oOS.:.°O°.

Memorias de Otoño.

oOS.:.°O°.

(Maka Albarn x Soul Eater)

Soul Eater no me pertenece ni sus personajes… Solo el Consuelo de hacerles hacer todo tipo de barbaridades en éste proyecto.

No me hago responsable de la pérdida del sentido de orientación, ni otro daño psicológico que pueda acarrear el hecho de relacionarse con ésta creación mía. (Naaaa… Es una broma xD)

Puede que exista la presencia de OOC en el transcurso del fic, por lo que tendré muy en cuenta aquello y sus comentarios al respecto, para así poder editarlo y reanudar en cuyo caso.


«Aún tenía en la garganta aquel sabor de soledad que saboreé al verte partir, parecía que aquella inocencia y alegría infantil, desapareció contigo, aquella tarde de otoño. Muchas veces me pregunto, ¿qué hubiera sucedido si lograba detenerte? O tan solo si hubieses recibido mi carta…

No creo que mucho, después de todo, éramos niños aún y ¿Cómo saber si lo que sentía en esos momentos era amor verdadero? Pero como sea, las cosas siguieron su curso, tú te fuiste sin saber mis verdaderos sentimientos hacia ti, quedamos como 'mejores amigos' y eso fue desvaneciéndose hasta ahogarse con los recuerdos.

Al marcharte, toda la felicidad que viví junto a ti, se fueron quedándome nuevamente solo y como había empezado todo, después de la separación de mis padres, sin sonrisas, serio y bastante cerrado para ser un chico de doce años. Pero nunca estaré más de acuerdo con esta frase: 'Las cosas suceden por algún motivo' y es así como continuó mi vida sin ti.

Seguí amándote como cual amor bueno de niño, recordante con cada libro que abriera, tu recuerdo me invadía. Olvidé a todos para no olvidarte a ti, pero recuerdo muy bien a aquella rubiecita que me sacó de nuevo de mi oscuridad…

¿Qué demonios? ¡Madura, idiota! –Y un fuerte puño se acentuó en mi rostro, lazándome al suelo; quedé desorbitado mirando el cielo. Aquel puño fue lo que me trajo a la vida nuevamente. -Das pena, ¿lo sabías?

Cuando me di cuenta, aquella rubia de cabello corto y ojos tan azules como el mismo cielo, se encontraba consolando a la pecosa niña que se declaró a mí, y yo fui tan bastardo como rechazarla de la peor manera. Sobé mi mejilla aún recuperándome del shock y busqué a la prepotente rubia.

Esa niña de doce años, tenía la apariencia de una dulce señorita y la fuerza de todo un brabucón. Sonreí para mí mismo y me di cuenta de que solo faltaba aquel puño para traerme de vuelta a la realidad. Me puse de pié y caminé hacia ella.

Ja, ¿regresas por más? –Iba a implantar en mí otro de sus feroces puños, pero fui lo suficientemente rápido como para detenerlo antes de que me golpeara.

La chica se mostró sorprendida pero cambió su semblante rápido, para no ser descubierta; preparó su pierna y casi me patea, pero nuevamente la detuve y pronto perdió el equilibrio, cayendo al suelo y arrastrándome a mí con ella.

¡Maldito! ¡Suéltame! ¡AAAH!

Ese día fue el más doloroso y el mejor de todos los que alguna vez tuve, desde que ella se fue de la ciudad. Gracias a la crianza que tuve debido a mis constantes desmayos, nunca había experimentado muchas cosas con otros niños de mi edad. Pero ese día, todo lo que en mi corta vida no había sentido, se mesclaron constantemente con su llegada…»


«─ Kid, yo… -Su mirada parecía avergonzada, su sonrojo la delataba; algo había hecho.

Adivinaré… Nuevamente has escapado de tu casa por alguna discusión con tu madre, ¿no? –La chica infló lo cachetes molesta mientras yo sonreía divertido. Liz era muy explosiva desde pequeña, y eso no se le quitó teniendo igual 15 años, tampoco se callaría tan fácilmente ante nadie, incluso su propia madre.

S-Si… Si solo me molestarás con eso… E-Entonces, yo…

No tienes otro lugar a donde ir, Liz. Así que trágate el orgullo mientras yo disfruto diciéndote tus defectos… -Dije con tono autosuficiente haciendo que ella cabreara y me golpeara en el pecho, haciéndome caer de espaldas sobre mi cama.

Sin más, Liz entró a mi habitación desde la ventana. No era algo raro, siempre que ocurría eso iba a mi casa y tocando mi ventana, entraba por ella para pasar la noche al menos bajo un techo protector. Me repuse del golpe y me puse de pié, era gracioso ver a Liz llegar a casa de esa manera, como si de un pequeño perro abandonado se tratase, temblando de frío, mojado por el sereno y buscando aunque sea una manta vieja con la cual taparse.

Ella no dijo nada así que solo suspiré para ir hacia mi armario y tenderle una toalla. Ella me miró simplemente y luego sonrió.

¿Enserio se hizo tanta costumbre? –Preguntó divertida ella mientras se secaba el pelo.

Tanto como para decirte que te negarás en dormir en mi cama mientras yo duermo en el sofá, pero terminarás rendida y yo te cargaré hasta la cama… Si, creo que si se volvió costumbre.

Ambos nos miramos por un momento y sonreímos para luego echar en carcajadas que poco duraron, al recordar que mi padre "no sabía" que ella estaba ahí. Si, tenerla en casa era tanta costumbre para todos…»


«El silencio reinó entre ambos mientras que la lluvia golpeaba la ventana de mi auto. Recuerdo que esa vez, le había comentado a cerca de mi compromiso con la hija de un socio de mi madre. Era algo incómodo hablar de eso con la chica que te gusta, pero ella insistió mucho en que quería saber el motivo que me tenía preocupado, pero cuando se lo dije, parecía muy afectada.

Y… -La voz de Liz se oyó entonces. -¿Tú quieres casarte?

Aquella pregunta me tomó por sorpresa, y se lo hice saber por medio de mi semblante sorprendido.

Yo sé que… -Habló nuevamente. –Eres muy maduro, Kid… Sabrás que hacer… -Parecía que le costaba decir todo eso, porque veía como tensaba los músculos de sus brazos. –Y no importa lo que elijas… -Fue la primera vez en todo el tiempo en que estuvimos dentro del auto, en que me miró directamente a los ojos y pude ver su determinación, aquella que tanto amo. –Yo te apoyaré en todo…

Ese día no sabía si reír o llorar, porque que ella me esté diciendo eso, quiere decir que no intervendrá en nada… Algo que no iba con la Liz que conocía. En caso contrario, ella se tornaría prepotente en lo que respecta el tema y me daría fuerzas para negarme a la decisión de mi Madre; pero esta reacción era la que menos había esperado en ella.

Liz… -Dije bajando la mirada, haciendo que mi flequillo diese sombra a mi rostro, preocupándola. Aunque más bien, lo que intentaba de hacer, era ocultar mi sonrojo por lo que iba a decir a continuación. -¡Sé mi novia!

El silencio que reinó a continuación, hizo que desease que Liz sea sorda y ciega, para no leer mis labios…Y yo, Autista o mudo para no haber dicho aquello. Ella me miró seriamente y empezó a reír haciendo que el sonrojo en mi cara, no hiciese otra cosa que no sea, empeorar.

¡Deja de reírte! ¡Es un excelente plan para frustrar la decisión de mi madre! –Exigí molesto pero luego ella, tratando de no ahogarse entre carcajadas, dijo:

¿Juras que con solo ser tu novia, se acabaría el problema? –Eso me hizo dudar, pero asentí. –Vaya… Arachne no es mi madre, pero con lo poco que la conozco te aseguraría que ella no dejaría que algo así la detuviera… Recuerda, es tu madre.

¿Qué quieres decir con eso? –Dije molesto por la indirecta.

Está bien… -Su voz rompió el silencio que se anidó seguidamente aunque lo que acabó de decir, fue lo que me sorprendió aún más. –Si no deseas casarte y quieres plantarte a tu madre de esa manera… Bien. Te ayudaré.

Liz…

¿Qué acaso no escuchaste lo que dije? "Cualquiera que sea tu decisión, yo te apoyaré en todo". –No reaccioné enseguida, la verdad, me tomó unos segudos al darme cuenta que tenía delante de mío a la mejor amiga del mundo. Gracias a mi cuerpo, quien motivado por la alegría que sentía, terminé abrazándola. Y gracias a eso, terminé sobándome el estómago…»


«La cabeza me daba vueltas y vueltas, no sabía por qué había tomado tanto esa vez. Ah, ya lo recuerdo… Era la despedida para BlackStar y como cual simio se trata, tuvo que desperdiciar la mayoría del dinero en bebidas… Aunque claro, yo no hubiera bebido o más bien, no me hubiese excedido con la bebida de no ser por culpa de Liz, nuevamente. Esa chica me saca de quicio.

Vamosh… Eengo shueño, e...engo frío y me esto po caer borrasha… -Decía Liz recostándose por mi auto mientras yo trataba de que mi cabeza no explotara por el dolor que sentía mientras buscaba las llaves de mi coche.

Demonios… Serías de mucha ayuda si te callaras…-Dije molesto sin elevar la voz, también tambaleándome.

E-Etto… Kid-kun…-La voz de Tsubaki se oyó detrás, llamándoles la atención. –Si quieres puedes guardar tu auto en mi cochera… Hay espacios para un auto más… Y… Puedo llamarte un taxi… No sería conveniente que salieras así a conducir…

Surgieron dos dudas en mi mente en todo lo que Tsubaki había dicho… 1. ¿Hay espacios para un auto más? Eso quiere decir que habría aún más autos dentro de su cochera… Vaya, definitivamente estos orientales se forran en dinero… Y 2. ¿No sería conveniente que saliera así a conducir? Aquel "así" que apareció debió de ser un calificativo a mi estado etílico… ¿Tan mal me encontraba? Quizá no tanto, porque puedo recordarlo.

Suspiré un momento y guardé mis manos en mis bolsillos, recobrando mi compostura de sobriedad, por más que el sonrojo en mis mejillas pudieran poner objeción alguna. Me aclaré la garganta y dije:

Bien… Te pediré ese favor, Tsubaki…

Bien, mientras el niño rico paga un taxi… Yo iré caminando hasta casa… Despertaré a Patti para irnos. -Dijo tratando de incorporarse pero solo se tambaleó tristemente para luego volver a sostenerse por el capot del auto. Tsubaki parecía muy preocupada y lo último que quería era que se sintiese aún más presionada, por lo que atiné a decir:

Liz, tu estado es peor que el mío así que también deberás de venir conmigo… Dudo que recuerdes el camino a tu propia casa… Además, no creo que tu madre te deje entrar en ese estado.

Cállate… -Dijo Liz sin otra utilería que usar en mi contra. Sabía que tenía razón. –Llamaré a Patti…

─ Liz-san… Si no te importa… ¿Por qué no dejas que Patti se quede a dormir en casa? Ya es tarde y no me gustaría despertarla… -Parecía imposible llevarle la contraria a la japonesa, y Liz, cuyo estado no era del todo favorable, no puso objeción.

Una vez que el taxi había llegado, tanto Liz como yo lo abordamos con un poco de dificultad, aunque el tiempo en que pasamos dentro pareciera largo, aún me sigue pareciendo que ingresara a Liz al coche tardó aún más que el trayecto en sí. Al menos uno de los mantenía, aunque sea poca, la consciencia; más bien me alegra de recordarlo porque era gracioso ver como Liz iba quedándose poco a poco dormida, balanceándose a los costados y cabeceando una que otra vez, para luego tratar de reponerse y que no se notara nada. Las gotas de lluvia comenzaron a descender y golpear el vidrio de la ventana. Por alguna razón, aquello me tranquilizaba y hacía querer entregarme por completo a Morfeo. También debería de darle crédito a los Rolling que con su tema "Times waits for no one" me relajaba aún más y el asiento gastado del taxi pareciese ser un colchón de plumas silvestres.

Nos bajamos del coche frente a mi casa, estaba claro que Liz pasaría la noche allí ya que no sería bueno que su madre la viera en ese estado. Me encargué de hacerle llegar un mensaje para que no se preocupara, no demasiado. Con mucho cuidado la ayudé a subir por las escaleras hacia la habitación de huéspedes y así dejarla descansar.

Kid… -La voz apagada de Liz rompió el silencio. -¿A dónde vamosh?

A tu cama… Ahí dormirás bien… -Dije tratando de no tambalearme y caer con Liz a cuestas.

¿Me llevarásh a la cama? Ja… Sabía que teníash eshe lado oscuro… Lástima… Soy cane de ocho rancho, amigo…

¿Eh? –Dije sin comprender. Aunque era sabido que Liz solía utilizar frases texanas de vez en cuando, aunque no quisiese hacerlo ya que para ella no está de moda aquello, aunque cuando uno está borracho, muchos de sus principios no existen.

Ya sabesh… No te haga el deshentendido… -Liz se abrazó más a mí y acercó sus labios a mi cuello; sentí su aliento por mí y mi sangre se heló. –Siempre quishiste tener... algo coomigo… ¿Nosh?

L-Liz… ¿Qué demonios estás…? Bah…Estás borracha. –Entonces se detuvo abruptamente, llamándome la atención.

¿Quién está borrasha? Sabesh que dio la vedad… -Entonces sonrió con los ojos caídos del cansancio. –O creesh que poedesh sheguir aparentando ante mí… Veamosh, shi hago eshto… -Fue entonces que Liz se acercó aún más a mí y su rostro lo llevó directo a mi cuello, besándolo lentamente. Eché un pequeño gemido de sorpresa por lo que acabó de hacer, ¿qué estaba ocurriendo? -¿Seguirásh negándolo, Kid?

Liz, deja de hacer el ridículo… -Dije tratando de sonar serio, juntando las fuerzas que iban desaparenciendo, para así apartarla de mí; aunque ella no parecía estar del todo de acuerdo.

¿Ridículo? –Dio una carcajada y luego mirándome seria, me acorraló contra la pared y sin darme tiempo a decir algo en mi defensa, apresó mis labios con los suyos de una manera feroz, acrecentando la exitación que me causaba todo aquello. ¡No, no podía dejarme llevar en ese momento! ¡Ambos estábamos borrachos y no sería conveniente dejar que…! - ¿Qué pasha? –Dijo una vez se alejó y apegó su frente a mi pecho. -¿Tienesh miedo…? ¿De una shica…? Ja…

No te tengo miedo… De lo que tengo miedo es que no…

No poedash controlarlo, ¿nosh? –Alejó su rostro de mí y mirándome, negó cínicamente mientras apartaba unos mechones de mi frente. –En ocasiones deberíash… Dejarte llevar… No shiempre podrásh controlar las cosash como tú lo deshees, Kid… Así que aprende… -Se apegó a mí y yendo hacia mi oído susurro. –Kid… Te Amo…

Aquello no podía estar sucediendo, no.

O mejor dicho, yo no debí de haberla besado entonces, no debí de apresar su cuerpo contra el mío por la pared, ni haber ingresado a la habitación de huéspedes con aquella consciencia muriendo por los suelos, donde fue quedando nuestra ropa y nuestro autocontrol. No debí de haberme acostado con ella en ese estado, pero a pesar de desear todo lo contrario, así sucedió. No se puede hacer más nada…»


«Corría a todo lo que mis piernas me daban. En cuanto lo supe, fui directo a la mansión de mi madre en donde yacía Liz. Quién sabe qué artimañas habrá utilizado mi madre, pero sabía que no era nada bueno. Entré a la sala de estar en la que se encontraban ambas mujeres tomando el té. Mis ojos se enfocaron en la figura de Liz, sorprendida al verme llegar de esa manera. La inspeccioné con la mirada, verificando que estuviera bien; mi mirada fue seguidamente hacia mi madre, mientras mi ceño se fruncía al instante.

Kid… -La oí pronunciar y en sus ojos vi la culpa anidada.

Liz, yo…

Qué bueno que estés aquí, hijo… -Dijo la mayor en la sala dando un último sorbo a su taza, para luego dejarla sobre la mesa, a un lado suyo. –Espero que no te haya molestado que invitar a tu novia a tomar el té…

Madre… -Dije reponiendo mi figura, mostrándome sobrio y con una mirada fría. -¿Se puede saber a qué se debe esta sorpresa?

Quería conocer a mi futura nuera… Es encantadora. –No pude evitar acentuar mi ceño. Aquella mujer nunca diría algo como eso si no influyera en los motivos que terminen en su conveniencia.

No se tardó mucho, así que cuando salimos con Liz de aquel lugar y subimos a mi auto, no dudé en preguntarle a cerca de lo que mi madre mudo haberle dicho. Ella se mantuvo un momento callada pero pronto respondió con tanta naturalidad que parecía mentira.

También me sonrprendí al recibir esta invitación suya, pero… Fue más sorprendente que solo quería hablar de temas triviales… -No le creí por más que pareciese la más sincera verdad, porque simplemente se trataba de mi madre. –No me mires así… Tampoco confío en ella, pero se portó muy bien… Incluso…

¿Incluso…? –Inquirí preocupado.

Dijo que cancelaría el compromiso. –Aquello me tomó más que desprevenido, tanto que no me fijé que el semáforo ya daba en rojo y frené tan de golpe, casi terminamos como patatas estrelladas contra el parabrisas.

¿Cómo? –Dije sin creérmelo aún. Ella me miró y acercándose hasta mí, besó dulcemente mis labios. ¿Cómo podía aquello cambiar mi humor de un momento para otro? Lo que sí, era que lo hizo. Cambió mi mal humor en sonrojos y sonrisas, aunque las bocinadas que recibí luego tampoco afectó en la sonrisa que me dejó en los labios.

Pero aquello solo resultó ser una bandita sobre una herida profunda pero pequeña, a la luz de los ojos…»


«― Liz… ¿A-A qué viene todo esto? –Formulé anodado al oír lo que acabó de decir.

―… -Ella no respondió, solo permaneció en silencio.

¡Respóndeme! –Inquirí nervioso y elevando la voz, ella se negó aún más a mirarme. No podía comprender nada de lo que estaba ocurriendo.

¿Cómo que Liz…? No era posible… ¡Liz jamás sería capaz de mentirme de esa manera!

¿Ahora no tienes lengua para hablar? –La voz molesta de mi madre hizo aún más tensa la situación. Le dediqué una mirada de desprecio por intervenir. Sinceramente, era muy humillante tener como testigos a mis padres con todo el desastre que estaba ocurriendo.

Liz, respon—

Kid, yo… -Suspiró. –Sí, te mentí… Acepté seguir la corriente de ser tu novia… Por motivos personales… Tenía planeado casarme contigo y usar el dinero que me pertenecería para… p-para…

Cállate. –Dije sin desear oírla, no quería creer que todo lo que mi madre me había dicho era cierto.

Ella solo te veía por el dinero que posees… ¿Por qué no dices simplemente eso, querida?

Arachne, por favor. –Dijo mi padre por primera vez en lo que concierne aquella reunión.

P-Pero entonces… Aquel robo a mi cuenta… T-Tú…

―… -Liz calló. No podía creerlo, simplemente no podía.

Liz, tú… ¡¿Estás diciendo que todo el embrollo que tuve con la familia de Tsubaki fue por TÚ CULPA? –Liz comenzaba a temblar de impotencia, pero no me importaba. Aquello era demasiado. No podía creer que enserio haya sido ella la culpable de toda la discordia que había surgido entre la familia Nakatsukasa y la mía. –Por un descuido mío… Terminaste traicionando mi confianza…

K-Kid, yo…

¡Cállate! –Mi furiosa voz la congeló al igual que a los demás en la sala, hasta a mí mismo me sorprendía oírme de esa manera. –S-Solo… Cállate… y sal de aquí… -Al ver que no se movía, volví a decir en tono iracundo. -¡Vete! –Ella me miró a los ojos por un segundo y pude ver aquellos orbes azules derrumbarse en lágrimas. No tardó en salir pero antes, había movido los labios en un…

'Lo siento, Kid…'

Ese día fue el más duro de toda mi vida, había sido traicionado por la persona a quien más amaba en ese mundo. Pero a pesar de la rabia que tenía dentro, no podía odiarla, no podía…»


Maka veía a Kid muy preocupada, desde hace un buen rato había mantenido una mirada distante, con los ojos puestos en la nada, como si estuviese haciendo un recorrido por toda su memoria. Se ponía en su lugar y sabía que no era nada fácil. Por más que su padre sea un bastardo, ella no podría haber salido delante de no haber sido por él, así que podía sentir aunque sea un poco de aquel sabor tan desagradable que le dejaba la soledad recorriendo por sus rincones. Desvió sus verdes orbes hasta el azabache al lado suyo, con cierta vergüenza. Odiaba no ser de ayuda, por lo que se cuestionaba interiormente alguna forma para animarlo.

"Vamos, Maka… ¿Qué esperas para decir algo productivo y ayudarlo? ¡Es tu amigo y ¿no tienes nada bueno para aportar? ¡Demonios! …"

- Maka… -La voz de Kid la despertó de su reproche mental. Lo miró rápidamente aunque él seguía viendo a la nada. –Dime… Liz… -Ahora las cosas le parecían más extrañas e incómodas. -…Disculpa.

- …¿P-Por qué? –Fue lo único que pudo decir y pronto se arrepintió, ya que aquello demandaba una aclaración y de seguro eso era lo que Kid no quería dar. –Perdona mi… Indiscreción. –Hizo una pausa. –De seguro Liz vendrá pronto, ¿no? Haa… -Echó un suspiro. –Disculpa, no sé que decir en estos momentos… ¿Sabes, Liz es muy buena para consolar? Aunque, ahora que lo pienso, no es buena en eso porque siempre sale con algo de ella o cosas así que te hace reír y terminas por olvidar lo que te dolía… -Maka empezó a reír disimuladamente al recordar cuando ella le había contado sobre su pasado a sus dos primas y Liz trató de consolarla.

Maka no se fijaba en como Kid la miraba, con un rostro más calmado y con una pequeña sonrisa en los labios. Cuando Maka regresó su rostro hasta él, se dio cuenta de ello y no tuvo otra reacción que no sea el de enrojecer sus mejillas, pensando que algo ridículo acabó de decir, o quizá el nombrar a Liz haya estado de más.

- Pe-Perdón, Kid… Creo que metí la pata… E-Emh… -Se puso de pié. –M-Mejor traeré algo… para… ¿tomar? ¡Si, es bueno tomar algo en estos momentos…! Y-Yo… -Maka comenzaba a tartamudear a causa de los nervios que sentía y eso le parecía muy enternecedor al abogado, quien al ver que Maka se puso de pié, la detuvo sujetándola de la muñeca de manera dulce, poniéndola en apuros.

- No tienes que sentirte mal, Maka… -Fue lo que dijo para ponerse también de pié. –Gracias, no has metido la pata en absoluto… Al contrario, me has sacado varias sonrisas en el trayecto de éste percanse. –Maka miró el suelo en ese momento.

- Kid, yo… Y-Yo sé que ocurrió algo entre Liz y tú… Por eso, y-yo…

- Tienes razón. Ocurrió algo hace tres años, pero ya pasó… No siento mucho aquel suceso a estas alturas, así que no tienes que disculparte por si la hayas mencionado… -Hizo una pausa y sonriendo, la atrajo hacia él para abrazarla. –Gracias por estar aquí.

Maka no sabía que ocurría, solo sentía el pecho de Kid por el de ella, y los latidos de ambos casi armónicamente. Aquel aroma que reconoció como un fino Pacco Rabane, proveniente de él con ese toque tan suyo, la sedaban de inmediato y cuándo se dio cuenta, se encontraba tratando de que sus finos y cortos brazos puedan rodear la cintura del muchacho. ¿En qué momento su cuerpo se encontraba correspondiendo por sí solo al abrazo del muchacho? No lo sabía. Solo podía apreciar el techo debido a que el hombro del chico, donde su rostro descansaba, era muy alto comparado a ella. Cerró los ojos y sus latidos acelerados la delataron: estaba disfrutando de aquel momento, más que como una amiga que vino a dar apoyo moral a su amigo, cuyo padre yacía en terapia, luchando por su vida.

Abrió los ojos de inmediato al meditar aquello y cuando trató de zafarse de él, las puertas de aquella sala se abrieron estrepitosamente dando con el albino con quien no se llevaba muy bien, y esa vez parecía ser lo mismo. Aunque algo había diferente esa vez; sus ojos mostraban cierto rencor a ambos jóvenes quienes yacían abrazados hace un momento atrás y ahora, miraban al recién llegado.

- Soul… -Dijo Kid de forma sorpresiva y con una sonrisa tranquila al verlo allí.

- ¿Cómo está tu padre? –fue lo primero que dijo con una voz seria. Maka era la primera vez que lo veía así y sintió algo en el pecho, algo semejante a la culpa, pero no entendía por qué.

- Aún no tenemos noticias de los médicos… -Fue lo que dijo volviéndose a sentar. –¿Viniste solo?

- … -Soul dudó en responder, miró al suelo y respondió. –Sí, solo yo.

Kid se le quedó viendo de manera seria, Maka no entendió aquello así que solo decidió mirar a otra parte.

- Bien… -La voz de Kid rompió de nuevo el silencio. –El sueño me está venciendo… Iré por un poco de café, ¿quieren? –Maka negó con una sonrisa mientras que Soul, quien yacía recostado por la pared, solo hizo un gesto con la mano.

En cuanto se dieron cuenta, la presencia del azabache ya no estaba, se marchó silenciosamente. Y al igual que su ausencia, ambos permanecieron así, silenciosos, sumidos en sus propios pensamientos.

En lo que respectaba a Maka, los latidos aún parecían estar en una maratón dentro suyo, mientras se preguntaba por aquel abrazo y sobre sus pensamientos al respecto. Y al igual que ella, Soul se mantenía al margen con respecto a sus pensamientos, aunque por lo visto tenían mucho que ver con la rubia sentada en una de las hileras de sillas en aquella sala. El silencio no duró mucho, el albino se encargó de ello.

- ¿Hace cuanto conoces a Kid? –Maka pegó un respingo al oír su ronca voz llenando las cuatro paredes de aquel lugar.

- Desde hace mucho, ¿por qué? –La chica no tenía ganas de discutir, por lo que su voz era tranquila y serena, eso no fue acotado por el albino quien tampoco estaba en los ánimos suficientes, tras todo lo que estaba aconteciendo.

- ¿Es verdad que tú y Kid tienen una ralación? –Maka se sorprendía aún más con las preguntas que iba formulando el albino.

- Te veo muy interesado en el tema… Pero no es de tu incumbencia. –Dijo simplemente para cruzar las piernas de manera cansina y mirar para otra dirección.

- Escucha… -Soul se incorporó y la miró. -Lo preguntaba para saber si tienes aunque sea idea de lo que Kid siente por Liz, tu prima. –Maka frunció el entreceño con brusquedad, sabía a donde llevaba aquella conversación y no le gustaba para nada ser el ícono de la "perra que arrebató el amor a su propia prima".

- Mira… -Maka no iba a tolerar nada de eso. Se puso de pié y mirando ferozmente al chico, dijo. -No estoy de humor para soportar tus objeciones con respecto a algo que no te incumbe… -El albino la miró detenidamente, atento a lo que Maka iba diciendo. – Si crees que me mortificaré por lo que puedas objetarme, descuida… No lo haré. Y si tuvieras un poco de madures te darías cuenta que no estás siendo más que la vieja chismosa del barrio. Con permiso. –Cruzó al lado de Soul de manera altiva, por más que poseyera el rostro de su dolor, ella no se desdoblegaría ante nadie, y eso le incluía a su viva imagen.

- No me tomes por ese lado… -La voz de Soul volvió a sonar, pero ella no se detuvo. –Solo protejo a mis amigos… Si resultas ser un problema para ellos, olvídate de la paz entre ambos…

- ¿Cuándo se habló de ella? No la necesito. –Contestó sin más y salió así de aquella sala.

Mientras que Soul prevalecía con la mirada gacha, sentía como sus manos en forma de puños, temblaban de manera ansiosa; algo le traía un recuerdo, ese algo era aquella chica que a diferencia de las anteriores ocasiones, esta vez mostraba una determinación propia de "esa" mujer. Una sonrisa apareció en sus labios y mirando a sus espaldas, por donde la chica había desaparecido, murmuró:

- No pensé… Qué hubiera alguien… Tan parecida a ti… Hmp, irónico. –Sonrió divertido.


La noche abrazaba la ciudad de Death City mientras que las estrellas actuaban de centinelas para quienes rondaban aún por las calles, como lo eran BlackStar, cargando a una dormida Patti y en compañía de Blair. Los chicos iban comentando a carcajadas todo lo que hacía mucho no sabían del otro. Blair disfrutaba de la presencia de BlackStar puesto que, su energía le transmitía más dinamismo que el de costumbre. Era también parecido a Patti, quien con su entusiasmo e inocencia, podían cambiarle el humor. En definitiva, ayudó que en su trayecto haya estado BlackStar, puesto que aquella chica, Maka Albarn le había dejado un mal sabor en la boca.

― Ey, BlackStar… -Llamó Blair caminando con las manos hacia atrás de forma inocente. Él la miró para saber qué quería. -¿Qué piensas sobre esa tal Maka?

El peliceleste sonrió ampliamente y dijo de inmediato:

― Es muy extraña… Parece molesta, pero me parece un tanto divertida… -Luego miró a la pelililacea. -¿Es que no te agrada, Blair?

― … -La chica calló por un momento y luego cambió la pregunta por otra. ― Es la segunda vez que la veo en el día y en toda mi vida… ¿Qué piensa Soul sobre ella? Debió de haberte dicho algo, supongo.

― Oh, preguntándole al MEJOR amigo de Soul sobre esa chica, ¿eh? –Sonrió ampliamente. -¿Por qué no se lo preguntas a él directamente…? Sabes, nena… En todo lo que la gente ama de éste BIG-MAN es que es muy fiel cuando se trata de confin… confida… CON-FI-DEN-CIA-LI-DAD… ¡JA, NINGUNA PALABRA SE RESISTE AL GRAN BLACKSTAR!

Una gotita de sudor se resbaló por la frente de Blair, preguntándose si charlar con él sobre temas de esa índole, eran buena idea.

― Pero te daré mi SUPER punto de vista… Es una buena chica. Por más que Soul diga lo contrario o diga que es una completa chica rara, créeme que terminará encariñándose con ella. –Blair lo miraba atenta, aún sin poder aceptar lo que acabó de oír.

― ¿Encariñarte dices? –Dijo la chica en tono de burla. –Si, claro… El día en que Soul llegue a querer a esa "tablita", yo… -Calló al instante, puesto que vio a BlackStar con una sonrisa de oreja a oreja. -¿Por qué tienes esa sonrisa?

― Huelo a un reto… Vamos, dime lo que harás en caso de que Soul quiera a esa "tablita" como la llamas tú…

― Pues… ¡Pues he de besar al primer tipo que vea delante de mí! –BlackStar echó a reir y luego atinó a decir.

― Entonces deseo ser yo a quien veas, porque terminarás besándome… ¡Soul se encariñará con ella, te lo aseguro! Y créeme cuando te digo… ¡El gran BlackStar nunca se equivoca cuando predice algo!

― Será la primera vez que lo hagas, entonces… -Dijo Blair cruzada de brazos. "Más te valga estar bromeando, porque… ¡No, Soul jamás se fijaría en alguien como esa!

― Entiendo como te sientes, Blair… -La chica lo miró sin comprender. –Es normal que te sientas… ¿cómo llamarlo? ¿Amenazada? Podría ser…

― ¿Amenazada, dices? Pff… ¿Cómo crees? ¿Por semejante escoba? Pero por favor… -Antes de que BlackStar la interrumpiera, dijo. –Será mejor que no eleves tanto la voz…Podrías despertar a Patti. Mira, se está moviendo…

― ¿Tú crees…? –y así prosiguieron hasta que llegaron al departamento de Blair en donde Patti también se quedaría hasta que su hermana regresara del hospital. BlackStar se despidió y Blair se mantuvo en silencio, aún pensativa con respecto a lo que habían hablado con su amigo.

― Eso no ocurrirá… -Dijo para sí misma.


Liz, al enterarse del estado de Shinigami, apresuró a todo el mundo para ir hacia el hospital en donde se encontraba. Soul se ofreció en llevarla, ya que ella no había traído su auto y era él el único con móvil. Estaba muy preocupada por el viejo hombre así que a todo dar, fueron en dirección al hospital. Soul nunca había visto así a la Thompson, así tan desesperada y nerviosa; preguntaron a una de las recepcionistas a cerca del hombre y cuando dijeron que estaba en terapia intensiva, parecía que Liz entró en corto.

Sin duda alguna, Soul era de los que tenían el concepto de mujer fuerte de Liz, pero ese día todo parecía ser solo una farsa, porque las lágrimas que derramó la mujer al oír aquello, lo perturbaron. Recordó que trató de calmarla pero era imposible, tenía leves escalofríos que la hacía temblar. Él aún poseía aquel nudo de garganta que sintió en ese momento al ver a Liz en ese estado; y para calmar un poco más a Liz fueron a buscar a Kid, quien ya debía de estar ahí.

Subieron las escaleras ya que el elevador estaba muy cargado y no era bueno tener a Liz entre tantas personas y en un espacio tan sofocante. Pero parecía que aquel sofoco no era tan problemático, como lo que vieron al llegar a puertas de la sala de espera, que gracias a sus ventanas de vidrio, fueron capaces de ver que adentro yacía tanto Kid como la molesta "novia" suya, abrazándose muy melosamente.

Desde que conoció a Kid, había conocido también a Liz y desde entonces sabía que entre ambos había algo, por mucho que lo pudiesen negar, o la forma tan diferentes de ser y actuar, ambos sentían algo muy profundo; pero el ver aquello lo perturbó, y más al pensar en cómo reaccionaría Liz con eso.

Quiso decir algo, pero ella se le adelantó diciendo que quería ir al baño, aunque estaba claro que aquella escena le trabajó mucho el cerebro.

Soul sintió una gran molestia ya que a causa de aquella muchacha tendría que alejar a sus amigos. Se mordió el labio inferior y entró de inmediato, fue allí entonces que la pareja se ceparó. No tuvo otro pensamiento pasándole por la cabeza, que el de "Kid… Maldito insensato…"


La brisa nocturna recorría los aposentos clínicos del hospital, susurrando baladas en silencio que la gente ignora; no es que quieran hacerlo, pero la preocupación que carcomían sus entrañas, les prohibían pensar en otra cosa que no sea su familiar internado dentro de aquel lugar de fachada atractiva y original, pero de interior frívolo y triste.

La texana de ojos azules yacía abrazando sus propias piernas, mientras hacía reposar sobre sus rodillas, su amplia frente. El hospital Central de Death City, era una de las instalaciones más costosas, famosas y atractivas en toda California; siempre se encontraba en el planeamiento de los guías de turismo, aunque más bien lo atractivo no se encontraba en entrar en las salas o ver a los enfermos; más bien, era la arquitectura que poseía y también el jardín botánico que posee. Así es, aquel hospital era propietario de muchas hectáreas que poseían una de las reservas ecológicas más famosas dentro de los Estados Unidos.

Y cuya reserva era en donde Elizabeth Thompson yacía acallando sus penas.

Gracias al horario que reinaba en esos momentos, el "jardicito" yacía cerrado al público y porque nadie se encontraba allí, era el lugar que Liz deseaba estar. Dio un suspiro más y levantando la cabeza por primera vez, miró el cielo encima de ella. Las estrellas no se comparaban a las que solía ver cuando estab en Texas, al ser solo una pequeña niña. Esas estrellas sí podían llamarse ser una, porque brillaban tanto y sus múltiples hermanas, adornaban el cielo y alumbraban la penumbra que ofrecía la noche.

Sonrió melancólicamente.

Lo que más recordaba en esos momentos y que oprimía con ansias su pecho, era la vez en que Shinigami le había enseñado las constelaciones. Fue esa la primera vez en que ella quedaba a dormir en la casa de Kid, cuando había discutido con su madre a causa de la futura miembro de la familia Thompson. Desde pequeña había admirado mucho al viejo hombre, siempre tan vivaz y divertido que parecía que nunca envejecería. Sus ojos volvieron a humedecerse ante el recuerdo del hombre y ocultó, una vez más, su rostro entre sus rodillas.

― ¿Aún te sigue gustando la constelación de leo? –Una voz detrás de ella, la alarmó, haciendo que pegara un respingo y girara el rostro, lo suficiente como para ver que se trataba de Kid. El chico no la miraba, más bien se encontraba entretenido viendo el cielo.

―… ¿Por qué…?

― ¡Oh! ¡Lo encontré! –Interrumpió Kid con su alarido al ver la constelación de Escorpio. Liz lo miró por un momento, deleintandose con la sonrisa infantil que tenía en los labios. Era muy raro ver aquella sonrisa en él, aunque estaba claro que cuando se trata sobre algo que le parezca 'Simétrico' pues… Podrías ver el otro lado que Death the Kid oculta muchas veces. –Oh… Y allí está la 'Cruz del Sur'… Cómo aborrezco esa constelación… -Dijo volviendo su rostro serio y con una mueca de desagrado.

― ¿Por qué no estás en la sala de espera, Kid? –Preguntó Liz volviendo su vista al frente.

― ¿Y tú? ¿Por qué saliste corriendo en lugar de entrar allí? –Hubo un molesto silencio seguidamente, Liz no tenía escapatoria ante aquello. Ni siquiera sabía por qué no entró de una buena vez. –Mientras piensas en la respuesta, me sentaré un rato… -Dijo mientras lo hacía, quedando al lado de ella. -¿Puedo hacerte una pregunta, Liz?

― Ya lo haces… -Dijo ella sin gracia.

― Entonces… Te haré unas cinco preguntas… - La chica no lo miró

― ¿Qué te asegura que las responderé? –El chico ignoró aquello y fue por la primera pregunta.

― ¿Por qué dijiste que Maka era mi novia?

La texana calló por unos minutos, pensando bien lo que iba a decir.

― Solo quería que se adaptara rápido al grupo. –Finalizó secamente.

― Ya veo… -Hizo una pausa. –La segunda pregunta es… ¿Segura que no lo hiciste solo para que todos piensen que ambos habíamos superado el pasado? –La chica cerró los ojos y respondió.

―…No. Porque eso ya es historia del pasado, no tiene cabida en la importancia.

― Bien. La tercera es… ¿Por qué seguiste el rollo de mi madre con ese tema de la estafa de la familia Nakatsukasa…Hace tres años? –Los ojos de Liz se abrieron sorprendida y lo miraron con tal semblante. El sonrió de manera autosuficiente y respondió sin mirarla. –Te sorprende, ¿no? Mi padre me lo contó todo… Mientras que mi madre… Solo quería probar la inocencia de los Nakatsukasa… Entonces, Liz… ¿Por qué quisiste que todo eso pasara?

―…Yo… -La sangre se le heló y su corazón parecía que bombeaba a mil por hora. Todo el sacrificio que hizo esos tres años, se esfumó en un momento. –tú madre… -Kid cerró los ojos esperando a que ella terminara de hablar. –me amenazó esa tarde que me invitó a tomar el té… Puso en juego a mi familia y yo… Cedí.

"Ahora tiene más sentido todo…" –Pensó Kid para sus adentros.

― Lo siguiente es… ¿Por qué saliste corriendo en lugar de entrar a la sala en la que Maka y yo estábamos? –La rubia apretó sus puños y respondió.

― Cuando llegué… Y los vi abrazados… -Kid la miró detenidamente. –Creí que ya tenían una noticia sobre tu padre… y que esas eran malas… Me entró un miedo y no podría enfrentar saber la verdad… -Liz miraba al suelo, porque por más que sea cierto lo que estuviera diciendo, el motivo real por el cual salió de allí era otro. El silencio se hizo presente nuevamente y ella deseó alejarse de allí. –Voy a entrar.

En cuanto se puso de pié e iba a comenzar a andar, Kid la sujetó de la muñeca. El chico ya se encontraba de pié. Liz lo miró pero este tenía la mirada gacha.

― ¿Qué ocurre? –Inquirió por último Liz, perdiendo la paciencia.

― Falta que respondas a mi última pregunta… -Dijo él sin mirarla. Ella desvió la mirada y frunciendo el entreceño se soltó violentamente de él.

― Ya respondí a casi todas… ¿Por qué debería de—

― ¿Qué sientes por mí? –Esas palabras fueron lo suficientemente fuertes como para detenerla de inmediato, porque irónicamente era la misma pregunta que se hacía a sí misma. Suspiró y girándose sobre sus talones, lo miró ferozmente para luego responder secamente…

― Nada… Absolutamente, nada… -Sin más, se alejó del lugar y del chico quien se mantenía en silencio y con la mirada gacha.

Liz corrió en cuanto ingresó al establecimiento, por más que unas enfermeras le hayan dicho que no debería correr, ella no prestó atención porque solo tenía algo en la mente.

"Perdón… Perdóname… Kid, lo siento…"


― Demonios… -Murmuró molesta consigo misma. -¿Por qué será que siempre me termina pasando este tipo de cosas? –Su voz era quebrada, como si pudiese en cualquier momento, echar a llorar.

Pero era así como se sentía, atrapada y sin escapatoria alguna, entre obscuridad que le prohibía ver sus propias manos… Y más cuando eres una persona que aún no ha superado sus miedos a la obscuridad.

― A-Alguien… quien sea… ¡Qué me saquen de aquí! –Bramó entre molesta y aterrada, mientras se abrazaba a la puerta cerrada que solo podría abrirse de hacia afuera.

Se ha vuelto costumbre para ella, terminar perdida pero esto era el colmo…


Notas finales:

¡Buenas Tardes! …o mejor dicho…

¡BIENVENIDOS AL PRIMER CAPÍTULO DEL NUEVO AÑO! –Aplausos xD-

¡Muchas felicidades a tods ls lectores que visitan éstas páginas! ¡Les deseo lo mejor del mundo, y que todo lo que tengan planeado para este 2012, se haga realidad! ¡LOS QUIERO! :3

Dios…Si qué ha estado emotivo todo el tema… :') Me siento tan feliz de poder tener un buen inicio del año… Espero que la hayan pasado bien, con la familia, entre bombardeos… Quién sabe, solo ustedes… En fin, les deseo lo mejor para éste 2012! :D

Espero que éste nuevo capítulo les haya hecho recibir muy bien el año, jaja pues a mí me hizo bien escribirlo… Me emocioné todo al relatar algunos de los pasajes vividos por Kid junto a Liz, la verdad, amo esa pareja =w= Pero estamos aquí reunidos por otra pareja :3 No hubo mucho SoulMaka, pero he comenzado a cumplir con lo propuesto para el personaje de la semana… ¡¿A quién Soul recuerda cuando Maka actuó así? Es esa la pregunta del momento, creo yo… xD

Bien, espero sus comentarios y que tengan un Excelente inicio de semana! :3

Bye-Bye~

Oh, una Posdata…

Para Kmi-Nyan: Gracias a que me suscribí al foro al que me has invitado, debo decir que han matado mi ignorancia con respecto a los guiones de diálogo… En verdad, Muchas Gracias! :3 Nos leemos…


Rincón de las Respuestas:

MELEVANS: ¡Hola y bievenida! Si, el calor seca cerebros xD ¡Gracias por tu comentario y me hace feliz que te guste mi historia! Pasate nuevamente por aquí… En fin, te deseo lo mejor para este año nuevo y que tengas un buen inicio de semana :D

Kasumi Keiko 11: ¡Hola Hola! Jaja ¿de verdad? ¡Yeah! :3 Si, es tan divertido poner a esos dos a pelear porque ninguno quiere perder jajaja me recuerdan a mí misma xD ¡Si, cómo verás hasta le recordó a alguien a quien él quería mucho! ¡Sin duda, Blair terminará besando al primer hombre que vea! Jajajaja ¡¿Honto? Waaaah *o* me pone muy feliz que quieras tenerlo como tu libro personal, la verdad hasta yo pensaba hacer eso pero luego dije… "Naaah… Mucha garra" xD yo y mi honoraria pereza xD Si, lo de Shinigami fue una patada en el estómago para muchos lectores, incluso lo quiero tanto que dudaba en ponerlo en esa situación, pero… Si es por el bien del fic, lo haré TT^TT… Chiii… Soul y su pasado, a partir de este capítulo comenzará a tener protagonismo a pedido de la mayoría! ¡Muchísimas Gracias mi Niñaa! ¡Amé tu regalo, enserio, me conmovió todito! :'3 Nuevamente… ¡Muchas Gracias! Espero que te vaya todo bien cuando inicies las clases (: jajaja Cuidate mucho y seguiremos hablando! :D

Sliper moon: Holaaa! Jaja :3 ¿enserio nunca lo hacen? Pues… ¡Aquí es todo lo contrario! ¡Dejas un review, lo mínimo que puedo hacer es agradecerte! Por favor, ¿cómo no te tomaría en cuenta? Eres una lectora de mi historia, soy yo quien debe de agradecerte Pásala bien en este nuevo año! :3

Chikyu xD: ¡Kombaaaawaaaa! ¡Bienvenida! :D ¡Me alegra saber que te gusta mi historia! Jajaja tranquila, te entiendo perfectamente jajaja Maka y Soul son la pareja dispareja así que por más que se lleven bien, seguirá ;) jajaja pero Blair… Ella tiene celos de hermana, madre o… ¿? Uh, ¿Quién sabe? xDDD Tienes razón, ha estado un tanto dramático el asunto con Shinigami, y también con Kid y Liz… Aunque es eso el ambiente en sí de la historia xD Soul y su pasado…Creeme que lo amo xD jajajaja claro! Dame tu dirección y te lo envío xDDD Dios…! Sería un buen negocio… Aunque está claro que desperdiciaría todo mi dinero en eso *¬* xD Tranqui, que la continuación vendrá servido cada dos semanas! :D Que tengas un buen inicio de Año y de Semana! :3

Kmi Nyan: ¡Hola! ¡Con mucho gusto vuelvo a recibir un review tuyo! ¡Gracias enserio! :3 Jajajaja ¿te hice esperar mucho? Ojalá no tanto xP pero cada dos semanas trataré de subir un nuevo capítulo, así para que no te lleves una desilusión al ver que no hay actualización…Sé lo duro que es eso…Cuantas historias que aún no continúan y yo… ¡Quiero leer! D': Oh, si…Las Gorgon son peligrosas (excepto Chrona Chrona is so CUTE!) Jajaja Arachne es genial, tan maquiavélica… Así que es muy impredecible, lo que implica que sus motivos aún permanezcan ocultos… Aunque también se encuentra Medusa, jajaja jodido el tema xD ¡No es nada, en verdad! Tengo que agradecerte por todos tus comentarios, la verdad es que tienes razón… Como autora me gusta recibirlos, así que te comprendo…¡! Gracias nuevamente :3 Qué tengas un excelente año y un buen inicio de semana :D

MakaEater: ¡Hola! Jajaja si, muchas emociones ha transmitido este capítulo xD Jajajaja la pareja dispareja encantando a todo el mundo! Así es, y Blair terminará besando al primer tipo que vea en frente xD jaja Pobre Maka, siempre bajo el merced de su prima! Huy, este capi sique hubo KidLiz :D Blair se le puede ir la mano, porque quiere mucho a Soul, aunque veamos como se tornan las cosas entre ellos, te puedes llevar una gran sorpresa :I Arachne… Es muy impredecible, así que sus motivos… Jajaja bueno, dejemos que los capítulos hablen por ella xD Si… Lamento poner a Shinigami-sama en esta situación, pero verás que implicará mucho en el transcurso de la historia… Veremos qué sucede Jajaja ¡Y tú eres Encantabulosa! ¡Siempre me encantas con tus comentarios! :3 ¡Gracias por dejármelos! :* ¡Gracias, Preciosa, por todos tus hermosos deseos! ¡También deseo que hayas pasado una hermosa navidad al lado de las personas que amas! ¡Y deseo también que éste año esté lleno de buenas cosas para ti y toda tu familia y amigos! (el mío es más cursie, así que no te preocupes! Enserio les deseo lo mejor a todas Uds! :3) Respondiendo a tus P.D's: Pues no hay problema, mejor tarde que nunca :D jajaja Gracias por dejarme siempre un comentario tuyo! Lol P.D2: No hay problema, amo los review larguitos! :D) Te me cuidas! :3

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BlueSpring_JeagerJaques

¡Bienvenido seas 2012, que traiga más SoulMaka para todos!

¡Yeah! x3