De verdad lamento haberlos hecho esperar, tengo que rendir en la escuela y estoy estudiando.

CAPITULO 14:

*O*O*O*O*O*O*O*O*O*

-Las cosa son más densas desde que ellos regresaron ¿No crees?- Le pregunto Avril.

Venecia bajo el libro. –La verdad no quiero pensar en ello- Le respondió.

-¿Haces algo esta tarde?- Le pregunto.

-Salgo con Julian- Respondió volviendo a su lectura.

Avril sonrió. –Es perfecto- Le dijo entusiasmada.

Venecia dejo el libro por completo y la miro extrañada, buscando respuestas.

-Lo dijo porque yo salgo con un amigo mío, Noah. ¿Tenemos una cita doble?- Le pregunto.

-… Tu saliendo con un chico, pero no a una fiesta… Eso si que vale la pena- Le respondió la menor con una sonrisa de lado.

-Así podre controlar lo que hagas con el- Quería provocarla.

Venecia la miro con mala cara mientras alzaba una ceja, no le gusto para nada el comentario.

-¿A qué hora entonces?- Cambio de tema. –Dijo, así le dijo ahora a mi amigo- Estaba emocionada.

-Después de cenar- Le respondió luego de soltar un suspiro.

-Bueno, entonces nos vemos en la cena- Dijo la otra mientras salía por la puerta de la biblioteca.

… … … …

Uno, dos, tres golpes, nada.

Cuatro, cinco, seis, nada.

Siete, ocho, nueve, tampoco.

Estaba a punto de llegar al diez cuando la puerta se abrió.

-¿Elsa?- Anna aun estaba con su ropa de dormir, esa nunca cambiaria. Elsa suspiro.

-Rayos Anna, me tenias preocupada, Kristoff se fue hace unas hora y ya son las una de la tarde, me sorprendió que no anduvieras corriendo por ahí- Le dijo con su típico gesto de apretar sus manos.

-Vamos Elsa, esas cosas no te importan- Dijo está entrando a su cuarto. Su hermana entro tras de ella y cerró la puerta.

-¿Pasa algo?- Le pregunto cruzándose de brazos.

Anna paro frente a su enorme ropero y empezó a buscar algo para su día.

-Nada Elsa, lo de siempre- Le respondió sin parar en su tarea y sin voltear a verla.

Elsa puso cara tristes, sin duda había cosas que Anna nunca iba a superar.

-Pensé que este tema ya estaba aclarado- Susurro la reina.

-Lo está- Le respondió fría.

No hoyo respuesta, solo sintió como los brazos de su hermana la radiaban la cintura por la espalda.

Elsa empezó a dejar besos pequeños en el cuello de Anna.

-Anna, ya ¿si?- Otro beso. –Sabes bien que si tengo que elegir me quedo sola. –Otro beso- Pero deja ya esos celos, sabes que eres mi primer y único gran amor. –La volteo para verla a la cara. Tenía el seño fruncido. -¿Me dejas besarte? –La abrazo por la cintura.

-Voy a tener otro bebe- Le dijo bruscamente y Elsa se aparto.

-¿Cómo dices?- Pregunto con los ojos muy abiertos.

-Ya lo hable con Kristoff, el esta tan emocionado como yo- Le dijo.

-Anna, a estas alturas… ¿No lo crees un poco riesgoso?- Le pregunto.

-En lo absoluto, ayer hablamos con el doctor y me dijo que no había riesgo- Le respondió muy segura de sí misma.

Tomo el vestido que tanto estaba buscando y empezó a cambiarse frente a su hermana, no le importaba su presencia.

Elsa la observo mientras se cambiaba.

-Anna…- Le dijo acercándose.

-No Elsa… Creo que lo mejor… por ahora, es ser las hermanas que se supone debemos ser- Le dijo.

Elsa la miro confundida.

-Pero Anna, yo no se…- No termino la frase.

-¡No Elsa!- La mujer se alejo, pues la otra se estaba quebrando. -¿No entiendes? A Avril la concedí pensando en ti… Pero ahora, quiero que este hijo o hija que vaya a tener… quiero que sea completamente mío y de Kristoff- Le dijo y termino de vestirse.

-Está bien- Dijo Elsa luego de un momento de silencio. –Te amo- Le termino diciendo y se retiro del cuarto.

Cuando Elsa salió de este se encontró con Avril sentado en el piso.

Elsa se arrodillo a su altura.

-¿Lo oíste todo verdad?- Le pregunto, Avril asintió. –Porque ciento que la que mas va a salir lastimada aquí vas a hacer tú- Susurro Elsa, por suerte, Avril no la escucho.

-Ella estaba pensando en ti…- Susurro.

-Oye, ya ¿si?- Acaricio su mejilla. –Se que tu mamá piensa que eres más mía que de Kristoff porque pensó en mí, pero no es así- Le dijo.

-Pero… No me parezco a papá en nada… Soy pelirroja de ojos azules, tengo tu tono de piel eh incluso poderes de hielo, es que… ¿Qué tengo de el?- La chica tenia impotencia.

-Mas allá de lo físico tienes mucho Avril- Le dijo. –Tienes su arrogancia, que no es mala, es más bien… como un humor negro, luego tienes su amor por el hielo y hasta incluso su manera de calcular las cosas, eres inteligente, los dos, a una manera de verdad impresionante. – Elsa se levanto. –Y como olvidar esa altanería…Aparte, ese lunar en tu hombro no es de Anna. –Le dijo y se fue.

Avril sonrió.

… … … …

Venecia estaba sentada en su lugar de costumbre, ya toda la familia esperaba que les trajeran su cena. Ella se estiro en su asiento.

-Valla, alguien está algo cansada- Comento su padre.

-Si, mucha lectura- Le respondió con una sonrisa.

-¿Y esa sonrisa se debe a…?- Le pregunto.

-Nada importante papi- Le dijo ella agitando su mano como para ahorrarle importancia.

La cena continuo bastante tranquila, menos para Elsa que aun se preocupaba por la decisión que había tomado su hermana.

Leandro no paso esto por alto, ya que Elsa no le dio ni un bocado a su comida.

-Cariño ¿ocurre algo?- Le pregunto este a su esposa mientras tomaba su mano.

Avril pensó que fue muy gracioso que ante este gesto tanto Anna como Venecia fruncieran el ceño de la misma manera y al mismo tiempo.

-No, es solo que no tengo mucha hambre- Se excuso.

-¿Por qué?- Pregunto Venecia.

Tanto a Anna, como Avril y a Elsa un tras sudor las atrapo y se tensaron, el tono de voz de Venecia no era muy agradable y si bien la cosas estaban más tranquilas madre e hija aun no estaban en los mejores términos.

-Es porque Kai me di un poco de pastel mientras estaba en la oficina- Aclaro ella.

-Ya veo- Dijo Venecia y se llevo un bocado de carne a la boca.

… … … …

En la tarde.

-¿Y ustedes dos a donde van?- Pregunto Anna viendo a su hija y sobrinas tan bien vestidas.

-A ningún lado importante- Respondió su sobrina.

-Tú siempre toda corazón- Comento Anna y Avril rio ante la mala cara de su prima.

-Vamos a salir con unos amigos, nada serio- Le dijo su hija.

-Las dos juntas, que raro- Dijo Anna. –Pero como sea… Vril, papá y yo queremos hablar contigo cuando regreses, así que apenas regreses vienes a nosotros- Le dijo firme.

-Lo que usted diga madre- Le respondió esta seria.

Venecia se entretuvo en la pequeña charla, ya que rara vez ellas hablaban de esa manera y el escuchar a Avril usar palabras formales la ponía…

Aparto la mirada rápidamente y tanto madre como hija la miraron algo confundida, pero no le dieron importancia.

-No vemos en unas horas- Dijo Avril y Anna asintió retirándose.

Se acerco despacio a su prima y la rodio con sus brazos por la cintura. Beso su cuello.

-¿Le pasa algo princesa?- Le pregunto.

-No, nada- Le respondió fría.

Avril se separo molesta.

-Claro- Le dijo y camino hacia la entrada del castillo.

Venecia soltó un suspiro, tenía que relajarse, Julia estaría cerca de ella y eso siempre la ponía de buen humor, aparte, también conocería al "Amigo" rubio de su prima, el tal Noah. Tenía que admitirlo, estaba algo celosa, ya que su prima tenía una luz cada vez que hablaba de el.

-Buen día señorita- Saludo Noah a Avril, esta rio. –Princesa- Dijo dirigiéndose a la otra.

-Valla que educado lo tienes- Bromeo la rubia, pero estos dos solo fruncieron el ceño.

-Mira, ahí viene tu "príncipe"- Contra ataco.

-Lamento la tardanza- Dijo Julian parando frente a las dos mujeres y el muchacho.

-Descuida, no es nada- Lo disculpo Venecia.

-Ya, ya… nos vamos- Dijo Avril de malas.

-Claro…- Dijo Venecia tomando la mano de su acompañante y empezando a caminar.

Avril gruño por lo bajo, pero no se iba a amargar, ella prácticamente se abrazo al brazo de Noah.

-Por cierto Noah… quiero hablar contigo hoy- Le dijo la pelirroja empezando a caminar.

-Claro ¿es de las clases?- Le pregunto.

-No… es sobre nosotros…-Le respondió esta y junto sus manos para entrelazar sus dedos. Apoyo su cabeza en su hombro…