Capítulo 14. Alianzas

-¿Y bien? -Delante de él tenía a su primo bastante molesto, eso lo deducía por el tono en que le hablaba y la postura que tenía.
Se quedó callado un poco más divirtiéndose con la impaciencia que el otro le mostraba. -Dije que quería una explicación. -Volvió a hablar Mathias pero ahora su comentario era más que nada una orden.
Berwald se levantó de donde estaba y se acercó a él con una sonrisa un tanto altanera.
-Mathias, Mathias, Mathias...-canturreaba su nombre. - Es claro que me ves como el malo del cuento en esta historia, pero déjame explicarte algo. ¿Crees que Emil querría ver a su hermano después de todo lo que pasó? ¿Acaso crees que es tan fácil?
El mencionado se quedó pensativo, después de todo su primo tenía un punto con todo esto. Él conocía sólo una parte de la historia, necesitaba saber la opinión de Emil al respecto antes de poder hacer algo.
Ante la respuesta silenciosa, el sueco continuó. -¿Lo ves? No es tan fácil. Me sorprende que siendo un empresario tan exitoso seas un idiota en situaciones como esta. -soltó amargamente.
-¿Qué propones?
-Sencillo, primero debemos hacer que Lukas sepa que Su hermano está bien. No me estoy negando a que lo vuelva a ver, quiero aclarar eso, pero por el momento no es necesario que lo vea, las cosas podrían terminar mal.
-Entiendo, pero tú mejor que nadie sabes lo desesperado que está.
-Lo sé, pero por el momento necesita sufrir. -Sentenció.
Aquellas palabras le dolieron al danés, sintió que si callaba traicionaría de la peor manera que podía a la persona que él quería, pero concordaba con su primo. Por el momento no podía decirle nada, aún si eso le destruyera por dentro.
-¿Y qué hay de Emil? Él también merece saber la verdad.
-Es ahí en donde tú entras primito. El chico que admira demasiado aunque se niegue a admitirlo. Estoy seguro que no será un problema para ti el tocar ese tema. Aunque conociendo lo bruto que eres...puede que tengas que pensar bien el como acercarte a él.
-No soy tan bruto como tú. -Se defendió. -Aunque en eso creo que puedo ayudar. Trataré de hablar con él lo más pronto que pueda.
-Bien, me alegra escuchar esto. Creo que hemos terminado con esta pequeña "junta". -Se levantó y se apresuró a salir de la oficina, no sin antes pararse en el marco de la puerta y dirigirle sus últimas palabras. -Tal vez si lo haces bien puedas llegar a tener un nuevo novio.
Mathias inconscientemente sonrío ante el comentario, pero a la vez se molestó un poco. -¡No lo hago sólo por eso!
Un ponte a trabajar se escuchó a lo lejos.

Después de un exhausto día de trabajo, Mathias se dispuso a llamar a Lukas para asegurarse de que estuviera bien. Pero justo en el momento en el que tomó su celular, este recibió una llamada de un número conocido, pero que pocas veces era registrado entre sus llamadas. Sin pensarlo dos veces se apresuró a contestar.
-Me sorprende que me llames, ¿Cómo estás?
-Bien. ¿Tendrás libre la próxima semana?
-Tan directo como siempre. -Río ante el habitual comportamiento. -Creo que puedo hacerte un espacio, ¿A qué se debe tu repentina llegada?
-Cosas del trabajo.
-Con razón, y yo que pensaba que me extrañabas. -Reclamó de manera bromista. -Que cruel eres. ¿Vendrás sólo?
-Sí y no.
-Déjame adivinar, tu hermana te alcanzará después de unos días.
-Estaré solo los tres primeros días.
-Perfecto. Avísame cuando llegues y voy a recogerte al aeropuerto,
-Estamos en contacto. Y Mathias,
-¿Ja?
-No hagas muchas tonterías.
-Tú también cuídate.
Le alegraba saber que después de tanto tiempo aún seguía habiendo confianza entre ellos y se trataban como siempre, aún estando a kilómetros de distancia.
-Ya nos veremos pronto, Sigurd.
Después de eso le llamó a Lukas y al asegurarse de que estaba bien se dispuso a seguir con su plan. Le mando un mensaje a Emil para hacer su siguiente movimiento.
"Mañana vayamos a desayunar juntos. Tómalo como una recompensa por tu esfuerzo y buen trabajo."
Poco tiempo después el menor ya le había contestado.
"¿Pero qué mosca te picó? Como sea, me gusta iniciar el día con una buena taza de café."
Sonrío al leer el mensaje, esos dos no podían negar que eran hermanos. Se parecían mucho.
"Entonces nos vemos a las nueve. Pasaré por ti."
"Ok."
Se alegró al notar que su subordinado cooperaba. Ahora estaba más que decidido a ayudar a esos dos a mejorar su relación.
-Es una promesa.

Y es así como después de casi un año regreso a las andadas. Antes que nada me disculpo por no actualizar en todo este tiempo. Traté de hacerlo antes pero FF bloqueó mi cuenta por un tiempo y me mudé a Wattpad aunque me tardé en entender como funciona esa plataforma. Mi vida aún es agitada, pero me comprometí a no dejar las cosas abandonadas por tanto tiempo, igual que el mejorar mi redacción y planteamiento de ideas. Espero y ese cambio se note.

Agradezco a todos por seguir leyendo aún después de este laaaaargo hiatus. Espero y tengan un buen año. Si quieren seguirme en Wattpad, donde publicaré más fanfics e historias originales pueden buscarme por mi nombre de usuario, de todas formas anexaré el link a mi perfil, o en mi página de Facebook, igual estará en mi perfil.

Nos leemos pronto, si gustan dejen un review y comenten sobre el capítulo. ¿Quién será ese misterioso Sigurd? D: ¿Cómo reaccionará Emil? ¿La relación entre nuestros tórtolos mejorará o Mathias lo arruinará? Eso y mucho más lo sabrán después.
¡Adiós!