Buenas! Cómo están?

Acá traigo este one shot que fue escrito hoy, y todo porque vi esa foto q está dando vueltas en tumblr de Lea Michele moviendo un tacho de basura y de pronto se me ocurrió esto. Más la falta de sueño, que sabemos que es lo que me causa eso.

HarukaIs: gracias por la review, y gracias por leerme! Besos!

kary14: gracias por la review y me alegro que te gusten estos capítulos! Besos!

Gracias por los favorites y los alerts, además de las reviews!

Glee no me pertenece, para nada.

Saludos!

Lore!

Summary: Rachel se encuentra una sorpresa en el tacho de basura...eso.


Tacho de basura

Rachel Berry volvía a su casa después de un cansador día de escuela. Miró el calendario que había en la consola de su auto y suspiró. Por fin, solo faltaban cuatro meses para la graduación, lo cual significaban 120 días más que ver a Finn. Estaba harta de Finn. Sobretodo después de que el muchacho le recriminó la cancelación de la boda. ¿Qué pretendía que hiciera?¿Qué se casara mientras no sabían como iba a terminar Quinn después del accidente?¿Qué tenía en la cabeza?¿Aserrín? Rachel suspiró, sabía que no tenía que haberle hecho esas preguntas, pero la insensibilidad de su ex novio la había llevado a tal punto que ya no le importaba. No iba a dejar a Quinn, le gritó, no cuando por fin había logrado ser su amiga, algo que él sabía muy bien que Rachel anhelaba hacía tiempo (años). Igualmente, ahí no habían terminado su relación. Pero Rachel comenzó a prestarle atención al muchacho. El punto que determinó el final de Finchel fue el día en que Brittany rompió con Santana, pero, aunque la ruptura de esa relación no había sido dramática, sino más que nada amigable, Finn se le río en la cara a la latina y le dijo que se arrepentía de haberla sacado del clóset si no le iban a durar las relaciones (y reírse cuando se enteró de que Quinn ahora estaba en silla de ruedas, el mismo día, tampoco ayudó a que existiera un posible arreglo posterior a la pelea que se desató en el medio del pasillo de McKinley, justo cuando todos los alumnos estaban pasando por ahí, tampoco ayudó el hecho de que lo haya dejado en vergüenza al frente de todos sus amigos).

A pesar de que terminar con Finn significaba que Rachel volviera a ser blanco de los granizados en la escuela, la diva se sorprendió gratamente al haber pasado un mes sin recibir un solo brebaje helado en el rostro. No sabía porque no le había pasado, pero siempre que Finn se dirigía hacia ella (aunque él creía que ella no lo veía) con uno de esos vasos, alguien siempre lograba tirárselo en el piso, en la cara, o en el cuerpo. Rachel miraba siempre tratando de saber si había sido a próposito o sin querer, pero ya cuando pasó por una cuarta vez, la diva se dio cuenta de que era a propósito y alguien la estaba protegiendo. Intentó averiguar quien era, pero nunca terminó por saberlo, porque el único que podía tener conocimiento de esas cuestiones, no sabía absolutamente nada.

Cuando dobló por la calle de su casa, pudo ver claramente el enorme tacho de basura que había arrastrado hacia la vereda la noche anterior. Se insultó mentalmente por no haberlo guardado a la mañana cuando salió para la escuela. Y ahora, tenía unos pocos minutos para hacerlo antes de que su vecina, la Sra. Dickinson llegara de su reunión de sea lo que sea que tenía y comenzara a insultarla. Por suerte, la anciana era un Big Ben y Rachel iba a hacer lo posible para remediar la situación.

Se dirigió hasta el tacho de basura y comenzó a tirar, sabía que tenía que estar mucho más liviano, pero la sorprendió el peso del recipiente. ¿Qué estaba pasando? Ella había visto con sus propios ojos como el camión de la basura vaciaba su contenido y lo comenzaba a aplastar.

Miró a su alrededor y después a su reloj. Quizás algún vecino se hubiera aprovechado del tacho vacío y había depositado su basura adentro o quizás era Jacob que buscaba una nueva manera de espiarla. Decidió corroborar el interior del recipiente, y se llevó una sorpresa.

"¿Santana?" preguntó cuando hizo contacto con dos ojos negros que la miraban sorprendida desde dentro del recipiente. "¿Qué estás haciendo ahí adentro?"

"Berry" dijo la latina parándose dentro del tacho y comenzando a salir "Estaba buscando comida"

"¿Desde cuándo buscas comida en el tacho de basura de mi casa?" preguntó alejándose unos pasos hacia atrás

"Desde que no tengo dinero para comprarla" respondió la latina cuando salió del tacho de basura.

"Pero si tienes dinero para comprar esa chaqueta de Dolce & Gabbana que estás usando y que llegó al mall de Lima ayer por la mañana" dijo Rachel señalando la prenda de la que hablaba y agarrando el tacho de basura.

"¿Cómo crees que me quedé sin dinero para comprar comida?" preguntó Santana ya no tan segura de sus palabras.

"¿Quieres entrar?" preguntó la diva comenzando a tirar el, ahora si más liviano, tacho de basura

"¿Por qué querría entrar a tu casa?" preguntó Santana

"Porque si no no te hubieras escondido en el tacho de basura" dijo Rachel frenándose

"No sabía que ésta era tu casa y no sabía que ese era tu tacho de basura" dijo la latina

"¿No viste el enorme cartel que dice "Berry" en la tapa y en los cuatro lados del tacho?" preguntó Rachel

"Ehhhh...¿no?" dijo Santana dándose cuenta de que había sido atrapada

"Me lo suponía" dijo Rachel siguiendo su camino con el tacho de basura. "¿Vas a entrar o no?" preguntó antes de desaparecer por el camino de entrada del auto


"Ahí voy" dijo Santana siguiendo a la diva.

"¿Necesitabas algo?" preguntó Rachel cuando ya estaban dentro de su casa, en la cocina mientras Santana inspeccionaba su chaqueta para respirar tranquila de que no se le había ensuciado nada.

"¿Por qué habría de necesitar algo?" preguntó Santana con el tono agresivo que siempre la caracterizaba cada vez que hablaba con Rachel

"Quizás lo supuse al encontrarte dentro de mi tacho de basura, pero quizás me equivoqué" dijo Rachle indiferente. "Voy a ir a mi cuarto y voy a ir a bañarme, si quieres quedarte, en esa dirección está el living y puedes ver televisión" dijo antes de comenzar a subir por las escaleras.


Santana esperó unos minutos y siguió la dirección que había tomado Rachel.

Santana estaba parada en la puerta del cuarto de Rachel Berry y pensaba como era que había llegado al punto de convertirse en una acosadora peor que Jacob Ben Israel, cuando se trataba solamente de la diva que ahora estaba del otro lado de una puerta entreabierta desnuda.

Si a Santana le hubieran preguntado un mes y medio atrás si le gustaba Rachel Berry, se hubiera reído en la cara del interrogador, le hubiera pegado y le hubiera hecho la vida imposible por un tiempo, pero, ahora no podía ni siquiera negarlo. Menos desde que escuchó la ruptura pública de Rachel con Finn y como la diva la defendía al frente del gigante. Eso había sucedido el mismo día en que ella y Brittany anunciaron su ruptura como pareja, no como amigas, al frente de todo el club y el idiota, ahora ex, novio de la diva hizo un comentario orgulloso, recordando el momento en que casi le arruinaba la vida a Santana (que por suerte no fue así).

La ruptura entre Santana y Brittany no había sido muy amigable (por parte de Santana) durante las primeras tres horas desde que la rubia le dijo que prefería volver a ser su amiga. ¿La razón? San, sabes muy bien que no estás enamorada de mi. Me amas, pero solo como amiga. Estás enamorada de ella. Le había dicho Brittany.

Santana, idiota como siempre cuando se trataba de la persona a la que Brittany se refería, le gritó en la cara que "No estaba enamorada de Rachel "Piernas Largas" Berry" pero la rubia se río, primero por la inclusión del "Piernas Largas" y segundo porque, en un movimiento inteligente de su amiga, le dijo que no había nombrado a Rachel en toda la conversación hasta ese punto. Santana se fue de la casa de Brittany golpeando todas las puertas que encontró en su camino (incluso aquellas que estaban de paso) y volvió llorando tres horas después para aceptar en voz alta su profundo (y eterno) amor por la diva. Brittany esta vez no se le río en la cara, pero comenzó a idear un plan que Santana olvidó cuando escuchó como Rachel le gritaba a Hudson: No tendrías que alegrarte de que tu amiga terminó su relación y mucho menos hacernos recordar a todos que la sacaste del closet a punta de pistola, porque es algo que muchos de nosotros no aceptamos, Finn. Tendrías que ser un poco más sensible, pedazo de idiota. ¿Qué estabas pensando cuando se te ocurrió decir esas cosas en voz alta?¿En la cantidad de veces que íbamos a intentar tener sexo esta noche? Espero que empieces a pensar en la cantidad de veces que vas a masturbarte esta noche, Finn, porque desde este momento te anunció que estás soltero. No puedo seguir al lado de un idiota al que no le importan los demás, solo él mismo. Primero, fue el tema de la boda y Quinn y ahora te ríes de que dos de tus amigas teminaron su relación, solo porque tenías ganas de reírte de algo. Santana se había sentido orgullosa de la diva ese día, nunca la había visto tan enojada, pero desde el día de la boda fallida la había visto perder la paciencia cada vez más rápido con el idiota que tenía por novio. Se ve que eso había llegado a un punto en donde no había vuelta atrás.

Santana, inmediatamente envió una amenaza a todos los que se encargaban de los granizados en la escuela, diciéndoles que Rachel estaba fuera de los límites y si una sola gota le llegaba a caer, ella personalmente se iba a encargar de quitarles sus miembros poco viriles y los iba a colocar con una placa con el nombre de cada uno en la vitrina de los trofeos de las Cheerios, así todos se reían del pequeño tamaño que todos ellos tenían. Cuando Finn fue a ordenar granizados en contra de Rachel, ninguno le hizo caso y le dijeron que no le tenían miedo.

Igualmente, el glee club, tuvo que soportar dos semanas de canciones de disculpas de Finn, pero ninguna canción de Rachel y ninguna renovada relación Finchel.

Pero, como el plan que Brittany había ideado se le había olvidado a la mente maestra y a la persona que debía realizarlo, Santana se decidió por el acoso. Seguía a Rachel cada minuto en McKinley y cuando salían del mismo, corría a su casa y se cambiaba, para salir a "caminar" por la cuadra de la diva. Pero muchas veces, perdía el rastro de la pequeña morena (como el día de hoy) y se quedaba esperando verla regresar.

Hoy, la latina había superado todo tipo de racionalización, al ver el tacho de basura y darse cuenta de que podía espiar a la diva desde el patio trasero de la casa si ella arrastraba el recipiente, como hacía todos los días. Pero el plan le salió mal.

Santana no sabía porque le costaba tanto empezar una conversación con Rachel, pero estaba dispuesta a hacerlo, aunque tampoco sabía como hacer esto último.

Cuando escuchó el ruido del agua dejar de correr, Santana avanzó dentro de la habitación de la diva, y se acercó a la puerta del baño. Lo primero que notó, mirando por el espacio que quedaba abierto, fue el vapor del agua caliente comenzar a desvanecerse. Lo segundo que notó fue el cuerpo de Rachel. No tan general, sino que notó sus piernas desnudas, y los músculos de estas, la cadera de la diva (Santana comenzó a rogar que la diva girara su cuerpo dejándolo de frente a la puerta así podía ver la entrepierna), la forma de su trasero que parecía firme y a la vez suave. La cintura y una parte del estómago, hicieron que Santana llevara una mano a su entrepierna para calmar la tensión que había comenzado a sentir, sobre todo al notar sus abdominales sobresaliendo un poco. Y los pechos. Santana supo que cuando vio los pezones de la diva bien atentos, quizás porque el calor que había en el cuarto de baño había comenzado a irse, estaba perdida para siempre. Tan perdida estaba en lo que su mano le estaba haciendo sentir, que no vio que Rachel terminó de secarse y se estaba vistiendo. Se dio cuenta, cuando escuchó el ruido de algo cerrarse y volvió a mirar. La diva ya estaba completamente vestida y Santana tuvo pocos segundos para reaccionar y correr, sin hacer un solo ruido, hasta la planta baja.

Si Santana había intentado pasar desapercibida en su intento de no ser descubierta, se había equivocado y mucho, ya que Rachel la vio desde el momento en que la latina se ubicó en la puerta.

Ahora, sabía un poco de los motivos de Santana oculta en su tacho de basura y entendía un poco más los mensajes de Brittany. Mensajes del tipo como: ¿nunca pensaste tener una relación con una mujer?¿Qué opinas de Santana? Etc.

Rachel nunca iba a confesar en voz alta la verdadera respuesta a esas preguntas (a Brittany le había dado respuestas falsas) simplemente porque tenía miedo de lo que podía pasar si llegaban a oídos de Santana. Eso le daba terror.

Hasta ese momento, en que vio que Santana la estaba espiando mientras se secaba. En un momento, mientras comenzó a vestirse, miró directamente hacia la puerta, pero Santana había quitado la mirada de su cuerpo y la tenía vidriosa, como si estuviera perdida en un mundo de placer. Sabía muy bien lo que la latina estaba haciendo, y para no hacerla pasar un mal momento, cuando terminó de vestirse hizo ruido dejando caer su cepillo en el lavatorio, sabiendo que Santana iba a mirar y notar la situación. Escuchó los pasos rápidos de la latina en dirección hacia la puerta de su cuarto y suspiró.

Rachel sabía que no podía decir o hacer nada, ya que corría el riesgo de que solo hubiera sido porque Santana la había visto desnuda. Aunque, sabía que no era así.

"Te tomaste tu tiempo" dijo Santana cuando vio aparecer a Rachel en el living

"¿Todavía sigues en mi casa? Pensé que ya te habías hartado." dijo la diva

"No tengo ganas de irme a la mía" dijo Santana

"Me imagino" dijo la diva saliendo en dirección a la cocina

"¿A dónde vas?" preguntó Santana

"Estoy en mi casa, puedo hacer lo que quiera" gritó Rachel

Santana se levantó y siguió la dirección que había tomado la diva, para verla buscando algo en uno de los estantes más altos. Y éste, fue el momento en el que Santana decidió que no debía esperar más. Se adelantó a pasos rápido y pegó su frente a la espalda de la diva, lanzando un gemido cuando su pelvis se encontró con el trasero de Rachel. Para no darle la oportunidad a huir, unió sus propias manos en la cintura de la diva por delante.

"¿Santana?" preguntó Rachel

"Shh" dijo la latina comenzando a besar el cuello de Rachel. Intentó ser lo más suave posible, tratando de demostrar en cada beso lo que quería decirle, pero, cuando su lengua lamió un poco la piel de la diva, no pudo detenerse más. Por lo menos hasta que sintió las manos de Rachel acariciando las suyas y se detuvo pensando en que le iba a sacar las manos de su cintura.

Pero Rachel no tenía esa idea, al contrario, entrelazó sus dedos con las manos de Santana y cuando sintió que la latina se relajó y volvió a besar su cuello, sacó una de las manos de la latina para meterla debajo de su remera. Ésto hizo que Santana tuviera una nueva determinación y suavemente hizo girar a Rachel, sin lograr alejarse mucho de su cuerpo. Cuando estaban, por fin, de frente, Santana levantó a la diva y la sentó en la mesada. La observó unos segundos y pudo ver que las pupilas de Rachel se habían dilatado. Puso sus manos en los muslos de la diva, y empujó hasta abrirle las piernas en un ángulo suficiente para acomodar su cuerpo entre ellas. Cuando volvió a sentir el contacto de sus caderas con las de ella, agarró su cintura y sus labios atacaron los de la diva.

Ninguna de las dos supo que pasó cuando sus lenguas se tocaron por primera vez, pero sabían que no podía dejar de mover sus caderas contra las de la otra, buscando un poco de fricción. Santana, en un momento de desesperación, llevó una de las manos de Rachel (que estaban ocupadas acariciando sus pechos) hacia su entrepierna. Pensó que eso iba a ser suficiente, por ahora, para aliviar la tensión, pero cuando sintió los dedos de Rachel hacer contacto con su clítoris, emitió un gemido que fue casi un grito. La diva, sacó su mano pensando que había lastimado a Santana, pero la latina, aprovechó el momento para sacarle la remera y el corpiño a Rachel y después su remera y su corpiño.

Se miraron a los ojos unos segundos y Santana, tentativamente, metió una de sus manos en el pantalón de Rachel, llegando a acariciar su clítoris y gimiendo junto a ella. Una gimió por sentir esos dedos acariciarla, la otra por sentir la humedad con la que se había encontrado. Rachel volvió a poner su mano en la entrepierna de Santana y la latina volvió a atacar su boca. Los movimientos se volvieron más bruscos cuando sus pechos se tocaron.

Santana no tenía más control de sus caderas y mucho menos cuando los dedos de Rachel comenzaron a descender para, tentativamente, moverse en su entrada. La latina se alejó para mirar a la diva a los ojos, y...

"Rachel, cariño, volv...¡AAAAhhhhhhhhhh! ¡Leroy! ¡Hay una chica violando a Rachel!" gritó un hombre desde la puerta de la cocina.

"¿Cómo?" preguntó la voz de otro hombre.

Las morenas se habían quedado completamente al escuchar la primera voz, y se miraban.

"Hiram, no la esta violando. Por lo que se ve desde acá, estaban a punto de tener sexo. Mira, tu hija también tiene una mano en la entrepierna de la otra chica" dijo la segunda voz.

"Ahora tengo que limpiar cada superficie de esta casa con lavandina." dijo la primera voz

"Después vamos a hablar de eso, más precisamente en cinco minutos, cuando éstas dos estén vestidas. Vamos, Hiram, esperemos en el living que se vistan y se laven las manos." dijo la segunda voz y los pasos pasaron de largo en dirección al living.

Santana, cuando escuchó que los pasos y las voces (que continuaban hablando) se habían alejado, sacó su mano despacio de la entrepierna de Rachel y dio un paso atrás.

"Lo..." comenzó a decir Santana sin dejar de quitar su mirada de los pechos de la diva

"No vayas a decirme que lo sientes, porque realmente no lo haces" dijo Rachel bajándose de la mesada de un salto. "Yo tampoco lo lamento, por cierto"

La latina volvió a la realidad cuando Rachel se había puesto el corpiño (que había terminado del otro lado de la cocina) y volvía hacia donde estaba ella a buscar su remera.

"No creo que quieran hablar solamente conmigo" dijo Rachel extendiéndo el corpiño de Santana y la remera.

"No sé si voy a poder estar demasiado tiempo al frente de ellos" dijo la latina vistiéndose despacio

"No te estoy obligando a nada, Santana. Si quieres, lo haces, si no, ahí está la puerta" dijo Rachel lavándose las manos.

"¿Y si no lo hago?" preguntó Santana "Si no lo hago vas a pensar que solo quería acostarme contigo y nada más. Y no es eso." dijo respondiendo su propia pregunta.

"Es tu decisión, no la mía" dijo Rachel caminando hacia el living.

Santana se quedó pensando y se lavó las manos.

"¿Tu pareja sexual no va a acompañarnos?" preguntó Leroy mirando a su hija cuando entraba al living

"No quería que vieran eso" dijo Rachel sentándose al frente de sus padres, ignorando la pregunta.

"No queríamos ver eso" dijo Hiram que no podía ver a su hija a los ojos.

"Tienes buen gusto" dijo Leroy

"Si, pero igual no queríamos ver eso" dijo Hiram

"Lo sentimos mucho" dijo una voz detrás de Rachel. La diva se dio vuelta sorprendida al escuchar a Santana, pensaba que se había ido.

"¡Habla!" dijo Leroy "Te vi parada ahí, pero no sabía si tenías voz"

"No sabía si podía hablar" dijo Santana adelantándose y estirando sus manos. "Me presento, soy Santana López, compañera de Rachel en glee"

Al escuchar el nombre, Leroy y Hiram se miraron y después miraron a su hija que había quedado detrás de la latina.

"Santana López" repitieron los dos. "Disculpa si no te damos la mano, pero hemos visto donde estuvo recién" dijo Hiram con un poco de frialdad en la voz.

"Papá" advirtió la diva

"Tienes una muy linda voz, Santana" dijo Leroy estrechando la mano de la latina, que después se movió para sentarse al lado de Rachel.

"¿Santana López?¿En serio, Rachel?" preguntó Hiram mirando a su hija.

"No te vengas a hacer el sorprendido, Hiram. Cuando Rachel nos contó lo que Santana le hacía, tú mismo dijiste que seguramente era porque reprimía sus sentimientos. Por si no te diste cuenta, recién en la cocina eso quedó confirmado" dijo Leroy

"Si, pero no me imaginé nunca ver a mi hija en esa situación" dijo Hiram mirando a su esposo

Rachel miró a Santana y vio que ésta había bajado la mirada. Supo que estaba pensando en lo que le había hecho y aunque Santana no le había dicho nada, todavía, sabía que se estaba sintiendo culpable. Puso su mano en el brazo de la latina y ésta giró su rostro para mirarla. Después, miró a los padres de la diva, que hablaban entre ellos.

"Disculpen" dijo Santana haciendo que Leroy y Hiram le prestaran atención "To...Todavía no hablé con Rachel, pero me gustaría aprovechar el momento para pedirle disculpas a ella por todo lo que le hice y a uds. también." dijo poniéndose colorada.

"Disculpas aceptadas" dijeron Leroy y Rachel al mismo tiempo. Hiram, observó un rato a la latina y después dijo lo mismo que su marido e hija.

"Cambiando de tema..." comenzó a decir Leroy "eso de la cocina, ¿qué fué? Porque si Santana no te había pedido disculpas antes, no entiendo como pasó eso."

"Me dejé llevar por la pasión" dijo Rachel como si eso fuera excusa

"¿Desde cuando te dejas llevar por la pasión?" preguntó Hiram

"Si fuera heterosexual lo entendería, es realmente hermosa" dijo Leroy

"Tienes razón, ahora entiendo porque cuando estaba con Finn nunca surgió la palabra "pasión" cuando contaba lo que habían hecho" dijo Hiram

"Es que ese chico no generaba mucha pasión. Ni siquiera cuando Rachel contaba las cosas, y eso que tu hija sabe contar historias" dijo Leroy mirando a su esposo

"Veo que esta...pasión es reciente, ya que todavía estabas medio desnudas" dijo Hiram volviendo la mirada a las morenas.

"Si, señor" dijo Santana

"Vuelves a llamarme señor y no la vas a poder ver más" dijo Hiram

Santana solo asintió. ¿Si no podía llamarlo señor, como lo iba a llamar?

"Yo soy Leroy y él es Hiram" dijo el otro padre de la diva. "Y así es como vas a llamarnos, por nuestros nombres"

"De acuerdo" dijo Santana

"Se suponía que llegaban el domingo" dijo Rachel desviando la atención del tema en cuestión.

"Si, pero nos surgió otro trabajo, y como terminamos éste, decidimos volver hoy así estábamos un par de días más con vos" dijo Leroy

"¿Cuándo se van?" preguntó Rachel

"El otro domingo" respondió Hiram "Y no nos quieras cambiar el tema, señorita."

"No estaba cambiando el tema, estaba preguntando" dijo Rachel

"Santana, ¿cuáles son tus intenciones con nuestra pequeña diva?" preguntó Leroy

"Quiero hacerla mi novia, se...Leroy" respondió Santana tímidamente. No sabía como iba a reaccionar Rachel ante sus palabras, ya que no habían hablado demasiado desde que la diva la había encontrado en el tacho de basura, salvo para tratarse como lo hacían en los pasillos de McKinley. Pero, supuso que no le habían caído mal ya que la diva continuaba con la mano en su brazo.

"Era lo más obvio considerando lo que estaba por pasar en la cocina" dijo Hiram

"No, porque por ahí ella quería tener sexo con Rachel y nada más" aclaró Leroy

"Si, pero pasaría siempre y cuando estuvieran en un club o en una de las fiestas de Noah donde todos están borrachos" dijo Hiram

"Eso es cierto" dijo Leroy

"Santana, ¿vas a quedarte a cenar con nosotros?" preguntó Hiram

La latina miró a Rachel y como vió que ésta no ponía ninguna objeción, asintió.

"Bien, vamos a pedir algo porque no quiero ni tocar la cocina, por lo menos hasta que la limpien" dijo Leroy. "Ahora, uds. dos, vayan a algún lado, fuera de la casa y que esté a la vista de muchas personas a hablar" agregó señalando a su hija y a Santana

"¿A dónde pretendes que vayamos?" preguntó Rachel

"Al patio de adelante" dijo Hiram "Yo voy a buscar el equipo para desinfectar la cocina"

Rachel giró sus ojos y agarró una mano de Santana y la llevó hacia el porche delantero.

"¿Qué fue eso?" preguntó Santana cuando estaban afuera

"Eso, fueron y son mis padres" dijo Rachel

"¿Siempre son así?" preguntó la latina. Rachel no le había soltado la mano y le gustaba sentirla entre las suyas.

"Generalmente" respondió la diva.

"Rachel, es en serio cuando pedí disculpas y cuando dije mis intenciones" dijo Santana

"No pensé que fuera una broma" dijo Rachel.

Se quedaron las dos en silencio, absorviendo la presencia de la otra. La latina, no acostumbrada a estar cerca de Rachel mientras ésta estaba en silencio, no aguantó demasiado.

"¿En qué estás pensando?" preguntó acercándose más a la diva

"En lo que pasó en la cocina" respondió Rachel "En realidad, en lo que le pasó a mi cuerpo en la cocina. Con Finn nunca nada fue tan...intenso"

"Estamos hablando de Finn. Lo más intenso que le pasó fue ver a Jesús en un sandwich." dijo Santana

"Es cierto" dijo Rachel y abrazó a la latina.

"Y pasamos el fin de semana juntas, incluso, mis padres anoche aceptaron cenar con los padres de ella y se llevaron todos bien" dijo Santana mientras terminaba de contarle lo que había pasado el fin de semana con Rachel

"No me aclaraste si ya son novias" dijo Brittany.

Estaban las dos caminando por los pasillos de la escuela, buscando a Rachel. Era el segundo recreo de la mañana y Santana todavía no la había visto.

"Si, ya lo somos. Me lo pidió ella antes de entrar a cenar el viernes con sus padres" dijo Santana sonriendo porque vio caminar a la diva.

"La próxima vez quiero más detalles" dijo Brittany

"¡Rachel!" gritó Santana viendo que la diva había tomado otra dirección. Muchos de los alumnos que estaban en el pasillo se quedaron observando la escena.

"Hola San, hola Britt" dijo la diva acercándose. Puckerman (uno de los que estaba viendo la escena) no dejo de sorprenderse al escuchar el San y prestó doble más atención todavía. Sabía que algo interesante estaba por pasar.

"Hola Rach" dijo Brittany empujando a Santana hacia adelante.

Cuando las morenas estuvieron frente a frente, Santana no se contuvo y besó a Rachel con tanta pasión como lo había hecho durante todo el fin de semana.

Poco después, Rachel se encontraba en contra de los casilleros, y Santana atacaba con su boca la de la diva, que no se quedaba atrás.

Puckerman empezó a aplaudir y deseaba que Jacob esté filmando el momento.

Brittany también aplaudía y cuando vio venir a Figgins y a Sue intentó separarlas, pero era imposible.

Sue, miró a su capitana con asco, al ver con quien se estaba besando, pero decidió seguir de largo distrayendo a Figgins para que no vea el lamentable espectáculo, dijo después.

Finn se largó a llorar como un niño cuando se enteró lo que había pasado, y era porque no lo había visto, no porque Rachel ahora estaba con Santana.

El sr. Schuester estaba desconcertado porque la latina gritaba cada vez que en un dueto con cualquiera de sus compañeros de glee (no importaba si era hombre o mujer) a Rachel la tocaban.

Todo se había vuelto muy extraño en McKinley.

Y en la casa de los Berry también.

Leroy y Hiram, se sorprendieron cuando una mañana, meses después de que su hija se haya marchado a Nueva York (acompañada de Santana que dijo que iba a convertirse en su guardaespaldas, aunque en realidad estaba estudiando abogacía) el tacho de basura que siempre habían utilizado apareció clavado al piso y pintado de dorado.

Cuando llamaron a Rachel para contarle, su hija se quedó callada durante unos minutos y les dijo que le pidan a los López un nuevo tacho de basura. Estaba segura de que había sido algo ideado por su novia.

Santana, esa noche, en castigo por haber viajado hasta Lima para pintar de dorado el tacho de basura de los Berry y clavarlo en el piso, estuvo atada. Pero, el castigo, no incluía ningún tipo de tortura.

Era más bien...demasiada pasión que no podía controlarse.