Hola! Antes que nada quería avisarles que hay contenido lemmon en este capitulo, para aquellos a los que no les guste puedan decidir si quieren leer o no. Nos veremos abajo...

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Capitulo 13

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"No sé porque estoy asustado, he estado aquí antes

Cada sentimiento, cada palabra, lo he imaginado todo

Nunca sabrás sí no intentas olvidar tu pasado

Y simplemente ser mía.

Te reto a que me dejes ser, el único

Te prometo que soy digno de que me estreches en tus brazos

Así que vamos, dame una oportunidad

De demostrarte que soy el único

Que puede caminar esa milla hasta que comience el final."

Adele, one and only

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Podría decir que solo fue un instante el que nos besamos, pero para mi eso era lo contrario. Para mí ese beso duro una eternidad.

Lentamente me separe de sus labios pero manteniendo nuestras frentes juntas. –Quisiera poder creerte- susurre –pero la Akane de la que estas enamorado, murió- en cierto modo era cierto, ya no era la chiquita temperamental que conoció, había madurado, crecido, cambiado. Ni yo misma me reconocía.

-Eso no es cierto- me tomo el rostro entre sus manos, - Te conozco mejor que tu misma lo haces. Se que detrás de esa mascara de frialdad esta esa Akane que tiene miedo, que sufre y que siente-

-¿Miedo?- me levante rápidamente de sus piernas, alejándome de su dulce abrazo. -¡¿Crees que tengo miedo?- le grite caminando de aquí para allá, como una fiera enjaulada. - ¡Y tu vienes a rescatarme del infierno en el que vivo ¿no?- me reí irónicamente –No necesito tu ayuda- escupí con rencor, me gire hacia el y me acerque casi rozando nuestros rostros –Cuando te necesite a mi lado, no estabas allí. Tuve que levantarme yo misma, juntar los pedazos de mi corazón y tratar de pegarlos. Ahora que ya estoy mejor vienes y me dices que ¿me amas?- arroje mis manos al aire –Por dos años estuve alejada de todo lo que conocía y amaba, mi familia, amigos, mi cuidad, mi casa. Me infiltre en esta organización de mierda, solo para saber quien fue el maldito infeliz que asesino a mi familia. Y ahora que estoy tan cerca de saberlo, vienes y me dices que me amas, solo para confundirme mas.- me senté en el sillón. Estaba cansada de todo, de esta vida, de tener que cargar con este peso yo sola, de confundirme cada vez que lo veía, de saber que todo era mi culpa, de que por mas que lo intentara no podría ser la misma akane de antes. Muchas cosas habían pasado que me convirtieron en lo que soy hoy. No se si fue por la furia o la frustración que me embarga pero las lagrimas fluían por mi mejillas. "Malditas traicioneras"

Lo sentí acercarse, pero ya no tenia fuerzas para alejarme. Me tomo entre sus brazos y me apoyo sobre su pecho. Instintivamente me aferre a el, con todas mis fuerzas, llorando hasta que se me acabaran las lagrimas. El solo estaba allí, acariciándome, apoyándome. Nunca antes me había quebrado de esta manera. Pero el peso de todos estos años me habían alcanzado.

Su voz suave casi un murmullo me alcanzo cuando estaba a punto de perder la conciencia a mí alrededor. –Sabia que eras tu…Akane…- "mierda, me engaño para que lo confesara", fue lo ultimo que mi mente pudo pensar antes de que el cansancio me alcanzara.

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Nose cuanto tiempo pasó, pero cuando abrí los ojos, me di cuenta de que estaba en mi habitación recostada sobre la cama. Me incorpore sentándome, apoyándome en el respaldar. Gire mi rostro hacia la ventana y pude notar como el sol estaba en su plenitud. Seria cerca del mediodía. Ya era tarde para ver a Hyro, lo dejaría para mañana, seguro que el entendería.

Sentía todo mi cuerpo pesado, mis músculos entumecidos, mis ojos me dolían de seguro estarían rojos e hinchados. Pero a la vez, me sentía liviana de espíritu. Saber que dos de los hombres mas importantes de mi vida sabían quien era en realidad, me hacia sentir liberada. Libre para demostrarme fiel a quien soy y no esconderme y tener que pretender que no los conozco, ni ellos a mí.

Lentamente, me gire y apoye los pies en el suelo. Quite la frazada que tenia sobre mi cuerpo y me pare. Mis piernas me llevaron al baño contiguo.

Abrí la canilla, tome el agua entre mis manos y me moje el rostro. El frío líquido termino por borrar todo rasgo de sueño de mi cuerpo. Aun con la cara mojada me observe en el espejo. Como había pensado tenía los ojos hinchados y rojos. Con una de mis manos me quite los lentes de contacto, ya no valía la pena utilizarlos, por lo menos delante de Ranma. Orbitas marrones me observaban por primera vez en unos días. Me sentía desnuda sin los lentes, lamentablemente me había acostumbrado a ellos. Sabía que no era para siempre, pero fueron unos incansables amigos durante más de dos años. Ayudándome a que no me reconocieran y ocultándome de aquellos que si lo harían.

Tome una toalla y seque mi rostro. Mi ropa estaba arrugada, pero no tenia ganas de cambiarme. Rápidamente me di cuenta de que algo no estaba bien. Algo me faltaba. ¿Pero que?

-¿Te despertaste bella durmiente?- la voz de Ranma me hablo desde el otro lado del baño. ¿Ranma?... ¡Ranma!… ¡Me había olvidado!

-Lamento que no puedas despertarme con tu beso joven Príncipe- le seguí el juego, a la vez que salía del baño.

Allí estaba el, con una bandeja en las manos que contenía unas tazas de te con unas galletitas. No había mucho más en la cocina. Dejo la bandeja en la mesita de luz y se acerco a mí.

Sonrío de esa manera que me vuelve loca y lo sabe –Tal vez a la bella durmiente se le ocurra algo para que este gallardo caballero componga su falta- me abrazo por la cintura atrayéndome a el.

-mmmm…- fingí pensar un poco en su proposición –tal vez un beso me ayude a pensar mejor- acerque nuestras bocas a milímetros de distancia.

-Como mi princesa ordene- susurro.

Fundimos nuestros labios en un suave beso y dulce beso. Cuando este termino, Ranma me tomo en brazos, como siempre lo hacia al saltar por los techos, y me acostó en la cama. El tomo su lugar a mi lado. Con su mano derecha comenzó a acariciar suavemente, con mucha dulzura, con mucho cariño mi cabeza, mis cabellos. Luego sus manos, sus dedos se posaron en mis ojos. Una amplia sonrisa surco su rostro, demostrándome lo feliz que estaba por mirarlos una vez más. Tiernamente los cerró, al tiempo que su mano y dedos los acariciaban para después, medianamente erguido sobre sí mismo y en cierto modo casi sentado sobre la cama, con su rostro casi al nivel del mío, los labios masculinos también se posaron sobre mis ojos cerrados para, con el mismo cariño, la misma dulzura, ternura más bien con que sus dedos acariciaran mis ojos, los labios también los besaron. No creía que Ranma tuviera tanta ternura, tanta suavidad, tanto cuidado. Si se lo veía de lejos se notaba su brusquedad y fiereza pero en el también había esa sensibilidad poca veces demostrada. Casi todos lo veían como alguien duro e incapaz de expresar sus sentimientos, pero yo lo conocía bien, y sabía lo dulce que podía ser. Lo comprobé muchas veces cuando éramos prometidos y mas esa noche tan especial en la que me trato como a una muñeca de porcelana, siempre atento a mis necesidades y deseos, olvidándose de el, para exclusivamente dedicarse a complacerme.

Pero el cariño que ahora me estaba demostrando era diferente, más íntimo, más… No sabía cómo decirlo, expresarlo, pero sentía cosas distintas a las antes sentidas y, estaba segura de ello, también Ranma sentía cosas muy diferentes a las de esa primera vez para ambos. Porque sentía, sabía, que esas caricias, el cariño que en esas caricias me mostraba no eran de un hombre que solo buscaba encender la pasión en su compañera, no, era un hombre enamorado tratando de guardar en su memoria hasta el más mínimo detalle de los que sus sentidos experimentaban… Pero hasta en eso era todo distinto, diferente, mejor, mucho mejor de lo hasta entonces había conocido y experimentado.

Ella, desde luego, no era nueva con los hombres, varios habían pasado por su cama, pero ninguno de los anteriores la había hecho ni un fracción de dichosa de lo que ahora la hacía Ranma; a ninguno de los anteriores había querido, había amado ni tampoco ellos la habían amado, la habían querido a ella, pero Ranma la amaba; la quería, y mucho, en sus dos vertientes: como Akane y como Enma. Y ella también lo amaba. Era tiempo de reconocerlo.

Los besos en los ojos se desplazaron a los labios, que los recibió gustosamente. Como antes, besos llenos de ternura, de suavidad y dulzura, plenos de amor y cariño, pero exentos de erotismo pues, de momento al menos, el erotismo, la sexualidad sobraba a favor del amor más intenso que entre un hombre y una mujer pueda existir. Luego de ese beso de Ranma, puro y limpio, Akane respondió besando con el mismo amor y cariño con que era besada. El sexo entró en la relación cuando la lengua de Ranma presionó sobre los entreabiertos dientes de Akane que tan pronto notó esa presión, los abrió de par en par dando paso a esa lengua, y su lengua salió al encuentro de la suya fundiéndose ambas en una misma caricia. Ranma fue abriendo su boca al máximo para que su lengua se hundiera lo más profundamente posible en la de Akane, que respondió en igual forma, cada vez más apasionada, más ardiente, más deseosa de su hombre.

Ranma mordió ligeramente el labio inferior de ella, lo que provocó ligeras cosquillas en el labio femenino y miles de mariposas volando en su bajo vientre, en su regazo. Entonces Akane respondió al mordisco de Ranma mordiendo el labio masculino no con la delicadeza que él lo hiciera, sino con vigor, casi con furia de modo que rasgó la piel del labio de el, e incluso, los dientes se hundieron ligeramente en la carne del labio con lo que la sangre brotó del labio. Pero aquello, antes que disuadir a Ranma en su interés por la boca de Akane, lo que hizo fue enardecer ese deseo o interés, con lo que también él se lanzó a morderla sin las contemplaciones antes mantenidas, de modo que los dos parecían fieras salvajes atacándose mutuamente, pero nada más lejos de la realidad, pues aquella ferocidad sólo era reflejo de la gran pasión, la tremenda fogosidad que a los dos dominaba que casi los desbordaba , pues era puro instinto, puras ansias de disfrutar de su unión. Al tiempo que Ranma y Akane se besaban de aquella forma, las manos masculinas habían bajado hasta los senos femeninos y los acariciaban, los abarcaban estrujándolos, pero con enorme delicadeza, sin lastimarlos en absoluto, todo por sobre la remera. Esto producía en Akane sólo dicha, felicidad, maravilloso placer que hacía que la mujer se derritiera entre las manos de su hombre. Con extrema suavidad levanto poco a poco la remera, quedándose maravillado por los hermosos senos de ella. Con calma y paciencia quito esa prenda despachándola en el piso.

Ranma abandonó la boca de Akane para buscar esos senos que sus manos acariciaban, para a las caricias de sus manos unir las de sus labios y su lengua que lamía aquellos senos en círculos, mientras los dedos tiraban de los gloriosos pezones que remataban los esplendorosos senos, estirándolos, pellizcándolos… La dicha de Akane era infinita hasta el punto de que sus manos recorrieron cada parte del pecho de ranma desabotonando la camisa en el proceso, bajando por sus fuertes hombros, sus bien delineados pectorales y sus esculpidos abdominales. Allí sintió cómo arremetía lo que ella sabía muy bien qué era, empujando, buscando abrirse camino hacia donde también ella sabía. Sus manos procedieron a quitarle la prenda dejándolo con el torso desnudo igual que ella. Solo les quedaban los pantalones a ambos, pero estos no durarían mucho más. El la tomo por la cintura y lentamente bajo el cierre de su jean, se sentó mejor y paulatinamente fue bajando la prenda hasta poder quitarla. Ahora estaba desnuda frente a el y dispuesta a disfrutar de su tan anhelada unión. Queriendo participar de la tarea, con su mano lo apoyo en la cama y tomando el pliegue del pantalón se lo quito de un tirón junto con los boxers, quería ser sutil, pero esta ansiedad puedo más.

Allí, frente a ella, se encontraba aquella cosa erecta, firme y dura, no demasiado grande, ni demasiado gruesa ni demasiado larga, sino del grosor y longitud adecuados para hacerla gemir de placer cuando la invadiera. Así que rodeó aquella cosa con sus manos y la apretó, notó cómo Ranma inconcientemente empujaba con aquella cosa para que se aplastara aún más en la palma de la mano de Akane, Luego volvió a envolverla entre ambas manos y la empezó a mover de arriba abajo, lentamente, recreándose en lo que hacía y logrando que Ranma gruñera de puro placer. El, mientras Akane le regalaba caricias, solo podía cerrar los ojos y disfrutar de estas. Akane se deleitaba en esos pequeños suspiros y gruñidos que Ranma dejaba escapar, se sentía imparable e inmensamente feliz de ser ella la que lograba sacar esos sonidos de su garganta.

Ranma no pudo más y, tomando sus manos la recostó en la cama, colocándose sobre ella. Bajó los labios y su lengua a través del vientre de ella, regándolo todo con su saliva, hasta encontrar el más genuino centro del placer femenino. Akane no estaba en este mundo, estaba en una especie de limbo femenino donde en lugar de goces masculinos ofrecidos por jóvenes y bellas diosas que daban bebidas y algo más a bravos guerreros caídos en combate sólo estaba ella misma arrullada por los divinos placeres que su amado Ranma le ofrecía. Ranma estuvo deleitándose en sus gemidos por un buen tiempo, con su lengua recorriéndola entera, aspirando su aroma.

Pero Akane quería mas, necesitaba mas, así que entre gemidos y ronroneos le pidió –mmm…Ranma…te deseo tanto…hazme tuya…-

El levanto un poco el rostro del manjar que estaba disfrutando para mirarla a los ojos, esas orbitas marrones que tanto adoraba –Te haré el amor Akane… por que te amo y porque se que me amas- suspiro –Tómalo Akane, ponlo donde quieres-

Ella suspiró de satisfacción e hizo lo que Ranma le pedía. Tomó de nuevo su miembro entre sus manos y la dirigió a la entrada y el hizo el resto. De nuevo suspiró cuando se sintió invadida por la virilidad de su hombre, llevó sus brazos al cuello de él y le ciñó con el lazo de amor de esos brazos al tiempo que alzaba sus piernas hasta el principio de los muslos de Ranma.

Sus caderas se movían adelante y atrás rítmicas, buscando acoplarse a las suaves embestidas, cosa que enseguida consiguió con lo que los dos amantes sincronizaron los movimientos de vaivén de sus correspondientes caderas. Akane poco a poco estrechaba más y más el abrazo que la mantenía unida a Ranma aunque ello no impedía que sus uñas se agarraran a su espalda llegando a arañarle de arriba abajo, dejando a su paso cinco surcos que se enrojecían al poco con los hilillos de sangre que brotaban de la piel desgarrada. Jadeaban, gruñían, y gemían repetidas veces.

Cuando por fin Ranma invadió su intimidad más femenina de Akane, esta ya había ascendido dos veces a la cumbre sexual, primero cuando él succionaba sus pezones, después cuando visitó su intimidad cumplimentándola con magistral arte, pero para ese momento otras dos erupciones más se habían unido a las primeras, cuando sus uñas rasgaron por vez primera la espalda de Ranma y luego, cuando el hombro masculino resultó lastimado por los dientes de Akane, pero al cabo de ni se sabe el tiempo que Ranma llevaba arremetiendo contra esa más femenina intimidad, Akane sintió que una nueva y a lo que le parecía más violenta erupción de su volcán sexual se le avecinaba.

Al propio tiempo era consciente de que el volcán de su amor también estaba a punto de estallar por lo que empezó a decirle –mmm… Ranma… lléname con tu semilla… hazme totalmente tuya… por que lo soy en alma pero quiero serlo en cuerpo también…-

Ranma aforrándose a sus caderas levanto un poco el rostro para verla fijamente a los ojos sin dejar de embestir -¿Estas segura Akane?- pregunto inseguro por las consecuencias que esta unión podría traer.

Akane solo sonrió –Si Ranma, estoy segura. Quiero sentirte dentro mió- tomo su rostro entre sus manos y lo beso, por cuanto tiempo seria difícil saberlo, solo se separaron cuando sus gemidos no podían ser callados en la boca del otro.

Ranma hizo lo que le pedía Akane, que había colocado los talones en sus glúteos, empujándole hacia ella, sexo contra sexo. Penetró hasta el fondo, hasta golpear fieramente en el cuello de la matriz. Este golpeteo suele ser doloroso, pero Akane no se enteró del dolor que indudablemente debía asaltarla, exaltada como estaba por el más excelso de los placeres. En el momento cumbre Ranma, a mil y sintiendo que su volcán pedía a gritos la descomunal erupción liberadora de tanta energía concentrada y retenida, supo retener aún más esa detonación de lava arrolladora que pugnaba por liberarse, aunque sin por ello mermar la fiereza y entusiasmo de los ataques. A esos esfuerzos correspondía Akane con renovados y potentes ataques moviendo sus caderas en frenéticos vaivenes: Adelante atrás, adelante atrás, adelante atrás, incansable, denodada y llena de fiereza; y es que si Ranma estaba dando una lección de valentía, coraje y denuedo en el "combate" cuerpo a cuerpo, Akane no se quedaba atrás, peleaba en igualdad de condiciones y rendimiento. Eran auténticos artistas marciales tanto a la vista de los demás, en su vida cotidiana como en la intimidad, donde estas batallas se libraban. Aquí no habían vencedores ni vencidos.

Al fin el volcán femenino entró en arrasadora erupción que al final se convirtió no se sabe bien si en dos, tres o cuántas, pues ni ella podría determinarlo. Lo único que sí que sabía es que nunca, nunca hasta entonces la habían llevado a tan altas cimas de placer. Pero de nuevo Akane demostró ser una excelente combatiente en el cuerpo a cuerpo de la batalla amorosa pues su entusiasmo atacante no cesó casi que en absoluto con lo que el vaivén de sus caderas apenas si decreció tras el glorioso éxtasis de placer, si es que realmente no se recrudeció apenas se repuso unos segundos de la extenuación que siguió a su particular limbo.

Por fin el volcán de Ranma entró en erupción arrolladora, incontenible que llenó de lava seminal las entrañas de Akane hasta el último espacio de su intimidad.

El se derrumbó exhausto sobre el cuerpo de Akane, recibiéndole ella con todo amor, con todo cariño, entre sus brazos, entre sus senos, que Ranma besó. Allí quedaron los dos, acostados e intercambiando caricias pero, sobre todo, confesándose el gran amor que les unía, el gran amor que Ranma sentía por Akane y ella por el.

Aquello duró un tiempo, no demasiado, porque al fin Ranma se dejó caer en brazos de Morfeo de puro cansancio. Y no es porque Akane estuviera menos cansada que el por lo que se mantuvo despierta un tiempo más, poco, pero algo más. Era por que aun tenían cosas que explicar, planes que planear, mentiras que aclarar, asuntos sin terminar.

Ahora ella era un mundo de dudas e incertidumbres tanto por sus sentimientos como por su meta. Lo había querido olvidar pero al hacerlo solo logro que su amor se arraigara mas profundo, tanto que dolía el solo pensarlo en los brazos de otra mujer. No le importaba ya tanto su venganza, lo que ahora le importaba es el hombre que dormía entra sus brazos, Su hombre, Ranma, Su Ranma. Si, suyo y de nadie mas.

A pesar de saberlo suyo, aun tenia miedo que el día de mañana le recriminara su ausencia y su engaño. Tenía miedo al desprecio. Después de haberse entregado a el de esa forma tan especial y única, no quería pensar en lo que pasaría si el día de mañana todo esto que había sucedido se esfumara.

Además de que aun no le había dicho el por que se apareció de forma tan precipitada en su casa. Pero aun que quisiera despertarlo para que le respondiera, lo veía tan pacíficamente dormido que se acurruco en sus brazos y decidió que sus preguntas serian respondidas después. Ahora solo quería disfrutar de su cercanía, aunque sea solo por esta vez…

CONTINUARA...


HOLAS! A TODOS! ¿COMO ESTAN? ANTES QUE NADA QUERIA PEDIRLES DISCULPAS POR LA DEMORA. QUERIA UN BUEN CAPITULO, UNO QUE USTEDES SE MERECIERAN. COMO HABRAN VISTO LA MAYORIA DEL CAPITULO SE TRATO DE UN LEMMON, NO LO HABIA PLANEADO ASI, PERO ME SURGIO LA IDEA. COMO VERAN LO HICE UN POCO MAS POETICO, SI SE QUIERE. QUERIA DEMOSTRAR UNA FORMA DULCE Y SENSIBLE DE NUESTROS QUERIDOS PROTAGONISTAS, ESPERO HABERLO LOGRADO.

VARIAS VECES RE-HICE ESTE CAPITULO POR QUE NO ME GUSTABA O POR QUE NO ME CONVENCIA PERO CREO QUE EL RESULTADO SALIO MEJOR DE LO QUE YO ESPERABA. ESPERO LES HAYA GUSTADO Y SI FUE ASI DEJENME UN REVIEW...

BUENO GENTE, QUERIA AVISARLES QUE SE ME ESTA COMPLICANDO MUCHO A LA HORA DE ESCRIBIR, NO ES POR QUE NO TENGA IDEAS, QUE DE HECHO TENGO MUCHAS, PERO LO QUE PASA ES QUE MI HIJA VIENE CON MUCHAS TARES DE LA ESCUELA Y LA TENGO QUE AYUDAR, SUMANDOLE A ESO EL HECHO DE QUE MI NENA MAS CHIQUITA QUIERE "AYUDARLA", QUITANDOLE LOS LAPICES Y EL CUADERNO, ME DEJAN AGOTADA...

ESPERO PODER SUBIR EL PROXIMO CAPITULO EN LO QUE SIGUE DE LA SEMANA, SI PUEDO...

UNA COSA MAS... ENTRE A UN FORO DE RANMA 1/2 DONDE ME ENCOTRE CON MUCHA GENTE PARA DISCUTIR Y COMPARAR COSAS DE ESTE MANGA/ANIME QUE TANTO AMAMOS. SI QUIEREN PUEDEN ENTRAR Y DEJAR SUS INQUIETUDES O PREGUNTAS... LA DIRECCION ES: http : / / forum . fanfiction . net / forum / Ranma _ 12 / 39195 / SIN LOS ESPACIOS…

BUENO AHORA A RESPONDER REVIEWS:

ITZELDESAOTOME: ME ALEGRA QUE TE ESTE GUSTANDO. SI TIENES RAZON LA MAMA DE AKANE SUFRE SOLO PORQUE EL HDP DE TAMAKURA PUSO SUS OJOS EN ELLA... SI TE GUSTO LA INTENSIDAD EN LOS ANTIGUOS CAPITULOS ESPERO QUE ESTE HAYA SIDO DE TU AGRADO... LA ESCENA DE NABIKI Y SU MAMA ME COSTO MCUHO ESCRIBIRLA Y TE AGRADEZCO TUS PALABRAS... GRACIAS POR TUS DESEOS...

USAGI13CHIBA:HOLA AMIGA! SI LA FRIA Y "MALA" NABIKI EMBARAZADA... ME GUSTO PENSARLA ASI Y BUENO LO TUVE QUE ESCRIBIR! COMO HABRAS VISTO, ELLA NO SE LO DIJO. EL LA ENGAÑO Y SE LE SALIO SIN DARSE CUENTA... NO TE PUDO DECIR QUIEN MAS SABRA SOBRE SU VERDADERO NOMBRE HAY QUE SEGUIR LEYENDO PARA ESO. SOBRE TAMAKURA NO LO TENIA PLANEADO, SURGIO A ULTIMO MOMENTO, ASI QUE AHORA VERE COMO ENLAZARLO... BUENO ESPERO QUE TE HAYA GUSTADO ESTE CAPITULO..

SAKUSA: ME ALEGRA QUE TE HAYA GUSTADO... Y ESPERO QUE ESTE TAMBIEN...

CJS: HAY MUCHO MAS TODAVIA ESPERO QUE TE SIGA GUSTANDO..

MUCHISIMAS GRACIAS A AQUELLOS QUE LEEN Y NO DEJAN REVIEWS, SE QUE ESTO TOMA TIEMPO, PERO EL SABER QUE ESTAN ALLI ME ALEGRA EL DIA...

AHORA LES TENGO UNA PROPUESTA... EL QUE ADIVINE QUIEN MATO A LA FAMILIA DE AKANE PODRA DECIDIR EL FINAL DE ESTA HISTORIA... LES DEJO UNA PISTAS... TAMAKURA LO ORDENO PERO NO FUE EL AUTOR... TOMORI TAMPOCO... ES ALGUIEN QUE LE TIENE MUCHA ENVIDIA Y YA APARECIO EN ESTA HISTORIA...

BUENO QUIEN ADIVINE SERA AVISADO POR MENSAJE PRIVADO, PERO TIENE QUE JURARME QUE NO SE LO DIRA A NADIE. YO ME CONTACTARE CON QUIEN HAYA ADIVINADO...

BUENO NOS VEREMOS

RUSA-RANMAYAKANE-ZK...