Merezco mil bombas atómicas sobre mi cabeza. Lo sé y ¡LO SIENTO MUCHO!

Mi vida desde la última vez que actualicé ha cambiado mucho. Han pasado tantas cosas y sé que se merecen más que una disculpa.

No vivo en México ya, y al mudarme (Alemania) olvidé mi libreta con resúmenes de fics. Y no he continuado hasta ahora que en unas vacaciones fui a México y pude traerlas conmigo.
Sé que no es excusa suficiente y no abarca todo el tiempo de mi ausencia, pero reescribir líneas de una historia una y otra vez hace que se vayan perdiendo detalles y no quería eso le volviera a pasar a esta historia pues ya la había reescrito en una ocasión anterior.

Hoy me puse a leer sus r/rs y me dio mucha pena.
No espero que sigan la historia, tal vez gente nueva la comience a leer, pero espero que dentro de muchos años si se dan una vuelta una vez más, la encuentren terminada.

Serenity y Endymion: ¿Una historia de Amor?

Chapter 13. Plan B

Serenity comenzó a sentirse incómoda con el silencio que reinaba. Mientras que Endymion no podía dejar de observar a Juillet quien mantenía la mirada baja, sumamente avergonzada.

Había sido una tonta al no imaginarse que vería a Endymion enseguida. Pero jamás imaginó que la princesa de la Luna desvelaría su secreto en el primer encuentro.

¿Por qué no debería comunicárselo a su esposo? Pensó la pelirroja Juillet. Después de todo, ella no sabe. No sabe nada.

Serenity jamás había visto esa mirada de ternura en los ojos de Endymion. Al menos no en los pocos meses que llevaba de conocerlo.

Suspiró. No era tonta y no quería apresurarse, pero viendo a la joven a su lado y la expresión de Endymion sabía que había algo entre ellos de lo cual ella no se enteraría.

No ese día.

-Endymion, ¿Cómo es que conoces a Juillet?-

Endymion miró sorprendido a Serenity. Era la primera vez que ella se dirigía directamente a él.

No supo qué decir.

Pero Juillet fue más astuta. Ya bastante grande era su pena de ser señalada por el pueblo, como para que, además, la princesa quien tan amable había sido con ella, la despreciara.

No sabía decirlo, pero había algo en los ojos de la princesa Serenity que la reconfortaban.

-El príncipe siempre ha sido muy cercano con los pobladores de mi aldea, que es la más cercana al castillo. Mi padre siempre ha tenido muy buena opinión sobre el príncipe.- dijo Juillet sin mirar a Endymion.

Serenity sonrió complacida. Había creído cada una de las palabras de la joven.

-Si no te es molesto, Endymion- habló Serenity de nuevo.- ni a tus padres, me gustaría ayudar a Juillet. Y ya que se niega a vivir aquí sin ganárselo, quiero que sea mi dama y me haga un poco de compañía.-

Endymion miró a Serenity y sintió la vergüenza correr por su cuerpo. Si bien su matrimonio con la protectora de la Luna era un fracaso, tampoco le agradaba mentirle. Después de todo era su esposa y estaba muy seguro, no, estaba completamente seguro que el hijo que Juillet esperaba era suyo.

Porque Juillet y él se amaban. Ella no podía haber estado con nadie más que él, no en tan poco tiempo.

Imposible.

-No creo que mis padres se interpongan. Yo….-el príncipe titubeó- Yo preferiría tratar de convencerla que lo mejor es que no es necesario el trabajo. Puede quedarse en el castillo todo el tiempo que desee.-

Serenity sonrió con sinceridad por primera vez en ese planeta. Miró a Juillet.

-Por favor- le suplicó a la pelirroja.- escúchalo. Aun así, me encantaría que fuéramos amigas. No hay mucha compañía femenina en el castillo. Y Selene sabe que extraño a mis amigas con demasía.-

Juillet no supo qué decir. Miró los brillantes ojos azules de la princesa. Sus ojos irradiaban bondad.

Se sintió sucia.

Los últimos meses había odiado la simple mención de la princesa. Esa mujer que se había llevado a Endymion de su lado. No, Endymion había tomado su propia decisión. Y aun así no podía dejar de amarlo…

Pero ahora que conocía a la princesa. Había algo en ella tan cálido y familiar.

No podía odiarla.

Serenity soltó a la joven y la dejó con Endymion, mientras ella se dirigía de nueva cuenta a sus aposentos. Esperaba que el joven príncipe, pudiera convencer a Juillet.

Los miró por última vez y se retiró sin dirigirles una mirada más.


Endymion tomó a Juillet por el brazo, pero la pelirroja se soltó inmediatamente como si el solo roce del príncipe quemara.

-Por favor.- suplicó el príncipe.- Acompáñame.-

Juillet lo siguió no muy lejos en lo que parecía un pequeño salón de lectura. Así lo creía pues la estancia solo contaba con un pequeño librero y varios sillones acompañados de mesas. No había ventana alguna.

-¿Estás bien? ¿Cómo te ha encontrado?- inquirió Endymion temeroso de tocarla de nuevo.

Juillet no lo miró.- En el bosque. No pude negarme, no quería ser grosera con su Alteza.-

Endymion la tomó del brazo y ésta vez no dejó que la chica se soltara.

-Déjame ir, por favor.- suplicó la pelirroja.

-Jamás, yo te amo…-murmuró Endymion.- Y tu bebé…nuestro bebé…-

Juillet luchó con más fuerza para soltarse sin éxito.- No es tuyo.-

-¡Mientes!- espetó Endymion.- Yo sé que es mío, no lo niegues.-

Juillet sollozó.

-Ya he avergonzado a mi familia frente a todo el pueblo, no quiero pasar más vergüenzas frente a ti. Ya no me queda nada Endymion, déjame ir. Fui una tonta al venir al castillo con tú esposa, pero estaba tan desesperada...-

-Entonces quédate. Tendrás atenciones, podré verte cada día.- sentenció Endymion.

Aprovechando que el agarre del príncipe era más noble, Juillet logró soltarse de él.

Lo miró a los ojos sollozando.

-Estás casado…-

-Mi matrimonio es una farsa, un acuerdo para terminar la guerra. Pero yo a ella no la amo, te amo a ti.-

Juillet se cubrió la cara con las manos.- Pero te casaste con ella, estás con ella. Y yo, yo estoy en la ruina.-

-Por mi culpa. Lo siento tanto Juillet, yo creí que sería libre de casarme contigo en su momento. Y es mi culpa que estés embarazada con mi hijo, si yo…-

-¡No es tuyo!- gritó Juillet desesperada. Su vergüenza crecía a cada minuto, quería irse de allí.- Endymion, este bebé no es tuyo, es de alguien más.-

Endymion sintió que algo helado le recorría la espalda. Eso era imposible. No podía siquiera pensar en Juillet estando con alguien que no fuera él. Sentía celos.

-Mírame, amor.- susurró Endymion descubriendo la cara de la pelirroja.- Mírame y dímelo a los ojos. No pudiste haberme olvidado en tan poco tiempo. Ese niño es mío, ¿cierto?. No puede ser de nadie más. Por favor Juillet, déjame protegerte.-

Gruesas lágrimas se desbordaban de los ojos de Juillet quien luchaba con contenerlas.

-¿Vas a irte sin darme la dicha de conocer al fruto de nuestro amor?- remató Endymion.

Juillet sollozó con amargura.

-No puedes hacer nada por mí Endymion. Estoy arruinada.- lloró la pelirroja.- Pero…puedes ayudarme a dejar esta zona. Si me voy lejos y nadie me conoce, podré hacer una vida y…-Juillet lo miró y lloró con más fuerza.

-Yo puedo ayudarte.- sentenció Endymion.

-¿A vivir bajo el mismo techo que tu esposa? ¿Ser su dama… su amiga?-

-Sabes que no tuve opción, quería una vida mejor para ti….-

-Mira mi mejor vida Endymion.- lo interrumpió la pelirroja.- Me quitaste todo.-

-¿Ese acaso será mi castigo?- cuestionó el príncipe.- ¿Me castigas privándome de conocer a mi hijo?-

-¡No es tuyo!- lloró Juillet por última vez. Quería que Endymion lo creyera de una buena vez.

-Mírame.- ordenó Endymion mientras tomaba fuerte pero con cuidado los brazos de la pelirroja. La chica alzó la mirada.- Júrame que no es mío. ¡Júralo!-

La chica lloró.

-¡Júralo!-

Juillet negó con la cabeza mientras el llanto la hizo incapaz de hablar. Endymion la abrazó.

Endymion se sentía culpable, por supuesto. Esta noticia no iba a ser agradable para nadie, sobre todo para sus padres y para Serenity… si bien no la conocía, sabía que no sería del agrado de nadie, ni él mismo estaba seguro de lo que sentía, solo sabía que jamás dejaría desprotegida a Juillet y mucho menos ahora.

-¿Qué voy a hacer Endymion?- murmuró Juillet entre sollozos.

Endymion la abrazó con fuerza.- Jamás te dejaré sola con esto. Debes quedarte en el castillo. Debes tener al niño aquí, después…- Endymion se detuvo. ¿Después qué? Pensó en la posibilidad de terminar su matrimonio con la princesa de la Luna, pero a la vez sabía que sería una gran humillación y traición al pacto que mantenía la paz. La gobernante de la Luna y mucho menos sus padres se lo perdonarían.

Nunca lo perdonarían.

-¿Y la princesa? ¿Tus padres?- preguntó Juillet sin notar las cavilaciones del príncipe.

Endymion calló un momento.- ¿Serenity? – se detuvo, jamás había pensado tan intensamente en la princesa como en ese momento. A la fecha no había intentado siquiera conocerla. No conocía su carácter. Solo sabía que era una mujer preciosa de mirada dulce. Sabía por las reuniones y fiestas en el reino que era una mujer inteligente y de nobles comentarios. Todos sus conocidos le aclamaban el tener una esposa de tan buen corazón, pero jamás había pensado en ello más de dos segundos.

¿Sería Serenity tan noble como para perdonarle semejante humillación?

Se sentía un monstruo por estar en esta situación. Por poner en esta situación a dos mujeres que no lo merecían. Tal vez no amara a Serenity, pero amaba a Juillet, y definitivamente esto no era lo que hubiera querido para ella. Ni para su futuro hijo.

Pero desde un principio, él no había querido ese matrimonio. Él no había elegido esa vida.

-Serenity no se dará cuenta. No somos un matrimonio de verdad.-


-Me temo que las cosas en la Tierra no están funcionando Reyna Serenity.- se lamentó el Rey de la Tierra.

La Reyna de la Luna miró descorazonada a su interlocutor a través de la pantalla. Las Outer Senshi se encontraban con ella.

-¿Están completamente seguros?- preguntó la Reyna Serenity.- No llevan mucho tiempo juntos, necesitan conocerse mejor…-

La Reina de la Tierra asintió con pesadez.- Lo sé, y yo así lo creería también. Ambos se muestran felices en público. Serenity ha hecho un gran papel y los aldeanos la han aceptado con agrado. Pero me temo que en privado apenas y se dirigen la palabra.-

Lágrimas querían correr por los ojos de la Reyna de la Luna pero juntó todas sus fuerzas para contenerse.

-Quién más que yo quisiera que mi hija…y su hijo por supuesto, fueran felices.-

-Lo sentimos mucho su alteza.- habló el Rey de la Tierra.- Me temo que ha sido nuestra culpa. Quisimos ocupar corazones que ya estaban ocupados.-

-¿Qué quiere decir?- inquirió la reyna Serenity con rudeza.

El Rey de la tierra parecía azorado.- Me temo que esta información llegó tarde a ser de mi conocimiento. Nuestro hijo…bueno, creemos que la reticencia de Endymion por poner un poco de empeño a en verdad forjar un matrimonio se debe a que….bueno, él decía estar enamorado ya de alguien más.-

La Reyna Serenity miró fijamente al Rey. Las outer Shenshi se movieron inquietas.

-Entonces… ¿desde un principio no había oportunidad alguna para este matrimonio?- inquirió la Reyna de la Luna enfadada.- ¿He condenado a la infelicidad a mi preciada hija? Su hijo me mintió. ¡Él claramente espetó no tener a nadie en su corazón! -

-Lo sentimos.- se disculpó el Rey.- Esto ha estado fuera de nuestras manos. No le dimos la importancia debida y… esto es mera suposición, no tenemos conocimiento de que Endymion frecuente a esa joven. No más.-

Serenity apretó los puños. La culpa la invadía. Deseaba ir a buscar a su hija y traerla a casa.

Hija…perdóname.

-¿Debemos mandar a Serenity de vuelta a la Luna o…proseguimos con el Plan B?- preguntó temerosa la Reyna de la Tierra.- Tenga en cuenta Serenity, que prometemos regresar a la princesa sana y salva, pero después de eso no podemos prometer que la paz se mantenga.-

-Mi Reyna…-susurró Uranus, quería decir algo, pero sabía que sería inapropiado.

La Reyna Serenity se apoyó contra el mando de control con los ojos cerrados tratando de tomar una decisión.

Mi hija….

-No queremos más guerra.- acotó el Rey de la Tierra.- Y dudo que usted y su gente quieran volver a esos días. Confíe en que como acordamos en su visita, con nuestra propuesta, ellos se van a amar.-

-¡Esa es solo una treta de lo más sucia!- exclamó la Reyna Serenity con los labios apretados.- Engañamos al destino con lo que me proponen hacer. Engañamos el destino de muchas personas.-

-También me preocupa el destino de mi hijo.- espetó la Reyna de la Tierra.- Sé los riesgos, pero también sé que Endymion de haber conocido a su hija primero, se habría enamorado de ella.-

La Reyna Serenity soltó una risita amarga y miró a la Reyna de la Tierra con rudeza.- Cuando algo o alguien está destinado a ser, no importa el momento. ¿O no Sailor Plut? Mi protectora, la protectora de las puertas del tiempo puede decir más del tema.-

Sailor Plut quien escuchaba anonadada solo tuvo tiempo de asentir con la cabeza antes de que la Reyna Serenity comenzara a hablar de nuevo.

El Rey de la Tierra se aclaró la garganta.- Yo lo veo así. Nuestros hijos ya han pasado por mucho, han recorrido ya casi todo el camino. Lo único que podemos hacer es ayudarlos a mejorar sus vidas, a que en verdad se amen y comiencen a construir una vida juntos –

-¿En verdad se amen?- susurró Serenity con amargura para sí.

-Debemos tomar una decisión Serenity.- dijo al Reyna del planeta azul.

La Reyna guardó silencio por varios minutos. Recordó la vieja plática que sostuvo con los Reyes en su visita a la tierra.

Suspiró.

-Serenity…-susurró la Reyna de la Tierra.- Debemos seguir con el plan, por ambos reinos. – hizo una pausa y ante el asentimiento de la Reyna de la Luna, agregó.- ¿Has hecho ya tu parte, lo que acordamos?-

-Lo he hecho.- afirmó la Reyna Serenity con pesar.- En el momento que Serenity y Endymion tengan a su primogénito todo quedará listo.-

Notas de la autora: Recién salido del comal. X algunos r/r's que he leído sé que el embarazo no ha sido de mucho agrado (para algunos, algunos otros me apoyan, mil gracias!)

De verdad que no sé si decirles si va a ser un Serenity/Endymion o no. Creo que ustedes se lo podrán imaginar y descubrir al final del fic.

En lo personal, ahora que soy mucho más grande de cuando empecé el fic, me río del mega dramón que me inventé. Pero recuerdo lo mucho que esta historia me entusiasmaba y lo mucho que estoy disfrutando esta sacudida al milenio de Plata. Sigo leyendo sus críticas con agrado y siempre serán bienvenidas, pero sigue sin gustarme que no les gusten ciertos aspectos de la historia (por ejemplo, el embarazo haha). Espero me comprendan y lean con mente abierta y no se me decepcionen. Serena y Darien se aman, ¡se los juro! Solo no sé si Serenity y Endymion se quisieron tanto. No puedo prometerles miel, pero sí una historia diferente. Ciertamente no fiel al manga/anime, pero a mí me gusta mucho.

Me disculparán si solo los nombro x aquí, los privados como siempre, les contesto a su cuenta. Mil gracias! :

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Y ya tenemos Sailor Moon crystal! Estoy muy emocionada! Me encanta que esté apegada a la versión Manga (por no decir al Darien del Manga) y todas las sailors se ven muy bonitas! ¿Ustedes qué opinan?

Les mando un beso grande y espero nos estemos leyendo pronto.

P.S. Me han comentado y he notado errores en capítulos anteriores. Checaré este auto corrector enseguida.

GinnyPotterW 6-Octubre-2014