Capítulo 13
Había llegado temprano a la facultad para presentar los papeles y formularios cuando la simpática mujer de secretaría, tras varias horas haciendo cola como tantos otros como ella, le entrega otros formularios que rellenar.
Intentando contener su fastidio al pensar en ocupar de nuevo la interminable cola (con tan sólo tres personas para encargarse de todos los jóvenes allí no le extrañaba) se tragó lo que pensaba de la "simpática" mujer que masticaba, lo que esperaba fuera chicle, como si fuera una vaca y respirando con calma mientras mentalmente se decía a si misma que esa mujer no tenía culpa, se fue a una de las mesas vacías para rellenar el nuevo papeleo. Ni que fuera a realizar un viaje espacial, pensó con ironía, no recordaba que tuviera que rellenar tanto papeleo cuando ella entró en la universidad, aunque de eso hacía ya años y suponía que habían cambiado las cosas desde entonces, el sistema educativo siempre estaba en constante cambio, no debería sorprenderle.
De camino a la mesa como le había pasado durante toda la mañana estuvo acompañada de miradas curiosas, risitas mal disimuladas y cuchicheos que pasaban de "¿esa es realmente Elizabeth Bennet? ¿Sabías que una vez hizo...? ¿Sabes que ha estado con...? Yo leí que...".
Los ignoró como si no fuera con ella y por suerte parecían pensar que acercarse a ella no era buena idea cosa que agradeció, del humor que estaba al pensar en tener que hacer cola "otra vez", seguramente sin pretenderlo sería capaz de darles más carne de cañón para entretenerse mientras esperaban, aunque, ¿no tenían nada mejor que hacer? Se sentía como mono de feria.
Con el ceño fruncido empezó a escribir, no se dio cuenta de que había empezado a murmurar sus pensamientos en voz alta hasta que una ligera risa masculina la sobresaltó.
-Disculpa, no pretendía asustarte, es que...- le dijo un joven que se había sentado sin darse ella cuenta en la misma mesa también con formularios para rellenarlos, aun riéndose.- ¿Alguien que deba conocer?
Ella le miró confusa sin entender.
-¿La bruja que mastica como una vaca y esperas que se atragante? - Dijo como única aclaración.
-Mierda.- murmuró más para si antes de responderle.- ¿Lo he dicho en voz alta?-
El asintió y cuando vio la cara entre vergüenza, bochorno y un ligero fastidio se rio de nuevo.-Entonces, esa bruja. ¿Alguien con quien debería tener cuidado?-
- Sólo decirte que cuando entres a secretaria intenta ir a la mesa del hombre calvo, parece ser el único que sabe trabajar y se nota lo rápido que va. Respecto a la bruja, me abstengo de comentar al respecto,- él le miro con humor como sabiendo de quien hablaba pero sin insistir. Así que ella siguió hablando.- en realidad no me ha hecho nada, son más bien las circunstancias y como no, las pago con ella, quizás sea una mujer simpática y maravillosa.- terminó con cierto sarcasmo.
- Si estamos hablando de la misma mujer, bruja, que me ha atendido a mí... Creo que no.- Se miraron y se rieron los dos.
-Soy Frederick Wentworth, un placer.-
-Vaya tu nombre es un poco…- dijo tras una ligera pausa pero sin saber cómo terminar.
-¿Ridículo?- le dijo el con esa media sonrisa que parecía estar presente en su rostro constantemente.
-¡No! Quería decir… ¿noble, aristocrático? Lord Wentworht. ¿Ves? Aristocrático.- le dijo con humor.
-Me han dicho muchas cosas pero que parece aristocrático no ha sido una de ellas.- dijo tras terminar de reírse.- Y nada más lejos de la realidad, vengo de una familia de marineros y pescadores, vivimos en un pequeño pueblecito costero del sudoeste, y que yo recuerde allí lo más noble que hay son los perros de raza que se utiliza para la temporada de caza en los bosques un poco más al norte.- y ahí estaba, esa media sonrisa.- Por favor, llámame Went o Fred.- le dijo ofreciéndole la mano.
-Elizabeth Bennet.- en el segundo que dijo su nombre maldijo para su adentros por darle su nombre completo, lo que le faltaba, para una persona que no estaba cuchicheando sobre ella y que le ha caído bien incluso desde el momento en el que apareció de repente en la mesa riéndose, seguramente ahora que sabía quién era lo había estropeado y también empezaría a mirarla como si fuera una atracción de circo ambulante. Esperó mientras se estrechaban las manos y cuando al soltarlas y volver a darle esa media sonrisa se dio cuenta de que no hubo ningún tipo de reacción, nada en absoluto. La que se sorprendió en ese momento fue ella, parecía que no era la única que vivía en la ignorancia sobre "Las aventuras y desventuras de Elizabeth Bennet". Él no pareció darse cuenta de que la sonrisa que le dedicó fue de alivio y agradecimiento aunque no tuviera ni idea el joven de lo refrescante que resultaba para ella su ignorancia en este sentido. Así que desde ese momento, aunque no fueran a verse o coincidir de nuevo en el futuro, decidió que le caía bien y que no le importaría poder llamarle amigo en un futuro.- Aunque puedes llamarle Lizzy.-
Asintió con esa sonrisa que parecía llevar pegada en la cara y fue entonces cuando se tomó un momento para observarlo, no se había fijado pero aunque era demasiado joven, (todavía tenía ligeros rasgos de un adolescente que todavía no había llegado a completar la madurez y estaba en ese limbo entre el hombre que seria y el adolescente que era), si era su primer año, ¿quizás 18? El caso es que dejando eso de lado era un joven atractivo, pelo corto y rubio, ojos azules y risueños, una nariz regia, unos labios demasiado finos que parecían ser el único rasgo que desentonaba en ese atractivo rostro pero que con esa sonrisa que parecía ocultar secretos que no se sonsacarían a no ser que fueras una persona afortunada le hacían restar importancia a lo que en un principio parecería su mayor defecto. ¡Ah! Quien no tuviera 18 años de nuevo. Entonces quizás no le importaría disfrutar de algo más que de una amistad con él. Pensó con una risa, cosa que llamó la atención del sujeto de su escrutinio que durante ese rato había estado inmerso en sus formularios. Respondió a su mirada confusa con un movimiento de cabeza como diciéndole que no era nada antes de también centrarse en su papeleo.
Después de lo que pareció una eternidad en la cola y una vez entregado el papeleo (tuvo suerte y le toco el eficiente señor calvo) y siendo, oficialmente, estudiante de primero, se encontró fuera de secretaría con Fred que le estaba esperando.
-Bueno para celebrar que hemos superado esta tortura de papeleos y colas interminables, ¿quieres tomar un café? Me han dicho que la cafetería de aquí sirve, aunque parezca imposible, unos cafés buenísimos y que incluso gente ajena a la universidad vienen aquí por la calidad y el precio.- le dijo separándose de la pared donde había estado apoyado esperándola. Aunque hacia solo unas horas que se habían conocido podía notar la especie de amistad que habían trabado en estos momentos, algo que no era consciente de cuánto le agradecía ella, porque en realidad si no fuera por Jane estaría más sola que nunca en su vida, poder decir que tenía "técnicamente" un amigo era algo agradable.
-Claro, porque no, creo que nos lo merecemos, más tú, que te ha tocado con la bruja.- le dijo riéndose, acompañándole con una risa ronca y profunda tras poner una cara de fastidio fingido y con un ligero empujón de su hombro.
-¡Went!- se giraron al escuchar a lo lejos a su derecha como un joven llamaba a su recién estrenado amigo y le saludaba con el brazo en alto para llamar doblemente su atención.
-¡Eh, George! ¿Qué haces aquí?- le preguntó sorprendido de verlo.
-Menos mal que te encuentro, me comentaste que hoy vendrías a terminar la matrícula y que suerte que he llegado a tiempo.- le dijo con un ligero apretón en el hombro mientras recuperaba el aliento por la corta corrida que había hecho para llegar a ellos.
-¿Ocurre algo? ¿Tú no haces la matricula por la web?, como ya no eres de primer año tienes esa suerte, no tienes que hacer estas estúpidas colas,- dijo con un toque divertido y de envidia en la voz.- Que puede hacerte querer venir aquí antes de empezar el curso.- terminó compartiendo una especie de broma que ella no entendió cuando los dos se rieron.
-Sí, lo sé, pero estaba por la zona y… tengo un pequeño problema.- en ese momento pareció percatarse de que no estaba solo, no dijo nada más mientras miraba de ella a Fred.
-Creo que… voy a ir hacia la cafetería, nos vemos allí.- dijo ella captando el silencioso mensaje.
-Vale, esto… ¿sabes cómo llegar?- le dijo Fred como recordando que no estaba solo. Ella asintió y con un ligero movimiento de la mano empezó a alejarse.
Pero el otro joven al que había llamado George sin darse cuenta de que todavía estaba dentro del rango donde escuchaba sus voces, o sin importarle empezó de nuevo hablar.
-Veras, es que he tenido un pequeño problema con la matricula, no me llega el dinero y…- parecía hablar con algo de vergüenza e incomodidad.
-Vaya putada, ¿Cuánto necesitas?- no escuchó la cantidad mientras seguía alejándose lentamente, no era una cotilla pero…- ¡Vaya! Eso es mucho dinero, tendré que ir a un cajero. Creo que aquí en la facultad había uno en la entrada. Luego…-
Ya estaba demasiado lejos como para escuchar más, se giró un momento y vio como los dos jóvenes entraban de nuevo al edificio. Sin darle más importancia aligeró el paso y se fue hacia la cafetería.
NdA: Me disculpo una y mil veces por haber tardado tanto con este capitulo, pero por motivos personales no he podido escribir durante bastante días entre unas cosas y otras. Pero aquí estoy de vuelta.
Como podéis ver es mucho más corto de lo normal, suelen ser de 2000+ más o menos. Pero he decidido cortar aquí el capítulo y publicar este fragmento para al menos publicar algo y ver que sigo aquí con esta historia que me encanta.
Estuve dándole muchas vueltas porque si lo pensaba, Lizzy entró en la universidad gracias a la influencia de su padre, sus notas durante la ultima etapa en el instituto y cuando entró en la universidad eran bastante pésimas, con lo que la nota de acceso que debería tener, debía ser bajísima y no podría entrar a la carrera de diseño de interiores. La cosa es que como a mi la universidad y demás es simplemente un medio, escenario para seguir desarrollando la historia, no he querido darle más incapie, porque se podría volver eterno, tener que esperar un año para acceder y todo el rollo consiguiente, etc etc.
He decidido que la universidad a la que accede es ficticia, esta en la periferia de Londres y excepto medicina, que esta situada al lado de un hospital universitario en pleno Londres, y Derecho que esta situado en una zona céntrica de Londres a uno 8-9 minutos en metro de la universidad, el resto esta todo agrupado en un conjunto de edificios, a pocos minutos unos de otros, con las diferentes instalaciones, residencias y otras pequeñas comodidades cerca.
Esta universidad tiene notas de acceso mucho más bajas pero... por eso sus matriculas son mucho más caras. Eso no quiere decir que no sea una buena universidad, al contrario, esta pensada más para gente "pudiente" ya que cuenta con un profesorado brillante y las mejores y ultimas instalaciones, tecnologías etc., es por eso, por lo que Lizzy (Alice), teniendo en cuenta lo caro que resultaba (y tomando de base sus matriculas, gastos etc en la universidad) decidió hablar con el Señor Bennet antes de realizar tal gasto, y bueno como sabéis ha sido Jane al final quien le ha ayudado a pagarlo.
Explicado un poco esto, ya que para mi no tenia mucho sentido que pudiera entrar asi como asi en la universidad, espero que disfrutéis del capitulo y con suerte, pronto tendré el siguiente listo.
Para quien haya leído o le gusten otras obras de Jane Austen, supongo que sabréis a quien hace referencia el nombre que le he dado a este nuevo personaje que aparece (después de Orgullo y prejuicio es mi 2º libro favorito de Austen), y ¿sabéis quien es George? Ya iba siendo hora de que apareciera. ;)
