Hola a todos! Gracias a quienes leen el fic y gracias por tu review Raquel. saludos! :D
""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""
Capítulo 14
Lo que eres.
El rubio se extrañó que su pareja tardara tanto en llegar a almorzar, así que fue a buscarlo a la sala de clases, creyendo que aún se encontraba allá pero la puerta estaba cerrada. Se fue por el pasillo y al doblar la esquina, vio al moreno en compañía de esos dos sujetos extraños. No alcanzó a llegar cuando los tres desaparecieron de ahí.
-¡Cas!- apretó los puños furioso- Maldición…
Se apresuró en buscar a su hermano para llevarlo hasta un lugar privado y contarle lo que acababa de pasar. El castaño hizo un gesto extraño con su rostro y supo que sabía algo más de todo lo que le había dicho cuando lo encontró junto a ese sujeto.
-Dime que está ocurriendo, Sammy, por favor, si esos bastardos le hacen algo a mi Cas, los voy a matar.
-No son malos, Dean.
-¿Entonces?
-Te lo diré pero por favor no te asustes.
-Sammy.
-Gabe… es un arcángel… no sé qué tipo de relación tiene con Cas… pero dijo que ambos nos conocimos hace tiempo, por eso me buscó…
-¿Un arcángel? ¿Gabriel, el arcángel?
-Sí… sé que es difícil de creer pero—
-Ahora lo entiendo…
-¿Eh?
-Hay algo que no te he dicho sobre Cas… él… la razón por la que sus padres lo tenían encerrado… es porque tiene ciertas habilidades…
-¿Habilidades?
-Puede curar personas… además de que es más fuerte de lo que aparenta…me ha dicho que en ocasiones no necesita comer o dormir…
-¿Cas es un ángel también?- preguntó incrédulo.
-No lo sé pero es muy probable que de algún modo estén relacionados y por eso Gabriel vino a buscarlo, al igual que ese otro sujeto raro, dijiste que conocías a Gabriel de antes.
-No lo recuerdo… pero él me lo dijo… tuvo que manipular mis recuerdos para no colocarme en peligro.
-Sammy…
-Seguramente Gabriel vino a buscarlo, debe ser su hermano.
-¿Eh?
-Estaba enojado contigo por tu cercanía con Cas, y dijo que estaba buscando algo valioso… creo que Cas es un ángel también pero por alguna razón no lo recuerda.
El rubio estuvo muy ansioso el resto del día y tuvo que inventar una excusa con los profesores para justificar la ausencia de su pareja. Cuando llegó a casa, se alegró que ninguno de sus padres estuviera ahí y dio vueltas por la sala de estar mientras fruncía el ceño.
-Cálmate, Dean, va a estar bien.
-¿Y cómo lo sabes? Ese sujeto me advirtió que me alejara de Cas ¿Y si ya no regresa?
-Dean…
-No quiero perderlo, Sammy… no quiero…
Las siguientes horas fueron una angustia para el rubio y estaba que se subía a las paredes de la preocupación, cuando escuchó una especie de aleteo y ese hombre desconoció apareció frente a él con el ceño fruncido.
-¿Dónde está Cas?- preguntó sin dejarse intimidar.
-Sucio mono estúpido- gruñó- Más te vale que cuides a mi Cassie o voy a destrozarte, ¿Quedó claro?
-Bastardo.
-No voy a permitir que vuelvas a lastimarlo.
-¿Quién demonios eres?
-Ten algo muy claro, Winchester- siseó acercándose amenazante- Cassie vendrá con nosotros, es cosa de tiempo para que lo haga y no vas a evitarlo.
-Ya basta- intervino el castaño- ¿Quién eres? Yo te vi con Gabe.
-Pero si es el pequeñín, no te entrometas en esto- ordenó serio- No tenemos asuntos contigo, Sam, así que mantente al margen.
-No sigas, Balthy.
El rubio se giró hacia el umbral de la puerta, encontrándose con la mirada fija de su pareja, quien permanecía junto a ese sujeto que rondaba a Sam. Fue rápidamente hacia él y le dio un fuerte abrazo antes de asegurarse que se encontrara bien.
-Dean.
-Menos mal que regresaste- observó al arcángel molesto- No vuelvas a llevártelo, no dejaré que lastimes a Cas.
-Mono idiota, no quiero herirlo.
-Estoy bien, Dean- aseguró el moreno- No te preocupes por Gabe y Balthy, ellos no me lastimarán, mis hermanos solo quieren cuidarme.
-¿Hermanos? Entonces es cierto…- dijo tomándolo por las mejillas- ¿Eres un ángel?
""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""
El moreno tragó saliva con dificultad cuando los dos mayores confirmaron sus sospechas. Apenas podía creer que era un ángel. Siempre supo que era diferente a los demás pero nunca pensó que tanto.
-Tenemos mucho de qué hablar, Cassie, te explicaremos todo pero aquí no.
-¿Eh?
-Vamos a otro lugar.
Cerró los ojos unos segundos y cuando volvió a abrirlos, estaban en un lugar completamente diferente. Por alguna razón, esa habitación le parecía muy familiar y la recorrió con parsimonia mientras escuchaba la voz de su hermano mayor.
-Seguramente este lugar te parece conocido, Cassie y eso es porque estuvimos viviendo aquí un tiempo, hace muchas décadas atrás.
-¿Vivimos aquí?
-Hace muchos años, siglos para ser exactos- explicó el arcángel- Nosotros nos fuimos del cielo, Balthy y yo optamos por permanecer ahí.
-¿Por qué?
-No nos satisfacía nuestra condición angelical, ni ser figuras de porcelana o seres sin voluntad propia- continuo el rubio- Los tres luchamos juntos y fue así como tuvimos más contacto… creamos un verdadero vínculo de hermandad, nosotros te consideramos nuestro hermano, Cas y por eso queremos cuidarme.
-¿Cuidarme de qué?
-Balthy y yo encontramos diferentes razones para quedarnos en la tierra…- se cruzó de brazos- Yo encontré a una persona muy especial para mí y fue ella quien me advirtió sobre tu llegada.
-¿Estuviste con un humano?
-Sí… cuando el tiempo se cumplió… busqué a Balthy y le conté lo ocurrido, ambos nos unimos para buscarte hasta que te encontramos muy malherido en un bosque cercano y te trajimos aquí.
El moreno respiró profundo antes de ir por el pequeño pasillo hasta la puerta de la derecha y la abrió con las manos temblorosas. Todo era demasiado familiar y cuando vio la habitación desocupada, se acercó hasta la cama, tocándola despacio mientras cerraba los ojos con fuerza. Varias imágenes vinieron a su cabeza, en donde se veía muy lastimado y los dos mayores lo cuidaban, usando sus poderes para que se recuperara más rápido. Un punzada en su cabeza lo hizo gruñir y todo a su alrededor cambió.
"-Deberías descansar un poco más, Cassie- dijo el rubio preocupado.
-Ya estoy bien, Balthy, no te preocupes, solo saldré a tomar algo de aire y regresaré.
-Puedo acompañarte.
-No, quiero ir solo, regresaré pronto.
-Sí… ten cuidado.
El hombre sonrió antes de salir de la casa. Castiel sabía que era él pero en un cuerpo totalmente diferente al que tenía ahora y comprendió a que se referían sus hermanos con "recipiente". Su yo pasado, salió de la casa mirando todo con curiosidad y cuando dobló la esquina, chocó de frente contra alguien, tirándolo al suelo.
-Oh, lo siento mucho- se disculpó.
-Auch… está bien, no prestaba atención al camino…- esos orbes se fijaron en él y el ángel contuvo la respiración- ¿Estás bien?- preguntó levantándose- El que se cayó fui yo- dijo divertido.
-Lo siento- sonrió un poco.
-¿Eres nuevo en el vecindario? No te había visto antes.
-Sí, llegamos hace poco con mis hermanos.
-Ya veo.
-¡Entra de una vez!- gritó un hombre en la casa de enfrente- ¡Deja de perder el tiempo!
-Me tengo que ir- dijo el chico con un amago de sonrisa- Yo vivo ahí- indicó la casa- Espero verte más seguido.
-Claro… nos vemos.
Su yo pasado lo vio entrar a la casa antes de continuar su camino pero Castiel permaneció ahí y la escena no cambió. No le cabía ninguna duda, era una apariencia diferente pero esa persona tenía la misma alma de Dean. Guiado por esa calidez y nostalgia, lo siguió hasta la casa, asomándose por una de las ventanas en el momento justo en que el hombre que llamó a la vida pasada de su pareja, lo golpeaba cruelmente en el piso de la sala de estar.
-No… Dean… ¡DEEEAAANNN!
-¡Castiel!
El moreno abrió los ojos sobresaltado y el rubio lo abrazaba con fuerza, en ese momento se dio cuenta que se había desmayado en los brazos de su hermano mayor. Se incorporó despacio mientras pensaba en lo que acababa de ocurrir.
-¿Recordaste algo?- preguntó Gabriel dándole un chocolate.
-Creo que sí… ¿Conocí a Dean en este lugar? Quiero decir… no era él, no lucía como él pero su alma era la misma, estoy seguro.
-Sí- dijo Balthazar serio- Fue aquí donde ese sujeto coló en tu vida y la arruinó.
-Basta- pidió el arcángel.
-¿A qué te refieres?
-Fue por culpa de ese hombre que terminaste muy mal, por su culpa te lastimaron y caíste.
-Dijiste que estaba en peligro.
-Sí, Cassie y por eso queremos que vengas con nosotros, vamos a cuidarte.
-¿De qué?
-De nuestros superiores.
-¿Superiores?
-Cuando escapaste de la cárcel angelical, nuestros superiores comenzaron a buscarte y aún lo hacen, ellos quieren llevarte de regreso para castigarte…
-¿Van a matarme?
-No, las cárceles del cielo son aún peores- aclaró el rubio abrazándolo- Ven con nosotros, deja a ese mono idiota antes de que sea tarde.
-Chicos…
Sabía que los mayores no mentían en sus palabras pero era imposible que pudiera alejarse de Dean, no ahora que comprendía la magnitud del sentimiento que compartían y era consciente que el vínculo entre ellos nunca se rompería, sin importar las vidas que pasaran.
-No.
-¿Qué?
-No recuerdo muchas cosas de mi tiempo como ángel, sé que no mienten pero no puedo dejar a Dean… no dejaré a la persona que amo.
-Cas.
-Lo siento… gracias por todo lo que han hecho y hacen por mí pero no voy a dejar a Dean, no lo haré.
-Ese bastardo solo te lastima, lo hizo en el pasado y volverá a hacerlo.
-Pero.
-No es para ti, Cassie, ¿Ya olvidaste todo lo que hizo?
-No entiendo.
-Ese humano te engañó, fue él quien le dijo a nuestros superiores donde nos ocultábamos.
-Balthazar basta- ordenó el arcángel serio- Eso no nos consta.
-¡Solo nosotros cuatro sabíamos sobre este lugar! Ni tú, ni Cassie, ni yo dijimos algo.
-¿Dean…me entregó a ellos…?- preguntó temeroso de la respuesta.
-Sí, ese bastardo fue quien nos delató y me alegré un montón cuando fue ase—
-¡Ya basta!- el bromista lo miró con reproche antes de acariciar el cabello del menor- Eso ya es pasado, Cas, lo importante es que te encontramos y queremos protegerte pero para hacerlo, tienes que venir con nosotros.
-Gabe…
-Déjanos cuidarte- pidió el rubio abrazándolo- No queremos perderte de nuevo, Cassie.
-Balthy…
Correspondió el abrazo de los dos mayores y continuaron contándole más cosas sobre su tiempo juntos en la tierra pero ninguno volvió a tocar el tema de Dean y su relación pasada con él. Al anochecer, se levantó observando por última vez la habitación en donde compartió tantos momentos pasados con sus hermanos.
-Tengo que regresar a casa.
-Cassie.
-No quiero preocuparlos… y se suponía que hoy iba a ir con John a la policía…
-No te preocupes, nos encargamos de eso y será mañana- dijo el bromista con un chocolate en la mano.
-Gracias chicos- sonrió un poco.
-Te dejaré ir por ahora pero llámanos de inmediato si ocurre algo- pidió el rubio.
-Sí, Balthy.
-Bien, es hora de regresar con los Winchester.
-Ese mono estúpido, más le vale cuidarte muy bien o lo destrozaré- dijo antes de desaparecer.
-Gabe, llévame de regreso, creo que Balthy hará una idiotez.
-Sí.
No se equivocó en lo más mínimo con sus suposiciones pero Gabriel intervino a su favor. Sintió las manos de su pareja en sus mejillas y apreció esos orbes esmeraldas fijamente cuando le preguntó si era un ángel. No podía creer que el menor lo hubiera entregado al cielo sabiendo las consecuencias que tendría, ¿Realmente lo traicionó?
-¿Cas?
-Sí, Dean, lo soy, no recuerdo muchas cosas pero Gabe y Balthy me han explicado lo que ocurrió.
-¿Estás bien?
-Sí…- retrocedió unos pasos- Estoy cansado, iré a dormir, gracias por lo de hoy, chicos.
-Voy contigo- dijo el rubio pero lo detuvo.
-No, quiero estar solo.
-Cas.
-Buenas noches…
Subió las escaleras y se recostó sobre la cama suspirando. Tenías muchas preguntas en su cabeza pero le atemorizaba conocer las respuestas, especialmente las referentes a Dean.
""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""""
Balthazar daba vueltas muy enfadado mientras esperaba el regreso del arcángel, ya que se había quedado hablando con Sam después de que fueron a dejar a Castiel. Le molestaba mucho que por culpa de ese mono idiota, su hermano menor no entendiera el peligro en que se encontraba.
-Que carita tienes, aunque me gusta bastante.
-Lucifer- hizo aparecer su cuchillo molesto- ¿Qué haces aquí, bastardo?
-Tranquilo, no he venido a pelear y tampoco tendrías oportunidad contra mí- movió la mano para inmovilizarlo contra la pared.
-Maldición…
-Me enteré de algo muy interesante y quizás te sirva de algo- el menor no respondió- Cuatro de nuestros hermanitos han estado rondando la ciudad y sé de buena fuente que están buscando al pequeño Castiel.
-¿Qué…?
-Parece que la historia se repetirá de nuevo ¿Verdad?- el rubio gruñó- Supongo que tendré que hacer mi parte otra vez.
-¿De qué hablas?
-Oh, pensé que ya lo sabías- se acercó con una mirada predadora- Mmm, no, dejaré que lo descubras por ti mismo.
Balthazar iba a decir algo pero el ángel caído lo tomó por el cabello con fuerza antes de darle un demandante beso que lo dejó jadeando. No quería involucrarse con ese sujeto de nuevo pero su cuerpo lo traicionaba delatando su más íntimo secreto.
-Me perteneces, perra y no importa el tiempo que pase, eres mío.
-No…
-Si tanto te desagrado, entonces detenme.
El mayor volvió a besarlo con lujuria mientras lo liberaba de su poder pero en vez de apartarlo como su parte racional ordenaba, lo tomó por la cintura para pegarlo a su cuerpo. A quién iba a engañar, ese toque lo volvía débil y por más que odiaba admitirlo, sus sentimientos no habían cambiado en lo más mínimo desde aquella apasionada noche que compartieron.
-Eres mío, perra, siempre lo has sido.
El rubio gimió cuando fue despojado de su camiseta y arrojado con rudeza contra la pared. Atacó esa boca sin detenerse a pensar en sus acciones pero cuando iban a pasar a algo más, su hermano apareció en medio de la habitación con el ceño fruncido.
-¿Qué haces aquí, Lucifer?
-Tomando lo que me pertenece- respondió sonriendo.
-Quita tus manos de él o voy a matarte.
-No puedes- se burló con arrogancia- Tus poderes no son suficientes y no quieres matarme.
-Lucifer.
-Terminaremos esto después, perra, nos vemos Gabe- le guiñó un ojos antes de desaparecer.
-¿Estás bien, Balthy?- se acercó preocupado- ¿Ese bastardo te hizo algo?
-Ya no puedo, Gabe…- se deslizó por la pared hasta quedar sentado.
-¿Qué sucede?- se arrodilló frente a él- No puedes rendirte ante ese idiota, tú no lo quieres… porque es así ¿Verdad?
-No lo sé…
-Balthy.
-Quizás tiene razón… le pertenezco… y eso no va a cambiar…
-¿No cambiará o no quieres que cambie?- preguntó sin rodeos.
El ángel rebelde lo observó unos segundos antes de flexionar las rodillas para cruzar sus sobre ellas y ocultar el rostro ahí. Si era honesto, tenía miedo de aceptar todo lo que implicaba la respuesta a esa pregunta.
