BPOV

Los rayos de sol del día sábado se asomaban por la ventana, me giré a ver al reloj y noté que eran las 8 de la mañana. Me desenredé de los brazos de Edward y salí del cuarto. Una vez en la cocina, comencé a prepara el desayuno. Cerré la puerta de la cocina y prendí el televisor.

Cuéntanos, Loraund. ¿Qué jugosas noticias nos tienes para el día de hoy? – estaba picando la fruta mientras escuchaba. Rodee los ojos al oír. ¿Cómo podía haber gente tan metiche?. Suspiré y seguí oyendo, al fin y al cabo era lo único.

Bien, Bree. Todos conocemos a la empresa de Cullen & Swan Co – para ese momento ya había dejado todo para escuchar –. Pues bien parece que Edward Cullen, o el Soltero más codiciado de Nueva york, estaría saliendo hace ya 2 años con la exitosa y sexy abogada Swan, aunque no es novedad. Hace pocos días cumplieron sus dos años los tortolos – le comentó –. Lo que si es novedad es que apareció un niño que no se sabe si es hijo de él o ella.

¿¡QUE!? – medio grite y sentí como la puerta se abría. Por ella apareció un Edward recién levantado.

¿Qué sucede, cielo? – preguntó acercándose a mí.

Ya han empezado con los chimentos y han involucrado a Braian en todo esto – expliqué haciendo los sándwiches con furia.

Calma, bebe – pidió abrazándome por la espalda –. Déjalos que hablen, es su adicción.

Suspiré y me resigné – Tienes razón. ¿Tony?

Iré a despertarlo– dijo sobre mis labios –. Tu termina este desayuno que muero de hambre

Subió casi a la velocidad de la luz y bajo con el pequeño de la mano, que al verme corrió a abrazarme.

Hola, mami – saludó sentándose en el sofá de living.

Hola, cielo. Toma –besé su cabeza y le pasee la taza de chocolate caliente, cuando una pregunta me surgió–. ¿Cariño, cuando es tu cumpleaños?.

El 15 de diciembre – respondió comiendo su sándwich.

¡Cariño, eso es en 1 semana! – chille feliz.

¿Querrás festejarlo, campeón? – preguntó Edward acariciando su cabello.

¡Sii! – dijo saltando en el sofá.

Bien. Con las chicas me encargaré– tomé el teléfono y marqué.

¿Hola, Alice?pregunté, rogando porque no esté ocupada.

Hola, hermanita. Soy Jasperrespondió riendo.

Bien, rubiecito, pásame con tu novialo apuré.

Hola, Bellita. ¿Qué sucede? – habló la voz cantarina de Alice

En una semana es el cumpleaños de Braian. Necesito tu ayuda y la de Rose para organizarlopedí, mirando al pequeño jugar con Edward y embarrarle su cara con mermelada.

¡Pequeño diablo! – río Edward, embarrándolo a él también.

¡Sí! – chillo agudamente. Despegué el auricular de mi oído y sacudí mi cabeza, quitando el efecto de su chillido –.Mañana iremos y te ayudamos.

Gracias, Ali. Ahora te dejo que estamos desayunando. Adiós, lindame despedí y colgué.

Eres otro niño pequeño – me acerqué a Edward y limpié su rostro.

Ayer por no la noche no me tomabas como niño – susurró, recordándome escenas de la noche anterior.

Hay excepciones – dije levantando mis hombros. El me miró con una ceja alzada y yo reí

¿Entonces, cual veremos? – pregunté, buscando un par de mantas. Braian tomó una y corrió escaleras arriba, hacia nuestro cuarto.

Una película nueva, donde están todos los personajes de Disney – dijo Brai contento. Edward hizo una mueca y le guiñé un ojo. A él no le agradaban todos los dibujos y esas cosas.

Oh, es genial eso, cielo – se colocó en la punta de la cama y le dio play. Yo tomé mi computadora y la puse en mi regazo –. Yo la veré en un ratito. Pero primero debo hacer unas cosas, ¿si?.

¿Qué haces? – Edward se colocó detrás de mí y se abrazo a mi cintura. Tomó la otra manta y nos arropó a ambos.

Veo que le gustan muchos los personajes de Disney, entonces por su cumpleaños, como otro regalo, iremos los 3 a Disney – cerré la computadora, luego de comprar todo, y la dejé dentro de mi buro.

¿Piensas que dejare que lo pagues? – enarcó una ceja y negó.

Si. Ya lo hice, cielo – besé sus labios y me dispuse a ver la película, que por cierto era muy buena.