrazos, dos hojas a su espalda a modo de colas, y una alargada hoja que surgía en su cabeza a modo de melena. En cuanto el brillo pasó se mostró con una forma muy diferente y Bruno se informó de inmediato.
-Grovyle, el pokémon geco bosque; a grovyle le crecen las hojas que le sirven de camuflaje e impiden que los enemigos lo detecten cuando se encuentra en un bosque frondoso. Revolotea de rama en rama con maestría y a tal velocidad que no hay nadie quien lo supere.
-¡Bien! ¡Hoja aguda!
Al punto las hojas de sus antebrazos brillaron en un resplandor verdoso intenso y grovyle se abalanzó sobre ralts a tal velocidad que ni éste ni Blasco le vieron venir. En cuanto estuvo a un palmo de tocarle Bruno exclamó.
-¡Quieto!
El pokémon planta se detuvo en seco y se quedó frente a ralts, el cual le miraba con una mezcla de miedo y respeto a partes iguales, al igual que su entrenador, que parecía haberse quedado paralizado de la impresión. Grovyle recogió sus cuchillas y Bruno anunció con voz queda.
-Bien, suficiente por hoy.
-¿Eh? Estabas a punto de atacar, me tenías ¿por qué has parado?-inquirió Blasco, confuso.
-Porque no era mi intención atacar como tal.
-¿Cómo?
-Tan sólo quería comprobar cuanto ha mejorado ralts pero sin pasarme, claro. Te tengo que dar las gracias, Blasco, además puedes sentirte orgulloso, has mejorado un montón.
-¿Gracias a mí? ¿Por qué?
-¡Por ayudar a treecko a evolucionar! Sabía que estaba cerca de hacerlo y enfrentarse a ralts le ha dado el último empujón que necesitaba, además de enseñarle a enfrentar ataques veloces. Bien jugado.
El chico miró a Bruno con una mezcla de admiración y respeto, entendiéndolo todo un poco mejor y murmurando de seguido.
-Vaya… muchas gracias por entrenar conmigo, Bruno…
-No ha sido nada, gracias a ti…
-Parece que estás preparado para enfrentar al líder-comentó Aura, observando a grovyle con interés.
-Sí, mañana mismo de hecho… ¿quieres venir a verme combatir, Blasco?
-¿Puedo?
-¡Claro! Cuanto más puedas aprender mejor…
-¡Muchas gracias, Bruno! Le pediré a mi tío que me acerque mañana a Malvalona.
Tras esa productiva sesión de entrenamiento los dos se despidieron de Blasco y regresaron a la ciudad. Por su parte Bruno se sentía más dispuesto que nunca, dispuesto a enfrentar a todo lo que le echasen. Mañana sería el día clave. Y debía de estar preparado.
Esa misma mañana fue de las pocas veces que no le importó en absoluto madrugar, puesto que los inminentes acontecimientos bien lo ameritaban. Se sentía listo para retar al líder y, tras desayunar, se dirigieron al gimnasio sin mayor demora.
-¿Estás listo?-inquirió Aura en un momento dado.
-¡Ya lo creo! Me enfrentaré a lo que me echen sin vacilar.
Ante eso la chica esbozó una sonrisita, como si se esperara de alguna forma algo así de él, comentando acto seguido.
-Seguramente no tengas muchos problemas…
-Bueno, personalmente prefiero no dar nada por sentado, después de todo no sé cómo es el líder ni qué estrategias posee.
Llegaron enseguida al gimnasio y una vez allí estuvieron esperando a Blasco antes de entrar, llegando al poco rato acompañado de su tío el cual saludó y se marchó rápidamente con el coche.
-Iré a comprar y a hacer algunos recados, luego me pasaré a buscarte.
-Vale, gracias tío.
Una vez solos el chico les saludó cortésmente.
-¡Hola chicos! ¿Entramos?
-Hola, Blasco. Claro, vamos allá.
Una vez en el vestíbulo Bruno hizo la presentación de rigor a modo de llamada.
-¿Hola? Me llamo Bruno, soy de Villa Raíz y me gustaría tener una batalla de gimnasio.
Pero como venía siendo habitual, nadie salió a recibirlos; un tanto extrañado al respecto, Blasco comentó.
-¿Suele pasar esto?
-A veces, no perdemos nada por buscar al líder, vamos.
Mientras iban recorriendo los pasillos cercanos para ver si le encontraban, unos alternadores surgieron de repente de las paredes y les soltaron sendos calambrazos que les dejaron el look lleno de chispas.
-¡Pero qué burrada!-exclamó Bruno, recomponiéndose enseguida.
-¡Mi pelo!-exclamó la chica, con los pelos en punta.
-¿Qué ha sido eso?-masculló Blasco, algo alelado.
-¡Ja, ja, ja! ¡Mis trampas son las mejores!-exclamó entonces una voz delante de ellos.
Levantaron a la vista y vieron a un hombre cincuentón, medio calvo, y de lánguida barba blanca desactivando los alternadores; vestía con una camisa amarilla, un jersey marrón de lana por encima con el distintito de un rayo en el hombro izquierdo y un pantalón de sport de color amarillo. Calzaba unos zapatos marrones y esbozaba una alegre sonrisa en su rostro que no parecía írsele aún a pesar de lo sucedido.
-Pues yo no le veo la gracia, qué quiere que le diga-le espetó el chico, algo molesto.
-¡Ja, ja, ja! ¡Reír es la sal de la vida, joven, es una buena medicina contra el estrés y las decepciones! ¡Te animo a que te rías de ti mismo incluso! ¡Ja, ja, ja!
-Vaya, curiosa filosofía…-murmuró Aura mientras se peinaba de nuevo.
-¡Por supuesto, en este mundo tan grande y a veces tan gris es necesario tener más alegría y ver más el lado positivo de las cosas! ¡Por mi parte se refiere he abandonado mis planes de remodelación urbanística y me he centrado en mejorar mi gimnasio! ¿Qué os ha parecido?
-Pues… electrizante como poco…-murmuró Blasco.
-¡Ja, ja, ja! ¡Muy buena esa, chico, tú sí que me entiendes!-exclamó Erico, dándole una palmada tan fuerte a Blasco que casi se cae al suelo.
-Pero bueno ¿buscáis algo en concreto?-inquirió acto seguido.
-Sí, al líder del gimnasio, quiero tener una batalla contra él-explicó Bruno.
-Ah, así que vienes a retarme… bien, bien, te estaba esperando…-murmuró el hombre, rozando sus palmas.
-¿Me esperaba?-repitió el chico, un tanto extrañado.
-¡Claro, os vi aquel día combatir a ti y al chico de pelo verde cerca de aquí y supe que eras tú quien me desafiaría! Lo cierto es que me gustó lo que vi, y estoy seguro de que vendrás preparado…
-Desde luego.
-¡Estupendo! Yo soy Erico, el líder del gimnasio, y con gusto acepto el desafío, vamos al campo.
No tardaron mucho en ocupar sus respectivos puestos en el mismo, al tiempo que Blasco y Aura ocupaban las gradas para presenciar el encuentro; vino el árbitro enseguida y la batalla dio comienzo sin más dilación. Erico sacó a un electrike y Bruno optó por grovyle.
-Los aspirantes empiezan primero-indicó el líder.
-¡Muy bien! ¡Grovyle, destructor!
El pokémon planta se lanzó primero como una gacela y, en cuanto estuvo a un palmo de tocarle, Erico exclamó.
-¡Onda trueno!
De golpe y porrazo, y equiparando su velocidad a la del oponente en apenas un segundo y medio, electricke se cargó de electricidad y le soltó una descarga paralizante que le dio de lleno antes de que le llegara a tocar, provocándole una súbita parálisis que le detuvo en seco.
-¡Agh! ¡De frente, corte!
-¡Ataque rápido!
Aprovechando la ventaja que ahora tenía, electricke se abalanzó sobre él y le embistió con fuerza suficiente como para empujarle hacia atrás una leve pero nada desdeñable distancia. Grovyle se quedó clavado en el suelo sin poder moverse, con el efecto de la parálisis aún presente, al tiempo que Erico siguió aprovechando la situación a su favor.
-¡Aullido!
El pokémon eléctrico emitió entonces un agudo aullido con el cual aumentó su ataque exponencialmente.
-¡No te dejes dominar, grovyle, drenadoras!
-¡Vaya, tienes recursos! ¡Pero yo también! ¡Rugido!
Una vez más electrike fue mucho más rápido y emitió un gran rugido que hizo recular a grovyle, obligándolo a volver a su poké ball y botando de su cinto otra al azar, saliendo a combatir forzosamente swellow.
-¡Oh, un volador! Esto va a ser divertido ¡Ja, ja!-rió Erico.
-¡No te creas que va a ser más sencillo sólo por tener ventaja! ¡Swellow, doble equipo!
Aun a pesar de que no estaba en los planes de Bruno usar a ninguno de sus pokémon voladores, tuvo que apechugar al respecto y su cerebro comenzó a pensar a toda velocidad una estrategia para adelantarse a él; si usaba con cuidado la velocidad del volador en pleno vuelo tal vez pudiera tener una oportunidad.
-¡Malicioso!
-¡Evítalo y foco energía!
Swellow echó a volar rápidamente haciendo varias filigranas en el aire, logrando así evitar que le bajara la defensa y dominando las alturas rápidamente mientras se preparaba para asestar golpes críticos.
-¡De frente, ataque rápido!
Haciendo gala de su velocidad, swellow rasgó el aire y embistió con fuerza a eletricke, lanzándolo hacia atrás. Pero en cuanto fue su turno, Erico exclamó.
-¡Onda voltio!
Al punto el pokémon eléctrico comenzó a cargar energía y Bruno reaccionó rápidamente.
-¡Arriba, esquívalo, que no te alcance!
Swellow alzó el vuelo y electricke lanzó la fuerte descarga hacia él casi al mismo tiempo, logrando esquivarla por los pelos; sin embargo la corriente cambió de dirección sorpresivamente, como si fuera teledirigida, localizando al pokémon volador y alcanzándolo, impactando sobre él y sometiéndolo a una fortísima sacudida.
-¡No, swellow! ¿Pero qué demonios?-masculló el chico.
-¡Onda voltio no se puede esquivar!-exclamó Aura desde las gradas para su sorpresa.
-¡Ja, ja, ja! ¡Veo que la señorita ha hecho sus deberes! ¡Otra vez, electrike!
-¡Agh, maldición! ¡En ese caso vamos con todo, swellow, ala de acero!
Sin más opción que atacar, las alas del pokémon volador se metalizaron y se abalanzó sobre la descarga; el golpe fue tremendo, sin embargo swellow aguantó todo lo posible y siguió avanzando hasta llegar a su oponente y golpearlo con sus alas. Hubo entonces una súbita explosión eléctrica que lanzó a ambos pokémon, electrike salió algo magullado debido al golpe pero swellow cayó al suelo como un peso pesado y sin volverse a mover, totalmente KO.
-¡Swellow está fuera de combate, electrike es el ganador!-anunció el árbitro, levantando la banderilla a su favor.
-¡Ja, ja, ja! ¡Tienes agallas, eso desde luego, cualquiera hubiera optado por tratar de evitarlo de alguna forma!-exclamó Erico, impresionado.
-¡Hubiera sido inútil de todas formas, en cualquier caso hubiera sido mejor atacar!-obvió el chico mientras lo recogía.
-¡Muy cierto, eso desde luego, nada mal después de todo! ¡Veamos qué más tienes para mí!
-¡Voy a seguir su juego! ¡Adelante, plusle!
El pequeño ratoncito eléctrico hizo acto de presencia, soltando varias chispas de sus mofletes, al tiempo que Erico opinaba al respecto.
-¡Ja, ja, ja, ésta sí que es buena, eléctrico contra eléctrico! ¡Esto va a ser interesante!
Desde las gradas tanto Aura como Blasco observaban con atención el transcurso del combate, especialmente el chico de pelo verde, llegando a comentar entre medias.
-¡Bruno es my valiente, ha enfrentado el onda voltio sin vacilar aun a pesar de su desventaja! Y swellow tampoco ha dudado…
-Sí, eso es porque están compenetrados, es algo que todo buen entrenador sabe hacer sin necesidad de decírselo como tal. Aunque por mi parte se refiere no vas a aprender mucho al respecto, no pierdas ningún detalle.
-¿Por qué no? Pero si sabes un montón, Aura…
-Lo mío es más teoría que otra cosa, es la práctica con lo que se aprende, observa bien.
El chico quiso decir algo al respecto, pero el combate actual le obligó a centrarse un poco más en él.
-¡Ataque rápido!
-¡Tú también!
Tanto electrike como plusle echaron a correr y se abalanzaron, golpeándose mutuamente y haciéndose algo de daño en el proceso, aunque no demasiado. Por su parte Erico ordenó.
-¡Malicioso!
-¡Ahora, otra vez!
Ambos movimientos se hicieron casi simultáneamente, pero por una ligera diferencia de velocidad electrike fue el primero en atacar, sufriendo inmediatamente después los efectos de otra vez en cuanto plusle palmeó sus patitas. Erico esbozó un gesto contrariado, contrastando con su habitual sonrisa despreocupada, y Bruno no dudó en ningún instante.
-¡Es tuyo, ataque rápido!
Aún a pesar de las gélidas miradas que le echaba, bajándole sistemáticamente la defensa, plusle se movió deprisa y comenzó a embestirle repetidamente y casi sin dejarle respirar, haciéndole cada vez más y más daño. Por su parte electrike fue incapaz de defenderse debido a otra vez, cansándose paulatinamente hasta que no pudo más, cayendo al suelo extenuado y KO.
-¡Electrike está fuera de combate, plusle es el ganador!-dictaminó el árbitro.
-¡Eso es, bravo plusle!-exclamó Bruno, satisfecho.
Por su parte Erico recogió a su pokémon, recuperando enseguida su sonrisa y echándose a reír de nuevo.
-¡Ja, ja, ja, quién me lo diría! ¡Muy ingenioso, sí señor!
En las gradas Blasco también opinó al respecto, particularmente asombrado.
-¡Vaya, de nuevo otra vez! Aun así ha sido arriesgado…
-Sí, pero eso no va a detener a Bruno-aseguró Aura, esbozando una sonrisita.
-Pareces conocerle muy bien…-observó el chico, curioso.
-Ah, sí, claro, estamos viajando juntos después de todo así que…-asintió ella, sonrojándose ligeramente.
Blasco no dijo mucho más al respecto, centrándose en el combate en cuanto vio que el siguiente pokémon del líder era un voltorb.
-¡Bomba sónica!
-¡Esquívalo con ataque rápido!
Voltorb fue el primero en atacar, lanzando una serie de ondas sónicas que fueron directas hacia plusle, pero éste hizo gala de su velocidad corriendo rápidamente y saltando hacia arriba y hacia los lados, demostrando unos buenos reflejos, y lanzándose sobre voltorb, haciéndole rodar hacia atrás.
-¡Onda voltio!
-¡Onda trueno!
Ambas descargas se enfrentaron entre sí, la onda voltio fue mucho más potente que la débil onda trueno y golpeó de refilón a plusle, pero la descarga paralizante también llegó a rozar a voltorb, provocándole entonces la parálisis y aprovechando entonces Bruno para atacar.
-¡Chispa!
Una vez más el ratoncito eléctrico se abalanzó echando chispas y embistió con fuerza a voltorb, sin hacerle gran cosa, pero sumando así algo más de daño. Sin embargo, y sin previo aviso, Erico esbozó una gran sonrisa y exclamó con gesto divertido.
-¡Autodestrucción!
Antes de que plusle pudiera reaccionar, el cuerpo de voltorb brilló con fuerza para luego reventar de seguido, provocando una gran explosión que debilitó por completo al pokémon y se llevó por delante a todo lo demás, incluyendo a su rival. Plusle cayó al suelo pesadamente y complemente KO.
-¡Ni plusle ni voltorb pueden continuar, tablas!-anunció ésta vez el árbitro, poniendo ambos banderines en posición horizontal.
Los dos recogieron a sus pokémon, Bruno aún del todo sorprendido al tiempo que Erico reía de nuevo.
-¡Ja, ja, ja! ¡No te lo esperabas! ¿Eh?
-No, la verdad es que no…
-¡La capacidad de sorprender al rival en el momento apropiado es vital! ¡Aunque ahora todo se concreta! ¿Estás preparado?
-¡Por supuesto!
En las gradas Blasco aún no salía de su asombro, un tanto extrañado por el proceder del líder del gimnasio.
-¿Por qué ha usado autodestrucción así sin más? ¿No hubiera sido mejor si lo hubiera podido conservar?
-Bueno, supongo que quería coger a Bruno con la guardia baja, cada líder tiene su propia forma de hacer las cosas, y si lo ha hecho es porque tiene confianza plena en que puede ganar aún a costa de sacrificar uno de sus pokémon-explicó Aura.
-Entiendo…
El combate continuó y Erico sacó esta vez a un magneton; por su parte Bruno se lo pensó brevemente antes de hacer nada, evaluando la situación. Beautifly estaría en clara desventaja, y a juzgar por el tipo de juego que tenía Erico en batalla muchas oportunidades no iba a tener. La única opción más o menos segura era grovyle, aun a pesar de que le iba costar hacerle daño. Aun así no se lo pensó más y lo sacó, dispuesto a todo.
-¡Muy bien, grovyle, vamos a ganar esto! ¡Agilidad!
En un visto y no visto, grovyle se convirtió en una mancha verdosa en el aire, al tiempo que aumentaba su velocidad exponencialmente; aun a pesar de esto Erico no se achantó, ordenando de seguido.
-¡No le pierdas de vista, magneton!
El pokémon acero eléctrico permaneció estoico mientras sus tres ojos trataban de seguir a grovyle, el cual no rompió en ningún momento el ritmo; en un momento dado, Bruno indicó.
-¡Ahora, corte!
El pokémon planta se abalanzó sobre él y le asestó un par de tajos en su resistente cuerpo, sin llegar a hacerle mucho debido a esto; sin embargo el líder exclamó.
-¡Supersónico!
Al punto magneton soltó una serie de ondas de sonido que impactaron en grovyle, el cual cayó irremediablemente confuso.
-¡Agh, diablos, apártate grovyle!
El pokémon planta, sin embargo, apenas se movió debido a la confusión, sumándose acto seguido el retorno de la parálisis, dejándolo prácticamente vendido.
-¡Todo tuyo, triataque!
El golpe fue directo y contundente, lanzando a grovyle hacia atrás y sin poder hacer nada por defenderse; Bruno, algo nervioso, exclamó.
-¡Arriba, grovyle, no te rindas, drenadoras!
-¡Repélelas con bomba sónica!
Haciendo un esfuerzo considerable, el pokémon planta agitó su melena y lanzó varias semillas en dirección hacia magneton, el cual empezó a girar sus imanes lanzando una serie de ondas sónicas que interceptó las semillas, quedando ese intento de defenderse en nada y golpeando el resto a grovyle, haciéndole algo más de daño.
-¡No te pares, hoja aguda!
Sin embargo la confusión volvió de nuevo, haciéndole girar sobre sí mismo torpemente hasta caer al suelo, donde apenas se movió.
-¡Lo tenemos, triataque!-exclamó Erico, triunfante.
Una vez más magneton cargó un ataque combinado aprovechando la confusión de grovyle, el cual hacía todo lo posible por atacar; por su parte Bruno no se rindió y le alentó a continuar.
-¡Vamos, grovyle, no dejes que te derrote! ¡Hoja aguda!
El llamado caló por un instante en el pokémon planta, el cual tuvo un momento de lucidez, y en cuanto vio lo que se le echaba encima reaccionó de seguido haciendo brillar sus cuchillas y poniéndolas en forma de aspa para cubrirse a tiempo. El triataque impactó sobre él y grovyle lo soportó con entereza mientras hacía fuerza hacia el lado contrario para evitar que le golpeara.
-¡Vamos, grovyle, dale con todo lo que tengas!
La voz del chico resonó por todo el campo, clara y diáfana, llegando a oídos del pokémon planta, el cual dejó escapar un agudo chillido mientras hacía fuerza. Por un momento no hubo nada, pero al segundo siguiente un aura verdosa intensa recubrió por completo el cuerpo de grovyle, volviéndose mucho más fuerte de repente. Con un solo movimiento hacia delante deshizo por completo el triataque, sorprendiendo a todos por igual excepto a Aura, la cual supo identificar al instante lo que pasaba.
-¡Ah! ¡Espesura!
-¿Espesura?-repitió Blasco, extrañado.
-¡Sí, la habilidad de grovyle, potencia los movimientos de tipo planta en un momento de apuro!
Al oír esto Bruno supo que era su momento y exclamó.
-¡Vamos a por él, grovyle, agilidad!
En un visto y no visto el pokémon planta se convirtió en una mancha verde en el aire casi imposible de seguir, por su parte Erico trató de mantener la calma y ordenó.
-¡Onda voltio!
Magneton cargó rápidamente el ataque y lo lanzó, dirigiéndose directamente hacia su objetivo; sin embargo, y sin dudar al respecto, Bruno exclamó.
-¡De frente, hoja aguda!
Las cuchillas en sus antebrazos se volvieron el doble de grandes y, blandiéndolas hacia delante, enfrentó a la descarga eléctrica partiéndola en dos como si fuera queso gruyere al tiempo que avanzaba hacia magneton. El impacto fue tremendo y el pokémon acero eléctrico se tambaleó debido al daño recibido.
-¡Mantenlo alejado con bomba sónica!
-¡Esquívalo!
Una a una fue evadiendo todas y cada una de las ondas sónicas que magneton le lanzaba, dominando en todo momento tanto el terreno como a su rival.
-¡Triataque!
-¡Arriba!
Antes de que le lanzara el ataque grovyle pegó un lustroso salto que le hizo elevarse varios metros por encima de su rival; magneton le siguió con la mirada y se lo lanzó desde donde estaba.
-¡Hoja aguda!
Desde el aire, y como si estuviera planeando, las cuchillas de grovyle brillaron con gran intensidad y se abalanzó sobre el triataque, llevándoselo por delante hasta alcanzar a magneton. Hubo entonces una súbita explosión que ocultó a ambos pokémon de la vista entre una nube de humo blanco que mantuvo el suspenso durante unos interminables segundos. En cuanto el humo se disipó grovyle estaba paralizado sin apenas poderse mover, sin que los efectos de espesura siguieran presentes en él, al tiempo que magneton yacía en el suelo frente a él, totalmente KO.
-¡Magneton está fuera de combate, grovyle es el ganador! ¡La victoria es para el aspirante Bruno de Villa Raíz!-dictaminó el árbitro.
-Lo hicimos… ¡lo conseguimos, grovyle!
El pokémon corrió a su encuentro y su entrenador le abrazó mientras festejaban juntos la victoria; tanto Blasco como Aura bajaron de las gradas a su encuentro.
-¡Ese hoja aguda ha sido increíble!-exclamó Blasco, maravillado.
-¡Y la forma en que se ha activado espesura ha sido impresionante también!-añadió Aura, igual de emocionada.
Por su parte Erico recogió a magneton y observó a los tres amigos hablar y homenajeando el triunfo, sin poder evitar reírse abiertamente; se ausentó por un momento y luego regresó con una bandejita.
-Bruno, como reconocimiento de tu victoria te hago entrega de la medalla dinamo.
-Estupendo, nuestra tercera medalla-murmuró él, observándola.
-¡Ja, ja, ja! ¡Ha sido electrizante! ¡No sólo aprovechas estupendamente las habilidades de tus pokémon sino que te aclimatas a la situación bastante bien! ¡Sin duda llegarás muy lejos si usas tan bien las habilidades de tus pokémon, Bruno!-exclamó el líder, felicitándole.
-Muchas gracias, Erico.
-¡Ja, ja, ja! ¡Y no lo olvides, reír es la mejor medicina!
-Lo tendremos en cuenta.
El líder les acompañó hasta la salida y, durante el camino, inquirió con curiosidad.
-¿A dónde vas a ir ahora?
-Aún no lo he pensado…
-En ese caso ve a pueblo Lavacalda, allí hay otro gimnasio al cual puedes retar.
-Oh, bien… ¿por dónde cae eso, Aura?
-Al norte de aquí, a los pies del monte Cenizo, habrá como unos dos o tres días de viaje a lo sumo-reveló ella, observando el mapa en su pokénavegador.
Se despidieron de él y salieron del gimnasio, esperando allí a que llegara el tío de Blasco para recogerlo; Bruno puso su nueva medalla junto con las demás en su correspondiente lugar en el medallero, contemplándolas todas.
-Ya tengo tres… genial.
-Bruno, he de decirte que ha sido impresionante, me gustaría ser casi tan fuerte como tú-comentó Blasco en ese momento, con una mirada llena de admiración en su rostro.
-En ese caso entrena duro y captura a más pokémon, ya nos enfrentaremos en otra ocasión.
-¡Sí! ya lo verás, algún día podré darte un buen combate.
-Es una promesa entonces…
Los dos chicos se dieron la mano, formalizando así el trato, y en ese momento llegó el tío de Blasco.
-¿Cómo ha ido todo?
-¡Genial, Bruno es increíble, ha derrotado a Erico!
-Mira qué bien, enhorabuena.
-Gracias…
-Bueno, ya he hecho las compras, nos volvemos ya, sube.
-Vale. Hasta luego, Bruno, espero volver a verte.
-Nos vemos, Blasco.
El chico peliverde se subió al coche y le observaron marcharse hacia el oeste hasta que les perdieron de vista; una vez solos, Aura comentó.
-Eres verdaderamente fuerte, Bruno…
-No sigas que te veo venir-murmuró él rápidamente.
-¿Eh?
-Te agradezco tus palabras, Aura, pero eso no me hace mejor que nadie ni mucho menos. Tú también vales mucho, todo lo que sabes complementa mi técnica en el combate. La verdad es que no sé muy bien qué haría sin ti…
Ante esas palabras la chica no pudo evitar sonrojarse ligeramente, sin saber decir muy bien qué decir a continuación; de alguna manera la había leído como si fuera un libro abierto y, por un instante, se había sentido como si estuviera desnuda ante él, como si no pudiera ocultarle nada. Y, de cierta manera, eso la hizo sentirse mejor consigo misma.
-Gracias, Bruno…
El chico tan sólo sonrió como contestación, a lo que ella le devolvió el gesto, con su habitual gesto alegre.
Regresaron entonces al centro pokémon para curar al equipo de Bruno mientras iban comentando la particular forma de determinadas medallas. En ese momento pasaron cerca de una casita cercana a la entrada de la ciudad y de esta salió un científico, el cual al ver la medalla dinamo exclamó.
-¡Oh, ah, uauh, has derrotado al líder! ¡Enhorabuena, joven, mi más sincera enhorabuena! ¡Piñao!
-Ah, eh… gracias…-murmuró Bruno, un poco chocado por su extraño proceder.
-No es nada, uju, ñaca, para recompensarte por tu esfuerzo aquí la tienes, yihao…
Antes de que le pudiera decir nada el hombre le entregó entonces una MO.
-¡Es golpe roca, con ella podrás romper las rocas más duras! ¡Chubidubidú!
Los chicos se alejaron de él y, al estar fuera de su alcance, Aura comentó.
-Que tío más raro…
-Ya ves… pero espera ¿dijo que se podían romper las rocas más duras?-inquirió el chico, recordando cierto detalle.
-Eh… pues sí.
-¡En ese caso vamos al túnel, rápido!-exclamó Bruno, tirando de ella.
En menos de cinco minutos en sus bicis se personaron en el túnel Fervergal, jadeantes y cansados tras tanto pedalear; Clara estaba ahí, junto a las rocas.
-Ah, hola chicos… ¿Qué pasa?-inquirió ella al verles tan cansados.
-Hazte a un lado, Clara-jadeó Bruno, sacando a grovyle.
Aura lo trató un poco para que pudiera rendir lo suficiente, tras eso le enseñó golpe roca rápidamente y una vez que estuvo listo exclamó.
-¡Muy bien, grovyle, golpe roca a las muescas agrietadas!
El pokémon se lanzó con sus puños brillando y golpeó con tremenda fuerza las zonas más agrietadas; nada más hacerlo las grietas se extendieron por todo el granito, haciendo que las rocas comenzaran a ceder.
-¡Otra vez!
Sus puños volvieron a incidir cada vez con más fuerza, el resquebrajo era aún mayor.
-¡Otra vez, más fuerte!
Golpeó dos veces más y, al tercer golpe, el granito estalló en mil pedazos y hacia todos los lados; las rocas más grandes que salieron disparadas las interceptó grovyle con hoja aguda y el camino quedó despejado y lleno de gravilla. El novio de Clara, al otro lado, estaba con la cara desencajada de la sorpresa y con el pico en alto.
-¡Cariño!-exclamó la chica, feliz de volver a verle.
-¡Clara!-exclamó él, tirando el pico.
Los dos corrieron a abrazarse con fuerza y a besarse con mucho amor; Bruno miraba la escena con una sonrisa y Aura se derretía con tanto romanticismo.
-¡Ese golpe ha sido alucinante, has partido el granito en nada!-exclamó él, alucinado.
-Todo ha sido gracias a grovyle, bien hecho colega-le felicitó su entrenador.
El pokémon sonrió, halagado, y orgulloso de su fuerza.
-¡Debes de ser muy fuerte entonces, muchísimas gracias! Ahora el trabajo está terminado, bueno, faltaría el desescombro de este tramo…-murmuró el chico, mirando a su alrededor.
-Déjalo estar, descansa un poco, hacía tanto que no te veía…-murmuró Clara, sin despegarse de él.
-Ah, qué demonios, tienes razón, que lo hagan mis compañeros, ya habrán tenido bastante quejándose sin hacer nada. Oh, Clara, al fin estamos juntos…
-¡Qué romántico, por favor!
-Vámonos a casa, deben estar a punto de comer.
Aunque antes de marcharse se dirigió tanto a Bruno como a Aura.
-Muchísimas gracias por todo, Bruno, de verdad.
-Ah, no ha sido nada…
-Que seáis muy felices…-añadió Aura.
-Gracias Aura… aunque os voy a pedir que vengáis con nosotros, me gustaría agradeceros apropiadamente lo que habéis hecho invitándoos a comer.
Al principio quisieron negarse, pero insistieron tanto que al final los tuvieron que acompañar, regresando a casa y reencontrándose allí con Blasco. Mientras comían Clara contó con pelos y señales la entrada precipitada de Bruno y la posterior actuación con grovyle y su golpe roca, pintándole como un héroe.
-Oh, vamos, tampoco es para tanto, lo podría haber hecho cualquiera…-murmuró el chico, restándole importancia.
-Que chico más considerado…-murmuró la tía de Blasco, sirviéndoles un té.
-Sin duda todo un gran golpe, gracias a ti, Bruno, el túnel está terminado y podremos ir a comprar a ciudad Férrica-añadió el tío de Blasco.
Por su parte Blasco miraba a Bruno con una mirada hasta de admiración, como si le hubiera dado un motivo más para superarse. Tras la comida, Aura y Bruno se despidieron de ellos y regresaron a ciudad Malvalona, donde hicieron unas últimas compras antes de marcharse y continuaron el viaje hacia el norte, en dirección a la siguiente ciudad y combate de gimnasio. Bruno estaba de lo más motivado y Aura, de cierta forma, también. Las palabras del chico conseguían acallar sus más profundos pensamientos. Y eso la hacía sentirse mejor consigo misma.
¡Y seguimos con Pokémon con una nueva batalla de gimnasio! A partir de aquí el nivel de los combates seguirá subiendo de forma escalonada, en Rubí y Zafiro Erico no es particularmente duro, pero en esmeralda pega un salto cualitativo bastante notable y si no vas con el equipo adecuado puede defenestrarte en cuestión de minutos sólo con sus ataques especiales. Para este combate he querido añadir un poco de ese combate del Esmeralda pero con unos retoques provenientes también de los juegos originales, para complementar un poco. Lo he reescrito de arriba abajo, por lo que el cambio es total.
Previamente ha habido un entrenamiento para que por fin treecko evolucionara, ya que en un principio lo hacía en el combate de gimnasio, pero decidí cambiar eso para adecuarlo un poco mejor al devenir de la trama y empezar también a usar a Blasco en la historia. Esperad más encuentros con él a lo largo de los capítulos, será mucho más dinámico que en los juegos.
Por otro lado sigo construyendo a Aura y a Bruno, los cuales empiezan a conocerse bien el uno al otro, detalle importante en toda buena relación que se precie.
Y eso es todo de momento, esperad dos o tres capítulos más después de este, según me de, y luego seguiré con otra cosa. Comentad, dejad reviews y todo eso. ¡Nos leemos!
