Sakurauchi Riko podía ser considerada por todos una buena chica y como cualquier otra buena chica ella duerme temprano aún si al siguiente día no tiene escuela; sin embargo a pesar de su buena disposición algo interrumpió su sueño en medio de la noche. Al inicio fue un ligero golpe en la ventana pero conforme los segundos pasaban el golpe se transformaba en rasguños sobre el cristal. Riko estaba asustada, demasiado, podía sentir su ritmo cardiaco elevarse ante las posibilidades de aquello que hiciera tal ruido. El sonido cesó después de largos segundos angustiosos, Riko apartó la cobija que cubría su cuerpo y se levantó de la cama. Ahora que comenzaba a pensar con claridad la opción de que Chika estuviera jugandole una broma cruel era la más posible.

"¿Chika? ¿Eres tú? Esto no es divertido"

Riko no obtuvo ninguna respuesta, caminó directamente hasta la ventana y con un movimiento rápido apartó la cortina esperando encontrar ahí a la culpable, pero sólo la obscuridad le saludo. Pasó saliva intentando desaparecer el asfixiante dolor que se posaba en su garganta y con lentitud fue abriendo la puerta corrediza del balcon. No había nada; no obstante la sensación de ser observada por alguien o algo, era palpable. Volvió a su cama con la firme idea de que aquello únicamente había sido una alucinación causada por el sueño. Con la cobija se cubrió hasta el cuello como si aquella tela pudiera protegerla del temor que no deseaba irse aún con ella resistiendo y pensando en otras posibilidades para calmar su inquietud. Cuando se convenció de que estaba siendo paranoica nuevamente el ruido de rasguños volvió, pero esta vez dentro de la habitación.

"Estoy soñando, estoy soñando, estoy soñando"

Riko repitió como un mantra con la esperanza de que aquello al saber que estaba despierta huyera para evitar ser descubierto. Pronto su esperanza se esfumó, un peso extraño se dejaba notar sobre su cama. Riko deseaba gritar, levantarse y huir, mas ninguno de sus músculos reaccionaban. ¿Así es como iba a morir? Se preguntó mientras lágrimas de terror se deslizaban por sus mejillas.

"Meow~"

La pelirroja parpadeó con rapidez haciendo que lágrimas acumuladas abandonaran sus ojos para permitirle ver con claridad. Ahí, justo a un lado de su rostro había un gato de pelaje azul.

"Meow, meow"

El felino posó una de sus patas sobre el rostro de la joven, era suave, pensó Riko mientras usaba los codos para semi-erguirse.

"¿De dónde has salido tú?"

Como una respuesta la cortina de su habitación fue ondeada por el viento; había olvidado cerrar la puerta.

"Meow"

El gato con total naturalidad subió por el regazo de Riko, frotándose contra ella. Pronto la lucidez llegó a su mente, había sido el gato el causante de su temor. Lanzando un suspiro lleno de alivio acarició las frías orejas del felino.

"Eres demasiado travieso"

"¡Meow!"

Riko sonrió mientras examinaba un bulto de pelo que le recordaba a cierta amiga, en realidad todo el felino parecía una versión animalesca de Yocchan, sería gracioso platicarlo en el futuro con ella.

"Neko-san, debo dormir, ¿Quieres dormir conmigo hoy?"

Tal parecía que el animal comprendía del todo sus palabras ya que se bajó de su regazo y esperó a que Riko se recostara para después subir nuevamente a sus piernas y acurrucarse.

"Buenas noches, Neko-san"

Alejada de cualquier desasosiego Riko consiguió dormirse en breves minutos. Fue después de escuchar una respiración pausada que indicaba la tranquilidad del sueño, que ante la atenta mirada de los ojos felinos un par de color carmesí le devolvió el gesto desde una esquina de la habitación.


Acabo de descubrir que se puede actualizar desde el teléfono, he ahí el motivo de mi actualización (?) por cierto, esta historia fue diferente a lo acostumbrado, quería intentar ˋ▽ˊ