Si no te gusta… sé respetuoso y dame una crítica constructiva.

Disclaimer: "Five Nights at Freddy's" no me pertenece, es propiedad intelectual de Scott Cawthon. (Se revolcaría en su tumba al leer esto). Los diseños tampoco me pertenecen, sino que son propiedad de la hermosa Myebi, de DeviantART.

Primavera Dorada

Capítulo 14: La mansa bestia

Goldie

Extrañamente… notaba el ambiente más pesado en el local esa tarde, todos parecían preocupados y no me hablaban mucho… lo cual me preocupaba a mí también ya que eso podía significar que algo iba mal, ¿O era mi imaginación…?

— "¿Tú qué crees, Golden?"

— "Estoy mal, no estoy de ánimo para preguntas."

Instintivamente llevé mi mano hasta mi cuello, sintiendo mi temperatura algo por encima de lo normal… ¿Fiebre otra vez? También me duele un poco la cabeza desde hace días y no me explico el por qué me siento así, el dolor desaparece por cortos períodos de tiempo pero siempre vuelve. Además que me siento débil y no he podido dormir mucho.

Aunque no quiero preocupar a Tex… él me pidió que le dijese exactamente cómo me siento.

No entiendo por qué pero él se ve… asustado…

Usé la mesita de noche en mi cuarto para apoyarme y así levantarme de la cama, soltando un suspiro de cansancio antes de usar mis dedos para arreglar mi pelo y colocarme mi sombrero azul, al menos por suerte no estaba mareado. Abrí la puerta con cuidado y salí hasta el escenario, quedándome tras el telón unos segundos en los cuales me pareció escuchar a mis amigos hablando entre ellos, así que me asomé un poco. Tex estaba diciéndoles algo que no alcanzaba a escuchar, pero por su expresión y por la de los otros no parecía ser nada bueno, no tardó en verme y quedarse callado, por lo cual todos voltearon a verme y bajé para ir hasta ellos.

¿Qué está pasando…? — Chica estuvo a punto de responder pero se quedó callada al igual que todos. — Es… ¿Es algo malo…? — El hecho de que todos se miraran entre sí no ayudaba a tranquilizarme, hasta que de pronto Freddy suspiró.

Verás, Goldie… tú sabes que Springtrap sólo vino aquí ya que su local se quemó, ¿No? — Parpadeé un par de veces, desviando la mirada y luego volviéndola hacia él.

Ahora tengo que volver, mis compañeros me necesitan.

P-pero… ¿No volveremos a vernos…? — Ante mis palabras, Tex bajó la mirada. — ¿Tex…?

Lo más probable es que… no.

Sólo atiné a bajar un poco la cabeza, mientras pensaba en todo lo que habíamos tenido que pasar para estar juntos y a su vez en todas las cosas que quería hacer con él, notando que de pronto sería imposible. Me costaba procesarlo tan rápido así que intenté solamente no pensar demasiado, obviamente me dolía pero tragué saliva y suspiré, tratando de ser fuerte.

Tex notó esto así que no tardó en abrazarme, a lo cual escondí mi rostro en su pecho sin corresponderle.

Y-Y… ¿Cuándo te irás, Tex…? — Pregunté en un murmullo.

Hoy… — Al escucharlo me abracé a él con fuerza, apretando los dientes y sin ganas de soltarlo. — Lo siento… sabía que sería pronto pero no tanto…

¿Qué pasará con… n-nosotros?

No lo sé…

Solté un leve sollozo, conteniendo mis ganas de llorar apenas sentí un nudo en mi garganta.

No entendía por qué tenía que ser justo ahora, cuando las cosas entre nosotros dejaban de ser raras y empezaban a calmarse. El saber que no podía hacer nada para evitarlo sólo hacía que me diesen más ganas de llorar, cosa que trataba a toda cosa de hacer para evitar que Tex se sintiese peor con todo esto, pero con el pasar de los segundos comenzaba a hacérseme más difícil.

Hey, Springtrap… — Escuché una voz detrás de Tex por lo cual él se giró sin soltarme. — ¿Quién es él…? — Me encogí cuando vi a un adolescente castaño de ojos plateados frente a mí, su piel era pálida y sus ropas eran tonalidades grises con franjas negras. — ¿Y qué demonios hacen? — Miré hacia arriba, notando como Tex rodaba los ojos.

Es mi novio. — El humano se le quedó viendo unos instantes antes de soltar una carcajada, cubriéndose la cara y haciendo que me asustase un poco. Al terminar de reír volvió a ver el semblante serio de Tex.

Ah, espera… ¿Lo dijiste en serio? — Levantó ambas manos, cerrando uno de sus ojos antes de comenzar a comparar nuestras alturas con sus dedos. De pronto hizo una mueca de dolor. — Pues pobre de él. — Tex resopló y noté que el resto de mis amigos se miraban entre ellos, siendo Bonnie quien parecía aguantar la risa.

No hagas ese tipo de comentarios… — Frunció el ceño antes de volver hacia mí. — Goldie, él es mi amigo Silver… — El aludido abrió los ojos, impresionado.

Espera… ¿Tú qué?

Amigo. — Replicó, a lo cual el humano lo miró con desconfianza. — Te conté un poco sobré él. — Asentí, recordando que ambos trabajaban en la atracción de horror. Lo saludaría… pero temo a los humanos…

Cómo sea, Springtrap, es hora que nos vayamos.

¿Ya…? — Pregunté inconscientemente y él se encogió de hombros.

Sí, creo que mañana abrirán así que nos necesitan a todos allá… o algo así, no sé.

Tex suspiró y volvió a verme, haciendo que mis ganas de llorar y tristeza volviesen. Él se inclinó hasta mi altura y me abrazó con fuerza a lo cual yo hice lo mismo, deseando que ese momento fuese eterno. Él es tan suave y cálido que me hace sentir protegido… voy a extrañar mucho abrazarlo, pero no sólo eso… también extrañaré hablar con él o besarlo, entre muchas otras cosas…

Nos separamos y acarició mi pelo mientras me miraba, besándome durante unos segundos para luego juntar nuestras frentes. Creo que siempre me sonrojaré sin importar cuantas veces lo haga, ya me estaba acostumbrando a ello…

Lo siento… — Susurró. — Si te fuese dicho antes tendríamos más tiempo para despedirnos…

S-Sólo querías protegerme…

Se alejó de mí, yendo hacia Silver quien lo miraba algo impactado.

Te amo, Goldie…

Tex, y-yo… — Dejé la frase a medias ya que no tenía suficiente valor.

Volveré a ti… — Me dio una triste sonrisa. — "Vendré, es lo que hacen los amigos." — Asentí, siento aquellas palabras como un murmullo lejano que pertenecía más al pasado que al propio presente.

Ambos se dieron la vuelta, caminando hasta la puerta del local donde había unas personas esperándolos y luego de intercambiar unas palabras abrieron la puerta. Sentí como alguien apoyaba su mano en mi hombro, pero me fijé más en como Tex se volteaba una última vez para despedirse con su mano y me forcé a sonreírle antes de que saliese junto a ellos.

Apenas esa puerta se cerró me derrumbé, mirando al suelo y llorando en mi sitio en silencio, volteándome luego para abrazar a Chica mientras temblaba y sollozaba, a lo cual ella me correspondió en silencio acariciando mi espalda para consolarme. Al menos me alegro tener el apoyo de mi familia en estos momentos…

Ni siquiera cuando me rechazó… sentí tanto dolor…

.

.

.

Springtrap/Tex

Di una mirada panorámica al lugar a la vez que ignoraba el ruido de la puerta cerrándose tras de mí, este lugar era mucho más amplio y al parecer estaba mejor hecho que el anterior, habían muchos más artefactos viejos y lo que parecía ser una línea brillante en el suelo para que las personas encontraran la salida… también había unas cuantas cámaras. Lo bueno es que parecía conservar la esencia del local anterior… siendo descolorido, frío y aterrador, justo como me gustaba.

Miré de reojo como Silver me extendía algo parecido a una pulsera negra.

¿Y eso es…?

Un rastreador, así el guardia podrá ver tu posición en la cámaras… — Me quedé viendo el rastreador, casi había olvidado lo mucho que ellos me temen.

No es como si fuera a atacarlo… — Él me dio una sonrisa irónica.

Claaaro… — La colocó en mi mano de todas formas.

Gruñí ante sus palabras aunque él no pareció asustarse y, llevándose ambos brazos tras la cabeza en gesto perezoso, comenzó a caminar por los pasillos de aquel nuevo lugar. Me limité a colocarme la pulsera e ir por mi propia cuenta en una dirección diferente mientras observaba el sitio, lo que más me llamó la atención es que el techo parecía tener una especie de tubos para facilitar que alguien subiera…

Al llegar a una de las habitaciones peor iluminadas decidí sentarme en una esquina oscura, a diferencia de Freddy Fazbear Pizza acá abren desde la tarde hasta altas horas de la noche por lo que tendré que acostumbrarme al nuevo horario.

Por inercia me aseguré que no hubiera nadie cerca antes de cerrar los ojos, necesitaba pensar un momento.

¿Y ahora qué…? ¿Las cosas volverán a ser cómo antes, no? Abrí los ojos antes de presionar mis uñas contra el frío piso de cerámica.

No, ¿Cómo pude siquiera pensar en que iba a dejarlo así? Esto definitivamente NO va a terminar de esta forma. Tengo que encontrar una manera de volvamos a estar juntos pero… es básicamente imposible, ambos pertenecemos a el lugar donde estamos actualmente y… los humanos serán el mayor impedimento de todos.

Levanté la vista al escuchar un ruido cerca. Entre las sombras logré divisar el cuerpo de una zorra blanca con el pelaje algo sucio, vestía su característico traje color uva opaco con detalles amarillos, además de portar un lazo y guantes fucsia. Al igual que yo, su traje estaba rasgado para darle un aspecto más aterrador e intimidante. Su único ojo dorado me veía fijamente hasta que una pequeña sonrisa fue visible.

También volviste, Spring… — No dudó en acercarse para acurrucarse junto a mí, envolviéndome con su cola y descansando su cabeza en mí. — Te extrañé mucho…

Vixen… — Pasé mi brazo detrás de ella, acariciando su espalda. — Debí suponer que vendrías a buscarme apenas supieras de mi presencia.

¿Cómo son las mascotas de aquel local? No me sorprendería saber que son todos un grupo de mimados con buenos valores, te admiro por haber lidiado con ellos.

Es una larga historia pero… en realidad mi estadía fue agradable… — Ella me miró de reojo sin borrar su sonrisa.

Lo supuse, tu olor está mezclado con el de alguien más… alguien más que no soy yo… — Se giró de manera que nos vimos frente a frente. — ¿Debo comenzar a suponer algo o no es nada…? — Su actitud es… algo inquietante.

No supongas, te contaré. — Ella asintió, volviendo a descansar tranquilamente sobre mí. — Sólo digamos que conocí a alguien y antes de siquiera notarlo… me enamoré, hubieron problemas pero… él y yo somos pareja… — El lugar se quedó en silencio. — ¿Vixen…?

Ya veo. — Noté como ocultaba su rostro de mí.

No es algo que haya elegido, sucedió…

Incluso te has hecho cursi, no me lo creo, Springy. ¿Y te acostaste con él…? — Me quedé mudo por su actitud pero más que nada por su pregunta. — Espera… ¿E-Eso es un sí? — Sujeté su hocico para evitar que siguiera hablando.

Como siempre, en eso sólo piensas… — Comenzó a golpearme sin hacerme daño hasta que la solté.

Ow, no puedo evitarlo, soy así… y cambiado de tema, ¿Cuándo volverán a verse? — Miró su mano fingiendo desinterés.

A decir verdad… no lo sé.

Quizás sea mejor así, cada quien está donde debería estar… y así serás todo mío~ — Canturreó en voz baja.

Eso quisieras… — No pude evitar que mi voz sonara con cierto desprecio.

Entonces mueve el culo y piensa en algo, Spring. O arma un berrinche al personal, siempre te funciona… — Rodó los ojos con molestia sin separarse ni un centímetro de mí. — Cómo lo hiciste cuando pensaban castigarme por provocar el incendio.

No iba a dejar que los humanos hicieran lo que les viniera en gana con tu vida al igual que hicieron con la mía.

Si lo dices así suena lindo… me hiciste pensar que te gustaba… — Suspiré negando y ella apoyó su cabeza en mi brazo. — Así que convencerás al personal a la fuerza no, ¿No?

Al parecer no tengo opción…

Entonces busquemos a los otros para obligarlos a ayudar, ¡Será divertido!

Supongo que mi descanso tendrá que esperar, lo primordial ahora es hacer algo lo más pronto posible. Se separó de mí y me levanté, ofreciéndole luego mi mano para que ella también lo hiciese.

Antes de que fuese a pegarse a mí nuevamente la detuve.

Vixen, no estoy de humor para tus juegos así que dame mi espacio.

Vale, vale… no tienes que enojarte. — Frunció el ceño y se cruzó de brazos.

¿Sabes dónde se reúnen todos?

Sólo sígueme, resortes.

Ella me guio a través de unos cuantos pasillos donde no había nada más que dibujos de nosotros en las paredes y algunos cables, a diferencia del local anterior este no parecía estar basado en una casa abandonada sino en un local… eran muchos pasillos y lo que más me llamó la atención fueron algunas lámparas en el suelo que daban una tenue iluminación.

Finalmente llegamos a una sala donde estaban todos reunidos, algunos hablando entre ellos.

¡Miren, chicos! ¡Es Springtrap! — Todos voltearon a verme ante la presentación de Vixen.

Tiempo sin verlos… — Comenté con desinterés y un tono frío. — Cómo sea, es hora de trabajar. — Fui directo al punto.

¿Y por qué crees que deberíamos obedecerte? — La voz de cierto oso llamó mi atención. — Estuviste fuera por mucho tiempo, quizás las cosas cambiaron.

¿Acaso me estás retando, Fred? — Pregunté en señal de advertencia.

No soy el único que lo piensa… — Caminé hasta en frente de él y me desafió con la mirada.

Si fuera el mismo de hace unos meses… estarías muerto. Pero ahora será diferente, estoy pidiendo ayuda a mis amigos así que si no quieres no me interesa. — He visto como todos me miraban buscando un indicio de que fuera algún tipo de broma.

Sabía que ellos te harían débil…

Él… me recordó quién era.

Decidí apartarme de él para aligerar la tensión del ambiente y evitar provocar una pelea innecesaria, el resto me veían con una mezcla de incredulidad y confusión a lo que suspiré.

Cómo decía… necesito hablar con el guardia de seguridad y ya saben cómo son las cosas, literalmente primero tenemos que atraparlo… Así que quienes quieran, únanse. — Sorpresivamente todos a excepción de Fred se acercaron.

Siempre para servirle, capitán.

No tengo nada mejor que hacer… — Silver se encogió de hombros.

Y obviamente yo voy a venir, ¿Qué clase de amante sería si no te ayudo? — Preguntó de broma Vixen mientras codeaba a Fox. — Y Fred, si sigues así te vas a morir solo y feo… bueno, lo de feo no se te quitará nunca pero mejoraría si- — El aludido le gruñó haciendo que ella riera.

Bien, ¿Cómo es la oficina de este local?

Por lo que he visto hay una sola puerta y una ventilación, será fácil.

Yo seré quien lo distraiga, el resto cubran a Vixen. — Todos asintieron, acatando mis instrucciones. He visto como el grupo comenzaba a dispersarse así que sujeté a Fox antes que se fuera. — Por cierto… lamento mucho lo que le hice a tu ojo, Fox…

No hay nada que perdonar, capitán, los accidentes ocurren.

Un ataque de ira no es un accidente… — Él se quedó quieto sin mirarme. — Sé que da igual lo que haga ya que no seré capaz de compensarlo pero…

Salvaste a mi mejor amiga de morir, con eso basta. — Movió la cola y acaricié su cabeza algo aliviado.

Vi como Fox se alejaba corriendo junto a los otros y busqué con la mirada la cámara de seguridad, la miré durante unos momentos antes de agitar mi mano y como esperaba escuché la grabación de la risa de un niño… al parecer el guardia estaba al tanto de la situación, por suerte las cámaras no tienen audio.

Caminé por los pasillos, fingiendo desinterés y tratando de que se mantuviera observándome en todo momento, lo cual hacía al ir y venir entre dos zonas. Podía saber que la cámara me veía ya que la luz roja significaba que la estaban usando y esta se apagaba al cambiar de cámara. Trataba de acercarme lentamente.

En un momento en el cual noté que dejó de verme unos segundos, seguramente gracias a Fox o Silver, aproveché para mirar al otro pasillo, donde Vixen quitaba la tapa de la ventilación y entraba, volviéndola a colocar para evitar levantar sospechas. Ante esto, sabía que debía distraerlo en la oficina para que no la escuchara en los conductos, así que fui hasta allá lo más rápido que pude.

Al llegar no me extraño encontrar la puerta cerrada así que me acerqué al vidrio.

No sé lo que planeas, pero no funcionará. — El guardia levantó la vista de la tableta, colocándola sobre la mesa.

Mis intenciones no son malas esta vez. — Él levantó una ceja. — Si pudiera pedírselo a alguien más lo haría, pero necesito tu ayuda.

Ni en sueños.

¿Por qué? — Pregunté cortante.

¿No es obvio, conejito? No quiero problemas…

El fallo en las cámaras se hizo presente a lo que él inmediatamente se movió al segundo panel para repararlo, miré de reojo como Vixen salía de la ventilación y se le acercaba asechándolo desde atrás. Ella se veía muy emocionada y feliz.

También tendrás problemas sino colaboras. — Apenas dije la última palabra ella se abalanzó sobre el guardia inmovilizando y mostrando sus filosos dientes en una sonrisa.

¡Holi~! — Él se le quedó viendo con una mueca de miedo. — Oh, ¿Acaso no tienes modales, querido?

Sujetó sus dos muñecas con una mano y aprovechando que habían caído cerca de la puerta se estiró hasta tocar el botón que hizo que la puerta se abriese y entré cruzado de brazos. Estuvimos en silencio hasta que Silver y Fox también llegaron.

Supongo que ahora tenemos un trato… a no ser que prefieras que te hagamos algo…

N-No serían capaces. — Se veía que trataba de aparentar seguridad pero realmente estaba asustado. — Y tú. — Miró a Silver, quien levantó una ceja. — Somos de la misma especie… ¿Por qué no me ayudas?

Uhm, ese no es mi problema, por mí pueden hacerte lo que quieran… — El castaño se encogió de hombros. — Oye, Fox… ¿Por qué no le muestras de lo que eres capaz?

El zorro color rojo opaco bajó una de sus orejas, dándole una sonrisa algo inquietante. ¿Qué mierda…?

Déjenmelo a mí.

Se agachó hasta el guardia que todavía estaba inmovilizado por Vixen y con su larga lengua lamió su cuello antes de darle un suave mordisco, él inmediatamente se encogió viéndolo aterrado.

Puedo continuar si quieres, no serás el primero… — Le dijo en un tono algo seductor. Qué mierda, qué mierda, qué mierda… ¿Desde cuándo Fox es así? Me voy por unos meses y se convierte en un vio- — Ya veo que quieres más…

¡Qué bien! — Gritó Vixen emocionada a lo que movía la cola. — ¡Estoy en primera fila!

¡NO! ¡E-Está bien, juro que hablaré con Scott!

¿Y cómo sabemos que lo harás? — Todos miraron a Silver y asintieron.

Lo llamaré ahora mismo y pondré el altavoz, ¿VALE? ¡Sólo quítense!

Ante sus palabras la zorra blanca no dudó en soltarlo y levantarse, no sin antes golpearlo con su cola en la cara para hacerlo enojar más.

El guardia no tardó en sacar su teléfono para buscar en la lista de contactos al dichoso Scott Phone, nieto del fundador de Fazbear Fright, y comenzar a marcarle, luego de unos pocos intentos contestó.

Scott… — Murmuró desconcertado a la vez que suspiraba.

Hola uhm… ¿Kevin? ¿Sabes qué hora es, no? — Su voz sonaba adormilada. — ¿Qué? ¿Acaso el local se quemó de nuevo?

No pero… las mascotas están… literalmente amenazándome para que hable contigo. — Se escuchó un bostezo al otro lado de la línea.

Exageras. ¿Probaste darles un juguete? Para eso está la caja de la oficina… te he dicho que no debes mostrarles miedo, son cómo… uhm, cachorros o niños pequeños… sólo buscan atención y afecto, basta con que los mires para notar que no hay nada peligroso en ellos. — El guardia nos miró de reojo durante unos momentos, viendo la mirada de pocos amigos que le dirigíamos todos antes de tragar grueso. — Incluso Silver es un amor una vez que lo conoces. — Se escuchó una risa al otro de la línea a cual todos vimos como el aludido bufaba y apretaba los puños, irritado.

Eh… ¿Sabes que ellos están escuchando todo lo que dices, no? — Un largo silencio se hizo presente. — ¡Scott, no finjas que se cortó la llamada! ¡Estás cosas me van a matar o quizás hasta violar si no haces algo!

¡Ya lo oíste! — Dijo Vixen sacando un garfio de juguete de la caja que estaba detrás de ella. — Ríndete o reclamaremos el botín. — Y con su mano libre apretó el trasero del guardia.

¡Q-Quita tus garras de ahí! — Dijo sonrojado y viéndola de forma asesina.

Ya… — Interrumpió Scott. — Pásame a Springtrap y hablaré con él a solas.

El guardia miró su teléfono incrédulo antes de dármelo, yo también lo miré extrañado ya que nunca había usado uno pero lo llevé hasta mi oreja y escuché como Scott suspiraba.

Otra vez dando problemas… — Su voz no se escuchaba enojada sino divertida pero aun así no respondí. — ¿Sabes? Hace siete años, cuando fui con mi abuelo a buscar una mascota para representar local te elegí por eso mismo… sabía que este lugar no sería aburrido contigo.

Lo sé… siempre lo has dicho. Y pensar que había mejores que yo…

Cómo sea, Springtrap… ¿Qué quieres ahora?

Quiero volver a estar con Goldie, en Freddy's. — Él suspiró, parecía estarlo pensando unos momentos.

Verás…

No aceptaré un no por respuesta. — Nuevamente hubo silencio. No quería ser desagradecido con quien me había dado tanto pero era necesario mantenerme firme. — ¿Por favor…?

Bien, lo haré… pero con ciertas condiciones.

.

.

.

.

.

Notas de Autor/a:

Y si te digo que este es el penúltimo capítulo de Primavera Dorada… ¡¿Cómo te quedas?! WOUHWOUHWOUHH

Sí, se acerca el gran final de este sencillo fanfic… oh, tengo muchas ganas de contarles un poquito acerca del final… pero eso sería un terrible Spoiler ;-; /3 ¡Así que me callo!

Por cierto, si ven algo rara la relación que Vixen lleva con Tex… sólo diré que ahí pasaron cosas, pero que él nunca la vio de forma romántica ¬w¬ Y ahora que lo pienso los phantoms son extraños, me dan miedito D:

¿Cuánto amor para Phantom Mangle y Phantom Foxy el violador? xD

(::) ¡Tomen unas galletas! (::)

Capítulo Final: No es perfecto

Saludos, xK1rarax s2