Ninguno de los personajes me pertenecen son todos de J.K.R.
Cap. 11.5- El preludio de la tormenta parte dos.
Los cuentos de hadas son hermosos, mas sin embargo no son eternos, como el tiempo robado para amar. Lo prohibido y deseado se desvanecía como una pequeña balsa en el ancho mar.
Esas escasas horas que había pasado con Lucius resultaron ser un sueño. Y a pesar de que su corazón se encontraba hinchado de alegría; al verlo partir sintió miedo.
Esa calma la asustaba por que sentía que se acercaba algo grande y definitivo.
Quizás esa fuera la última vez que podría darse el lujo de amar a ese hombre a través de su cuerpo.
De nuevo sola y después...
Después volvería a esa casa en la que se sentía como una intrusa y una traidora, ya no podía mas.
Si volvía a ver la sonrisa encantadora de Draco diciéndola que esa era ahora su casa, su hogar vomitaría.
La relación autodestructiva que llevaba con el señor Malfoy era otra cosa, algo que debía terminar sin dañar a nadie.
Sin embargo no era capaz. Bastaba con encontrarse a un par de pasos de ese hombre para que ella perdiera la cordura y se lanzara a sus brazos, a su perdición.
Regreso a ese palacio que la llenaba de soledad.
Tal y como se esperaba Draco la recibió con los brazos abiertos deseoso de saber cada detalle de su efímero fin de semana.
Llego a esa habitación en la que dormía pero n o era su habitación, tan solo era una caja una jaula de oro de la cual no podía salir, una jaula de oro que había sido testigo de los encuentros pasionales llenos de éxtasis con un hombre prohibido, con su demonio personal, con Lucius Malfoy su única y odiada debilidad.
Draco era su carcelero y Lucius su verdugo. Demasiado cansada y demasiado emocional se recostó en el sinuoso lecho, para encontrarse con una lechuza tan gris como su día.
Gris, el gris no era blanco ni negro era una mezcla de dos opuestos, el blanco y el negro, la luz y la oscuridad, Gris…
Tomo la carta para encontrarse con que su hogar había sido alquilado a otra persona y tenia menos de un mes para recoger cada pedazo desfragmentado de su vida.
Eso era justo lo que le faltaba su vida y las personas que quería en ella.
Adoraba a Draco y lo quería a su lado, ella giraba en torno a el y ni siquiera había notado cuando había ocurrido esto. No lo que en verdad quería era estar centrada gente a su alrededor no ella girando en torno a todo.
Su vida necesitaba equilibrio y era hora de organizarlo todo. Empezando por su espacio.
Con esta determinación el ánimo llego de repente y Merlín estaba de su lado por que acababa de notar una carta del Ministerio, radiante por que fue enviada a trabajar en el Comité de Regulación de Criaturas Mágicas. Por fin la defensa de los derechos de los elfos domésticos seria una realidad y no otro de sus sueños.
Radiante le conto esto a los dos hombres de su vida. Lucius su Lucius la felicito por su avance. Que tengas aspiraciones y ambición tan solo te hace más fascinante aunque no comparto del todo tus ideales. Dieciocho palabras susurradas con esa voz fría y excitante fueron suficientes para alegrarle el día. También se mostro muy considerado cuando ella le dijo que deseaba buscar un nuevo lugar para vivir el entendía sus razones y la apoyaba no es como si eso fuera a terminar con lo que tenían ellos.
LA reacción de Draco fue muy diferente, para empezar le molesto bastante cuando el se empezó a reír de su proyecto y le dijo muy divertido que jamás pagaría salario o le daría vacaciones a un elfo domestico.
La discusión duro un buen par de minutos sin embargo al rubio no le cayó en gracia la salida de su casa.
Manipulador e irritante pero al final se mantuvo firme y a su blondo amigo no le quedo más remedio que aceptar sus decisiones.
Paso una buena cantidad de tiempo explicándole que el que ella buscara mas independencia no significaba que se alejara de su vida ya que lo quería en ella.
Así que tres semanas, tres semanas de un nuevo más importante y maravillosos trabajo, tres semanas de encuentros furtivos con el hombre del que era adicta, tres semanas soportando el drama de su nuevo mejor amigo.
Si ella no hubiera crecido con el y no hubiera conocido el carácter sobre protector y cariñoso de Narcisa creería que Draco sufría de abandono o algo así.
La lección de humildad que recibía su amigo era algo bueno, el problema del menor de los Malfoy era que no conocía el significado de la palabra no, por que jamás alguien le había dicho no.
Si después de ese tiempo encontró el lugar perfecto para vivir. Un acogedor y elegante apartamento en Londres con una habitación grande sala cocina y lo mas importante un imponente baño con una tina enorme ella estaba feliz.
Dos meses después su vida estaba casi en el equilibrio perfecto de no ser por Lucius.
Lucius Malfoy su amante que la colmaba de atenciones y la llevaba al cielo casi todas las noches. Curiosamente ahora que vivía sola los encuentros con el señor Malfoy se intensificaron lo cual era bueno.
Sin embargo deseaba más que amar en las sombras y Lucius pensaba lo mismo.
El whiskey de fuego era un nuevo mejor amigo de Draco, ya habían pasado días meses desde que Hermione se había ido y la extrañaba como un loco.
Su pare estaba rejuvenecido por completo y feliz, hace tanto tiempo que el no lo había visto así radiante e imponente. Se sintió culpable por un segundo era obvio el cambio de actitud del hombre qua admiraba se debía a que no había molestas impuras en la casa.
Pero para el era un infierno en vida. Esos meses fueron cruciales para el éxito de sus proyectos. Pero de que servía haber alcanzado la cima a cuando no la tenía a ella.
Sabia bien que la estaba perdiendo, su amiga se estaba enamorando de algún desconocido sin rostro y el estaba ahí solo.
Era hora de actuar asi que con miedo y determinación camino al despacho de su padre, con su autorización o no el conquistaría a Hemione y la haría su esposa.
