Capítulo 14: Lágrimas del corazón.
Lucy había regresado, después de terminar la llamada, en donde se encontraban todas esas personas y pudo ver a Juvia junto a Levy que iba corriendo a abrazarla.
-¡Lu-chan!- dijo felizmente Levy- me alegra que trabajes con nosotros.
-Lo mismo piensa Juvia- dijo Juvia en tercera persona.
-Chicas, no me… asfixien…- dijo dramatizando por el abrazo que le dieron sus amigas- era broma… Señor Makarov- saludo al mayor de edad, pero menor de estatura.
-Me alegra verte tan pronto Lucy- dijo el mayor muy sonriente- perdón por el alboroto de hace un segundo, es que la alegría de enterarnos de ellos fue muy grande.
-Entiendo, son una gran familia, era imposible evitarlos- dijo Lucy sonriente. A continuación Makarov se encargó de presentar a Lucy, diciendo que ella pertenecería a Fairy Tail por un tiempo y que la trataran como una más.
…
-Lisanna ¿qué haces aquí?- pregunto Natsu una vez que ellos estaban solos en su oficina.
-Vaya, no pareces feliz al verme…- dijo Lisanna dramatizando.
-Tendrías que estar en casa, descansando como dijo el doctor- se especificó mientras se sentaba en su silla.
-Solo estoy de 7 semanas Natsu, no de 6 meses- le tranquilizo ella- además, te olvidaste de esto…- dijo mientras le entregaba una caja, la cual contenía las tarjetas de su boda.
-Cierto- dijo Nasu al verlas- las olvide.
-Te comprendo, es algo repentino de que dentro de un mes nos casemos y al enterarnos del bebé fue más impactante.
-Ni que lo digas…
-Pero todo saldrá bien- le tranquilizo Lisanna, colocando su mano arriba de la de él. Quería creer eso, que todo saldrá bien, pero en el fondo de su corazón sabía que no lo haría si seguían con ello.
…
El día ya se fue, los rayos del sol dejaron de alumbrar la ciudad de Magnolia, dando lugar a las estrellas que parecían querer brillar con más intensidad de lo que hacía.
En el departamento de Lucy, se encontraba ella, sentada en un sillón vista a la ciudad, con una taza de té humeante en las manos y sin probar. Había suspirado más de 15 veces en menos de 2 minutos, estaba nerviosa, estaba ansiosa, estaba indecisa, estaba dolida, estaba cansada.
-¿No puedo tener un día de tranquilidad?- pensaba Lucy con una cara triste- solo… quiero regresar como estaba antes, no debía lidiar con muchas cosas… estaba sola y estaba bien, pero ahora están Sting y… Natsu, qué me dan un dolor de cabeza… ¿no puedo simplemente olvidarme de todo e irme a otro lugar lejos de aquí? Comenzar de nuevo, de cero…
Mientras que la chica de ojos chocolates estaba sumida en sus pensamientos, era observada por Romeo, quién la veía preocupado. Ayer había hablado con Wendy sobre un tema muy delicado con respecto de su querida prima y el Dragneel. Se negó repentinamente a creer que lo que le dijo ella era verdad, pero había pruebas que lo comprobaran… Muchas veces la vio sonreír, como pocas veces hacía su prima, cuando estaba con Natsu. También la vio salir de quicio fácilmente, pero cuando estaban cerca, ella parecía más que feliz. Aunque también noto que hubo veces que la tensión entre ellos dos era extraña, no era de alegría entre amigos, sino más bien de angustia.
Sencillamente Romeo no quería creer que su prima estaba, de una manera, interesada en Natsu y eso es por varias razones. La primera y principal es que él ya tenía una novia, se casaría en un mes y, además, la novia de este estaba embarazada. Definitivamente no quería que Lucy este enamorada de Nastu Dragneel.
…
Mientras que en un cuarto del hospital, se encontraba un rubio mirando el techo blanco de dicha habitación.
-Definitivamente tengo que hablar con ella, tengo que deshacerme del nudo en la garganta que trataba que desapareciera con la bebida, pero no surgió efecto…- pensaba.
Flashback…
-Rogue, pon el altavoz ¿sí?- pidió Lucy al otro lado de la línea.
-Está bien…- dijo el nombrado, algo indeciso, pero lo hizo- listo- informo después de que apretara la pantalla.
-¿Por qué quieres hablar conmigo Sting?- pregunto la rubia.
-Lucy… necesito hablar contigo- rogo nuevamente- necesito decirte muchas cosas, con respecto del día desde que nos conocimos… hasta ahora- explico.
-Dudo que estés listo para hablar de ello en este momento. Tú salud no está muy bien, aunque ya estés consiente y hablando.
-Tal vez no quieras verme, comprendo eso…- dijo algo resignado, pero volvió pedir- pero también, te pido que escuches que fue totalmente mi culpa que esto pasara y que lo lamento… lamento haberte engañado todo este tiempo, pero gracias a ti supere, de cierta forma, esa situación por la que nos encontramos la primera vez.
Lucy suspiro, pero no hablo.
-Necesito darte las gracias por muchas cosas y decirte que lo siento.
-Ya lo has dicho- hablo por fin Lucy.
-Pero no las suficientes…- dijo realmente dolido por toda esa situación.
Hubo algunos segundos de silencio, por el cual Sting pensó que ella había colgado, pero no fue así.
-Mañana hablaremos, en este momento estoy algo ocupada con el trabajo- informo Lucy.
Antes de que pueda contestar Sting, Rogue saco el alta voz y habló él solo con Lucy.
-Gracias y perdón Lucy… por todo- dijo el peli-negro, espero la respuesta y se despidió, dando por finalizada la conversación.
Fin del Flashback…
…
En otra parte de Magnolia, estaba un joven de cabellera rosada y rebelde mirando la pantalla de su ordenador sin prestar mucha información a ello.
-¿Qué si es mi hijo?- pensaba- claro que es mío… Gray y Gajeel no saben nada al respecto de esto. No puede ser el hijo de Sting… no, eso sería…- negó fuertemente con la cabeza, alejando esos pensamientos- debo apoyarla, después de todo, va a tener unas complicaciones o en mejor de los casos ninguna…- quería tranquilizase a él mismo, quería convencerse de sus propias palabras, aunque de repente aparecía Lucy en la mente, haciendo que se olvide todo por un tiempo- Lucy… perdón por haberte dicho todas esas cosa, pero lo último que quiero es que salgas sufriendo, porque… en tan poco tiempo, llegaste para cambiarme mi punto de vista, eres capaz de hacerme sonreír, cambiar mi estado de ánimo en un instante y lo más notable, hacías que mi corazón se alterara… Ahora sé que significa todo eso, y antes solo trataba de ocultarlos, disfrazarlo, pero es inútil luchar conmigo mismo, sería cansador y agobiante… por eso ahora admito ese sentimiento pero a la misma vez lo suprimo, porque al verte hoy escuchar que Lisanna estaba embarazada, sentí que algo dentro de ti se rompió. No sé si quiero creer que es porque piensas que ese hijo pueda ser de Sting y tú realmente estás enamorada de él, o de que yo soy el padre de ese pequeño y que en el fondo de tu corazón sientes algo por mí, como yo lo siento por ti. Pero al ver bien en la situación prefiero para tu bien que no sientas nada de mí, aunque todo mi ser grita y ruega que me quieras… que me ames como yo a ti…
…
Mientras que a pocos metros de la oficina del Dragneel, estaba la habitación de Wendy, en donde ella se encontraba acariciando a los dos gatos que no paraba de jugaron con la bola de estambre.
-Tú hermano va a… a ser padre, él se va a casar. Tu nii-san va a tener responsabilidades más importantes Wendy- pensaba la pequeña de cabello azul- Él ya no tiene que ser tu nii-san en quien estará pendiente de ti al 100 por ciento, él tendrá que ver por Lisanna y su hijo, y tú debes de ayudarlo- suspiro, ganándose la mirada de ambos felinos, que por la forma de cómo la miraban, parecían entender que ella estaba confusa y hasta algo dolida, pero también decidida o intento de ello- Debes de quitarte esas ilusiones de que él y Lucy podrían llegar a tener algo, porque claramente eso no sucederá, tan solo era una fantasía de cuentos de hadas y si Natsu está feliz con Lisanna, tú solo sé feliz por él.
…
El día termino, dejando ver a otro día hermoso, pero de otra manera. El cielo estaba cubierto en grandes partes por nubes mientras que había ciertos charcos de cielo totalmente celeste que dejaba ver los rayos de sol.
Lucy, como ayer, fue a trabajar a Fairy Tail, poniéndose a corriente de algunos papeles, pero de repente entraron en la sala de juntas Gray y Natsu.
-Lucy- saludo el de pelo azulado, mientras que Natsu se tensó al ver a la de cabellera doraba allí.
-Hola- saludo de forma general- ¿Y Juvia?- pregunto, para no quedarse en silencio, ya que no quería eso.
-Esta con Levy, en otros asuntos…- explico y miro de reojo a su amigo de cabellera rosada que se había sentado junto a él.
-Ya veo…- dijo ella con una sonrisa y posando nuevamente en su laptop.
-Ya vengo- informo Gray mientras se levantaba y salía de la sala. Tenía un presentimiento, no sabe si bueno o malo, pero algo que sí sabía era que lo inquietaba y no lo dejaría tranquilo si no lo descubría en ese instante.
Lucy al escuchar a su amigo salir de la sala, se puso helada. Lo menos que quería en ese día era quedarse a solas con el Dragneel, pero al parecer el destino así lo quería y así iba a ser.
Mientras que por otro lado, Natsu no dejaba de verla fijamente, sin disimular, además no había nadie, así que no importaba.
El día anterior no pudo verla de cerca, cómo esa vez, pero noto que tenía unas pequeñas ojeras debajo de sus ojos.
-¿No estás durmiendo bien?- pregunto, sin pensar o siquiera saber que ya había preguntado, haciendo que ella parara de escribir y borrara rápidamente todo lo escrito. Mientras que Natsu se riño internamente por hablar, pero ¿qué más podía hacer? Tarde o temprano tendrían que dirigirse la palabra si trabajan en la misma empresa y además no le gustaba ver que no cuidaba bien de su salud.
Lucy estaba a punto de contestar, para no ser descortés, pero repentinamente entro nuevamente Gray con unas tres botellas de agua en su mano.
-Ya llegue- aviso, aunque obviamente sus amigos ya lo notaron- Ten Lucy- dijo entregándole una botella de agua y esta lo acepto y le agradeció, necesitaba el agua, su garganta estaba totalmente seca y ella estaba totalmente ansiosa- Ten- le tiro la botella a Natsu, quién estaba sentado frente a la rubia en la gran mesa y pero este no dio gracias o siquiera habló.
De pronto llegaron otras personas Gray se fue a sentar junto a Natsu para poder empezar con su reunión.
…
Las horas pasaron para todos y en el instituto se encontraban dos ciertas personas en un estado algo inusual.
-Neee, Wendy… Wendy… ¡Wendy!- dijo una chica de pelo castaño claro moviendo su brazo, ya que la chica de cabellos azules no prestaba atención.
-¿Ah? ¿Mia-chan?- pregunto algo confundida Wendy mientras prestaba más tención.
-¿Qué te ocurre Wendy-chan?- pregunto la chica mientras se sentaba frente a ella y la miraba algo entristecida.
-Nada Mia-chan, no me pasa nada…- trato de convencerla, pero no funciono.
-Tú y Romeo están muy distraídos últimamente…- comentó la castaña mientras veía como Romeo rechazaba una invitación para ir a jugar al futbol después de la escuela- ustedes dos son más activos, sonríen más, pero ahora parece que están mal… corrijo, están mal- dijo mirando directamente a Wendy- ¿Qué les pasa a ustedes dos?- pregunto nada feliz- ¡Ohhhh…!- dijo repentinamente mientras abría los ojos y en su cara se dibujaba una sonrisa ladina y juguetona- ¿no me digas que tuvieron una pelea ustedes dos sobre su relación…?- pregunto algo pícara, haciendo que la pobre de Wendy se despabilara completamente y saltara de su asiento y negara con la cabeza, con sus mejillas teñidas de color rojo.
-¡Mia-chan!- protesto Wendy- ¡cl-claro que no!- trato de decir firmemente, pero su voz le traiciono.
-Vaya, creo que la gran consejera sentimental Mia Lini tendrá que resolver todo esto…- dijo mientras se iba de allí, para encontrarse con Romeo, dejando a una Wendy muy colorada.
-Neeee Rome-kun- llamó al nombrado, más este solo la miro de reojo- ¿qué ocurre?- pregunto al ver que él también no tenía una buena cara, pero antes de llegar con su plan, debía de ablandarlo un poco.
-Nada- contesto sin mucho interés en entablar una conversación.
-¿Ah? Ah… entiendo- dijo Mia nada contenta por la respuesta. Llamo con la mano a unos de los mejores amigos de Romeo para que le ayude- ¿Irás a jugar un partido con los chicos?- pregunto poniéndole entusiasmo.
-No puedo- contesto sencillamente. El chico que había llegado junto a Mia solo negó con la cabeza resignado, más la castaña estaba lejos de hacerlo, pero si estaba a punto de perder la poquísima paciencia que tenía.
-¿De verdad? Que lastima… Wendy dijo que quería ir a ver un partido…- dijo con algo de desilusión, haciendo que por primera vez Romeo la mirara directamente.
-¿De verdad?- pregunto el otro chico.
-Sí, pero bueno, como no va cierto chico de cabellos negros y actitud algo melancólica, creo que no irá.
-Lastima- dijo Romeo mientras miraba de reojo a Wendy que solamente estaba apoyada toda su cabeza en su mesa.
Con el comentario de Romeo, hizo que la paciencia de Mia se esfumara como arte de magia.
-¿Acaso no entiendes indirectas Romeo?- pregunto abiertamente, pero no tan fuerte- ve a ver qué pasa con Wendy, me preocupa… desde hace días esta así, en esa actitud de rareza… y tú también ¿Qué les pasa? Si tuvieron una pelea de parejas novatas, pues ¡desde ahora les digo que los solucionen porque eso no es nada!- dijo muy demandante, haciendo que Romeo se sorprendiera por dichas palabras.
-Espera un segundo… ¿qu-que dijiste?- pregunto mientras retenía todo lo que había dicho Mia, ya que estaba seguro que escucho la palabra "pareja".
-Me escuchaste perfectamente Romeo, ve a solucionar las cosas con Wendy- demando firmemente, como una madre- bueno, y si no son nada, pues séanlo… digo, obviamente pasa algo en ustedes, pero como son chicos todavía no hay apuro…- dijo pensando.
-Mira quien lo dice- interrumpió el chico que estaba junto a ella.
-Tú siempre de ayuda como siempre…- dijo Mia mientras regresaba a hablar con Romeo ahora más calmada- mira, no sé por qué situaciones están pasando ustedes dos… sería más fácil si me lo dijeran y pudiera ayudarles, pero si no quieren decirlo, lo comprendo… pero ustedes dos se conocen desde el primer día, siempre hablan y confían el uno en el otro, así que puedo decir que su amistad es más fuerte y tal vez, entre ustedes puedan apoyarse… ¿qué dices?- pregunto de manera tierna, lo que sorprendió a ambos adolescentes. Romeo estaba pensando lo que ella acabo de decir y tenía razón, ellos dos podían hablar sobre sus situaciones, por lo que podían apoyarse- ¡Niño, por el amor de Dios! ¿Cuánto tienes que pensar si te he dicho toda lo que tienes que hacer?- pregunto algo cabreada, al parecer ya había perdido la paciencia… nuevamente.
-Ya Mia, tranquilízate- dijo el chico mientras tomaba por los hombros de ella y la guiaba lejos de allí- me la llevo para que puedas pensar mejor- le informo a Romeo con una sonrisa y hacía una seña para que se anime y vaya a ver a Wendy.
Una vez que se quedó solo, se levantó y se dirigió hacia Wendy.
-¿Wendy?- pregunto y la nombrada se sorprendió al verlo, ya que hace días habían hablado sobre el tema de ambos hermanos, por lo que Romeo se distancio un poco de ella, ya que su mente solamente se preocupaba por su prima y los sentimientos que podría tener por Natsu y las consecuencias, sufrimientos, que iba a tener por saber que él no podía corresponderle, aunque quisiera, ya que iba a ser padre.
…
-Viniste- dijo Sting sorprendido, sentado en la camilla del hospital.
-Veo que estas mejor- comento Lucy mientras cerraba la habitación y caminaba para estar frente a la camilla.
-Sí… los doctores me han estado haciendo estudios y creo que ya no hay rastros de alcohol en mi cuerpo.
-¿Por qué hiciste esa estupidez?- pregunto Lucy mientras lo veía directamente, de hecho, se lo había preguntado muchas veces ¿por qué lo había hecho?
-Fue una idiotez… fue un momento que sentía tanta… rabia, enojo y frustración conmigo mismo por hacer las cosas mal… necesitaba hacer algo para no gritar y romper cosas…
-¿Por lo que tu respuesta más fácil fue intoxicarte con alcohol?- pregunto algo incrédula- esa no es una respuesta y espero que te hayas dado cuenta solo de ello.
-Sí, y no solo por mí mismo, Rogue quiso ahorcarme cuando ya recobre la conciencia…
-Con todo derecho. ¿Estabas loco? No diste señal de vida por varios días… Rogue te quiere como un hermano, eres su única familia y se preocupa por ti y ¿tú qué haces? Solo darle más preocupaciones en unos días que debía de estar disfrutando con su novia.
-Sí, lo sé- dijo realmente arrepentido. Lucy se dio cuenta que estaba siendo dura, pero había preocupado a todos.
-Espero que te haya quedado claro que no tienes por qué hacer eso, o sino, Rogue será el primero en encargarte de ti con sus propias manos- trato de bromear un poco para alivianara el aire.
-Jajaja, sí, también lo sé- Sting soltó una pequeña risa y después un suspiro- gracias, por haberme ayudado también. Rogue me conto todo.
-No iba a quedarme tranquila sabiendo que tú podías haber cometido cualquier estupidez, me sentiría mal…- confeso.
-No cambias Lucy- dijo él con media sonrisa triste en su rostro- siempre eres así, de buena y gentil con todos…- estuvo unos segundos en silencio hasta que habló nuevamente- lo siento, por todo.
-Ya lo has dicho- repitió nuevamente Lucy.
-Pero no las necesarias… jamás serán las necesarias, hiciste mucho por mí, mientras que yo solo…
-Lo sé- le corto Lucy, mirando para otro lado, después de todo, esa situación era algo incomoda.
-Querías saber desde cuando concia a… Lisanna ¿verdad?- pregunto Sting después de un tiempo en silencio, haciendo que Lucy lo mirara algo sorprendida.
-No tienes que hablar de ello-
-Pero quiero hacerlo… digo, si tú quieres escucharme- aclaro.
Lucy estaba pensado ahora él le diría todo, toda la verdad… eso quería ¿verdad? Necesitaba saber todo, aunque sea solo para entender esa situación y de alguna manera sentirse menos mal consigo misma. Ella se sentó en una silla que estaba cerca de él, por lo que Sting lo tomo como un sí.
-Concia a Lisanna desde hace muchos años… desde la secundaria y desde ese momento estuvimos juntos hasta que por un mal entendido ella termino conmigo.
-¿Mal entendido?- pregunto Lucy confundida.
-El día en que nosotros nos vimos por primera vez, fue el conflicto sin palabras que dio como finalizada nuestra relación…- aclaro Sting con los ojos cerrados, más Lucy estaba atentamente escuchando cada palabra.
-¿Cómo pudieron terminar sin…?- no termino la pregunta, ya que noto que Sting no estaba muy bien al recordar todo, más ella no sentía dolor al ver que a él le dolía haber terminado más con otra chica que con ella, sino se sintió como si estuviera hablando con un amigo.
-La culpa la tuvo una mujer, Rebeca, quien hizo muchas cosas para que ella desconfiara de mí y no quiera escucharme.
-Déjame ver si entiendo…- dijo Lucy pensando- esa chica Rebeca quería que tú y Lisanna terminaran ¿y lo consiguió?
-Sí- dijo él claramente furiosos y dolido por ello- Ella se había obsesionado conmigo, pero no fui en único, sino otras personas también, esa chica estaba loca…
-Pero… ¿qué hizo ella?- pregunto Lucy curiosa.
-Me beso frente a ella y dio un "gran anuncio", que ella y yo nos íbamos a comprometer, justo en el restaurante, en frente de Lisanna. Ella no lo podía creerlo y yo tampoco, lo que más arruino todo fue que Lisanna creía que era verdad, pero no lo era, ya que si bien íbamos a celebrar algo, era un ascenso en mi trabajo y que podríamos ir a vivir juntos, pero no era eso.
-Así que ella pensó que tú solo querías deshacerte de ella y humillarla en público.
-Sí, por lo que no dejo que le diera explicación alguna y mucho menos verme, pero cuando fui tras ella, dejando a un lado a Rebeca, estaba con alguien, quién había presenciado todo eso y la estaba consolando, ya que lloraba.
-Natsu…- dijo Lucy en un susurro- y… - se recuperó- ¿quién era Rebeca para que Lisanna creyera en todo eso?
-Trabajaba con ella, pero no teníamos ninguna relación, de verdad- aclaro, ya que Lucy podía pensar que tal vez él y ella realmente tenían algo, ya que este ya engaño una vez a su novia, ella, por lo que podía haberlo hecho ya.
-Aunque te parezca… extraño, te creo- dijo Lucy con media sonrisa- desde que empezaste a hablar de Lisanna, se nota algo extraño en tu voz y tus ojos brillan de una manera única… creo que es la señal de que realmente estás enamorado de ella y que nunca dejaste de hacerlo- aclaro.
-Lucy, yo…
-No intentes explicarme algo que yo entiendo perfectamente- aclaró Lucy con una pequeña sonrisa para tranquilizarlo- entiendo que jamás dejaste de amar a Lisanna y yo no me voy a molestar por ello. Admito que es algo fuerte, pero sé cómo afrontarlo, así que solo veme como una amiga y como nada más- pidió Lucy. Sting no vio sus ojos, ya que los tenía cerrado y con una sonrisa y sabía qué significaba eso, por lo que decidió no insistir más con el tema. Tal vez si estaba dolida, pero solo su orgullo, porque en el fondo sentía que ella, al igual que él no sentían amor puro por el otro.
-No trato de justificarme, pero… ¿me puedes decir algo Lucy?- pregunto Sting y ella asintió- lo de nosotros… no fue amor puro ¿verdad?
-No, cada vez me convenzo que no fue así- dijo ella sin ocultar su mirada, para que él vea que era verdad- no tengo dudas de ello.
-Ouch, eso duele…- dio Sting tratando de bromear.
-Perdón, pero tú no puedes decir nada de ese tema…- dijo ella- al menos por mi parte- se corrigió también tratando de bromear.
-De acuerdo…- dijo el con un pequeño suspiro y media sonrisa.
-Y… ¿Qué pasó después de que encontraste a ella junto a esa otra persona?
-Yo… sentí rabia ¿por qué ella había ido hacia ese tipo? ¿Por qué dejaba que la consolara y abrazara? ¿Por qué no me dejaba a mí explicar ese mal entendido por culpa de esa loca?
-¿Por qué ella creía con más firmeza que tú y Rebeca… pues estaban juntos?- pregunto algo confundida Lucy.
-Trabajábamos juntos y últimamente yo debía de trabajar más horas y no podía estar más al tanto de ella. Y además Rebeca se encargó de circular que yo y ella estábamos en "algo".
-Entiendo…- dijo Lucy para sí misma mientras no omitía ningún detalle- Pero… ¿Qué paso cuando la viste con ese hombre? ¿No hiciste nada o dijiste algo?
-Claro que intente hablarle, pero simplemente él no me dejaba acercarme a ella y no iba a empezar una pelea en el lugar, aunque estaba cerca…
-¿No pudiste siquiera gritar para que ella te escuchara?
-Yo no… no lo intente- dijo con la cabeza agachada- la veía aferrarse tan fuerte a ese sujeto que pensé en ese momento que era verdad…
-¿Verdad?- pregunto Lucy confundida por esa palabra- ¿de qué verdad hablas?
Sting reprimió las ganas de golpearse con algo fuerte por haberle creído a esa loca.
-Rebeca, cómo había llenado la cabezas de mentiras a Lisanna, indirectamente, también intento hacérmelo a mí. Me dijo que la había visto muy cómodamente con un tipo de cabellera extraña.
-… … …- Lucy pensó por unos segundos antes de hablar- pensaste que eso era verdad al verla con Dragneel, que tiene pelo rosado…- habló, no fue una pregunta, sino más bien una afirmación, pero se ganó una mirada de confusión por parte del rubio- sé que ella está con él en este momento y fue él quien la ayudo en el restaurante, los vi también- aclaro, mientras que Sting solo asentía y miraba en un punto indefinido de la cama.
…
Mientras que en la empresa Fairy Tail…
-Así que falta exactamente 25 días para tu boda… ¿eh?- pregunto Gray a Natsu una vez que estuvieron solos al terminar la reunión.
-¿Qué pretendes con repetirlo 20 mil veces al día?- pregunto Natsu cansado.
-Que te des cuenta de lo que estas a punto de hacer… ¿no recuerdas que prometí estar allí para salvarte de cualquier estupidez que hagas?- pregunto Gray.
-Las cosas son muy distintas…
-¿Lo dices por el niño?
-Sí, ese niño es mi hijo- aseguro Natsu mientras se sentaba en la silla.
-¿Cómo estás muy seguro de eso?- pregunto Gray, se le hacía muy extraño que su amigo afirmara con tanta seguridad que ese era su hijo.
-Porque lo sé Gray, no hables más de ese tema… yo me casaré y cuidare de ella junto a la vida que lleva en su vientre- le aclaro firmemente con un tono algo fuerte, por lo que Gray solo prefirió dejar todo ese asunto hasta allí, ya averiguaría lo que ocultaba su amigo.
…
Lucy acababa de salir del cuarto de Sting, la hora de visita ya había terminado y simplemente ya no tenían de que hablar, pero Lucy sí que tenía que pensar.
-Así que… no me encañó todos esos años, sino que… hace medio años se reencontró con ella y… bueno, as cosas salieron así, por lo que esos años que estuvimos juntos fue… sincero, de cierta manera- pensaba la rubia mientras caminaba por los pasillos metida en sus pensamientos, hasta que se chocó con cierta chica de pelo corto.
-¡Perdón!- se disculpó Lucy con la otra persona, pero no se dio cuenta que no era nada menos que Lisanna.
-Descuida, ambas íbamos distraídas…- la tranquilizo Lisanna, pero hasta ella había ignorado el hecho que se había chocado con la chica de cabellos dorados- Oh… Lucy, no sabía que eras tú.
-Lisanna- dijo al verla- hola… si yo tampoco…
-¿Te pasa algo malo?- pregunto Lisanna- digo, porque viniste al hospital.
-No, yo solo… vine a visitar a un amigo- dijo con media sonrisa para que le creyera- ¿y tú?
-Tenía cita para ver cómo va mi embarazo…- dijo Lisanna tocándose el vientre y con una pequeña sonrisa. De repente recordó algo Lucy y fue que Sting no sabía que ella estaba embrazada… y además de que haya una posibilidad de que él sea el padre ¿verdad?
-Espero que todo haya salido bien.
-Sí, mejor de lo que me esperaba- contesto la albina algo aliviada.
-Por los nervios, pero debes tranquilizarte, no es bueno para ti ni para el bebé…
-Sí, lo sé, Natsu siempre se encarga de recriminármelo- dijo ella con media sonrisa al recordarlo.
Lucy al escuchar al Dragneel se puso rígida ¿cuándo dejaría de alterarse, en muchos sentidos, al escuchar su nombre? ¿Por qué sentía algo que oprimía fuertemente su estómago, pecho y corazón al recordar que Natsu y Lisanna se van a casar, están juntos y tendrán un bebé? Oh, sí ya lo recuerda, más no lo va a aceptar en voz alta, porque no sería tan fuerte como para sufrir las consecuencias de ello.
-Lisanna- le llamó la atención Lucy- ¿tienes tiempo para ir a tomar algo?- pregunto. Ahora que tenía la posibilidad de hablar con ella a solas, tenía que aprovecharla, aunque no hará absolutamente para que ella se altere, porque podría causarle daño a su bebé.
-Claro- contesto ella sencillamente y se fueron del establecimiento para llegar a una cafetería que se encontraba cerca. Ambas pidieron algo para tomar y se sentaron tranquilas.
-Así que… ¿cómo terminaste trabajando en Fairy Tail?- pregunto Lisanna para entablar una conversación.
-Mi padre junto a Fairy Tail quieren lanzar un proyecto y cómo él no puede estar aquí, porque debe encargarse de su asuntos, me designo a mí para hacerme cargo de este proyecto en su nombre- explico Lucy con una sonrisa amable.
-Ya veo… bueno, allí siempre se tratan como una familia, así que no te sorprendas mucho por eso- dijo algo divertido.
-Sí, me he dado cuenta de ello- contesto la rubia.
-Señoritas, sus bebidas- dijo el camarero mientras dejaba dos vasos de té helados en la mesa.
-Gracias- comentaron ambas. Lisanna empezó a mover el vaso y tomar un poco, mientras que solamente Lucy estaba entre hablar y no hablar ¿qué iba a escoger? Si Sting puede ser el padre de ese niño que espera… tiene derecho a saberlo, estoy segura que no lo negará, por lo que escuche de él, la ama aún más… así que a ese niño también lo amara en tan solo saberlo.
-Lisanna…- empezó algo nerviosa, pero reunió las fuerzas necesarias para poder hablar sin miedo- Ese niño… ¿es de Natsu o… de Sting?- le pregunto despacio ya que ella no debía recibir noticias fuertes de golpe, sería malo para su estado.
Lisanna, quien estaba tomando de la bebida se tensó completamente y se quedó en esa posición hasta que se recuperó, en parte, y dejó el vaso en la mesa pero aún no decía palabra alguna. Su mirada claramente reflejaba miedo, sorpresa, confusión y muchas otras cosas más que, en el fondo de su corazón, sabía que algún día esos sentimientos iban a florecer.
-Sé lo tuyo con Sting… mi novio, mejor dicho mi ex novio- dijo, por lo que Lisanna se tensó aún más y se puso un poco pálida- pero… no vengo a recriminarte nada- la tranquilizó- Sé que ustedes tuvieron un pasado y que en los últimos 6 meses se encontraban a escondidas de nosotros- dijo refiriéndose a ella y Natsu- Lo descubrí hace meses… pero termine con Sting hace poco.
-Yo…- Lisanna trato de hablar, pero las manos le temblaban, al igual que su cuerpo y realmente no sabía qué decir.
-No planeo gritarte, insultarte o decirte millones de cosas… solo quiero saber si ese pequeño que crece en ti es o no de Sting…- pidió- si fuera así, tiene derecho a saberlo, no puedes negarle algo que él desea y anhela…
-¿Cómo sabes que él quiere un hijo ahora?- pregunto Lisanna, con la cabeza gacha, sus ojos no se veían, pero al escuchar su voz, se notaba que estaba a punto de las lágrimas.
-Sting te ama, el me conto todo de ese día en que por culpa de Rebeca terminaste con él…
-¿De verdad le creíste?- pregunto ella mirándola directamente en la cara y las lágrimas amenazaban en salir en cualquier momento- Él es un mentiroso… después de todo, me engañó a mí y a ti…
-¿Y por qué tú no le creíste…?- contraataco Lucy- sí, él me engaño, pero justamente contigo… con su ex… ¿no te dice algo eso?- preguntó.
-Te pudo engañar conmigo como con cualquiera- justifico- no puedes confiar en él…- ahora sí rodo por su mejilla derecha una lágrima.
-Lisanna, tú engañaste a Natsu con él ¿por qué? sí él fue quién te ayudo y protegió para que Sting no se te acercara cuando viste toda esa situación de él con Rebeca… ¿No pudiste tener algo de consideración con él?- pregunto ahora sí con intensión de resaltar su error, ya que se trataba del Dragneel.
-Yo estoy agradecida a Natsu y realmente lo quiero- dijo firmemente Lisanna- este hijo es suyo… tiene que ser suyo- dijo esta última frase cómo si estuviera rogando que eso fuera verdad, mientras se tocaba el vientre.
-Eso no lo sabes con certeza… ese hijo puede ser de Natsu como de Sting, entiende.
-¿Y por qué tanta manía de hablar bien de él?- pregunto Lisanna- Tu novio te engaño, no deberías de defenderlo o ayudarlo…- certificó.
-No lo defiendo, solo digo las cosas como fueron…
-Tú no estuviste ese día para decir eso, tú no sabes si el realmente me engañaba.
-No, no vi si el realmente te engañaba o no, pero sí vi todos esos días en que él parecía un melancólico, aunque sonría, vi en sus ojos cómo se lamentaba de algo y sentía dolor, aunque no lo demuestre físicamente, yo estuve con él cuando empezó a recuperarse de ello, porque antes de ser su novia fui su amiga- aclaro- además de que sí estuve el día en que ustedes terminaron, justo allí nos conocimos. El choco accidentalmente conmigo y por irse rápidamente de allí con mi celular, que era igual al suyo, tuvimos contacto… pero lo que importa aquí es que realmente él no estaba celebrando su "compromiso" con Rebeca…
-No…- dijo Lisanna mientras negaba con la cabeza- ¡él me engañó!
-¿Tú lo viste…? y antes que me digas sí, tú lo viste a él recibir un beso de Rebeca, pero no lo viste devolvérselo con igual intensidad que ella ¿verdad?- pregunto Lucy haciendo que ella callara- ahí lo tienes…
-Él no me ama…- dijo ella después de un corto silencio- ni tampoco amara a este bebé si llegase a ser suyo- afirmo mientras se sostenía el vientre en señal de seguridad.
-El sí te ama… lo he visto y hay situaciones que lo demuestran… y si no me equivoco tú también lo sigues amando a él, porque de otra manera no te hubieras convertido en su amante- dijo Lucy mirándola a la cara- y con respecto que no amara a ese niño si es su hijo… ¿Cómo puedes saber eso si no le das oportunidad?- pregunto sin entender porque repetía una y otra vez que no amaría a su hijo, si cuando ella estaba con él decía que soñaba tener hijos, todo a su tiempo.
-Porque él ya lo negó una vez- dijo ella mientras reflejaba claramente dolor en sus ojos y las lágrimas no se contuvieron más, solamente se dejaron caer.
-Q… ¿Qué?- pregunto Lucy sin entender bien- ¿cómo que ya lo negó una vez?- pregunto con más firmeza y algo demandante, aunque no de manera brusca para que la otra no se asustara- Lisanna- pidió nuevamente con más insistencia.
-Yo estaba embarazada de él… y lo sabía, pero actuó como si no estuviera enterado… nunca se interesó de él… y por mi culpa y su culpa, el bebé… murió- dijo ella entre lágrimas recordando a su hijo no nacido que murió en su vientre a los pocos meses.
-Tu… ¿estabas embaraza de Sting pero lo… perdiste?- pregunto Lucy sorprendida y pudo sentir el dolor de ella al recordar todo. Puso su mano arriba de la de ella para darle apoyo, más esta se sorprendió ante el acto, pero siguió llorando, ya que sus lágrimas no le daban tregua, mientras que Lucy no dejaba de pensar en ello.
-Sting y Lisanna iban a ser padres, pero… ¿él negó ser el padre? O mejor dicho… ¿él ignoro la existencia de tal criatura?- pensaba- eso… no es verdad… no me dijo nada de ello, además, él anhela tener uno…él la ama con mucha intensidad a ella por lo que amaría de igual manera a su hijo… acá hay algo que no concuerda… tuvo que pasar algo, no creo que Sting haya hecho semejante cosa… no lo creo.
-Lisanna- dijo Lucy una vez que vio que se recuperó y le indico que era mejor que tomara de la bebida para que no le baje la presión, ya que en su estado podría ser peor, y así lo hizo- yo no creo aún que él haya negado o ignorado a su hijo, eso es algo que me cuesta y estoy segura que no haría y mucho menos si ese hijo sería de ustedes dos- aclaro.
-Pero así paso…- dijo ella recuperándose un poco- él sabía que estaba embarazada y no le importo dejarme ridícula frente a todas esas personas…
-Tiene que haber una explicación…- dijo ella mientras seguían negando esa posibilidad y busca otras- ¿Qué fue lo que te dijo cuándo le diste la noticia?- pregunto para poder tener más información sobre todo lo sucedido.
-Nada…- contesto Lisanna mientras apretaba a más no poder la servilleta húmeda por sus lágrimas.
-Es imposible que no haya dicho algo…- Lucy estaba muy sorprendida ¿qué clase de persona no dice nada al enterarse que será padre? Al menos si lo quiere o no, tenía que decir algo.
-No se lo dije en cara…- dijo después de que se limpiara los rastros de las gotas que cayeron por su mejilla.
-Espera… ¿cómo es eso que no se lo dijiste personalmente?- pregunto ahora si totalmente confusa.
-Le mande a su trabajo una caja, con un mensajero, para que él lo recibiera y viera la prueba casera y un par de zapatillas de lana color celeste claro- específico ella.
-Eso es…- dijo al escuchar todo eso, allí estaba la respuesta- ¿Has pensado de que Sting no recibió el paquete?- le pregunto algo esperanzada.
-Lo recibió… el mensajero tenía órdenes para hacérselo llegar- dijo muy segura ella.
-Sabes que esta la posibilidad, muy grande, de que en realidad él no recibió eso, estas consciente de ello… Tranquilamente el mensajero pudo ser sobornado por Rebeca para que te haga creer eso o…- dijo ella mientras pensaba- él se lo entrego a ella en contra de las órdenes, pero por engaño de ella…
-Por lo que veo, Sting se encargó de meterte en la cabeza que toda la culpa la tiene ella…
-Por lo que yo veo tú has hecho caso más a los rumores que se encargó de crear Rebeca en vez de preguntarle o escucharle si quiera a él para que pueda explicarte todo ese gran malentendido- contraataco- ¿De verdad no te has hecho esa pregunta, de que Sting realmente no te engañaba y no sabía que tú estabas embarazada?- le pregunto.
-Sí eso fuera verdad… se hubiera encargado de insistir más y explicármelo todo.
-Pero te vio con Natsu y, al igual que tú, Rebeca se encargó de meterle la semilla de la duda de que tú le eras fiel.
-Yo nunca le fui infiel…- dijo ella y al escuchar el tono de su voz, podía decir que era verdad.
-¿No crees que él también nunca te fue infiel?- le pregunto- él también tuvo ese sentimiento de duda hacia a ti, por eso te dejo con Natsu…
-Pero ni siquiera lo conocía, solo él me ayudo en ese momento ya que presenció todo lo sucedido…
-Bueno, eso es lo que tú dices y debe de ser verdad, pero también debes entender que él reacciono de la misma forma que tú, sin saber si fue o no eso de verdad…- le dijo Lucy y al ver los ojos de ella, pudo notar que estaba dudando de todo, al menos, ahora podría pensar en esas posibilidades.
…
La noche había caído, las estrellas, al igual que la luna, alumbraban la bella ciudad de Magnolia. Soplaba una suave brisa, aunque de igual manera hacía que algunas personas temblaran al sentir ese viento algo fresco que traía la oscuridad.
En el hospital Sting se encontraba despierto y levantado de la cama. Estaba junto a la ventana que dejaba ver la luna en un buen ángulo, al igual a las pequeñas, pero muchas estrellas.
De pronto se miró en el reflejo del vidrio de la ventana.
-¿En esto me convertí?- se preguntó en voz baja- en un maldito, estúpido y melancólico… ¿no puedo dar más pena?- pregunto irónicamente. Golpeo sin fuerzas y suavemente, para no hacerse daño, el vidrio justo en donde reflejaba su rostro- eres un estúpido… soy un estúpido…- ratifico- no fuiste lo suficientemente fuerte para enfrentar todo, fuiste un cobarde al ocultar todo y ahora eres un enfermo para no enfrentar la realidad… la dolorosa realidad de que tú, Lisanna ya no quieres verme nunca más y te casaras pronto con otro… otro que no soy yo…- dijo él mientras que con ambas manos se agarraba fuertemente el cabello y lo tiraba. Soltó un suspiro y al fin aflojo su cuerpo. Miró nuevamente la ventana y notó que por su mejilla izquierda rodaba una lágrima.
…
En un departamento, se encontraba Lisanna recostada en su cama, con la vista en el techo hace más de media hora. Su tarde había sido agotadora… Tenía miedo, terror de que Lucy contara todo a Natsu, pero le aseguro que no diría nada… al igual que Sting sobre su hijo, pero que debía pensar en todo y ver quién es el padre de la criatura, porque Sting tenía derecho a enterarse de ello.
Las lágrimas que derramó esa tarde parecían no ser suficiente, porque cuando Natsu y Wendy se fueron de allí, empezó a llorar nuevamente, hasta ese momento. Su mente jugaba con ella, le plantaba la duda en cada posibilidad que obtenía, eso era agobiante, quería dejar de pensar en eso, pero por el bien de su hijo debía hacerlo. Se decía una y otra vez que ese hijo es de Natsu, de la persona que la apoyo y ayudo en ese momento más difícil de la pérdida de su primer bebé… su primer bebé de ella y Sting, pero su corazón y mente también jugaban a plantar dudas en ello.
…
En el departamento de Lucy, se encontraba ella junto a su primo únicamente, ya que como maña comenzaría el fin de semana, dejó que Virgo se tomara sus días para que vaya a visitar a Acuario.
-¿Cómo te fue en el día?- le pregunto ella mientras lavaba los platos y él los secaba.
-Bien, lo común…- contesto Romeo, aunque sí había algo y bueno, había vuelto a hablar con Wendy como siempre lo hacían, antes de que llegara cierto tema- ¿y tú?
-Fui a ver a Sting- contesto y vio cómo él se quedaba quieto- no te pongas así… tenía que ir a ver cómo se encontraba y también… debía hablar con él.
-¿Sobre qué?- pidió más información mientras nuevamente retomaba su labor.
-Lo siento, pero lo que hablamos no te lo puedo decir…- se disculpó ella- pero lo que sí, es que él y yo estamos bien con terminar… y quedamos como amigos…
-¿Cómo puedes hacerte amiga de tu ex?- pregunto extrañado él- es imposible.
-Claro que no… ni él ni yo sentíamos amor puro por el otro… por eso no es difícil ser amigo- aclaro ella ganándose una mirada de desconfianza por parte del menor- no me mires así… mejor ve a descansar, yo terminare con esto- le dijo mientras le quitaba el repasador de las manos y lo empujaba para que salga de la cocina- no quiero tener que enterarme que desapruebas un trimestre por no hacer tu trabajo, porque ten por seguro que tú padre vendrá y sé que sabes perfectamente lo que sucederá… - advirtió. Romeo no se dejó de rogar y se fue a su habitación para terminar con la poca tarea que le había quedado.
Cuando Lucy terminó todo, fue directamente a su pieza y la cerró. Se dejó caer en la cama y miro a la ventana y las pocas estrellas que alcanzaba a ver.
-Debes dejarte de meter en asuntos que no te incumben Lucy…- hablo para ella misma en voz casi inaudible- Ya no estás atada a todo esto, puedes vivir tu vida de nuevo, comenzar de cero. Pero… mi corazón no me deja- dijo mientras se daba media vuelta para poder ver una foto de ella junto a sus padres, que era cuando todavía era una niña- mamá… ayúdame por favor… líbrame de este sentimiento que me consume todos los días que veo y pienso en Natsu… no quiero aceptarlo, no voy a aceptarlo, no soy capaz. Pero tú, que puedes ver más allá de mí, sabes perfectamente que es este sentimiento no correspondido. Él puede ser el padre de ese niño… y no quiero pensar de esa manera de alguien casado y con hijos… él la ama, por más que quiera poner escusas, él lo hace, por eso tanta insistencia en que lo de ellos es más fuertes, de otra manera también debería decir algo con respecto a ese pequeño y si realmente él es el padre- Dijo antes de que empezara a llorar, cada pensamiento hacía que escape una lágrima sin ser capaz de controlarla…
…
Una vez que Natsu y Wendy llegaron de hacer las compras, ordenaron todo para poder irse a descansar. Wendy se despidió de su hermano y fue a dormir en su habitación. Por otra parte, Natsu fue a la suya, pero no exactamente a dormir, sino a ver cómo se encontraba Lisanna. La encontró dormida en la cama, sin cambiarse o siquiera taparse, por lo que él a cubrió con una manta y se fue de allí hacia su oficina.
Cuando entró, cerró la puerta y se sentó en su escritorio, haciendo que su cerebro trabaje, como todos los días.
-Recuerda Natsu…- se dijo en voz baja- prometiste estar con ella, sin importar qué sea una situación parecida a la anterior. Esta vez no dejare que nada malo le pase a ella o al bebé. Lo prometiste, por lo que debes de alejar esas ideas sin coherencia que tienes con Lucy- hizo una pausa- pero ¡Maldición! ¡Es tan difícil dejar de pensar en ella! No puedo evitarlo, ya no puedo ocultarlo, te amo Lucy, pero lo que más me duele es que jamás pueda decírtelo… no debo. Tú estás con él y yo con Lisanna, así quiso que pasaran las cosas el destino, no puedo cambiarlo, pero daría lo que fuera para poder hacerlo, para poder decirte que… te amo, para poder besarte y abrazarte sin medidas- dijo mientras apoyaba la cabeza entre sus brazos que estaban en el escritorio- necesito decirte eso… me ahogaré si no lo hago, me moriré por dentro si no te grito esta verdad… Que te amo Lucy- decía él, mientras sentía que había algo húmedo en su rostro, más no le importo, su mente y corazón en ese momento permanecían centrado es una única persona y esa era Lucy.
Hola! (*-*)/
Bueno, esta vez seré breve porque no hay mucho que aportar, ya que todo esta dicho... las razones de cómo es que terminaron en esa situación y todo lo relacionado con ello. Bueno, cada quién verá eso con distintos ojos, aunque mi intención es que traten de "comprender", de cierta forma, todo lo que pasó a cada quien.
¡Disculpen las faltas de ortografía! xD
Respuesta del capítulo 13 (los otros reviews están por inbox):
Lucy 31: lamento decir que tu teoría es errónea (de Lucy con Sting) xD . jajajajaja, no se había ocurrido, pero esa teoría esta muy buena! pero eso traería a más drama pero muchos han dejado en claro que ya era suficiente (ni quiero imaginar lo que han sufrido otros lectores con otro fic, porque ese sí tenía su drama en muchos sentidos) Bueno, muchos piensas (quieren) que el bebé NO sea de Natsu, aquí no lo he dicho porque realmente eso tengo que averiguarlo... yo me entiendo, pero regresando aquí, me encanto te visión del futuro! aunque eso llevaría bastantes más capítulos y a este fic no le quedan muchos... casi nada, mejor dicho. Por inbox solo se puede hablar con los que tienen cuenta, por eso siempre te respondo por aquí, al igual que otros lectores n.n otro abrazo para ti!
¡Desde siempre, se agradece eternamente por los Reviews, Favs y Follows! 3
Como dije en la respuesta de aquí arriba, a este fic no le queda mucho, de hecho , muy pero muy poco... no queda nada para decir "Fin". así estoy, alo triste y más por no poder haber visto los nuevos capítulos de Fairy Tail, de la saga Tartaros! T-T pero, termino de publicar este cap, me iré a ver los últimos 2 caps que hace semanas que no veo el anime! T-T... y por otro lado, quiero darme el tiempo para lo que queda, claro que no tardare y quiero empezar a escribir otro, a ver cómo me va y si puedo mantenerlo...
¡Hasta el próximo Capítulo! n.n ¡Abrazos!
Actualización: 05/06/2015
