Perdon por el retraso, cosas que hacer, buscar trabajo, los quehaceres, atender a mi mascota que esta enferma, bueno sin mas que decir eme aqui el cap.

ap. #14.

Habían pasado 8 de las 24 horas de mi estancia en la tierra, era conducida a la casa de aquel hombre sin poder hacer nada, estaba al borde del llanto pero hacia lo posible para conservar la calma, ese viejo me miró de pues a cabeza como si de un escáner se tratase, me dio una sonrisa disque seductora y se dirigió a mi.
-Buenos días... Oh debería decir tardes, ya casi es medio día, tu nombre es Blanca ¿Cierto?
No contesté, solo lo miré molesta.
-Vamos Blanquita, a ver, denle un cuaderno a esta mujer para que pueda comunicarse ¿Sabes escribir?. -uno de los guardias sacó una pequeña libreta y un esfero, me los entregó para que yo pudiera escribir mi respuesta, por el idioma que hablaban todos asumí que me encontraba en un pueblo de Latinoamérica, había caído aquí otra vez.
-Muy bien Blanca, yo soy Santiago Ponce de Leon, pero puedes llamarme Santiago a secas ¿De donde vienes querida? -escribí en mi libreta un simple y sencillo "púdrete" y se lo mostré.
-Que descortés Blanca, yo soy un hombre de buenos modales, soy un caballero y si hay algo que detesto son las vulgaridades, serás cortes o me veré obligado a hacerte sufrir.
Escribí desafiante y con mayúsculas un "¿Y como lo harás pervertido?"
-Me alegra que preguntes mi querida Blanca, una vez que nos casemos, si sigues de rebelde perderás los privilegios de una esposa y pasarás a ser mi sirvienta, vivirás una vida de servidumbre con derecho a comida de una vez por semana, a mi no me gustan las sirvientas así que por mi no tendrás contacto físico, pero tendrás que satisfacer a mis guardias ¿Estamos claros querida? -tragué saliba, estaba aterrada y no sabia que hacer, este tipo estaba loco, solo me limité a mirarlo temblorosa.
-Vamos Blanca relájate, no pienso tocarte antes de tiempo, soy un hombre de modales, te invitaré a citas, saldremos, después seremos novios después nos comprometeremos y al final nos casáremos, haremos eso en un lapso de un año, este mismo día dentro de un año estaremos en el altar.
Era relajante saber que este hombre al menos era un caballero, un enfermo pero caballero después de todo, tenia chance de buscar el alma buena que me habían encomendado.
-Ya casi llegamos querida, espero que te guste la estancia en mi humilde casa. -suspiré muy triste, y todo por el menso de Donnie, todo sea por el, va a tener que pagarme muy bien por esto. Cuando llegamos esperé ver una casa gigantesca llena de guardias, era grande si pero no como esperaba de un déspota enfermo.
-Espero que te guste mi humilde casa querida, ven vamos. -no tenia más remedio que seguirlo, los mastodontes me obligaban, cuando entramos yo esperé ver a sus 80 esposas recibirlo en la entrada.
-De seguro esperaste ver a mis 82 concubinas recibirme ¿Verdad?
Mi mirada me delató.
-¿Crees que tengo tanto dinero para mantener a tanta mujer? Con el tiempo aprendes a amar más al dinero que a las mujeres.
"en la calle dijo que yo seria su concubina 86", le escribí en la libreta, el sonrió y me contestó
-Lo de mi arem fue un rumor que inició la gente, me gustó tanto el rumor que les deje creer que era cierto, poco me importa si esos pobretones mal olientes piensen de mi, con que me paguen lo demás que importa.
"¿Entonces por qué me trajo?" Le escribí.
-Pues me recordaste a alguien que conocí cuando iba en el colegio, me gustaste así que te traje para que la reemplaces. -dijo con una sínica sonrisa-, este loco solo quería usarme de reemplazo para alguien que de seguro lo rechazó.
-Ah si, pero la advertencia que te hice el el auto no era mentira, si no te portas bien serás la consorte de mis guardias, ahora mis empleadas te llevaran a arreglarte un poco, estas desalineada, ¡Atiendan a mi acompañante! -dijo con firmeza- pronto unas muchachas me arrastraron hacia un cuarto de baño, me despojaron de mi ropa y comenzaron a bañarme, quería gritarles que podía bañarme yo sola pero lo único que podía hacer es patalear, se atrevieron a tocarme por todos lados, una vez fuera del baño trajeron ropa, insistieron hasta en ponerme la ropa interior, eso si que no se los permiti, tomé la ropa que me dieron y me encerré en el cuarto donde estaba, era una bellísima ropa de encaje color morado, de seguro a Donnie le encantaría verme así, hay no podía parar mi imaginación, me lo imagine arrancado esta ropa interior con los dientes y cogiéndome en la pared, blanca tienes que calmarte, este no es momento de pensar en esas cosas, me puse el traje que me dieron, era una elegante ropa negra, un presioso vestido negro suelto que me llegaba hasta los tobillos, me puse unos tacones que, aunque eran altos eran muy cómodos, de cierta manera esto se sentia bien, todos estos lujos y cosas bonitas son... Geniales, ¿Esto es la felicidad material por la cual las humanas se desviven? Nunca antes había tenido este tipo de sensaciones, el llamado de las sirvientas me saco de mis nuevas sensaciones, entraron casi tirando la puerta con una mesa movible con muchos cosméticos, me peinaron y me maquillaron, al terminar yo era una persona diferente, no pude evitar sonreír, ¿Me estaba volviendo humana? Bueno lo era pero me refería a que si con esto me olvidaría de que soy la muerte blanca.
-Te vez hermosa Blanca querida, luces exactamente como ella.
Moví mi cabeza aun lado en señal de confusión.
-Perdón por eso, no es cortes hablar de amores pasados cuando tienes a uno nuevo en frente, ven, saldremos a una cita.
Me arrastro con el hacia un bellísimo comedor, los sirvientes nos trajeron una botella de champaña muy fina junto con unas copas, abrió la botella y me ofreció una copa.
-Vamos querida, bebe un poco.
Yo me negué.
-No tiene drogas te lo aseguro, yo amo los retos y mi reto es conquistarte, perdón si te tome a la fuerza, intuí que si te pedia citas amablemente me rechazarías.
Y pensó muy bien.
-Vamos bebe. -dijo con amabilidad -no seas descortés.
Tome la copa y di un sorbo al champán, era delicioso sin duda alguna, pero al beberlo sentí un pequeño mareo, cielos esto es a lo que se le llama síntomas de emborrachamiento.
-Wow ¿No has bebido nunca? Es mejor que no tomes más, con una copa es más que suficiente, que nos traigan la comida. -y así se hizo, eran platillos exisitos y su sabor era celestial, el viejo o mejor dicho Santiago se reía de mi por no saber etiqueta, no es que no sabia, yo no era ninguna iletrada, no en balde vivi miles y miles de años, quería darle la peor impresión a este vejestorio.
-Luces adorable comiendo así, no te preocupes Blanquita ya aprenderás, siento tener que retirarme, cosas que hacer, puedes ir a donde se te antoje en esta casa, nada esta prohibido, nos vemos. -dijo mientras se marchaba-, yo estaba satisfecha con los pequeños placeres humanos, me levante del lugar y comencé a caminar por aquella casa, muchos cuartos, pasadizos y gente viniendo de aqui para allá, salí por una gran puerta que conducía a un hermoso jardín, era precioso, las cosas vistas desde los ojos de un humano son... Diferentes, como la muerte muchas cosas me dan igual, tengo todo el tiempo del universo y sin duda todo me aburre, estoy por encima del tiempo, pero ahora que soy humana todo es muy distinto, tan bello y tan hermoso, fugaz, unos gritos me sacaron de mi concentración, busqué el origen del molesto ruido que no me dejaba pensar, vi que dos guardias de Santiago golpeaban a un hombre joven, corri para tratar de detenerlos, sentí algo que jamás pensé sentir por algún humano, pena.
-Es la novia del jefe ¿Que quiere aquí señorita Blanca. -No sabia donde había dejado mi libreta y no podía comunicar mis pensamientos, me puse delante del joven para protegerlo.
-Se durmió en el trabajo, es nuevo así que solo le damos algo de acondicionamiento, tal y como se hace a todos los nuevos. -dijo uno de los guardias, no se si serviría mi supuesta posición como "novia del dueño" solo les exigi que se marcharan.
-Dejenos hacer nuestro trabajo señorita. -dijo el otro guardia, yo lo miré furiosa.
-Esta bien, solo porque esla nueva... Ejem... Novia del jefe, vámonos a ver si comemos algo. -se marcharon riendo, yo por mi parte me inque a ver al joven y verificar en que estado se encontraba, se levanto con una rara sonrisa, estaba golpeado y algo ensangrentado pero a parte de eso no se lo veía mal.
-Señorita Blanca, no se que hise para recivir su compasión, un hermoso ángel como usted no debería rebajarse a ayudar a un simple hombre como yo.
Wow, estaba algo mal trecho pero era el hombre ¡MÁS JODIDAMENTE GUAPO QUE HE VISTO! Donnie tiene un encanto animal y ademas es sexi pero... Madre mía este tipo era un bombón, además este tipo me había llamado ángel, lo ayude a levantarse y le quite un poco el polvo de su ropa.
-Soy Sebastián señorita, le agradezco la ayuda, le prometo que siempre daré mi vida por un bello ángel como usted.
Tomo mi mano y la beso, mi corazón palpito fuerte, me puse nerviosa, con una sonrisa nerviosa me despedí de el y salí corriendo para adentro, le exigí a una de las sirvientas, entre señas, que me preprarara una habitación, me llevo a una bella y elegante habitación, una vez adnetro me tumbe sobre la cama y me recosté un poco, de pronto todo se volvió obscuro y unas luces brillantes aparecieron, era nada más y nada menos que Ki, que veían riendo.
-¡Blanquita hermanita!
No le contesté.
-Puedes hablar aqui te lo aseguro no hay lio.
-¿Puedo?... ¿Ki? ¿Que haces aquí?
-Vine a abrirte los ojos Blanca.
-¿A que te refieres?
-Casate con el viejo, hable con papá sobre este asunto así que lo convesi de que si hablabas te quesarias como humana para el resto de tus días.
-¿¡QUÉ HICISTE QUÉ!?
-Vamos no te enojes, soy tu hermana mayor así que se lo que es mejor para ti, olvida al ingrato de Donnie, déjalo que se pudra en esa isla, casate con el viejo y sacale todo lo que puedas, serás una reina y a parte puedes ser amante de ese hombre tan sexi que salvaste, y aun mejor el se ha enamorado de ti a primera vista.
-¡NO DIGAS ESTUPIDECES! ¡JAMAS ABANDONARÉ A DONIE!
-Vamos a mi mo me engañas, se que ese macho sexi te gustó, te estaba observando, piensalo mejor.
-¡ESO NO ES...!
-Es cierto, tendrás una vida de reina, si te casas con ese vejete tendrás a Sebastian como amante, debieras verlo desnudo entre sus piernas tiene un buen...
-¿Lo estabas espiando? ¿Como te atreves?
-Oh perdón olvidé que era tuyo.
-¡NO ES MIO! ¡CALLATE! ¡ADEMAS SI DEJO A DONNIE NO PODRÁ SER UN ÁNGEL!
-El podrá tener sus alas con o sin ti, el seguirá siendo cartero una vez tu seas humana, de el no te preocupes, no te necesita.
-¡YO LO NECESITO! ¡EL ME HA DADO UNA OPORTUNIDAD Y NO VOY A DESPERDICIARLA!
-Hay Blanca, que boba eres, vamos piénsalo, Donnie seguirá con su misión con o sin ti, sigue mi consejo, nos vemos hermanita.
Desperté de golpe, cuando abrí los ojos eran las 4 de la tarde, había pasado 4 horas mas, me quedaban solo 12 horas para hallar al alma pura, Ki a metido sus garras en el asunto que no era de su incumbencia, era verdad que Sebastián estaba sexi el condenado, era alto, cabello largo y negro, ojos lindos y me quería... ¡No! ¡Debo mantener mis objetivos claros! Yo amo a Donnie, aun lo amo, con todo mi corazón, estaba en un aprieto, oh no y ahora que hago.

Holas quehubules, ¿Les gusto este cap? ¿Blanquita caera en tentación con el bombón sexi? ¿Se dejara llevar por el brillo del dinero? ¿Dejara al pobre de Donnie como el naufrago? ¿Sera que me callo algún día? Las respuestas a estas preguntas la próxima semana.