DISCLAIMER: NARUTO Y SUS PERSONAJES © MASASHI KISHIMOTO
LA HISTORIA ® SAKURA_TRC
SASUSAKU, NARUHINA, etc.
*
CONTINUACIÓN DE "MI REGRESO"
*
-=- QUÉDATE A MI LADO -=-
Capitulo 14 "FATIDICOS ENCUENTROS"
- Mizukage-sama, un intruso paso la frontera de la aldea –informo un ANBU apareciendo tras la hermosa mujer de cabellos color fuego.
- Apostare el todo por el todo, manda al equipo de Risa a la zona –se levanto de su silla y miro por la ventana de la oficina– Quiero al intruso vivo para interrogarlo.
- Entendido, pero…
- ¿No confías en mi juicio?
- Jamás dudaría de sus decisiones Mizukage-sama –contesto el ANBU y tras una reverencia desapareció en un PUFF.
…
- Risa-sama –el ANBU mensajero llego hasta la zona donde la peli anaranjada pasaba un rato libre– Mizukage-sama tiene una misión para usted y su equipo.
- ¿Qué es?
- Un intruso en la frontera de la aldea.
- Bien, puedes retirarte yo me haré cargo.
- Mizukage-sama dijo explícitamente que el equipo completo se hiciera cargo del problema y –remarco sus siguientes palabras para asegurarse de que la chica las entendiera– ordeno que se capturara al intruso con vida para interrogarlo.
- Ok, entonces iremos como mi tía lo pidió.
El ANBU desapareció al darse cuenta que Kotori había escuchado todo. Eso le daba esperanza que Risa cumpliera las ordenes tal y como le fueron dichas.
- Es nuestra primera misión de alto rango desde que regresamos –expuso Kotori.
- Si, todas las demás solo han sido pequeñas pruebas, más parecían tareas de gennins –Risa sonreía arrogante tomando algunas cosas para la misión.
…
El equipo de Risa llego a la zona indicada, buscaban desde las sombras al intruso.
- Shinobi 1, no siento ningún chakra –informo Reito desde el comunicador.
- Shinobi 2, todo libre –aviso Mamoru.
- Shinobi 3 reporta tu posición –pregunto Risa al no recibir respuesta de la otra chica– ¡Kotorio, responde!
- Hola, Ri-sa-chan, sabes, un lindo pajarito me dijo que eres la capitana del equipo que intentara detener al intruso –una voz femenina se burlo al otro lado del comunicador– ¿Crees ser capaz de hacerlo?
- ¿Quién eres? –grito la ojiazul.
- Ven y averígualo –se escucho en un susurro para luego emitir un agudo ruido. El intruso había destruido el comunicador.
- ¡Demonios Kotori! –gruño Reito perdiendo el control y apresurándose en la búsqueda de su hermana gemela.
- Risa –le dio alcance Mamoru saltando de árbol en árbol– ¿Reconociste la voz?
- No, pero no me importa quien sea, le haré pagar por desafiarme.
- Espera –la detuvo el peliblanco– Sabes que debemos analizar la situación, si Kotori esta de rehén, no podemos ir solo así, debemos pedir ayuda.
- ¿Tienes miedo?
- No, pero esto es de lógica Risa, si capturaron a Kotori quiere decir que el objetivo no es alguien que debe ser subestimado.
- Pues ve tú por ayuda, yo pienso encargarme de esto sola.
- Risa –grito el chico tratando de detenerla, pero fue en vano, Risa ya había desaparecido– No puedo permitir que nada les pase, ¿Qué harías Kotori? –sonrió triste, él sabía la respuesta– Resistan, no tardare en regresar –murmuro al aire y desapareció.
…
- ¿Es todo lo que tienes pequeño pajarito? –pregunto la encapuchada sentada cómodamente en la rama de un árbol, haciendo girar, por la punta, un kunai sobre su dedo índice.
- Deja ir a mi hermana, maldita –ordeno el peliazulado casi sin aliento.
- Oh, miren que tierno, lucha por salvar a su hermanita –rió altanera la encapuchada– ¿Cómo puedes decir eso si ni siquiera has podido tocarme?
- Baja de ese árbol y veras de lo que soy capaz.
No termino su frase cuando la encapuchada aterrizaba frente a él, a escasos centímetros, cara a cara– ¿Decías?
- Suiton Teppoudama no jutsu –balas de agua salieron de la boca de Reito, impactando directo a la cara de la encapuchada.
La enemiga de Reito sacudía su capa negra y nubes rojas, estaba empapada– Bien, eso es muy básico pero has logrado darme una buena bañada.
- ¿Quién eres y que haces aquí? –intento volver a atacarla pero la chica fue más rápida, colocándose a sus espaldas, le doblo el brazo manteniéndolo cautivo con un kunai directo en la carótida.
- Da gracias a kami que mis ganas de matar solo están enfocadas en una persona, tú no eres mi objetivo –tomo la barbilla del chico y le giro el rostro para que pudiera ver sus labios– Tu capitana, Risa es con quien vine a jugar –le susurro y de un golpe lo dejo inconsciente.
En ese momento llegaba Risa, al ver a Reito en el suelo pensó lo peor, su compañero había sido muerto a manos de un Akatsuki. Se enojo por no haber llegado antes– ¡Aléjate de él!
Al oír el grito la chica de la capa volteo y sonrió arrogante. Tomo el cuerpo de su víctima y lo arrojo tras ella– Si lo quieres, ven por él.
- Así lo haré –saco varios shurikens de su bolsillo y los lanzo contra la invasora.
- Esto es juego de niños –salto la pelinegra para evitar las armas pero en el aire se encontró con Risa, justo cara a cara, arremetiendo con un kunai que la encapuchada detuvo sin problema alguno.
- ¿Qué quiere Akatsuki con Kirigakure?
- No estoy aquí por tu aldea –hablo tranquilamente, la tranquilidad antes de la tormenta– He venido por ti, maldita zorra.
En menos de un segundo estaba frente a frente con la peli anaranjada, y debido a la gran velocidad que uso, la capucha cayo de su cabeza, mostrando su identidad.
- ¿Sakura? –pregunto impactada al ver el rostro de la Akatsuki y es que su aspecto no era el que Risa conocía. El cabello de Sakura era negro y sus ojos morados.
- ¿Jugamos Risa-chan? –una sonrisa diabólica adorno los labios de la pelinegra.
La kunoichi de Kirigakure dio un salto hacia atrás mostrando su kunai en modo defensivo y buscando en su bolso algo más para pelear. El miedo, al recordar su último encuentro con su rival la invadía. Sabía que Sakura era una kunoichi de temer, era una caja llena de misterios y sorpresas.
- Eres muy valiente, o muy tonta, al venir a buscarme a mi propio territorio.
- Para mí no existen territorios, ni limites.
- Eso veo, ahora que portas la capa de Akatsuki quiere decir que terminaste como lo que pensé que eras, basura.
- Ja, esos insultos no me afectan niña tonta.
- Entonces prefieres que te diga lo mucho que me divertí la noche que Sasuke-san y yo pasamos juntos.
- Sabes, eso si me fastidia –la oji morada corrió contra su rival.
- Bien, porque ya estoy lista para darte tu merecido, kunoichi de quinta –de su bolso saco una cuerda que extendió y convirtió en metal, como si fuera una lanza. Eso tomo desprevenida a Sakura que sin fijarse se clavo a ella misma.
Los labios de Risa formaron una victoriosa sonrisa. Los ojos morados se abrieron con estupor y luego, desaparecieron en una nube de humo.
- Creíste que iba a ser tan sencillo derrotarme Risa-chan –se escucho la voz mofándose de la chica desde lo alto de un árbol– si antes no pudiste, ahora menos –advirtió Sakura muy divertida aterrizando grácilmente– Mi chakra ha sido liberado y tengo el doble de cuando nos enfrentamos la última vez.
- Pues esto será más interesante, nada nos detiene –saco más kunai de su bolso y los fundió con la lanza en su mano.
- Tienes toda la razón, te acabare con mis propias manos.
Antes de que la pelinegra terminara su frase, Risa se abalanzo nuevamente contra ella blandiendo la lanza– Eres una habladora.
Sakura con maestría esquivaba los golpes lanzando uno que otro shuriken sin resultado alguno. De pronto, una variación en el chakra de su rival la hizo mirar ligeramente hacia atrás. Una enorme pared de hierro se levantaba a sus espaldas. La kunoichi renegada no pudo evitar quedar entre la lanza y la pared– Tch –se quejo.
- No eres tan buena después de todo –sonrió arrogante la ojinegra, a pesar de no encontrarse en la mejor situación para hacerlo– ¿Por qué te ríes? –pregunto rozando el cuello de Sakura con la lanza.
Un pequeño hilo de sangre corrió por el blanquecino cuello de la kunoichi, pero eso pareció no afectarle en nada– Nunca te confíes de tu enemigo –Risa se preparo para darle el último golpe ante las burlonas acciones de la Akatsuki.
- Vete al infierno donde perteneces –grito Risa tratando de clavar la lanza, pero Sakura, que estaba apoyada contra la pared con ambas manos, movió una mano y con ella transformo la sólida pared en un listón de hierro que moldeo para protegerse del ataque.
El choque de los metales provoco chispas que cayeron cerca de los ojos negros de Risa, que lo único que pudo hacer fue soltar su arma y proteger su rostro con sus brazos.
- Nunca pierdas de vista a tu enemigo –aconsejo de mala forma la pelinegra golpeando a la kunoichi de Kirigakure en el estomago seguido de un golpe en la quijada– Tampoco a tus seres queridos, puede llegar una perra y meterse en tu cama.
Risa apenas si podía respirar, tenía las costillas rotas, sangre corría por su boca y nariz. Había recibido el golpe más duro de su vida– Es como si tuviera una mano de acero.
- Vamos, todavía tengo ganas de jugar –dio un par de pasos acercándose a la peli anaranjada– ¡Te dije que quiero seguir jugando! –grito dándole una patada más en las costillas, quebrándole otro par.
Risa rodó un par de metros escupiendo más sangre– ¿Qué ganas con esto? Sasuke-san ya no siente nada por ti.
- Tal vez tengas razón, pero de todos modos quiero divertirme contigo y ya que te gusta tanto INTENTAR –remarco la palabra– torturarme psicológicamente, vamos a cambiar el juego –Sakura camino lentamente hacia Risa y la levanto con una sola mano tomándola por el cuello de la playera, forzando que sus miradas chocaran.
- No me digas que también tienes una habilidad ocular –dijo sarcástica la peli anaranjada.
- No la necesito –aclaro Sakura dándole un beso en la boca. Se quedo ahí un par de segundos mientras su victima aun no podía procesar lo que sucedía. Risa reacciono hasta que su trasero choco contra el suelo estrepitosamente.
- ¿Qué te sucede? –reclamó limpiándose torpemente la boca.
La pelinegra la imito limpiándose los labios con la manga de la capa negra– ¿Cómo te sientes Risa-chan?
- Asqueada por tu maldito contacto –escupió a los pies de Sakura, pero sintió un mareo y cayó inconsciente.
Risa sintió que solo había perdido el conocimiento unos segundos e inmediatamente se levanto. Lo más extraño fue que sus heridas habían desaparecido y Sakura ya no estaba ahí. Una melodía inundo sus oídos, la peli anaranjada busco el origen, pero parecía que el sonido se originaba sencillamente en el aire. Camino un poco y los alrededores cambiaban a cada paso que daba. Otro ruido se hizo audible, agua corriendo fue lo que escucho; caminó en esa dirección. Un pequeño río corría tranquilo en el lugar, se agacho y tomo con su mano un poco de agua; sintió que su mano se mojaba y el frió del agua era evidente. Pero algo extraño capto su atención, su reflejo no era el mismo. Se examino tocándose el rostro y verificando sus movimientos contra el reflejo del agua. Era una niña, una pequeña de tan solo seis o siete años, no más.
- ¿Jugamos? –escucho tras de sí, una pequeña de cabello rosado se acercaba a ella.
- ¡Aléjate! –grito asustada la niña de ojos negros y corrió tan rápido como sus pequeñas piernas se lo permitieron.
Entre más corría, el entorno cambiaba más, un bosque crecía a pasos agigantados a su alrededor.
- Risa-chan –canturreo la vocecita de Sakura, pero no solo era un tono tierno y juguetón, también tenía implícito un tono de amenaza bastante aterrador. Risa sintió que la sangre se le helaba y se escondió tras un árbol tratando de protegerse– ¡Vamos a jugar! –dijo Sakura asomándose entre los árboles, buscando a su presa– ¿A que te gusta jugar Risa-chan? A mi me gusta jugar al cirujano –advirtió mostrando su mano envuelta en chakra verde– ¿O prefieres jugar a ser kunoichi? –pregunto sacando un shuriken de la bolsa de su falda.
- ¡No me asustas Sakura! –grito esperando a que la pelirrosa se distrajera– Esto es un genjutsu y puedo salir de él en cuanto yo quiera.
- ¿Por qué no lo has hecho?
- Quiero conocer tus límites, no puedes mantenerme aquí por mucho tiempo.
- Esto no es un genjutsu cualquiera –Sakura dio pequeños saltitos, jugando a mantener el equilibrio en un solo pie a la vez– El beso que te di –al recordar lo acontecido, Risa hizo una mueca de asco, mientras que la ojijade sonrió divertida– fue para darte un veneno que te dejara sumergida en esta ilusión por el tiempo que YO DESEE.
- Nada va a impedirme salir de aquí –tomo una rama del suelo y creyendo que podría convertir la madera en acero, ataco a su captora.
Ilusas esperanzas.
La rama se resquebrajo en pedazos antes de siquiera tocar la carita de Sakura, quien veía todo impasible– Es mi técnica, mi mundo, mi voluntad –a cada palabra, Sakura no solo crecía en edad, también en tamaño– Aquí pasa SOLO lo que YO QUIERO –tan grande como un árbol, la pelirrosa intento pisar a Risa, como si se tratara de una cucaracha.
Risa corría entre los árboles, pero estos iban desapareciendo uno a uno dejando el lugar desolado. Su único refugio, una pequeña cueva, a los pies de una montaña que apareció de la nada. No podía ver nada, todo estaba oscuro, pero se sentía fuera del alcance de la ojijade.
Vana seguridad.
El suelo comenzó a moverse, como si un terremoto se desencadenara desde las entrañas de la tierra. Se recargo en la pared y sintió que su mano se humedecía con algo. La sustancia estaba tibia y algo espesa– ¿Qué... demonios? –acerco su mano a su rostro para intentar ver y de repente una luz la ilumino de golpe, cegándola por unos segundos.
- Me alegra que hayas encontrado tu nuevo hogar, Risa-chan.
Una enorme Sakura la observaba desde arriba. Miro a su alrededor y se dio cuenta que estaba en un casa de muñecas, con las paredes escurriendo de sangre y muñecas tiradas por doquier, sin diferentes partes del cuerpo. Lo que empeoro su miedo, llevaba un vestido y el cabello amarrado en media cola de caballo, como las muñecas– ¡Déjame ir!
- ¿Por qué Risa-chan? ¿No te estás divirtiendo?
- Odio las muñecas.
- Pero a mí me encanta jugar con ellas –la pelirrosa metió la mano, Risa intento huir pero fue en vano. Sakura la sacó tomándola por el torso– ¿Qué vamos a hacerte? –dijo mirándola y tomándose el mentón pensativa.
- No te atrevas a tocarme o la Mizukage te va a destrozar viva.
- ¿Tu tía? Pero ni siquiera esta aquí, pero sabes... me has dado una excelente idea –una sádica sonrisa surco sus labios– Podemos invitarla.
- Jamás podrías atraparla, ella es un kage, tiene habilidades incomparables.
- Ni siquiera los kage pueden contra mí, yo tengo más poder que todos ellos JUNTOS.
Los negros se abrieron enormemente– ¡Eres un bijuu! –exclamo sorprendida.
- No, estás loca –expreso divertida– Soy una ryuujin y ahórrate los comentarios.
- Pero...
- ¿Qué parte de ahórrate los comentarios no entendiste? –Risa recibió el castigo por no haber obedecido las órdenes de su captora. Sakura apretó el agarre lastimando más el herido torso.
- ¡Ah! –gritó de dolor la oji negra– No eres más que una maldita mentirosa.
- No me interesa lo que digas –la pelirrosa tomo un brazo de "su juguete" y lo jalo, cada vez más fuerte.
- ¡Detente! –jalo más fuerte– ¡Detente! –suplico la kunoichi de Kirigakure, pero no fue escuchada.
Sakura de un último tirón desprendió el brazo desde el hombro, pero no hubo sangre, fue como si el cuerpo de Risa fuera simplemente el de una muñeca– Jajaja –la carcajada de la oji jade retumbo en el espacio infinito que rodeaba a las dos kunoichi– Esto es divertido, jamás imagine que podría hacerlo de verdad.
- Detente, por favor –lloro amargamente Risa e igual que la anterior vez, su suplica no fue escuchada. Una de sus piernas sufrió el mismo destino que su brazo.
La gigante pelirrosada soltó de golpe a su "pequeña muñeca"– Jugaremos otro día, así que no te vayas a ir –una sonrisa diabólica adorno sus labios– Como si pudieras –advirtió Sakura divertida.
…
- ¡Risa! –grito Mamoru llegando con dos equipos más de ANBU.
Pero la chica no respondió y tampoco abrió los ojos. Parecía estar sumida en un sueño profundo.
- Es inútil Mamoru –interrumpió Kotori con su hermano en hombros saliendo de atrás de los arbustos– Ella está atrapada en un genjutsu.
…
- ¿Qué sabemos de los escuadrones de apoyo?
- Nada aun Mizukage-sama.
- Yo que tu no hubiera mandado a esa buena para nada de tu sobrina –anuncio una chica sentada en la ventana de la oficina.
- ¡¿Qué demonios? –arguyo uno de los escoltas de la Kage.
- Tu –la pelinegra señalo al escolta– no te muevas –con un movimiento de su mano gruesas raíces salieron del suelo envolviendo a su víctima– Bien, ¿en que estábamos? Oh si, vengo a tomar prestada la tabla que tu aldea guarda.
- Eres una akatsuki.
- ¡Bravo! ¡Qué inteligente eres! Ahora dime donde está lo que vine a buscar.
La pelirroja sonrió arrogante, cosa que no le gusto nada a Sakura– El que hayas vencido a un escuadrón de mi aldea no significa que puedas derrotarme a mí.
- Eso veremos –dijo la intrusa y se tiro de espaldas a un lugar más cómodo para su enfrentamiento seguida por la Mizukage.
Sakura empezó una batalla más, pero esta era más reñida que la anterior. La pelea se llevaba a cabo en las calles de la pequeña aldea, aterrando a sus pobladores. Y extrañamente impidiendo que cualquier otro shinobi interviniera en el encuentro, provocando una gran desesperación en el corazón de los espectadores.
Lava y hielo, eran los elementos que se enfrentaban; igual que los corazones de sus usuarios. La Mizukage se veía muy excitada, era la primera vez en mucho tiempo que tenía un rival de ese nivel.
- ¿De que aldea eres? No llevas puesta ninguna banda, no se supone que incluso ustedes usan la banda de la aldea a la que traicionaron –pregunto la pelirroja escupiendo una marea de lava de su boca.
Sakura la neutralizo congelando la marea con tan solo un resoplido– No la necesito, no pertenezco a ninguna aldea, soy una kunoichi libre, además no fui yo la que los traiciono, sino ellos a mí.
- Eso es algo nuevo, incluso para un akatsuki.
- Pero eso ya no importa.
- Entonces ¿por qué atacas mi aldea?
- Simple, quiero algo que tú tienes y que me pertenece –aviso entre dientes, claramente molesta. En un abrir y cerrar de ojos, las piernas de Mei quedaron totalmente envueltas en raíces sumamente grandes y por si fuera poco, una gruesa capa de hielo comenzaba a devorarla.
- ¿Crees que el hielo va a detenerme? –sonrió arrogante la Mizukage, que de una sola exhalación derritió su prisión.
La pelinegra akatsuki solo se encogió de hombros, restándole importancia al hecho de que su enemiga era bastante fuerte– Solo quería aprender un poco de mi rival, pero ya no importa, tengo lo que quiero y ahora puedo acabar con esta estúpida entretención.
- ¡ESTÚPIDA! ¡¿Me estas llamando estúpida? –una vena salto en la sien de Mei, eso obviamente la había alterado.
- Kami, eres tan vieja que no escuchas bien, me sorprende que Kirigakure tenga a alguien tan incapaz de protegerlos como tu.
- ¡Maldita perra! –la pelirroja perdió el control y ataco a su oponente con todo lo que tenía, pero ninguno de sus ataques logro alcanzarla; creando una situación desesperante para la hermosa mujer.
Una risita traviesa y divertida taladro el cerebro de Mei, distrayéndola por un segundo, distracción que le costó una patada directo a su espalda. Ataque que la llevo varios metros lejos del lugar original.
- Vamos Mei, esto es aburrido, pensé que serías más entretenida que tu sobrina –de un saltito otra pelinegra bajo del techo de una casa.
- Un clon… –la pelirroja se sorprendió de la fuerza mostrada por el clon, se levanto con mucho trabajo, tomándose las costillas que seguramente estaban rotas por el golpe.
- Pero veo que no eres la gran kunoichi que tanto aclamaron en la última guerra shinobi.
- ¿Estuviste ahí?
- Claro, de hecho más cerca de lo que podrías imaginar –caminó dando vueltas alrededor de la Mizukage, como si la oji morada fuera una cazadora rondando a su presa. Se agacho hasta estar a la altura de la mujer, Sakura le levanto la cara apoyando el kunai en el delicado mentón– ¿Cuánto más quieres vivir? –pregunto con un tono aterrador, pero Mei ni siquiera parpadeo y la miro con una gran ira reflejada en sus ojos.
- Mátame si quieres, pero lárgate de mi villa –ordeno entre dientes la pelirroja.
- Si es lo que deseas, por mi está bien, ya tengo lo que vine a buscar –acerco el filo del kunai a la carótida de la Mizukage y sonrió sádicamente, para luego cortar levemente la carne del cuello y dejar correr un hilillo de sangre– Nos vemos otro día Mizukage-sama.
Ambas akatsuki desaparecieron en medio de una nube de humo producto de una pequeña explosión. En cuanto las chicas desaparecieron el silencio desapareció y el ruido de un gran alboroto golpeo los oídos de la seductora mujer.
- ¡Mizukage-sama! –gritaron las personas al acercarse.
- ¡No se preocupen por mí, vayan tras ella! –bramó furiosa la pelirroja señalando el lugar donde había estado su atacante.
- Mei-sama… tenemos malas noticias –informo seriamente un ANBU.
…
- Ahora leamos el secreto tras mis antepasados –busco en la tabla pero no tenía ninguna escritura, solo encontró el tallado de un dragón– ¿Qué significa esto? –algo alerto sus sentidos– ¡Ay no! ¿Por qué justo ahora?
- ¡Baja ahora! Sabemos que estas ahí –exigió una voz muy conocida para Sakura.
Con un gruñido, la pelinegra, se resigno a bajar de su escondite.
Una chica vestida con una capa de akatsuki, ligeramente diferente a la que estaban todos acostumbrados y con una enorme espada a su espalda, cabello negro recogido en dos coletas y ojos morados, aterrizo grácilmente en el suelo.
- ¡Sakura…chan! –balbuceo incrédulo el chico.
- Tch, tch, tch –Sakura puso una mano en su cintura y con la otra, negó con su dedo índice– Esa niña tonta y frágil ya no existe más… Naruto.
- Sakura, explícanos, ¿Por qué te fuiste? ¿Por qué te uniste a Akatsuki? –pregunto con un claro tono de desesperación el capitán de la misión.
- Tú lo sabes bien Kakashi –hablo arrastrando las palabras, la creciente ira al ver al peligris a la cara no pudo ser contenida por más tiempo– Eres un desgraciado.
De un movimiento se abalanzo contra Kakashi y tomándolo por el cuello del chaleco lo estampo contra el suelo, cayendo sobre él.
- ¡Sakura, detente! –grito desesperado Naruto corriendo hasta su ex compañera tratando de detenerla.
- A un lado Naruto –advirtió Yamato haciendo una serie de sellos que hicieron que unos postes de madera salieran del suelo alrededor de Kakashi y Sakura.
En cuanto la barrera de contención comenzó a cerrarse, los ojos, ahora, dorados de la kunoichi miraron asesinos a su ex capitán– Eso solo funciona con el jinchyuriki, yo soy un ryuujin Yamato-taichou.
La pelinegra movió una mano y los pilares se hicieron añicos, al mismo tiempo el capitán sustituto se vio envuelto por raíces, solo que estas no eran de madera, sino de metal.
- ¡Detente, por favor! –rogó desesperadamente el rubio, pero su entrañable amiga ni siquiera le dedico una mirada y lo encerró a él junto con Sai en un barrera.
- Sakura, permítenos ayudarte, somos tus amigos –grito Sai golpeando la barrera y sintiendo una descarga eléctrica que le quemo la mano.
- Ustedes TALVEZ sean mis amigos, pero Kakashi lo dejo de ser hace mucho.
- Era por tu bien, necesitamos sellar la espada –el peligris trato de defenderse pero sin lastimar a su ex alumna– ¡No lo entiendes! ¡Te está controlando!
- Nadie me controla, yo soy dueña de mis actos –tomo el mango de la espada y la saco de su funda.
Los ojos dorados miraban iracundos a su presa, pero Kakashi no se atrevía a moverse. Sabía perfectamente que un movimiento en falso acabaría con la vida de cualquiera de los dos. Sakura era muy poderosa, pero él tenía más experiencia. Era como estar entre la espada y la pared, literalmente.
- ¿Qué haces aquí Sakura? –intervino Yamato para tratar de ganar un poco de tiempo.
La atención de la kunoichi fue atraída, pero no soltó ni la espada ni a Kakashi– ¿Y a ustedes que les importa?
- Sabes que estamos aquí por ti, solo por ti, porque nos importas, te queremos y esperamos que vuelvas con nosotros.
- ¿Volver? ¿Por qué volvería a esa aldea? Si lo único que quieren es lastimarnos.
- ¿Lastimarnos? –se pregunto mentalmente Kakashi al oír que la joven hablaba en plural.
- Eso no es cierto, Tsunade-sama y Kakashi-senpai solo quieren ayudarte.
- Cállate ya taichou, no importa lo que digan, jamás regresare a Konoha –levanto la espalda en alto, apuntando directamente al cuello del peligris.
- Vamos hazlo Sakura, me lo tengo bien merecido, nunca fui el maestro que debí para ti –el único ojo visible de Kakashi se notaba claramente arrepentido de su falta de atención para su única alumna– Eres fuerte, inteligente, experta en ilusiones y venenos, la mejor medic-nin y la última de tu raza, no entiendo porque te uniste a Akatsuki.
- Demasiado tarde para arrepentimientos Kakashi –movió enérgicamente el brazo hacia abajo, la muerte del ex sensei era inminente.
A milímetros de separar la cabeza del cuello de Kakashi, una mano detuvo el ataque. Las miradas, aterradas, cambiaron a sorprendidas.
- ¡Suéltame Madara! Debo acabar con esto ahora.
- Aun no es su tiempo, Konoha conocerá su castigo pronto; pero tiene que ser a manos de un ryuujin completo.
Sakura se detuvo para pensarlo bien, además que la curiosidad de saber a lo que se refería con ryuujin completo la convenció. La pelinegra coloco su arma nuevamente en su espalda y soltó a Kakashi. En un abrir y cerrar de ojos, los dos akatsuki se encontraban juntos a una distancia prudente de los shinobis de Konoha.
- ¡Sakura!
- Sasuke, que sorpresa –Madara saboreo el momento deL reencuentro. Los antiguos integrantes del equipo Kakashi se reunían, ahora con sus nuevos equipos.
El equipo Kakashi, Naruto, Sai y Yamato. El antiguo equipo Taka, Sasuke, Suigetsu, Karin y Juugo. Y el nuevo equipo akatsuki, Madara y Sakura. Sin duda alguna shinobis muy temibles.
- ¡Demonios! Esto no podría ser mejor –dijo con sarcasmo Suigetsu, para recibir un golpe por parte de Karin.
- No es el momento para tus tontos comentarios.
- Lo siento Karin, pero no pude evitarlo.
- Sakura, tienes que regresar, Madara solo atrae la muerte a donde va y tú lo sabes bien.
La joven ignoro los comentarios de su ex pareja– Vámonos –ordenó Sakura a su "capitán".
El fundador del clan Uchiha sonrió arrogante y victorioso– Sabes que solo estoy para cumplir tus deseos Sakura –la tomo por la cintura y ambos desaparecieron dentro de la técnica de transportación de Madara.
- ¡No! –grito desesperado Sasuke llegando milésimas de segundo tarde al lugar que dejaron Sakura y Madara– ¡Demonios!
- Sasuke –Kakashi atrajo la atención del moreno, pero este ni siquiera volteo a mirarlo– Regresemos a Konoha.
- No.
- Estas haciendo que tu situación empeore con cada día que estas fuera de la aldea.
- No regresare hasta que Sakura esté lejos de él.
- Juntos podemos traerla Sasuke, no seas tonto –regaño Naruto aun atrapado dentro de la barrera de Sakura.
- Ya te lo había dicho Naruto, esto no es asunto suyo, esto es personal.
- También lo es para mí…
- Lo es para todos Sasuke –reafirmo Sai con clara convicción en su voz.
- Todos estamos en esto, debemos trabajar juntos para recuperarla –Yamato luchaba por salir de sus ataduras metálicas.
Kakashi no podía levantarse, no se había dado cuenta pero Sakura si lo había lastimado. Con el golpe al someterlo, le había roto las costillas– Kami, sí que sabes hacer daño Sakura –al oír la queja Karin corrió al lado del ex sensei de Sasuke y comenzó a hacer los primeros auxilios– Gracias Karin.
- ¿No sería más fácil si lo hicieras a la antigua? –pregunto Suigetsu refiriéndose a las mordidas que solía ofrecer a sus compañeros cuando estaban heridos.
Pero la pelirroja rodo los ojos enojada– Así está bien Suigetsu, prefiero los métodos convencionales –intervino Kakashi para calmar a la chica.
- Vámonos Karin, no podemos perder tiempo.
- Pero Sasuke… –la mirada asesina de Sasuke aterro a la kunoichi– No es mucho pero con esto bastara para que regresen a Konoha.
- Gracias.
Sasuke se dio la vuelta y marcho alejándose del lugar, desapareciendo en la lejanía.
- Por lo menos podía habernos ayudado a salir –se quejo cansado Yamato, a lo que todos sudaron al darse cuenta que solo Kakashi, medio herido, era el único libre.
- ¿Qué hace Konoha aquí? –un grupo ANBU de Kirigakure, junto con Reito y Mamoru aparecieron.
…
- Kakashi-san –pronuncio sensualmente Mei, se levanto de su escritorio y se acerco lentamente al equipo visitante– ¿Qué te trae a mis terrenos?
Kakashi y su equipo no pudieron pasar por alto el hecho que la pelirroja aun presentaba signos de una reciente pelea, una que había dejado estragos en la mujer.
- Mizukage-sama, como sabrás, Konoha fue atacado recientemente, Tsunade-sama cree que Madara quiere reestablecer Akatsuki.
- Si, leí el comunicado que envió Tsunade pero lo que me pregunto es… ¿Por qué ese maldito tiene tanto interés en su aldea?
Era obvio que Madara odiaba a Konoha, además de que Sasuke había regresado, traicionado al patriarca de su clan y había intentado matarlo. Y todo eso era de dominio público, que más razones quería la MIzukage. Kakashi podía leer claramente que la mujer sospechaba que había mucho más de fondo.
- Creo que la respuesta la conoce muy bien Mizukage-sama –respondió tratando de alejar la atención.
- Tal vez, pero también se que Konoha esta ocultando algo –escaneando al equipo frente a ella, se dio cuenta que no era el equipo de siempre– ¿No le hacen falta integrantes a su equipo, Kakashi?
…
- ¿Hacía donde Karin? –pregunto desesperado el Uchiha.
- Espera un momento Sasuke –la chica de gafas busco desesperadamente– Lo siento, su rastro se ha desvanecido –informó con pesar.
- ¡Maldita sea! –gruño Sasuke golpeando con un chidori un árbol, que terminó hecho pedazos.
- Yo puedo ayudarlos –un ANBU con mascara de Kirigakure apareció tras ellos.
Pero tan pronto hablo, la enorme espada de Suigetsu estaba justo en su garganta.
- ¿Quién pidió ayuda? –pregunto el chico acuático.
- Espera Suigetsu –Karin empujo la espada lejos del ANBU– Es Kotori, la amiga de Sakura.
El shinobi removió su mascara dejándoles ver que lo que decía Karin era verdad.
- Lo siento Kotori.
- No hay problema Suigetsu-san.
- No estamos aquí para convivir, debemos movernos y buscar el rastro.
Kotori conteniendo el temor, se atrevió a detener al Uchiha– Están buscando a Sakura-san –esa había sido más una afirmación que una pregunta.
- Habla.
- Se que la akatsuki que nos ataco era Sakura-san –hablo con tristeza la peliazulada– Ella estuvo aquí con una sola razón… una tabla, todo lo demás fue una distracción.
- ¿Una tabla? –pregunto Suigetsu confundido.
- No es una tabla cualquiera, es una tabla que Kirigakure ha guardado por generaciones.
- ¿Qué contiene? –como siempre, Sasuke iba directo al punto.
- No sé exactamente, pero lo que si sé, es que guarda secretos de una civilización antigua, previa a la cultura shinobi.
- Los ryuujin –murmuro especulando la kunoichi de Konoha.
- ¿Entonces eso es lo que es Sakura-san?
Sasuke mato con la mirada a Karin por abrir la boca– No, seguramente Madara la envió para robarlo, solo por eso.
- Eso puede ser la mitad de la verdad, pero se que Sakura-san no es un humano común y corriente, además la he visto cambiar su aspecto y no usa un Henge no Jutsu.
- ¿Vino aquí pelirrosa y cambio? –hablo por primera vez Juugo.
Kotori negó con la cabeza– Vino aquí con ese aspecto aterrador, aquella vez que tuvimos la misión el equipo Kakashi y el equipo de Risa –la ojinegra acariciaba sus manos sumamente nerviosa– La vi invocar una enorme espada y cambiar de color de cabello y ojos, además vi sus ojos brillar dorados.
- No viste nada, olvida lo que sucedió ese día –ordeno Sasuke agitando a Kotori por los hombros– Nadie debe saber de eso, si alguien se entera te juro que te mato.
El equipo Taka no intervino, pensaban igual que su capitán, además que la mirada de Sasuke lo decía todo, el sharingan giraba furiosamente.
- No tienes que ordenármelo, no he dicho nada y nunca lo haré – la kunoichi trato de zafarse aterrorizada– Suéltame o no sabrás lo que vine a decirte –pero la amenaza no afecto a Sasuke.
- Di lo que sea que sepas sino quieres que el te saque la información a la fuerza –aconsejo Karin.
- La tabla de la que te hable, no es la única, hay otra más.
La información calmo la ira de Sasuke, que soltó a Kotori bruscamente– ¿Sabes donde esta la otra?
- Si, en Sunagakure.
.
*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.* Continuara *.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*.*
Solo tengo que decirles, lamento el retraso, mil millones de disculpas.
Gracias por sus RR:
Eiribet
Tathuhime
Hitorijime
luxie-chan
asukasoad
Franchusss-chan
MaGy-Souh
perla de Uchiha
shusun
Aiko Amitie
ANNEA UCHIHA WEASLEY
MariaPHO
amaizen
Amy
Natsumi No Chiharu
astry
vivs-chan
Sunshine001
Ruki-0408
.
Gracias por agregarla a sus listas:
erandYm-chan
Violet-uchiha
vicolove13
Shira-san
sakura nita
Senbonzakura19
chio-miau
Sweet Anima
bealex7
SabakunoRidia
Yukiko17
sweetmaxi18
alexiel21
tiny lizard
mikiuchiha10
.
-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-
Aunque últimamente
el tiempo libre ha disminuido,
las ganas de escribir
nunca han desaparecido.
Solo les pido su paciencia y comprensión
-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-
xoxoxo
