Hola a todos, mucho tiempo de no vernos ¿verdad? Pero la Universidad y el SENA comen tiempo como no imaginan; bien para compensarlos por su paciencia hice un capitulo especial, pues es algo largo y a partir de aquí mi historia cambia de un TaiKari a un… HikaIchi (pues Kari empieza a asumir su relación con Tai). Bien, espero les guste el cap. y nos vemos al final… ►


Cap. 14: Reino de la Oscuridad 2º Parte, ¡Terminemos la batalla!

(Narrado por Kari)

Kari's Pov

- Así que al fin das la cara maldito cobarde.

- Gusto en verte de nuevo gusano cabello de espinas.

Justo cuando pensé que esta pesadilla terminaría así sin más y que mi hermano y yo saldríamos de aquí para continuar con nuestras vidas como si nada hubiese pasado, aparece Kurayami y transporta a los demás muchachos a nuestro mundo técnicamente dejándonos atrapados con él; aunque a decir verdad no me importa pues estoy con mi hermano…

- Veo que por fin haz encontrado la fortaleza pequeña, debo decir que me encanta ver esos ojos desafiantes en ti, te hacen ver mucho más… sensual.

- Me alaga tú comentario, es una pena que debas morir justo aquí y justo ahora.

Se que no debo juzgar por las apariencias, pero hay que admitir que se ve frágil, pues su apariencia es la de un chico de quizá 14 años, delgado con brazos y piernas largas… incluso es más pequeño que Tai, su traje consta de una camisa blanca con cuello en "V" atada por un corbatín rojo, gabán, pantalón y zapatos negros; lo más notorio son sus ojos negro opaco sin brillo ni pupila, como si carecieran de alma o emociones, su piel es más pálida que la de T.k. y Matt y su sonrisa es melancólica.

- ¿Realmente crees que tú y este cretino podrán lograr tal proeza?

- Sabes no debes preocuparte por eso Yami, ya que Hikari será solo mi apoyo… ¡Tu cabeza es mía bastardo!

Mi hermano se lanzo al ataque con su espada y Kurayami hizo aparecer una espada igual solo que de color negro con aura morada, rápidamente ambas armas chocan varias veces y una pequeña cantidad de chispas cae al suelo mientras ambos ríen con cierto aire de demencia. Luego de este primer acercamiento los dos rivales toman distancia y comienzan a caminar en círculos mientras se retan con la mirada, una leve brisa es la señal de realizar un nuevo ataque y el primero en moverse es Kurayami, el cual se lanza a toda carrera contra mi hermano y poco antes de llegar a el da un salto y un giro para potenciar el golpe de su espada con la velocidad del giro y el peso de su pequeño cuerpo, esto desgraciadamente funciono pues mi hermano termina casi de rodillas usando ambos brazos para detener aquel golpe, luego del rechazo al ataque de Kurayami mi hermano se levanta y embiste con todo su peso a su adversario haciéndolo retroceder, en una leve perdida del equilibrio mi hermano aprovecha para realizar un barrida y así hacer caer a su adversario, luego una doble patada en el estomago lo hace volar por unos segundos en el aire, oportunidad que aprovecho para clavar 3 flechas de mi arco en su abdomen; Kurayami cae pesadamente al suelo y no puedo evitar sonreír con algo de malicia y confianza entre mezcladas, pero el solo se re incorpora y se sacude la tierra de su traje demostrando que no ha recibido el menor daño.

- No te emociones tanto niñita, quizá lo ignores pero la razón de mi confianza es que este sable de oscuridad convierte en mis fieles sirvientes a todos aquellos que son cortado por él, aunque debo aplaudir la fuerza y resistencia de esa otra espada y su poseedor, pues el arma no se ha roto y el se niega a rendirse ante mi a pesar de los 12 golpes directos que le he dado. – a pesar de estar en una situación muy delicada mi hermano se ríe con sutileza de su adversario y eso me asusta un poco ¿acaso no se ha dado cuenta de la desventaja que tenemos?

- Sabes Yami, la causa de tu derrota será el subestimar mi espada o el arco de mi hermana, esa será la realidad.

- Discúlpame si no creo en tu talento como profeta.

- No te preocupes, nadie lo hace hasta después de que mi palabra se cumple.

Rápidamente la batalla se reinicia y sube de nivel, mi hermano comienza la ofensiva realizando ataques de combinación entre velocidad y peso similares a los realizados recientemente por Kurayami y sin embargo este es capaz de responderlos e incluso de doblar la velocidad de Tai; siento algo de temor y empiezo a disparar a cada punto ciego que encuentro para alentar a nuestro adversario y darle ventaja a mi hermano.

Pese a mis esfuerzos veo con impotencia como "Yami" esquiva con gran facilidad mis flechas para dirigirse directamente hacia mi y justo cuando creí que recibiría un corte de su espada cierro los ojos y siento como algo húmedo y cálido cae en mi rostro, al abrirlos me horrorizo al ver como aquel sable oscuro esta incrustado desde el cuello hasta la mitad del hombro de mi hermano, y él rapidamente cae al suelo y suelta un grito desgarrador… ¿Qué debo hacer? ¿Cómo puedo ayudarlo?, no lo se, ¡NO LO SE!...

Ya de repente mi vista se ha nublado y no puedo ver nada, no siento ningún olor diferente al de la sangre de mi hermano, no oigo nada que no sea la tétrica risa malévola de Kurayami, no siento ningún sabor diferente al de mi sangre y… y no siento más que la espada de mi hermano cortando mi brazo cerca al arco mientras su puño aplasta mi vientre al golpearme… antes de perder la conciencia puedo oír sus sollozos y saborear parte de sus lagrimas que aunque salinas calman mi sed, mientras logro distinguir la imagen de sus ojos siendo oscurecidos poco a poco como prueba de la posesión del mal.

- Lo siento hermano, te he fallado. – mientras pierdo la conciencia escucho como mi hermano me susurra que no es verdad, que es él quien me ha fallado a mi… pero… ¿como podría haberme fallado después de todo lo que ha sacrificado por mi? Si alguien sabe la respuesta a esa pregunta quédese callado, pues recibirá un golpe de mi parte por pensar en tal blasfemia.

Una vez recupere la conciencia me vi en medio de una celda que tiene muros y techo adornados con escalofriantes esculpidos de personas siendo asesinadas en la guerra con diversas armas y caras de ángeles llorando. Mientras observaba atemorizada la lúgubre decoración pude sentir el calor de quien me estaba encadenando y al bajar la mirada me entregue al llanto al ver que era Tai, mi propio hermano estaba poseído por la oscuridad y ahora me estaba poniendo grilletes en brazos y piernas, así como cadenas filosas con espinas en mi cuerpo, mientras en su rostro solo había dolor y odio a si mismo por no poder detenerse y hacerme esto y hacérselo a si mismo ya que también ha empezado a ponerse cadenas con espinas mucho más grandes en todo su cuerpo, además de esos extraños grilletes que perforan sus muñecas causándole nuevas heridas… y yo llorando como una tonta por verlo sufrir, aumentando aún más su dolor.

¿Cuánto tiempo más Hikari? ¿Cuánto tiempo piensas seguir llorando frente a tú hermano? ¿A caso no te hiciste la promesa de ser fuerte y de salvarlo a él?... me ayudaría a sentirme mejor si por lo menos dejara de reírse así.

- No hay razón para que te rías en una situación como esta hermano.

- Claro que si la hay hermanita, si tú puedes seguir llorando luego de 2 horas en lugar de buscar una solución, yo me puedo reír a gusto de este maldito infierno que estamos viviendo. – debería cuidar más su vocabulario cuando estoy presente, que ¿caso tiene? Ya no importa.

- Lo lamento Tai, prometí no disculparme más por mis errores, prometí ser más fuerte para no ser una carga y evitar que esas cosas que te decían Matt y Sora fuesen verdad, y lamento más que nada el ser incapaz de salvarte como me lo había prometido. – es inútil, soy patética, se supone que debería ser fuerte… y aquí me tienen llorando de nuevo.

- ¿Si es lo que tú corazón desea?... (Suspiro) sabes, me pude haber liberado hace un rato usando la energía restante de mi emblema, el problema es que no tendría la fuerza para luchar contra el control de Yami y terminaría encadenado frente a ti justo como estoy ahora. El punto es que tu emblema puede sacarnos a ambos de esto, rompiendo las cadenas y disolviendo la fusión forzada que Kurayami esta haciendo conmigo mediante estos grilletes.

- ¿Cómo puede ser eso posible?

- Tú emblema es luz, este mundo es oscuridad. – que simplón, aunque supongo que las palabras sobran. – ahora quiero que te concentres en la primera lección de arco que te di Hikari, piensa en todo lo que te enseñe ese día mientras reúnes la energía para sacarnos de esta, pues tristemente yo ya no poseo la fuerza.

- ¿Qué día es ese hermano?, desafortunadamente no logro recordarlo con exactitud. - ¿Por qué te ríes?

- Fue aquel día en que decidiste espiarme mientras estaba en la ducha.

- ¡Te he dicho mil veces que no te estaba espiando mientras estabas en la ducha!, solo no me di cuenta de que estabas tomando un baño luego de que entre.

- Hikari, te digo una y mil veces que no me molesta en lo más mínimo que me hallas espiado, es natural que sientas algo de curiosidad por mi cuerpo además, ¿que sentido tiene seguirlo negando con nuestra relación actual? – bueno, en eso tienes razón…

- Solo dejémoslo así, ya recordé a que día te refieres. – que vergonzoso.

Flashback

Era una mañana de verano como cualquier otra, mi hermano y yo ya llevábamos tiempo de estar entrenando a escondidas y ya se habían visto los resultados que recordaba anteriormente; aprovechamos la ausencia de papá y mamá para ir a un parque cercano que esta escondido en medio de 3 conjuntos residenciales para entrenar, luego de nuestro acostumbrado calentamiento con la pista de obstáculos y un pequeño combate más jugando que practicando mi hermano se puso serio y comenzó a buscar algo en su mochila.

- Bien hermanita, creo que ya es tiempo de que entrenes con el arco y la flecha. – comento sacando los dos objetos de su mochila para posteriormente "ensamblarlos"

- ¿Arco y flecha?, no se que pretendas pero supongo que esta bien.

- Solo quiero afinar tu puntería, además algo me dice que es un arma que te va muy bien Kari, empezaremos practicando con aquel árbol que marque. - Mi hermano se posiciono detrás de mí y usando sus brazos como guía me ayudo a tomar adecuadamente el arco y a posicionar la flecha. – ahora quiero que mantengas la flecha en línea recta, asegúrate que su punta este frente al objetivo que han elegido tus ojos amatista, luego estira la cuerda a todo lo que de sin soltar la flecha y cuando sientas que ya no retrocede más habré tus dedos rápido y sin bacilar.

Al abrir mis dedos la flecha se disparo y dio justo en el blanco y cumpliendo con el presentimiento de mi hermano una gran alegría se apodero de mi ser, haciéndome sentir que no había nada que no pudiera hacer; Sin embargo cuando quise repetir dicha acción sin su tutoría falle el tiro, una y otra vez lo intente y me pregunte ¿Qué era lo que había cambiado?, luego de varios intentos lo deduje.

- Hermano quizá sea tonto pero… ¿podrías ayudarme como hace un rato?, creo que no me siento segura si no te tengo cerca. – la mirada de mi hermano se enterneció tanto que mis mejillas comenzaron a arder por el rubor y tuve miedo de que comenzara a actuar como si fuera una chiquilla.

- Me gustaría mucho no te lo niego, pero temo que no es la mejor forma de fomentar tu confianza, así que intentaremos algo diferente. - Luego de casi 10 minutos caminando llegamos a una bodega aparentemente abandonada en la que había gran cantidad de puestos de feria. – este lugar es del hermano de un amigo, aquí se guardan los puestos de puntería para los festivales de verano e invierno de Odaiba, supongo que no habrá problemas si los usamos para pulir tu puntería y aumentar tu confianza.

- Si tu lo dices… - durante casi 2 horas estuve practicando mi puntería con el arco en el juego de los patos, aquel en el que hay que darle a un blanco para que un sujeto caiga al agua, en una ruleta y otros más, pero sin importar mis esfuerzos no había resultados. – Lo siento hermano, pero creo que no estoy dando los resultados necesarios.

- No te preocupes se como acelerar el proceso, solo necesitas estar en "peligro" para afinar tu puntería y también aprenderás a moverte mientras disparas, lo cual elimina la desventaja ante armas de corto alcance. – mientras Tai hablaba saco su celular y casi por inercia marco cierto número que conocía muy bien. – hola soy yo … no me importa que estés haciendo, lleva tu triste trasero, el de tú hermano y a Sora al campo de tiro en 20 minutos o me enojare contigo … te veo en 20, adiós.

- Llamaste a Matt ¿verdad?

- Si así es, estará en el campo al que vamos en 20 minutos, así que será mejor apresurarnos.

- No me parece justo que lo forces a ir con nosotros, y que encima lo amenaces.

- ¿Y tú crees que el no hace lo mismo conmigo? Inocente palomita. – 20 minutos después estaba junto a mi hermano, Sora, Matt y T.k. en un campo de paint ball, entraron, me escogieron uniforme y arreglaron que jugaría con Tai contra ellos 3 sin siquiera dejarme hablar. – Bien Kari, ¿estas lista?

- Supongo que no hay opción. – antes de entrar mi hermano hablo con el dueño del negocio, al parecer eran amigos desde un tiempo atrás, luego de un rato riendo mi hermano me hizo una seña para que me acercara.

- Encantado de conocerla señorita, debo decir lo afortunada que es por ser entrenada en este "arte" por el "fantasma" – me dijo el encargado del sitio.

- ¿Fantasma? – ahora que lo pienso mi hermano tiene bastantes sobrenombres.

- Le llamo así porque es un experto en el asesinato silente, a pesar de tener un arma de largo alcance como mis rifles en sus manos, se especializa en aparecer por la espalda de sus adversarios sin ser visto y encestar el golpe letal.

Durante la 1º hora creí que ese sujeto exageraba pero mi hermano no dudo en mostrarme esa faceta de él, me protegía de cualquier adversario desapareciendo y sacándolo del juego cuando estaba por dispararme y luego regresaba conmigo.

- Nunca bajes la guardia, el que tengas un arma con proyectil no significa que debas quedarte quieta, aprovecha cualquier descuido de tú oponente para apuntar y disparar a un punto vital. – esas eran algunas de las cosas que me decía mi hermano luego de cada victima, después de la enésima vez recuerdo que no podía parar de reír al ver regañándome por algo tan tonto.

Recuerdo que esa fue una tarde muy divertida, mi sangre hervía en una mezcla de excitación, temor y adrenalina, como predijo mi hermano el verme en peligro constantemente me recordó como confiar en mi instinto para sobrevivir y volver a ser la misma chica que peleo contra Quimeramon, Malom Myotismon e incluso Apocarymon.

- Gracias por otra tarde maravillosa de entrenamiento hermano, realmente me divertí muchísimo. – fue lo primero que comente cuando íbamos a casa comiendo helados, luego de despedirnos de los muchachos.

- No hay de que mi dulce princesa, a decir verdad me divertí muchísimo… además valió la pena ver temblar a Matt y T.k. por una chica diferente a Sora jajaja.

- Que tonto Tai, pero hay algo que quiero preguntarte.

- Adelante.

- ¿Por qué le pones tanto interés a cada entrenamiento que realizas?, siéndote sincera me asusta un poco el ver que tienes gusto por las batallas y posiblemente algo de sed por la sangre.

- A decir verdad la razón de "mi interés" a la hora de entrenar eres tú, si estoy en optima condiciones te seré de mayor utilidad como espada y escudo.

- ¿Espada y escudo?

- Estaré a tu lado en todas tus batallas, apoyándote en la adversidad, impulsándote a superar cualquier reto y acompañándote en tus alegrías como una fiel espada; también te protegeré de tus temores, evitare que el miedo te consuma, que la vida te lastime y te reconfortare en tus derrotas y tristezas como un confiable escudo.

- En pocas palabras seguirás siendo mi ángel guardián.

Fin Flashback

- Tengo lo necesario para enfrentarlo y salir de esta hermano.

- Muy bien, entonces disuelve estas cadenas y enfréntalo, yo hare todo lo posible para recuperar algo de mi energía, y luego ayudarte.

Rápidamente hago que mi emblema empieza a brillar con gran intensidad y las cadenas que nos aquejan se desvanecen, la herida de mi brazo y la del hombro de mi hermano desaparecen casi por completo y el ambiente se torna menos nocivo para ambos.

- No te iras de aquí sin besarme Hikari.

Antes de que pueda contestar puedo sentir sus brazos rodeando delicadamente mi cintura para luego encontrarse en mi espalda, sus labios reclaman tiernamente los míos y su lengua entra a mi boca. Pasan los segundos y ha dejado de importarme, que se mesclen la calidez y el agradable sabor de sus labios con su dulce sangre, pues este "coctel afrodisiaco" me ha hecho sentirme en los elíseos, sin darme cuenta he rodeado su espalda con mis brazos y ejerzo algo de presión para disminuir la distancia entre nosotros, luego siento como una de sus manos recorre delicadamente mi rostro y cabello, yo hago lo mismo y me pierdo entre el éxtasis que me produce su boca y el placer de su piel tan suave; es una pena que siempre nos separemos para respirar, ¿pero que puedo hacer? si el es el único, que con gestos tan sencillos como estos me deja sin aliento.

Nos separamos lentamente y al abrir mis ojos lo veo sonreír como solo él sabe hacerlo, esa sonrisa tan pura y hermosa que me hace creer que en él no pasa el tiempo, pues a pesar de los años no cambia en lo más mínimo.

- Hare esto lo más rápido posible y volveré por otro de esos.

- Ese idiota esta en el salón del trono, su mayor debilidad es la confianza que tiene en si mismo, aprovecha eso y no tardes hermanita. – me guiña el ojo y se acurruca en el suelo para descansar, yo me re incorporo y salgo decidida, pues ya es hora de acabar con esto.

Corro a todo lo que mis piernas permiten y llego a aquella habitación en el centro del castillo, al entrar veo a quien es responsable de nuestro actual problema, sentado en su trono mientras mese en su mano una copa de vino como si no sucediera nada.

- Veo que al fin decidiste entregarte Hikari, savia desición.

- Eres más tonto de lo que pareces, vengo a proponerte un trato.

- ¿Y que trato es ese pequeña?

- ¡Soy más alta que tú así que no me llames pequeña!, en fin el trato es una batalla 1 a 1, tú y yo sin limite de tiempo, si gano me llevo a mi hermano de aquí, si pierdo… usa tu imaginación.

- Como gustes. – En su mano veo desaparecer la copa para ser remplazada por aquel sable y mis miedos se desvanecen al recordar a mi hermano, hago aparecer mi arco y extrañamente unas botas blancas con pequeñas alas en sus costados se materializan en mis piernas. – veo que has podido aumentar el control sobre tu emblema niñita, bien eso hará todo más interesante.

- Ya te lo había dicho mi hermano, no debes confiarte cuando luches contra nosotros.

En un rápido movimiento Kurayami se posiciono en mi espalda para iniciar con su ataque, doy un giro y uso el arco para bloquear su primer ataque y noto que este contrarresta el aura morada de su sable así que quizá este a salvo de ser controlada por el, además debo agradecer a mi hermano por haberlo enfrentado primero, pues así me es posible reaccionara a sus ataques por conocer su estilo de pelea; tomo mi distancia y realizo el primer disparo múltiple, el cual evade con gran facilidad, sin embargo con energía acumulada en las flechas sumada a la gran velocidad que logro con estas extrañas botas, logro hacer varias explosiones de luz cerca a él y parte de su pierna se ve severamente afectado por ello.

Luego de que Kurayami reconstruyo su cuerpo volvió a atacar, solo que esta vez me fue más sencillo esquivar su ataque en lugar de bloquearlo ya que debo reconocer que es más fuerte que Tai, no se como pudo recibir tal cantidad de ataques… luego formo una oportunidad para contraatacar al aprovechar que corre directamente hacia mi, me barro entre sus piernas y disparo 2 flechas a estas, con las cuales da un gran grito de dolor y yo me burlo de la "V" luminosa que forman las flechas.

- Sabes mi hermano tenia razón, no solo las mujeres debemos aprender a mantener cerradas las piernas jajaja.

- ¡Pequeña desgraciada!

A medida que la lucha continua y sigo dañando sus vestiduras con explosiones y uno que otro tiro directo, puedo observar que mi adversario absorbe la oscuridad de su alrededor para reconstruirse, entonces opto por otra estrategia e inicio a disparar gran cantidad de flechas al cielo, estas aparentemente comprendiendo mi estrategia se quedan en algún punto del techo oscuro de esta sala, una vez están acumuladas tantas de ellas que asemejan un cielo nocturno estrellado, finjo perder el equilibrio y caigo.

- Que descuidada pequeña, perder tanta energía disparando al techo para que no callera sobre mi, y esmerarte tanto en esquivar mis ataques para al final terminar cayendo victima del agotamiento… esperaba más de ti, aunque debo reconocer que duraste mucho más que ese gusano de cabello alborotado. – Confiado en su victoria se acerca lentamente a mi y cuando esta a la distancia exacta pone su espada cerca a mi cuello. - ¿algún ultimo deseo pequeña?

- Si, ¡vete al infierno tarado! – libero toda la energía que me es posible con mi emblema y todas las flechas se juntan para caer sobre el en forma de un rayo que… mmmm creo que en el juego que veía hace una semanas con Tai lo llamarían "martillo del alba", luego de que la descarga termina puedo ver a Kurayami levantarse pesadamente del suelo con gran cantidad de heridas e incluso sangrado en su pierna izquierda y su brazo derecho e inmediatamente inicia con su auto curación.

- Fue un buen intento chiquilla, pero lamento decirme la esencia real de mi cuerpo esta compuesta del mismo material que el "muro de los lamentos", así que lo único que puede hacerme un daño real es la luz del sol, que como veras no existe en este mundo.

- Pero eso puede arreglarse. – de la nada sale mi hermano y al igual que en la escuela despliega un par de hermosas alas doradas de su espalda, las cuales toman la posición de una "O" casi completa y en medio de ellas aparece un pequeño sol… de hecho me recuerda cierto jeroglífico egipcio, aunque no estoy segura…, el hecho es que usa su espada para tomar aquel pequeño sol y lanzárselo a Kurayami y… ¡No puedo creerlo, es un Terraforce!

- Hermano, ¿Cuántos llevas ahí?

- Llegue cuando iniciaste el ataque con todas las flechas que tenias en el cielo.

- Hermano, ese ultimo ataque que realizaste no era…

- No hay tiempo, se ha reincorporado.

Lo ultimo que vi fue como Kurayami había tomado la forma de un dragón y hubo una gran explosión...

Fin Kari's Pov

Daivi's Pov

Ya era de noche y los demás elegidos estábamos reunidos con los padres de Tai y Kari en su apartamento a la espera de noticias sobre ellos, el silencio y temor en el ambiente se estaban haciendo sumamente palpables y yo…

- Solo quiero que me lo repitan una vez más…

- Bien señora Kamilla, nos encontrábamos en aquel extraño castillo al lado de su hijo, luego Tai y Kari destruyeron una puerta gigantesca y… mmm cuando Tai corrió a abrazarla solo pude ver a un chico con vestimenta negra y un segundo después estábamos en el parque central de Odaiba sin poder entender que había sucedido. – Nisiquiera fui capaz de ver al chico al que se refiere Sora… rayos estoy muy preocupado por ellos.

- Bien Sora se que ya lo he preguntado varias veces, pero ¿estas segura de que no hay forma de que ustedes vuelvan a ese lugar y los ayuden?

- Lo lamento mucho, pero no tenemos idea de cómo hacer algo así.

- Yo lo lamento mucho, se supone que yo tengo el potencial de hacer eso, y.. sin embargo Tai no logro decirme como puedo abrirla, así que estamos aquí varados esperando a que regresen… - contén las lagrimas idiota, que no te vean llorar – siento mucho ser tan inútil.

Vamos Davis, no seas tan duro contigo mismo, no había forma de que pudiéramos predecir que algo así sucedería.

- Agradezco tus palabras Ken, pero temo que lo que dije es verdad, tal vez si me hubiese esforzado un poco más.

- No te preocupes tanto Davis, se que tienes la intención de ayudar a mis hijos y es algo que te agradezco, pero debes entender que a veces… Susumo ¿escuchas eso?

Antes de que pudiéramos preguntar a que se referirán, los señores Kamilla salieron corriendo a la calle como alma que se quiere llevar el diablo y casi que nos dejan encargado cerrar el departamento antes de seguirlos, al salir pudimos oír claramente un silbato, los señores Kamilla nos dijeron que solo Tai podía hacer sonar un silbato de esa manera, además que solo lo hacia cuando eran pequeños y Kari necesitaba ayuda. Siguiendo el sonido corrimos por varias manzanas hasta llegar a un callejón en el que se encontraba Kari totalmente inconsciente.

- Se los dije, solo Tai podría hacer ese sonido.

- Espera un segundo Yuuko, ¿Dónde esta Taichi?

Buscamos por casi 20 minutos, no encontramos a mi sempai y agregando el mal clima que empezó a hacer, decidimos acompañar a los señores Kamilla al hospital, donde le dieron un cuarto a Kari y todos avisamos en nuestras casas donde estabamos y que nos quedariamos para estar con ellos por si Kari despertaba y nos contaba algo.

El medico que reviso a Kari nos comento que presentaba síntomas de envenenamiento, pero que no habían hallado ninguna toxina (sea lo que sea) en su organismo, así que lo mejor seria esperas para ver como evolucionaba, que igual mente la tendrían bajo vigilancia en caso de urgencia. Luego de casi 3 horas ya casi nos habíamos quedando dormidos, pero de repente al mirar al piso pude ver unos tennis, y puede que sea muy distraído, pero es de todos sabido que Tai usa un único para de tennis, por ello son inconfundibles.

Al recuperarme de mi sorpresa desperté a los demás y vimos como Tai entro al cuarto sin decir nada a nadie, se arrodillo junto a la cama de Kari, se mordió el labio hasta que un hilo de sangre fue visible, la levanto con sumo cuidado incluso retirando un mechón de cabello de su rostro… y luego la beso. La sorpresa fue general, incluso para mi que estaba consiente de la relación que tiene Tai con su hermana, pero nunca espere verlo hacer eso y menos con sus padres presentes.

- ¿Como te atreves maldito desgraciado? – fue lo que casi grito su padre antes de intentar ir a golpear a Tai, pero un campo de energía similar al que sentimos esta mañana en la escuela se hizo presente y lo detuvo a más de 6 metros de Tai.

Luego de casi 3 minutos Tai se separo de Kari y pudimos apreciar el final de un beso francés, pero antes de que pudiéramos reaccionar algo subió por la garganta de Kari, y al salir de su boca nos dimos cuenta que era una extraña esfera de energía oscura, la cual siguiendo el hilo de sangre fue hasta la boca de Tai, quien la atrapo y destrozo con sus dientes en cientos de pedacitos que se desvanecieron en la nada, a su vez Kari recupero sus colores normales y se le vio respirar aliviada a la vez que se relamía los labios.

- Es sabrosa mi sangre ¿verdad?, pero en fin esta cama no es digna de ti preciosa, aunque no te preocupes, tu príncipe podrá mejorarla. – fueron las palabras de Tai antes de tronar sus dedos y hacer que las 4 patas de la cama se convirtieran en columnas que sostenían una cama doble y acolchonada, además por esas columnas subían enredaderas de flores blancas y lilas, que subían hasta el "techo" de aquella cama, y este a su vez dejaba caer un fino manto de seda blanca hasta el suelo. – Eso esta mejor, esa es una cama adecuada para mi princesa.

Luego de esto Tai comenzó a caminar hacia la salida como si ni siquiera nos viera, al detenerse junto a Sora me sonrió y hablo una vez más al tiempo que su mano derecha desaparecía en tinieblas.

- No deben preocuparse, Kari ya no corre ningún peligro, mi mano volverá a crecer y yo regresaré cuando estén todos reunidos y ella despierta, hay algo importante que debemos decirles.

- Espera Tai, ¿Qué le diremos a Kari cuando nos pregunte donde estas? – Sora tiene razón, aún ni sabemos que paso y Tai se va de nuevo.

- Estoy en el valle de la luz, más haya de donde las estrellas brillan. – fueron sus palabras antes de desaparecer detrás de un haz de luz.


Ficha técnica, aclaración final:

Muro de los lamentos: Pared mitológica que separa el ultimo infierno griego (Yudeka, donde pagan los soberbios) de la entrada a los campos elíseos, su principal característica es que se dice solo puede ser roto por la luz del sol, el cual es inexistente en el hades; por ello es llamado de los lamentos, pues en el lloran los muertos incapaces de cruzarlo para librar sus almas del castigo del infierno.


Bien es todo por ahora, espero que lo hayan disfrutado mucho y me cuenten ¿Qué les gusto?, ¿Qué no les gusto?, ¿Qué cambiarían? Y ¿Qué esperan que pase en esta historia?

Un beso para mis lectoras y un abrazo para mis lectores, este es Silvery Shine diciéndoles que nos leeremos más pronto de lo que creen ^_^ ¡Sayonara!