Capítulo 14

En un viaje largo ten cuidado de no perder algo valioso.

Okita Sougo POV

Kondou-san… De todas las personas con las que podías haber dicho ¿Por qué tenías que nombrar al psico-aniki?, lo bueno es que también estoy en el mismo cuarto que china, pero con su hermano allí… Sera un gran dolor de huevos.

Kagura POV

¿Por qué tengo que dormir en el mismo cuarto que el sádico y Kamui? ¡No quiero! Estoy realmente molesta con Kamui, no le quiero ver la cara por un tiempo. Y al sádico lo detesto, seguro cuando este dormida me hará bromas pesadas, como escribirme cosas en la frente. ¡Ojala la guerra se termine pronto!

Kamui POV

De lo único que me quejare es de que me pongan en el mismo cuarto que aquel pervertido. Estoy seguro de que querrá hacerle algo a Kagura, desde hace tiempo ya me di cuenta de que ese enano (aunque mide lo mismo que yo) siente algo por ella. ¡No dejare que le ponga ni un dedo encima! Llega a tocarla y lo matare.

Ya había terminado la hora de cenar, habían comido un plato de fideos con salsa cada uno, Kagura como de costumbre había quedado con hambre.

Como ya era hora de dormir, las personas se acercaban a un gran cajón lleno de ropa que ellos mismos habían donado hace años. Kagura esperaba encontrar un lindo pijama rojo, pero no lo logro. Encontró unas ñoñas medias blancas y negras a rayas que llegaban incluso más arriba de sus rodillas, y un vestido blanco que tenía un agujero en la espalda.

En las puertas de las habitaciones, los encargados de los camiones se encontraban repartiendo futones para que las personas puedan dormir. Sougo, Kagura y Kamui ya habían agarrado el suyo, solo quedaba debatir en qué lugar dormiría cada uno. – Yo quiero la ventana.- Dijo Kamui inmediatamente mientras miraba con enojo a Sougo.-

-Yo quiero la puerta.- Devolviéndole la mirada.-

-Oigan, no quiero estar en el medio.- Se quejó Kagura.-

-No es mi problema.- Dijo Sougo mientras extendía su futon.-

Kagura bufo, y se metió al baño para ponerse las prendas que había encontrado en el cajón de las donaciones, cuando salió Sougo comenzó a reír.- ¿Qué son esos trapos? – Pregunto entre risas.-

-¡Cállate! ¡No es mi culpa que la gente done esta ropa tan mal cuidada! – Exclamo sonrojada, de verdad, vestida así se veía ridícula. O eso pensaba ella.-

Kagura tomo su futon y lo extendió en el medio de la habitación, mientras que Kamui se metió al baño a orinar. – Esto es extraño, ¿Por qué Kagura casi ni se quejó de que tuviera que dormir al lado de aquel sádico? ¿Y porque están tan tranquilos? – Pensó Kamui mientras orinaba.- ¿Qué tal si no es la primera vez que duermen juntos? – Mordió sus labios con fuerza.- ¡Lo matare! – Exclamo en su mente, mientras se subía el cierre del pantalón agarrándose las bolas. No quiso hacer ruido, así que se guardó el grito para el mismo, y una lagrimita broto de su ojo derecho mientras se agarraba su zona intima.-

-Esto me recuerda a aquella noche.- Kamui pudo oír desde el baño lo que Sougo y Kagura platicaban.-

-¿Aquella noche? –Kagura recordó la noche después de la fiesta de disfraces, que ambos durmieron en futones al igual que en ese momento.- Ahh, tienes razón. Aunque lo arruinaste todo en el peor momento. – Bufo Kagura al recordar el momento en el que iban a nombrar a los reyes del baile y Sougo tomó el micrófono mientras estaba ebrio.-

-¿De que estas hablando? Yo no fui el que se acobardo.- Se le burlo mientras recordaba que Kagura no quiso darle un beso a Shinpachi.-

-¿Ah? Yo no me acobarde, tú lo arruinaste todo que es distinto.- Se enojó al recordar que hizo que ella y Shinpachi dejaran de hablarse.-

-¿Ah? ¿De qué están hablando? – Pensó el mal pensado de Kamui, quien tenía su oído pegado a la puerta del baño escuchando atentamente la conversación de Kagura y Sougo.-

-Tal vez, pero aun así sigo molesto porque no me dejaste seguir. –Seguir bebiendo.-

-¿Eh? ¡¿Seguir con qué?! ¡¿Seguir el que?! – Cada pensamiento comía a Kamui por dentro, el solo pensar que el sádico y su hermanita habían pasado una noche juntos… -¡No! ¡No! ¡Estoy seguro de que Kagura aun continua siendo una niña inocente! – Pensó para relajarse.- Pero… No estuve con ella por 5 años, ¡¿Cómo se lo que hizo en esos 5 años?! – Kamui ya se encontraba arrancándose el cabello en el baño.-

-Te lo tenías merecido.- Kagura se cruzó de brazos.-

-Aunque saque algo bueno de todo eso.- Había vomitado tanto que bajo los dos kilos que el tanto quería bajar.-

-Eres un asco.-

-¡Ahh no lo soporto más! – Exclamaba Kamui en su mente.- ¡Quiero matarlo, quiero matarlo, quiero matarlo, quiero matarlo! – La misma frase resonaba una y otra vez en la mente del hermano mayor.-

-Kamui se está tardando en el baño, ¿Qué estará haciendo? – Pregunto mientras se sacaba los adornos de su cabeza, dejando caer su corto y bello cabello rojizo.-

-Estará cagando.- Comento Sougo sin dejar de mirar a Kagura, se veía realmente linda con el cabello suelto.-

-¡Lo único cagado es tu cabeza, estúpido pervertido! – Pensó Kamui apretando su puño con fuerza.-

-Tal vez.- Kagura tomo su cabello y lo hizo un rodete, atravesándolo con un palillo.- Bien yo ya me iré a dormir, que tengas un horrible sueño.- Se acostó en su futon.-

-Tú también.- Contesto Sougo mientras se adentraba a su futon y se disponía a dormir.- Rayos, el psico-aniki no salió más del baño, tengo ganas de mear.- Pensó Sougo algo frustrado.-

Kamui tenía tantos deseos de matar a Sougo que se quedó en el baño respirando y exhalando con lentitud, hasta que luego de diez minutos se dispuso a salir en silencio, pero cuando abrió la puerta se encontró con Sougo con las manos en su entrepierna.- ¿Qué rayos estabas haciendo? ¡Hace media hora que quiero entrar psico-aniki! – Exclamo molesto, le importo una mierda el hecho de que Kamui sea un Yato.-

-Ah, si es que… Espera, ¿Me llamaste psico-aniki? ¿Dijiste psico-aniki verdad? – Nuevamente tenía deseos de matarlo.-

-¡Muévete! – Lo empujo bruscamente haciendo que Kamui salga del baño, y el rápidamente entro cerrando la puerta.-

-Maldito imbécil.- Cada vez tenía más y más deseos de matarlo.-

-Kamui… Deja de hacer tanto escándalo y ve a dormir.- Dijo Kagura estando media dormida.-

-Ah, sí, está bien. – Obedeció como un perro, deshizo su larga trenza dejando libre a su lacio cabello y se metió en el futon.-

Luego de unos minutos Sougo salió del baño, totalmente calmado luego de haber hecho sus necesidades. El también, se metió en su futon y se dispuso dormir. Pero no podía, no con ese psicópata en el cuarto. Recordó cuando Kamui dijo "Nunca fui a la universidad, Abuto me venía a buscar para ir por el mundo en su nave matando a fuertes humanos", "fuertes humanos"… De hecho Sougo en el dojo era el senpai de todos ya que su habilidad con las espadas siempre fue su fuerte, además de la bazooka. ¿Y si el chino quería matarlo?

Kamui por el otro lado, tampoco podía dormir pensando en que habría hecho Kagura en esos 5 años. Ella ya tenía 15, la edad más estúpida del mundo, sobre todo en las mujeres. En esa edad pierden toda inocencia, y la mayoría de las veces la pierden con algún idiota cualquiera. Pero Kagura no era así ¿Verdad?, ella aún seguía siendo una niña inmadura ¿Verdad?

Al otro día, unas voces gritando "Hora de comer" despertaron a todo el mundo, también a Kagura.-

Bostezando.- El futon es algo frio, pero dormí muy bien.- Comentaba Kagura a sus dos compañeros, que tenían los ojos abiertos como platos y unas grandes ojeras.- ¿Acaso no pudieron dormir? –

-No.- Contesto Sougo a secas.-

-Para nada.- Comento Kamui también a secas.-

-Bueno no me interesa, ¡Es hora de comer! – Exclamo alegre mientras se acomodaba el cabello poniéndose sus dos adornos con trama oriental. Luego de ponérselos se dirigió al baño a lavarse los dientes.- ¿Irán a comer? – Pregunto mientras se cepillaba.-

Kamui giro la cabeza como un robot a 90°, mirando fijamente el perfil de Sougo. Este también giro su cabeza como un robot a 90°, mirando fijamente el rostro de Kamui. Ambos se miraron a los ojos, parecía una pelea a ver quién tenía la mirada más penetrante.- Yo voy.- Dijo Sougo un tanto asustado, había perdido ante Kamui.

Ya se encontraban todos comiendo, Zura, Elizabeth, Tsukuyo, Mutsu, Tatsuma, Gintoki, Madao, Kondou, Sacchan, Otae, Kyuubei, Shinpachi, Hijikata, y demás.- Tengo la sensación de que aquí falta alguien… - Comento Sougo en voz alta mientras comía ramen.-

-¿Tu crees? – Pregunto Kagura con la boca llena.-

-Oye Kagura, no comas con la boca abierta.- Dijo Gin mirándola con desagrado.-

-No estamos en el instituto así que no puedes mandarme.- Dijo sin importancia con la boca llena.-

-Yo también tengo la sensación de que falta alguien.- Dijo Tsukuyo seriamente.-

-No falta nadie, no sean pesimistas.- Comento Gin sin importancia, y siguió comiendo.-

Tsukuyo y Sougo creyeron en las palabras de Gin y comenzaron a comer nuevamente.

Mientras, en una ciudad entre entremedio de Edo y la terminal, se encontraban Takasugi, Matako y Bansai discutiendo.

-¡Es tu culpa que nos hayamos caído del camión! – Le reprocho Matako a Bansai.-

-¿Qué que estás hablando? Yo no me tire encima de Shinsuke haciendo que se caiga del camión.- Dijo con su tono de voz habitual y terminando la frase con un "-gozaru" como siempre.-

-¡Maldito! ¿Estás diciendo que es mi culpa que Shinsuke-san este así? – Pregunto muy molesta mientras sostenía a Shinsuke, y este tenía sus manos en su ojo izquierdo que no dejaba de sangrar.-

-¿Uh? ¿No fue eso lo que paso? –

-¡Imbécil, te matare! – Saco un arma de su falda, ella en realidad era una ladrona en la ciudad de Edo, por lo que siempre llevaba dos armas con ella.-

-Ya basta.- Dijo Shinsuke muy molesto.-

-Shinsuke-san, debemos ir a un hospital.- Dijo Matako muy preocupada por el.-

-Esos malditos… ¡Nos abandonaron aquí! – Exclamo muy molesto.-

Flashback

Shinsuke, Matako y Bansai viajaban juntos en el camión, junto a otras tres personas más que pertenecían a la policía.

Matako estaba molestando a Shinsuke como siempre, tratando de sacar algún tema de conversación, mientras que Bansai descansaba sentado al lado de ellos escuchando música con sus audífonos. En ese momento pasaron por una calle con muchos baches, haciendo que Matako caiga encima de Shinsuke, y Shinsuke, al no esperarse eso, retrocedió unos pasos hasta llegar a la puerta, la cual se abrió.

-¡Shinsuke-san!- Exclamo Matako agarrando la mano de Shinsuke justo a tiempo, pero ella no tenía tanta fuerza como para aguantar ella sola.- ¡Oigan idiotas, ayúdenme! – Le exclamo a sus otros cuatro compañeros, el cual solo los ayudo Bansai.-

Nuevamente pasaron por más baches, haciendo que los tres caigan a la calle, y Shinsuke cayo de cara al suelo, y una roca picuda le dio en su ojo izquierdo.

-¡Oigan! – Exclamo Matako desde el suelo a los otros tres que aún seguían en el camión, pero estos cerraron la puerta del camión, y siguieron adelante dejándolos abandonados.-

Fin del flashback

-Oye, oye chico, deberías ir a un hospital.- Comento un señor con pinta de campesino.-

-¿Quién eres? – Pregunto Shinsuke.-

-Mi nombre es Takechi Hempeita.- Remarco el "Hempei" haciendo que no escuchara el "ta" final.-

-¿Hentai? – Pregunto Matako.-

-Hempeita, no Hentai.- Comento molesto.- ¿Qué les sucedió? No deberían estar en la calle con esta guerra, vamos a mi casa.- Los invito a su humilde hogar que quedaba a solo unos pasos de allí.-