N/A Estoy publicando hoy, no por que hubo 10 comentarios, mas bien porque acabo de ver la foto de ED con el pequeño HHD y alegraron mi día asi que estoy de buenas :D

Gracias por sus comentarios.

Y como siempre nada me pertenece aquí, solo el amor a Bones, y mi colección en dvd de las 6 temporadas.

Gracias a mi beta bebe2580 por revisar este capítulo y corregir lo que estaba mal.

M si la historia es M menores de 18 años se supone no deben leer.

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No puedo renunciar a tí

Ella siempre había pensado en sí misma como una persona muy controlada, de hecho la habían llamado reprimida. Hubo una vez en un cita particularmente triste, que incluso la llamaron fría. Sin embargo, él se las había arreglado para despojarla de cada onza de autocontrol que había poseído alguna vez.

¿Cómo una noche desesperada se había convertido en dos y dos en diez y diez en meses y meses de necesitar desesperadamente al único hombre del que debería haber permanecido alejada?

¿Cómo se había convertido en la persona más importante en su vida, la única cosa que ella no podría soportar perder? Ella no lo sabía, ella sólo sabía que así era. Maldita sea, simplemente así era y ahora era adicta a algo más que su compañía, y sus sonrisas, y sus ojos color café chocolate. Ahora también era adicta a tocarlo, besarlo, a sentir sus brazos alrededor de ella, a acurrucarse contra su cuerpo, a cada maldita cosa que ella se había estado diciendo por años que no necesitaba.

Las primeras semanas había tratado de fingir que iba a detenerse. Se dijo una y otra vez que estaba poniendo en peligro su asociación, que estaba poniendo en riesgo la relación más importante de su vida cada vez que cedía a deseos puramente egoístas; se dijo un montón de cosas que al final no hicieron ni un poco de diferencia. Porque al final, lo único que importaba era que ahora sabía lo que se sentía cuando él estaba dentro de ella y ella no podía renunciar a él.

Ella no podía renunciar a la forma como se sentía cada vez que la tocaba, cada vez que la besaba, cada vez que entraba en su cuerpo. Como si ella fuera la única mujer a la jamás iba a querer, como si ella fuera la única cosa a la que no él podía renunciar tampoco.

Y ella estaba aterrada.

Ella se sentía lo suficiente vulnerable como cuando se dio cuenta que ella no podía soportar perderlo como su compañero, pero ahora ella no podía soportar perderlo, y punto.

Dios, incluso no podía estar más de cuatro días sin él. Lo paralizante de su revelación la golpeó hoy mientras trabajaba, cuando Angela le pregunto casualmente si estaba bien, al parecer estaba un poco distante.

Un poco distante. ¿Qué demonios significaba eso? Pero sabía lo que significaba, significaba que toda la desesperación que ella estaba tratando de ocultar se le escapaba poco a poco.

Durante los tres primeros días se había estado sintiendo adolorida e hinchada, y para nada sexual, pero ella había estado desesperada por ir a él de todas formas, y tan solo que él la abrazara. Se dolían las ganas de poder acurrucarse en su pecho perfectamente esculpido e inhalar su aroma encantador mientras él le acariciaba la espalda con dulzura. El anhelo casi la asfixió y sabía que si aparecía en su puerta sintiéndose así, se derrumbaría y todas las cosas que aún no le decía saldrían una tras otra como una marejada. Así que permaneció lejos por un cuarto día consecutivo, a pesar de que para entonces se moría del deseo de que él la abrazara e hiciera algo más que simplemente frotarle la espalda.

Pero esta noche había renunciado a su lucha porque, Dios, lo echaba tanto de menos. Ni siquiera tenían un caso por lo que ella solo lo había visto un par de veces – ambas para almorzar - en los últimos días. Y ella, mierda, lo echaba tanto de menos.

Ella salió de su oficina tarde, habiendo terminado el trabajo acumulado después de la total falta de motivación de los últimos cuatro días, por lo que ya era medianoche en el momento en el que llegó a su apartamento. Brennan sabía que era tarde, pero a ella no le importaba, y cuando abrió la puerta estaba segura que a él le importaba mucho menos.

Él se le abalanzó en cuestión de segundos después de dejarla pasar y la tuvo desnuda en la sala de estar antes de que ella siquiera pudiera parpadear. Pasó sus dedos a través de su cabello apenas un poco rudamente y cuando sus ojos sus ojos se encontraron con los suyos, pudo ver que cuatro noches habían sido demasiado para él también.

Podía verlo en sus ojos, pero podía sentirlo en la forma en que expuso su cuello y la chupó con locura. El gemido que escapó de sus labios resonó por toda la habitación y parecía hacerlo aún más salvaje.

Para cuando la llevó a la cama, Brennan sabía que esta noche la iba a marcar. La idea la puso increíblemente húmeda, la cabeza cayó hacia atrás cuando sus dedos le arrancaron el primer orgasmo.

No la besó en los labios ni una sola vez esa noche, en su lugar coloco besos succionantes en ambos lados de su cuello, aumentando la succión cada vez que ella gemía. Le tomó un orgasmo más antes de que Brennan se diera cuenta que el ritmo que le estaba dando a sus embestidas igualaba el de sus gemidos. Entre más continuo gemía más profundo él entraba en ella, pero entre más rápidos eran sus suspiros,la embestía tan rápido y fuerte que hizo a sus caderas tomar velocidad.

Las últimas veces que se había presentado, le hacía el amor dulce y lentamente una vez y luego la abrazaba el resto de la noche mientras dormían, hasta que llegaba la mañana, cuando él siempre la soltaba.

Pero esta noche le dio con fuerza. Toda. La noche. Entrando en su cuerpo una y otra vez, chupando y besando cada centímetro de ella que pudiera alcanzar, a excepción de sus labios.

En la luz de la mañana miró su espalda fuerte y suave, y sus manos se enroscaron en puños para evitar presionar los labios a lo largo de su espina dorsal.

¿Por qué? ¿Por qué siempre la soltaba? ¿Por qué no solo la apretaba contra él hasta que ella no tuviera más remedio que quedarse?

Unas cuantas veces se había despertado con sus brazos alrededor de su cintura, la mejilla presionada contra su espalda, y entonces contenía la respiración mientras se apartaba, preguntándose si su mano saldría de la nada y la detendría. Y esas veces ella solo había podido pensar ¿Por qué? ¿Por qué nunca la detenía?

Ella ya ni siquiera sabía qué la estaba empujando a irse por las mañanas. Tal vez el hecho de que seguramente sería imposible quedarse sin decir nada o tal vez el hecho de que él nunca movía un musculo cuando se iba; ella ni siquiera sabía si estaba dormido o despierto.

Oh Booth, pensó mientras se levantaba de la cama. Espero que tengamos un caso hoy, quiero verte.

Ella era codiciosa. Ella no quería renunciar a ninguna parte de él. No al hombre que trabajaba con ella para traerle cierta medida de justicia a los muertos y tampoco al hombre que le hacía el amor con la pasión más exquisita que jamás había experimentado.

Él era su pareja. En la cama y fuera de ella. Por la noche y durante el día. Ella no iba a renunciar a nada de eso.

Ella simplemente no podía.

N/A Comentarios son apreciados, como dije el capi anterior cada 10 comentarios es igual a otro capi, hay hasta ahora 53 comentarios, asi que actualizare ahora si hasta que vea 63 comentarios, suena como a chantaje, pero estoy casi segura, casi, que no lo es =).