Holaa! Aquí esta el capitulo 14, espero que les guste, no se si me pasé o si está muy cursi jejejeje, si lo está diganmelo jejejej o si les gusta asi tambien pueden decirmelo

Gracias a Pamys-chan y rukia Alejandra! Arigato minna!

Yui!

SASUKE

Hoy me siento feliz y mas aliviado ya que Sakura se encuentra un poco mejor, fue para mi esta semana un martirio sin saber nada de ella y de poder haberme imaginado lo peor. Me pasé toda la noche con ella y hoy falté a la universidad para poder cuidarla ya que está sola y es mi deber proteger de ella. Me encontraba junto a ella en la cama yo la abrazaba y acariciaba su cabello.

-dime Sakura, como hacías para que nadie te encontrara

-bueno yo iba a la universidad, presentaba el examen y de una me dirigía a casa a estudiar, desconectaba el teléfono, el citófono y el celular, me encerraba en el cuarto para no escuchar nada y además me colocaba unos audífonos para no desconcentrarme-

-y porque llegaste a tomar esas vitaminas, pudo haber sido peligroso

-es que me estaba dando mucho sueño y quería seguir estudiando para que me fuera muy bien en lo exámenes, pero ahora me doy cuenta que fue un gran error el que cometí, Sasuke-kun discúlpame por haberte preocupado y que por mi culpa faltaras hoy a clases- ella me abraza muy triste

-esta bien, solo prométeme que no te obsesionaras tanto por el estudio, esta bien que quieras ser buena estudiante, pero no llegar a esos extremos

-esta bien, no lo volveré hacer, debes pensar que soy una patética en haber realizado todo eso, no es cierto?- sus ojos empezaron a llenarse de lagrimas

-claro que no, yo no pensaría así de ti, por ahora solo trata de relajarte y tomar las cosas con calma. Así que no llores, yo estaré contigo siempre- le limpié las lagrimas con mis dedos y le di un pequeño beso en los labios, en eso suena mi celular,

-aló?

-Sasuke, en donde estas, has faltado a la universidad, sucedió algo- era Naruto, de seguro estaba preocupado por mi ya que nunca he faltado a clases

-Sakura está en el hospital

-la encontraste? Le sucedió algo? Está bien?- la voz de Naruto era muy preocupado

-nada grave- respondí tajante

-dime en que hospital estas

-estoy en el hospital del norte

-bien, buscaré a Hinata y estaré allá, adiós

Naruto colgó, yo guardé mi celular y Sakura me mira de forma curiosa

-era Naruto- le respondí- estaba preocupado

-ah- agachó su cabeza, de seguro debe estar muy triste, debe estar muy arrepentida por dentro, yo para consolarla, tomé su mano y empecé a frotarla con la mía ya que también estaba muy fría.

-con permiso- alcé la cabeza y enseguida reconocí que era mi madre, quien venia junto a Itachi, ella se acercó hacia donde estábamos nosotros.

-Sakura-chan, que bueno que estas bien- mi madre enseguida la abrazó, vaya si que le ha cogido cariño muy rápido a Sakura

-no sabes lo mucho que me preocupé por ti, cuando Sasuke me dijo que no te encontraba por ningún lado, gracias a Dios no fue nada malo- mi madre si es muy emotiva, ya estaba llorando

-siento mucho las molestia que le he causado, Mikoto-san- Sakura enseguida puso su cara de avergonzada, era de esperarse de ella

-no hija, nada de eso, tu también eres parte de la familia y por lo tanto hemos venido a verte, ya que eres muy importante para Sasuke-kun para nosotros también- mamá le dirige a Sakura una sonrisa amable

-muchas gracias- responde Sakura ya un poco mas animada

-Sakura-chan!- entra Hinata corriendo y abraza a Sakura- gracias a Dios estas bien, estaba muy preocupada por ti- la pobre estaba llorando, Naruto se acerca también

-Sakura-chan me alegro que estés bien, nos has dado a todos un gran susto- dice Naruto un poco alegre, Sakura solo sonreía

-tampoco es para tanto, Naruto, no es que me hubiera pasado un accidente, todo esto me lo busqué yo misma, por tonta, por no pensar bien lo que hacia- oh no, ya empezó a deprimirse nuevamente, ya estaba llorando, mi mamá y Hinata la abrazaron para reconfortarla, cuando desde afuera se oye un escándalo

-en donde está mi hija, donde está?-

-Tsunade-sama no haga tanto alboroto, por favor

-en donde está?

Dios, esa mujer si que hacia ruido, Sakura se empezó a burlar

-como siempre, ella nunca ha cambiado

-iré a llamarla- se levanto mi madre para buscar a Tsunade, a lo que enseguida entran

-Sakura! Por Dios! me había asustado mucho, que bueno que estas bien hija- la rubia abraza a su hija adoptiva, Sakura corresponde el abrazo, creo que necesita mucho el amor de una mamá también.

Al principio pensé que Sakura está sola, que no tiene a nadie, pero ahora me doy cuenta lo importante que es para muchas personas y que muchos la quieren, está rodeada de todos sus amigos, aunque nadie estuviese aquí, no estaría sola, porque yo estaré con ella por siempre, es lo que quiero, no puedo asegurar nada para el futuro, pero de lo que estoy seguro que entre cada día que pasa no quiero separarme de ella.

-Sasuke-kun?- me llama la doctora Tsunade

-dígame- respondí inmediatamente

-puedes acompañarme a donde el doctor, Mikoto acompáñanos tu también- pidió la rubia, en seguida salimos de la habitación, Sakura quedó hablando con Hinata y Naruto. Nos hicimos a hablar un poco mas del pasillo.

-el doctor me ha contado lo que le sucedió a Sakura, ya estoy al tanto de su dieta, descanso y medicamentos. No creí que esto se volviera a repetir- mencionó la rubia un poco cabizbaja

-que quieres decir Tsunade, Sakura-chan no es la primera vez que le da estos problemas?- preguntó mi madre extrañada

-no, Sakura cuando tenia siete años, sus padres murieron en un accidente, eso fue un golpe muy duro para ella, así que, para no pensar en la tristeza que le causaba el que sus padres estuvieran muertos, se la pasaba leyendo, así mantenía su mente ocupada. Al principio no me preocupé, pero después noté que no dormía para seguir leyendo, ni comía, y su salud empezó a empeorar. Lo que llevé a la conclusión de que ella sufrió un trauma con la muerte de sus padres y le causó estrés excesivo, por eso siempre que tiene muchos deberes, empieza a desesperarse y a obsesionarse en cumplirlos hasta llegar el punto en que no puede parar, dejando de lado el comer, el dormir y el cometer cualquier locura para poder realizarlos.

-pero Sakura había mejorado aquel trauma?- intervine yo

-si, siempre que se ponía de esa manera, la llevaba a un centro de relajación, lo cual hacia que se mejorara, a medida que iba creciendo mejoraba hasta que di por hecho que no volvería a sufrir esto otra vez. Pero creo que me equivoqué, es mi culpa por descuidarla, por dejarla sola todos estos años. Así que Mikoto, por eso te llamé, por mi trabajo de andar viajando, no puedo estar pendiente de Sakura, así que por favor- se inclina Tsunade frente a nosotros- por favor cuiden de Sakura, se los ruego, estaré agradecida de por vida con ustedes, se los pido, por favor

-Tsunade- mi mamá toma de los brazos a la doctora y la pone en posición erguida- claro que si, cuidaremos de Sakura, la cuidaré como si fuera mi hija, no te preocupes que con nosotros estará muy bien, cierto Sasuke-kun?-

-cuente con nosotros, le damos nuestra palabra- dije muy serio y con voz convincente

-muchas gracias, gracias.

SAKURA

Tsunade-sama, Sasuke y su madre, llevan mucho tiempo allá fuera ¿de que estarán hablando? Todos me han venido a visitar, me siento muy feliz, y mucho mas con Sasuke que se ha encargado de mi todo este tiempo, quisiera salir ya de este hospital para estar mucho mas tiempo con Sasuke y ahora que me ha dicho que me ama, no quiero separarme de él.

-Sakura, buenas noticias- me dice Tsunade-sama con una sonrisa

-que es?

-bueno, te darán de alta hoy mismo, así que por un tiempo vivirás en la casa de los Uchiha, quienes cuidarán de ti- menciona mi maestra

-voy a ser una molestia, no tienen que hacerlo yo misma puedo cuidarme- dije muy avergonzada, no quisiera ser una carga

-Sakura, tienes que venir con nosotros, tu necesitas compañía, no puedes quedarte sola- menciona Sasuke cariñosamente

-pero yo…-

-pero nada Sakura-chan, vivirás con nosotros, estaremos muy encantados de tenerte en casa, así me podrás hacer mas compañía- dijo la señora Mikoto muy sonriente

-la dejo en sus cargos, por favor- pide en son de reverencia Tsunade-Sama- bien Sakura, tengo que regresarme para New York, cuídate mucho por favor

-si- dije muy animada, ella me dirige una sonrisa tierna, se inclina y me da un beso en la mejilla.

-bueno, adiós a todos y gracias por cuidar de Sakura-

Tsunade-sama se retiro de la habitación, me hizo muy bien que viniera desde tan lejos, para saber como estoy yo, aunque no sea mi madre biológica, la quiero mucho y a ella le debo muchas cosas en la vida, todo lo que soy es gracias a ella.

Ya me dieron de alta en el hospital, y me encuentro en la casa de Sasuke-kun, me siento un poco incomoda, siento que voy a estorbar. Ya la madre de Sasuke me ha organizado la habitación, es muy bonita y muy cómoda, pero solo espero no causar molestias.

-Sakura-chan, Sasuke-kun ya vino con todo tu equipaje- se asoma por la puerta la señora Mikoto

-ah muchas gracias- me levanto de la cama y me dirijo a ayudar a Sasuke-kun

-para donde va señorita, deja que Sasuke-kun suba todo- me bloquea la salida la mamá de Sasuke

-de verdad, no quiero molestar- dije muy apenada

-tranquila hija, más que una molestia serás una agradable compañía para todos en esta casa-

Que amable es la señora Mikoto, es tan linda. Escucho los pasos de Sasuke acercándose a la habitación

-dejaré esto en el armario, mañana temprano haré que te lo arreglen las criadas- me dice Sasuke sentándose en la cama

-yo misma puedo hacerlo, no te preocupes- dije en un tono serio

-nada de eso, necesitas descansar- responde Sasuke

-pero es que yo no estoy operada ni nada de eso, no me voy a quedar como una inútil- respondí un poco enfurecida

-bueno me retiro, no hagan nada indebido- sale de la habitación la mamá de Sasuke

-que pasa- me pregunta Sasuke muy serio

-no quiero que me traten como una inútil, yo puedo hacer las cosas por mi misma- dije un poco enfadada, el me hace una seña de que me hiciera junto a él.

Yo me senté junto a él.

-tomate las cosas con calma, amor- Sasuke me abrazó y nos recostamos en la cama, y empezó a tocarme el cabello con delicadeza

-Sasuke-kun, tu… hoy en el hospital me dijiste que me amabas… tu de verdad lo decías en serio?- pregunté un poco dubitativa

-por supuesto que si, boba- me responde él con un tono burlón

-sé que esto puede sonar ridículo, pero… dime otra vez que me amas, por favor- mi corazón empezó a latir muy fuerte, quiero ser amada por Sasuke, quiero oír de sus propios labios esas palabras nuevamente, espero que me las diga, ya que él a veces es un poco inexpresivo.

Sasuke me mira fijamente a los ojos, yo con solo mirarlo me siento perdida, me siento en otro mundo. El con su mano toca delicadamente mi rostro, cada caricia de Sasuke es como un medicamento para mí. Sasuke con su otra mano me abraza la cintura y con sus labios empieza a rozar el lóbulo de mi oreja, lo que me causa varios escalofríos agradables, podía sentir como mis vellos se erizaban.

-Sasuke-kun, me haces muchas cosquillas- le dije suavemente

-escúchame que no lo pienso repetir- me hablaba con susurros en el oído

-te escucho- Sasuke logra siempre dominarme, en todo le suelo hacer caso,

-te amo- mi corazón, quería estallar, el es lo único que necesito, junto a él estoy bien, junto a él soy feliz.

En un instante, Sasuke y yo, nos acercamos, y nuestros labios empezaron a buscarse, se juntaron como dos imanes, atraídos. Los labios de Sasuke, finos, calidos sus besos, dulces pero con una pizca de pasión. Siempre noto como el se esmera por que esté bien, siempre me hace feliz. Finalmente, nuestra respiración nos falló, el oxigeno entre nosotros se hizo tan escaso, que tuvimos que nuestros labios se separaron. Sasuke aun me tenía abrazada, yo me aferre a su pecho, y lo abracé fuertemente

-Sasuke-kun yo… también te amo…yo quiero estar contigo por siempre, nunca quiero dejarte, porque si lo hago una parte de mi moriría.

-nunca te alejaras de mi- me da pequeñitos besos en el cuello, lo que provoca que me ria

-Sasuke-kun me da muchas cosquillas

-descansa, trata de mejorarte

Yo me recosté en el pecho de Sasuke y lo abrazaba fuertemente. Hasta que los dos juntos cerramos nuestros ojos para descansarlos.