Tarde de juegos
Advertencia: Universo alterno.
Masaki adoraba cuidar de Kazui, para ella no había ningún niño más adorable que su pequeño nieto. Junto a Isshin había comprado una gran cantidad de juguetes antes de que naciera e incluso acomodaron un pequeño espacio en la casa para que lo utilizara como habitación. Ese día Orihime le había pedido que lo cuidara en lo que ella e Ichigo terminaban algunos asuntos pendientes.
Llegaron poco antes de la hora acordada. Ichigo y Orihime llevaban un bolso de gran tamaño. Para Masaki no era extraño, recordaba haber hecho lo mismo cuando sus hijos tenían la edad de Kazui. Isshin había insistido en que debían estar preparados para cualquier tipo de eventualidad y ella estaba de acuerdo. En la clínica habían atendido a varios niños, la mayoría se habían lastimado durante un pequeño descuido de sus padres, no quería que eso llegara a pasarle.
Kazui se encontraba en el suelo. Karin solía bromear diciendo que Kazui había aprendido a correr antes de gatear. A pesar de solo tener cinco años, Kazui adoraba correr por todas partes, era un niño muy curioso, deseoso por explorar el mundo que lo rodeaba. También era muy rápido, a veces Masaki tenía la sospecha de que usaba el Hirenkyaku*.
Después de toda una tarde de juegos se dedicaron a hacer galletas. Masaki estuvo pendiente de su nieto y solo le encargo tareas sencillas como agregar ingredientes a la mezcla pero eso no evitó que los tres quedaran cubiertos de harina o que quedaran residuos de mezcla en lugares como paredes, la mesa, el piso e incluso en el techo. Masaki tampoco pudo evitar que Kazui agregara su toque personal a algunas galletas, eso lo descubrieron cuando Ichigo mordió una que contenía mostaza en su interior.
Notas autora:
Hirenkyaku: Paso de Dios o pierna Voladora y Ciega de Bambú. Método Quincy para desplazarse rápidamente en distancias cortas.
Gracias por leer.
