Los personajes principales le pertenecen a Stephanie Meyer la historia es mía queda totalmente prohibida la reproducción total o parcial de la historia sin mi autorización.
Capítulo 13
El borracho caliente y estúpido.
Pov Edward.
—¡Vamos! Edward no seas tan agua fiestas. —Miré a Jasper como si tuviera dos cabezas y luego negué por millonésima vez.
—No iré contigo rubio.
—Solo iré yo y tú y... Y yo. Rose no dejará al grandote ir con nosotros ¡Somos solteros!
—No —gruñí con aspereza. Jasper hizo esos ojitos de el gato con botas de Shrek y fue así como terminé medio borracho frente a Bella, mientras Jasper acorralaba a la pobre trinker bell, intentando besarla, o al menos eso fue lo que vi antes de perderme en los maravillosos ojos de chocolate fundido de Bella, quién se veía impresionante con su chaqueta de cuero negro
—¿Vamos a afuera? —Mi voz sonó extraña y, aunque me sentía como un tonto con media borrachera, solo había una cosa que quería hacer y el alcohol me estaba dando el valor para ello, o eso creo.
—Estás borracho. —Me acusó como si hubiese hecho algo malo y me reí girándome para salir sin esperar que me siguiera afuera de The Doll's Salon. El frío de la madrugada me hizo espabilar un poco y mis manos no dejaban de hormiguear ansiosas.
—No fuiste a mi oficina. —Fue lo primero que se me ocurrió decir, mientras me detenía en un callejón. Bella miró a su alrededor y se perdió en sus pensamientos, luego de un momento, reparó en mis palabras respondiendo confundida.
—¿Qué... —dio un paso atrás, paso que avance al ver la pared para acorralarla en el callejón ella no escaparía de mi, mierda ¿Dónde deje al Edward tímido?
—No fuiste a mi oficina -repetí, ¿Dónde mierda esta mi valor? ¿Por qué no estoy diciéndole lo hermosa que se ve? Joder quiero comérmela a besos, pero este no es un buen lugar ¡Me estoy contradiciendo a mi mismo!
—Lo... Lo olvidé —balbuceó, sacándome de mis pensamientos
—¿Aún crees que estoy borracho? —Mi voz sonó como la de un borracho desquiciado a punto de asesinar a alguien y me sorprendió el hecho de que no pateara mis bolas y saliera corriendo. Así que su respuesta no importaría mucho
—¿Lo estás? —preguntó mirándome fijamente, y sus ojos brillando con la duda. No pude controlarlo y puse mis manos cada lado de su rostro, sonriendo y sintiéndola estremecerse
—Un poco —respondí bajando mi rostro igualándonos en tamaño y mirando, sin ser muy consciente de lo que hacia sus apetitosos labios. —. Lo suficiente —admití enterrando mi rostro en su hombro para no besarla, aunque sabía que no podría evitarlo. Aspiré su dulce olor y bajé una de mis manos hasta encontrar su cintura. Gruñí, haciendo círculos en su cadera. Mierda estoy llevando esto muy lejos. Pero no puedo ni quiero detenerme
—Yo...- comencé a decir —hueles... —arrastré mi nariz desde su hombro hasta su oreja sintiendo su pulso acelerado -tan bien -Aspiré de nuevo su olor suave a flores y madera. Estaba volviéndome loco.
—¡Oh a la mierda! —Me sorprendió diciendo. Si a la mierda eso mismo pensé cuando me tocó, cuando mi corazón quiso salir disparado de mi pecho. Rugí como un jodido león y me acerqué más apretando su cuerpo con el mío.
Con mi mano libre la obligué a subir la mirada esa que estaba pérdida en mi pecho y cuando me miró soltó un jadeó, impresionada. Lo que vio la hizo ponerse de puntillas, consiguiendo ponerse a mi altura y rozando mi pecho con el suyo. Quise rugir de nuevo. Las sensaciones eran demasiadas y nos abrumaban a los dos
Mierda. Rocé mis labios con los suyos y, joder, no hubiese podido detenerme aunque quisiera. Capturé su labio inferior y ambos gemimos. Bella suspiró mientras subía sus manos por mi pecho lentamente y eso me volvió loco, haciendo que reclamara su boca. Sabía a menta dulce, sabía a fresas y sin poder evitarlo controle el beso aún más. Lentamente bajé mi mano a través de su espalda deseándola como un cavernícola hasta llegar al inicio de su trasero haciéndola jadear en busca de aire. Mierda, quería levantarla en el aire y enrollar sus piernas en mi cadera, empujarla duro contra la pared y encontrar su centro para...
—¿Bella? —La voz de Alice nos hizo saltar obligándonos a alejarnos.
Abrí mis ojos y respire con dificultad. Mierda ¿Qué había estado a punto de hacer? ¿Cómo llegué al punto en el que trate a Bella de una forma poco apropiada? Soy un caballero o al menos eso se supone. Mierda. Me alejé de ella como si quemara, mirando al suelo, evitando su mirada
—A... Estoy aquí Alice —respondió Bella con su mirada herida. La dejé alejarse a pesar de que sentí mi corazón apretarme. Un instinto primitivo que no sabía que existía me había empujado al límite y me había propasado, pero no puedo negarlo y ahora que veo el techo de mi habitación fijamente. Lo aclaró, esa mujer me tiene de cabeza y me gusta.
Sentir sus labios fue como el susurro de una brisa fría en el verano. Me puse de pie, ya que no podía dormir e iba a aprovechar eso. Iba a escribir una canción.
Y a buscar una forma de pedirle disculpas
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—Estas como la mierda —soltó Jasper mientras entraba en mi oficina con dos tazas de café. Internamente se lo agradecí y luego me retracté, ya que por su culpa estoy jodidamente como un marciano o bueno, al menos me siento como uno, con una enorme cabeza.
—Tú no te ves mejor. —Jasper se encogió de hombros y sonrió.
—¿Entonces... Se besaron? —gruñí y tomé mi taza de café con más fuerza de la necesaria. Jasper, el conspirador de mi borrachera, sonrió con aire de suficiencia.
—Casi me le voy encima. —Jasper volvió a sonreír y bebió de su café diciendo
—Casi te la follaste querrás decir —soltó una carcajada y luego se quejó y maldijo su dolor de cabeza y yo maldije el mío. Si. Casi me la folle y cuantas ganas había tenido en ese momento de hacerlo, pero no tenía porque tratarla de esa forma.
Bella era diferente, no una mujer cualquiera, y ahora tenía que darle su lugar tenía que pedirle disculpas o eternamente estaría jodido.
—Bueno, si te sirve de consuelo Alice también me rechazó. —Fruncí el ceño y eso dolió un poco
—¿Qué te hace creer que Bella me rechazo? —Jasper sonrió abiertamente.
—Traes una cara de muerto viviente que me lo confirma -negué y murmuré, cambiando de tema
—¿Qué es Alice para ti? ¿Una nueva conquista?
—Más que eso hermano —respondió suspirando y se levantó diciendo —. Ella no tendrá la oportunidad de decirme que no de nuevo. Es la futura madre de mis renacuajos.
Me reí por eso sin poder evitarlo. Si Jasper tenía esa confianza, esperaba en algún momento yo tener la mía.
Rosalie entró mirando unos papeles y cuando reparó en mi se detuvo asustada.
—Mierda Edward pareces un zombie ¿Estás enfermo o algo? —preguntó preocupada. Jasper respondió la pregunta sin darme la oportunidad a hacerlo.
—Se fue de pinta conmigo —Rosalie rodó los ojos y negó
—Supongo no has dormido bien.
—Supones bien —comenzó a decir Jasper y luego añadió, a pesar de que yo comencé a negar como loco para que se callará —. Pero quién podría hacerlo luego de casi follarse al ángel de The Doll's Salon en un callejón oscuro como un jodido adolescente y claro, que ella lo rechazara, como toda una damisela. —Rosalie jadeó y se llevó una mano a la boca apenas logrando decirme
—¿Bella te rechazo? —bufé molesto y los miré alternativamente. Esto se pasaba de castaño oscuro.
—No, por el contrario parecía muy ávida a besarme, pero la traté como un ex-convicto recién salido de prisión reencontrándose con su novia y cuando Alice nos interrumpió la dejé irse sin poder decir nada
—¡¿QUÉ HICISTE QUE?! —exclamaron los dos al mismo tiempo haciéndome saltar en mi asiento asustado. Rosalie me miró como si yo realmente fuera un ser de otro mundo y ella tuviera la oportunidad de arrancarme la cabeza de un tiro o, quizás, arrancarme las bolas y yo, como digno cobarde, me quise fundir en mi asiento
—Eres un grandísimo idiota —susurró, para después dejar los papeles sobre mi escritorio lentamente. Empuñó sus manos sobre este y se inclinó hacia mí, sin dejar de mirarme a los ojos en ningún momento. Dios aterradora.
—Y me estoy preguntando ¡¿POR QUÉ MIERDA NO ESTAS EN LA PUERTA DE SU DEPARTAMENTO?! —Me la quedé mirando como un tonto sin saber reaccionar y de pronto gritó
—¡A QUE ESPERAS! —Tomé mi chaqueta y salí volando de allí. Mierda, tal vez una copa me daría el valor suficiente para enfrentarme a Bella.
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Charlie bufó cuando aparqué mi auto frente a él y Billy (el hombre de la silla de ruedas). Me sentí como si fuese un animal divertido de algún circo.
—¿Metiéndote en problemas de nuevo Edwin? —preguntó Charlie moviendo su peón y robando uno de Billy, quién le frunció el ceño al tablero de ajedrez. Realmente no supe que decir y luego de lo que pareció una eternidad, conmigo como una estatua viéndolos jugar ajedrez, el abuelo de Bella decidió tomar parte en la situación. Charlie suspiró pesadamente y luego sus fríos ojos chocolate me enfocaron. Joder este hombre debió ser un buen militar.
—¿Vas a quedarte aquí toda la eternidad? —preguntó de manera hostil, muy hostil para ser exactos. Abrí mi boca para contestar pero la suave voz de Bella nos interrumpió.
—¿Edward? —Me giré para encontrarme a Bella junto a un hombre muy parecido a Emmett en altura, pero parecía un maleante en toda la extensión de la palabra, con sus pantalones rotos y una camisa sin mangas que hacía posible que él pudiera mostrar sus tatuajes. Tenebrosos cabe agregar. El maleante se aclaró la garganta y alzó una ceja en mi dirección cruzándose de brazos.
—¿Quién es el blanquito? —preguntó con una sonrisa de suficiencia. Billy, el pobre hombre que siempre se mantenía un poco al margen, se dirigió al macarra que se encontraba junto a mi ángel. Puff, estoy mal, ya la llamo MI ANGEL.
—¿Qué es esa forma de tratar a las personas Jacob? —Jacob o el maleante saltó y levantó su mano para rascar su nuca, nervioso, sin decir nada. Bella, en cambio, tomó las bolsas (que no había notado) de las manos de Jacob y nos ignoró completamente a todos, pasando por mi lado. La seguí sin importarme el gruñido de Charlie que me avisaba que no tenía mucho tiempo
—Bella —susurré subiendo las escaleras tras ella, pero no se detuvo —. Mierda Bella, escúchame por favor.
Eso si la detuvo. Ella se giró sorprendiéndome y me encaró.
—¿Qué? —gruñó, apretando las bolsas, y bueno si las miradas matasen... Tragué el grueso nudo que se formó en mi garganta.
—Lo siento. —Bella retrocedió un poco impresionada y luego se giró para abrir la puerta del departamento. La seguí dentro y después de que dejo las bolsas sobre la mesa del comedor, se volvió para encararse a mí.
—¿Qué es lo que sientes Edward? —Avancé hacia ella mientras se recostaba sobre la mesa. La vi apretar sus manos hasta que se pusieron blancas, tomé su mano derecha soltándola del agarre férreo y besé sus nudillos haciéndola suspirar. Hice lo mismo con la mano izquierda y cuando nuestros ojos se encontraron susurré:
—Lamentó no haberte besado en mis cinco sentidos- acaricie su mejilla sonrojada y suave agregando —. Lamentó no haberte besado en la puerta de tu departamento, luego de una maravillosa cita. —Bella jadeó cuando mis dedos recorrieron desde su oreja hasta el principio de su hombro cubierto por la camiseta verde.
—En verdad lo lamentó —susurré inclinándome sin poder evitarlo regresando mi mano hasta su nuca para besarla y...
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—¿Crees que la bese?
—Si quiere seguir vivo, no lo hará, al menos no frente a mí —dijo Charlie suspiré y apreté la mejilla de Bella antes de alejarme.
—Así que es inteligente —comentó Jacob, el maleante, cruzándose de brazos sonriendo. Bella, en cambio, solo acarició mi espalda y sonrió bajando su mano hasta el inicio de mi trasero. Luego me pellizcó haciéndome saltar y mirarla impresionado. Estaba sonriendo pero no me sonreía a mí. Vi al maleante negar antes de que Bella susurrara en mi oído.
—Llevaba un rato queriendo hacer eso. —Sonreí sin poder evitarlo y ella me devolvió la sonrisa antes de caminar hasta el maleante.
Parece ser que Edward no se arrepentía de besar a Bella, sino de no tratarla como un caballero. Menos mal, porque si no es para meterle una buena patada en el trasero, y no el pellizco que le ha dado Bella.
Me han dicho muchas chicas que el día de la madre en sus países es mañana 10 de mayo, así que quiero felicitarlas (otra vez) a todas aquellas que los sean!
Duende Cullen: Siento que por nuestra culpa tuvieras problemas para dormir esta semana. Espero que a partir de hoy puedas dormir mejor y pídele disculpas a tu familia de nuestra parte por dejarte en ese estado. XD
Quisiéramos agradecer a todas aquellas personas que siguen la historia, y para las que dejan un comentario, nombrarlas:
Patymdn, Janeth a Sandoval, Vero Grey Cullen, fireworkath, caresgar26, DiAnA Fer, marieisahale, .10, Jade HSos, Tecupi, solecitopucheta, caniqui, Titima, Paola Lightwood, freedom2604, Bella Cullen Halliwell, angie cullen mellark, pussycat doll, Kris, Paola Michelle Rivas, cary - carinio, cavendano13, yasmin-cullen, zujeyane, pattitoo, In My Paradise, yoliki, LucyGomez, Karen McCarthy, Duende Cullen, Blue Armanda, Tisha S.U, ElaSalvatoreCMG,Jazmin, AdriZuMe Cullen, pera l.t, Arlette Cullen Swan, akire33, Evelyn Stewart, yessifer cullen hale, EmmaBe, vanes, phinbella2012, Tata XOXO, Madriguerita, liaCullen, katherina Masen, miop, ConiLizzy, Ninacara, Kate, Dani06, Ali-Lu Kuran Hale, Marie Mars, Emmett McCartys angel, hindyracullen, Ali V, Ine Flores M, Rosbell, supattinsondecullen.
Un gran saludo y nos leemos el siguiente sábado
Jpv22
