Advertencia: Los personajes de Candy Candy son propiedad de Misuki e Igarashi, usados en este fic sin fines de lucro.
Historia Ficticia. Todos los personajes nuevos son de exclusiva invención de esta autora.
Capítulo XIV
Inesperadas Visitassss
-Terry…hijo
-¡Madre!, qué hace usted en Chicago- fue la respuesta del joven ante la sorpresa de encontrar a su madre en esa ciudad tan lejos de Nueva York
-¡Así me saludas Terry!- reprendió con seriedad la madre a su hijo
-Perdón madre- y haciendo una reverencia, besó la mano amada de su madre
-Así está mejor. Estoy en Chicago buscando a Candy para encontrarte a ti
-Como, no entiendo
-Después hablaremos largo y tendido hijo, ahora quiero presentarte a alguien- y Eleonor llamó a su protegida
-Terius, te presento a madeimoselle Claire Dechamps
-Echanté , Terius Grandchester a votre service madeimoselle Dechamps- saludó Terry como un caballero y con un perfecto francés
-Igualmente. Madame Eleonor me ha hablado maravillas de usted
-No crea todo lo que escucha señorita- y girando su cabeza, ubicó a Karen y ella se acercó
- Señora Eleonor (todavía nadie sabe que son familia), también tengo compañía ella es Karen Kleis, compañera en el teatro Strafford
-Un gusto conocerla señora Baker
-El gusto es mío, todo amigo de Terry, es mi amigo
-Honor que me hace Sra. Baker
Después de ese sorpresivo encuentro a la salida de la estación de Chicago, subieron a un coche que los llevaría hasta el hogar de Candy.
En el viaje, tanto Terry como su madre, se dieron cuenta que cada uno contaba con una persona de su entera confianza, entonces decidieron contar su verdad
-¿Entonces la Sra. Eleonor es tu madre?
-Si Karen.
-Y es gracias a Candy que logramos reconciliarnos. Pero por favor solo dime Eleonor
-Si, ella nos hiso, o mejor dicho, me hiso dar cuenta de lo mucho que necesitaba a mi madre y de lo tonto que sería al dejarla ir sin escucharla
-Parece ser que Candy ha hecho mucho por ustedes
-Si. No sabes cuánto- dijo Terry pensando en su pecosa.
-Y entonces señorita Dechamps- decía Karen- ¿también es actriz?
-En eso estoy señorita Kleys…
-Nada de formalidades, solo Karen
-Está bien, entonces solo Claire
-Me uno, solo Terry
-jajajajaja, y todos terminaron riéndose sacudiéndose así tanta formalidad
Llegaron a su destino después de un cansador viaje. Bajaron del carruaje con todo y equipaje, para encontrarse con unos seis pequeños que les miraban con curiosidad desde la reja del Hogar de Pony… cuando menos lo esperaban, una de las pequeñas corrió hacia la casa gritando
-Señorita Pony… hermana María…Candyyyy
-¿Que pasa Vanessa, porque tanto grito?- preguntó la hermana María saliendo al encuentro de la niña
-Perdón hermana, es que allá afuera un coche, acaba de dejar a… - comenzó a hacer cuentas con los dedos la pequeña- a cuatro personas
-¡Visitas!
-Si hermana, yo creo que sí- afirmó la niña
En eso llegaron al lado de la hermana y la niña, la señorita Pony y Candy, en respuesta a los gritos de la niña
-¿Qué sucede?- dijeron al unísono las recién llegadas
-Parece que tenemos visitas
-¡Visitas!
-Si, llegaron cuatro personas, un hombre y tres mujeres- agregó la pequeña Vanessa
-Bien vamos a ver- dijo Pony
Saliendo de la casa se encontraron con las mujeres y el hombre jugando con los niños que había fuera en la reja del hogar
-¡Terry!- exclamó la pecosa llamando la atención de todos. El, al escucharla se enderezó para verla mostrando la más bella sonrisa, y acercándose a pasos rápidos llegó a ella y la abrazó como venía haciendo desde que se despidieron en Londres
-¡Candy!, tenía tantas ganas de verte, que cuando llegó el telegrama, no lo pensé dos veces y me vine a buscarte
-¡Oh Terry!, no sabes cuánto necesitaba este abrazo
-Y tengo muchos más para ti señorita pecas. Además traigo visitas…
-¡Visitas!
-Sí, mira- y separándose de Candy, Terry les presentó a todos los integrantes del hogar a su madre Eleonor Baker, a su amiga Karen Kleys y a la protegida de su madre Claire Dechamps.
Las amables mujeres que cuidaban del hogar, hicieron pasar a todas sus visitas inesperadas hasta un saloncito muy acogedor para que se refrescaran con algo de beber, en este caso una limonada no les vendría nada mal.
La conversación variaba entre como se habían encontrado saliendo de la estación de Chicago, contando ciertas anécdotas de sus trabajos y en el caso de Terry y Candy, sus estudios, de cómo Claire también aspiraba a un lugar en el teatro…
En determinado momento, Eleonor pidió a las damas dueñas del lugar, un espacio para hablar a solas con su hijo y Candy, y ponerlos al tanto de lo ocurrido en Nueva York hace unos días.
- ¿Quiere decir madre, que el Duque fue a verla?
-Si hijo. No sabes lo que pasé con él en mi casa, está ciego, totalmente cerrado a la posibilidad de dejarte libre, solo quiere llevarte con él para casarte con una "jovencita noble" y que heredes el ducado. No entiende razones.
-Pero, él no sabe donde me encuentro
-Claro que no. Pero asoció que te encontrabas en América porque seguías a Candy- y mirándolos con divertida complicidad dijo- y no se equivocó- haciendo que los chicos se pusieran rojitos de pena- Pero así como tú y yo nos encontramos de casualidad en la estación…
-También puede suceder algo similar con el Duque, y te encuentres con él cuando menos lo esperes- concluyó Candy
-¿Qué hacer? ¿Qué hacer?- decía Terry paseando por la habitación
-Por eso quería encontrarte primero hijo. Yo no estoy de acuerdo con Richard, prefiero que elijas tu camino, sea bueno o no, no lo sabremos hasta que suceda… veo que por lo menos estás con Candy, y sé que a su lado eres feliz.
-No sabes cuánto, madre- y tomando la mano de Candy añadió- madre, ahora Candy es mi novia
-¡Oh! Hijo, que alegría, yo siempre he sabido que ella es perfecta para ti- y dirigiéndose a Candy, dijo- Quiero que sepas, que en mí has encontrado una amiga- y mirándolos a los dos les dijo- cuenten conmigo para lo que sea
-Gracias madre
-Si, gracias Eleanor
El Duque estaba desesperado, no había podido dar con el paradero de Terry. El seguía creyendo que su hijo se encontraría en la ciudad donde estaba Candy, pero en el mes que lo buscó o esperó en ese lugar no dio fruto alguno, no lo encontraba.
Lo más cerca que el padre de Terry estuvo de él, fue justo el día en que la compañía de teatro salió de vacaciones.
Durante su estadía en la ciudad de Nueva York, Richard Grandchester había ocupado gran parte de su tiempo en buscar a su hijo, iniciando por los teatros, ya que, conocía perfectamente las preferencias en lectura de su vástago, también intuía que se inclinaba más por el teatro que ninguna otra cosa. Es bien sabido que nunca ha querido heredar el ducado, y esto Sir Richard lo sabía perfectamente bien.
Ese día llegó por datos recogidos por su administrador August, al teatro Strafford
-Entonces no hay nadie en el teatro- hablando al conserje
-No señor, salieron todos de vacaciones ayer
-No puede ser- se dijo el Duque y preguntó- ¿cuándo es que regresan?
-No sabría decirle caballero, el director no me informa sobre las fechas, sino que él regresa un día antes que los demás y ahí es cuando nos enteramos que se les acabaron las vacaciones
-¿Conoce a todos los que trabajan aquí?- inquiría con insistencia el Duque
-¡Oh no! Son muchas personas, van y vienen, pero tengo la nómina…
-Déjeme verla- interrumpió el Duque con impaciencia
-Sí, por supuesto. Tome usted
Y tomando la nómina en sus manos, Richard comenzó a leer buscando un único nombre, el de su hijo, pero el nombre de Terius no estaba en ella, entonces pensando en que los datos que había recopilado August estaban errados, devolvió la nómina al conserje
-¿Encontró el nombre que buscaba?- se atrevió a cuestionar el conserje
-No. No está. Creo que he perdido mi tiempo viniendo aquí- y dándose media vuelta se fue por donde vino
En eso el conserje se percata de que la nómina que ofreció al elegante caballero era antigua, en ella no salía el nombre de los nuevos estudiantes.
Para cuando el conserje salió tratando de alcanzar al Duque e informarle del error, ya era tarde, no se veía por ninguna parte.
Sucedió que en esa misma semana Richard había recibido correspondencia de parte del rey, obligándolo a regresar a su país natal. Había aprovechado el último dato recibido para agotar todos los recursos de encontrar a su hijo, y sin él saber, había estado a las puertas del teatro que cobijó a Terius como estudiante. Dejó hasta ahí la búsqueda… por ahora.
-Vamos August- dijo el Duque, subiendo al barco que lo llevaría de vuelta a casa, y mirando a la bahía agregó
-Pronto Terius… volveremos a vernos. Te encontraré…
Stear, Patty y Archie, cuando recibieron la noticia de que Candy estaba en el Hogar de Pony, no lo pensaron dos veces y planearon ir a visitarla. Stear y Archie, inventaron a su tía que irían a la ciudad, para no correr el riesgo de que les dijeran que no, ya que la tía abuela Elroy no quería ni escuchar el nombre de Candy.
Así lograron salir de la casa sin que la tía sospechara nada.
Habían invitado también a la abuela Martha y a Annie, pero esta última se excusó diciéndose comprometida con su madre a un té a beneficio de…no se acuerdan de que, solo que es un té.
Llegando al hogar, se dieron cuenta de que no eran los únicos en visitar a Candy. En cuanto ella los vio, corrió a su encuentro con la alegría de verlos después de varios meses, seis o siete…
Detrás de ella, su Romeo. No la dejaría sola sabiéndola tan cerca de Archie, de quién desconfiaba un poco gracias a algunas actitudes que tuvo para su pecosa durante la estadía en el colegio, sabía que él estaba con Annie, pero eso no aseguraba nada.
-¿Cómo estás Candy?- pregunta Patty
-Muy bien, ¡oh! Abuela Martha usted también por acá, que grata sorpresa- dice saludando a los chicos y a la abuela y llena de emoción agrega- Terry está aquí…
-Ya lo vemos- dice Archie saludando a su compañero de colegio
-No sabía que me habías seguido Terry
-Solo vine a saludar pecosa- dice Terry saludando también, y Candy continúa
-Pero no saben quién más vino con él- agregó la rubia, recordando que sus primos eran fans de Eleanor Baker
-No, no sabemos- contestaron los chicos con alegría
-Vengan, sigamos que les presentaré algunas visitas
Al acercarse al grupo de personas conformado por Eleanor, Karen y Claire, junto a las madres de Candy, tanto Stear como Archie se quedaron congelados de la impresión al ver a su actriz preferida en medio del grupo.
Mientras Candy presentaba a las actrices con Patty y Martha, Terry se daba cuenta de que los chicos no se movían de donde estaban, entonces para sacarlos de su ensoñación les dijo
-¡Chicos!... ¿no van a saludar a las damas?- en eso espabilándose Stear dijo
-¡Ehhhh! Si…
-Stear, Archie- continuó Terry, les presento a mis amigas actrices- Eleonor Baker… consumada actriz- agregó muy orgulloso de su madre
-Mucho gusto Sra. Baker- dice Stear besando la mano de la mujer
-Mucho gusto Sra. Baker- ahora el turno de Archie
-El gusto es mío, jóvenes, todo amigo de Candy y Terry, también es mi amigo
-Karen Kleis, compañera de teatro y Claire Dechamp, protegida de la Sra. Baker- terminó Terry
Archie saludó a Karen y luego al dirigirse a Claire, no pudo evitar ver lo hermosa que era, su pelo castaño claro, esos ojos verdes que de alguna manera le recordaban los de su prima, pero que no eran los mismos, se leía en ellos lo amorosa que podría llegar a ser, lo valiente y decidida, virtudes que él valoraba en una mujer, se veía sofisticada y moderna, y su voz… al saludarla el joven creyó escuchar ángeles en su oídos… todo en ella hablaba a Archie sobre algo que no conocía, llegando a la conclusión, a sus jóvenes 16 años, que estaba frente a la mujer perfecta.
-Archivald Cornwell, à ses ordres une belle mademoiselle- saludó Archie a Claire besando su mano muy galante, sintiendo que de ella emanaba una fuerza que lo atraía como la luz a las polillas, y sin soltar su mano, agregó- été enchanté de la connaître
-Été enchantée monsieur Cronwell- respondió la dama
Y como ninguno de los dos recién presentados se soltaba o soltaba al otro, los demás dándose cuenta de lo sucedido entre esa joven pareja, optaron por compartir sonrisitas cómplices.
Stear y Patty, que habían visto de muy cerca, como la relación entre Archie y Annie decaía, y cada día era más y más informal, no vieron con malos ojos lo que sucedía. No así Candy, que no conocía en qué términos estaban su "hermana" y su primo, quiso interrumpir ese momento cuidando así los intereses de Annie. Pero como Terry, también había vivido en carne propia el comportamiento de Annie, impidió que Candy se moviera del lado de él
-Terry- dijo la rubia- déjame ir
-No- fue la respuesta del actor, aferrándose a la cintura de su novia, para que esta no pudiera moverse
-Pero…pero
-No Candy, luego te contaré algo que sucedió en Nueva York, y creo que comprenderás el porqué no te dejo interrumpir.
Y así comenzaron unos hermosos días de vacaciones para Terry y Candy, junto a sus amigos y familiares cercanos.
Terry y las actrices, se alojaron en un hotel en el pueblo que estaba cercano al hogar, no aceptaron el ofrecimiento de las madres de Candy de quedarse y alojar en el hogar, poniendo como escusa, que serían un estorbo para los menesteres diarios. Pero que regresarían a diario, para compartir con los pequeños y ayudar en lo que pudieran.
La amistad entre los chicos, creció a pasos agigantados, incluyendo en el grupo a Karen y Claire.
Stear y Archie, apenas lograban llegar, ya que la tía abuela estaba muy reacia a que ellos salieran todos los días. La anciana, no sabía que ellos iban a visitar a Candy, pero aún así, los quería en la casa.
-Pero tía, si solo vamos a pasear- decían los hermanos
-Está bien, pero llevan días saliendo, y no les veo más que a la hora de la cena…
-Te prometemos que eso cambiará, pero déjanos salir estos días- decía Stear- además nuestras amistades se limitan a Patricia y…
-Esa chiquita no me gusta nada Stear- dijo la tía abuela mostrando su desagrado hacia Patricia
-¿Qué dice tía abuela?- preguntó Stear algo sorprendido
-Elisa y Annie, me han contado que ella es muy amiga de Candice, y eso la hace una persona non grata para mí
-¡Ah!, ya entiendo Elisa contándole cuentos, y usted le cree todo…
-No me hables así Alistair- espetó la matriarca- además Annie, que es la novia de tu hermano, está de acuerdo con Elisa, eso dice mucho de esas niñas…
-Está equivocada tía abuela- interrumpió Archie- debería darse el tiempo de conocerlas antes de juzgarlas por las palabras de Annie y Elisa
-Está bien, ya, pueden retirarse, estoy cansada y esta discusión me da migraña
-Muy buena tarde tía, descanse. Nos vemos en la cena- se despidieron los muchachos y salieron directo al hogar
Annie siempre tuvo una escusa para no ir a ver a Candy, eso a Archie le convenía, así podía compartir con Claire sin ningún problema, pero también sabía que tenía que terminar su noviazgo con ella. Terry había hablado con Candy respecto a la actitud de Annie. Ella no podía creer en sus palabras, decía conocer a su compañera de juegos infantiles a la perfección, pero cuando Stear y Patty se unieron a la conversación, haciendo hincapié en que Terry decía la verdad, y agregando sucesos que solo ellos y Archie conocían, a Candy no le quedó más remedio que ceder a creer lo que sus amigos y novio, habían visto en Annie.
Elisa y Annie, llegaron a acompañar a la tía abuela, apenas y se habían ido los muchachos.
-¡Niñas!- exclamaba la tía abuela- que gusto que vengan a acompañarme
-Buena tarde tía abuela- saludaron las dos a la anciana, que por arte de magia, ya no tenía migraña
-Hubiesen llegado minutos antes y se encontraban a Stear y Archie…
-¿No están en casa?- preguntó Annie con afectados modales muy, muy estudiados
-No Annie, salieron hace un rato a no sé donde
-A ver a Candy tía- escupió Elisa
-¡A Candy!, pero, ella no está estudiando en una escuela de enfermería…
-Está en el Hogar de Pony, de vacaciones- continuó Elisa
-¿Cómo sabes eso?
-Annie me lo dijo. No es cierto Annie- la encaró
-Ehh, sí. Archie me lo dijo, hasta me invitaron pero yo no he querido ir con ellos
-Haces muy bien Annie- dijo la anciana- no es bueno que te vean con ella, ustedes son unas señoritas de bien, y al juntarse con clase sociales diferentes la gente puede comenzar a hablar, y su reputación quedaría manchada.
-Si tía abuela, tiene usted toda la razón- apoyó Elisa con su típica sonrisa maliciosa
La tía abuela Elroy, llamó a la doncella y le ordenó
-Dorothy, ve a llamar a George, dile que lo necesito con urgencia- y agregó- Antes de eso trae algo de refrigerio para Elisa y Annie
-Si señora- dijo Dorothy, y fue a cumplir el encargo, después de que las chicas hicieron su pedido
-Estos chicos, se creen que uno es tonta, todas las cosas se saben de una u otra manera. Enviaré a George por ellos…
-Toc, toc
-Adelante- dijo la mujer mayor
-Permiso señora Elroy, me dice Dorothy que me mandó llamar- dice George
-Así es. Quiero que vayas inmediatamente al Hogar de Pony a buscar a mis sobrinos, y no vuelvas sin ellos.
-Si señora, como ordene. Con su permiso.
Y salió George de la habitación sin hacer pregunta alguna. No había podido ver a Candy desde que llegaron de Europa, ya que la Sra. Elroy se lo prohibió. Esta era su oportunidad de llevarle la correspondencia que había estado enviando el Sr. Williams.
Continuará
